miércoles, 25 de marzo de 2026

Cíclope 3.0 - 24-03-26

 


Ramiro Salvat Estévez, descubrió hace poco la existencia de Cíclope 3.0  Un amigo le había hablado del espacio que lleva 12 años en antena, en Radio Tomares.  Le contó que actualmente va por el programa número 540, y que puede acceder a los anteriores a través de este blog.  Ha intentado ponerse al día de los programas ya emitidos, cosa que se le ha ido un poco de las manos.  En la foto aparece Ramiro, derrengado, tras escuchar seguidos no sé cuántos Cíclopes.  


Cíclope 3.0 del martes 24 de marzo de 2026.  En muchas ocasiones comenzamos el programa mirando hacia atrás, recordando música de otros años.  Hoy lo hacemos viajando a una isla de la comunidad valenciana, una isla llamada Tabarca.



  

Situada en el mar Mediterráneo se puede llegar en barco desde la ciudad de Alicante durante los meses de verano, desde junio hasta septiembre, creo recordar.  Hay otras vías lo que ocurre es que me encontraba en la capital alicantina sobre el mes de mayo, quiero recordar, en un congreso sobre la figura y obra de Homero.  Intenté ir a la isla, pero la comunicación por mar comenzaba en junio.  Quería conocer el lugar que había conocido por una canción titulada así, Tabarca, firmada por el grupo Mediterráneo que, desde que la escuché por primera vez, me había gustado mucho.  Me tuve que contentar con la música.  En alguna ocasión intentaré visitar el lugar pero, por ahora, también nos quedamos con la composición.



 

Tabarca, publicado en 1979, fue el título del segundo LP del sexteto valenciano Mediterráneo.




El proyecto Mediterráneo (foto anterior) comienza con la década de los años 70 y, como le ocurrió a tantos grupos españoles, los miembros se vieron frenados por las obligaciones de su sexo: cumplir con el Servicio Militar.  La puta mili nos coartó a miles.  En el mundo de la música fue el motivo de que muchas ideas, proyectos, dieran al traste por representar un parón en el Tiempo que imposibilitaban una actuación importante, la oportunidad de grabar en estudio.  Fue una época en la que se podía reconocer quién, en una banda, estaba sometido a la vida militar, y eso se veía en el corte de pelo: mientras que el resto lucía un pelo normal (más largo, más corto) el que estuviese cumpliendo con la patria aparecía con ese corte característico que definía su actividad diaria.  Recuerdo por ejemplo a Teddy Bautista, de Los Canarios, con el pelo corto, sin sus patillas de bandolero.  O el grupo Los Ángeles, igual, con uno o dos de sus miembros con la cabeza acondicionada a las circunstancias. 

Los pelos era lo de menos, lo malo era cuando tenían que meter a un sustituto porque, en algunos casos, los resultados que ofrecía el suplente eran mejores que los del titular.  Mosqueos y enfados soberanos por este motivo los hay por un tubo.  Pues estas circunstancias de tener que esperar porque tal miembro se ha ido a cumplir con la patria se dio en el seno de Mediterráneo.  Durante un espacio de tiempo, los miembros que quedaban a la espera, estuvieron transitando a otros proyectos como por ejemplo al grupo Huevo Frito, Mandrágora...  Por fin, sobre 1975, Mediterráneo se encuentra con el horizonte claro y diáfano, escrito sin H, para poder ver todo plano, alcanzar a ver más lejos.  En 1978 se meten por primera vez en los estudios de grabación y dan a luz Estrechas calles de Santa Cruz, su primer LP.  Con Tabarca, aparecido en 1979, la banda consolida su forma y estilo: Pop fusionado con Jazz con resultados notables.  Con la memoria de este grupo iniciamos la andadura musical de Cíclope 3.0 de hoy, un Cíclope que continúa por los caminos de la mezcla.  Ahora, en el crisol de la música se añaden elementos de Folk además de Jazz y Rock, dando como resultado la música de este colectivo que responde al nombre de Portico Quartet.




The Portico Quartet es un grupo del sur de Londres dedicado a la fusión de Jazz moderno y música étnica.  Se formó en el año 2005 bajo los auspicios creativos del músico percusionista Duncan Bellamy y Milo Fitzpatrick, bajo eléctrico y contrabajo acústico.  Son los dos de la derecha en la foto anterior: Bellamy con sudadera blanca y negra y Fitzpatrick el último por la derecha.  Agachado, el percusionista Nick Mulvey, con el tambor conocido por el nombre de hangese instrumento que parece el caparazón de una tortuga y que es un tambor metálico con carcasas fijas, cuyo sonido melodioso se asemeja a un tambor de acero balinés.  Por último, el primero por la izquierda, es Jack Wyllie, saxo y teclados.  Este era el cuarteto original, el que inició una espiral que desenliaba serpentinas de sonido caracterizado por una mezcla donde los ecos de jazz se cruzaban con ecos de folk étnico por el uso de ese tambor llamado Hang.


Habían comenzado en el año 2006.  En 2012 se produce un cambio: se marcha Nick Mulvey, percusionista, pero no se lleva el tambor hang.  Lo utiliza otro músico, Keir Vine, pero no le da protagonismo porque el grupo cambia el espectro del sonido por perfiles electrónicos sobre el estilo predominantemente acústico de sus trabajos anteriores.  No hay problema, Vine toca también los sintetizadores.  Publican un álbum que titulan con el nombre del cuarteto y realizan composiciones como la que escuchamos, Ciudad de cristal.

Hay un error en la locución y consiste en que identifico el año 2012, fecha de publicación del disco homónimo de Portico Quartet, con la fecha de publicación del tercer álbum de un trío, también británico, que responde al nombre de Mammal Hands.



  

Saxo, piano y batería.  Esa es la instrumentación base de este trío que comienza su labor musical en el año 2014 y en 2017 publican el trabajo Shadow Work.  De este disco suena en el programa el corte Living Frost, Escarcha vivaManos de mamífero, el nombre de la banda, reúne una serie de influencias que van desde el academicismo moderno pasando por un arco de Jazz teñido de ambient, música electrónica...  El proyecto se formó en Norwich, Inglaterra, en 2012.  En esa fecha que coincide con la publicación del disco de Portico Quartet que escuchábamos hace un momento, ahí radica la equivocación que señalaba hace un momento.  Firmaron un contrato con el sello discográfico Gondwana Records en 2013 y lanzaron su álbum debut, Animalia, en 2014.  Su segundo álbum, Floa, vio la luz en 2016, seguido rápidamente por Shadow Work, en 2017, que es lo que suena en esta edición.

Ahora, si cruzamos al trío Mammal Hands con el cuarteto Portico Quartet, nos da como resultado un dúo que responde al nombre de Vega Trails.



   

Vega Trails son Milo Fitzpatrick, izquierda en la foto anterior, bajo eléctrico y contrabajo acústico de Portico Quartet, y, a la derecha, Jordan Smart, saxofonista de Mammal Hands.


En el año 2022 publicaron Tremors in the Static, un álbum resuelto por los dos miembros del proyecto manejando todos los instrumentos, partiendo de los suyos de base.  De este álbum escuchamos Epic Dream.


Tres años después, en 2025, vería la luz Sierra Tracks, su segundo larga duración donde amplían la paleta de sonido del dúo, añadiendo la colaboración de una serie de músicos de estudio que se encargan de violonchelos, violines, violas, batería, piano, vibráfono.  Fitzpatrick sigue al contrabajo, amplía la multiinstrumentación al violonchelo, los teclados, el sintetizador, la percusión.  Hace de productor.

Smart está en el saxofón tenor, saxofón soprano, clarinete bajo y flauta.  Este segundo trabajo contiene piezas como Dream House.

El protagonismo del violonchelo en el segundo trabajo de Vega Trails nos sirve para quedarnos con este instrumento y cerrar esta edición de Cíclope 3.0 con dos intérpretes que tienen el cello como base de acción.  Comenzamos con una mujer que sonó por aquí hace un par de años, si no recuerdo mal fue en 2024.  Me refiero a Blancg, acrónimo de su nombre y segundo apellido: Blanca Sánchez Guillén.  En 2024 escuchamos un par de composiciones suyas, una había aparecido en formato single, hoy traemos al programa lo que es su primer larga duración aparecido a finales del año pasado con el título The Chess Game.



    

El juego de ajedrez es el primer álbum de Blancg, un trabajo asentado en música Pop de cámara, atmosférico e interpretado con buen gusto y con sensibilidad.  Los cortes están resueltos por el dúo formado por Blanca al violonchelo, piano, guitarra y voz más Ismael Hamido Ortega, viola y guitarra.  Los textos de las composiciones también son de ella.  Vamos a escuchar unos cuantos temas comenzando por Cello Intermezzo, lo primero que ha sonado de este trabajo de debut de Blancg.  Ahora pasamos a Looking For My SensesBuscando mis sentidos.


El violonchelo alma de este primer larga duración de Blancg.  Ella es natural de Sevilla pero desde hace un tiempo reside en Bélgica, en la capital del país, Bruselas, por motivos laborales y académicos.  El tema que le da título al álbum, The Chess Game, nos sirve para guardar el disco no muy lejos porque volveremos a él para escuchar el resto de composiciones en otra ocasión.

No nos movemos de Bruselas pero sí saltamos hacia atrás, a los primeros años de la década de los 80 con un violonchelo que servirá de acompañamiento.  Por aquel entonces, 1982, un sello discográfico independiente belga, Crammed Discs, florecía en la capital del Manneken Pis.  Podías mandar una carta postal (aún no estaba institucionalizado el correo electrónico) pidiéndole información y el sello te contestaba amablemente enviándote un catalogo con los artistas que pertenecían a la casa y un cassette con un corte de cada uno de ellos para que te hicieras una idea de cómo sonaban.  Entre esos artistas estaba esta mujer que rescata el Cíclope: Hermine.



 

Su nombre completo es Hermine Demoriane y su labor dentro de la cultura se remonta a los años 60 del siglo pasado.  Nacida en 1942 en París, es cantante, artista de circo, escritora, funambulista y actriz de cine.  Con el Cine es como inició su actividad cultural, interviniendo en una revista hippie, International Times, donde realizó  entrevistas a directores de cine como  Jean-Luc Godard, entre otros.


En la década de los 70 ejerció de equilibrista y funambulista, participando con el colectivo de artistas COUM Transmissions, donde estuvo como cofundadora Genesis P-Orridge, después Throbbing Gristle.  Participó en proyectos como The Subterraneans compuesto por The Damned sin su cantante Dave Vanian.  Relacionada con las betas musicales más vanguardistas de Inglaterra, tuvo como colaborador a David Cunningham de The Flying Lizards, que le asesoró para la grabación de un Single que se publicó en el sello discográfico que ella había creado, Salomé Records.  

En los 80 Hermine aparece en el catálogo del sello belga Crammed Discs con un Mini-LP titulado The World On My Plates, un disco con el diseño de portada original del fotógrafo Richard Rayner-Canham, responsable de fotos de portadas de discos como Secondhand Daylight de Magazine o algunas carpetas de discos de The Flying Lizards.




Con el paso de los años el Mini-LP se reeditaría con la portada levemente cambiada como sucedió en pleno siglo XXI, en 2006, cuando el disco se vio aumentado en 7 cortes más, en total 13, versión CD con esta portada.



 

Es la época en la que Hermine actuaba en directo vestida con trajes como el que luce en la portada de El mundo en mis platos, con un peinado B-52 y esos guantes largos tipo Gilda.  Como compañía sobre el escenario, un dinosaurio hinchable gigante que flotaba por encima de ella. 


Hermine también intervino en la gran pantalla en películas como Jubilee, dirigida por Derek Jarman en 1978, interpretando el papel de Chaos (foto anterior).  En 1982 aparecía en la cinta The Court of Miracles de John Maybury junto a Siouxsie Sioux.

Y de Hermine, de su The World On My Plates, un tema con acompañamiento espartano: un piano y un violonchelo para la canción Waiting.  En 1984, Hermine publicaba un nuevo álbum que, hasta el día de hoy, es lo último que grabó aunque sigue inmersa en el mundo de la cultura trabajando en otras áreas.

Llegamos a los minutos finales del programa de hoy.  Vamos a terminar con el sonido grave, otoñal, del violonchelo y lo vamos a hacer con un músico que comenzó a tocar el instrumento con tan solo 5 años de edad, es Gaspar Claus.




Gaspar Claus, violonchelista, compositor, productor francés y filósofo, es conocido por su aproximación experimental que combina música contemporánea, improvisación, tradiciones musicales y colaboraciones multidisciplinares.  Compone de una forma muy física: arañando las cuerdas del violonchelo, golpeándolas, acariciándolas con delicadeza.  Personalmente me recuerda a otra compositora, Poppy Ackroyd, intérprete de piano y violín que también tiene una forma física de componer con unos resultados extraordinariamente espirituales.



  

Pero ahora estamos con Gaspar Claus que es con quien cerramos esta edición de Cíclope 3.0  Ha compartido grabaciones y proyectos con su padre, el guitarrista flamenco Pierre Alfred Genard, conocido como Pedro Soler (juntos en la foto anterior).


En el año 2021, Claus publicó Tancade, un álbum que incluye los dos últimos cortes que escuchamos, el tema Un rivage, Una orilla, y 23:59.  Así nos despedimos.

Espero que te guste el programa.


Enlace: https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-24-03-26

 


jueves, 19 de marzo de 2026

Cíclope 3.0 - 17-03-26 - Especial Richard Sinclair # 3

 


Richard Sinclair, que el próximo 6 de junio cumplirá 78 años

Cíclope 3.0 del martes 17 de marzo de 2026.  Hoy resolvemos una promesa que teníamos pendiente: la tercera entrega del Programa Especial Richard Sinclair, figura clave de lo que se conoce, en la historia de la música rock, como Sonido Canterbury.  El 20 de mayo de 2025, Cíclope 3.0 estuvo dedicado a Sinclair.  Empezamos por el principio, por su primera participación en un proyecto, The Wilde Flowers, taller/laboratorio musical donde se reunieron nombres y apellidos responsables de la conjunción de elementos musicales como el Jazz, el Rock, la Psicodelia, el Folk, músicos como Hugh Hopper, Robert Wyatt, Kevin Ayers, Pye Hastings, Richard Sinclair..., en definitiva, el germen de proyectos tan influyentes como Soft Machine o Caravan, las primeras manifestaciones de un inminente Sonido Canterbury.  En la primera edición de este Programa Especial Richard Sinclair sonaron fragmentos de los discos de Caravan donde cantó y tocó la guitarra bajo nuestro protagonista.  Cerrábamos con Hatfield and the North, uno de los momentos más canterburyanos por reunir todas las piezas básicas: música donde se cruza el Rock y el Jazz y textos cercanos al surrealismo.  Dejaron dos LPs, el segundo sirvió como punto de inicio para el segundo programa dedicado a Sinclair, el 17 de junio de 2025, en el que escuchamos también su participación en Camel, la reunión de nuevo de Caravan y alguna colaboración con otros músicos.  

La labor de Richard Sinclair no cesa al día de hoy, lo cual implica que hay una cantidad de material interesante para revisar.  Estaba claro que, para llegar a la actualidad, había que dedicarle una tercera entrega, máxime cuando se trata de Programa Especial, no Especial Discografía, donde intentamos escuchar la obra al completo de un intérprete o grupo, incluidas las colaboraciones.  Y así llegamos al espacio de hoy, a este tercer Programa Especial sobre la figura de Richard Sinclair.  La segunda entrega, la del martes 17 de junio de 2025,  finalizaba con un álbum del guitarrista Phil Miller (1949-2017), Split Seconds, publicado en 1989.  Sinclair colaboraba cantando, tocando la guitarra bajo y componiendo a medias con Miller y Dave Stewart el tema Dada Soul.  En el programa de hoy arrancamos directamente de la década de los 90 del siglo pasado, cuando se vuelven a reunir los miembros originales de Caravan, reencuentro impulsado por la idea de retransmitir en directo por la TV la actuación.  El evento, la reunión de Caravan, puso de manifiesto la creciente divergencia entre la visión musical de Sinclair, cada vez más orientada hacia arreglos complejos e influencias del jazz, y la dirección de su antiguo compañero Pye Hastings, más inclinado a formas accesibles de la música Pop.  Según Sinclair, la música de Hastings poseía una belleza intrínseca, pero la ejecución instrumental le resultaba estandarizada y carente de la aventura que él buscaba tras sus experiencias en proyectos fundamentales como Hatfield and the North. Nuestro hombre buscaba una libertad creativa que cristalizó en la formación de Richard Sinclair's Caravan Of Dreams, proyecto formado en 1991 inicialmente concebido como un trío con el guitarrista



Mark Hewins, músico de sesión curtido en todo lo que estaba referido al sonido Canterbury






y la batería de Andy Ward, antiguo integrante de Camel.  




Richard Sinclair cerraba los créditos con su guitarra bajo y voz.  La idea era recuperar la magia de la improvisación sin las restricciones de los contratos discográficos convencionales.  La química de este grupo se documentó en su álbum homónimo de 1992



 

Sinclair ejerció además de productor y director musical, integrando a colaboradores históricos como su primo Dave Sinclair en los teclados y el flautista Jimmy Hastings (1938-2024).


Un año más tarde, en 1993, aparecía el segundo disco de Richard Sinclair's Caravan Of Dreams, un álbum grabado en directo en el Teatro Verdi de Génova, Italia, el 26 de marzo de ese mismo año.  De estos dos trabajos recuperamos un corte del primero, del disco de debut del proyecto, la canción Emily.

En 1994, nuestro protagonista publica el primer álbum firmado con su nombre y apellido y titulado R.S.V.P.



Las siglas R.S.V.P. se corresponden con el acrónimo de Richard Sinclair's Video Project.  Una vez más nuestro hombre se reúne de amigos y colegas de la música, relacionados por supuesto con el Sonido Canterbury.  



Participaron, entre otros, el saxofonista y flautista francés, Didier Malherbe, entre otras actividades musicales la de pertenecer a la banda Gong.



Pip Pyle en la batería.  El prolífico músico británico que participó en decenas de bandas de la escena de Canterbury.  En la foto de la izquierda con Sinclair en una actuación con Hatfield and the North.  

Repetía Andy Ward, también en la batería.  



En la guitarra bajo Hugh Hopper, miembro de Soft Machine y estrecho colaborador de aventuras musicales con Sinclair con quien firmó un álbum a medias.



Nuestro protagonista se encarga de la composición de las canciones, en letra y música.  De la guitarra bajo, de la guitarra rítmica, de la voz, y por último, de la producción.  De este álbum nos quedamos con dos temas, Over From Dover y otro largo de 12 minutos titulado Out Of The Shadows.

Mediada la década de los 90 se producen una serie de cambios en la vida de Richard Sinclair.  Comienza a alejarse de la infraestructura mediática del Reino Unido.  En 1996, tras el acto principal del Festival Canterbury Music en Harlingen, desarrollado en la ciudad del mismo nombre, al norte de los Países Bajos, nuestro hombre decide trasladarse a Holanda.  No hay muchas referencias sobre la actividad de Sinclair, actividad mediática quiero decir, porque sí hay una constante actividad creativa subterránea, realizando giras en solitario y participando en regrabaciones de archivo como Somewhere in France, de 1983, una colaboración con Hugh Hopper que encontró su lugar en el mercado independiente de los 90, en concreto en 1996.  La dinámica también se centró en algo muy importante: conseguir liberar sus derechos de autor de toda su producción.  En el año 2002 reapareció con una serie de lanzamientos en su propio sello, Sinclair Songs, incluyendo pistas grabadas en vivo más una serie de trabajos de colaboración con otros músicos de Jazz de cámara.  Había algo transparente, claro y diáfano: su desinterés por el circuito comercial, al que llegó a calificar como aburrido y orientado únicamente al dinero, prefiriendo un modelo donde sus seguidores pudieran contactar con él directamente por teléfono para adquirir su música o incluso visitarlo en su hogar para aprender sus canciones.  Lo primero que hizo fue organizar toda su obra desde el comienzo, desde que empezó en la música, y para ello abrió un espacio en la plataforma bandcamp.com  Si entras en su página puedes contactar con él y consultar el catálogo de las grabaciones que pone a la venta.  Es magnífico.


A principios del recién inaugurado siglo XXI, sobre el año 2004, Sinclair colabora con un músico británico, el saxofonista, flautista y teclista nacido en Birmingham, Theo Travis.




Con Travis interviene en el disco Earth To Ether donde Sinclair toca la guitarra y canta en tres cortes.  Reseñamos la existencia de este disco pero no escuchamos ningún tema, buscando espacio para otras intervenciones más actuales.

Así nos encontramos situados en Inglaterra, con ocasión de acontecimientos tan importantes como la reunión de Hatfield and the North en 2005.  Hubo gira internacional y un espíritu renovador, sobre todo para Sinclair que se reencontró con sus antiguos compañeros y con un ambiente donde la instrumentación era más elaborada y las melodías más jazzísticas y con influencias clásicas.  Pero esta etapa llegó a un final abrupto y trágico con la muerte del batería Pip Pyle en agosto de 2006, en París, por un ataque al corazón.  Había nacido en 1950.  La pérdida de Pyle, colaborador esencial, marcó profundamente a Sinclair y si se sentía distanciado de Inglaterra, estas circunstancias fueron un factor determinante en su decisión de abandonar definitivamente su país de origen. Ese mismo año, 2006, Richard Sinclair colabora con la banda noruega Panzerpappa.


Fundada en Oslo, Noruega, en 1998.  La música de Panzerpappa presenta una amplia gama de matices: es instrumental, jazzística, fusión, progresiva, rock y vanguardista.


En 2006 publicaron Koralrevens KlagesangEl lamento del arrecife de coral, un álbum donde interviene Sinclair tocando la guitarra bajo y cantando VintervakeVigilia de invierno.

La actividad de Richard Sinclair a lo largo de estos años que llevamos del siglo XXI se han centrado en colaborar activamente con músicos ya sean conocidos o ilustres desconocidos.  Phil Miller, que fallecía en 2017, fue uno de los músicos que tuvo una continuidad en las colaboraciones con nuestro protagonista.  Por ejemplo, en el año 2007 solicitó su colaboración para el álbum Conspiracy Theories, firmado por Phil Miller and In Cahoots.



In Cahoots fue un proyecto de Jazz-Rock progresivo creado por Phil Miller en 1982.  Reunía a una serie de músicos pertenecientes a la Escena Canterbury como Barbara Gaskin, una de las voces femeninas que formaron The Northettes, el trío vocal que contribuyó en los dos álbumes de estudio de Hatfield And The NorthDidier Malherbe, saxo y flauta...y entre otros, la voz de Richard Sinclair.

En el año 2010 nuestro protagonista realiza otra colaboración destacada.  Será con unos paisanos británicos que responden al nombre de Doubt,



trío de jazz fusión con sede en Londres.  




En ese año publicaron Never Pet A Burning Dog, Nunca acaricies a un perro en llamas, un álbum en el que Sinclair colabora cantando en dos temas, escuchamos uno, el titulado Passing Cloud.

Richard Sinclair se trasladaba a finales de los años 90 a los Países Bajos pero no se asienta en ningún lugar ni de Holanda ni de Bélgica.  Será a partir del año 2007 cuando nuestro hombre encuentra un sitio amable y atractivo en el sur de Italia.  Según él, buscaba una desconexión de la música basura que dominaba los medios británicos.  Necesitaba imperiosamente un entorno que estimulara su creatividad de manera orgánica.  Conocía la campiña de Martina Franca, en la región de Apulia, en Italia.  Había pasado temporadas con su mujer y será ahí, precisamente, donde establezca su residencia, en un trullo.  ¡Ojo!  que esta es una palabra siniestra en español porque trullo es cárcel.  Pero trullo, en italiano, es una construcción tradicional de piedra con techo cónico.  Sinclair integra su vida en el tejido cotidiano local.  Su música no es parte importante de su vida, es su Vida misma, y como tal se va trenzando en el tapiz de la cultura local.  Lejos de vivir como un ermitaño, se ha convertido en una figura accesible para los músicos jóvenes de la zona, a quienes asesora y con quienes colabora  frecuentemente.  A pesar de las limitaciones tecnológicas de su entorno como la falta de conexión a internet estable, que a menudo lo obliga a gestionar su comunicación desde un iPhone, su impacto en la escena progresiva italiana fue notable.  Eso sería a partir del año 2009/2010, fechas en la que comienza una estrecha colaboración con la banda italiana original de Bolonia, Accordo dei Contrari.




El proyecto se formó en 2001.  Accordo Dei Contrari tardó varios años en desarrollar su estilo, equilibrando sus raíces en el rock progresivo de los años 70 con una nueva vitalidad y una sensibilidad compositiva instrumental propia.  


En el año 2011 el cuarteto italiano publicaba el álbum Kublai, un disco en el que Richard Sinclair colabora componiendo y cantando el tema L'Ombra Di Un Sogno.

La actividad de su amigo el guitarrista Phil Miller se vuelve a hacer notar en pleno siglo XXI.  Otro grupo en cuyo origen tuvo que ver él fue The Relatives.

The Relatives fue una banda de Jazz-Rock formada en 1988 por Jack Monck y Willem-Jan Droog tras conocerse en Londres gracias a su amigo común Phil Miller.



The Relatives


El tándem Jack Monck y Willem-Jan Droog comenzó a componer juntos e incorporaron músicos de Rotterdam y de Londres.  Se separaron al poco de existir como banda y desde 2004, The Relatives se reunieron de nuevo, realizaron giras por Holanda, Bélgica y el Reino Unido y grabaron varios álbumes.  En el año 2013 publicaron el disco titulado Virtually.  En la carpeta del álbum se especifica la colaboración de Miller y de Richard Sinclair.



Ese mismo año, 2013, Sinclair vuelve a colaborar con una banda italiana, Prophexy.












Este quinteto italiano de Metal Progresivo originaria de Bolonia, Emilia-Romaña, se formó en 1999.  Dicen que a partir de 2002 se rebautizaron como Prophecy, pero lo cierto es que si buscas información sobre el grupo va a aparecer el nombre de Prophexy.  


Sería en 2013 cuando el quinteto italiano publicaba el álbum titulado Improvviso, un disco que recoge la actuación en vivo que llevaron a cabo el 17 de marzo de 2012 en el Teatro San Sebastiano, Valli del Pasubio, Italia.  Contaron con la colaboración de Richard Sinclair en dos cortes que aparecen como Bonus Tracks.  Por cierto, creo que en la locución me equivoco y digo que en el tema que suena de este álbum, el corte Disassociation, Sinclair utiliza un efecto en la voz que ya había usado hace tiempo: es  un efecto de sonido, como si cantara estando sumergido en agua.  No es así, Error 513.  Eso sonará en un instante porque llegamos al final del programa de hoy.

Lo último que ha hecho nuestro protagonista ha sido colaborar con una banda española, de Galicia, en concreto de A Coruña, que responde al nombre de Amoeba Split.




El perfil de la música de Amoeba Split es el de un proyecto vinculado al Sonido Canterbury, lo que deja claro que da igual la nacionalidad de los integrantes, que para hacer música identificada como Escena Canterbury no es imprescindible ser de dicha ciudad inglesa, sólo hace falta hacer las cosas tan bien como demuestran estos gallegos: música que recoge esa múltiple influencia de Jazz y Rock que es el sello distintivo de la Escena Canterbury.  Richard Sinclair contactó con ellos y en el año 2024 participó en la grabación de un Single, tanto en la Cara A, ocupado por Almost cloudless, como en la Cara B, Bread For Today.  El tema de la Cara A es ese en el que utiliza el efecto como si cantara estando sumergido en agua.  Con el tema Almost cloudless cerramos este Programa Especial Richard Sinclair y 3, entrega final.  Han faltado por escuchar algún corte de los últimos discos donde ha participado nuestro músico, pero interesaba repasar sobre todo la participación más actual.

Espero que te guste el programa.

Enlace:

https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-17-03-26





jueves, 12 de marzo de 2026

Cíclope 3.0 - 10-03-26

 


Elizabeth Wescott, de nacionalidad escocesa, se trasladó a Andalucía buscando el sol y desde hace meses ha soportado el ambiente húmedo y frío que han dejado varias DANAS seguidas que han generado lluvias muy intensas, vientos fuertes y tormentas.  Casi aceptó que la verdina y el moho de sus zapatos iba a ser algo habitual en su vida, así como los pelos lacios y mojados, hasta que descubrió el tendido en la cuerda semejante a la técnica casera de colgar la ropa al aire para que se seque.  Posa así de satisfecha en la foto que, amablemente, le ha hecho su vecina Conchirri (la misma que hace poco apareció en la foto de cabecera hablando por teléfono fijo desde la calle).



Cíclope 3.0 del martes 10 de marzo de 2026.  Lo primero que suena en el programa de hoy es, como queda dicho en la locución, algo tan necesario, tan natural en la vida como dormir, beber agua, hablar, escuchar música...  Escuchar, por ejemplo a los Doors, un ejercicio que ayuda a mantener un equilibrio razonable.



  

L.A. Woman, publicado en el mes de abril de 1971, meses antes del fallecimiento de Jim Morrison, es un álbum donde la banda profundizaba en el Blues, con un par de ejemplos relevantes (Cars Hiss by My WindowBeen Down So Long), y otros aires, como la animada y saltarina Love Her Madly con la que empezamos esta edición de Cíclope 3.0


En julio de 1968, Morrison y compañía editaban el tercer LP del grupo, Waiting For the Sun, un disco que recibió una acogida entre fría y decepcionada: las canciones del álbum no tenían la fuerza de los dos trabajos anteriores, estaban bien pero era como si supiesen a poco.  El Tiempo fue más benévolo, y con el paso de los meses Waiting For the Sun adquirió la importancia que de verdad guardaba.


El álbum tuvo una génesis que no se llegó a materializar.  En un principio el disco se iba a titular The Celebration of the Lizard, que iba a ser una larga composición que ocuparía una cara del LP.  La idea era desarrollar a través de diferentes áreas (recitado de poemas, canciones cantadas, instrumentales) una composición que llevaría ese nombre, nombre que sería además el título del trabajo que se editaría con una portada compuesta por una foto, un macro primer plano de la piel de un lagarto con el título grabado a fuego.  Al final no salió nada de lo que estaba en proyecto, tan solo algunos fragmentos previstos para formar parte de esa larga composición aparecerían como canciones y al final se editó el disco que se conoce como Esperando al sol, un trabajo más tranquilo, tal vez no tan arriesgado como los dos anteriores pero no exento de interés.  Lo que el Cíclope recupera de este álbum de 1968 es Caravana española, un corte que comienza con la guitarra española de Robby Krieger desenvolviendo la estructura del palo flamenco de la granaína para enlazar con una adaptación de la pieza Asturias, de Isaac Albéniz, compuesta hacia 1889.  Por cierto, a pesar del título no tiene nada que ver con la música asturiana, sino con Andalucía.  A Morrison y compañía les sirvió para ilustrar precisamente la admiración que sentía el poeta y vocalista hacia las tierras del Sur de España.

Del año 1968 saltamos dos escalones hacia atrás en el Tiempo y nos quedamos en 1966.  Con los aires españoles que nos han dejado los Doors con su Spanish Caravan, enredamos en las buenas vibraciones hispanas de aquel año y recuperamos a una banda de perfil musical sin palabras, Los Pekenikes.



 

El proyecto se había formado en 1959 y entonces no sabían que un día se dedicarían a componer e interpretar música instrumental.  Al principio contaron con un vocalista en el proyecto, pero en 1966, año de su debut discográfico, ya habían escogido tocar canciones sin palabras.  Un año antes, en 1965, tuvieron el honor de ser los teloneros de los Beatles en la actuación de los 4 de Liverpool en la Plaza de Toros de Las Ventas, en Madrid.  El LP homónimo de presentación fue un disco recibido con entusiasmo tanto por la audiencia como por la crítica especializada.


Fue, y es, un crisol de tendencias y estilos, capitaneados por el guitarra y saxo, Alfonso Sáinz (1943-2014).  Adaptaron composiciones de la música académica española como es el caso de Romance anónimo, pieza atribuida al músico e intérprete de guitarra clásica Narciso Yepes (1927-1997).  Los Pekenikes comienzan su versión con partitura, para avanzar en una interpretación libre trufándola de armonías jazzísticas.  Uno de los cortes más conocidos del primer álbum del grupo fue Frente a palacio, que es lo siguiente que recuperamos.


De los fundadores de Los Pekenikes  queda Ignacio Martín Sequeros, compositor, guitarra bajo y armónica.     




Estamos ubicados en la España de 1966 y de Los Pekenikes nos deslizamos por el tobogán del Tiempo hasta 1970, año en el que vio la luz un disco, un Single que le sirvió a su intérprete el ser reconocido como cantante a tener muy en cuenta.  Su nombre es Pedro Ample Candel, pero se le identifica por su nombre artístico, Pedro Ruy-Blas.




Compositor, cantante, percusionista, batería, actor, escogió como alias artístico su nombre y como apellido el título de una obra de teatro de Victor Hugo, Ruy-Blas.  El arco de actividad del cantante llega hasta nuestros días, participando como actor y cantante en musicales.


Hay muchas posibilidades de que no hubieras nacido aún cuando se publicó este sencillo, A los que hirió el amor, cantada por Pedro Ruy-Blas, compuesta por Germán Luis Bueno Brasero, arreglista español, conocido por el pseudónimo Gefingal, Gilles Thibaut (1927-2000) letrista francés y el compositor, también francés, Jean Renard.  En la producción estuvo una figura muy importante en la música Pop española de los años finales de los 60 y principios de los 70, el productor y manager de origen suizo Alain Milhaud (1930-2018).

Pedro, en 1970, venía de haber participado en bandas como Los Príncipes o Los Grimm, grupos de mediados los años 60.  Estuvo sustituyendo a Teddy Bautista al frente vocal de Los Canarios cuando aquel se tuvo que marchar temporalmente para cumplir con el Servicio Militar, circunstancia por la que tuvieron que pasar tantos músicos españoles y que, en algunos casos, interrumpió la evolución de más de un proyecto.  A los que hirió el amor aparecía a mediados del año 1970.  Una canción antibelicista, con una letra ambigua que consiguió traspasar la rigidez de la censura de aquella época.  Algo curioso porque un texto así era mirado con lupa de tres aumentos, sin embargo la canción quedó enclavada en la nómina de Canciones de Amor y sobrevivió, pero lo hizo dejando un sello que, a nuestro protagonista, no le supuso un salvoconducto para hacer otra cosa que no fuera algo etiquetable como Canción de Amor: se le quiso ver tan solo como intérprete de canción melódica, y punto.  Sin embargo Pedro era, y es, mucho, muchísimo más que una voz dotada de emoción amorosa.  El Soul y especialmente, el Jazz formaba parte de sus intereses más primigenios.  Se sostuvo como un funambulista caminando sobre la cuerda que une el lado del éxito con la orilla de las ventas necesarias para que un nombre siga teniendo un mínimo de interés para un sello discográfico.  Tras el single A los que hirió el amor, un año después, en 1971, apareció otro, Mi voz es amor, firmado por el tándem de compositores Roger Cook Roger Greenaway Gefingal, el mismo arreglista del éxito A los que...

Esta Mi voz es amor no pasó la censura franquista y fue prohibida.  Frases como la paz que nadie consiguió... Yo no predico en el reino de los sordos, mi voz es amor... O Yo soy el pueblo que cree en la libertad...  ¡Uff! ¡Eso escondía proclamas filocomunistas!  Resolución final: canción censurada, prohibída su difusión a través de  los medios de comunicación y borrada del Hit Parade, aunque no había vendido lo suficiente para siquiera haber adquirido una posición en los puestos bajos de la clasificación.  Entre A los que hirió el amor y Mi voz es amor hubo otro sencillo, Amor amor.  La carrera musical de Ruy-Blas continuó pero bajo el techo de cantante melódico.  Y su interés, su pasión, no estaba ahí sino en otra vía de expresión musical.

Como tantas personas de aquella España de los años 60, la presencia de las fuerzas militares norteamericanas en las bases distribuidas por diferentes puntos de nuestra piel de toro significó entrar en contacto, conocer una parte fundamental de la cultura musical que se iba desarrollando en aquella época.  Conocidos, familiares relacionados con con los americanos que venían a Madrid, a Rota, en Cádiz, de alguna forma favorecidos por las circunstancias, entraban en contacto con grabaciones de programas de radio, discos de éxitos en esos meses al otro lado del gran charco.  Eso es lo que le ocurrió a nuestro protagonista: tenía una hermana casada con un militar americano destinado en la base de Torrejón de Ardoz.  Por su cuñado tuvo acceso a un conocimiento que fue fundamental para su formación porque así escuchó Soul, Jazz, Rhythm & Blues...  Eso era lo que palpitaba en este hombre que se fue haciendo, como intérprete, tocando la batería y la percusión y como cantante educando la voz para poder expresarse con la libertad más absoluta.  Cantar baladas de amor estaba muy bien.  Pero él buscaba otra cosa.

En 1975, con España meciéndose hacia delante buscando el impulso para un cambio profundo, por casualidad una noche, en casa de Pedro, coinciden Jean-Luc Vallet, pianista francés, el flautista y saxofonista Jorge Pardo y el bajista Álvaro Yébenes.  Este será el germen del que surgirá un proyecto tan interesante como es el grupo Dolores.  Hay, de base, un interés común porque son músicos que han esponjado la música que han ido escuchando a lo largo de sus vidas, no un estilo concreto, no solo una estética, sino que sus capacidades creativas son variadas y sus intenciones coinciden: Rock, Jazz, ritmos latinos, ritmos de origen español, todo mezclado en una búsqueda indesmayable por ensayar una experimentación rítmica.  Además, tenían la suerte de poder participar, directa y activamente, del mundo flamenco porque estaban relacionados con músicos y cantaores con los que poder trenzar ideas y ejecutarlas.  


En 1975 aparecía Luna llena, disco firmado por Pedro con la estrecha colaboración de Carlos De La Iglesia, coautor con nuestro hombre de varios temas del álbum donde participan dos de los miembros originales de DoloresÁlvaro Yébenes en el contrabajo, y a la flauta y saxofón, Jorge PardoPedro canta, toca la batería y la percusión, escribe unos títulos él solo, otros los escribe a medias con De La Iglesia, ambos producen el LP.  Un año más tarde, en 1976, el 8 de febrero, Carlos De La Iglesia, nacido en 1947, fallecía en el mismo accidente automovilístico donde la cantante Cecilia perdió la vida.


En 1976 aparece el LP Dolores, firmado por Pedro Ruy-Blas.  En cada canción queda clara la intervención de la banda Dolores.  Vuelven a formar parte de los créditos tanto Jorge Pardo como Álvaro Yébenes y los músicos que amplían el cielo protector del proyecto.  Las canciones están firmadas con diferentes contribuciones entre las que se encuentra la de Hilario Camacho en temas como La niña de los MontoyaPedro escribe algunos de los cortes, toca la batería, la percusión y canta y, algo muy importante, no solamente canta textos, también realiza lo que se conoce como canto scat, improvisación vocal donde el cantante utiliza sílabas sin sentido, onomatopeyas o sonidos vocales para imitar el fraseo y el ritmo de un instrumento como, por ejemplo, la trompeta o el saxofón.  Este es uno de los logros de Pedro Ruy-Blas como intérprete, como cantante de peso y lo demuestra en el tema La ausencia.


En 1977 se editaba La puerta abierta, el segundo disco de Dolores, aquí con la participación de uno de los miembros fundadores del proyecto que no habían intervenido hasta el momento, el pianista francés Jean-Luc Vallet.  De la trilogía que grabó Dolores es el único del que no hemos escogido ningún corte porque hemos preferido seguir con el siguiente LP.  Los motivos es el Tiempo, queríamos que sonase la selección que estaba prevista y que encaja en los 60 minutos del espacio.  Por eso nos pasamos al LP aparecido en 1978, titulado Asa Nisi Masa.


El título, inspirado en una frase recurrente de la película Fellini 8½ de Federico Fellini, sugiere una conexión con el inconsciente y la memoria emocional.  Fue un disco con una producción más ambiciosa donde se trenzan dos corrientes que no se excluyen sino que se integran gracias a la capacidad creativa de los músicos que integran en un todo posible elementos de electrónica con una raíz flamenca explícita.  Esto se consigue porque hay una voluntad de hacer, de descubrir, de elaborar, y para eso están los miembros del proyecto Dolores la colaboración de Paco de Lucía en el tema ¿Por dónde caminas?, que se publicó como Single, como tarjeta de presentación de un trabajo que fue más allá de un mero evento promocional, de un Mira qué cosa más curiosa.  El disco fue el resultado de una afinidad estética que tenía mucho camino por delante para seguir profundizando entre las estructuras del flamenco y la visión renovadora electrónica que traían los nuevos tiempos.  Nos quedamos con ese corte, ¿Por dónde caminas?, para entrar ahora en el disco de 1981 firmado por Paco de Lucía titulado Solo quiero caminar.


Con su colaboración en el LP de Dolores, Paco encontró que era posible abrir ventanas por donde entraban nuevos aires, que lo que había pensado no era una quimera imposible.  Él, que ya era una estrella internacional, buscaba rodearse de músicos jóvenes que no estuvieran limitados por el purismo del flamenco tradicional.  Y de aquella intervención en el disco de Dolores sacó contactos que colaboraron con él en este LP de 1981, entre otros





Jorge Pardo, saxo y flauta




Y





Carlos Benavent, guitarra bajo





Dos músicos relacionados con el mundo del Flamenco porque, dos años antes de que Paco de Lucía publicase su disco Solo quiero caminar, ambos intérpretes habían intervenido en un disco que fue y seguirá siendo un hito en la Música, La leyenda del tiempo, de José Monje CruzCamarón de la Isla.




Este trabajo fue como un faro en la oscuridad.  Se reunieron una serie de intérpretes alrededor de la figura de Camarón y a partir de ese momento nada volvió a ser igual.  Suena la flauta de Jorge Pardo, están los teclados de Manolo Marinelli, el piano de su hermano Rafa Marinelli.  Dos guitarras,




la de Raimundo Amador
 








y la de Tomatito (foto de Alain Jacq)






y un sitar, el de Gualberto




Si suena La leyenda del tiempo no nos podemos olvidar de un momento clave en este disco, el corte Romance del amargo, con un texto de Federico García Lorca




y música de Ricardo Pachón, productor del LP.





Así nos hemos ido acercando al final del programa de hoy.  Nos queda poco tiempo y lo vamos a ocupar con otro hito dentro de las formas flamencas, el álbum Omega, firmado por el cantaor Enrique Morente y el grupo de rock Lagartija Nick.




Otra reunión de intérpretes colaborando para hacer más brillante este cruce de caminos, un sendero final trazado por Enrique Morente  y Lagartija Nick, Flamenco y Rock pero no presentados como dos antagonistas sino como aliados para llegar a una meta luminosa.  Federico García Lorca y Leonard CohenMorente, García Lorca y cohen.  Dos de ellos compartieron conversaciones: el primero y el último.  También compartieron su admiración profunda por el poeta de Granada.  Morente les canta, a uno y otro.


A la derecha, Cohen ante la cuna donde nació Lorca, en la casa natal del poeta en Fuente Vaqueros, Granada.  Hay más fotos de la vida cotidiana de Federico en la Huerta de San Vicente, donde veraneó el poeta con su familia entre 1926 y 1936, fotos debidas a Eduardo Blanco Amor.

En Omega, Lagartija Nick y Morente realizan un trenzado con elementos de Rock y Cante Jondo tomando composiciones de Cohen como First We Take Manhattan, rebautizada para la ocasión como Manhattan.



Lagartija Nick y Enrique Morente

Así terminamos esta edición de Cíclope 3.0 en la que, la cesta de cerezas que salen ensartadas unas con otras, han ido marcando el sentido del programa: bucles en el Tiempo que nos han conducido con un vector eminentemente hispano, de la Caravana española de los Doors al Romance anónimo de Los Pekenikes; un puente, A los que hirió el amor, de Pedro Ruy-Blas, nos ha dejado en una tierra poliédrica donde las armonías entre el Rock, el Jazz y el Flamenco nos han dejado el testamento sonoro de un proyecto tan importante en la música española como el grupo Dolores.  Y con Dolores nos hemos encontrado con Paco de Lucía...y de ahí, al Camarón de la Isla, para cerrar con Enrique Morente y Lagartija Nick.

Espero que te guste el programa.


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