miércoles, 25 de febrero de 2026

Cíclope 3.0 - 24-02-25 - Especial Marianne Faithfull # 5

 


Marianne Faithfull - 1987
Foto de Tony Wright


Cíclope 3.0 del martes 24 de febrero de 2026.  Cerramos el mes con la entrega número 5 del Especial Marianne Faithfull.  La edición anterior de este Especial terminaba con dos cortes de la banda sonora de la película Trouble in Mind, dirigida por Alan Rudolph en 1986 y cuya partitura compuso Mark Isham.  Aquellos dos fragmentos que escuchamos estaban cantados por nuestra protagonista.

















En 1985, el productor norteamericano 
Hall Willner, organizó la grabación de un disco homenaje a la música de Kurt Weill que apareció con el título Lost In The Stars - The Music Of Kurt Weill, Perdido en las estrellas - La música de Kurt Weill.  La nómina de intérpretes y colaboradores fue extensa y enjundiosa: StingStan Ridgway, el motor de la banda Wall of Voodoo, la voz de The Psychedelic Furs, Richard Butler, John Zorn figura de la vanguardia musical, Lou Reed, la pianista Carla Bley y el saxo de Phil Woods, Tom Waits, el brujo Todd Rundgren, el contrabajo de Charlie Haden y la multinstrumentista Sharon Freeman, y Marianne Faithfull junto al guitarrista británico y productor Chris Spedding, interpretando Ballad Of The Soldier's Wife, que es precisamente con lo que abrimos esta edición de Cíclope 3.0, haciendo un bucle en el tiempo para recuperar esta grabación que se quedó fuera en la edición anterior del Especial que cerramos en 1986.


Hall Willner (1956-2020), fue un productor musical estadounidense que trabajó en grabaciones, películas, televisión y eventos en vivo.  Fue el responsable directo de la resurrección de Marianne Faithfull como artista.

Faithfull estuvo inmersa en una espiral de autodestrucción desde finales de los años 60 hasta los primeros años de la década de los 80.  El primer anillo que atravesó de ese bucle fue su inicio en el consumo de heroína, adicción que la tuvo atada desde 1969 hasta 1986, 17 años en los que se balanceó sobre el abismo de la muerte.  Consiguió salir de su estado existencial paupérrimo, dejó atrás los días sin techo, las noches durmiendo en la calle, con frío, lluvia, calor...pero la heroína la mantuvo atrapada a pesar de haber realizado grabaciones de discos como Broken English cerrando los años 70, disco que parecía que lo que quedaba era poder realizar el vuelo del Ave Fénix mirando al futuro.  Pero en realidad tenía plomo en las alas y no podía cubrir las distancias que en verdad intentó ensayar.  Hasta 1983/84, fechas en las que el productor Hall Willner se fija en ella y considera que en el proyecto que se trae entre manos, revitalizar la música de Kurt Weill, Faithfull puede participar por derecho propio, porque esa voz encaja perfectamente en la idea de cabaret oscuro que él tiene en la cabeza.  La voz de Faithfull es lo idóneo para que entone la ironía, la tristeza macabra que se ríe de su propio dolor.  Enlaza la capacidad interpretativa de ella con el talento de un músico como Chris Spedding,


camaleónico guitarrista que había colaborado con una amplia lista de músicos entre los que se encuentran John Cale.  
Spedding es capaz de dar la imagen de un rocker, vestido con pantalón vaquero, botas y cazadora de cuero, rematando su perfil con un tupé marcado con fijador.  Y después realizar los arreglos imprescindibles como hizo con ese corte que escuchamos al comienzo del programa, Balada de la esposa del soldado.
Las conversaciones entre Willner y Faithfull fueron a más, y él supo tocar las terminales más sensibles del sentido existencial de nuestra protagonista.



  
De entrada preparó un programa de canciones ajustadas a la voz actual de Faithfull: versiones de temas estándars del Jazz, composiciones conocidas de Bob Dylan, alguna revisión de temas interpretados hacía tiempo por ella misma pero que tenían nuevas posibilidades al ser re-interpretadas como As Tears Go By.  Hasta una composición nueva escrita para la ocasión por Tom Waits y su esposa Kathleen Brennan, el tema Strange Weather.  En definitiva, un poco de lo que siempre había hecho: cantar canciones escritas por otros pero ahora con una voz nueva, voz rota, dramática, pero por eso mismo revalorizable.  En los estudios de grabación todo un comité de bienvenida, una delegación de músicos entre los que se encontraban





Bill Frisell, compositor y guitarrista de Jazz americano
    






Michael Gibbs, compositor, arreglista, director musical, productor







Fernando Saunders, guitarra bajo, compositor








J.T. Lewis, batería de Brooklyn, New York




Sharon Freeman, intérprete de la trompa, pianista, compositora






Garth Hudson, acordeón.  Uno de los fundadores de The Band







El pianista y guitarrista Mac Rebennack, más conocido por el alias artístico Dr. John







Robert Quine (1942- 2004), guitarrista americano que formó parte del proyecto Richard Hell & The Voidoids






William Schimmel
, músico americano que toca el acordeón 








Lew Soloff (1944-2015), trompeta y fliscorno americano, compositor 



    


Los créditos recogen también la lista de músicos de sesión encargados de los instrumentos de cuerda (violines, violas, violonchelos), metal (saxofón), y alguno más.  Las canciones escogidas van desde los estándares del Jazz como Yesterdays, una composición que interpretaron entre otras voces la de Billie Holiday, Penthouse Serenade (When We're Alone) que el pianista y cantante Nat King Cole grabó en 1952 sólo como Penthouse Serenade en un disco instrumental, o A Stranger On Earth, un tema que había adaptado Dinah Washington, cantante estadounidense de blues, R&B y jazz, activa desde la década de los 40 del siglo pasado hasta principios de los 60.  Como ha quedado dicho más arriba, la canción que le da título al álbum, Strange Weather, compuesta por Tom Waits y su esposa Kathleen Brennan.  Y la tanda de versiones de composiciones coetáneas a Faithfull como la que realiza de la canción original de Bob DylanI'll Keep It With Mine, o la reelaboración de As Tear Go By.  De esta canción de Mick Jagger, Keith Richards y el entonces manager de los Rolling Stones, Andrew Oldham, que le regalaron para que lo estrenase en su LP de debut de 1965, Marianne Faithfull, lo que hacemos en el programa es volver a escuchar aquella versión, la primera, para que puedas apreciar la diferencia por los matices de la voz: de la voz cristalina e inocente de aquella muchacha joven a la voz rota, áspera de esta mujer que canta con melancolía sobre el rastro de unas lágrimas que son pasado inmediato.

La labor del productor Hal Willner fue fundamental en todo lo que significó la vuelta artística de Marianne Faithfull porque actuó como un catalizador que le permitió, por un lado, superar su imagen idealizada de musa de los años 60 y por otro, superar sus adicciones para renacer como una intérprete madura y respetada.  Su colaboración comenzó en los primeros años de los 80 y fue clave para redefinir el sonido de Faithfull: con la intervención en el álbum homenaje a Kurt Weill, el productor Willner puso el primer tramo del camino de la nueva Faithfull, un sendero con dirección hacia un estilo de cabaret oscuro, con mucho blues y mucho jazz.  Todo centrado en la voz característica de nuestra protagonista.  Cuida de ella como hemos visto más arriba en este texto, reuniendo la colaboración de músicos de talla que, en algunos casos, ya habían trabajado con ella y que ayudaron a crear un ambiente sonoro perfecto.  El productor buscó qué canciones podría interpretar, siempre consultando con ella su opinión y sus afinidades con una lista de posibles opciones, siempre buscando cómo potenciar su voz, la forma de dejarle libertad a la hora de realizar toda una interpretación dramática con la textura de su voz característica.  

Más allá de intervenir de forma influyente en la grabación y producción de un disco, Willner fue un cómplice constante.  Su relación profesional estaba fundamentada en una profunda amistad, lo que facilitó que el productor tuviese siempre una meta más allá de los intereses prácticos del negocio de la música.  Apreciaba la individualidad de ella como persona, como cantante, y se centraba en potenciar todo lo positivo que había en la intérprete.  Estuvo junto a Faithfull no solo en una ocasión sino en varias, por ejemplo en trabajos tan importantes como el disco Blazing Away de 1990.




Grabado en directo entre los días 25 y 26 de noviembre de 1989 en la Catedral de Santa Ana en Brooklyn, Nueva York, el álbum recoge el sonido en directo de Marianne Faithfull y de los músicos que le acompañaron en esta ocasión que fueron casi los mismos que colaboraron en Strange Weather, el disco de 1987.  Repiten Fernando Saunders, guitarra bajo, el acordeón de Garth Hudson, la trompeta y el fliscorno de Lew Soloff.  La guitarra eléctrica la van a manejar otros músicos que no son Bill Frisell, que fue quien la tocó en el álbum anterior.  En este álbum serán



Marc Ribot

  

Y



Barry Reynolds, que colaboraba con Faithfull desde finales de los años 60. 


La grabación de aquella actuación es sencillamente tremenda, no solo por la calidad del sonido sino por la interpretación instrumental de los músicos y lo que fue la forma, la manera de cantar que tuvo nuestra protagonista.  El disco es para escucharlo al completo, canción tras canción que, como está grabado en vivo, no tiene pausas entre un corte y otro.  Para hacerte más partícipe del ambiente, el Cíclope va a programar los cortes de dos en dos, para que el efecto sea lo más cercano a la audición del álbum.  Como Blazing Away cierra el programa no nos va a dar tiempo a escuchar sino tres temas.  Empezamos con un bloque formado por dos canciones, She Moved Through The Fair y Broken English.  La primera de las dos pertenece a la época Folk de Faithfull, un tema tradicional que grababa en 1966 en su LP North Country Maid.  En este Blazing Away ella realiza los arreglos y la canta a capela, solo con su voz.  La segunda canción es la que le dio título a su álbum de 1979.  Cerramos con una composición original del guitarrista Barry Reynolds titulada Guilt, perteneciente también al LP de 1979, Broken English.

Así terminamos esta quinta entrega del Especial Marianne Faithfull.  Espero que te guste el programa.


Enlace:

https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-24-02-26



miércoles, 18 de febrero de 2026

Cíclope 3.0 - 17-02-25

 


Concepción Villegas Gómez, Conchirri para familiares y amigos, tiene cita en la peluquería y no se puede entretener por eso le ha pedido el favor a doña Eulalia Martín, portera del edificio, que le pase el teléfono por la ventana, para poder decirle a su vecina, Leonor Armiñan que, por favor, le grabe en un pendrive, el Cíclope 3.0 del último martes.  Que van a cortar la luz a las 12 para arreglar no sabe qué avería y cuando vuelva quiere escuchar el programa en su reproductor mp3 que, como va a pilas, no necesita electricidad.  Y que se va, que va a llegar tarde.  Conchirri no serviría para monja de clausura, tiene la necesidad imperante de hablar y hablar.  Solo se calla cuando escucha Cíclope 3.0, y entonces, que no la moleste nadie. 



Cíclope 3.0 del martes 17 de febrero de 2026.  Esta edición comienza con una nota reseñable: el Cíclope ha cumplido un año más en la sintonía de Radio Tomares, ya tiene 12 años en antena.  Comenzó a existir el 11 de febrero del año 2014 y ahí sigue, con la colaboración indispensable de Pablo Franco en el Control de Sonido.  Vamos a por un año más enredando música como la que traemos hoy, comenzando por una banda de actividad longeva, los británicos Fischer-Z.




Fischer-Z debutaron en el paso de los años 70 a los 80, en el año charnela entre una década y otra, 1979.  John Watts, segundo por la izquierda en la foto, fue el motor vital de un proyecto que ha llegado desde entonces hasta la actualidad del siglo XXI.  Tuvieron un comienzo que despistó un poco a la audiencia, mezcla de Pop y Rock indefinidamente progresivo, pero en 1980 publicaron el LP que les impulsó hacia un estilo claro, transparente y diáfano, un disco titulado Going Deaf For A Living



Quedarse sordo para ganarse la vida resultó un disco que cayó bien en todas partes: las composiciones de Watts se hicieron más cercanas con respecto a las del álbum de debut, World Salad, un año antes.  Muchos cortes del LP tenían una dinámica activa de la New Wave que florecía en Europa en aquellos años.  Algunas composiciones recogían toques reggae, algo que se llegaría a convertir en una especie de obsesión en los estilos de ciertas bandas británicas.  So Long, la canción con la que iniciamos esta edición de Cíclope 3.0, fue la canción insignia de Fischer-Z, la que le abrió una garantía a la hora de escuchar cualquier disco nuevo que publicaran.


El líder del grupo, John Watts, compositor, guitarrista y cantante, a partir de este segundo y exitoso trabajo, modificó su registro vocal: a partir de ahora sonaría diferente, oscilando entre un barítono grave y un registro más agudo.  Además iniciaría una labor en solitario, paralela a su actividad en el grupo.  Habitualmente una dinámica así se estructura cuando el trabajo en grupo ha avanzado cierto tiempo, pero en este caso no fue así.  La banda llevaban publicados dos discos, 1979 y 1980, y Watts entregaba el primer álbum en solitario en 1982.


One More Twist no fue un disco más de Fischer-Z, aunque sonaba al grupo, algo lógico porque su creador participaba de forma directa tanto en formato colectivo como en solitario.  En este álbum Watts trabajaba más su faceta creativa como escritor.  Los textos de las canciones mostraban un perfil existencialista como es el caso de Carousel, que no la escuchamos hoy pero sí esta otra, Speaking a Different Language, Hablando un idioma diferente, una canción de factura impecable.
Hemos comenzado el programa pasando de un lado a otro entre los extremos de un cable que conecta el final de los años 70 con el comienzo de la década de los 80 en lo que se conocía como Nueva Ola inglesa.  En otros puntos de Europa, por ejemplo en Alemania, la Nueva Ola iba levantando la cresta con bandas como esta: Xmal Deutschland.



  
Xmal Deutschland, cuyo nombre deriva de un tratado sociopolítico de principios de los 60 escrito por el periodista y activista alemán Rudolf Leonhard (1889-1953), se constituyó como grupo en 1980 por Anja Huwe, inicialmente en la guitarra bajo, Caro May, batería, Manuela Rickers, guitarra, Fiona Sangster, teclados y Rita Simon, voz. Se conocieron en conciertos de punk en Hamburgo.  Comienzan a levantar el proyecto que se conocería con el nombre de Xmal Deutschland.  Ensayan, encuentran un hueco en conciertos de perfil local, cubren el puesto de teloneras en actuaciones de bandas como Palais Schaumburg y otras formaciones del ambiente de Hamburgo.  El quinteto femenino acepta grabar para Zickzack, el sello discográfico independiente local para estas bandas de la New Deutsche Welle.  La vocalista Rita Simon no apareció en la primera sesión de grabación en el estudio, por lo que la antorcha del liderato del grupo pasa, a regañadientes, a Anja Huwe, la más responsable, por su entusiasmo en el proyecto.  Sería la figura permanente en la formación, las demás, como por ejemplo Simonpasó a tocar la guitarra bajo durante un tiempo, no mucho, porque abandonó la formación más pronto que tarde.  El salto a círculos de mayor popularidad llegó cuando Xmal Deutschland actúan en Inglaterra.  Llegan con la etiqueta de Rock Gótico pegada al espectro de su sonido.  En verdad, los comienzos del grupo estuvieron marcados por su semejanza con Siouxsie & The Banshees, a quien admiraban profundamente.  Pero cantaban en alemán y esto fue lo curioso: no supuso ningún problema en los ambientes underground de la Inglaterra de aquellos años.  Tanto es así que contratan a la banda alemana para que actúen como grupo telonero de Cocteau Twins en la actuación de presentación de estos en Londres.  Del paso por el escenario londinense se hizo eco nada más y nada menos que Ivo-Watts Russell, el jefe de la 4AD, el sello independiente escocés, que lo tuvo claro: tomó a la banda alemana bajo su paraguas protector y le publicó dos LPs, Fetisch, 1983, y Tocsin, 1984.


Ya no eran cinco mujeres.  Seguían siendo quinteto pero con un miembro masculino.  O dos, cuando se convierten en cuarteto y de nuevo en quinteto.  
Anja Huwe seguirá como líder indiscutible, ya sea cantando en alemán o en inglés.  De este disco el Cíclope recupera un corte, Luz de lunaTocsin funcionó bien en las ventas y a pesar del éxito conseguido, Ivo Watts-Russell no se sintió particularmente entusiasmado con la dirección cada vez más comercial que estaba tomando Xmal Deutschland.  4AD abandonó al grupo y la banda fundó su propio sello discográfico, Exile.  Posteriormente se sintetizaría el nombre en Xile.  Entre 1985 y 1986, el proyecto se fue desintegrando: habiendo comenzado como quinteto terminaron como dúo, y eso fue todo.
Tomamos de nuevo la tirolina con la que hemos comenzado para deslizarnos por los años pasados y así de aquellos años 80, del final de Xmal Deutschland, nos trasladamos hasta la actualidad con la líder de la banda alemana.


La cantante, artista visual e ícono gótico Anja Huwe es conocida como la líder del proyecto post-punk Xmal Deutschland, fue comparada constantemente con Siouxsie Sioux como ha quedado dicho más arriba.  Tras la separación de Xmal Deutschland, Huwe se convirtió en productora de televisión y luego dedicó su carrera a la pintura, la fotografía y otras formas de arte.  Durante los 90, Huwe se interesó por el techno y el trance, y trabajó como productora y editora para VIVA TV, presentando un programa de música dance de una hora llamado HouseFrau, así como un programa titulado simplemente Trance. También se dedicó por completo al arte visual, creando pinturas e instalaciones llenas de patrones y grupos de colores brillantes.  Llegamos al siglo XXI y a la actividad musical recuperada de Anja Huwe.  En esa recuperación va a influir y mucho una amiga de toda la vida de Huwela cantante, compositora y productora musical Mona Mur.


De esta mujer hablaremos y, sobre todo, escucharemos su música en otra ocasión.  Por ahora tan solo reseñar su existencia porque es muy interesante y la citamos por su vínculo amistoso con Anja Huwe, porque la ayudó a retomar su carrera musical en la actualidad.  Ambas trabajaron juntas en el estudio de Mur en Berlín durante un año y medio, con la colaboración de Manuela Rickers, la que fue guitarra de Xmal Deutschland.
  


Codes es el disco de reencuentro con Anja Huwe.  Nueve temas de los que 7 están compuestos por ella y por Mona MurMur además es ingeniera de sonido, se encarga de las mezclas y coproduce el álbum junto a Huwe.  Una muestra de lo que hace ella en estos tiempos es el corte ZwischenweltMundo intermedio.
De los estudios de grabación de Mona Mur en Berlin, nos movemos, en la misma ciudad, hasta la sala Morphine Raum.  
Morphine Raum es una combinación de estudio de grabación profesional con capacidad para presentaciones en vivo y espacio para proyectos de sonido.  Está dirigido por el músico, productor y propietario del sello Morphine Records, Rabih Beaini.


En esa sala, el 30 de abril de 2025, la compositora, cantante y multinstrumentista Rosa Damask, presentó, en directo, su álbum Adore You, publicado el 13 de diciembre de 2024.  En la foto inmediatamente anterior se reproduce la portada del disco.



  
Rosa Damask, alias artístico, cuyo nombre real es Nastia Reigel, de nacionalidad rusa, es el típico caso de artista que personifica el Hazlo Tú Mismo.  Toca todos los instrumentos, o al menos es lo que he conseguido saber buscando información sobre ella.  El disco Adore You está compuesto por 8 temas, en la sala Morphine Raum interpretó 4 del total.  Ella canta, toca la guitarra eléctrica y, en esta actuación, se acompaña por la guitarra bajo que toca Masha Raeva.  El resto de instrumentos como batería y sintetizadores están pregrabados porque en el estudio ella podrá tocarlo todo, pero en la actuación en vivo es imposible hacerlo.  Lo que suena en el programa hoy, los dos cortes The Sun y Adore You, están sacados directamente de esa actuación en directo donde el sonido es inmensamente más envolvente que el que reproduce el disco que suena muy bien, muy bien producido, excepto la calidez que desprende la actuación en el Morphine Raum.  Dicha sesión está recogida en un video que se puede ver y escuchar en YouTube y que no tienes que buscar porque te enlazo a él aquí:


  
Salimos de la sala Morphine Raum y nos adentramos en otra de atmósfera distinta a la de esa voz y ese sonido envolvente.  Sobre una pantalla imaginaria, películas que no existen pero que tienen banda sonora interpretada por un proyecto que responde al nombre de Federale.




Originales de Portland, Oregon, Federale es una banda que oscila entre 7 u 8 miembros.  Comenzaron a grabar en el año 2007, capitaneados por Collin Hegna, guitarra bajo de The Brian Jonestown Massacre.  El proyecto se bautiza con el título de la película Il Federale,

cinta italiana de 1961dirigida por Luciano Salce.  Lo curioso es que no escogen el nombre por la película sino por quien compone el score original, Ennio Morricone.  Pero el Ennio Morricone de las películas del género spaguetti-western porque, la banda sonora de esta Il Federale, no tiene nada que ver con el lejano Oeste, es una historia que se desarrolla en el mundo moderno.  Sí, pero el homenaje a Morricone consiste en que fue el primer score original que compuso para el Cine.  Cuando escuchas a Federale transpira el amor que sienten por las películas, las historias del Far West.  La banda tiene una capacidad extraordinaria para recrear esas bandas sonoras imaginarias para películas que no existen.  Comenzaron elaborando piezas instrumentales.  Después fueron añadiendo voz aunque en aquellas piezas sin palabras la voz estaba presente como un instrumento más, utilizada así por el miembro femenino del proyecto, Maria Karlin, vocalista con registro de soprano.  
Federale, desde su debut, siempre ha operado en sus grabaciones bajo la guía de un arco argumental bastante amplio.  Por ejemplo, La Rayar, de 2007, es una historia clásica de traición y venganza.  Devil In A Boot, de 2009, se centra en un pequeño pueblo aterrorizado por la expansión y destrucción del magnate de una compañía ferroviaria.

En su álbum de 2012, The Blood Flowed Like WineLa sangre fluía como el vino,  cuenta la historia sobrenatural de un mal tan poderoso que ni siquiera el infierno puede contener su ira.


No Justice, de 2019, veía la luz en el mes de noviembre.  Evocaciones de calles sombrías y  praderas oxidadas de un pueblo pobre y desolado.  Es una ensoñación de producción cinematográfica.  Ya había sonado Federale en el programa, en dos ocasiones, en el año 2019 y 2021, pero en ninguna de las dos sonaron los dos temas que hemos recuperado hoy.  Es un perfil de música que nos ayuda a crear una atmósfera propiciatoria para dirigirnos a la recta final de esta edición de Cíclope 3.0 que va a estar ocupada por un guitarrista sevillano, camaleónico y versátil, que responde al nombre y apellidos de Andrés Herrera Ruiz, alias Pájaro.



    
De Pájaro guardo muchos recuerdos de su figura sobre el escenario.  Uno de los más inmediatos que se me vienen a la cabeza fue mediados los años 80, en el Cine San Vicente de Sevilla, en un concierto de Dulce Venganza.  Las guitarras estaban en manos de Juanjo Pizarro y Andrés Herrera, que habían tocado juntos en el proyecto Brigada Ligera.  Perdón porque no recuerdo al resto de la banda que tocó en aquella ocasión, excepto a Benito Peinado, como es lógico.  Fue una de tantas veces en las que recuerdo a Pájaro tocando en vivo, él, que ha colaborado con una nómina de músicos larga y extensa, mientras su guitarra se iba haciendo cada vez más permeable a influencias, una arquitectura de pasiones que reunían el sonido del lejano Oeste pasando por Las Vegas, las tierras de los indios navajos, montando un paso de Semana Santa, contemplando el desfile de la hermandad desde un balcón italiano, reuniendo el despecho de un amante abandonado y el romanticismo que sudaba el gran Silvio, junto al que tocó en Sacramento y disfrutó de la vida.  Pájaro es un crisol de vivencias hechas música: ha tocado con Kiko Veneno, por ejemplo en aquel disco titulado Échate un cantecito.  Con Pata Negra, con Pepe Begines, de No Me Pises Que Llevo Chanclas, en el disco Mi propia película...y muchos más.  Pero también es el responsable de una obra en solitario que es la que nos va a ocupar hasta el final del programa de hoy.

En el año 2012 aparecía Santa Leone, el primer disco de Andrés Herrera Pájaro.  Todo el proceso de composición, hacer las canciones, realizar los arreglos, grabarlo y mezclarlo se hizo entre
Noviembre del año 2010 y Diciembre de 2011.  Se editó el 28 de febrero de 2012.  De este álbum de debut el Cíclope recupera el tema que le dio título, Santa Leone.
  



Cuatro años después de ese Santa Leone vería la luz He matado al ángel.  Fue en marzo de 2016 y Pájaro elabora un trabajo que, cuando se escucha, se abre en la cabeza, como esos cuentos troquelados que al pasar las páginas se despliega un castillo, o un árbol, o un dragón.  Aquí suenan composiciones de perfil italiano como Viene con Mei.  Hay versiones como la que realiza de Nino Rota y El Padrino; o la que hace de la Danza del Fuego de Manuel de Falla.  Entre las canciones de perfil italiano está Guarda Che Luna, compuesta por el músico italiano Walter Malgoni, con letra de Bruno Pallesi, popularizada inicialmente por el cantante y actor italiano Fred Buscaglione en 1959 y, desde entonces, interpretada por una nómina de cantantes masculinos e intérpretes femeninas larguísima.  La versión que recuperamos es la de Pájaro como no puede ser de otra forma.


Llegamos al año 2018, al mes de abril, cuando se edita el álbum Gran Poder.
Hasta el momento, Pájaro ha escrito, hablado de diferentes aspectos de los sentimientos, de las pasiones...en este disco Andrés Herrera se contempla a sí mismo en medio del mundo y entabla un bucle con lo que le rodea.  Es una especie de adelanto de una evolución personal en la que no se queda indiferente ante nada de lo que ocurre en el mundo.  La portada del disco reproduce a una mujer joven que levanta el puño en alto en un claro gesto de declaración de principios.  El disco incluye una versión de una canción original de Paco Ibáñez con letra de un poema de Rafael Alberti, A galoparPájaro define su postura ante la vida con su música, su guitarra y sus canciones.  Habla claro, sin recurrir al insulto o la descalificación porque él vive y deja vivir.  Pero lleva fatal los totalitarismos, lógicamente, como persona sensata que es.  Casi terminamos con ese A galopar, pero no, nos queda tiempo para un tema más.





Aparecía a finales del año 2024 este Single titulado Colegios abandonados, firmado por Andrés Herrera Pájaro.  Se entiende que es un adelanto de un próximo álbum que esperamos con interés.  Por ahora nos quedamos con este sencillo a la espera de un nuevo larga duración.  Y así cerramos el programa por hoy.
Espero que te guste. 

Enlace:



miércoles, 11 de febrero de 2026

Cíclope 3.0 - 10-02-26

 


Como sigamos con este tiempo atmosférico vamos a acabar como Buster Keaton, con traje de buzo a la espera de que nos salgan membranas en los dedos y agallas detrás de las orejas, como a Kevin Costner en aquella película.


Cíclope 3.0 del martes 10 de febrero de 2026.  El agua y la electricidad se llevan mal, así que nos quedamos a resguardo bajo el cielo protector de la música y mejor bajo techo porque en esta edición tenemos muchos elementos electrónicos comenzando por la figura que abre el programa de hoy y por quien sentimos una especial predilección, la compositora norteamericana Laurie Anderson.


Nacida en Glen Ellyn, un suburbio de Chicago, Illinois, el 5 de junio de 1947, Laurie Anderson estudió violín en su adolescencia y se mudó a la ciudad de Nueva York a los 20 años.  Posteriormente, asistió al Barnard College, donde se licenció en Historia del Arte en 1969.  Tras obtener un Master en Bellas Artes en Escultura por la Universidad de Columbia en 1972, Anderson impartió clases de Historia del Arte y Arquitectura Egipcia en el City College.  Un año después comenzó su poliédrica actividad de actuaciones en vivo.  Compositora, artista de performance y alquimista de la tecnología, Laurie Anderson ha gozado de mayor visibilidad pública que prácticamente cualquier otra figura vanguardista de su época.  Se ha mantenido firmemente arraigada en el ámbito del arte escénico, con sus ambiciosos proyectos multimedia que abarcan no solo música, sino también cine, proyecciones visuales, danza y lenguaje hablado y escrito.  Suele emplear sus propias creaciones instrumentales, como el violín de arco de cinta, filtros de voz... Ha conseguido unos resultados muy interesantes en el uso del procesador de audio conocido como Vocoder.


En el tema O Superman, incluido en el primer LP de Anderson, realizó un uso brillante del procesador de audio señalado.  Con este álbum de debut, Anderson alcanzó una cota por la que ha conseguido ser la figura más reconocida, la que ha gozado de mayor visibilidad pública, más que cualquier otra figura vanguardista de su época.  Esto acarreó una larga lista de términos críticos caracterizados por la envidia porque, Big Science, es cualquier cosa menos una obra comercial.  Este no es un disco de éxito asegurado y sin embargo el Single O Superman llegó a situarse en los primeros puestos de las listas de éxitos en Europa, en Inglaterra, por ejemplo.  Déjame que te cuente una anécdota referida al sencillo que se extrajo del LP.  El Single O Superman, un tema de 8 minutos y algunos segundos, se publicó en tamaño sencillo que, habitualmente, se reproduce a 45 R.P.M., sin embargo debido a su larga duración el disco pequeño se reproducía a 33 R.P.M.  Cualquier persona, por inercia, ponía el plato reproductor a 45 por lo que al reproducirlo lo que escuchaba era a un pitufo cantando, además, el disco estaba mal, estaba rayado: sonaba todo el tiempo lo mismo.  Lo anecdótico fue que, en la fonoteca de Radio Nacional de España en Sevilla, el encargado de escuchar los discos y clasificarlos, determinó que la edición estaba defectuosa porque sonaba mal (a 45, claro).  De todas formas, si se reproducía a 33 también sonaba mal.  Mal, no: peor, porque estaba rayada.  Así que resolvió la situación con un grueso rotulador negro con el que tachó, con una equis, la portada del Single y en la contraportada escribió: Disco Malo, no programar.  Qué cosas, tú.

Volvemos a nuestra querida Laurie Anderson.  Desde 1982, año de publicación de Big Science, hasta hoy, ha seguido trabajando, ha seguido publicando discos, realizando sus perfomances como la que trajo a Sevilla durante la Expo del 92.  Se casó y enviudó de Lou Reed, y hace dos años, en 2024, publicó un trabajo nuevo, Amelia.


En el año 2000, Dennis Russell Davies (foto de la izquierda), de la Orquesta de Compositores Americanos, invitó a Laurie Anderson a contribuir con una composición original a un programa de música nueva basado en el tema del Vuelo, es decir, todo lo relacionado con la aviación.  Anderson respondió con Canciones para A.E.

una pieza para 20 músicos inspirada en la vida de la pionera de la aviación estadounidense 

Amelia Earhart (1897-1939).  Para nuestra protagonista, el resultado final no la dejó ni mínimamente satisfecha y con el tiempo retomó la obra.  Amelia Earhart desapareció el 2 de julio de 1937 y declarada muerta el 5 de enero de 1939.  Su figura fue fundamental en la formación de The Ninety-Nines, una organización para mujeres piloto.  Earhart fue la primera aviadora en volar sola a través del océano Atlántico.  Anderson transformó el contenido de lo que había hecho y de una reflexión sobre la vida y la reputación de Earhart pasó a una representación impresionista de su último vuelo, cuando su avión desapareció en julio de 1937 durante un intento de dar la vuelta al mundo.  La edición revisada de Canciones para A.E. proporciona la base para su álbum de 2024, Amelia.



 

Dennis Russell Davies dirige a la orquesta  checa Filharmonie Brno


y el que fue vocalista del grupo Antony and the Johnsons, actualmente la cantante británica Anohni, en la foto de la izquierda, hace de segunda voz en varios temas.

La obra Amelia, tal como está planteada, escrita, interpretada y grabada, es una colección de ideas interesantes y momentos buenos pero el todo no equivale a la suma de las partes.  Y a pesar de eso, no nos quedamos con un corte como muestra sino que el Cíclope selecciona tres cortes para que conozcas el trabajo, si no lo habías escuchado.

Tras Laurie Anderson nos quedamos con una figura de la cultura que ejerce varios aspectos de la actividad creativa: en el campo de la literatura escribe obras de teatro y novelas, en el de la música, canta, rapea, habla...es clave su función en el conocido Spoken Word, compone, también enreda entre instrumentos de electrónica.  Ha sonado en alguna ocasión por aquí por el programa y responde al nombre y apellido de Kae Tempest.


Empezamos a escuchar su forma de hacer música cuando comenzó el proceso para convertirse en hombre/trans.  La primera muestra de ese proceso, musicalmente hablando, fue el álbum The Line Is A Curve de 2022.


De ese álbum hemos escuchado algún tema e intentamos, por todos los medios, no volver a programar el o las mismas canciones, un peligro en el que algunas personas realizadoras de programas de música suelen caer: toman un disco y siempre suenan los mismos temas.  Hoy, para recordar ese trabajo del año 2022, recuperamos un corte que creo no hemos traído antes, el tema titulado More Pressure



cantado a medias con el hombre de la foto de la derecha, el cantante y rapero de Los Ángeles, Kevin Abstract.




En aquel disco del año 2022, Tempest centraba su capacidad narrativa en los demás, examinando la condición humana en su conjunto, evitando generalmente la introspección directa.  A medida que el Tiempo avanzaba y la Pandemia fue quedando atrás cambió la forma de mirar de nuestro protagonista: se declaró no binario y, con valentía, dirigió la atención hacia su interior y ha ido asimilando unos cambios que quedan reflejados en los textos de sus composiciones.


El año pasado, el 4 de julio de 2025, se publicó el quinto álbum de su discografía, un trabajo más íntimo titulado  Self Titled, (portada foto de la izquierda).  Es el quinto LP de Tempest, donde va perfilando el nuevo capítulo de su vida como hombre/trans y documentando su trayectoria con una franqueza inquebrantable.


En este nuevo trabajo la voz ha cambiado, el tratamiento hormonal va haciendo sus efectos y ahora suena más oscura en temas como el que selecciona el Cíclope, el titulado Prayers To Whisper.

Tras Self Titled de Kae Tempest no dejamos la palabra hablada aunque ahora tiene una cualidad, la de hablar, sí, pero con un sesgo de musicalidad, algo que no la define sólo como recitado.  Sabe hacerlo muy bien Florence Shawla vocalista del grupo que va a sonar ahora y que se llama Dry Cleaning.



  
 

De izquierda a derecha, Lewis Maynard, guitarra bajo, Nick Buxton, batería, Florence Shaw, voz y Tom Dowse, guitarra eléctrica.  La trenza que resulta de unir a tres músicos instrumentistas y a una ilustradora da como resultado un cuarteto particularmente curioso que responde al nombre de Dry Cleaning.

Los tres músicos instrumentistas, veteranos que se han movido en la escena punk y hardcore del sureste de Londres para quienes la música se había convertido en un pasatiempo más que en una profesión, cambiaron sus intereses musicales y empezaron a trabajar estructuras post-punk de contenido instrumental, sin palabra, sin texto.  Estamos en la década de los años 10 de este siglo, los primeros años.  Ninguno de los tres posee un potencial de voz como para decidirse a adoptar el rol de cantante así que se ponen a buscar a un o una posible cantante.  Fue Tom Dowse, el guitarra, el que contacta con una vieja amiga y compañera de clase del Royal College of Art, Florence Shaw.  Ilustradora y profesora universitaria visitante, Shaw había crecido en una familia de músicos y tenía predilección por bandas independiente británicas como The Specials, The SmithsSea Power.  Dowse persuadió a su amiga para que entrara en el proyecto.  Empezaron a trabajar con la voz de ella y las letras que tenía escritas a partir de sus ilustraciones, conversaciones escuchadas en el metro, en el autobús, noticias de periódicos y anuncios de publicidad.  Su interpretación, aparentemente distante del contenido de las  letras, la forma de hablar casi cantando, el tono de la voz, todo agregó una nueva dimensión a la música de la banda.  Se unió a Dry Cleaning a principios de 2018 y a partir de ese momento nada fue igual.  El proyecto ganó en luminosidad, comenzaron grabando EPs y cuando menos se lo esperaban, en plena pandemia, reciben una oferta: grabar para el sello independiente escocés 4AD.  Sería a partir de 2021 cuando Dry Cleaning empezarían a desarrollar una actividad musical perteneciendo a la escudería de 4AD, primero con un EP y después, ese mismo año, ya con un larga duración.  Esa es la fecha del comienzo del proyecto, 2021.  Desde entonces son tres los álbumes editados y desde el principio, Dry Cleaning han hecho lo mismo: evolucionar para hacer las cosas mejor.  


El 9 de enero de este año 2026 se publicaba Secret Love, el álbum que tiene como portada la foto de la izquierda.  Suenan como siempre, muy, muy bien, pero lo hacen mejor que otras veces.  Tienen una colaboración especial en la guitarra, la de Jeff Tweedy.


Tweedy, el alma de la banda Wilco, tiene unos estudios de grabación en Chicago.  Los 4 componentes de D.C. habían grabado material para su nuevo trabajo en Dublín en Londres con los miembros del grupo irlandés Gilla Band.  Saltaron el charco y en Chicago estuvieron con Tweedy que tocó la guitarra en un tema y se enrolló facilitándole algunos consejos como, por ejemplo, quién era una figura muy interesante para trabajar en el plano de la producción



la cantante, compositora y productora galesa Cate Le Bon, en la foto de la izquierda.





Con ella se fueron a los estudios Black Box del Valle del Loira, en Francia, y regrabaron las canciones que ya habían dejado terminadas y grabadas.  El resultado final, Secret Love, el álbum del que escuchamos dos cortes con la promesa explícita de volver en otra ocasión con Dry Cleaning.  

Ahora nos vamos a detener unos minutos en uno de esos proyectos con los que, personalmente, disfruto muchísimo por poder compartir un descubrimiento así con la audiencia.  Se trata de un trío británico que responde al nombre de Plantoid.



  

En la primera línea el batería Louis Bradshaw y Chloe Spence, voz y guitarra; detrás el guitarra principal, Tom Coyne, y el guitarra bajo Bernardo Larisch.  El germen del proyecto son Spence y Coyne, que se conocieron en su adolescencia durante sus estudios de música en el Lincoln College de Oxford.  Unidos por la pasión por los sonidos eclécticos, formaron Mangö, reclutando a Louis Bradshaw, batería, amigo de la infancia de Coyne.  Ese es el trío que dio pie a lo que sería Plantoid, que se terminó de configurar con la inclusión de la guitarra bajo de Bernardo Larisch.  El nombre Plantoid hace alusión a un robot u organismo sintético diseñado para asemejarse a una planta en aspecto, características o funcionamiento.  A diferencia de conceptos relacionados como los androides o los animales robóticos, los plantoides son relativamente raros de encontrar en la ciencia ficción.  Sin embargo hay una referencia visual que conecta con la imaginería de la fantasía de las obras de ciencia-ficción, en concreto con La Guerra de los Mundos de H.G. Wells



ya sea el diseño de la portada de las muchas ediciones del libro, como esta de la editorial Edisur, 





o las creaciones visuales del Cine, como este fotograma de la versión de la obra de Wells del año 2005 dirigida por Steven Spielberg.

Parece ser el patrón que han seguido los miembros del grupo como para dar su visto bueno a la ilustración que ocupa la portada de su primer disco, Terrapath, firmado en 2024.



 
   

Para escuchar a Plantoid vamos a empezar por su segundo álbum, Flare, publicado hace muy poco, el día 30 del pasado mes de enero.


Este segundo álbum del grupo se abre con un tema que es, como dice el título del disco, Flare, una auténtica llamarada: la canción Parasite es un trallazo luminoso de la creatividad de Plantoid.  Siguen las líneas trazadas en su álbum de presentación, con ese espectro ecléctico donde mezclan jazz y rock no en una fusión típica sino de una manera imprevisible: en una misma canción hay subidas lentas, cortes hacia riffs de guitarras sincopadas, voces que cantan con un distanciamiento cercano a piezas de shoegaze.  Quien escucha a esta banda no se aburre.


El 23 de febrero de 2024, Plantoid debutaban con el disco Terrapath, un estreno turbulento, prometedor, que no decepciona en una primera audición.  Llama la atención, tema tras tema, y cuando termina te dan ganas de empezar a escuchar el trabajo de nuevo.  Sinceramente no me supuso ningún esfuerzo hacerlo porque el perfil de las canciones no deja resquicio para la duda: esta gente suenan muy bien, pero muy bien.  Hemos escogido dos composiciones que van seguidas y las hemos convertido en un solo corte: Wander-Wonder e Insomniac (Don't Worry).  En total, 10 minutos y 6 segundos de una culebrina de curvas cerradas, saltos y cambios, calma y torbellinos.

El resultado final de la música de Plantoid es la suma de la creatividad de los cuatro músicos que hacen posible la articulación del lenguaje musical que entablan.  Es lo que sucede con el proyecto que va a sonar hoy como cierre del programa, el trío, también británico, que responde al nombre de bar italia.



bar italia son, de izquierda a derecha, Samuel Fenton, Nina Cristante y Jezmi Fehmi

 

Todo comienza con la colaboración entre Jezmi Fehmi y Samuel Fenton por un lado y Nina Cristante por otro.  Formaron parte de la escena musical underground londinense a finales de la década de 2010 y principios de la de 2020, tanto colectiva como individualmente.  Fenton y Fehmi se conocieron en una noche de micrófono abierto en 2018 y pronto formaron el dúo independiente de perfil grunge, Double Virgo.  Ambos compartían piso.  Se mudaron a otro domicilio y metiendo maletas y cajas en la nueva vivienda apreciaron que, en el piso de arriba, alguien estaba tocando un instrumento y cantando.  Se pusieron en contacto con quien habitaba el piso superior y así supieron de la existencia de una italiana original de Roma, Nina Cristante, que se dedicaba a componer, tocar varios instrumentos y cantar.  Y sin saberlo ninguno de los tres se acababa de asentar la base de un futuro e inmediato proyecto: bar italia.  Escrito en minúsculas, sí, ¿por qué?  Pues la verdad es que no lo sé.  Lo único que te puedo asegurar es que, si no los conoces, me alegro de compartirlo contigo porque es un trío que hace una música particularmente atractiva.  Comenzaron a tocar juntos sobre el año 2019 y debutan discográficamente en 2020.  Hasta la fecha llevan publicados unos cinco discos.  Vamos a escucharlos por primera vez comenzando por su último trabajo, editado el 17 de octubre de 2025,


titulado Some Like It Hot, sí, como la mítica película de 1959 de Billy Wilderbar italia siguen añadiendo capas a las canciones que escriben.  Componen los tres, son multinstrumentistas, cantan los tres...y esto es importante porque no cantan como un coro de tres voces sino que cada uno interpreta un párrafo de las letras de las composiciones.  El resultado es de un corporativismo lúcido y resplandeciente.  Mezclan de aquí y de allá: electrónica, folk, rock...se sienten a gusto, fluyen y hacen temas como I Make My Own Dust.


Inmediatamente anterior fue el álbum Tracey Denim, publicado el 23 de mayo de 2023.  Un disco con un tema como My Kiss Era que nos sirve para cerrar esta edición de Cíclope 3.0

Espero que te guste el programa.

Enlace:

https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-10-02-26