jueves, 16 de abril de 2026

Cíclope 3.0 - 14-04-26

 


Remedios López Beltrán, que plancha escuchando Radio Tomares y, en concreto, el programa Cíclope 3.0
Se entusiasma tanto con la música que, eufórica, acaba la labor antes de lo previsto y se desfoga haciendo surf imaginario con la tabla de planchar.


Cíclope 3.0 del martes 14 de abril de 2026.  En la edición de hoy nos deslizamos por los bucles del Tiempo de ayer hasta acercarnos a la actualidad de nuestros días.  Empezamos en la Costa de San Francisco, a finales de los años 70, en concreto 1978/1979, cuando se origina un proyecto que llevará por nombre Romeo Void.



Romeo Void fue una banda creada en 1979 en el Instituto de Arte de San Francisco, California.  Los que originaron la idea fueron la cantante y letrista Debora Iyall, en el centro de la foto, y el guitarra bajo Frank Zincavage, primero por la derecha cuando se conocieron y entablaron amistad en el Instituto de Arte.

Debora Iyallnativa americana de la tribu Cowlitz, nacida en la zona rural de Washington y criada en Fresno, California, visitaba ocasionalmente el Área de la Bahía para ver a Patti Smith actuar en directo.  Se mudó a San Francisco a mediados de los 70.  Un día de los últimos años de esa década, en la feria callejera anual del 4 de julio en Eureka, California, en el puesto de Indochina Friendship, le tocó una galleta de la fortuna que decía: El arte es tu destino, no lo discutas.  Y siguió el consejo con los ojos cerrados, decidió estudiar arte.  La música comenzó a florecer en su vida, empezó a frecuentar Mabuhay Gardens, un club nocturno popular, para ver a grupos locales de rock alternativo.  La idea de incorporar la música a su poesía e interpretarla sobre un escenario empezó a moverse dentro de su cabeza aunque, de entrada, dudaba en actuar porque tenía sobrepeso.  Después de ver a Patti Smith, pensaba que había que estar delgada para estar ahí arriba, sobre un escenario, pero después de ir al Mabuhay Gardens y ver la naturalidad con la que se movía todo el mundo, se dio cuenta de que, simplemente, hay que hacer lo que quieres, eres quien eres, sencillamente lo haces realidad.  El embrión de la idea de formar una banda fue el proyecto Mummers and Poppers, un grupo punk que hacían parodia de canciones de los 60.  Fueron, en esencia, la base de Romeo Void que, como proyecto definitivo, se dio a conocer el 14 de febrero, Día de San Valentín, de 1979, con la formación Debora Iyall voz y letras de las canciones,  

Frank Zincavage en la guitarra bajo, Peter Woods guitarra, Benjamin Bossi saxofón y Aaron Smith batería.  Smith sería el cuarto batería que pasó por la banda y el que estuvo en los tres LPs que dejó el grupo.


Los tres LPs fueron It's a Condition, 1981, Benefactor, 1982 e Instincts, 1984.  Empezamos por este último, el álbum que incluye A Girl in Trouble (Is a Temporary Thing), una de esas canciones que suenan a década de los 80 por la utilización del saxo, instrumento de base en todo el espectro musical de la ínclita década.


El comienzo de Romeo Void fue en 1981 con el LP It's a Condition, publicado por el sello independiente 415 Records.  Después se publica  un EP de cuatro canciones cuya portada reproduce la foto de la derecha.  El EP se editaba en 415 Records, con producción de Ric Ocasek, alma y motor de un grupo tan vital como The Cars, que escuchó, por casualidad, el primer disco de Romeo Void.  Contactó con el grupo, les confesó que tanto el sonido como la voz, la manera que tenían de hacer música, todo, le había dejado impresionado, que se tenían que ver, que podían utilizar su estudio de grabación.  Y allí se fueron.  Grabaron unas cuantas canciones y de aquellas sesiones salieron 4 que darían lugar al EP cuyo tema estrella fue una canción de 6 minutos titulada Never Say Never.  La canción caló rápidamente en la audiencia por su inolvidable estribillo: I might like you better if we slept togetherQuizás me gustes más si nos acostáramos juntos.  ¿Esto hizo que la canción sonara como una especie de novedad sensacionalista?  Tal vez.  De hecho, probablemente, así es como muchos la recuerdan.  Sin embargo, una escucha atenta de las estrofas, con sus insinuaciones de incesto, asesinato, indigencia y otros temas oscuros, deja claro que la cantante y letrista, Debora Iyall, tiene en mente algo más que simple lascivia.  Pero la puritana censura yanqui no va a permitir que se usen palabras mal sonantes como fuck o fucking que aparecen en el texto.


Cronológicamente, el corte Never Say Never de 1981 debería estar incluido en el siguiente larga duración, Benefactor, de 1982.  Y sí, lo hizo, pero la versión censurada.  Lo especificaba claramente: Never Say Never (Versión Single).  Porque ya no era el sello independiente 415 Records quien publicó el segundo LP de la banda, fue un sello poderoso, Columbia Records, y ahí, como dice el Quijote, con la Iglesia hemos topado: industria fonográfica norteamericana, era Reagan, poco más hay que añadir.  Y a todo esto, ¿en qué consistió la censura?  Hay un párrafo en el que se describe una situación en la calle: un sin-techo, que duerme en la calle, una señora que pasa envuelta en su abrigo de pieles, él, a quien le importa un carajo si ella va abrigada, cómoda dentro de su abrigo...  El párrafo original dice algo así como:
The slump by the courthouse with windburn skin, That man could give a fuck about the grin on your face as you walk by, Randy as a goat... He’s sleepin’ on papers when he’d be warm in your coat
La banda se negó rotundamente a grabar una versión alternativa de la voz que sustituyera la palabra fuck por un término más suave.  La palabra era esencial para el peso emocional de la canción.  Entonces, ¿cómo hicieron para que desapareciera el vocabulario mal sonante?  Lo que hizo que la censura fuese particularmente notable no fue solo la eliminación de la palabra, sino el método empleado para lograrlo: sencillamente, en lugar de silenciar el canal de voz o invertir el audio, lo que se conoce como backmasking, el laboratorio de censores optó por insertar un fuerte golpe de caja o un choque de platillos directamente sobre la palabra.  De torpe fue descrito el recurso por los comentaristas musicales.  Sin embargo, para Debora Iyall, dentro de lo malo, fue una solución de compromiso.  La canción censurada pasó de los 6 minutos originales a 3 minutos y 17 segundos.    

La existencia de Romeo Void se alargaría dos años más.  En 1984 se publicaba Instincts, tercer y último LP, el canto del cisne del grupo.



Debora Iyall
 siguió en solitario.  En 1986 publicó el LP Strange Language






En pleno siglo XXI, en 2010, vio la luz Stay Strong


 

  




Y lo último que se ha sabido de ella es un EP de cuatro canciones publicado en 2011 con el título Singing Until Sunrise






No hay forma de encontrar sus discos.  El de 1986 porque no se ha reeditado ni en formato vinilo ni en CD.  Los otros dos, a pesar de haber sido publicados en pleno siglo XXI, tampoco tienen distribución digital.  A nadie le ha dado por ripear los trabajos y pasarlos al ordenador para poder compartirlos en programas de intercambio P2P.  Por lo demás, ella sigue siendo hermosa y con el paso del tiempo está guapísima, como se puede apreciar en la foto anterior.

Saltamos en el Tiempo para recuperar completa esa canción de Romeo Void, Never Say Never, no interpretada por la banda sino por un grupo que los admiró en la distancia, Queens of the Stone Age.




Estos rockeros de la vieja escuela, aclamados por su contundente actualización del rock clásico sin caer en servilismos ni adoraciones babeantes, capitaneados por la guitarra de Josh Homme (en el centro de la foto), buscaron entre sus amores juveniles y se encontraron con aquellos Romeo Void a los que le hicieron un homenaje realizando una versión fidedigna del tema Never Say Never, con la letra original censurada en su día.


El segundo álbum de Queens of the Stone Age se publicó en el año 2000.  Se tituló R, de Rated R, la clasificación moral de las películas que indica para mayores de 18 años y la indicación de que jóvenes de 17 deben ir acompañados de un adulto.  Aunque también esa R es de Restricted, como indica el subtítulo en la esquina inferior derecha de la carpeta del disco: Restricted to everyone, everywhere, all the time (Restringido a todos, en todas partes, todo el tiempo).  El disco vio la luz el 6 de junio de 2000 en su edición europea y norteamericana.  El mismo año, poco tiempo después de haberse editado, en Inglaterra se comercializó una copia en CD que llevaba de regalo otro disco con unas cuantas pistas extras, entre otras la versión del tema Never Say Never.  Este álbum de Q.O.S.A. supuso una ampliación/cambio en sus filas, característica que se mantendrá con el paso del tiempo y cuyo miembro original que permanecerá en el seno de la banda será Josh Homme.  En este segundo álbum entrará a colaborar un cantante y guitarrista llamado Mark Lanegan.  




Mark Lanegan (1964-2022), en la foto anterior segundo por la derecha, estuvo como invitado en Queens of the Stone Age empezando por este disco, Rated R, año 2000, y como miembro de base a partir del álbum Songs for the Deaf de 2002.  El último trabajo en el que estuvo como miembro oficial sería Lullabies To Paralyze, de 2005.  Volvería más tarde, pero como invitado, como hizo en el disco Rated R.


En 2002 Lanegan contribuyó al buen hacer del grupo en el álbum Songs for the Deaf, compartiendo espacio con el batería Dave Grohl, que estuvo menos tiempo que Lanegan pero dejó su labor a los tambores y platos en discos como este y en sesiones en vivo del proyecto.

Lanegan había estado en una de las bandas más interesantes de lo que fue el Sonido Seattle, el proyecto Screaming Trees.




Mark Lanegan casi en el centro de la foto, con su melena larga y sus ganas de hacer música, supo comunicarle al resto de la banda el entusiasmo por la psicodelia y el rock de garage de los 60 con el rock duro de los 70 y el punk de los 80.  En el espectro del sonido Seattle prevalecía la admiración por el rock duro de Black Sabbath y los excesos de The Stooges, pero Screaming Trees sabían sacarle partido a su crisol de influencias y, a pesar de las circunstancias negativas (las constantes desavenencias en el seno del grupo que provocaron las continuas separaciones) el proyecto llegó a tener un consistente cuerpo de seguidores que se convirtieron en mensajeros que voceaban las virtudes del cuarteto.


Tuvieron varias dianas en el campo del éxito, entre otras esta canción, Nearly Lost You, que va incluida en el sexto disco del grupo titulado Sweet Oblivion y que nos sirve para rememorar una de las facetas de Mark Lanegan que llegó a diversificarse en diferentes grupos, en proyectos como el dúo que formó con la que fue cantante de Belle And Sebastian, la vocalista escocesa Isobel Campbell


o su historia en solitario, Mark Lanegan Band, con discos como Gargoyle, de 2017, un álbum que incluye el corte Nocturno, que nos sirve para recordar un poco la variedad de formas que podía llevar a cabo.

Estamos en el camino final del programa de hoy.  Vamos a cerrar con el disco que veía la luz el 27 del mes de marzo pasado, un disco titulado Honora, firmado por Michael Peter Balzary, multinstrumentista cuyos elementos principales son la guitarra bajo y la trompeta y que es más conocido por su pseudónimo artístico Flea.


¿Te suena la cara de Flea?  Tal vez...

Si ves una foto del proyecto donde se ha hecho popular lo mismo exclamas: ¡Ah! ¡Claro!





 


En la foto anterior, con la banda donde se ha hecho famoso.  Aquí, a la derecha, con la guitarra bajo.  El grupo realizó una serie de actuaciones donde los miembros tocaron desnudos, no completamente porque sus atributos masculinos los cubrieron con un calcetín...

Sí, exacto, Red Hot Chilli Peppers, el grupo capaz de mezclar, a partes iguales, diversión y calidad, la banda que ha sabido desarrollar una actividad musical que ha recorrido el vector de la música de un extremo a otro cambiando tan solo una letra para mostrar el caleidoscopio de su estilo: del Funk al Punk, subiendo y bajando la intensidad con sabiduría.


En el año 2006 aparecía el doble álbum Stadium Arcadium.  Cada uno de los discos con un subtítulo: uno Jupiter, el otro Marte.  Por recordar un corte nos quedamos con C'mon Girl, todo para situar el álbum que publicó en marzo el guitarra bajo conocido por el nombre artístico de Flea, un disco que muestra la capacidad que tiene el músico para diversificarse, para hacer música que no tiene nada que ver con lo que ha hecho antes con Red Hot Chilli Peppers.




El título del álbum, Honora, recibe el nombre en honor a la tatarabuela irlandesa de Michael Balzary y se inspiró en las dificultades que ella enfrentó debido a la pobreza en Irlanda y su inmigración a Australia.  Balzary, Flea, nació allí, en la tierra de los canguros, en Melbourne, y años más tarde, él y su familia, se trasladaron a Norteamérica, a Los Ángeles, donde siendo niño empezó a desarrollar su interés por la música.

Honora es un disco de perfil jazzístico porque aunque Flea realizó estudios académicos de música, quien se le fue colando por debajo de la piel fueron héroes del Jazz como Miles Davies.  El Rock, la guitarra bajo, llegaron mucho después de haber caído en las armonías libres del jazz y eso se nota en los temas de este álbum.  Tiene un plantel de colaboradores espléndidos: en la parte vocal, Thom Yorke y Nick Cave; entre los instrumentistas, Jeff Parker, guitarrista, entre otras actividades, del grupo Tortoise, o la guitarra bajo Anna Butters que, junto a Parker, no hace mucho sonaron aquí en Cíclope 3.0  Y como hilo conductor del trabajo, la trompeta de Flea, magnífica, con la que prometo volver en otra ocasión.  Por hoy esto es todo.

Espero que te guste el programa.

Enlace:

https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-14-04-26



miércoles, 8 de abril de 2026

Cíclope 3.0 - 07-04-26 - Especial Julian Cope # 7

 


Julian Cope (fotografía de Dave Tonge)



Primer Cíclope 3.0 del mes de abril de 2026, el del martes día 7, ocupado por la edición número 7 del Especial Julian Cope.  En esta ocasión el programa lo ocupa un solo álbum, Jehovahkill, disco doble publicado el 8 de diciembre de 1992.  En principio, esta sería la segunda entrega de una trilogía que comienza con la edición del álbum, también doble, Peggy Suicide, de 1991, pero al final no fue así.  Ya llegaremos a ese punto, ahora entramos a mirar con lupa este octavo disco en solitario de Julian Cope.




Tras finalizar la gira mundial de promoción de Peggy Suicide en agosto de 1991, Cope entró al estudio para grabar su siguiente álbum con la compañía de los músicos Rooster Cosby, batería, saxofón, guitarra eléctrica,  Donald Ross Skinner, teclados, guitarra bajo, y el técnico de guitarra Rizla Deutsch.  En el disco Peggy Suicide el motor del trabajo fue la música Soul y el R & B fuerte de Detroit de finales de los 60 y principios de los 70.  Para esta ocasión, el espíritu que se quería inocular en las composiciones, en el sonido, era el Rock Alemán, el Krautrock de principios de los 70.  Y los cuatro, CosbySkinnerDeutsch y Cope, se pusieron a dilucidar cómo podrían destilar esa forma tan peculiar de mezclar psicodelia con la manera de interpretar las variadas influencias de la música occidental que tuvo todo el arco del Krautrock.  Con esa intención se reunió el cuarteto en el sur de Londres, en los modestos estudios Fortress, propiedad del ingeniero de sonido Shaun Harvey.  Este hecho tuvo un doble motivo: que los estudios estaban situados cerca del King's College Hospital, y así Cope podría visitar a su esposa, que esperaba a dar a luz el primer hijo de la pareja; el segundo motivo era que Harvey tenía un estudio de grabación de 16 pistas, precisamente lo que buscaba Cope.  Grabaron en cintas ya usadas, soportes de segunda mano.  Después, nuestro protagonista reconocería que 

los resultados fueron, sin duda, más desequilibrados y experimentales en cuanto al sonido que cualquier cosa que hubiesemos logrado anteriormente

A principios de 1992, Cope entrega su álbum de once pistas Julian H. Cope a Island Records.  El trabajo está producido entre Donald Ross Skinner y Cope, casi al completo: en 4 cortes no aparece Skinner, ocupado colaborando con otros músicos.  El contenido final del disco es oscuro y desafiante, con un sonido de batería intencionadamente mal mezclado y voces muy tratadas.  Esto, en un sello discográfico como Island Records, no fue bien recibido.  Marc Marot, director general de la empresa por aquel entonces, lo calificó como el álbum menos atractivo sonoramente que jamás había escuchado.  Si el Boss dice eso, no hay nada más que hablar: Island se negó a publicar el álbum.  Cope explicó qué era lo que se había propuesto lograr y que asumía las consecuencias.  Marot, en vez de enrocarse en el NO, admitió colaborar con cierto margen de acción para el proyecto del músico y condescendió a intentar arreglar un poco la situación permitiendo que Cope y compañía utilizaran los estudios Fallout Shelter del sello para sesiones de grabación adicionales.  De esa forma, incluyendo composiciones con resultados más...luminosos, algo se podía compensar.  Se añadieron seis canciones nuevas y el contenido existente permaneció casi intacto.  Otro aspecto que había que revisar: el título del álbum.  Lo de Julian H. Cope no le gustaba a la discográfica y nuestro protagonista lo rebautizó como Jehovahkill, un cruce entre Jehová y Overkill, uno de los nombres de Dios en la Biblia y la palabra inglesa para decir exageración.  El resultado completo, final, después de las sesiones de grabación adicionales, fue un álbum más pesado.  En palabras de Cope, más pagano que en su encarnación anterior.  Para ilustrar ese pensamiento mágico, una de aquellas sesiones adicionales culminó prematuramente después de que saliera humo del procesador multinúcleo del estudio debido a la intensidad de la grabación.  Cope interpretó el suceso como una señal de que estaban alcanzando el nivel de energía adecuado.  Como si un emisario de Odin hubiese enviado un mensaje.  Porque uno de los hilos que movía todo el espíritu de este disco era el tema de la religión.  La idea original de la trilogía que tenía pensada Cope estaba formada por dos trabajos que hablarían sobre el medio ambiente, el planeta Tierra, la relación de la humanidad con ella.  Eso quedaría reflejado en Peggy Suicide y Autogeddon (aún por grabar).  El segundo trabajo, este Jehovahkill que nos ocupa hoy, gira alrededor de una idea base: la destructividad de la religión dominante.  El interés por los impulsos paganos antiguos, precristianos, el paisaje prehistórico, fueron adquiriendo forma a medida que nuestro protagonista fue encontrando lecturas que le llamaron la atención, lecturas que se fueron cruzando en su camino, autores como el filósofo armenio George Gurdjieff (1867-1949), el filósofo y escritor británico Colin Wilson (1931-2013) y el arqueólogo, parapsicólogo y explorador inglés Thomas Charles Lethbridge (1901-1971).  Estas lecturas sembraron un interés sólido por todo lo relacionado con el paisaje prehistórico que se reflejará en este disco de Cope.  De hecho, acuñó el término megalitomanía para describir sus nuevos intereses y escribió sobre el tema en las notas del álbum donde lo describe como una obra que trata sobre el celta y el alemán, la cruz y la serpiente y diversos temas femeninos relacionados que la Madre querría que conociéramos.


La portada del álbum muestra las Piedras de Callanish en la Isla de Lewis, un sitio neolítico con una disposición cruciforme que precede a Cristo en al menos 2000 años.



Estas son las Piedras de Callanish en la Isla de Lewis, Escocia


Otro lugar importante, en Inglaterra, es el condado de Wiltshire, con los restos de Stonehenge y Avebury.  En las notas del disco  se incluye una descripción del monumento megalítico neolítico y los círculos de piedra de Avebury,  construidos hace unos 5000 años, con un texto escrito por Cope, quien invitó a los oyentes a visitar el monumento.



Círculos de Piedra de Avebury


Del álbum Peggy Suicide de 1991 salieron varios Singles y EPs, entre otros la canción Head con una portada que recoge una instantánea de Cope acostado en el suelo, ante uno de estos restos de piedras.



En Peggy Suicide el tema que conectaba todas las canciones era el Medio Ambiente, el Planeta Tierra y la relación equivocada de la humanidad con la Tierra.  En Jehovahkill la trama de las canciones es la Religión y especialmente el monopolio de la cultura judeo-cristiana.  En el corte titulado Akhenaten, Akenatón, en la letra, Cope habla de salir por la mañana, ve el sol, extiende los brazos en forma de cruz y se deja bañar por el sol.  La idea habla del culto instaurado por Akenatón, décimo faraón de la dinastía 18 de Egipto, conocido como Amenofis IV, impulsor del culto único al dios Atón como única deidad del culto oficial del Estado, en perjuicio del, hasta el momento, predominante culto a Amón.  El nuevo culto se centraba en la superioridad de Atón por encima de los demás dioses egipcios, es decir, una religión con una base monoteísta, dejando al resto del panteón egipcio fuera de todo culto.  Este corte sería una de las 6 canciones que Cope y compañía grabaron cuando Island Records pidió una tabla de salvación para que el disco no sonara tan...oscuro, según sus argumentos.  Las otras 5 canciones fueron Fa-Fa-Fa-Fine, The Mystery Trend, No Hard Shoulder To Cry On,
The Tower y Peggy Suicide Is Missing.  De esas 6, escuchamos 4, es decir todas excepto The Tower y Peggy Suicide Is Missing.
Por cierto, hablando de las canciones del álbum.  Originalmente el disco se iba a llamar Julian H. Cope, título que la discográfica no aceptó y que Cope cambia por el que ya conocemos.  Pero la canción homónima esa sí que se quedó en el listado.  Una composición acústica en la que la letra H no corresponde a un segundo nombre real, se trata de un añadido artístico más que de una referencia biográfica directa.
Más arriba está la nómina de músicos participantes en este álbum de Cope.  Pocas fotos porque no se encuentran instantáneas de, por ejemplo, Rooster Cosby, o Rizla Deutsch.

Sí de Donald Ross Skinner, muy joven.  Alguna más con cierta edad.  De todos los músicos que han trabajado con nuestro protagonista, uno de los más cercanos y cuya actividad ha pasado por ser el guitarra de Cope a convertirse en teclista y guitarra bajo para volver a tomar la guitarra.
Además de los tres músicos que con Cope forman el cuarteto de base de este álbum de 1992, intervienen otros músicos que lo hacen tocando un instrumento en una ocasión o varios instrumentos, como los sintetizadores, como es el caso de Fiorella Terenzi.

Fiorella Terenzi es una astrofísica, escritora y artista musical nacida en Italia.  Descrita por la revista Time como una mezcla entre Carl Sagan y Madonna, esta mujer estudió ópera y composición en el Conservatorio Giuseppe Verdi de Milán.  Enseñó física y astronomía en varias universidades y colegios estadounidenses.  Actualmente es profesora a tiempo completo en la Universidad Internacional de Florida en Miami.  En su investigación en el Laboratorio de Investigación de Audio por Computadora de la Universidad de California, San Diego , fue pionera en técnicas para convertir ondas de radio que emanan de galaxias distantes en sonido, con algunos de los resultados publicados por Island Records en su CD Music from the Galaxies.  El objetivo de su conversión en audio, en sonido de datos celestes es investigar cómo el sonido refleja propiedades químicas, dinámicas y físicas de los objetos celestes, lo que ella llama Astronomía Acústica.  Con esos planteamientos es lógico que llamara la atención de nuestro protagonista que la deja a ella sola al frente instrumental electrónico del tema Poet Is Priest.
Jehovahkill fue, y es, una continuación brillante del disco Peggy Suicide.  Todo parecía que la relación de nuestro hombre con la discográfica iba por buen camino pero no fue así.  Las ventas de este trabajo no fueron tan llamativas como las del anterior y sin embargo fueron lo suficientemente buenas como para poder mantener una relación fluida con el artista.  Pero la decisión de la discográfica fue tajante: rompieron el vínculo con Julian Cope que, a esas alturas, no tenía ningún compromiso pendiente (no le quedaban discos que grabar, no había nada pendiente entre ambas partes) y Cope se encontró libre para pasarse a otro sello discográfico o dedicarse a publicar en el suyo propio.  No dejó la música porque eso era impensable, pero comenzó a desarrollar otras actividades que le facilitaron la diversificación como por ejemplo la literatura aunque, de esto, hablaremos a partir del próximo capítulo de este Especial Julian Cope que será ya en el mes de mayo.
Tanto los discos Peggy Suicide como Jehovahkill, publicados en 1991 y 1992, respectivamente, han tenido sus correspondientes reediciones.  Peggy Suicide en 2001, 2009 y 2018.  Sonido remasterizado y añadido de cortes extras.  Jehovahkill en 2006, 2012, 2018 y 2024.  Estas reediciones son curiosas: Island Records rompe relaciones comerciales con Julian Cope sobre 1993 pero sin embargo remasteriza, publica ediciones Deluxe bastante después de dicho final.  En el caso de Jehovahkill rescatan canciones que Cope había grabado hacía bastante tiempo y que aparecían en discos que el sello no había publicado.  Imagino que nuestro hombre encontraría interesante dichas puestas al día y que económicamente le supondrían algún tipo de incremento.
Cerramos esta séptima entrega del Especial Julian Cope con un tema que se incluye en la reedición del año 2012 y que aparecería también en la de 2024, un corte que no está en ningún álbum o single o EP de su discografía, es la composición titulada Michael Rother.

Michael Rother es un músico multiinstrumentista alemán y compositor de rock experimental.  Es conocido por haber formado parte de algunas de las bandas más importantes de la escena krautrock, como Kraftwerk, Neu! y Harmonia, además de tener una discografía como solista.
Así terminamos hoy.
Espero que te guste el programa.

Enlace:
https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-07-04-26



miércoles, 25 de marzo de 2026

Cíclope 3.0 - 24-03-26

 


Ramiro Salvat Estévez, descubrió hace poco la existencia de Cíclope 3.0  Un amigo le había hablado del espacio que lleva 12 años en antena, en Radio Tomares.  Le contó que actualmente va por el programa número 540, y que puede acceder a los anteriores a través de este blog.  Ha intentado ponerse al día de los programas ya emitidos, cosa que se le ha ido un poco de las manos.  En la foto aparece Ramiro, derrengado, tras escuchar seguidos no sé cuántos Cíclopes.  


Cíclope 3.0 del martes 24 de marzo de 2026.  En muchas ocasiones comenzamos el programa mirando hacia atrás, recordando música de otros años.  Hoy lo hacemos viajando a una isla de la comunidad valenciana, una isla llamada Tabarca.



  

Situada en el mar Mediterráneo se puede llegar en barco desde la ciudad de Alicante durante los meses de verano, desde junio hasta septiembre, creo recordar.  Hay otras vías lo que ocurre es que me encontraba en la capital alicantina sobre el mes de mayo, quiero recordar, en un congreso sobre la figura y obra de Homero.  Intenté ir a la isla, pero la comunicación por mar comenzaba en junio.  Quería conocer el lugar que había conocido por una canción titulada así, Tabarca, firmada por el grupo Mediterráneo que, desde que la escuché por primera vez, me había gustado mucho.  Me tuve que contentar con la música.  En alguna ocasión intentaré visitar el lugar pero, por ahora, también nos quedamos con la composición.



 

Tabarca, publicado en 1979, fue el título del segundo LP del sexteto valenciano Mediterráneo.




El proyecto Mediterráneo (foto anterior) comienza con la década de los años 70 y, como le ocurrió a tantos grupos españoles, los miembros se vieron frenados por las obligaciones de su sexo: cumplir con el Servicio Militar.  La puta mili nos coartó a miles.  En el mundo de la música fue el motivo de que muchas ideas, proyectos, dieran al traste por representar un parón en el Tiempo que imposibilitaban una actuación importante, la oportunidad de grabar en estudio.  Fue una época en la que se podía reconocer quién, en una banda, estaba sometido a la vida militar, y eso se veía en el corte de pelo: mientras que el resto lucía un pelo normal (más largo, más corto) el que estuviese cumpliendo con la patria aparecía con ese corte característico que definía su actividad diaria.  Recuerdo por ejemplo a Teddy Bautista, de Los Canarios, con el pelo corto, sin sus patillas de bandolero.  O el grupo Los Ángeles, igual, con uno o dos de sus miembros con la cabeza acondicionada a las circunstancias. 

Los pelos era lo de menos, lo malo era cuando tenían que meter a un sustituto porque, en algunos casos, los resultados que ofrecía el suplente eran mejores que los del titular.  Mosqueos y enfados soberanos por este motivo los hay por un tubo.  Pues estas circunstancias de tener que esperar porque tal miembro se ha ido a cumplir con la patria se dio en el seno de Mediterráneo.  Durante un espacio de tiempo, los miembros que quedaban a la espera, estuvieron transitando a otros proyectos como por ejemplo al grupo Huevo Frito, Mandrágora...  Por fin, sobre 1975, Mediterráneo se encuentra con el horizonte claro y diáfano, escrito sin H, para poder ver todo plano, alcanzar a ver más lejos.  En 1978 se meten por primera vez en los estudios de grabación y dan a luz Estrechas calles de Santa Cruz, su primer LP.  Con Tabarca, aparecido en 1979, la banda consolida su forma y estilo: Pop fusionado con Jazz con resultados notables.  Con la memoria de este grupo iniciamos la andadura musical de Cíclope 3.0 de hoy, un Cíclope que continúa por los caminos de la mezcla.  Ahora, en el crisol de la música se añaden elementos de Folk además de Jazz y Rock, dando como resultado la música de este colectivo que responde al nombre de Portico Quartet.




The Portico Quartet es un grupo del sur de Londres dedicado a la fusión de Jazz moderno y música étnica.  Se formó en el año 2005 bajo los auspicios creativos del músico percusionista Duncan Bellamy y Milo Fitzpatrick, bajo eléctrico y contrabajo acústico.  Son los dos de la derecha en la foto anterior: Bellamy con sudadera blanca y negra y Fitzpatrick el último por la derecha.  Agachado, el percusionista Nick Mulvey, con el tambor conocido por el nombre de hangese instrumento que parece el caparazón de una tortuga y que es un tambor metálico con carcasas fijas, cuyo sonido melodioso se asemeja a un tambor de acero balinés.  Por último, el primero por la izquierda, es Jack Wyllie, saxo y teclados.  Este era el cuarteto original, el que inició una espiral que desenliaba serpentinas de sonido caracterizado por una mezcla donde los ecos de jazz se cruzaban con ecos de folk étnico por el uso de ese tambor llamado Hang.


Habían comenzado en el año 2006.  En 2012 se produce un cambio: se marcha Nick Mulvey, percusionista, pero no se lleva el tambor hang.  Lo utiliza otro músico, Keir Vine, pero no le da protagonismo porque el grupo cambia el espectro del sonido por perfiles electrónicos sobre el estilo predominantemente acústico de sus trabajos anteriores.  No hay problema, Vine toca también los sintetizadores.  Publican un álbum que titulan con el nombre del cuarteto y realizan composiciones como la que escuchamos, Ciudad de cristal.

Hay un error en la locución y consiste en que identifico el año 2012, fecha de publicación del disco homónimo de Portico Quartet, con la fecha de publicación del tercer álbum de un trío, también británico, que responde al nombre de Mammal Hands.



  

Saxo, piano y batería.  Esa es la instrumentación base de este trío que comienza su labor musical en el año 2014 y en 2017 publican el trabajo Shadow Work.  De este disco suena en el programa el corte Living Frost, Escarcha vivaManos de mamífero, el nombre de la banda, reúne una serie de influencias que van desde el academicismo moderno pasando por un arco de Jazz teñido de ambient, música electrónica...  El proyecto se formó en Norwich, Inglaterra, en 2012.  En esa fecha que coincide con la publicación del disco de Portico Quartet que escuchábamos hace un momento, ahí radica la equivocación que señalaba hace un momento.  Firmaron un contrato con el sello discográfico Gondwana Records en 2013 y lanzaron su álbum debut, Animalia, en 2014.  Su segundo álbum, Floa, vio la luz en 2016, seguido rápidamente por Shadow Work, en 2017, que es lo que suena en esta edición.

Ahora, si cruzamos al trío Mammal Hands con el cuarteto Portico Quartet, nos da como resultado un dúo que responde al nombre de Vega Trails.



   

Vega Trails son Milo Fitzpatrick, izquierda en la foto anterior, bajo eléctrico y contrabajo acústico de Portico Quartet, y, a la derecha, Jordan Smart, saxofonista de Mammal Hands.


En el año 2022 publicaron Tremors in the Static, un álbum resuelto por los dos miembros del proyecto manejando todos los instrumentos, partiendo de los suyos de base.  De este álbum escuchamos Epic Dream.


Tres años después, en 2025, vería la luz Sierra Tracks, su segundo larga duración donde amplían la paleta de sonido del dúo, añadiendo la colaboración de una serie de músicos de estudio que se encargan de violonchelos, violines, violas, batería, piano, vibráfono.  Fitzpatrick sigue al contrabajo, amplía la multiinstrumentación al violonchelo, los teclados, el sintetizador, la percusión.  Hace de productor.

Smart está en el saxofón tenor, saxofón soprano, clarinete bajo y flauta.  Este segundo trabajo contiene piezas como Dream House.

El protagonismo del violonchelo en el segundo trabajo de Vega Trails nos sirve para quedarnos con este instrumento y cerrar esta edición de Cíclope 3.0 con dos intérpretes que tienen el cello como base de acción.  Comenzamos con una mujer que sonó por aquí hace un par de años, si no recuerdo mal fue en 2024.  Me refiero a Blancg, acrónimo de su nombre y segundo apellido: Blanca Sánchez Guillén.  En 2024 escuchamos un par de composiciones suyas, una había aparecido en formato single, hoy traemos al programa lo que es su primer larga duración aparecido a finales del año pasado con el título The Chess Game.



    

El juego de ajedrez es el primer álbum de Blancg, un trabajo asentado en música Pop de cámara, atmosférico e interpretado con buen gusto y con sensibilidad.  Los cortes están resueltos por el dúo formado por Blanca al violonchelo, piano, guitarra y voz más Ismael Hamido Ortega, viola y guitarra.  Los textos de las composiciones también son de ella.  Vamos a escuchar unos cuantos temas comenzando por Cello Intermezzo, lo primero que ha sonado de este trabajo de debut de Blancg.  Ahora pasamos a Looking For My SensesBuscando mis sentidos.


El violonchelo alma de este primer larga duración de Blancg.  Ella es natural de Sevilla pero desde hace un tiempo reside en Bélgica, en la capital del país, Bruselas, por motivos laborales y académicos.  El tema que le da título al álbum, The Chess Game, nos sirve para guardar el disco no muy lejos porque volveremos a él para escuchar el resto de composiciones en otra ocasión.

No nos movemos de Bruselas pero sí saltamos hacia atrás, a los primeros años de la década de los 80 con un violonchelo que servirá de acompañamiento.  Por aquel entonces, 1982, un sello discográfico independiente belga, Crammed Discs, florecía en la capital del Manneken Pis.  Podías mandar una carta postal (aún no estaba institucionalizado el correo electrónico) pidiéndole información y el sello te contestaba amablemente enviándote un catalogo con los artistas que pertenecían a la casa y un cassette con un corte de cada uno de ellos para que te hicieras una idea de cómo sonaban.  Entre esos artistas estaba esta mujer que rescata el Cíclope: Hermine.



 

Su nombre completo es Hermine Demoriane y su labor dentro de la cultura se remonta a los años 60 del siglo pasado.  Nacida en 1942 en París, es cantante, artista de circo, escritora, funambulista y actriz de cine.  Con el Cine es como inició su actividad cultural, interviniendo en una revista hippie, International Times, donde realizó  entrevistas a directores de cine como  Jean-Luc Godard, entre otros.


En la década de los 70 ejerció de equilibrista y funambulista, participando con el colectivo de artistas COUM Transmissions, donde estuvo como cofundadora Genesis P-Orridge, después Throbbing Gristle.  Participó en proyectos como The Subterraneans compuesto por The Damned sin su cantante Dave Vanian.  Relacionada con las betas musicales más vanguardistas de Inglaterra, tuvo como colaborador a David Cunningham de The Flying Lizards, que le asesoró para la grabación de un Single que se publicó en el sello discográfico que ella había creado, Salomé Records.  

En los 80 Hermine aparece en el catálogo del sello belga Crammed Discs con un Mini-LP titulado The World On My Plates, un disco con el diseño de portada original del fotógrafo Richard Rayner-Canham, responsable de fotos de portadas de discos como Secondhand Daylight de Magazine o algunas carpetas de discos de The Flying Lizards.




Con el paso de los años el Mini-LP se reeditaría con la portada levemente cambiada como sucedió en pleno siglo XXI, en 2006, cuando el disco se vio aumentado en 7 cortes más, en total 13, versión CD con esta portada.



 

Es la época en la que Hermine actuaba en directo vestida con trajes como el que luce en la portada de El mundo en mis platos, con un peinado B-52 y esos guantes largos tipo Gilda.  Como compañía sobre el escenario, un dinosaurio hinchable gigante que flotaba por encima de ella. 


Hermine también intervino en la gran pantalla en películas como Jubilee, dirigida por Derek Jarman en 1978, interpretando el papel de Chaos (foto anterior).  En 1982 aparecía en la cinta The Court of Miracles de John Maybury junto a Siouxsie Sioux.

Y de Hermine, de su The World On My Plates, un tema con acompañamiento espartano: un piano y un violonchelo para la canción Waiting.  En 1984, Hermine publicaba un nuevo álbum que, hasta el día de hoy, es lo último que grabó aunque sigue inmersa en el mundo de la cultura trabajando en otras áreas.

Llegamos a los minutos finales del programa de hoy.  Vamos a terminar con el sonido grave, otoñal, del violonchelo y lo vamos a hacer con un músico que comenzó a tocar el instrumento con tan solo 5 años de edad, es Gaspar Claus.




Gaspar Claus, violonchelista, compositor, productor francés y filósofo, es conocido por su aproximación experimental que combina música contemporánea, improvisación, tradiciones musicales y colaboraciones multidisciplinares.  Compone de una forma muy física: arañando las cuerdas del violonchelo, golpeándolas, acariciándolas con delicadeza.  Personalmente me recuerda a otra compositora, Poppy Ackroyd, intérprete de piano y violín que también tiene una forma física de componer con unos resultados extraordinariamente espirituales.



  

Pero ahora estamos con Gaspar Claus que es con quien cerramos esta edición de Cíclope 3.0  Ha compartido grabaciones y proyectos con su padre, el guitarrista flamenco Pierre Alfred Genard, conocido como Pedro Soler (juntos en la foto anterior).


En el año 2021, Claus publicó Tancade, un álbum que incluye los dos últimos cortes que escuchamos, el tema Un rivage, Una orilla, y 23:59.  Así nos despedimos.

Espero que te guste el programa.


Enlace: https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-24-03-26