miércoles, 18 de febrero de 2026

Cíclope 3.0 - 17-02-25

 


Concepción Villegas Gómez, Conchirri para familiares y amigos, tiene cita en la peluquería y no se puede entretener por eso le ha pedido el favor a doña Eulalia Martín, portera del edificio, que le pase el teléfono por la ventana, para poder decirle a su vecina, Leonor Armiñan que, por favor, le grabe en un pendrive, el Cíclope 3.0 del último martes.  Que van a cortar la luz a las 12 para arreglar no sabe qué avería y cuando vuelva quiere escuchar el programa en su reproductor mp3 que, como va a pilas, no necesita electricidad.  Y que se va, que va a llegar tarde.  Conchirri no serviría para monja de clausura, tiene la necesidad imperante de hablar y hablar.  Solo se calla cuando escucha Cíclope 3.0, y entonces, que no la moleste nadie. 



Cíclope 3.0 del martes 17 de febrero de 2026.  Esta edición comienza con una nota reseñable: el Cíclope ha cumplido un año más en la sintonía de Radio Tomares, ya tiene 12 años en antena.  Comenzó a existir el 11 de febrero del año 2014 y ahí sigue, con la colaboración indispensable de Pablo Franco en el Control de Sonido.  Vamos a por un año más enredando música como la que traemos hoy, comenzando por una banda de actividad longeva, los británicos Fischer-Z.




Fischer-Z debutaron en el paso de los años 70 a los 80, en el año charnela entre una década y otra, 1979.  John Watts, segundo por la izquierda en la foto, fue el motor vital de un proyecto que ha llegado desde entonces hasta la actualidad del siglo XXI.  Tuvieron un comienzo que despistó un poco a la audiencia, mezcla de Pop y Rock indefinidamente progresivo, pero en 1980 publicaron el LP que les impulsó hacia un estilo claro, transparente y diáfano, un disco titulado Going Deaf For A Living



Quedarse sordo para ganarse la vida resultó un disco que cayó bien en todas partes: las composiciones de Watts se hicieron más cercanas con respecto a las del álbum de debut, World Salad, un año antes.  Muchos cortes del LP tenían una dinámica activa de la New Wave que florecía en Europa en aquellos años.  Algunas composiciones recogían toques reggae, algo que se llegaría a convertir en una especie de obsesión en los estilos de ciertas bandas británicas.  So Long, la canción con la que iniciamos esta edición de Cíclope 3.0, fue la canción insignia de Fischer-Z, la que le abrió una garantía a la hora de escuchar cualquier disco nuevo que publicaran.


El líder del grupo, John Watts, compositor, guitarrista y cantante, a partir de este segundo y exitoso trabajo, modificó su registro vocal: a partir de ahora sonaría diferente, oscilando entre un barítono grave y un registro más agudo.  Además iniciaría una labor en solitario, paralela a su actividad en el grupo.  Habitualmente una dinámica así se estructura cuando el trabajo en grupo ha avanzado cierto tiempo, pero en este caso no fue así.  La banda llevaban publicados dos discos, 1979 y 1980, y Watts entregaba el primer álbum en solitario en 1982.


One More Twist no fue un disco más de Fischer-Z, aunque sonaba al grupo, algo lógico porque su creador participaba de forma directa tanto en formato colectivo como en solitario.  En este álbum Watts trabajaba más su faceta creativa como escritor.  Los textos de las canciones mostraban un perfil existencialista como es el caso de Carousel, que no la escuchamos hoy pero sí esta otra, Speaking a Different Language, Hablando un idioma diferente, una canción de factura impecable.
Hemos comenzado el programa pasando de un lado a otro entre los extremos de un cable que conecta el final de los años 70 con el comienzo de la década de los 80 en lo que se conocía como Nueva Ola inglesa.  En otros puntos de Europa, por ejemplo en Alemania, la Nueva Ola iba levantando la cresta con bandas como esta: Xmal Deutschland.



  
Xmal Deutschland, cuyo nombre deriva de un tratado sociopolítico de principios de los 60 escrito por el periodista y activista alemán Rudolf Leonhard (1889-1953), se constituyó como grupo en 1980 por Anja Huwe, inicialmente en la guitarra bajo, Caro May, batería, Manuela Rickers, guitarra, Fiona Sangster, teclados y Rita Simon, voz. Se conocieron en conciertos de punk en Hamburgo.  Comienzan a levantar el proyecto que se conocería con el nombre de Xmal Deutschland.  Ensayan, encuentran un hueco en conciertos de perfil local, cubren el puesto de teloneras en actuaciones de bandas como Palais Schaumburg y otras formaciones del ambiente de Hamburgo.  El quinteto femenino acepta grabar para Zickzack, el sello discográfico independiente local para estas bandas de la New Deutsche Welle.  La vocalista Rita Simon no apareció en la primera sesión de grabación en el estudio, por lo que la antorcha del liderato del grupo pasa, a regañadientes, a Anja Huwe, la más responsable, por su entusiasmo en el proyecto.  Sería la figura permanente en la formación, las demás, como por ejemplo Simonpasó a tocar la guitarra bajo durante un tiempo, no mucho, porque abandonó la formación más pronto que tarde.  El salto a círculos de mayor popularidad llegó cuando Xmal Deutschland actúan en Inglaterra.  Llegan con la etiqueta de Rock Gótico pegada al espectro de su sonido.  En verdad, los comienzos del grupo estuvieron marcados por su semejanza con Siouxsie & The Banshees, a quien admiraban profundamente.  Pero cantaban en alemán y esto fue lo curioso: no supuso ningún problema en los ambientes underground de la Inglaterra de aquellos años.  Tanto es así que contratan a la banda alemana para que actúen como grupo telonero de Cocteau Twins en la actuación de presentación de estos en Londres.  Del paso por el escenario londinense se hizo eco nada más y nada menos que Ivo-Watts Russell, el jefe de la 4AD, el sello independiente escocés, que lo tuvo claro: tomó a la banda alemana bajo su paraguas protector y le publicó dos LPs, Fetisch, 1983, y Tocsin, 1984.


Ya no eran cinco mujeres.  Seguían siendo quinteto pero con un miembro masculino.  O dos, cuando se convierten en cuarteto y de nuevo en quinteto.  
Anja Huwe seguirá como líder indiscutible, ya sea cantando en alemán o en inglés.  De este disco el Cíclope recupera un corte, Luz de lunaTocsin funcionó bien en las ventas y a pesar del éxito conseguido, Ivo Watts-Russell no se sintió particularmente entusiasmado con la dirección cada vez más comercial que estaba tomando Xmal Deutschland.  4AD abandonó al grupo y la banda fundó su propio sello discográfico, Exile.  Posteriormente se sintetizaría el nombre en Xile.  Entre 1985 y 1986, el proyecto se fue desintegrando: habiendo comenzado como quinteto terminaron como dúo, y eso fue todo.
Tomamos de nuevo la tirolina con la que hemos comenzado para deslizarnos por los años pasados y así de aquellos años 80, del final de Xmal Deutschland, nos trasladamos hasta la actualidad con la líder de la banda alemana.


La cantante, artista visual e ícono gótico Anja Huwe es conocida como la líder del proyecto post-punk Xmal Deutschland, fue comparada constantemente con Siouxsie Sioux como ha quedado dicho más arriba.  Tras la separación de Xmal Deutschland, Huwe se convirtió en productora de televisión y luego dedicó su carrera a la pintura, la fotografía y otras formas de arte.  Durante los 90, Huwe se interesó por el techno y el trance, y trabajó como productora y editora para VIVA TV, presentando un programa de música dance de una hora llamado HouseFrau, así como un programa titulado simplemente Trance. También se dedicó por completo al arte visual, creando pinturas e instalaciones llenas de patrones y grupos de colores brillantes.  Llegamos al siglo XXI y a la actividad musical recuperada de Anja Huwe.  En esa recuperación va a influir y mucho una amiga de toda la vida de Huwela cantante, compositora y productora musical Mona Mur.


De esta mujer hablaremos y, sobre todo, escucharemos su música en otra ocasión.  Por ahora tan solo reseñar su existencia porque es muy interesante y la citamos por su vínculo amistoso con Anja Huwe, porque la ayudó a retomar su carrera musical en la actualidad.  Ambas trabajaron juntas en el estudio de Mur en Berlín durante un año y medio, con la colaboración de Manuela Rickers, la que fue guitarra de Xmal Deutschland.
  


Codes es el disco de reencuentro con Anja Huwe.  Nueve temas de los que 7 están compuestos por ella y por Mona MurMur además es ingeniera de sonido, se encarga de las mezclas y coproduce el álbum junto a Huwe.  Una muestra de lo que hace ella en estos tiempos es el corte ZwischenweltMundo intermedio.
De los estudios de grabación de Mona Mur en Berlin, nos movemos, en la misma ciudad, hasta la sala Morphine Raum.  
Morphine Raum es una combinación de estudio de grabación profesional con capacidad para presentaciones en vivo y espacio para proyectos de sonido.  Está dirigido por el músico, productor y propietario del sello Morphine Records, Rabih Beaini.


En esa sala, el 30 de abril de 2025, la compositora, cantante y multinstrumentista Rosa Damask, presentó, en directo, su álbum Adore You, publicado el 13 de diciembre de 2024.  En la foto inmediatamente anterior se reproduce la portada del disco.



  
Rosa Damask, alias artístico, cuyo nombre real es Nastia Reigel, de nacionalidad rusa, es el típico caso de artista que personifica el Hazlo Tú Mismo.  Toca todos los instrumentos, o al menos es lo que he conseguido saber buscando información sobre ella.  El disco Adore You está compuesto por 8 temas, en la sala Morphine Raum interpretó 4 del total.  Ella canta, toca la guitarra eléctrica y, en esta actuación, se acompaña por la guitarra bajo que toca Masha Raeva.  El resto de instrumentos como batería y sintetizadores están pregrabados porque en el estudio ella podrá tocarlo todo, pero en la actuación en vivo es imposible hacerlo.  Lo que suena en el programa hoy, los dos cortes The Sun y Adore You, están sacados directamente de esa actuación en directo donde el sonido es inmensamente más envolvente que el que reproduce el disco que suena muy bien, muy bien producido, excepto la calidez que desprende la actuación en el Morphine Raum.  Dicha sesión está recogida en un video que se puede ver y escuchar en YouTube y que no tienes que buscar porque te enlazo a él aquí:


  
Salimos de la sala Morphine Raum y nos adentramos en otra de atmósfera distinta a la de esa voz y ese sonido envolvente.  Sobre una pantalla imaginaria, películas que no existen pero que tienen banda sonora interpretada por un proyecto que responde al nombre de Federale.




Originales de Portland, Oregon, Federale es una banda que oscila entre 7 u 8 miembros.  Comenzaron a grabar en el año 2007, capitaneados por Collin Hegna, guitarra bajo de The Brian Jonestown Massacre.  El proyecto se bautiza con el título de la película Il Federale,

cinta italiana de 1961dirigida por Luciano Salce.  Lo curioso es que no escogen el nombre por la película sino por quien compone el score original, Ennio Morricone.  Pero el Ennio Morricone de las películas del género spaguetti-western porque, la banda sonora de esta Il Federale, no tiene nada que ver con el lejano Oeste, es una historia que se desarrolla en el mundo moderno.  Sí, pero el homenaje a Morricone consiste en que fue el primer score original que compuso para el Cine.  Cuando escuchas a Federale transpira el amor que sienten por las películas, las historias del Far West.  La banda tiene una capacidad extraordinaria para recrear esas bandas sonoras imaginarias para películas que no existen.  Comenzaron elaborando piezas instrumentales.  Después fueron añadiendo voz aunque en aquellas piezas sin palabras la voz estaba presente como un instrumento más, utilizada así por el miembro femenino del proyecto, Maria Karlin, vocalista con registro de soprano.  
Federale, desde su debut, siempre ha operado en sus grabaciones bajo la guía de un arco argumental bastante amplio.  Por ejemplo, La Rayar, de 2007, es una historia clásica de traición y venganza.  Devil In A Boot, de 2009, se centra en un pequeño pueblo aterrorizado por la expansión y destrucción del magnate de una compañía ferroviaria.

En su álbum de 2012, The Blood Flowed Like WineLa sangre fluía como el vino,  cuenta la historia sobrenatural de un mal tan poderoso que ni siquiera el infierno puede contener su ira.


No Justice, de 2019, veía la luz en el mes de noviembre.  Evocaciones de calles sombrías y  praderas oxidadas de un pueblo pobre y desolado.  Es una ensoñación de producción cinematográfica.  Ya había sonado Federale en el programa, en dos ocasiones, en el año 2019 y 2021, pero en ninguna de las dos sonaron los dos temas que hemos recuperado hoy.  Es un perfil de música que nos ayuda a crear una atmósfera propiciatoria para dirigirnos a la recta final de esta edición de Cíclope 3.0 que va a estar ocupada por un guitarrista sevillano, camaleónico y versátil, que responde al nombre y apellidos de Andrés Herrera Ruiz, alias Pájaro.



    
De Pájaro guardo muchos recuerdos de su figura sobre el escenario.  Uno de los más inmediatos que se me vienen a la cabeza fue mediados los años 80, en el Cine San Vicente de Sevilla, en un concierto de Dulce Venganza.  Las guitarras estaban en manos de Juanjo Pizarro y Andrés Herrera, que habían tocado juntos en el proyecto Brigada Ligera.  Perdón porque no recuerdo al resto de la banda que tocó en aquella ocasión, excepto a Benito Peinado, como es lógico.  Fue una de tantas veces en las que recuerdo a Pájaro tocando en vivo, él, que ha colaborado con una nómina de músicos larga y extensa, mientras su guitarra se iba haciendo cada vez más permeable a influencias, una arquitectura de pasiones que reunían el sonido del lejano Oeste pasando por Las Vegas, las tierras de los indios navajos, montando un paso de Semana Santa, contemplando el desfile de la hermandad desde un balcón italiano, reuniendo el despecho de un amante abandonado y el romanticismo que sudaba el gran Silvio, junto al que tocó en Sacramento y disfrutó de la vida.  Pájaro es un crisol de vivencias hechas música: ha tocado con Kiko Veneno, por ejemplo en aquel disco titulado Échate un cantecito.  Con Pata Negra, con Pepe Begines, de No Me Pises Que Llevo Chanclas, en el disco Mi propia película...y muchos más.  Pero también es el responsable de una obra en solitario que es la que nos va a ocupar hasta el final del programa de hoy.

En el año 2012 aparecía Santa Leone, el primer disco de Andrés Herrera Pájaro.  Todo el proceso de composición, hacer las canciones, realizar los arreglos, grabarlo y mezclarlo se hizo entre
Noviembre del año 2010 y Diciembre de 2011.  Se editó el 28 de febrero de 2012.  De este álbum de debut el Cíclope recupera el tema que le dio título, Santa Leone.
  



Cuatro años después de ese Santa Leone vería la luz He matado al ángel.  Fue en marzo de 2016 y Pájaro elabora un trabajo que, cuando se escucha, se abre en la cabeza, como esos cuentos troquelados que al pasar las páginas se despliega un castillo, o un árbol, o un dragón.  Aquí suenan composiciones de perfil italiano como Viene con Mei.  Hay versiones como la que realiza de Nino Rota y El Padrino; o la que hace de la Danza del Fuego de Manuel de Falla.  Entre las canciones de perfil italiano está Guarda Che Luna, compuesta por el músico italiano Walter Malgoni, con letra de Bruno Pallesi, popularizada inicialmente por el cantante y actor italiano Fred Buscaglione en 1959 y, desde entonces, interpretada por una nómina de cantantes masculinos e intérpretes femeninas larguísima.  La versión que recuperamos es la de Pájaro como no puede ser de otra forma.


Llegamos al año 2018, al mes de abril, cuando se edita el álbum Gran Poder.
Hasta el momento, Pájaro ha escrito, hablado de diferentes aspectos de los sentimientos, de las pasiones...en este disco Andrés Herrera se contempla a sí mismo en medio del mundo y entabla un bucle con lo que le rodea.  Es una especie de adelanto de una evolución personal en la que no se queda indiferente ante nada de lo que ocurre en el mundo.  La portada del disco reproduce a una mujer joven que levanta el puño en alto en un claro gesto de declaración de principios.  El disco incluye una versión de una canción original de Paco Ibáñez con letra de un poema de Rafael Alberti, A galoparPájaro define su postura ante la vida con su música, su guitarra y sus canciones.  Habla claro, sin recurrir al insulto o la descalificación porque él vive y deja vivir.  Pero lleva fatal los totalitarismos, lógicamente, como persona sensata que es.  Casi terminamos con ese A galopar, pero no, nos queda tiempo para un tema más.





Aparecía a finales del año 2024 este Single titulado Colegios abandonados, firmado por Andrés Herrera Pájaro.  Se entiende que es un adelanto de un próximo álbum que esperamos con interés.  Por ahora nos quedamos con este sencillo a la espera de un nuevo larga duración.  Y así cerramos el programa por hoy.
Espero que te guste. 

Enlace:



miércoles, 11 de febrero de 2026

Cíclope 3.0 - 10-02-26

 


Como sigamos con este tiempo atmosférico vamos a acabar como Buster Keaton, con traje de buzo a la espera de que nos salgan membranas en los dedos y agallas detrás de las orejas, como a Kevin Costner en aquella película.


Cíclope 3.0 del martes 10 de febrero de 2026.  El agua y la electricidad se llevan mal, así que nos quedamos a resguardo bajo el cielo protector de la música y mejor bajo techo porque en esta edición tenemos muchos elementos electrónicos comenzando por la figura que abre el programa de hoy y por quien sentimos una especial predilección, la compositora norteamericana Laurie Anderson.


Nacida en Glen Ellyn, un suburbio de Chicago, Illinois, el 5 de junio de 1947, Laurie Anderson estudió violín en su adolescencia y se mudó a la ciudad de Nueva York a los 20 años.  Posteriormente, asistió al Barnard College, donde se licenció en Historia del Arte en 1969.  Tras obtener un Master en Bellas Artes en Escultura por la Universidad de Columbia en 1972, Anderson impartió clases de Historia del Arte y Arquitectura Egipcia en el City College.  Un año después comenzó su poliédrica actividad de actuaciones en vivo.  Compositora, artista de performance y alquimista de la tecnología, Laurie Anderson ha gozado de mayor visibilidad pública que prácticamente cualquier otra figura vanguardista de su época.  Se ha mantenido firmemente arraigada en el ámbito del arte escénico, con sus ambiciosos proyectos multimedia que abarcan no solo música, sino también cine, proyecciones visuales, danza y lenguaje hablado y escrito.  Suele emplear sus propias creaciones instrumentales, como el violín de arco de cinta, filtros de voz... Ha conseguido unos resultados muy interesantes en el uso del procesador de audio conocido como Vocoder.


En el tema O Superman, incluido en el primer LP de Anderson, realizó un uso brillante del procesador de audio señalado.  Con este álbum de debut, Anderson alcanzó una cota por la que ha conseguido ser la figura más reconocida, la que ha gozado de mayor visibilidad pública, más que cualquier otra figura vanguardista de su época.  Esto acarreó una larga lista de términos críticos caracterizados por la envidia porque, Big Science, es cualquier cosa menos una obra comercial.  Este no es un disco de éxito asegurado y sin embargo el Single O Superman llegó a situarse en los primeros puestos de las listas de éxitos en Europa, en Inglaterra, por ejemplo.  Déjame que te cuente una anécdota referida al sencillo que se extrajo del LP.  El Single O Superman, un tema de 8 minutos y algunos segundos, se publicó en tamaño sencillo que, habitualmente, se reproduce a 45 R.P.M., sin embargo debido a su larga duración el disco pequeño se reproducía a 33 R.P.M.  Cualquier persona, por inercia, ponía el plato reproductor a 45 por lo que al reproducirlo lo que escuchaba era a un pitufo cantando, además, el disco estaba mal, estaba rayado: sonaba todo el tiempo lo mismo.  Lo anecdótico fue que, en la fonoteca de Radio Nacional de España en Sevilla, el encargado de escuchar los discos y clasificarlos, determinó que la edición estaba defectuosa porque sonaba mal (a 45, claro).  De todas formas, si se reproducía a 33 también sonaba mal.  Mal, no: peor, porque estaba rayada.  Así que resolvió la situación con un grueso rotulador negro con el que tachó, con una equis, la portada del Single y en la contraportada escribió: Disco Malo, no programar.  Qué cosas, tú.

Volvemos a nuestra querida Laurie Anderson.  Desde 1982, año de publicación de Big Science, hasta hoy, ha seguido trabajando, ha seguido publicando discos, realizando sus perfomances como la que trajo a Sevilla durante la Expo del 92.  Se casó y enviudó de Lou Reed, y hace dos años, en 2024, publicó un trabajo nuevo, Amelia.


En el año 2000, Dennis Russell Davies (foto de la izquierda), de la Orquesta de Compositores Americanos, invitó a Laurie Anderson a contribuir con una composición original a un programa de música nueva basado en el tema del Vuelo, es decir, todo lo relacionado con la aviación.  Anderson respondió con Canciones para A.E.

una pieza para 20 músicos inspirada en la vida de la pionera de la aviación estadounidense 

Amelia Earhart (1897-1939).  Para nuestra protagonista, el resultado final no la dejó ni mínimamente satisfecha y con el tiempo retomó la obra.  Amelia Earhart desapareció el 2 de julio de 1937 y declarada muerta el 5 de enero de 1939.  Su figura fue fundamental en la formación de The Ninety-Nines, una organización para mujeres piloto.  Earhart fue la primera aviadora en volar sola a través del océano Atlántico.  Anderson transformó el contenido de lo que había hecho y de una reflexión sobre la vida y la reputación de Earhart pasó a una representación impresionista de su último vuelo, cuando su avión desapareció en julio de 1937 durante un intento de dar la vuelta al mundo.  La edición revisada de Canciones para A.E. proporciona la base para su álbum de 2024, Amelia.



 

Dennis Russell Davies dirige a la orquesta  checa Filharmonie Brno


y el que fue vocalista del grupo Antony and the Johnsons, actualmente la cantante británica Anohni, en la foto de la izquierda, hace de segunda voz en varios temas.

La obra Amelia, tal como está planteada, escrita, interpretada y grabada, es una colección de ideas interesantes y momentos buenos pero el todo no equivale a la suma de las partes.  Y a pesar de eso, no nos quedamos con un corte como muestra sino que el Cíclope selecciona tres cortes para que conozcas el trabajo, si no lo habías escuchado.

Tras Laurie Anderson nos quedamos con una figura de la cultura que ejerce varios aspectos de la actividad creativa: en el campo de la literatura escribe obras de teatro y novelas, en el de la música, canta, rapea, habla...es clave su función en el conocido Spoken Word, compone, también enreda entre instrumentos de electrónica.  Ha sonado en alguna ocasión por aquí por el programa y responde al nombre y apellido de Kae Tempest.


Empezamos a escuchar su forma de hacer música cuando comenzó el proceso para convertirse en hombre/trans.  La primera muestra de ese proceso, musicalmente hablando, fue el álbum The Line Is A Curve de 2022.


De ese álbum hemos escuchado algún tema e intentamos, por todos los medios, no volver a programar el o las mismas canciones, un peligro en el que algunas personas realizadoras de programas de música suelen caer: toman un disco y siempre suenan los mismos temas.  Hoy, para recordar ese trabajo del año 2022, recuperamos un corte que creo no hemos traído antes, el tema titulado More Pressure



cantado a medias con el hombre de la foto de la derecha, el cantante y rapero de Los Ángeles, Kevin Abstract.




En aquel disco del año 2022, Tempest centraba su capacidad narrativa en los demás, examinando la condición humana en su conjunto, evitando generalmente la introspección directa.  A medida que el Tiempo avanzaba y la Pandemia fue quedando atrás cambió la forma de mirar de nuestro protagonista: se declaró no binario y, con valentía, dirigió la atención hacia su interior y ha ido asimilando unos cambios que quedan reflejados en los textos de sus composiciones.


El año pasado, el 4 de julio de 2025, se publicó el quinto álbum de su discografía, un trabajo más íntimo titulado  Self Titled, (portada foto de la izquierda).  Es el quinto LP de Tempest, donde va perfilando el nuevo capítulo de su vida como hombre/trans y documentando su trayectoria con una franqueza inquebrantable.


En este nuevo trabajo la voz ha cambiado, el tratamiento hormonal va haciendo sus efectos y ahora suena más oscura en temas como el que selecciona el Cíclope, el titulado Prayers To Whisper.

Tras Self Titled de Kae Tempest no dejamos la palabra hablada aunque ahora tiene una cualidad, la de hablar, sí, pero con un sesgo de musicalidad, algo que no la define sólo como recitado.  Sabe hacerlo muy bien Florence Shawla vocalista del grupo que va a sonar ahora y que se llama Dry Cleaning.



  
 

De izquierda a derecha, Lewis Maynard, guitarra bajo, Nick Buxton, batería, Florence Shaw, voz y Tom Dowse, guitarra eléctrica.  La trenza que resulta de unir a tres músicos instrumentistas y a una ilustradora da como resultado un cuarteto particularmente curioso que responde al nombre de Dry Cleaning.

Los tres músicos instrumentistas, veteranos que se han movido en la escena punk y hardcore del sureste de Londres para quienes la música se había convertido en un pasatiempo más que en una profesión, cambiaron sus intereses musicales y empezaron a trabajar estructuras post-punk de contenido instrumental, sin palabra, sin texto.  Estamos en la década de los años 10 de este siglo, los primeros años.  Ninguno de los tres posee un potencial de voz como para decidirse a adoptar el rol de cantante así que se ponen a buscar a un o una posible cantante.  Fue Tom Dowse, el guitarra, el que contacta con una vieja amiga y compañera de clase del Royal College of Art, Florence Shaw.  Ilustradora y profesora universitaria visitante, Shaw había crecido en una familia de músicos y tenía predilección por bandas independiente británicas como The Specials, The SmithsSea Power.  Dowse persuadió a su amiga para que entrara en el proyecto.  Empezaron a trabajar con la voz de ella y las letras que tenía escritas a partir de sus ilustraciones, conversaciones escuchadas en el metro, en el autobús, noticias de periódicos y anuncios de publicidad.  Su interpretación, aparentemente distante del contenido de las  letras, la forma de hablar casi cantando, el tono de la voz, todo agregó una nueva dimensión a la música de la banda.  Se unió a Dry Cleaning a principios de 2018 y a partir de ese momento nada fue igual.  El proyecto ganó en luminosidad, comenzaron grabando EPs y cuando menos se lo esperaban, en plena pandemia, reciben una oferta: grabar para el sello independiente escocés 4AD.  Sería a partir de 2021 cuando Dry Cleaning empezarían a desarrollar una actividad musical perteneciendo a la escudería de 4AD, primero con un EP y después, ese mismo año, ya con un larga duración.  Esa es la fecha del comienzo del proyecto, 2021.  Desde entonces son tres los álbumes editados y desde el principio, Dry Cleaning han hecho lo mismo: evolucionar para hacer las cosas mejor.  


El 9 de enero de este año 2026 se publicaba Secret Love, el álbum que tiene como portada la foto de la izquierda.  Suenan como siempre, muy, muy bien, pero lo hacen mejor que otras veces.  Tienen una colaboración especial en la guitarra, la de Jeff Tweedy.


Tweedy, el alma de la banda Wilco, tiene unos estudios de grabación en Chicago.  Los 4 componentes de D.C. habían grabado material para su nuevo trabajo en Dublín en Londres con los miembros del grupo irlandés Gilla Band.  Saltaron el charco y en Chicago estuvieron con Tweedy que tocó la guitarra en un tema y se enrolló facilitándole algunos consejos como, por ejemplo, quién era una figura muy interesante para trabajar en el plano de la producción



la cantante, compositora y productora galesa Cate Le Bon, en la foto de la izquierda.





Con ella se fueron a los estudios Black Box del Valle del Loira, en Francia, y regrabaron las canciones que ya habían dejado terminadas y grabadas.  El resultado final, Secret Love, el álbum del que escuchamos dos cortes con la promesa explícita de volver en otra ocasión con Dry Cleaning.  

Ahora nos vamos a detener unos minutos en uno de esos proyectos con los que, personalmente, disfruto muchísimo por poder compartir un descubrimiento así con la audiencia.  Se trata de un trío británico que responde al nombre de Plantoid.



  

En la primera línea el batería Louis Bradshaw y Chloe Spence, voz y guitarra; detrás el guitarra principal, Tom Coyne, y el guitarra bajo Bernardo Larisch.  El germen del proyecto son Spence y Coyne, que se conocieron en su adolescencia durante sus estudios de música en el Lincoln College de Oxford.  Unidos por la pasión por los sonidos eclécticos, formaron Mangö, reclutando a Louis Bradshaw, batería, amigo de la infancia de Coyne.  Ese es el trío que dio pie a lo que sería Plantoid, que se terminó de configurar con la inclusión de la guitarra bajo de Bernardo Larisch.  El nombre Plantoid hace alusión a un robot u organismo sintético diseñado para asemejarse a una planta en aspecto, características o funcionamiento.  A diferencia de conceptos relacionados como los androides o los animales robóticos, los plantoides son relativamente raros de encontrar en la ciencia ficción.  Sin embargo hay una referencia visual que conecta con la imaginería de la fantasía de las obras de ciencia-ficción, en concreto con La Guerra de los Mundos de H.G. Wells



ya sea el diseño de la portada de las muchas ediciones del libro, como esta de la editorial Edisur, 





o las creaciones visuales del Cine, como este fotograma de la versión de la obra de Wells del año 2005 dirigida por Steven Spielberg.

Parece ser el patrón que han seguido los miembros del grupo como para dar su visto bueno a la ilustración que ocupa la portada de su primer disco, Terrapath, firmado en 2024.



 
   

Para escuchar a Plantoid vamos a empezar por su segundo álbum, Flare, publicado hace muy poco, el día 30 del pasado mes de enero.


Este segundo álbum del grupo se abre con un tema que es, como dice el título del disco, Flare, una auténtica llamarada: la canción Parasite es un trallazo luminoso de la creatividad de Plantoid.  Siguen las líneas trazadas en su álbum de presentación, con ese espectro ecléctico donde mezclan jazz y rock no en una fusión típica sino de una manera imprevisible: en una misma canción hay subidas lentas, cortes hacia riffs de guitarras sincopadas, voces que cantan con un distanciamiento cercano a piezas de shoegaze.  Quien escucha a esta banda no se aburre.


El 23 de febrero de 2024, Plantoid debutaban con el disco Terrapath, un estreno turbulento, prometedor, que no decepciona en una primera audición.  Llama la atención, tema tras tema, y cuando termina te dan ganas de empezar a escuchar el trabajo de nuevo.  Sinceramente no me supuso ningún esfuerzo hacerlo porque el perfil de las canciones no deja resquicio para la duda: esta gente suenan muy bien, pero muy bien.  Hemos escogido dos composiciones que van seguidas y las hemos convertido en un solo corte: Wander-Wonder e Insomniac (Don't Worry).  En total, 10 minutos y 6 segundos de una culebrina de curvas cerradas, saltos y cambios, calma y torbellinos.

El resultado final de la música de Plantoid es la suma de la creatividad de los cuatro músicos que hacen posible la articulación del lenguaje musical que entablan.  Es lo que sucede con el proyecto que va a sonar hoy como cierre del programa, el trío, también británico, que responde al nombre de bar italia.



bar italia son, de izquierda a derecha, Samuel Fenton, Nina Cristante y Jezmi Fehmi

 

Todo comienza con la colaboración entre Jezmi Fehmi y Samuel Fenton por un lado y Nina Cristante por otro.  Formaron parte de la escena musical underground londinense a finales de la década de 2010 y principios de la de 2020, tanto colectiva como individualmente.  Fenton y Fehmi se conocieron en una noche de micrófono abierto en 2018 y pronto formaron el dúo independiente de perfil grunge, Double Virgo.  Ambos compartían piso.  Se mudaron a otro domicilio y metiendo maletas y cajas en la nueva vivienda apreciaron que, en el piso de arriba, alguien estaba tocando un instrumento y cantando.  Se pusieron en contacto con quien habitaba el piso superior y así supieron de la existencia de una italiana original de Roma, Nina Cristante, que se dedicaba a componer, tocar varios instrumentos y cantar.  Y sin saberlo ninguno de los tres se acababa de asentar la base de un futuro e inmediato proyecto: bar italia.  Escrito en minúsculas, sí, ¿por qué?  Pues la verdad es que no lo sé.  Lo único que te puedo asegurar es que, si no los conoces, me alegro de compartirlo contigo porque es un trío que hace una música particularmente atractiva.  Comenzaron a tocar juntos sobre el año 2019 y debutan discográficamente en 2020.  Hasta la fecha llevan publicados unos cinco discos.  Vamos a escucharlos por primera vez comenzando por su último trabajo, editado el 17 de octubre de 2025,


titulado Some Like It Hot, sí, como la mítica película de 1959 de Billy Wilderbar italia siguen añadiendo capas a las canciones que escriben.  Componen los tres, son multinstrumentistas, cantan los tres...y esto es importante porque no cantan como un coro de tres voces sino que cada uno interpreta un párrafo de las letras de las composiciones.  El resultado es de un corporativismo lúcido y resplandeciente.  Mezclan de aquí y de allá: electrónica, folk, rock...se sienten a gusto, fluyen y hacen temas como I Make My Own Dust.


Inmediatamente anterior fue el álbum Tracey Denim, publicado el 23 de mayo de 2023.  Un disco con un tema como My Kiss Era que nos sirve para cerrar esta edición de Cíclope 3.0

Espero que te guste el programa.

Enlace:

https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-10-02-26



miércoles, 4 de febrero de 2026

Cíclope 3.0 - 03-02-26 - Especial Julian Cope # 5



Julian Cope


Cíclope 3.0 del martes 3 de febrero de 2026.  Primer martes de mes y, tras las agitaciones de las vacaciones de Navidad, recuperamos el esquema Especial Discografía tanto para los programas del último martes de mes como para los primeros como es el caso que hoy nos ocupa.  Especial Julian Cope que no sonaba desde el pasado mes de diciembre de 2025.  El mes de enero lo iniciamos el martes 13 porque el primer martes coincidió con la festividad del Día de Reyes.  Hoy por fin estabilizamos fechas y contenidos con el Especial Julian Cope Número 5 que comienza donde lo dejábamos en la edición anterior, terminando de escuchar la selección de temas del álbum de 1988, My Nation Underground.





















Los dos colores de portada en los que se editó el cuarto LP de nuestro hombre que hoy terminamos de escuchar repasando cuatro canciones: Easter EverywhereSomeone Like Me, que recuerda las composiciones que Cope escribió e interpretó en la banda Teardope ExplodesI'm Not Losing Sleep y China Doll, un tema lento que fue el tercer Single que se extrajo del LP.

My Nation Underground, ya lo comentábamos en la entrada del Especial anterior, no dejó satisfecho a nadie: ni al artista ni a la audiencia, a pesar de sus posibles valores.  El problema radicó en la producción final, en el resultado global que a Cope lo sacó de quicio.  Se hizo la promoción del disco cubriendo todas las giras contratadas en un circuito que incluyó España, las canciones ganaban mucho al ser interpretadas en vivo pero en nuestro protagonista, el resultado final del disco como obra, le dejó un sabor agrio a frustración.  Había que encontrar el sentido del camino perdido.  Esto no era lo que él buscaba ni la meta a la que quería llegar para seguir el vector en la dirección correcta.  Cope se desdobló en otro, en el organista y pianista Double De Harrison, uno de los 8 pseudónimos adoptados a lo largo de su vida artística hasta el momento.  Se reunió con sus dos grandes colaboradores de los últimos tiempos, Donald Ross Skinner, guitarra, piano, órgano y Rooster Cosby, percusión y metales.  No quedaba otra que concentrarse para trabajar.  Tenía que concebir partiendo del fracaso de lo que sentía que era su álbum My Nation Underground, y así comenzó a gestarse Skellington, un trabajo a veces fragmentario y disparatado, pero a menudo fascinante de su agilidad mental.    




Skellington es el quinto álbum en la discografía de Julian Cope.  No es un disco que busque el arte inmortal, tan solo es una buena y justa explosión de inspiración.  Y no es poco.  Se grabó en dos días en el mes de abril de 1989 casi a escondidas porque quería hacerlo y presentárselo a Island Records, el sello discográfico con el que tenía contrato.

Cuenta la leyenda que se publicó como una versión pirata semioficial exclusiva para miembros del club de fans.  No es cierto.  Cope fue con el disco bajo el brazo a Island Records y los responsables torcieron el gesto: no, no les interesaba.  Cope optó por publicarlo en su propio sello, Copeco.  Era noviembre de 1989.  En cuestión de meses, en marzo de 1990, se reeditó a través de una marca independiente, Zippo Records, y los directivos de Island reaccionaron con la ley en las manos: Cope tenía contrato con ellos y no podía comercializar ningún disco que no pasase por Island Records.  Cope reaccionó de manera desafiante y en vez de retirar el disco del mercado publicó otro, Droolian, en mayo de 1990.  Pero a este llegaremos en su momento, ahora seguimos enredando en lo que es Skellington.  ¿Qué más le daba a los directivos del sello Island que él publicase por otros medios discos de un perfil distinto, diferente?  A ellos no les interesaba y él aseguraba que volvería a entregar material nuevo en próximas fechas, siempre y cuando consiguiera exorcizar un rollo tan malo como le había dejado My Nation Underground.  Solo pedía algo de tiempo aunque esto ni lo solicitó ni lo verbalizó, pero era lo que necesitaba para poder sublimar la vivenciazión de fracaso.

Los directivos de Island Records y nuestro hombre llegaron a un acuerdo por el que Cope pudo dejar en activo los dos álbumes, Skellington y Droolian.

Skellington es un disco desnudo, esquelético, con una instrumentación espartana en comparación con los trabajos anteriores donde las sesiones recogían diferentes tomas de una canción, composiciones que, una vez terminadas y grabadas, pasaban el tamiz de las mezclas y la producción final.  Esta vez no, en esta ocasión era todo lo contrario: una sola toma y el disco presentaba el orden de las canciones en el mismo orden que se habían grabado, composiciones acústicas y eléctricas, miradas hacia atrás como es el caso del tema titulado Robert Mitchum, escrita a medias entre Cope Ian McCulloch, antes de que este formara Echo & The Bunnymen, cuando ambos formaban parte del trío The Crucial Three.

Skellington tuvo una buena acogida en general.  Los turbios arreglos de instrumentos de viento y las canciones, generalmente acústicas, generaron comparaciones con grabaciones como el trabajo en solitario de Syd Barrett o el disco de Alexander Skip SpenceOar, de 1969, dos ejemplos de psicodelia de dos mentes intoxicadas de ácido lisérgico.

De los 12 cortes que forman Skellington escuchamos 10 y en el mismo orden en el que aparecen en el LP.  Habría dos entregas más de EskellingtonEskellington 2 Eskellington 3.  Cuando las fechas avancen en la discografía de nuestro héroe, llegaremos a esas otras dos entregas.  Por ahora seguimos con el disco aparecido en el mes de mayo de 1990 titulado Droolian.



 
      

En la foto de la portada del disco aparece Smelvin, el ejemplar de Schnauzer Miniatura, raza de perro pequeño de origen alemán propiedad de Cope.  Suyo es el párrafo que aparece en la parte inferior de la portada donde se puede leer

Mona Lisa se me acerca y me dice: ¿Tienes un fósforo?. Le dije: Sí, tu cara y mi arte.

Fíjate que no dice mi música sino mi arte.  Desde el principio, cuando Cope formaba parte de Teardrope Explodes, ya se dolía de que en su pasaporte, para señalar su profesión, pusiera músico y no especificara que él, en realidad, lo que era, es artista.  Su forma de entender la publicación de un disco no sólo consiste en reunir una serie de canciones sino también cómo envolverlo, qué portada puede tener.  Ahí, en el diseño, en las fotos de la carpeta, Cope mostraba su lado más camaleónico.  Es el mismo rostro, con diferentes expresiones




Portada del MaxiSingle World Shut Your Mouth    

 







Portada del MaxiSingle 

Trampolene







Portada de Skellington


Droolian, el sexto disco en la discografía de Julian Cope, se publicó en mayo de 1990.  Es paralelo a Skellington en lo que a grabación se refiere pero más espartano que aquel.  Droolian se grabó en el contexto del desacuerdo de Cope con Island Records, de hecho fue la reacción inmediata a la respuesta que dio el sello, argumentando que el artista tenía contrato de exclusividad.  Llegaron a un acuerdo y todo se quedó en aguas de zarandajas.  Lo importante para Cope fue que durante ese tiempo, descubrió que las grabaciones de bajo presupuesto y en una sola toma le resultaban más atractivas que las grabaciones más elaboradas y de alta densidad que prefería Island.  Volvería a realizar grabaciones mucho más elaboradas, pero por ahora nos centramos en Droolian.

Con respecto a su trabajo anterior, Droolian es un paso más en la sencillez a la hora de grabar las canciones que esta vez son interpretadas por Cope Donald Ross Skinner.  Siguiendo una ética de grabación similar a su álbum anterior, el sexto disco se grabó durante tres días en un estudio portátil de 4 pistas instalado en el salón de la casa de Pam Pammo Young, una vieja amiga de Cope, de Liverpool, y excompañera de Zoo Records.  Masterizado a partir de dos casetes C90 usados, el disco se grabó a 45 rpm.  Se lanzó inicialmente en mayo de 1990, solo en Texas, como un proyecto para recaudar fondos para cubrir los gastos legales de uno de los ídolos de Cope, el exlíder de 13th Floor Elevators, Roky EricksonErickson, diagnosticado de esquizofrenia desde finales de los años 60, pasaba temporadas hospitalizado en centros psiquiátricos.  En una de esas ocasiones, en 1990, se encontró con que no tenía dinero para pagar los gastos por su estancia en uno de esos centros hospitalarios y recibió una denuncia: en caso de no pagar pasaba directamente a la cárcel.  Cope resolvió salir en ayuda de su ídolo Erickson y cuando se grabó Droolian se publicó solamente en Texas, con esa portada que se reproduce más arriba y una contraportada con un mensaje claro y transparente



 

Después se amplió la edición para que se publicara en Europa.  El sonido de Droolian es más primitivo que Skellington.  Este tenía el espíritu acústico como base, pero Droolian, que no tiene ese espíritu, suena a maqueta, a demo.  Una vez transcurrido el Tiempo, cuando se escuchan estos dos discos y el siguiente, el doble Peggy Suicide, de 1991, se comprenden canciones que pertenecen a uno y otro, a Skellington y Droolian, se entiende que en este, en el disco dedicado a Roky Erickson, aparezcan temas como Safesurfer que parecen estar inacabados y que en realidad lo que estaban era en germen porque en el doble álbum de 1991 quedarían perfilados.  En Droolian hay un humor absurdo que ilustra composiciones como Jellypop Perky Jeanuna especie de carta a Carl Jung.  Hay un homenaje intencionadamente crudo, semi-country-blues, en el tema Louis 14thdedicado al batería de Echo and the Bunnymen, Pete De Freitas, fallecido en un accidente de motocicleta en junio de 1989.  Son un total de cuatro cortes del álbum Droolian los que nos sirven para cerrar esta quinta entrega del Especial Julian Cope.  Volveremos con él el próximo mes de marzo.

Espero que te guste el programa.


Enlace:

https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-03-02-26