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sábado, 20 de abril de 2019

La Pecadora





A pesar de lo que la cartelera de la película pueda sugerir y a pesar del subtítulo (María de Magdala), La Pecadora no es una historia bíblica relacionada con la figura de la prostituta arrepentida que sigue los pasos de Jesucristo, aunque la cinta comience ambientada en aquellos tiempos y en el desarrollo de las circunstancias de la historia, los personajes asistan a una representación teatral donde se escenifica parte de la pasión y muerte de Jesús.  La Pecadora es una película con guión y dirección de Ignacio F. Iquino, de 1956, un drama con tintes trágicos protagonizado, en sus principales papeles, por Carmen de Lirio, Rafael Romero Marchent, Manuel Gas, Armando Moreno, Felipe Peña, José Ocón de Eslava y José Sazatornil "Saza".



Ignacio F. Iquino
(1910-1994)

Ignacio F. Iquino (la F. es la abreviación de Ferrés) fue un director de cine, guionista y productor que utilizó varios pseudónimos en sus diferentes actividades relacionadas con la gran pantalla, dependiendo de si ejercía como guionista, como director o co-director...  Así, nos encontramos con nombres como Ignacio Iquino, Iquino, Steve MacCohy, Steve McCohy o John Wood.
Su producción como director es amplia y abarca desde la comedia pasando por el melodrama y el drama que raya la tragedia, como es el caso de la película que hoy ocupa el apartado de Perlas Raras del Cine de este blog.
El reparto está encabezado por Carmen de Lirio, cuyo nombre auténtico era María del Carmen Forns Aznar, nacida en Zaragoza el 31 de octubre del año 1926 y fallecida en Barcelona el 4 de agosto del año 2014.  El apellido artístico de Lirio lo tomó del texto de la copla La Lirio que inmortalizó Concha Piquer.  Fue vedette, actriz y cantante popular en las décadas de los años 50 y 60 en los locales del Paralelo de Barcelona.  Había estudiado corte y confección, fue modelo de pintores y, al finalizar las sesiones de rodaje de películas, actuaba en directo, preocupada por perfeccionar la naturalidad a la hora de interpretar un papel.  Progresivamente fue dejando el Cine para dedicarse al Teatro.  Tuvo problemas con la Censura franquista y, cosa curiosa, fue amante de un ministro de Franco, que le puso un piso en Madrid, en el Paseo de la Castellana.
Volvió al Cine, que en verdad no había abandonado por completo, compaginándolo con el Teatro, y en 1971 realiza una colaboración en la película La casa de las palomas, de Claudio Guerin; en 1974 interviene en Clara es el precio, de Vicente Aranda; 1975 La trastienda de Jorge Grau.  Volvería en 1988 para intervenir en Demasiado viejo para morir joven de Isabel Coixet.  Su última aparición en la gran pantalla fue en 1989 en Verínica L., cinta codirigida por Antoni Padrós y Octavi Martí.



Carmen de Lirio

Dentro del elenco de actores y actrices, un hombre que hace poco nombraba por aparecer en la entrada de Perlas Raras, en concreto en la película El ojo de cristal.  Se trata de José Sazatornil "Saza" que en los créditos de la cinta que nos ocupa hoy aparece con el apodo Saza, solamente.  Intervención breve pero, como era habitual en este actor, dejando huella.  



José Sazatornil "Saza"
(1925-2015)
  

Tal vez este afiche sea más ajustado a lo que la cinta nos cuenta que el otro, el que está como cabecera de la entrada pero que fue el que se usó para publicitar la producción.  ¿Qué nos cuenta La Pecadora?  Lo primero que llama la atención es la cartelera porque predispone a ver una película de romanos.  Lo segundo, que tras los créditos del comienzo nos encontramos con el siguiente mensaje:
Nuestra gratitud al Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de Solsona, a las autoridades civiles y eclesiásticas de Cervera y al Patronato de la Pasión por las facilidades prestadas y por su entusiasta colaboración en el rodaje de esta película
Y la música, formada con fragmentos de Bach, de Haendel...  Empieza y lo primero que reciben los espectadores es una imagen de gente vestida a la usanza de los tiempos de Jesucristo.  Es más, asisten a un discurso sobre el adulterio que Jesús condena tanto en forma masculina como femenina.  Una voz en "off" sitúa la acción y centra la actividad en el Castillo de Magdala, famosa prostituta que organizaba comidas y banquetes que terminaban en bacanales.  En su honor, dice la voz en off, terminó arrepintiéndose, pero su ejemplo no fue muy seguido después por otras mujeres.  Los espectadores asisten a un número coreográfico, breve, donde Magdala (Carmen de Lirio) observa a una bailarina que mira con ojos lujuriosos al romano que la acompaña en la celebración.  Él también mira con ojos húmedos a la bailarina.  Se termina el baile.  Magdala llama a la bailarina.  Le afea su conducta licenciosa, a ella y a él.  Plas Plas, la abofetea y manda que le den 40 palos.  No latigazos, no, palos.  A él también le da un par de bofetadas.  Y se pone a bailar de una forma lenta pero sinuosa.  Sin solución de continuidad, Magdala se convierte en Magda, en pleno siglo XX, en los años de la década de los 50, que es cuando se desarrolla la historia.  De nuevo una situación paralela a la escena romana, pero en la vida moderna.  Y así entramos en una historia que narra cómo el Doctor Castro (José Ocón de Eslava), solicitado médico-cirujano, está casado con Magda (Carmen de Lirio), una mujer de vida libertina constantemente rodeada de amigos y amigas a cuál más crápula y tarambana, dispuestos siempre a beber litros de alcohol en ambientes licenciosos y a no perder de vista a la fuente inagotable de la que se surte su desenfreno, la tirana Magda, que marca quién puede disfrutar de su abultada billetera y quién no.  Monedero que se rellena un día sí y otro también con los suministros económicos que le pasa su marido, el doctor Castro, que pretende inutilmente que ella piense, aunque sea por un momento, en el hijo de ambos, que ya no recuerda cómo es el rostro de su madre, preocupadísima por mantener el maquillaje, el peinado y el equilibrio vertical en noches y días de borracheras, desenfreno y libertinaje.  Y llega el momento en el que necesita más dinero para mantener ese tren de vida, pero el doctor Castro le dice que es imposible seguir sufragando tanto frenesí, tanta depravación, que lo siente mucho pero...  No puede terminar la frase.  Ella, desairada, cuelga el teléfono con un mohín de desprecio.  Habla con un amigo suyo, abogado, para saber si como esposa puede intervenir en los bienes gananciales del matrimonio.  A su nombre están inscritos unos terrenos en las afueras de la ciudad, cerca de un pueblo.  Esos terrenos están actualmente ocupados por un grupo de familias pobres que, sin lugar donde poder vivir, le pidieron permiso al Doctor Castro para instalarse en unas chabolas construidas con carácter temporal, hasta que encontraran un sitio donde poder asentarse.  La bondad y generosidad del benefactor les permite levantar un núcleo de barracas que, poco a poco, se van consolidando como casas más sólidas aunque humildes.  Esos terrenos donde se levanta el núcleo de familias pobres pertenecen a Magda, que ni tiene la generosidad ni la misericordia ni el más mínimo miramiento que caracteriza a su esposo.  Y sin más, decide expropiar las tierras que ocupan, por necesidad, esos pobres necesitados.  En una de las familias hay un niño inválido, enfermo, que no puede pasar sin cuidados y atenciones bajo un techo protector.  Ni eso puede apartar de sus intereses a la malvada Magda, preocupada por conseguir dinero de forma inmediata.  Ella está acuartelada en la casa del pueblo, propiedad de su marido.  Estalla una tormenta seguida de un fuerte aguacero.  Los pobres forman una multitud ante la puerta de la casa.  Piden clemencia y como no la obtienen solicitan entrevistarse con la señora, la dueña de las tierras.  Ella acepta recibirlos y se encuentra con una representación de los vecinos desahuciados entre los que está el padre del niño inválido.  Lo lleva en brazos, desmayado por las altas fiebres.  Está enfermo.  Ruega, suplica ayuda a la señora, pero ella, altiva, orgullosa, soberbia, desafiante, levanta la cara y con desprecio zafio afirma:
¡Que se muera!
Una trompetería wagneriana remarca el dramatismo de la escena.  
Como no podía ser menos, el niño muere.  Los terrenos se venden.  Consigue el dinero y la juerga continúa.  Están en los días de la Semana Santa y Magda, acompañada por sus amigachos y amigotas, asisten a una obra de teatro, una representación de los acontecimientos bíblicos narrados en los Evangelios.  Hay algo en el mensaje de Jesús que entra como un rayo en la cabeza de Magda que la hace reflexionar durante días, algo que la empuja a cambiar de actitud en la Vida.  Pero ese posible cambio...  Ya no cuento más, porque si no voy a llegar a la resolución final y eso lo dejo para que disfrutes hasta el último minuto.
La Pecadora y otras Perlas Raras del Cine español las programó la 2 de TVE hace ya cierto tiempo.  A finales de la década de los 80 del siglo pasado (1988/89) y hasta mediada la de los años 90 (1995/98), de lunes a viernes y en horario de madrugada (entre las 2 y las 6 de la mañana), la 2 emitía todas las noches una película de Cine Español de los años 40, 50 y 60.  La hora en la que pasaban las películas era un tanto incierta: programada para las 2.30 empezaba una hora después, incluso hora media.  Eran los tiempos de los vídeos VHS y la posibilidad de programar una grabación remota.  Con la opción de duplicación de velocidad de grabación, una cinta de video de 4 horas la convertías en 8 horas, lo cual  permitía jugar con un margen tanto para comenzar la grabación como para dejarle cola.  Una vez terminaba la película, toda la cola que quedaba por detrás se borraba al poner a grabar una nueva.
La 2 emitió auténticas joyas del Cine Español y siguió haciéndolo hasta hace unos meses.  El espacio Historia de nuestro Cine que se emitía de lunes a viernes a las 10 de la noche recuperaba, los lunes y los martes, películas de los años 30, 40, 50 y principios de los 60; después, miércoles, jueves y viernes pasaban películas más actuales.  Durante bastante tiempo han estado recuperando títulos interesantes de la filmografia nacional, auténticas joyas del Cine hispano.  Sin embargo no han vuelto a emitir nunca La Pecadora.  El programa se ha quedado en la parrilla de programación tan solo los viernes, a ver si es posible que vuelvan a pasarla porque es una auténtica Perla Rara.  
Si tienes oportunidad, no te la pierdas, merece la pena.






viernes, 29 de marzo de 2019

El ojo de cristal






La Perla Rara del Cine de hoy es una película española de 1956, El ojo de cristal, dirigida por Antonio Santillán, con guión de Joaquina Algars, José Antonio de la Loma e Ignacio F. Iquino, basado en una historia de William Irish, el relato El ojo del muerto.  Cine Negro, Policíaco, español, partiendo de una idea de un escritor norteamericano, Cornell Woolrich, conocido por sus pseudónimos William Irish y también George Hopley.  Tal vez el nombre per sé no te diga mucho, pero si te recuerdo que Alfred Hitchcock adaptó una historia suya para levantar el guión de la película La ventana indiscreta ya nos situamos mejor.



La trama de El ojo de cristal comienza con un homicidio: un hombre es estrangulado.  Desde el principio sabemos quién es el asesino y el hilo argumental se centra en la investigación de la policía y cómo el culpable intenta quedar impune del delito.  Hay un objeto que va a jugar un papel muy importante en la historia.  En el forcejeo entre víctima y asesino se desprende de aquel la prótesis que lleva en un ojo: un ojo de cristal, que va a caer en la vuelta del pantalón del criminal, pantalón que se va a manchar de salpicaduras de barro al pisar un charco.  Como buen obseso-compulsivo por el orden y la pulcritud, el asesino lleva el pantalón sucio a una tintorería donde encontrarán la ínclita pieza, objeto que le servirá a un niño como elemento de trueque en sus juegos con los amigos.  Por cierto, el personaje del dueño de la tintorería está interpretado por José Sazatornil "Saza", espléndido en su histrionismo en medio de un blanco y negro tan policíaco.
El peso principal del reparto recae sobre el actor de nacionalidad mexicana Carlos López Moctezuma (1909-1980), intérprete brillante a la hora de encarnar a villanos que, con una mirada oblicua, es capaz de despedir huéspedes.  Sabe hacer de antipático, canalla inquietante, con ese semiestrabismo que le permite articular miradas torcidas, aviesas, con la que consigue dibujar el carácter psicópata de su personaje.


Carlos López Moctezuma




El ojo de cristal.  Si te la encuentras, dale un vistazo.  Merece la pena.







sábado, 12 de enero de 2019

Joe Kolaloca





Esta cinta que viene hoy al apartado de Cine Perlas Raras cumple al cien por cien con el nombre de la sección porque se trata de una Perla por su contenido, una sátira de las películas norteamericanas de Oeste; y Rara porque es del año 1964, realizada en Checoslovaquia, bajo el prisma de la más pura Psicodelia Visual.
El título original, en checo, es Limonádový Joe aneb Konská opera; en inglés, Lemonade Joe y en español Joe Kolaloca y también Joe Cola Loca, que es como la vimos los espectadores de la segunda cadena de TVE allá por 1973.  La cinta pasó por Festivales de Cine tan prestigiosos como el de San Sebastián donde, ese mismo 1964, recibió la Concha de Plata.  En 1973 no había una parrilla de televisión en la que se distinguieran la primera cadena de TVE y su segundo canal, la 2.  Entonces eran sólo TVE, comunmente identificada como "la teles" y el UHF, la otra opción de "la tele".  En aquel lejano UHF había un programa de Cine titulado Cine-Club.  Durante años lo presentó un locutor del que, desgraciadamente, no recuerdo el nombre y apellido.  En ese espacio pasaron películas de todo género, estética y tendencia.  Recuerdo que en 1968, una noche a las 9'30, se pasó Magical Mystery Tour de The Beatles, con disculpas incluidas porque la copia que pasaban no tenía subtítulos y la veríamos en versión original, pura y dura.  Y se proyectó.  Una noche de invierno de 1973 programaron Joe Cola Loca, película dirigida por el realizador checo Oldrich Lipský, con guión escrito a medias entre él y Jirí Brdecka.



Oldrich Lipský
 (1924-1986)

Es una sátira musical de las películas del Far West protagonizada por un héroe, el pistolero Joe Cola Loca, abstemio, que sólo consume Cola Loca.  O Kolaloca, según las traducciones de los subtitulos.  Llega a una ciudad, Stetson City (el nombre hace alusión a la fábrica de sombreros típicos del Oeste) donde los hombres se dedican a trasegar whisky sin parar.  Embrutecidos en el Saloon de la localidad pasan del mensaje de un predicador evangelista y de su hija que pretenden que se abandone el consumo de alcohol que embrutece a los habitantes de la localidad.  En esas, aparece Joe Cola Loca, vestido de blanco impoluto, con sombrero Stetson blanco, botas blancas, pelo blanco, cejas blancas.  Hasta las culatas de las pistolas son blancas.  Todo, excepto el cinto donde lleva las pistolas y el pañuelo del cuello, que son negros.  Se acerca a la barra y el tabernero le ofrece whisky y él, incólume, responde: No.  Yo, Cola Loca.  Porque es la bebida que lo mantiene saludable y le proporciona su puntería legendaria.  Y para mostrarlo, mientras bebe de su botellín de Cola Loca, se oye el vuelo de una mosca: Joe, sin mirar y sin dejar de beber, desenfunda una de sus pistolas, apunta sin mirar y se carga al insecto.  Se enfrentará a los Villanos capitaneados por el fabricante de whisky Duke Badman que pretende que el consumo de alcohol no cese y vaya cada vez a más; con el malvado pistolero Hogofogo, hermano del dueño del Saloon...  No hay mayor tortura para el héroe que los villanos lo aten a un árbol y, con cubos llenos de barro negro-marrón, le manchen su traje blanco.  El caballo de Joe, blanco por supuesto, no cabalga: salta sobre las cuatro patas a la vez.  Todo en una película que, ojo, no es Technicolor, pero sí de color.  Cuando se pasó en televisión, en 1973, las emisiones aún eran en blanco y negro, y así la pudimos ver.  Después, cuando llega Internet con todas sus opciones, pudimos acceder a verla de nuevo para descubrir que la cinta tiene varios colores, siempre monocromáticos: minutos en azul, minutos en verde, amarillo, color sepia,... pura Psicodelia Sesentera.  Y musical, además.  No como los musicales al uso, sino incluyendo números cantados.
Una locura disparatada pero hecha con mucha cabeza.  Una auténtica perla de las rarezas.  Se puede ver On Line.







lunes, 31 de diciembre de 2018

Querida, voy a comprar cigarrillos y vuelvo






Última entrada en el blog de éste año 2018 que se nos va.  Última y lúdica entrada porque volvemos al Cine y a una de sus rarezas.  Comenzábamos ésta nueva sección, Perlas Raras del Cine, con una película mexicana: El esqueleto de la señora Morales.  Hoy, de México nos descolgamos más abajo en el mapa de América y nos quedamos en Argentina para recuperar ésta cinta titulada Querida, voy a comprar cigarrillos y vuelvo, una frase tópica que define una dinámica común en muchos hombres que no saben cómo poner punto y final a una relación acabada con sus parejas y que deciden un día quitarse de en medio, sin atentar contra su vida por ello, sencillamente escogen desaparecer.  Eso es lo que decide Ernesto, agente inmobiliario, hombre común, que una vez tomada la decisión salomónica entra en contacto con un personaje un tanto raro.  El Hombre Extraño, como le llama Ernesto, un personaje que posee superpoderes: le muestra a Ernesto que tiene la posibilidad de volver a su propio pasado y volver a vivir su juventud.  Es una magnífica oportunidad para recuperar las opciones perdidas y cambiar ciertos comportamientos con proyección en su presente, gris e insípido.  A pesar de tener la ventaja de conocer toda la información necesaria sobre el futuro, la experiencia le mostrará que esta personalidad plana y su resentimiento pueden ir más allá de estos beneficios y que no hay excusa posible para superar su infinita mediocridad. 
La película tiene lugar en diferentes períodos de tiempo y países y posee, especialmente, un aspecto fundamental: su bajo, bajísimo presupuesto superado, y con creces, por una extraordinaria imaginación.  Algunas escenas de interior recogen un espacio atestado de objetos, de muebles, herramientas, que no están ahí de forma gratuita: es que, después, cuando hagan falta, se utilizaran.  Ojo, no es teatro filmado, lo digo por si con este comentario puede parecer que todo se desarrolla en un mismo lugar.  En absoluto.  Lo que sucede es que cuentan con un presupuesto, como digo, bastante reducido.  Pero tienen la suficiente imaginación como para sacar el proyecto adelante.  En ese aspecto, en la utilización de un mismo espacio físico para desarrollar diferentes acciones, me recuerda a una película que vendrá a esta sección del blog: Cielo líquido.  Pero de eso ya hablaremos.
Los responsables de ésta Perla Rara del Cine argentino son dos directores-guionistas: Mariano Cohn y Gastón Duprat.  Ambos nacieron en la provincia de Buenos Aires, Cohn en Villa Ballester, Duprat en Bahía Blanca.  Han realizado películas tanto en solitario como a dúo.  Ésta que nos ocupa aquí y ahora data del año 2011.  El guión lo escribieron entre los dos realizadores más el hermano mayor de Gastón, Andrés Duprat, galardonado entre otros premios con el Miguel Delibes al mejor guión original de la Semana Internacional de Cine de Valladolid del año 2016 por la película El ciudadano ilustre.  Los tres, Mariano Cohn y los hermanos Duprat, Gastón y Andrés, escriben el guión adaptando un relato original del autor también argentino Alberto Laiseca, nacido en la localidad de Rosario en 1941 y fallecido en Buenos Aires en 2016.



Alberto Laiseca
 (1941-2016)


Mariano Cohn
 y Gastón Duprat (izquierda y derecha, respectivamente)


Andrés Duprat

El staff de actores y actrices cuenta con una larga nómina de figuras argentinas y un español.



Eusebio Poncela
 como El Hombre Extraño
    





















Emilio Disi
(1943-2018) como Ernesto, adulto


Darío Lopilato interpreta el papel de Ernesto, joven













Hay una intervención especial por parte de Alberto Laiseca haciendo el papel de sí mismo.  El papel de la Enfermera lo interpreta Mónica Duprat.  Con ese apellido inmediatamente se piensa en alguien relacionado con Andrés y con Gastón Duprat.  No he conseguido dar ni con su árbol genealógico ni con una simple foto de ella.  Por lo menos, queda citada entre tanto nombre masculino.
Querida, voy a comprar cigarrillos y vuelvo tiene un título extraño, extravagante, pero cuenta una historia que te atrapa por su originalidad y alta creación.  Se diversifica y entretiene.  Y además te lo pasas muy bien viéndola.
Aquí el enlace al trailer:

https://www.youtube.com/watch?v=GswLDohL3yI



Feliz Salida de Año Viejo y mejor entrada de Año Nuevo.  Salud y Libertad para el inminente 2019.  Felicidad para todos.







martes, 25 de diciembre de 2018

El esqueleto de la señora Morales







Inauguramos hoy una nueva sección del blog, un apartado dedicado al Cine que tan olvidado lo teníamos.  Hemos dado en llamar a ésta nueva sección Perlas Raras, películas que por un motivo u por otro, han pasado desapercibidas, o cuya existencia se mira con recelo por parte de cinéfilos de pro que las consideran poco menos que artefactos mentales para freakies del Cine.  Pues no saben lo que se pierden porque, ni son freakadas ni subproductos de la Gran Pantalla.
El esqueleto de la señora Morales es una película mexicana, del año 1959, dirigida por Rogelio A. González (1922-1984), actor, director y guionista de Cine mexicano.  Tiene una producción extensa, pero la película en cuestión que hoy traemos al blog fue un hito en la filmografía mexicana.  Se la considera una de las mejores cintas mexicanas de todos los tiempos, rodada en la recta final de los años conocidos como Época de Oro del Cine Mexicano.  La primera peculiaridad que llama la atención es el origen de la idea, del guión: la historia está basada en un relato del escritor galés Arthur Machen, en concreto en El misterio de Islington, y adaptó la narración a la gran pantalla el español de origen extremeño nacionalizado mexicano Luis Alcoriza (1918-1992), director, guionista y actor.
Para que el resultado fuera atractivo a los espectadores había que buscar un reparto que estuviera encabezado por nombres y apellidos de prestigio.  El resultado fue de Primera: Arturo de Córdova y Amparo Rivelles.  Con éste blindaje, la película se abrió paso inmediatamente.  Fue catalogada como Comedia Negra, oscilando entre momentos de humor que distendían una sonrisa y otros puntos obscuros que se adentraban en lo gótico.  ¿De qué va la historia de ésta cinta?  Como ya se ha indicado, el guión es una adaptación, libre, del relato original de Arthur Machen El misterio de Islington, historia corta donde Machen no incurre en ningún momento en lo humorístico, como fue habitual en su producción.  En la película nos encontramos con el Doctor Pablo Morales (Arturo de Córdova), taxidermista, hombre de carácter optimista y vital que contrasta profundamente con la forma de ser de su esposa, Gloria Morales (Amparo Rivelles), que vive acomplejada por un defecto en una de sus rodillas.  Esto determina un perfil de mujer amargada, obsesionada con un fanatismo religioso que convierte las relaciones íntimas con su marido en una auténtica tortura: antes de que él la acaricie, le exige que se lave las manos y se las bañe en alcohol.  Detesta cualquier aspecto relacionado con la profesión de su marido y eso lo hace extensible a los alimentos: no come carne pero es que tampoco permite que nadie la coma en su presencia.  Estas circunstancias son las que dan pie a esos momentos de humor un tanto negro: el Dr. Morales se dirige a la cocina donde está la puerta cerrada (juego de luces que marcan las sombras, marcando cierta inquietud), llama a la puerta con un semblante desencajado, abre la criada, él, con voz queda, le pide que, si es posible, le haga un filete de carne de un grosor más o menos así (y separa el dedo índice a distancia del pulgar indicando un grosor considerable, mientras se relame pensando en el trozo de carne).  Después, el goticismo aparecerá en los momentos de intimidad de la pareja, cuando la esposa se resista a recibir en su cama al esposo que la busca con pasión y deseo.  Será entonces cuando se entrevea esa rodilla deforme de la que ella se avergüenza tanto.
En una conversación que mantiene el Dr. Morales con unos amigos sobre Ética, se plantea el tema del Crimen Perfecto: un crimen cometido por alguien que es detenido como posible culpable, que es juzgado y declarado inocente, siendo sin embargo quien en realidad cometió el crimen en cuestión.  No puede ser juzgado por segunda vez acusado del mismo delito.  Ahí está la resolución del Crimen Perfecto.  Y el Dr. Morales, en un arrebato, mata a su esposa.  Es juzgado y declarado inocente de culpa.  Pero con lo que no contó el Dr. Morales era con la voz de la conciencia que le reprocha lo que hizo.

Trailer de la película:
https://www.youtube.com/watch?v=OmcxItt_6X0 


Aunque en el trailer anterior aparece con título en inglés y subtítulos en la lengua de Shakespeare, la película se puede ver On Line tal como se realizó, en castellano.  Estas Flores Raras, por lo menos exóticas, como en el caso que hoy nos ocupa, se pueden ver On Line y también adquirir por cantidades irrisorias.  En los Hipermercados, en las secciones de Vídeos/DVDs/BlueRays de los Grandes Almacenes, hay muebles con Películas de Oferta.  El esqueleto de la señora Morales la conseguí por la suma de 2 euros (dos euros, dos).  Así que, si buscas algo peculiar, no dejes pasar esos muebles de ofertas: guardan auténticas perlas como la que ilustra la entrada de hoy en el blog.