lunes, 28 de enero de 2019

Rafael de Santa Ana




El canalla, según el Diccionario de la Real Academia Española, es una persona despreciable y de malos procederes.  En el año 1916, el escritor y actor Rafael de Santa Ana, le dedicó una obra, una exégesis en la que narra con todo tipo de detalles cómo debe comportarse un ser humano para ser un perfecto canalla.
No hay fotos con la imagen de de Santa Ana.  De su biografía apenas sabemos que nació en Sevilla, en 1868 y que falleció en Madrid en 1922.  Escritor, dramaturgo, actor, dirigió la revista satírica de literatura Mariclara.  Como actor llegó a figurar como primer actor cómico en la compañía del Teatro Español.  Entre sus obras estrenadas como autor de teatro están Un grupo y varias reproducciones, La victoria del general, Yo puse una pica en Flandes, El generoso extremeño, La gracia andaluza.
Como literato dejó, además del Manual del perfecto canalla, Manual de la perfecta coqueta y el Manual del perfecto neurasténico.
La edición original del Manual del perfecto canalla contó con el prólogo escrito por Jacinto Benavente que especifica en sus líneas que
habrá quien juzgue que todo en ésta obra es ironía, espejo de vicios para contrastar mejor las virtudes.  Habrá quien lo tome al pie de la letra y procure realizar en su vida el tipo ideal del perfecto canalla.  Habrá muchos que en su loca vanidad crean haberlo ya superado.  ¡Infelices!  Hay quien cree que con ser traidor a la amistad y desagradecido a los favores, ya basta para ser canalla.  ¡Funesta equivocación!  La primera cualidad del canalla es que nadie pueda conocer que lo es.  El canalla conocido deja de serlo, porque ya no es peligroso.
A través de una serie preliminar de capítulos como La meca del canalla, Fisiología del canalla, Prácticas del año de preparatorio, nos va situando Rafael de Santa Ana hasta entrar de lleno en el Curso completo para poder obtener el título de Perfecto Canalla.  Quien se adentra en la lectura de ésta obra no puede imaginar que vaya a tener un desarrollo tan ingenioso.  Que el prólogo lo firme Benavente le da mayor credibilidad, como una especie de garantía.  Él mismo dice
Basta con que la introducción aparezca firmada por mí para que este libro parezca un libro reaccionario, germanófilo, fuera de toda literatura.  Los intelectuales caerán sobre él, y nada digamos si el libro se vende y consigue el aplauso del público.  Entonces será cosa despreciable.  Hemos convenido que toda obra aplaudida y celebrada por el público es mala de solemnidad.  Para andar hoy por el mundo intelectual es necesaria una patente que sólo otorgan los aliadófilos.  No descubriré yo aquí si mi buen amigo Rafael de Santa Ana es de ellos o de los nuestros.  Esto ya sería demasiada canallada para un prólogo.
En el año 2005, Trama Editorial se encargó de publicar el texto íntegro del Manual del perfecto canalla de Rafael de Santa Ana, tal como vio la luz en 1916.  Es uno de esos libros raros que merece la pena conocer. 







miércoles, 23 de enero de 2019

Cíclope 3.0 - 22-01-19




En Radio Tomares nueva entrega de Cíclope 3.0, edición del martes 22 de enero de 2019.
Puedo asegurar que la de hoy es una reunión de composiciones fundamentalmente tranquilas y serenas tal y como sugiere esa barca que aparece en la portada del primer disco del proyecto llamado Exit North.  Llegaremos a esa banda y su disco en ese juego de cesta de cerezas que nos propone habitualmente el Cíclope pero para empezar, nos quedamos con la música de Steve Jansen.



Steve Jansen

Lo primero que supimos de él es que era el batería y percusionista de la banda británica Japan, que es hermano de David Sylvian y que tiene una agenda de amistades con un mismo denominador común: son todos músicos y a cual más brillante.  No le falta trabajo porque cuando no está colaborando con su hermano Sylvian lo está haciendo con Ryuichi Sakamoto, o con antiguos compañeros de la banda Japan como es el caso del teclista Richard Barbieri con quien formó el dúo The Dolphin Brothers, o con...  La lista es larguísima.  Él tiene sus proyectos propios con los que tarda en grabar, se toma su tiempo hasta que las composiciones suenan bien, perfectamente estructuradas, con un sonido brillante.  Hace bien en tomarse su tiempo porque así le salen de forma impecable.  En el año 2007 lanzó un disco titulado Slope con colaboradores entre los que se cuentan su hermano David Sylvian, el saxofonista y flautista británico Theo Travis y nombres menos conocidos como el de Thomas Feiner.




El Cíclope extrae dos composiciones de éste disco, dos temas cantados que, a pesar de parecer que es su hermano Sylvian el que pone la voz, no es así.  Se trata de ese hombre menos conocido que he citado más arriba, Thomas Feiner, que a partir de éste álbum va a pasar a ser uno de esos contactos de la agenda de amistades de Jansen y uno de los músicos que están en la formación del último proyecto que ha ideado, la banda que ilustra con la portada de su disco ésta entrada del blog: Exit North.



Exit North

En la recta final del año pasado, allá por diciembre, apareció Book of Romance and Dust, firmado por la banda que capitanean Steve Jansen y Thomas Feiner.  Feiner, de la ciudad sueca de Gotemburgo, se encargó de atraer a dos músicos paisanos para cerrar las filas del proyecto: Ulf Jansson, piano y teclados, y Charles Storm, productor e ingeniero de sonido también original de Gotemburgo.  Storm se encarga de los sintetizadores, guitarras, bajo y voces.  Entre los cuatro elaboran una cautivadora colección de canciones coloreadas con tonos invernales que se escuchan con pasión desde el comienzo del disco hasta el final.
Pero, ¿de dónde sale éste músico sueco llamado Thomas Feiner?


Thomas Feiner

Pues nació en Gotemburgo, Suecia, en 1968, de padre ruso y madre polaca (¿o es al revés?); a los 10 años comenzó su relación con la música, aprendiendo primero a tocar la trompeta para ir derivando hacia otros instrumentos.  No tiene mucha relevancia que tocara en grupos surgidos en el ambiente académico de institutos donde se desesperaba ante la inoperancia de sus compañeros que no eran capaces de nada especial.  Musicalmente hablando, ya con edad para tomar decisiones y poder firmar contratos con sellos discográfico, a finales de la década de los años 80 del siglo pasado, comienza a gestarse el grupo que se llegaría a conocer con el nombre de Anywhen, una formación de miembros itinerantes que entraban y salían sin orden ni concierto.  Grabaron tres álbumes: As We Know It en 1993, Anywhen en 1996 y The Opiates en 2001.  En el primer disco trabajan una música Pop sin demasiadas pretensiones, sin mostrar un pellizco especial en su forma de hacer.  Sería con el segundo, el álbum firmado en 1996 y bautizado con el nombre de la banda, cuando mostraran una sensibilidad más atractiva, con un sonido más elaborado que contó con la producción del batería y percusionista Michael Blair, colaborador, entre otros, de Elvis Costello, Tom Waits, Marc Ribot.  Les resultó fácil trabajar con Blair ya que vive en Suecia, en Estocolmo.  Es en éste disco en el que se detiene el Cíclope para escuchar uno de sus cortes. 




El siguiente álbum sería The Opiates, editado en el año 2001, punto y final de la breve existencia musical del colectivo Anywhen.




Adiós a Mikael Andersson Tigerström en el bajo, Kalle Thorslund en la batería y Jan Sandahl en la guitarra.  Sin rencores, sin una palabra más alta que otra, a medida que se iba trabajando en el disco, los miembros iban abandonando el proyecto.  Tenían un magnífico estudio de grabación creado entre dos sótanos por el mismísimo Feiner.  No tenían presión de ningún tipo, pero la historia se acabó.  El disco se fue completando con los arreglos que Feiner iba realizando y al final se paseó él sólo con el disco bajo el brazo y, cosas del Destino, fue a dar con los oídos de David Sylvian que se quedó asombrado con la obra.  Más tarde, el mismo Sylvian llegará a recordar:
La oscuridad, la melancolía, la naturaleza romántica del material y, en particular, la gravedad emocional de la voz de Thomas, me sorprendió bastante porque no estaba en consonancia con mis hábitos de escucha de la época, pero no pude evitar que me atraparan sus paisajes sonoros de pantalla grande y colores vacíos.
Sylvian localizó a Feiner en su lugar de trabajo (es diseñador gráfico) en Gotemburgo y se lo presentó a su hermano Steve Jansen.  De este encuentro surge la colaboración entre Feiner y Jansen para el álbum Slope, el disco con el que abrimos ésta edición de Cíclope 3.0
Habrá más colaboraciones entre ambos.  En el año 2016 aparecía Tender Extinction, de Jansen, de nuevo con la colaboración de Feiner que es un alumno aventajado de Sylvian: ambos cantan con una forma extraordinariamente parecida.
Previamente, en el año 2003, Feiner recibe el encargo de componer la banda sonora de la película alemana Was nützt die Liebe en Gedanken (en inglés Love Thoughts y en español Laberinto de sexo y muerte) dirigida por Achim von Borries.  Además del score original para la cinta, la canción que suena durante los créditos finales, For Now, también se debe a Feiner.
En el año 2008 se reedita el álbum The Opiates con el nombre The Opiates Revised.  En ésta ocasión la obra aparece firmada por Thomas Feiner & Anywhen.  Son las canciones del disco original más una nueva, Yonderhead, y aquella que cerraba la banda sonora de la película alemana, la composición For Now. 



La remasterización del disco original suena de forma superlativa.  Temas como los que recupera el Cíclope (Dinah & The Beautiful Blue) son pequeñas perlas de belleza, con la voz del músico en un registro cercano a Scott Walker, rodeado por la Orquesta Sinfónica de la Radio de Varsovia.  Un disco, este The Opiates Revised, que se encuentra entre los más buscados actualmente y cuyo precio, de primera mano, oscila entre los 130 ó 135 euros versión CD; de segunda mano pasa de 150 y en vinilo desconozco cuánto puede costar.  Hablamos de mercado on line, a través de Internet.  En tiendas físicas de tu localidad, si lo encuentras, no sé qué precio puede tener.
Y llegamos al final del programa de hoy y lo hacemos con Dyonisus, el nuevo trabajo de Dead Can Dance.



Dead Can Dance
- Dyonisus - 2018

No teníamos noticias de Lisa Gerrard y de Brendan Perry, Dead Can Dance, desde 2012, año de edición de Anastasis.  Vuelve el tandem Gerrard-Perry y lo hacen con una obra muy interesante a la que hay que dedicarle más de una audición para captar toda la riqueza que tiene.
Lo primero que llama la atención de Dyonisus es su estructura: no son composiciones más o menos largas que es como habitualmente nos encontramos la música de DCD, sino que se trata de una obra conceptual dividida en dos Partes o Actos, a su vez subdivididos cada uno en 3 partes el Acto 1 y 4 partes el Acto 2, sin solución de continuidad, tan sólo separados en dos grandes bloques de 16 minutos 39 segundos y 19 minutos 27 segundos.  Por cuestión de Tiempo sólo podemos escuchar unos minutos del Acto número 2 pero queda prometido: recuperaremos el disco en una próxima edición y lo escucharemos al completo.  Sirvan estos minutos como un adelanto de lo que sonará en breve.


Espero que te guste el programa.


Enlace para descargar/escuchar:

http://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-22-01-19









domingo, 20 de enero de 2019

Cíclope 3.0 - 15-01-19




Radiohead


Cíclope 3.0 del martes 15 de enero de 2019.  Perdón por el retraso pero un cuadro gripal me ha dejado fuera de combate desde la realización del programa.  La fiebre y el mal cuerpo me han imposibilitado estar ante el teclado del ordenador para darle un mínimo de organización a lo que tenía que escribir.  Superado el bache, de nuevo enredando en las entradas de este blog.
Radiohead vienen a ilustrar la cabecera para la entrada del segundo Cíclope del año y lo hacen porque van a estar presentes en el programa como banda y a través de su alma-máter, Thom Yorke.
Como banda, porque existe un cuarteto de músicos franceses que se llaman Amnesiac Quartet cuyo nombre de reminiscencias radioheadianas tiene una intención clara, transparente y diáfana: su tremenda admiración por el quinteto de Oxfordshire, tanta que les llevó a bautizarse con el título del álbum que el grupo grabó en el año 2001, Amnesiac.  Así surge en 2006, en París, un grupo de formas jazzísticas capitaneado por el teclista Sébastien Paindestre seguido por Joachim Florent, contrabajo, Fabrice Theuillon, saxofón, y Antoine Paganotti, batería.  Juntos le dan estructura al colectivo Amnesiac Quartet, graban dos álbumes, por el momento, ambos con un mismo denominador común: título y contenido.  Son extraordinariamente explícitos: Tribute to Radiohead, Vol. 1 (2010) y Tribute to Radiohead, Vol. 2 (2013).  El primero de los dos volúmenes reúne unas cinco improvisaciones abiertas sobre canciones de la banda grabadas en vivo.  El segundo trabajo volvía a incidir sobre esas derivaciones en las que se enredan con sabiduría los miembros del cuarteto.



Amnesiac Quartet
    

Si hablamos de Radiohead, inevitablemente hablamos de su cabeza pensante: Thom Yorke.



Thom Yorke


En pocas ocasiones trabajó Yorke en solitario mientras estuvo al frente de la banda Radiohead.  En solitario quiere decir que grabara discos con su nombre y apellido o colaborara en proyectos de otros músicos.  Poco a poco el abanico de intervenciones se fue ampliando hasta llegar incluso a liderar otro grupo, Atoms for Peace, con una breve existencia.  Sus álbumes en solitario y la sombra positiva de su labor como compositor le han ido granjeando una reputación ganada a pulso.  El año pasado, 2018, recibió un encargo especial: realizar la banda sonora para la película Suspiria, remake de la cinta homónima de 1977 dirigida por Dario Argento con música del mismo Argento y del grupo Goblin.  Yorke ya había recibido encargos como el que le hizo el director David Fincher para la película El Club de la Lucha, del año 1999, encargo que rechazó por encontrarse bajo un fuerte stress por la promoción del disco OK Computer de Radiohead.  Tampoco lo tuvo fácil el director Luca Guadagnino cuando le encargó la banda sonora de Suspiria.  Tardó meses en aceptar el encargo que, al final, asumió trabajando en una idea que se apartaba de la música compuesta por el grupo Goblin y Argento para la película de éste de 1977 y acercándose más a bandas sonoras como la de Blade Runner de 1982, a compositores contemporáneos como Pierre Henry, músicos dedicados a la electrónica como James Holden o grupos de Rock Alemán de la década de los 70 como Faust o Can.  El resultado es una colección de canciones, piezas instrumentales, interludios, donde se mezcla lo armónico y lo cacofónico.  Suspirium, especie de leimotiv de la obra, es interpretado primero al piano solo, con la voz de Yorke, una composición en tiempo de vals.  Su hijo Noé toca la batería en algunos de los cortes como ocurre en Has Ended.















































Pues ya que estamos escuchando Cine, bandas sonoras de películas, nos quedamos ahora con una de Ciencia-Ficción del pasado año: KIN.




Dirigida por los hermanos Jonathan y Josh Baker, y Daniel Casey, con guión de los dos hermanos, cuenta con unos veteranos en lo relacionado con ambientaciones musicales para imágenes, los británicos Mogwai.  Llevan tiempo trabajando el género de las bandas sonoras tanto para documentales como películas con resultados francamente buenos.



Mogwai


A veces, una banda sonora es capaz de evocar con una claridad tremenda las imágenes de una película; y la fuerza de las imágenes de una película erosionan un paisaje musical que sin lugar a dudas pertenece a esa cinta.  Es el caso que ahora nos ocupa, la película Acensor para el cadalso, de 1958, dirigida por Louis Malle, con guión de Roger Nimier y Malle basado en la novela de Noël Calef.  La banda sonora corría a cargo, nada más y nada menos, que de Miles Davis.  La sugestión visual que tiene la música de ésta película y la textura de las fotos con la que está resuelta la cinta representa una de las simbiosis más enriquecedoras entre las dos doctrinas artísticas: la música nos trae a la cabeza la fuerza de las imágenes y la cámara, sin música, nos lleva a través de su fotografía a la única melodía posible que es la que acompaña todo el tiempo la acción en ésta magnífica película.
La cinta la dirigió un jovencísimo Louis Malle de 25 años, la primera película que dirigía en solitario después de haber realizado codirección de películas primero con el maestro Robert Bresson Un condenado a muerte se ha escapado, y después con Jacques Cousteau El mundo del silencio.






Jean Moreau
 y Louis Malle en Venecia, presentando la película en 1958


Jean Moreau
 y Miles Davis

Miles Davis se encargó de componer el score de la cinta y de tocar la trompeta solo como él sabía hacerlo. La compañía de músicos era de lujo: Pierre Michelot, contrabajo; Kenny Clarke, batería; René Urtreger, piano; Barney Wilen, saxo tenor.



El gran Miles Davis en las sesiones de grabación del score para la película


El Cíclope recupera un homenaje al gran trompetista y compositor que le tributaron en su día el septeto madrileño Esclarecidos.  Es aquel Miles, Miles, Miles incluido en su segundo trabajo.




Esclarecidos fue una banda madrileña de los años 80 y 90, un septeto capitaneado por Cristina Lliso y Nacho Lliso, futuros cofundadores del sello discográfico Grabaciones Accidentales, más conocido como GASA, donde llegaron a grabar grupos como Duncan Dhu, Los Burros y Os Resentidos, entre otros.



Esclarecidos


Para cerrar el programa de hoy el Cíclope recupera el sonido de un trompetista noruego que ya ha sonado en otras ocasiones, Arve Henriksen.



Arve Henriksen

El registro que consigue Henriksen con la trompeta es extraordinariamente particular: extrae de su instrumento un sonido influido por la sonoridad de la flauta japonesa conocida con el nombre de shakuhachi, una flauta de origen chino que se asentó en la cultura japonesa a partir del siglo VI.  El sonido le fue tan llamativo a este hombre que lo introduce a la hora de tocar la trompeta.  Además, Henriksen posee la cualidad de cantar, de vocalizar con el registro de la voz de una soprano, tanto es así que el control que realiza sobre su voz puede hacer pensar que lo que estás escuchando es la voz de una mujer como ocurre en éste tema que escoge el Cíclope extraído de su álbum Lugares de Adoración (Places of Worship) del año 2013.




Espero que te guste el programa.


Enlace para descargarlo/escucharlo:

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sábado, 12 de enero de 2019

Joe Kolaloca





Esta cinta que viene hoy al apartado de Cine Perlas Raras cumple al cien por cien con el nombre de la sección porque se trata de una Perla por su contenido, una sátira de las películas norteamericanas de Oeste; y Rara porque es del año 1964, realizada en Checoslovaquia, bajo el prisma de la más pura Psicodelia Visual.
El título original, en checo, es Limonádový Joe aneb Konská opera; en inglés, Lemonade Joe y en español Joe Kolaloca y también Joe Cola Loca, que es como la vimos los espectadores de la segunda cadena de TVE allá por 1973.  La cinta pasó por Festivales de Cine tan prestigiosos como el de San Sebastián donde, ese mismo 1964, recibió la Concha de Plata.  En 1973 no había una parrilla de televisión en la que se distinguieran la primera cadena de TVE y su segundo canal, la 2.  Entonces eran sólo TVE, comunmente identificada como "la teles" y el UHF, la otra opción de "la tele".  En aquel lejano UHF había un programa de Cine titulado Cine-Club.  Durante años lo presentó un locutor del que, desgraciadamente, no recuerdo el nombre y apellido.  En ese espacio pasaron películas de todo género, estética y tendencia.  Recuerdo que en 1968, una noche a las 9'30, se pasó Magical Mystery Tour de The Beatles, con disculpas incluidas porque la copia que pasaban no tenía subtítulos y la veríamos en versión original, pura y dura.  Y se proyectó.  Una noche de invierno de 1973 programaron Joe Cola Loca, película dirigida por el realizador checo Oldrich Lipský, con guión escrito a medias entre él y Jirí Brdecka.



Oldrich Lipský
 (1924-1986)

Es una sátira musical de las películas del Far West protagonizada por un héroe, el pistolero Joe Cola Loca, abstemio, que sólo consume Cola Loca.  O Kolaloca, según las traducciones de los subtitulos.  Llega a una ciudad, Stetson City (el nombre hace alusión a la fábrica de sombreros típicos del Oeste) donde los hombres se dedican a trasegar whisky sin parar.  Embrutecidos en el Saloon de la localidad pasan del mensaje de un predicador evangelista y de su hija que pretenden que se abandone el consumo de alcohol que embrutece a los habitantes de la localidad.  En esas, aparece Joe Cola Loca, vestido de blanco impoluto, con sombrero Stetson blanco, botas blancas, pelo blanco, cejas blancas.  Hasta las culatas de las pistolas son blancas.  Todo, excepto el cinto donde lleva las pistolas y el pañuelo del cuello, que son negros.  Se acerca a la barra y el tabernero le ofrece whisky y él, incólume, responde: No.  Yo, Cola Loca.  Porque es la bebida que lo mantiene saludable y le proporciona su puntería legendaria.  Y para mostrarlo, mientras bebe de su botellín de Cola Loca, se oye el vuelo de una mosca: Joe, sin mirar y sin dejar de beber, desenfunda una de sus pistolas, apunta sin mirar y se carga al insecto.  Se enfrentará a los Villanos capitaneados por el fabricante de whisky Duke Badman que pretende que el consumo de alcohol no cese y vaya cada vez a más; con el malvado pistolero Hogofogo, hermano del dueño del Saloon...  No hay mayor tortura para el héroe que los villanos lo aten a un árbol y, con cubos llenos de barro negro-marrón, le manchen su traje blanco.  El caballo de Joe, blanco por supuesto, no cabalga: salta sobre las cuatro patas a la vez.  Todo en una película que, ojo, no es Technicolor, pero sí de color.  Cuando se pasó en televisión, en 1973, las emisiones aún eran en blanco y negro, y así la pudimos ver.  Después, cuando llega Internet con todas sus opciones, pudimos acceder a verla de nuevo para descubrir que la cinta tiene varios colores, siempre monocromáticos: minutos en azul, minutos en verde, amarillo, color sepia,... pura Psicodelia Sesentera.  Y musical, además.  No como los musicales al uso, sino incluyendo números cantados.
Una locura disparatada pero hecha con mucha cabeza.  Una auténtica perla de las rarezas.  Se puede ver On Line.







miércoles, 9 de enero de 2019

Cíclope 3.0 - 08-01-19 - Especial Madrugada # 1




Madrugada


En la sintonia de Radio Tomares, primer parpadeo del gran ojo del Cíclope en éste recién estrenado año 2019.  Cíclope 3.0 del martes 8 de enero.  El primer martes del mes coincidió con una fecha tan emblemática como el día 1, Año Nuevo.  Por tal motivo no hubo programa.  Enero trae 5 martes, el Cíclope inicia su nueva andadura el segundo martes, pero a efectos prácticos lo tomamos como si fuera el primero y ya sabes que ese ínclito primer martes de mes lo dedicamos a los Especiales: discografía completa de una banda, un solista, un colectivo formado por X miembros.  Pues hoy comienza el Especial Madrugada que nos tendrá ocupados con su buen hacer musical durante unos meses.
Madrugada fue una banda noruega de Rock Alternativo formada en la ciudad de Stockmarknes, en el año 1993.  El germen de la idea fue el grupo Abbey's Adoption, un trío formado por el vocalista Sivert Hoyem, el guitarrista Robert Buras y la guitarra bajo de Frode Jacobsen.  



De izquierda a derecha: Robert Buras, Sivert Hoyem y Frode Jacobsen 

Abbey's Adoption se estructuró sobre la voz de Sivert Hoyem, la guitarra bajo de Frode Jacobsen, la batería de Jon Lauvland Pettersen y la guitarra eléctrica de Marius Johansen, apodado "Wah-Wah".  Graban algunos temas y forman parte de discos recopilación de sonidos noruegos como es el caso de Wrought del año 1993 con un tema que recuperamos en el programa, y otro álbum, Betong Vår de 1997.








































El guitarrista Robert Buras está en la génesis de la idea, pero no forma parte sino hasta más tarde.  Esa formación de cuatro miembros se mantiene desde la fundación del grupo, en 1993, hasta 1995, fecha en la que entra Buras con la firme determinación de que la banda debe trasladarse a vivir y trabajar en la capital de Noruega, Oslo.  Poco después de la mudanza, el guitarrista Marius Johansen deja el seno de la banda, quedando al frente guitarrero solo y exclusivamente Robert Buras.
En el año 1998 a la banda se le presenta una gran oportunidad: el sello discográfico Virgin en Noruega le ofrece un contrato de seis álbumes y la posibilidad de encontrar un nombre más atractivo para el grupo.  Una noche, bebiendo cervezas en un bar, coincidiendo con un paisano, músico y poeta, Oystein Wingaard Wolf, les sugiere un nombre muy atractivo: Madrugada, que tanto en español como en portugués se dice de la misma forma.  ¿Por qué la lengua española o el portugués?  Ni se sabe.  Estaban bebiendo cervezas, sabrá Dios por qué.  Algunos apuntan que, siendo noruegos, la sonoridad de la pronunciación de la palabra Madrugada les gustó, lo suficiente como para escogerla como nombre del grupo.



Oystein Wingaard Wolf
, músico y poeta noruego

Y así nació una banda llamada Madrugada que editan su primer disco, un EP de cuatro canciones, en 1998.  Como tarjeta de presentación utilizan el tema Belladonna, toda una declaración de principios de lo que van a desarrollar posteriormente.  Una cosa hay que tener en cuenta y es que los miembros de la banda se conocían como músicos y como personas desde hacía tiempo, que ya existía esa especie de comunicación sin palabras entre ellos, una especie de telepatía que dotaba al trabajo de una coherencia y unidad significativa.  Sonaban como una máquina perfectamente engrasada.  El resultado en los estudios de grabación es un larga duración editado en 1999 titulado Industrial Silence.  Es un primer disco macizo, potente, con todos los elementos engarzados y estructurados: la voz de Sivert Hoyem, las guitarras versátiles de Robert Buras, la sección rítmica del bajo de Jacobsen y la percusión de Pettersen.  Fue un principio contundente. No es una banda de canciones de tres minutos, se muestran con claridad en composiciones lentas y épicas, o en temas de alto voltaje emocional.  Con este primer disco recorieron parte de Europa: París, Berlín...  En Grecia consiguieron que una amplia lista de admiradores asistieran a sus actuaciones en vivo.  En Noruega, Dinamarca... Madrugada fueron una epifanía.  La producción del disco estuvo en manos del grupo y del ingeniero de sonido noruego Kai Andersen.




Entramos en la recta final del programa de hoy con el segundo disco que edita el grupo.  Siendo el segundo álbum lógicamente se podría pensar que seguiría el rastro, las huellas del primero, pero sin embargo no es así.  The Nightly Disease es un disco sombrío, obscuro, que sigue al primero porque vuelve a esa mezcla de blues y rock alternativo que les da ese sello tan personal, pero por lo demás es una colección de canciones reflexivas, íntimas, construidas en la intimidad de la media luz.  La voz, la guitarra, capaz de colarse por cualquier espacio que quede para adornar, poner notas altas, bajas, hacer más tupido el tapiz del sonido del grupo.




El próximo espacio dedicado al Especial Madrugada, que será en el mes de marzo, comenzaremos con un tema de este segundo trabajo que, por cuestión de Tiempo, no ha entrado hoy.  Reconozco que he hablado más de lo que habitualmente hago pero es que al ser el programa de presentación del Especial, suele tener bastante contenido y mucho que explicotear.

Espero que te guste el programa.


Enlace para descargarlo, escucharlo...


http://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-08-01-19







lunes, 7 de enero de 2019

C.S. Lewis





C.S. Lewis
(1898-1963)


Clive Staples Lewis, nacido en Belfast, Irlanda del Norte, en 1898, más conocido como C.S. Lewis, fue un hombre de letras británico, reconocido por su labor como autor de novelas de fantasía, ensayista, crítico literario, académico, locutor de radio y apologista cristiano.  Tal vez es recordado sobre todo por ésta última actividad, que no fue la única pero sí la que ocupó gran parte de su obra y en especial su labor como conferenciante en los últimos años de vida.
Lewis fue una figura fundamental en la Universidad de Oxford, donde ejerció como profesor de literatura junto a su amigo J.R.R. Tolkien.  Juntos participaron en el movimiento literario Inklings, una reunión de literatos entre los que estaban, además de Lewis y Tolkien, el hermano mayor de aquel, Warren Lewis, historiador, y el poeta, novelista y teólogo, Charles Williams, entre otros.
De Lewis hay traducciones, y muy buenas, de sus obras.  Aquí traigo unas cuantas, las que conozco de él.  Es un autor que se debate, popularmente, entre los que no lo han leido y lo rehuyen por considerarlo un escritor ñoño que sólo habló de cristianismo y los que lo han leido, sí, y que cuando se les nombra al ínclito irlandés responden con cierto desprecio: ¡Ah, bueno!  El moralista ese...
Sí, fue eso y también un gran escritor y magnífico orador...cuando no daba conferencias sobre la importancia del Dolor y de la vertiente divina del sufrimiento.  No todo lo que escribió o las disertaciones que hizo a través de la Radio o en sus charlas en cenáculos universitarios, no todo estuvo contaminado por la religión.  En su favor hay que decir que su conversión no fue una transformación paulina.  No se cayó de ningún caballo o mula y, al golpearse, se le cambiaron las estructuras mentales, como le pasó a Pablo de Tarso, más conocido por San Pablo y por esas epístolas que nadie contestó.  El cambio en Lewis fue producto de largas meditaciones, de reflexiones compartidas con su amigo Tolkien.  Fue ateo en su juventud, con un ateísmo calmado, nada agresivo.  Casi se puede paralelizar su paso de no creyente a creyente con un caso parecido, el del autor italiano Giovanni Papini, que de ateo y ateo beligerante como mostró a través de algunas de sus obras (Gog, El libro negro...),  se convirtió, tras profundas reflexiones, en un católico fervoroso y proselitista, llegando a escribir Historia de Cristo, obra que termina con un manifiesto de fe por parte de la mano que la escribió.  Sobre esto, la mano que escribió Historia de Cristo, Papini cuenta una anécdota muy curiosa en sus Diarios.  Siendo un niño de unos 6 ó 7 años de edad se encontraba con su madre en una mesa de una heladería en Florencia cuando acertó a pasar por allí una pareja de dos caballeros que miraban con admiración la arquitectura que les rodeaba.  Uno de ellos miró hacia la mesa donde se encontraban él y la madre.  Le estuvieron observando unos momentos y acto seguido hablaron en una lengua extranjera.  Uno de esos dos caballeros, el que tenía unos bigotes inmensos, le sonrió y le pasó la mano por la cabeza al pequeño que se deleitaba con su copa de helado.  Hicieron una reverencia y se marcharon.  Años después, estaba el joven Papini ante los periódicos de un kiosco cuando le llamó la atención una noticia: había fallecido el filósofo Friedrich Nietzsche.  La noticia aparecía con grandes titulares y acompañada de una foto de un señor con unos grandísimos bigotes, el mismo caballero que le tocó la cabeza y le rozó con la palma la cara.  Recordándolo, afirmaba Papini:
Quién le iba a decir al hombre que escribió Historia de Cristo que iba a ser acariciado, cuando niño,  por la mano que escribió El Anticristo.
La conversión de Lewis ocurre por el año 1931 e irá trufando toda su obra, de ahí que haya que leer con pies de plomo si no quieres encontrarte con una homilía de fin de semana, muy bien escrita, pero homilía en definitiva.
Como autor de narrativa fantástica, Lewis es responsable de una heptalogía (siete novelas) conocidas como Las Crónicas de Narnia, novelas de fantasía donde se mezclan animales que hablan, ciertas leyendas de origen griego y romano que van salpimentando la narración y algo de la antigua mitología hebrea desembocando en ciertas sombras de moral cristiana.  Las Crónicas de Narnia han sido adaptadas al Cine, se han transformado en videojuego para consolas y es de las obras más reconocidas del autor irlandés.
No voy a seguir la cronología de ediciones en español sino la fecha de edición original de cada uno de los trabajos que aparecen en ésta entrada.  Comenzamos por la obra satírica editada en 1942, Cartas del diablo a su sobrino, subtitulada en la traducción española como Las cartas de Escrutopo, que se corresponde con el título original The Screwtape Letters.  Esta correspondencia epistolar entre demonios (uno ya anciano y retirado, el otro joven con una primera "misión") se publicó por primera vez en 1941, a través de un periódico, el Manchester Guardian.  Después, en 1942, se editaría bajo forma de libro y en España ve la luz por primera vez en 1993 con traducción de Miguel Marías en la editorial RIALP.  En el año 2006, la misma editorial con la misma traducción realizaba la 12ª reedición de la obra.  Este no es el estilo de un moralista cristiano al uso.  Su sentido del humor, su sátira, su ironía, hacen de la lectura de éste libro una sesión oxigenada y oxigenante.  Está dedicada a su gran amigo: A J.R.R. Tolkien.


  

En 1955 se editó Cautivado por la Alegría (Surprised by Joy), el libro donde Lewis cuenta la historia de su conversión: del ateísmo al cristianismo.  ¿Hasta qué punto su historia concierne a otros o a él sólo?  Esa Alegría, si se comparte, es lo que suscita el "A mí también me ocurrió eso".  Desde esa perspectiva de paralelismo se puede compartir.  Si no es así, queda sencillamente como una narración bien escrita, que es como está redactada, sin un ápice de tremendismo como sucede con la conversión de Papini, que se volvió un energúmeno a raíz de su conversión a la fe católica con esa oscilación de péndulo: de ateo beligerante a creyente profundo, ejerciendo un proselitismo extraordinariamente irritante.  Cautivado por la Alegría se editó con traducción de María Mercedes Lucini en 1989 en Ediciones Encuentro, en la colección Ensayo en 2002, con una segunda edición en febrero de 2008 y una tercera en junio de ese mismo año.  La obra está dedicada al monje y místico de la Orden de San Benito Dom Bede Griffiths (1906-1993), que estudió literatura en la universidad de Oxford bajo la tutoría de Lewis quien se convirtió en amigo de por vida.  Griffiths abrazó la fe católica en 1931, cuando aún estudiaba con Lewis como profesor.




Un año después de ésta autobiografía sesgada, parcial porque sólo habla de un aspecto de su vida, aparecería la novela que, personalmente, me parece más interesante dentro de la producción narrativa de nuestro autor: Mientras no tengamos rostro.  Retorno a un mito (Till we have faces.  A myth retold).  Esa especie de subtítulo, Retorno a un mito, hace alusión al mito griego de Eros y Psique, nombrados como Cupido y Psique que es como aparecen precisamente en Metamorfosis o El asno de oro, de Apuleyo.  Lewis utiliza al autor latino y su novela, del año 125 antes de Cristo, como fuente, no como influencia o modelo.  La narración de Lewis nos presenta la historia de Orual, una mujer fea e hija del rey de Gloma y de Psique, su hermanastra pequeña, niña de belleza deslumbrante, víctima de un extraño encantamiento que transformará su vida.  Esa fuente de la que bebe Lewis, la que escribió Lucio Apuleyo Platónico, es la siguiente:
Un rey y una reina tenían tres hijas, la menor de las cuales era tan hermosa que los hombres la adoraban como si fuese una diosa y descuidaron por su causa el culto a Venus.  Tanto era así que, la hija menor, llamada Psique, no tenía pretendientes porque los hombres veneraban su supuesta divinidad para aspirar a su mano.  El padre, al consultar al oráculo de Apolo respecto al matrimonio de su hija, recibió esta respuesta:
No esperes un yerno humano.  Abandona a Psique en una montaña y deja que sea pasto de un dragón.
Su padre, obediente, la abandonó.  Venus, sin embargo, celosa de la belleza de Psique, había concebido su propio castigo: ordenó a su hijo Cupido que inflamase a la muchacha con una pasión irreprimible por los hombres de más vil condición.  Cupido se disponía a cumplir el mandato, pero al ver a Psique él mismo se enamoró.  Hizo que Céfiro, el Viento de Poniente, se la llevase a un lugar secreto donde él había dispuesto un magnífico palacio.  Allí la visitaba por las noches y gozaba de su amor.  Le prohibió, no obstante, ver su rostro.  Poco después, ella le pidió permiso para que sus dos hermanas fueran a visitarla.  Él accedió, de mala gana, llevando a las dos volando.  Se quedaron asombradas con la vista de todo aquel esplendor.  Pero por dentro las reconcomía la envidia porque ni sus maridos eran dioses ni sus casas tan hermosas como la de su hermana.  Se confabularon para deshacer la dicha de la que disfrutaba la hermana menor.  Le hicieron creer que su misterioso marido que se amparaba en la obscuridad para permanecer anónimo, era en realidad una serpiente monstruosa.  Le dijeron que, esa noche, fuese a su alcoba con una lámpara tapada con un velo y un cuchillo afilado para que, cuando él se hubiera dormido, descubriera la lámpara y de una certera puñalada matara al monstruo.  "Así verás el horror que yace en tu lecho" -le aseguraron.  Y Psique, crédula, cayó en el engaño.  Cuando destapó la lámpara y vio al dios durmiente, lo miró embelesada de amor, hasta que de la lámpara cayó una gota de aceite caliente sobre el hombro de Cupido, despertándolo.  De pie de un salto, desplegó sus alas y desapareció ante la vista de Psique.
Las hermanas sufrieron la ira del dios que les causó la muerte, mientras Psique vagaba, sin rumbo, desolada, deseando ahogarse en las aguas del primer río que encontrara a su paso.  Fue el dios Pan el que la convenció para que desistiera de sus intenciones.  Tras una serie de calamidades, Psique fue a caer en manos de su enemigo principal: Venus, que la tomó como su esclava, imponiéndole una serie de obligaciones imposibles de sobrellevar.  La primera tarea consistía en seleccionar semillas colocándolas en montones separados, labor que pudo cumplir gracias a la ayuda de unas solícitas hormigas.  Después pasaría por una serie de pruebas de las que consigue salir hasta que Cupido se reencuentra con ella, intercede ante la presencia de Júpiter solicitando su perdón y etcétera.
Lewis cambia, modifica algunos aspectos del mito para conseguir elaborar una búsqueda del yo, del sentido de la Vida sin alharacas religiosas.  Es, probablemente, su mejor novela, al margen de las de contenido fantástico como es la saga de Narnia.  Mientras no tengamos rostro se tradujo en España por Luis Magrinyá para Ediciones RIALP, primera edición en 1992, con prólogo de Eduardo Terrasa.




Mientras no tengamos rostro aparecía en 1956, el año en el que el autor contrae matrimonio con Helen Joy Davidman.  La dedicatoria de la obra es precisamente a ella, a Joy Davidman, escritora estadounidense más conocida como Joy Gresham, apellido heredado de su primer matrimonio.



Joy Gresham
, de soltera Helen Joy Davidman



El matrimonio Lewis/Davidman (ella afectada por la enfermedad que desencadenaría su fallecimiento)

El matrimonio feliz Lewis-Davidman duró hasta julio de 1960, fecha en la que ella fallece víctima de un cáncer de hueso.  La muerte de su esposa fue un mazazo para el autor.  Con ella conoció la dicha y la felicidad.  Trabajaron juntos, ella haciendo las veces de secretaria de los asuntos de su marido, compartiéndolo todo.  Lewis consiguió sublimar el duelo a través de la literatura.  En 1961 aparecía Una pena observada (A grief observed), una serie de reflexiones del esposo herido por la desaparición de su mujer.  Originalmente lo firmó con el nombre de N.W. Clerk, para evitar que se conociera la autoría del libro.  Incluso el nombre de la mujer aparece con la letra H, en alusión directa al primer nombre de ella, Helen.  ¿Por qué quiso evitar el autor que se le conociera?  Para sobrellevar aún más, con esa especie de distancia, el inmenso dolor.  Vio la luz en España en 1988, traducida por Carmen Martín Gaite para la editorial Trieste.



 
Es un texto hermoso, extraordinariamente doloroso, humano.  Creo que es comparable a otra obra que también se escribe a raíz del fallecimiento de una esposa: Et nunc manet in te (Y permanece en ti) de André Gide.  Su esposa, Madeleine Rondeaux, fallecía en abril de 1938.  Gide comenzó la redacción de la obra en agosto de 1938 y lo concluyó en Egipto, entre los meses de enero y abril de 1939.  Bellísima en su brevedad.
La misma traducción de Carmen Martín Gaite se edita por primera vez en la editorial Anagrama en 1994 con el título levemente cambiado: Una pena en observación.  Actualmente no sé cuántas reediciones lleva, la última que supe de ella fue la número 12, en julio del año 2012.




La portada de ésta edición de Anagrama la ilustra un fotograma de la película Tierra de penumbras (Shadowland) dirigida por Richard Attenborough en 1993, con guión del escritor William Nicholson basado en su propia novela e interpretada en sus principales papeles por Anthony Hopkins como C.S. Lewis y Debra Winger en el papel de Joy Gresham.  La película, la novela, recogen los años de matrimonio entre Lewis y Gresham.
Antes de entrar en los dos ensayos que van a cerrar ésta entrada del blog dedicada a C.S. Lewis nos quedamos un poco más en el año 1961.  Después de la publicación de Una pena observada, Lewis cumpliría con una petición largamente planteada por editores y algunos lectores incondicionales.  Dicha petición no era otra cosa que volviera a escribir sobre Escrutopo, el Diablo de aquella obra publicada en 1942 titulada Cartas del diablo a su sobrino.  Se esperaba, con ganas, una segunda entrega y en 1961 ve la luz El diablo propone un brindis y otros ensayos (Screwtape proposes a toast and other pieces), que se edita en España en el año 2008 en la editorial RIALP con traducción de José Luis del Barco.  Se distancia de aquellas cartas del Diablo en el tratamiento del discurso, que se vuelve más dicción de una conferencia que en una voz que discurre por las líneas de una relación epistolar.  De todas formas, merece la pena.




De ese mismo año, 1961, data la edición del ensayo La experiencia de leer. Un ejercicio de crítica experimental.  Originalmente tiene como título lo que aquí en España aparece como subtítulo: An experiment in criticism.  Lo sacó Alba Editorial en primera edición en el mes de mayo del año 2000, con traducción de Ricardo Pochtar.  Lewis, indesmayable ante una mala crítica, siempre mantuvo una postura tolerante, comprensiva ante una mala crítica, un comentario poco agradable acerca de alguno de sus libros.  Decía comprender que cuando un redactor, una redactora de cualquier publicación diaria, semanal, mensual, llegaba a su centro de trabajo y se encontraba sobre su mesa una torre de 8, 10 libros que, en su gran mayoría, no le interesaban, era lógico que lo que escribieran al respecto estuviera contaminado con un mal humor extraordinario, consecuencia de lo cual era el resultado de un comentario negativo sobre la lectura realizada.  Así que, un libro sobre el hábito de la lectura, tenía que ser diferente y, especialmente, interesante como es el caso que nos ocupa.
La experiencia de leer. Un ejercicio de crítica experimental se propone juzgar la literatura a partir de cómo son leídos los libros, no a través del binomio libros buenos / libros malos sino buenos lectores / malos lectores.  ¿Quién es mejor lector, el que disfruta con las páginas de 50 Sombras de Grey de E.L. James o el que lee Solenoide de Mircea Cartarescu?  Los hábitos de lectura y los prejuicios asociados a ellos, las distintas maneras de leer y las diferentes satisfacciones y mucho más queda recogido en éste ensayo, breve (unas 142 páginas), sin necesidad de caer en un oscurantismo terminológico a la hora de hablar de un tema como la Crítica Literaria.




De este y otros mundos. Ensayos sobre literatura fantástica (On stories and other essays.  Of this and other worlds) es un volumen que recoge escritos que se reunieron por primera vez en 1966.  Son textos, ensayos sobre Literatura Fantástica y, especialmente, sobre Cuentos de Hadas y Ciencia-Ficción, dos ramas de la Fantasía que le eran particularmente muy queridas a C.S. Lewis.
La primera edición española, que estuvo en manos de Alba Editorial y que tradujo Amado Diéguez Rodríguez, vio la luz en marzo del año 2004.  Es la misma edición que apareció en 1982 coordinada por Walter Hooper, uno de los dos albaceas de C.S. Lewis, el otro es Owen Barfield.  Hooper se encarga de escribir el prefacio.



A Priscilla Collins, dedican esta colección de ensayos los albaceas literarios de C.S. Lewis, en señal de respeto y admiración, y agradecidos por el infatigable apoyo que les ha brindado en su esfuerzo por merecer la confianza que en ellos depositó y por ser dignos del objeto que les fue encomendado.
Firman la dedicatoria, Owen Barfield y Walter Hooper.  Lady Priscilla Collins fue una de las editoras de la obra de Lewis en Inglaterra, fiel devota y defensora del autor.



Walter Hooper


















Owen Barfield



























La edición de los ensayos reunidos en De este y otros mundos sería póstuma porque C.S. Lewis fallecía en Oxford el 22 de noviembre de 1963, tres años después de la muerte de su amada esposa, Helen Joy Davidman.  A pesar de sus obras de perfil moralista, dejó ensayos y novelas que merecen la pena leerlos.