Cíclope 3.0 del martes 14 de abril de 2026. En la edición de hoy nos deslizamos por los bucles del Tiempo de ayer hasta acercarnos a la actualidad de nuestros días. Empezamos en la Costa de San Francisco, a finales de los años 70, en concreto 1978/1979, cuando se origina un proyecto que llevará por nombre Romeo Void.
Romeo Void fue una banda creada en 1979 en el Instituto de Arte de San Francisco, California. Los que originaron la idea fueron la cantante y letrista Debora Iyall, en el centro de la foto, y el guitarra bajo Frank Zincavage, primero por la derecha cuando se conocieron y entablaron amistad en el Instituto de Arte.
Debora Iyall, nativa americana de la tribu Cowlitz, nacida en la zona rural de Washington y criada en Fresno, California, visitaba ocasionalmente el Área de la Bahía para ver a Patti Smith actuar en directo. Se mudó a San Francisco a mediados de los 70. Un día de los últimos años de esa década, en la feria callejera anual del 4 de julio en Eureka, California, en el puesto de Indochina Friendship, le tocó una galleta de la fortuna que decía: El arte es tu destino, no lo discutas. Y siguió el consejo con los ojos cerrados, decidió estudiar arte. La música comenzó a florecer en su vida, empezó a frecuentar Mabuhay Gardens, un club nocturno popular, para ver a grupos locales de rock alternativo. La idea de incorporar la música a su poesía e interpretarla sobre un escenario empezó a moverse dentro de su cabeza aunque, de entrada, dudaba en actuar porque tenía sobrepeso. Después de ver a Patti Smith, pensaba que había que estar delgada para estar ahí arriba, sobre un escenario, pero después de ir al Mabuhay Gardens y ver la naturalidad con la que se movía todo el mundo, se dio cuenta de que, simplemente, hay que hacer lo que quieres, eres quien eres, sencillamente lo haces realidad. El embrión de la idea de formar una banda fue el proyecto Mummers and Poppers, un grupo punk que hacían parodia de canciones de los 60. Fueron, en esencia, la base de Romeo Void que, como proyecto definitivo, se dio a conocer el 14 de febrero, Día de San Valentín, de 1979, con la formación Debora Iyall voz y letras de las canciones,
Frank Zincavage en la guitarra bajo, Peter Woods guitarra, Benjamin Bossi saxofón y Aaron Smith batería. Smith sería el cuarto batería que pasó por la banda y el que estuvo en los tres LPs que dejó el grupo.
Cronológicamente, el corte Never Say Never de 1981 debería estar incluido en el siguiente larga duración, Benefactor, de 1982. Y sí, lo hizo, pero la versión censurada. Lo especificaba claramente: Never Say Never (Versión Single). Porque ya no era el sello independiente 415 Records quien publicó el segundo LP de la banda, fue un sello poderoso, Columbia Records, y ahí, como dice el Quijote, con la Iglesia hemos topado: industria fonográfica norteamericana, era Reagan, poco más hay que añadir. Y a todo esto, ¿en qué consistió la censura? Hay un párrafo en el que se describe una situación en la calle: un sin-techo, que duerme en la calle, una señora que pasa envuelta en su abrigo de pieles, él, a quien le importa un carajo si ella va abrigada, cómoda dentro de su abrigo... El párrafo original dice algo así como:
The slump by the courthouse with windburn skin, That man could give a fuck about the grin on your face as you walk by, Randy as a goat... He’s sleepin’ on papers when he’d be warm in your coat
La existencia de Romeo Void se alargaría dos años más. En 1984 se publicaba Instincts, tercer y último LP, el canto del cisne del grupo.
En pleno siglo XXI, en 2010, vio la luz Stay Strong
Y lo último que se ha sabido de ella es un EP de cuatro canciones publicado en 2011 con el título Singing Until Sunrise
No hay forma de encontrar sus discos. El de 1986 porque no se ha reeditado ni en formato vinilo ni en CD. Los otros dos, a pesar de haber sido publicados en pleno siglo XXI, tampoco tienen distribución digital. A nadie le ha dado por ripear los trabajos y pasarlos al ordenador para poder compartirlos en programas de intercambio P2P. Por lo demás, ella sigue siendo hermosa y con el paso del tiempo está guapísima, como se puede apreciar en la foto anterior.
Saltamos en el Tiempo para recuperar completa esa canción de Romeo Void, Never Say Never, no interpretada por la banda sino por un grupo que los admiró en la distancia, Queens of the Stone Age.
Estos rockeros de la vieja escuela, aclamados por su contundente actualización del rock clásico sin caer en servilismos ni adoraciones babeantes, capitaneados por la guitarra de Josh Homme (en el centro de la foto), buscaron entre sus amores juveniles y se encontraron con aquellos Romeo Void a los que le hicieron un homenaje realizando una versión fidedigna del tema Never Say Never, con la letra original censurada en su día.
En 2002 Lanegan contribuyó al buen hacer del grupo en el álbum Songs for the Deaf, compartiendo espacio con el batería Dave Grohl, que estuvo menos tiempo que Lanegan pero dejó su labor a los tambores y platos en discos como este y en sesiones en vivo del proyecto.
Lanegan había estado en una de las bandas más interesantes de lo que fue el Sonido Seattle, el proyecto Screaming Trees.
Mark Lanegan casi en el centro de la foto, con su melena larga y sus ganas de hacer música, supo comunicarle al resto de la banda el entusiasmo por la psicodelia y el rock de garage de los 60 con el rock duro de los 70 y el punk de los 80. En el espectro del sonido Seattle prevalecía la admiración por el rock duro de Black Sabbath y los excesos de The Stooges, pero Screaming Trees sabían sacarle partido a su crisol de influencias y, a pesar de las circunstancias negativas (las constantes desavenencias en el seno del grupo que provocaron las continuas separaciones) el proyecto llegó a tener un consistente cuerpo de seguidores que se convirtieron en mensajeros que voceaban las virtudes del cuarteto.
o su historia en solitario, Mark Lanegan Band, con discos como Gargoyle, de 2017, un álbum que incluye el corte Nocturno, que nos sirve para recordar un poco la variedad de formas que podía llevar a cabo.
Estamos en el camino final del programa de hoy. Vamos a cerrar con el disco que veía la luz el 27 del mes de marzo pasado, un disco titulado Honora, firmado por Michael Peter Balzary, multinstrumentista cuyos elementos principales son la guitarra bajo y la trompeta y que es más conocido por su pseudónimo artístico Flea.
¿Te suena la cara de Flea? Tal vez...
Si ves una foto del proyecto donde se ha hecho popular lo mismo exclamas: ¡Ah! ¡Claro!
En la foto anterior, con la banda donde se ha hecho famoso. Aquí, a la derecha, con la guitarra bajo. El grupo realizó una serie de actuaciones donde los miembros tocaron desnudos, no completamente porque sus atributos masculinos los cubrieron con un calcetín...
Sí, exacto, Red Hot Chilli Peppers, el grupo capaz de mezclar, a partes iguales, diversión y calidad, la banda que ha sabido desarrollar una actividad musical que ha recorrido el vector de la música de un extremo a otro cambiando tan solo una letra para mostrar el caleidoscopio de su estilo: del Funk al Punk, subiendo y bajando la intensidad con sabiduría.
En el año 2006 aparecía el doble álbum Stadium Arcadium. Cada uno de los discos con un subtítulo: uno Jupiter, el otro Marte. Por recordar un corte nos quedamos con C'mon Girl, todo para situar el álbum que publicó en marzo el guitarra bajo conocido por el nombre artístico de Flea, un disco que muestra la capacidad que tiene el músico para diversificarse, para hacer música que no tiene nada que ver con lo que ha hecho antes con Red Hot Chilli Peppers.
El título del álbum, Honora, recibe el nombre en honor a la tatarabuela irlandesa de Michael Balzary y se inspiró en las dificultades que ella enfrentó debido a la pobreza en Irlanda y su inmigración a Australia. Balzary, Flea, nació allí, en la tierra de los canguros, en Melbourne, y años más tarde, él y su familia, se trasladaron a Norteamérica, a Los Ángeles, donde siendo niño empezó a desarrollar su interés por la música.
Honora es un disco de perfil jazzístico porque aunque Flea realizó estudios académicos de música, quien se le fue colando por debajo de la piel fueron héroes del Jazz como Miles Davies. El Rock, la guitarra bajo, llegaron mucho después de haber caído en las armonías libres del jazz y eso se nota en los temas de este álbum. Tiene un plantel de colaboradores espléndidos: en la parte vocal, Thom Yorke y Nick Cave; entre los instrumentistas, Jeff Parker, guitarrista, entre otras actividades, del grupo Tortoise, o la guitarra bajo Anna Butters que, junto a Parker, no hace mucho sonaron aquí en Cíclope 3.0 Y como hilo conductor del trabajo, la trompeta de Flea, magnífica, con la que prometo volver en otra ocasión. Por hoy esto es todo.
Espero que te guste el programa.
Enlace:
https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-14-04-26


















































