miércoles, 6 de mayo de 2026

Cíclope 3.0 - 05-05-26 - Especial Julian Cope # 8


Julian Cope

Cíclope 3.0 del martes 5 de mayo de 2026.  Entrega número 8 del Especial Discografía Julian Cope.  Para situarnos volvemos al final de la edición anterior de este Especial, la del mes de abril.


Cerrábamos aquella con el tema Michael Rother, dedicado a la figura del músico  que estuvo en bandas del Rock Alemán de los 70 como Neu!.  Este fue un corte extra publicado en la reedición del álbum Jehovahkill de 1992.  Cope presentó a Island Records una grabación previa del disco a principios de 1992 pero no gustó a los directivos de la discográfica: la producción de la batería, con un sonido pretendidamente oscuro, entre otros aspectos, no convenció.  Hubo que regrabar todo el material y grabar el resto nuevo que se fue añadiendo hasta lograr un álbum doble de tres caras.  El disco vio la luz el 8 de diciembre de 1992 y a principios de año, sin mediar más argumentos que el descontento por parte de Island Records, la discográfica rompe relaciones laborales con nuestro protagonista.  Quien dice a principios del 93 dice a mitad del año.  Fue rara esa ruptura porque el disco se estaba vendiendo y de hecho se vendió bastante bien.  Pero había un mal rollo de fondo que provocó un desenlace feo.  Hasta la crítica especializada no entendió por qué la Island le decía adiós a un artista de su catálogo que tan buenos dividendos les había dejado, un músico con el que se podía hablar, mantener una disparidad de criterios sin que hubiese una resolución final traumática para nadie.  Pero así fue.  Y lo curioso es que, 14 años después de su edición original en 1992, en 2006, Island Records volvió a publicar el álbum, reedición que tuvo, como novedad, que pasó de disco doble con tres caras grabadas a disco doble con las cuatro ocupadas por los temas originales y una recopilación de temas extras, entre otros aquel Michael Rother con el que cerrábamos la edición del mes de abril, canciones como Free, el instrumental con el que hemos abierto hoy esta entrega número 8 del Especial Julian Cope.  Estos cortes extras, estos bonus de la reedición de 2006 no son particularmente muy atractivos, exceptuando algún que otro.  ¿De dónde salen estos temas?  ¿Fueron escogidos por Cope?  No lo sé a ciencia cierta pero me atrevo a decir que no tuvo mucho que ver porque su relación con Island Records estaba en una posición un tanto fría, congelada, diría yo, tras la postura de la discográfica.  Así que, buscando aquí y allá, en los masters que quedaron grabados en los estudios, entre cinta y cinta, algunas improvisaciones como ejercicios de calentamiento entre los músicos para realizar las tomas definitivas de las canciones del álbum...de ahí salieron estos cortes que tienen una impronta de ensayo, de demo.  Algunas, no todas, porque, por ejemplo, del año 1990 se recupera un corte muy interesante.  Que Julian Cope ha sido un admirador acérrimo de Roky Erickson es algo que se sabe de sobra.


En 1990 aparecía el disco Where the Pyramid Meets the Eye: A Tribute to Roky Erickson, como su propio título indica, Un tributo a Roky Erickson, que fallecía en 2019.  Este álbum homenaje está realizado por un plantel enjundioso de intérpretes que realizan versiones de las composiciones originales de Erickson: ZZ Top, Primal Scream, Richard Lloyd, R.E.M., Thin White Rope, T. Bone Burnett, The Jesus & Mary Chain...y algunos más, entre otros Julian Cope.  Nuestro protagonista se encarga de hacer la versión de I Have Always Been Here Before, tocando la guitarra, cantando...por cierto, en la locución del programa digo que quien canta es Joss Cope, hermano de Julian, error 503: Joss Cope hace coros, como Donald Ross Skinner, pero el vocalista principal es nuestro hombre.

El Cíclope recupera dos cortes más de esos Bonus Tracks de la reedición en 2006 de Jehovahkill: Vivien, con sonido demo, y Sizewell B, con un sonido más limpio.  

Es curioso que Island Records rescindiera el contrato firmado con Julian Cope a raíz de la publicación de su disco de 1992 porque no estaban convencidos de continuar las relaciones comerciales con el artista.  Sin embargo, el disco lo reeditan en 2006, y lo vuelven a sacar en 2012, y en 2018.  La última reedición ha sido en 2024.  No lo entiendo.  Cope se quedó muy tocado, tanto que se replanteó las relaciones, la dinámica composición/maquetación/presentación a una empresa discográfica buscando una vía de publicación.  De hecho fue algo que coincidió con una etapa suya donde amplía sus intereses y su campo creativo, época que se va a iniciar ahora, a partir de 1994, cuando comienza a escribir y se diversifica en los senderos de un jardín donde vamos a encontrar ensayos sobre música (Rock Alemán, Rock Japonés), colección de cuentos ilustrados por él mismo...y más cosas a las que llegaremos en su momento.  Por ahora nos quedamos con el Cope músico concentrado en buscar una salida.  Se ha terminado la tanda de conciertos, gira de promoción de Jehovahkill, estamos en 1993 y nuestro protagonista da los primeros pasos de un proyecto que comenzará siendo un sello discográfico, Ma-Gog Records, que será la primera versión del futuro Head Heritage, que se convertirá además en sitio web y servicio de venta por correo de Julian Cope.  Él ya había creado un sello propio allá por 1990, CopeCo, cuando, por necesidad, se encuentra con que el álbum Skellington, rechazado por Island Records por ser un trabajo soso, si no lo publica él no verá la luz.  Lo hizo, con el apoyo de una casa independiente que se convirtió en su distribuidora, Zippo Records.  Pero ahora tiene más experiencia, sabe más cosas y crea el sello Ma-Gog Records.  El debut de esta marca se hará en 1993 con la publicación de dos álbumes, ambos grabados ese mismo año.  Vamos a escuchar una selección de ambos empezando por el segundo, Skellington 2.  Se editaba como álbum doble formado por Skellington y Skellington 2 bajo el nombre de The Skellington Chronicles.



  

La misma portada que Skellington con el añadido, en la parte frontal inferior, del listado de las canciones recogidas en estas Crónicas.  Skellington 2 tiene una apariencia más libre que su antecesor, una forma más cercana al sonido maqueta, demo.  Están los mismos que han trabajado con Cope desde la década de los 90: Rooster Cosby, batería, percusión, Donald Ross Skinner, guitarra eléctrica, piano, órgano, Julian Cope como él mismo y con el alias artístico de Double De Harrison en la guitarra acústica, órgano, piano, voz y producción.

The Skellington Chronicles se publicó en el mes de junio de 1993.  En el mes de marzo se editó el primero de los dos discos grabados en 1993 y publicados por el sello de Cope, Ma-Gog Records.  Fue este titulado Rite.



    

El disco aparece firmado por nuestro protagonista y Donald Ross Skinner.  El trabajo se clasifica dentro de las líneas de la música Ambient.  Una serie de largas sesiones instrumentales caracterizadas por ritmos hipnóticos dan como resultado piezas cuya influencia de base es el Rock Alemán de los años 70, el Krautrock tan querido por Cope.  Estas composiciones no se quedarían solo en este disco, habrá más entregas que se llegarán a denominar como jamming freakouts.  Sesiones que que exploran una forma de hacer mezclada en el crisol del Ambient, la Psicodelia...y cómo no, el Krautrock.  Funk lento, sintetizadores espaciales, todo da como resultado una faceta más experimental y menos Pop de la creatividad de nuestro protagonista que con composiciones así se aleja de sus raíces Post-Punk.

Cope y Ross Skinner se encargan de la instrumentación pero reciben la colaboración de otros músicos como Rooster Cosby, que en esta ocasión toma la guitarra eléctrica y la guitarra bajo.  En la batería se sienta J. D. Hassinger y la formación The William Stukeley Quintet se encarga de los arreglos de cuerda.  El nombre de este quinteto parece ser parte de la imaginación de Cope porque el nombre y apellido de William Stukeley (1687-1765) está relacionado con el de un famoso anticuario inglés y el mundo de las antigüedades es particularmente afín a nuestro protagonista.  De los cuatro cortes que forman el álbum Rite hemos escogido el más breve, Amethysteria, una palabra que probablemente cruza los significados de la piedra amatista y el concepto de histeria.

Esta octava entrega del Especial Julian Cope la vamos a cerrar con tres cortes del álbum Autogeddon.



 

En un principio, en la cabeza de Cope se ordenaron las ideas sobre una serie de discos que tratarían la temática de la Madre Tierra, estructuradas esas ideas en una trilogía que comenzó con el álbum Peggy Suicide, 1991, después, Jehovahkill, 1992, y se cerraría con este Autogeddon.  Peggy Suicide se centraba en las preocupaciones medio-ambientales; Jehovahkill celebra los impulsos paganos antiguos, precristianos, al tiempo que señala lo que Cope, un autodenominado odinista, creía que era la destructividad de la religión dominante.  Autogeddon, cruce entre automóvil Armagedón, el lugar profetizado para la batalla final entre las fuerzas del bien y el mal y mencionado en el libro del Evangelio según San Juan, del Apocalipsis.  El cierre de la trilogía se centra específicamente en la crítica feroz a la cultura del automóvil, el consumo occidental y el impacto ecológico de los combustibles fósiles.  El álbum es una diatriba directa contra la dependencia humana de los coches.  Cope utilizó como inspiración el poema épico homónimo de Heathcote Williams (1941-2017), que describe la mortalidad mundial por accidentes de tráfico como un holocausto rutinario.  En el disco, nuestro protagonista vuelve al tema de la destrucción del medio ambiente, su rechazo a diversos aspectos del consumismo.  Musicalmente hablando recupera ese estilo entre lo psicodélico y su admirado krautrock.  En ese aspecto mira hacia el álbum Rite pero no de una forma tan libre, con composiciones muy largas.  Se circunscribe a composiciones cortas de cinco minutos como mucho, pero se aleja de los ganchos pop para adoptar un estilo más psicodélicamente krautrockiano.  En este álbum aparecen los colaboradores habituales de los últimos años: Rooster CosbyDonald Ross Skinner, y también elementos nuevos como por ejemplo Thighpaulsandra


¿Quién está detrás de ese nombre artístico tan peculiar, Muslos de Paulsandra?  El hombre de la foto a la izquierda, cuyo nombre real es Timothy Charles Lewis, nacido en Pontypridd, Gales, en el seno de una familia de músicos: su abuelo era director de orquesta y su madre, cantante de ópera.  Desde pequeño, asistía con frecuencia a conciertos de música clásica y estudió trompa, órgano de iglesia y piano.  En el colegio, formó parte de una banda con combinaciones de instrumentos poco convencionales.  Ha trabajado como músico de sesión para artistas poco conocidos, así como ingeniero de grabación, y pasó ocho años trabajando como enfermero en un hospital psiquiátrico.  Como ingeniero de sonido conoció a Julián Cope con quien congenió desde el primer momento porque ambos eran fans del krautrock.  Cope le pidió que se uniera a su grupo y eso fue lo que hizo, hasta el año 2004.


Otro colaborador nuevo fue Richard Adrian Frost, segundo por la derecha, teclista.  En esa instantánea estaba como teclista en la banda The Farmer's Boys.  Eso fue entre 1981 y 1985.  Después se uniría a la banda de Julian Cope.


Un fichaje fundamental fue el de Mavis Grind, en la foto de la izquierda.  
El nombre, en nórdico antiguo, significa puerta del istmo estrecho, es un istmo angosto que une la península de Northmavine con el resto de la isla principal de Mainland, en las islas Shetland, Escocia.  Se han encontrado restos de un asentamiento de la Edad del Bronce tardía en las cercanías.  Mavis Grind es el pseudónimo artístico que utiliza Dorian Cope, esposa de Julian Cope con quien contrajo matrimonio alrededor de 1982.  La pareja permanece unida desde entonces y tienen dos hijas, Albany y Avalon.  Tanto en este Autogeddon de 1994 y como en el álbum posterior de 1995, 20 Mothers, ella aparece en los créditos, sin especificar su función.  También utiliza el pseudónimo de The Mother Of The Revolution.
Con tres temas de Autogeddon, a saber, Ain't But The One Way, I Gotta Walk y Autogeddon Blues, nos despedimos hasta la semana que viene.

Espero que te guste el programa.

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miércoles, 29 de abril de 2026

Cíclope 3.0 - 28-04-26 - Especial Marianne Faithfull # 6



Marianne Faithfull a principios de la década de los 90

Cíclope 3.0 del martes 28 de abril de 2026.  En esta edición que cierra el mes de abril, retomamos el Especial Discografía Marianne Faithfull que dejábamos en pausa tras la quinta entrega, la del mes de febrero, porque en marzo no hubo, debido a las vacaciones de Semana Santa.  Esta sexta edición arranca donde dejábamos la anterior, con la audición de las canciones pertenecientes al álbum de 1990 titulado Blazing Away.



 

Para situarnos, recordar que este álbum recoge el repertorio de canciones que Faithfull interpretó en vivo entre las noches del 25 y 26 de noviembre de 1989 en la Catedral de Santa Ana, en Brooklyn, Nueva York.  Aquella actuación es lo que recoge el disco Blazing Away, publicado un año después, en 1990.  

Sobre el escenario, acompañaron a nuestra protagonista músicos de la talla de




Marc Ribot, guitarra








Fernando Saunders, guitarra bajo









Barry Reynolds, guitarra







Garth Hudson (1937-2025), teclados y acordeón




Una figura fundamental fue la del productor Hal Willner (1956-2020), que ya había trabajado con ella en el álbum inmediatamente anterior, Strange Weather, de 1987.  Willner fue mucho más que un productor, fue una especie de amigo terapeuta cercano que ayudó a resolver las sombras fantasmagóricas de autodestrucción que seguían persiguiendo a nuestra protagonista desde finales de los años 70.  Con él se dio la recuperación total de Faithfull y se asentó el reinado de la voz rota, de las canciones cuya interpretación radiografiaban el existencialismo de la vida, todo lo mejor que pudo sacar nuestra protagonista.

Y sin más entramos en la audición de los cortes que ha seleccionado el Cíclope de este Blazing Away de 1990.  No recuerdo quién fue el comentarista de música que aconsejó que el disco se escuchara en la edición de CD, para poder captar toda la dimensión de la actuación de un tirón, sin necesidad de tener que levantarse para darle la vuelta al vinilo.  No vamos a llegar a tanto pero sí vamos a escuchar los cortes de dos en dos, comenzando por un tema que suena solo, 


una composición que interpretó la gran Edith Piaf, Les Prisons du Roy, original del compositor Michel Rivgauche y el también compositor y letrista Irving Gordon.  La letra narra una historia de amor y sacrificio, donde un amante es encarcelado por robar el corazón de la otra persona, y la otra parte confiesa el mismo crimen para poder estar juntos.
Y con este comienzo avanzamos en la escucha del álbum del que el Cíclope selecciona un total de siete temas que, a partir de este momento, escuchamos de dos en dos: Strange Weather, la canción compuesta por el tándem Kathleen Brennan/Tom Waits y que bautizó el álbum anterior de Faithfull, y el clásico de John Lennon, Working Class Hero.  El doblete siguiente es Sister Morphine y As Tears Go By, dos reinterpretaciones que merecen la pena porque, ambas, tienen el enriquecimiento que da el paso del tiempo por alguien que no ha sido ajena a las espirales que conlleva la agitación de los días.  Sister Morphine, más recordada como la confesión de un acto morbosamente perverso, el consumo de una sustancia prohibida, más que por el sentido con el que fue compuesta la canción: un hombre que sufre un accidente de tráfico y que espera, en la camilla del hospital donde lo han llevado, a que le pongan una dosis de morfina para calmarle el dolor.  As Tears Go By, el primer éxito de nuestra protagonista, siempre identificado con su voz cristalina, inocente, ahora visto a través del espejo retrovisor que muestra el paso del tiempo.  Entre aquella voz del pasado y este presente me quedo con el presente, inmensamente más rico.  Y llegamos al último binomio de canciones de Blazing Away, el formado por Why'd Ya Do It?, compuesta originalmente para que fuese interpretada por Tina Turner pero que, en opinión de Faithfull, Turner no iba a cantar, dado lo explícito de la letra (alusiones claras, transparentes y diáfanas a prácticas sexuales) y que sería incluido en el LP Broken English de 1979 y Times Square, que aparecía en el disco A Child's Adventure, de 1983.
Así terminamos la audición de este álbum grabado íntegramente en vivo excepto el tema que le da título al trabajo, Blazing Away, grabado un año antes, en septiembre de 1988, en los estudios RPM, con sobregrabaciones adicionales en los estudios Sigma Sound de Nueva York.  La canción, original del guitarrista Barry Reynolds, colaborador habitual de nuestra protagonista, y ella misma, Marianne Faithfull.  En esta ocasión no escuchamos esta canción pero ya la recuperaremos.
Antes de avanzar en el Tiempo nos quedamos unos días más en New York, en Brooklyn, en la catedral de Santa Ana.  Unos días después de aquella doble actuación que quedó registrada en el álbum que acabamos de escuchar, sobre el mismo escenario de la catedral Faithfull volvió a actuar, en esa segunda ocasión sería para intervenir en el musical Los Siete Pecados Capitales, original de Bertholt Brecht y Kurt Weill.  El evento estuvo organizado por St. Ann's Arts of the Covenant, actualmente St. Ann's Warehouse, una institución de artes escénicas en Brooklyn, Nueva York, dirigida por la empresaria Susan Feldman.  Acompañaron a Faithfull el director musical, pianista y arreglista, Paul Trueblood (1935-2012)

Trueblood fue una figura fundamental en la carrera de Marianne, ya que fue quien la introdujo seriamente en el mundo de Weill y Brecht.

En la obra, la protagonista Anna, tiene una familia que es interpretada por un cuarteto masculino de voces: un bajo, dos tenores y un barítono.  Para la ocasión intervino un proyecto que aún no estaba terminado, pero cuyas voces eran las adecuadas.


Después, sobre 1992, ese cuarteto se ampliaría a sexteto con el nombre de Hudson Shad (foto de la derecha).  



En un futuro no lejano, a finales de 1998, se publicaría la grabación en estudio de The Seven Deadly Sins de Kurt Weill y Bertolt Brecht con la Orquesta Sinfónica de la Radio de Viena, dirigida por Dennis Russell Davies, y la voz de Marianne Faithfull con la colaboración del grupo vocal Hudson Shad.  Pero eso será a finales de la década de los 90, ya llegaremos.  Ahora estamos precisamente iniciando ese período de los 90, con nuestra protagonista dando pasos hacia un horizonte rico en opciones, posibilidades que van a propiciar tramos de silencio, tanto que para algunos círculos va a suponer sombras de sospechas: Marianne Faithfull está inactiva, ¿no será que ha vuelto a caer en un agujero negro?, ¿otra vez la pulsión de muerte?  Pájaros de mal agüero...  La década de los 90 empieza para Marianne Faithfull estrenando vivienda: una casa de campo a media hora de Dublín llamada Shell Cottage.  Recibió ese nombre, Cabaña de conchas, porque los muros, los techos y algún que otro punto dentro de la estructura arquitectónica de la casa estaban decorados casi en su totalidad por una extraordinaria variedad de conchas marinas.  Van a ser meses de organización: lo más inmediato es ir dándole estructura a su autobiografía, lo que conlleva cierta concentración para escribir.  
Desde que Faithfull intervino en el álbum Lost In The Stars - The Music Of Kurt Weill, de 1985, interpretando Ballad of the Soldier's Wife con los arreglos realizados por Chris Spedding, la sombra de Weill y Brecht volvió a aparecer en su camino como bien sabes: la segunda actuación en la catedral de Santa Ana en Brooklyn será precisamente con la música de Weill y los textos de Brecht.  Son resultados artísticos fructíferos que provocan un movimiento interior que conlleva que algunos proyectos entren en estado de espera como sucedió con el disco de perfil Pop-Rock que había empezado a idear a finales de 1988.  
Así que tenemos a nuestra protagonista instalada en Shell Cottage, en Dublín.  De nuevo el binomio Brecht/Weill aparece en su camino.

El director teatral Patrick Mason (a la izquierda) la llamó para ofrecerle el papel de Pirate Jenny en The Threepenny OperaLa Ópera de los Tres Centavos, que estrenaría en el Gate Theatre de Dublín.  Las funciones comenzaron en el verano de 1991.

Poco tiempo después, Marianne consiguió contactar con Angelo Badalamenti (1937-2022) a la derecha, encuentro en el que estuvo trabajando hasta la desesperación.  Cuando por fin consiguió hablar con él hizo hincapié en el interés que tenía en poder colaborar con un compositor de su talla.  Sí, sí, para él también era un honor poder trabajar con una intérprete como ella.  Contactaron y quedaron en verse regularmente e ir trabajando sobre el material que tuviesen.  Y aquí comenzaron los problemas.  Badalamenti había entrado en contacto con David Lynch en 1986, con motivo de la banda sonora original de la película Blue Velvet.  Cuando contacta con Faithfull venía de terminar la banda sonora de la serie de Lynch para TV, Twin Peaks, una colección de melodías noctámbulas que marcarían la forma de hacer música de Badalamenti.  Nuestra protagonista supo esperar y mientras iba estructurando su autobiografía también escribía letras de canciones que, dado el proceso de recuperar recuerdos, todo se encontraba mezclado: sensaciones, recuerdos...  El resultado final parecía dar un álbum que sería un extenso poema reflexivo que se fragmentaría en el libro que recogería su autobiografía.  Reflexiones sobre la vida de Marianne Faithfull, de principio a fin.  Y en esto empieza el tránsito entre las ideas de nuestra protagonista y Badalamenti.  Él venía de trabajar con Lynch como ya se ha dicho más arriba y algo de la forma de trabajar del cineasta se le había pegado, sobre todo lo minucioso.  Más que municioso: puntilloso.  Faithfull le entregaba la letra de una canción y él se la devolvía con instrucciones claras: que fragmentase más el texto.  Ella trabajaba sobre el texto del libro autobiográfico y sobre el futuro nuevo álbum firmado con su admirado Angelo.  Pero a ese ritmo iba a terminar el libro antes de que se acabara de planificar el disco.  Y así fue, tal y como había previsto él: unos cuatro años estuvieron enredando en el contenido, grabación, producción final y edición del nuevo trabajo titulado A Secret Life.  Se pensó que, probablemente, ambos productos (libro y disco) se publicarían con el mismo título, pero no fue así.

Hubo un disco intermedio, una reunión de éxitos aparecida con el título Marianne Faithfull - A Collection Of Her Best Recordings, 1994.  Este álbum compartió la misma portada que el libro.






Apareció firmado a medias entre ella y David Dalton (1942-2022), a la derecha, uno de los fundadores de la revista Rolling Stone.
Esa portada fue la que tuvo el libro en su edición española, publicada en 1995 por Celeste Ediciones, con traducción de Alberto Manzano y Anki Toner.





Hubo otras ediciones con una cubierta diferente pero siempre con el mismo contenido.






             

Inmediatamente detrás vio la luz, por fin, el esperado y deseado A Secret Life,


 
un disco firmado por la voz carismática de Marianne Faithfull y los arreglos orquestales evanescentes con teclados oníricos de Angelo Badalamenti.  Un crisol de emociones flotantes para ser escuchada de madrugada, como una joya de la que es imposible describir tanta belleza.  Pues no, no fue así.  Al menos al 100 por 100.  A simple vista, con los mimbres que tenía el álbum, cualquiera podría pensar que, si sumamos la sensibilidad de Faithfull con la capacidad de crear atmósferas de paisajes interiores por parte de Badalamenti, solo podría haber al final algo excelso, que formarían el equipo creativo perfecto.  Hay personas para quienes esto es cierto en el 50 por ciento de los casos.  Personalmente no me encuentro en ese grupo, estoy más bien entre los oyentes particularmente decepcionados.  A Secret Life fue el primer disco de estudio de Marianne desde la publicación de Strange Weather.  Los separan ocho años, suena como una continuación natural, vale, pero le falta tirón, pellizco, duende, que dirían los flamencos.  En el disco intervienen músicos de estudio, todos manejando instrumentos de cuerda, viento, metal...  De la composición, orquestación, dirección de la orquesta, teclados, piano, de eso se encarga el señor Badalamenti.  Es curioso que no se volviera a dar la colaboración entre ambos.  Del trabajo que habían realizado juntos, de las sesiones de construcción y grabación de A Secret Life salió un disco y un tema más, aislado, el corte principal de la banda sonora de la película La Cité des enfants perdus, La ciudad de los niños perdidos, de 1995 también, cinta dirigida por Jean-Pierre Jeunet Marc Caro, con guión de ambos más Gilles Adrien.  El score original es de Angelo Badalamenti, con una intervención de Marianne Faithfull que canta el tema con el que desfilan los créditos de la película al final, el corte titulado Who Will Take My Dreams Away?.  El texto, por cierto, es de ella.  
A Secret Life se abre con un prólogo, que recoge los primeros versos de la Divina comedia de Dante Alighieri, y se cierra con un epílogo que es un fragmento de La tempestad, de William Shakespeare.  Entre uno y otro, canciones de nuestra protagonista, algunas, como Sleep, con lo mejor que hizo Badalamenti en este álbum que a muchas personas nos sabe a poco.  El diseñador gráfico Aldo Sampieri se encargó de la carpeta y de las fotos del disco.  Cerramos el programa de hoy con The Stars Line Up.  La próxima entrega de este Especial Marianne Faithfull comenzaremos precisamente con este disco con el que acabamos hoy.
Espero que te guste el programa.

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jueves, 16 de abril de 2026

Cíclope 3.0 - 14-04-26

 


Remedios López Beltrán, que plancha escuchando Radio Tomares y, en concreto, el programa Cíclope 3.0
Se entusiasma tanto con la música que, eufórica, acaba la labor antes de lo previsto y se desfoga haciendo surf imaginario con la tabla de planchar.


Cíclope 3.0 del martes 14 de abril de 2026.  En la edición de hoy nos deslizamos por los bucles del Tiempo de ayer hasta acercarnos a la actualidad de nuestros días.  Empezamos en la Costa de San Francisco, a finales de los años 70, en concreto 1978/1979, cuando se origina un proyecto que llevará por nombre Romeo Void.



Romeo Void fue una banda creada en 1979 en el Instituto de Arte de San Francisco, California.  Los que originaron la idea fueron la cantante y letrista Debora Iyall, en el centro de la foto, y el guitarra bajo Frank Zincavage, primero por la derecha cuando se conocieron y entablaron amistad en el Instituto de Arte.

Debora Iyallnativa americana de la tribu Cowlitz, nacida en la zona rural de Washington y criada en Fresno, California, visitaba ocasionalmente el Área de la Bahía para ver a Patti Smith actuar en directo.  Se mudó a San Francisco a mediados de los 70.  Un día de los últimos años de esa década, en la feria callejera anual del 4 de julio en Eureka, California, en el puesto de Indochina Friendship, le tocó una galleta de la fortuna que decía: El arte es tu destino, no lo discutas.  Y siguió el consejo con los ojos cerrados, decidió estudiar arte.  La música comenzó a florecer en su vida, empezó a frecuentar Mabuhay Gardens, un club nocturno popular, para ver a grupos locales de rock alternativo.  La idea de incorporar la música a su poesía e interpretarla sobre un escenario empezó a moverse dentro de su cabeza aunque, de entrada, dudaba en actuar porque tenía sobrepeso.  Después de ver a Patti Smith, pensaba que había que estar delgada para estar ahí arriba, sobre un escenario, pero después de ir al Mabuhay Gardens y ver la naturalidad con la que se movía todo el mundo, se dio cuenta de que, simplemente, hay que hacer lo que quieres, eres quien eres, sencillamente lo haces realidad.  El embrión de la idea de formar una banda fue el proyecto Mummers and Poppers, un grupo punk que hacían parodia de canciones de los 60.  Fueron, en esencia, la base de Romeo Void que, como proyecto definitivo, se dio a conocer el 14 de febrero, Día de San Valentín, de 1979, con la formación Debora Iyall voz y letras de las canciones,  

Frank Zincavage en la guitarra bajo, Peter Woods guitarra, Benjamin Bossi saxofón y Aaron Smith batería.  Smith sería el cuarto batería que pasó por la banda y el que estuvo en los tres LPs que dejó el grupo.


Los tres LPs fueron It's a Condition, 1981, Benefactor, 1982 e Instincts, 1984.  Empezamos por este último, el álbum que incluye A Girl in Trouble (Is a Temporary Thing), una de esas canciones que suenan a década de los 80 por la utilización del saxo, instrumento de base en todo el espectro musical de la ínclita década.


El comienzo de Romeo Void fue en 1981 con el LP It's a Condition, publicado por el sello independiente 415 Records.  Después se publica  un EP de cuatro canciones cuya portada reproduce la foto de la derecha.  El EP se editaba en 415 Records, con producción de Ric Ocasek, alma y motor de un grupo tan vital como The Cars, que escuchó, por casualidad, el primer disco de Romeo Void.  Contactó con el grupo, les confesó que tanto el sonido como la voz, la manera que tenían de hacer música, todo, le había dejado impresionado, que se tenían que ver, que podían utilizar su estudio de grabación.  Y allí se fueron.  Grabaron unas cuantas canciones y de aquellas sesiones salieron 4 que darían lugar al EP cuyo tema estrella fue una canción de 6 minutos titulada Never Say Never.  La canción caló rápidamente en la audiencia por su inolvidable estribillo: I might like you better if we slept togetherQuizás me gustes más si nos acostáramos juntos.  ¿Esto hizo que la canción sonara como una especie de novedad sensacionalista?  Tal vez.  De hecho, probablemente, así es como muchos la recuerdan.  Sin embargo, una escucha atenta de las estrofas, con sus insinuaciones de incesto, asesinato, indigencia y otros temas oscuros, deja claro que la cantante y letrista, Debora Iyall, tiene en mente algo más que simple lascivia.  Pero la puritana censura yanqui no va a permitir que se usen palabras mal sonantes como fuck o fucking que aparecen en el texto.


Cronológicamente, el corte Never Say Never de 1981 debería estar incluido en el siguiente larga duración, Benefactor, de 1982.  Y sí, lo hizo, pero la versión censurada.  Lo especificaba claramente: Never Say Never (Versión Single).  Porque ya no era el sello independiente 415 Records quien publicó el segundo LP de la banda, fue un sello poderoso, Columbia Records, y ahí, como dice el Quijote, con la Iglesia hemos topado: industria fonográfica norteamericana, era Reagan, poco más hay que añadir.  Y a todo esto, ¿en qué consistió la censura?  Hay un párrafo en el que se describe una situación en la calle: un sin-techo, que duerme en la calle, una señora que pasa envuelta en su abrigo de pieles, él, a quien le importa un carajo si ella va abrigada, cómoda dentro de su abrigo...  El párrafo original dice algo así como:
The slump by the courthouse with windburn skin, That man could give a fuck about the grin on your face as you walk by, Randy as a goat... He’s sleepin’ on papers when he’d be warm in your coat
La banda se negó rotundamente a grabar una versión alternativa de la voz que sustituyera la palabra fuck por un término más suave.  La palabra era esencial para el peso emocional de la canción.  Entonces, ¿cómo hicieron para que desapareciera el vocabulario mal sonante?  Lo que hizo que la censura fuese particularmente notable no fue solo la eliminación de la palabra, sino el método empleado para lograrlo: sencillamente, en lugar de silenciar el canal de voz o invertir el audio, lo que se conoce como backmasking, el laboratorio de censores optó por insertar un fuerte golpe de caja o un choque de platillos directamente sobre la palabra.  De torpe fue descrito el recurso por los comentaristas musicales.  Sin embargo, para Debora Iyall, dentro de lo malo, fue una solución de compromiso.  La canción censurada pasó de los 6 minutos originales a 3 minutos y 17 segundos.    

La existencia de Romeo Void se alargaría dos años más.  En 1984 se publicaba Instincts, tercer y último LP, el canto del cisne del grupo.



Debora Iyall
 siguió en solitario.  En 1986 publicó el LP Strange Language






En pleno siglo XXI, en 2010, vio la luz Stay Strong


 

  




Y lo último que se ha sabido de ella es un EP de cuatro canciones publicado en 2011 con el título Singing Until Sunrise






No hay forma de encontrar sus discos.  El de 1986 porque no se ha reeditado ni en formato vinilo ni en CD.  Los otros dos, a pesar de haber sido publicados en pleno siglo XXI, tampoco tienen distribución digital.  A nadie le ha dado por ripear los trabajos y pasarlos al ordenador para poder compartirlos en programas de intercambio P2P.  Por lo demás, ella sigue siendo hermosa y con el paso del tiempo está guapísima, como se puede apreciar en la foto anterior.

Saltamos en el Tiempo para recuperar completa esa canción de Romeo Void, Never Say Never, no interpretada por la banda sino por un grupo que los admiró en la distancia, Queens of the Stone Age.




Estos rockeros de la vieja escuela, aclamados por su contundente actualización del rock clásico sin caer en servilismos ni adoraciones babeantes, capitaneados por la guitarra de Josh Homme (en el centro de la foto), buscaron entre sus amores juveniles y se encontraron con aquellos Romeo Void a los que le hicieron un homenaje realizando una versión fidedigna del tema Never Say Never, con la letra original censurada en su día.


El segundo álbum de Queens of the Stone Age se publicó en el año 2000.  Se tituló R, de Rated R, la clasificación moral de las películas que indica para mayores de 18 años y la indicación de que jóvenes de 17 deben ir acompañados de un adulto.  Aunque también esa R es de Restricted, como indica el subtítulo en la esquina inferior derecha de la carpeta del disco: Restricted to everyone, everywhere, all the time (Restringido a todos, en todas partes, todo el tiempo).  El disco vio la luz el 6 de junio de 2000 en su edición europea y norteamericana.  El mismo año, poco tiempo después de haberse editado, en Inglaterra se comercializó una copia en CD que llevaba de regalo otro disco con unas cuantas pistas extras, entre otras la versión del tema Never Say Never.  Este álbum de Q.O.S.A. supuso una ampliación/cambio en sus filas, característica que se mantendrá con el paso del tiempo y cuyo miembro original que permanecerá en el seno de la banda será Josh Homme.  En este segundo álbum entrará a colaborar un cantante y guitarrista llamado Mark Lanegan.  




Mark Lanegan (1964-2022), en la foto anterior segundo por la derecha, estuvo como invitado en Queens of the Stone Age empezando por este disco, Rated R, año 2000, y como miembro de base a partir del álbum Songs for the Deaf de 2002.  El último trabajo en el que estuvo como miembro oficial sería Lullabies To Paralyze, de 2005.  Volvería más tarde, pero como invitado, como hizo en el disco Rated R.


En 2002 Lanegan contribuyó al buen hacer del grupo en el álbum Songs for the Deaf, compartiendo espacio con el batería Dave Grohl, que estuvo menos tiempo que Lanegan pero dejó su labor a los tambores y platos en discos como este y en sesiones en vivo del proyecto.

Lanegan había estado en una de las bandas más interesantes de lo que fue el Sonido Seattle, el proyecto Screaming Trees.




Mark Lanegan casi en el centro de la foto, con su melena larga y sus ganas de hacer música, supo comunicarle al resto de la banda el entusiasmo por la psicodelia y el rock de garage de los 60 con el rock duro de los 70 y el punk de los 80.  En el espectro del sonido Seattle prevalecía la admiración por el rock duro de Black Sabbath y los excesos de The Stooges, pero Screaming Trees sabían sacarle partido a su crisol de influencias y, a pesar de las circunstancias negativas (las constantes desavenencias en el seno del grupo que provocaron las continuas separaciones) el proyecto llegó a tener un consistente cuerpo de seguidores que se convirtieron en mensajeros que voceaban las virtudes del cuarteto.


Tuvieron varias dianas en el campo del éxito, entre otras esta canción, Nearly Lost You, que va incluida en el sexto disco del grupo titulado Sweet Oblivion y que nos sirve para rememorar una de las facetas de Mark Lanegan que llegó a diversificarse en diferentes grupos, en proyectos como el dúo que formó con la que fue cantante de Belle And Sebastian, la vocalista escocesa Isobel Campbell


o su historia en solitario, Mark Lanegan Band, con discos como Gargoyle, de 2017, un álbum que incluye el corte Nocturno, que nos sirve para recordar un poco la variedad de formas que podía llevar a cabo.

Estamos en el camino final del programa de hoy.  Vamos a cerrar con el disco que veía la luz el 27 del mes de marzo pasado, un disco titulado Honora, firmado por Michael Peter Balzary, multinstrumentista cuyos elementos principales son la guitarra bajo y la trompeta y que es más conocido por su pseudónimo artístico Flea.


¿Te suena la cara de Flea?  Tal vez...

Si ves una foto del proyecto donde se ha hecho popular lo mismo exclamas: ¡Ah! ¡Claro!





 


En la foto anterior, con la banda donde se ha hecho famoso.  Aquí, a la derecha, con la guitarra bajo.  El grupo realizó una serie de actuaciones donde los miembros tocaron desnudos, no completamente porque sus atributos masculinos los cubrieron con un calcetín...

Sí, exacto, Red Hot Chilli Peppers, el grupo capaz de mezclar, a partes iguales, diversión y calidad, la banda que ha sabido desarrollar una actividad musical que ha recorrido el vector de la música de un extremo a otro cambiando tan solo una letra para mostrar el caleidoscopio de su estilo: del Funk al Punk, subiendo y bajando la intensidad con sabiduría.


En el año 2006 aparecía el doble álbum Stadium Arcadium.  Cada uno de los discos con un subtítulo: uno Jupiter, el otro Marte.  Por recordar un corte nos quedamos con C'mon Girl, todo para situar el álbum que publicó en marzo el guitarra bajo conocido por el nombre artístico de Flea, un disco que muestra la capacidad que tiene el músico para diversificarse, para hacer música que no tiene nada que ver con lo que ha hecho antes con Red Hot Chilli Peppers.




El título del álbum, Honora, recibe el nombre en honor a la tatarabuela irlandesa de Michael Balzary y se inspiró en las dificultades que ella enfrentó debido a la pobreza en Irlanda y su inmigración a Australia.  Balzary, Flea, nació allí, en la tierra de los canguros, en Melbourne, y años más tarde, él y su familia, se trasladaron a Norteamérica, a Los Ángeles, donde siendo niño empezó a desarrollar su interés por la música.

Honora es un disco de perfil jazzístico porque aunque Flea realizó estudios académicos de música, quien se le fue colando por debajo de la piel fueron héroes del Jazz como Miles Davies.  El Rock, la guitarra bajo, llegaron mucho después de haber caído en las armonías libres del jazz y eso se nota en los temas de este álbum.  Tiene un plantel de colaboradores espléndidos: en la parte vocal, Thom Yorke y Nick Cave; entre los instrumentistas, Jeff Parker, guitarrista, entre otras actividades, del grupo Tortoise, o la guitarra bajo Anna Butters que, junto a Parker, no hace mucho sonaron aquí en Cíclope 3.0  Y como hilo conductor del trabajo, la trompeta de Flea, magnífica, con la que prometo volver en otra ocasión.  Por hoy esto es todo.

Espero que te guste el programa.

Enlace:

https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-14-04-26