jueves, 14 de mayo de 2026

Cíclope 3.0 - 12-05-26



Kirk Douglas en un fotograma de la película de 1957, Senderos de gloria, de Stanley Kubrick



Cíclope 3.0 del martes 12 de mayo de este año en curso 2026.

No es gratuito que la foto de cabecera sea un fotograma de la excelente película antibelicista de Stanley Kubrick, Senderos de gloria, porque conecta con el contenido del principio de esta edición del programa.  Durante unos cuantos temas, no la hora completa, vamos a recuperar canciones que tienen en común pertenecer a lo que se conoció como Canción Protesta.  Comenzamos con una declaración de principios, suscribiendo el texto original de Bob Dylan de su canción Masters of War.


El tema aparecía en 1963, en el segundo LP que grababa Dylan, el disco cuya portada reproduce una foto de su novia agarrada del brazo de él en una jornada de fría nieve.


Durante mucho tiempo se pensó que esa mujer era Joan Baez, pero en realidad fue Suze Rotolo (1943-2011), artista estadounidense que mantuvo una relación sentimental con Dylan entre los años 1961 a 1964.  Como artista se especializó en libros de arte y enseñó en la Parsons The New School for Design de la ciudad de Nueva York.


Vamos con el andamiaje y tornillería de la canción Masters of War que se incluye en ese segundo disco dylaniano.  Creo que, tal como está el panorama internacional hoy en día, esta canción no habría pasado la censura.  Desde luego en España no sonó en su momento entre otros motivos porque tuvo que pasar un tiempo hasta que el álbum vio la luz en nuestra piel de toro.

Masters of War tiene un 50 % original de Dylan, el texto de la canción.  La música viene de otro lado, de la música folk tradicional de la cordillera conocida como los Montes Apalaches, en el este de Norteamérica, que se extienden extendiéndose por más de 2.400 kilómetros desde Canadá hasta Alabama en Estados Unidos.  Especialista del folk de esas tierras fue la mujer de la foto a la derecha, Jean Ritchie (1922-2015).  Ritchie popularizó la canción del folklore tradicional, Nottamun Town, realizando algunos cambios: dejó la letra tal cual pero la música la transformó haciendo unos arreglos musicales distintos.

En 1954, Jean Ritchie grababa el disco Kentucky Mountain Songs donde aparece su versión del tema 
Nottamun Town, con los arreglos que había hecho.  Esta fue la versión que escuchó un joven Bob Dylan, que la tomó y adaptó el texto de Maestros de la guerra.  La música la dejó con los arreglos que había realizado Ritchie.  Cuando ella tuvo conocimiento de los hechos pidió que se incluyera su nombre en los créditos del álbum de Dylan.  Sin embargo, los abogados de él, le pagaron a Ritchie 5.000 dólares para saldar futuras posibles reclamaciones.  
Años después, Dylan afirmó que se trata de una canción pacifista contra la guerra, contra lo que Dwight D. Eisenhower llamó Complejo industrial-militar en su etapa final como Presidente de los Estados Unidos.  Es una composición de la que se han realizado muchísimas versiones como por ejemplo las firmadas por Ben Harper, Pearl Jam, Roger Meddows-Taylor de Queen, Justin Sullivan de New Model Army, Odetta, Leon Russell, Bill Frisell, Cher, Ed Sheeran, Ignacio Sierra bajo el pseudónimo de Dr. Soy a través de The Great Supplanters.
Con el surgimiento de Bob Dylan a principios de los 60 aparecieron innumerables cantantes de folk que se convirtieron en intérpretes y compositores de lo que se llamó cantantes de protesta,  entre otros este hombre: Barry McGuire.

Nacido en Oklahoma City en 1935, este guitarrista y cantante se trasladó, siendo niño, a la capital, Nueva York.  Desarrolló sus intereses musicales y con el paso del tiempo entraría a formar parte del proyecto New Christy Minstrels, un grupo dedicado a revitalizar el folk a principios de los 60.  Participó en varios discos de la banda.  Su voz, a veces áspera, llamó la atención de Lou Adler, productor y uno de los coorganizadores del Monterey International Pop Festival.  Además de Adler, también se interesó el cantante, compositor y productor P.F. Sloan.  Entre ambos hicieron que Barry McGuire comenzara una labor en solitario que comenzó en 1963 con el debut discográfico titulado The Barry McGuire Album.  Sin embargo su nombre y apellido no tendría repercusión hasta dos años después, en 1965, cuando se publicó Eve of Destruction, un LP que incluía la canción homónima, Víspera de la destrucción, un alegato antibelicista compuesto por P.F. Sloan, que supuso un éxito internacional.


La foto de la portada se utilizó tanto para el LP como para el Single de promoción.  Sloan no solo intervino como compositor de algunos de los temas sino también como guitarra.  
McGuire también participó de la creación de algunas canciones y se encargó de que se incluyera en el disco una versión de su admirado Bob Dylan, la canción She Belongs To Me.  En la producción estuvo Lou Adler.  Antes de que McGuire grabara el tema, la canción se le había ofrecido a The Byrds, para que realizaran una interpretación como si se tratara de una versión de Bob Dylan, pero el grupo rechazó la idea.  Entonces se la presentaron a otra banda de Los Ángeles, The Turtles, que grabaron una versión pero que vería la luz después de la que había hecho McGuire.  La grabación de la pista vocal de nuestro hombre no estaba destinada a ser la versión final, pero una copia de la mezcla preliminar llegó a manos de un locutor de radio que comenzó a reproducirla en antena inmediatamente.  La canción fue un éxito instantáneo y, como resultado, la pista vocal más pulida nunca se grabó.  Eve of Destruction se grabó en una sola toma mientras él leía la letra garabateada en un trozo de papel arrugado.  Llegan a cuidar más los detalles y no sale tan bien. 
Después de aquel Eve of DestructionBarry McGuire no repitió ningún éxito popular.  A principios de los años 70 dejó atrás la música folk y reapareció como artista relacionado con temática religiosa (canciones con mensaje cristiano) y trabajó con músicos relacionados con el gospel.  Pasó a un segundo plano siempre trabajando sobre una actividad proselitista intentando convencer a la audiencia sobre la imperiosa necesidad de volver los ojos hacia Jesús.  Grabó una serie de álbumes con esa temática, distanciados unos de otros, y ya en plena década de los 80 puso en pausa su carrera musical y se mudó a Nueva Zelanda con su esposa, donde permanecieron hasta 1990, trabajando con la organización contra la pobreza World Vision.  McGuire regresó a su tierra y volvió a publicar álbumes, incluyendo títulos como Let's Tend God's Earth, Journey to Bible Times, antes de unirse a finales de los 90, entrando ya en el siglo XXI, a otro cantante y guitarrista de gospel, Terry Talbot, para formar el grupo Talbot McGuire.
Hacemos un looping y volvemos atrás.  Los primeros temas que suenan hoy en esta edición de Cíclope 3.0 tienen que ver con la temática de la canción protesta.  De Norteamérica saltamos al continente europeo para rescatar una canción de protesta italiana, una canción que se interpretó en italiano, en inglés, en español...  El estribillo, en español, es algo así como
Y todos unidos, unidos con nuestras guitarras, nuestras guitarras contra la guerra

El título original, en italiano, es C'Era Un Ragazzo Che Come Me Amava I Beatles E I Rolling Stones, Era un Muchacho que como a mi le Gustaban los Beatles y los Rolling Stones, y la cantaba Gianni Morandi.


Gianni Morandi, icono de la cultura pop italiana, se abrió camino desde los peldaños más bajos de la escalera de la industria del entretenimiento.  Fue un poco como aquel chiste que aparecía en una película del dúo cómico de los años 40, Bud Abbott y Lou Costello.  No recuerdo el título de la cinta, pero Costello le preguntaba a una chica si había trabajado alguna vez en el Cine y ella le contesta que sí, que trabajó como acomodadora.  Pues algo así le sucedió a Morandi, nacido en 1944 en Monghidoro, provincia de Bolonia.  En su curriculum indicaba que, siendo niño, había trabajado en el Cine... vendiendo refrescos y dulces en el cine de su ciudad natal.  Su historia personal como artista comienza a los 12 años, cantando en la plaza pública el día de Año Nuevo de 1956.  Su notable talento musical hizo que sus padres lo cambiaran de la escuela tradicional a una escuela en Bolonia, donde estudió canto e interpretación.  Debutó oficialmente en 1958 en Alfonsine, Rávena.  En 1962, ganó un concurso de talentos donde conoció e impresionó al promotor de espectáculos Paul Lionetti, quien consiguió una audiencia con ejecutivos del sello discográfico RCA.  Ese mismo año, 1962, el mundo conoció a un nuevo cantante, Gianni Morandi, que dejaría una larga lista de éxitos, en italiano y en español, como aquella que decía

Yo quiero postrarme hoy de rodillas, sí, por que te quiero más que a nadie.

Pero hoy suena Morandi no por esa canción, Hoy de rodillas, sino por esa composición antibelicista de título tan largo, Era un Muchacho que como a mi le Gustaban los Beatles y los Rolling Stones.  El origen estuvo en una idea que le rondaba al batería, cantante y compositor italiano original de Siena, Mauro Lusini.  Viajó a Roma para proponer la idea a Franco Migliacci (1930-2023)letrista, productor y actor italiano.  La idea ya tenía cierta forma y entre ambos fueron dándole un toque final.  La letra estaba escrita en inglés y Migliacci la reescribió en italiano en cuestión de minutos, y quedó tal y como la conocemos hoy en día.  La letra es de ambos, de Lusini y de Migliacci, la música solo de Lusini.  Los arreglos los realizó Ennio Morricone (1928-2020), y la puesta en escena la hizo Gianni Morandi, que la estrenó en el Festival delle Rose de 1966.  La canción trata sobre un joven estadounidense que debe abandonar su sueño y su viaje a Europa para ir a luchar a Vietnam, donde muere.

Esta canción de Gianni Morandi como la de Barry McGuirehacen referencia a problemas sociales de la época, como la guerra de Vietnam, el servicio militar obligatorio, la amenaza de una guerra nuclear, el Movimiento por los Derechos Civiles...  Tanto una como la otra fueron censuradas: la de McGuire se prohibió en algunas emisoras de radio de Estados Unidos por la mala imagen que podía proyectar sobre la mentalidad juvenil.  Igual sucedió con la canción de Morandicanción de protesta contra la guerra de Vietnam, censurada por la R.A.I. por oponerse a las políticas de un país amigo Estados Unidos.  Pero a pesar de todo, a pesar de que el sello discográfico RCA que había publicado el single lo retiró y el LP que incluía la canción fue reeditado debidamente modificado, la canción original se emitió por la Radio, en emisoras que se saltaban la censura.  Cuando Morandi interpretaba en directo el tema sufrió presiones para que cambiara el texto original: no podía utilizar palabras como vietcong o Vietnam, tenía que rellenarlo de cualquier otra forma.


La ínclita canción aparecía en 1966, un año después se incluía en el cuarto LP de Morandi, Gianni Quattro. Un mondo d'amore.  El single lo retiró RCA del mercado.  Volvería a aparecer pero en una versión distinta.  El LP Gianni Quattro. Un mondo d'amore también sufrió los desmanes pudorosos del sello discográfico RCA italiano: lo retiró del mercado  reemplazándolo por uno con la misma portada y número de catálogo que el anterior, con el arreglo habitual de Morricone.  Los dos álbumes se diferencian en el número de matriz impreso en el vinilo.  La primera edición, más rara y buscada por los coleccionistas de vinilos, tenía el número de matriz RKAW 23327, la siguiente RKAW 23363.
El tema en cuestión, el censurado C'Era Un Ragazzo Che Come Me Amava I Beatles E I Rolling Stones, la versión que suena en el programa de hoy, es la original, cantada en italiano y con el texto original.  El estribillo en español Y todos unidos, unidos con nuestras guitarras, nuestras guitarras contra la guerra, formó parte de la versión cantada en español, obviamente la censurada, porque ese texto no suena en italiano.
De la cercana Italia nos pasamos ahora a nuestra piel de toro.  España también tuvo su nómina de autores que intervinieron en la Canción Protesta.  Como ya dije hace un momento, esta edición de Cíclope 3.0 de hoy no está dedicada a dicho género.  Tan solo recuperamos algunas piezas buscando la actualidad.  Nos situamos a finales de los 60, en concreto en 1969.  Se publica un single con una canción escrita en letra y música por un compositor, cantante y productor español original de Oviedo, que responde al nombre y apellido de Manolo Díaz.  Se trata del sencillo La Juventud Tiene Razón.  

Dice el estribillo:
La juventud tiene razón, hay que seguir luchando por aquellos que no tuvieron tiempo de gritar. La juventud tiene razón, hay que seguir luchando por un mundo mejor donde se grita la verdad, gritad la verdad, gritad la verdad, gritad la verdad.  España, 1969...esto no era fácil de digerir ni para el Gobierno ni para todos aquellos y aquellas que eran correa de transmisión del Estado y del nacional catolicismo...hay que seguir luchando por aquellos que no tuvieron tiempo de gritar...hay que seguir luchando por un mundo mejor donde se grita la verdad...

Manolo Díaz estuvo en contacto con la música desde que nació.  Su madre era profesora de piano y su padre era músico autodidacta.  El trabajo del cabeza de familia provocó que la familia se tuviera que trasladar desde Oviedo a Madrid.  Nuestro hombre era un niño de cuatro años.  Con siete ingresó en el Real Conservatorio de Música y Declamación de María Cristina de la capital y estudió piano y solfeo durante seis años.  Con 16 dio sus primeros pasos en el mundo de la música al crear un conjunto al que llamaron Los Mágicos, y poco después entró a formar parte del grupo madrileño de Pop Los Sonor como guitarra solista.  Era 1960.  Compuso canciones que participarían en Festivales de Música, como el Festival Hispano-Portugués de Aranda de Duero, donde el cantante Dyango consiguió un segundo puesto con un tema original de Díaz.  Era 1965.  Un año después, en 1966, una canción suya alcanza el primer premio en el Festival Internacional de la Canción de Mallorca.  Cantada por MassielRufo el pescador, es una composición que denunciaba la especulación urbanística en las costas.  En plan suave, en Manolo Díaz empezó a destacar cierta gana de hablar claro, pero...calma, mucha calma...por el momento se dedicó a inyectar vida en el panorama musical español en su manifestación Pop, junto al productor de origen suizo, Alain Milhaud.  Ambos hicieron posible proyectos como el grupo musical Los Bravos, banda a la que bautizó con ese nombre y para la que escribió algunas de las canciones de su primer LP, Black Is Black.  Repetiría de nuevo en el LP Los chicos con las chicas.  Como cantautor, en 1967, Díaz grabó en París su LP de canción protesta titulado Retablo, en el que critica la hipocresía de la sociedad española en la que vive.  Grabó y publicó varios Singles y EPs, como el disco de tres canciones Postguerra, que retrataba la crudeza y el silencio de los años tras la contienda.  Se llevó bien con las listas de discos más vendidos y llegó el disco estrella, aquel La Juventud Tiene Razón, en 1969.  Esta canción en particular instaba a los mayores a escuchar a los jóvenes, algo imposible en la España de finales de los 60.  Como no podía ser de otra manera, la canción pasó y no pasó la censura.  Llegó a cantarla en televisión, y sonó en algunas emisoras de radio, una vez conseguido que un juez pasara la mano y liberara el disco de las cadenas de la censura.  
Progresivamente Manolo Díaz dejó los escenarios y comenzó a trabajar como director artístico del sello discográfico Acción, donde produjo los tres primeros álbumes de la banda Aguaviva.  En los primeros años de la década de los 70, también llevó la producción del dúo Vainica Doble y del cantautor Pablo Guerrero.  Desde 1977 se convirtió en ejecutivo discográfico, llegó a ser presidente de CBS-Sony-Music de España y Portugal, de EMI Music para América Latina, España y Portugal, de PolyGram para América Latina y de Universal Music América Latina.  También ha presidido el Consejo de la Academia Latina de Artes y Ciencias de la Grabación que concede los Premios Grammy Latinos.  Desde 2014 preside la Fundación Cultural Latin Grammy.  Y sigue vivo.  
Y llegamos a la actualidad en esta espiral del Tiempo sobre canciones que hablan de cuestiones sociales, políticas, el género que se catalogó como Canción Protesta.
El 16 de abril de este año 2026, aparecía Boots On The Ground, la nueva producción del proyecto Massive Attack que, en esta ocasión, trabajan junto a Tom Waits.


Waits llevaba un tiempo sin entrar en los estudios de grabación y Massive Attack llevaban seis años sin prensar material nuevo.  Lo último fue hace seis años, un EP titulado Eutopia.  Ahora se han reunido los ingenios de los tres y han sacado a la luz Boots On The Ground.


 

Tom Waits
canta y escribe la letra de la canción.  Participa en parte de la composición de la música.
(Foto de la izquierda de Anton Corbijn)




De la música, principalmente se encarga el alma de Massive Attack: Robert «3D» Del Naja, tapándose la boca con la mano; a su lado, Grant «Daddy G» Marshall.  Ambos, miembros fundadores del proyecto.
Boots on the Ground se traduce literalmente como Botas sobre el terreno y se corresponde con una expresión más acorde como Soldados sobre el terreno.   Hace referencia al despliegue físico de tropas de combate o personal calificado en un área específica para realizar una operación o trabajo.  Es la primera vez que una canción de Massive Attack no está disponible en streaming.  Decidieron omitir la plataforma de consumo masivo Spotify, líder de streaming, utilizando una política de exención o exclusión, lo que significa que se tomó la decisión conscientemente como estrategia de distribución, optando probablemente por formatos físicos (vinilo de 12 pulgadas) y otras plataformas, todo como parte de una postura política y artística para resaltar su mensaje contracultural y político.  La canción es una crítica directa a la violencia, las políticas migratorias (ICE) y la desatención a veteranos en Estados Unidos.  La letra de Waits, se caracteriza por imágenes grotescas y humor negro,  combinando el estilo de voz ronca de Waits con la producción atmosférica del grupo.  Es una canción de protesta política dirigida contra el autoritarismo y la militarización, con un sonido oscuro descrito como gruñido de la conciencia.
Y hasta aquí un puñado de canciones protesta.  Ahora, en Cíclope 3.0 pasamos a la música reflexiva que elabora el cuarteto capitaneado por el multinstrumentista Steve Jansen y que responde al nombre de Exit North.



   
Steve Jansen, (segundo por la izquierda), fue batería y percusionista de la banda Japan y es un músico inquieto que forma parte de una larga lista de proyectos entre los que se encuentran nombres como el de su hermano, David Sylvian, Ryuichi SakamotoThe Dolphin Brothers, Nine Horses, JBK (Jansen-Barbieri-Karn), N.M.L.(No More Landmine).  Ha intervenido en grabaciones de sus antiguos compañeros de Japan como Richard Barbieri, Mick Karn.  Ha firmado álbumes en solitario...está activo, continuamente, creando.  Las últimas muestras de su actividad está relacionada con la música que elabora Exit North.
El origen de este proyecto está cuando Jansen graba su álbum Slope del año 2007.  En ese trabajo colaboró el músico sueco Thomas Feiner (en la foto anterior de Exit North, Feiner aparece sentado).  En el disco de Jansen, el ínclito Feiner, tocó varios instrumentos y cantó.  De ahí surgió un interés mutuo por seguir trabajando juntos y de aquella disposición por continuar floreció la idea de Exit North en la década de los 10 de este siglo.  Han pasado en alguna ocasión por aquí, por Cíclope 3.0, tanto la banda como la labor en solitario del vocalista Thomas Feiner.  Hoy traemos de nuevo a Exit North porque en el mes de mayo del año pasado sacaron material nuevo que este año en curso, al cumplir un año, te lo recuerdan mandándote un e-mail si estás apuntado a su lista de distribución.

El disco incluye tres temas de los que hoy vamos a escuchar dos, empezando por el titulado Harm.  Después, el otro, Terms.  Y te prometo que volveremos con ellos y con Feiner en solitario.
Recta final para esta edición de Cíclope 3.0  Ya que estamos con novedades vamos a cerrar con una.  Hacía ocho años que no lanzaban material nuevo y el pasado mes de marzo publicaban un nuevo larga duración.  Desde Londres, con sus habituales buenas vibraciones, The Boxer Rebellion.


 
 
En el año 2018 se publicaba Ghost Alive, un disco con el típico Pop-Rock de esta banda, típico que no tópico, porque las composiciones del vocalista Nathan Nicholson y compañía son particularmente atractivas, con un pulso extraordinario como tiene el tema que recupera el Cíclope, What the fuck?.
Ese corte suena para situarnos en el Tiempo.  Hace ocho años que apareció ese disco.  Este año, mientras el ojo fónico del Cíclope rastreaba las circunvoluciones del mundo de la música, el 27 de marzo, The Boxer Rebellion editaban un álbum nuevo, The Second I'm Asleep.


 
Nos pilló fuera de juego, al Cíclope y a quien escribe, pero no pasó desapercibido para Pablo Franco, el Control de Sonido que hace posible el ensamblaje entre la palabra y la música con el resultado final que conoces al escuchar el programa.  Fue él el que me avisó de la existencia de este disco.  Por él lo hemos conocido y lo traemos al espacio, como es lógico.  El grupo sigue teniendo ese buen pulso para escribir canciones como las dos que extraemos del álbum: primero, This House, después, Hidden Meanings, con Nicholson cantando en falsete.
Pues así cerramos esta edición de Cíclope 3.0 con la esperanza de que te guste el programa.




miércoles, 6 de mayo de 2026

Cíclope 3.0 - 05-05-26 - Especial Julian Cope # 8


Julian Cope

Cíclope 3.0 del martes 5 de mayo de 2026.  Entrega número 8 del Especial Discografía Julian Cope.  Para situarnos volvemos al final de la edición anterior de este Especial, la del mes de abril.


Cerrábamos aquella con el tema Michael Rother, dedicado a la figura del músico  que estuvo en bandas del Rock Alemán de los 70 como Neu!.  Este fue un corte extra publicado en la reedición del álbum Jehovahkill de 1992.  Cope presentó a Island Records una grabación previa del disco a principios de 1992 pero no gustó a los directivos de la discográfica: la producción de la batería, con un sonido pretendidamente oscuro, entre otros aspectos, no convenció.  Hubo que regrabar todo el material y grabar el resto nuevo que se fue añadiendo hasta lograr un álbum doble de tres caras.  El disco vio la luz el 8 de diciembre de 1992 y a principios de año, sin mediar más argumentos que el descontento por parte de Island Records, la discográfica rompe relaciones laborales con nuestro protagonista.  Quien dice a principios del 93 dice a mitad del año.  Fue rara esa ruptura porque el disco se estaba vendiendo y de hecho se vendió bastante bien.  Pero había un mal rollo de fondo que provocó un desenlace feo.  Hasta la crítica especializada no entendió por qué la Island le decía adiós a un artista de su catálogo que tan buenos dividendos les había dejado, un músico con el que se podía hablar, mantener una disparidad de criterios sin que hubiese una resolución final traumática para nadie.  Pero así fue.  Y lo curioso es que, 14 años después de su edición original en 1992, en 2006, Island Records volvió a publicar el álbum, reedición que tuvo, como novedad, que pasó de disco doble con tres caras grabadas a disco doble con las cuatro ocupadas por los temas originales y una recopilación de temas extras, entre otros aquel Michael Rother con el que cerrábamos la edición del mes de abril, canciones como Free, el instrumental con el que hemos abierto hoy esta entrega número 8 del Especial Julian Cope.  Estos cortes extras, estos bonus de la reedición de 2006 no son particularmente muy atractivos, exceptuando algún que otro.  ¿De dónde salen estos temas?  ¿Fueron escogidos por Cope?  No lo sé a ciencia cierta pero me atrevo a decir que no tuvo mucho que ver porque su relación con Island Records estaba en una posición un tanto fría, congelada, diría yo, tras la postura de la discográfica.  Así que, buscando aquí y allá, en los masters que quedaron grabados en los estudios, entre cinta y cinta, algunas improvisaciones como ejercicios de calentamiento entre los músicos para realizar las tomas definitivas de las canciones del álbum...de ahí salieron estos cortes que tienen una impronta de ensayo, de demo.  Algunas, no todas, porque, por ejemplo, del año 1990 se recupera un corte muy interesante.  Que Julian Cope ha sido un admirador acérrimo de Roky Erickson es algo que se sabe de sobra.


En 1990 aparecía el disco Where the Pyramid Meets the Eye: A Tribute to Roky Erickson, como su propio título indica, Un tributo a Roky Erickson, que fallecía en 2019.  Este álbum homenaje está realizado por un plantel enjundioso de intérpretes que realizan versiones de las composiciones originales de Erickson: ZZ Top, Primal Scream, Richard Lloyd, R.E.M., Thin White Rope, T. Bone Burnett, The Jesus & Mary Chain...y algunos más, entre otros Julian Cope.  Nuestro protagonista se encarga de hacer la versión de I Have Always Been Here Before, tocando la guitarra, cantando...por cierto, en la locución del programa digo que quien canta es Joss Cope, hermano de Julian, error 503: Joss Cope hace coros, como Donald Ross Skinner, pero el vocalista principal es nuestro hombre.

El Cíclope recupera dos cortes más de esos Bonus Tracks de la reedición en 2006 de Jehovahkill: Vivien, con sonido demo, y Sizewell B, con un sonido más limpio.  

Es curioso que Island Records rescindiera el contrato firmado con Julian Cope a raíz de la publicación de su disco de 1992 porque no estaban convencidos de continuar las relaciones comerciales con el artista.  Sin embargo, el disco lo reeditan en 2006, y lo vuelven a sacar en 2012, y en 2018.  La última reedición ha sido en 2024.  No lo entiendo.  Cope se quedó muy tocado, tanto que se replanteó las relaciones, la dinámica composición/maquetación/presentación a una empresa discográfica buscando una vía de publicación.  De hecho fue algo que coincidió con una etapa suya donde amplía sus intereses y su campo creativo, época que se va a iniciar ahora, a partir de 1994, cuando comienza a escribir y se diversifica en los senderos de un jardín donde vamos a encontrar ensayos sobre música (Rock Alemán, Rock Japonés), colección de cuentos ilustrados por él mismo...y más cosas a las que llegaremos en su momento.  Por ahora nos quedamos con el Cope músico concentrado en buscar una salida.  Se ha terminado la tanda de conciertos, gira de promoción de Jehovahkill, estamos en 1993 y nuestro protagonista da los primeros pasos de un proyecto que comenzará siendo un sello discográfico, Ma-Gog Records, que será la primera versión del futuro Head Heritage, que se convertirá además en sitio web y servicio de venta por correo de Julian Cope.  Él ya había creado un sello propio allá por 1990, CopeCo, cuando, por necesidad, se encuentra con que el álbum Skellington, rechazado por Island Records por ser un trabajo soso, si no lo publica él no verá la luz.  Lo hizo, con el apoyo de una casa independiente que se convirtió en su distribuidora, Zippo Records.  Pero ahora tiene más experiencia, sabe más cosas y crea el sello Ma-Gog Records.  El debut de esta marca se hará en 1993 con la publicación de dos álbumes, ambos grabados ese mismo año.  Vamos a escuchar una selección de ambos empezando por el segundo, Skellington 2.  Se editaba como álbum doble formado por Skellington y Skellington 2 bajo el nombre de The Skellington Chronicles.



  

La misma portada que Skellington con el añadido, en la parte frontal inferior, del listado de las canciones recogidas en estas Crónicas.  Skellington 2 tiene una apariencia más libre que su antecesor, una forma más cercana al sonido maqueta, demo.  Están los mismos que han trabajado con Cope desde la década de los 90: Rooster Cosby, batería, percusión, Donald Ross Skinner, guitarra eléctrica, piano, órgano, Julian Cope como él mismo y con el alias artístico de Double De Harrison en la guitarra acústica, órgano, piano, voz y producción.

The Skellington Chronicles se publicó en el mes de junio de 1993.  En el mes de marzo se editó el primero de los dos discos grabados en 1993 y publicados por el sello de Cope, Ma-Gog Records.  Fue este titulado Rite.



    

El disco aparece firmado por nuestro protagonista y Donald Ross Skinner.  El trabajo se clasifica dentro de las líneas de la música Ambient.  Una serie de largas sesiones instrumentales caracterizadas por ritmos hipnóticos dan como resultado piezas cuya influencia de base es el Rock Alemán de los años 70, el Krautrock tan querido por Cope.  Estas composiciones no se quedarían solo en este disco, habrá más entregas que se llegarán a denominar como jamming freakouts.  Sesiones que que exploran una forma de hacer mezclada en el crisol del Ambient, la Psicodelia...y cómo no, el Krautrock.  Funk lento, sintetizadores espaciales, todo da como resultado una faceta más experimental y menos Pop de la creatividad de nuestro protagonista que con composiciones así se aleja de sus raíces Post-Punk.

Cope y Ross Skinner se encargan de la instrumentación pero reciben la colaboración de otros músicos como Rooster Cosby, que en esta ocasión toma la guitarra eléctrica y la guitarra bajo.  En la batería se sienta J. D. Hassinger y la formación The William Stukeley Quintet se encarga de los arreglos de cuerda.  El nombre de este quinteto parece ser parte de la imaginación de Cope porque el nombre y apellido de William Stukeley (1687-1765) está relacionado con el de un famoso anticuario inglés y el mundo de las antigüedades es particularmente afín a nuestro protagonista.  De los cuatro cortes que forman el álbum Rite hemos escogido el más breve, Amethysteria, una palabra que probablemente cruza los significados de la piedra amatista y el concepto de histeria.

Esta octava entrega del Especial Julian Cope la vamos a cerrar con tres cortes del álbum Autogeddon.



 

En un principio, en la cabeza de Cope se ordenaron las ideas sobre una serie de discos que tratarían la temática de la Madre Tierra, estructuradas esas ideas en una trilogía que comenzó con el álbum Peggy Suicide, 1991, después, Jehovahkill, 1992, y se cerraría con este Autogeddon.  Peggy Suicide se centraba en las preocupaciones medio-ambientales; Jehovahkill celebra los impulsos paganos antiguos, precristianos, al tiempo que señala lo que Cope, un autodenominado odinista, creía que era la destructividad de la religión dominante.  Autogeddon, cruce entre automóvil Armagedón, el lugar profetizado para la batalla final entre las fuerzas del bien y el mal y mencionado en el libro del Evangelio según San Juan, del Apocalipsis.  El cierre de la trilogía se centra específicamente en la crítica feroz a la cultura del automóvil, el consumo occidental y el impacto ecológico de los combustibles fósiles.  El álbum es una diatriba directa contra la dependencia humana de los coches.  Cope utilizó como inspiración el poema épico homónimo de Heathcote Williams (1941-2017), que describe la mortalidad mundial por accidentes de tráfico como un holocausto rutinario.  En el disco, nuestro protagonista vuelve al tema de la destrucción del medio ambiente, su rechazo a diversos aspectos del consumismo.  Musicalmente hablando recupera ese estilo entre lo psicodélico y su admirado krautrock.  En ese aspecto mira hacia el álbum Rite pero no de una forma tan libre, con composiciones muy largas.  Se circunscribe a composiciones cortas de cinco minutos como mucho, pero se aleja de los ganchos pop para adoptar un estilo más psicodélicamente krautrockiano.  En este álbum aparecen los colaboradores habituales de los últimos años: Rooster CosbyDonald Ross Skinner, y también elementos nuevos como por ejemplo Thighpaulsandra


¿Quién está detrás de ese nombre artístico tan peculiar, Muslos de Paulsandra?  El hombre de la foto a la izquierda, cuyo nombre real es Timothy Charles Lewis, nacido en Pontypridd, Gales, en el seno de una familia de músicos: su abuelo era director de orquesta y su madre, cantante de ópera.  Desde pequeño, asistía con frecuencia a conciertos de música clásica y estudió trompa, órgano de iglesia y piano.  En el colegio, formó parte de una banda con combinaciones de instrumentos poco convencionales.  Ha trabajado como músico de sesión para artistas poco conocidos, así como ingeniero de grabación, y pasó ocho años trabajando como enfermero en un hospital psiquiátrico.  Como ingeniero de sonido conoció a Julián Cope con quien congenió desde el primer momento porque ambos eran fans del krautrock.  Cope le pidió que se uniera a su grupo y eso fue lo que hizo, hasta el año 2004.


Otro colaborador nuevo fue Richard Adrian Frost, segundo por la derecha, teclista.  En esa instantánea estaba como teclista en la banda The Farmer's Boys.  Eso fue entre 1981 y 1985.  Después se uniría a la banda de Julian Cope.


Un fichaje fundamental fue el de Mavis Grind, en la foto de la izquierda.  
El nombre, en nórdico antiguo, significa puerta del istmo estrecho, es un istmo angosto que une la península de Northmavine con el resto de la isla principal de Mainland, en las islas Shetland, Escocia.  Se han encontrado restos de un asentamiento de la Edad del Bronce tardía en las cercanías.  Mavis Grind es el pseudónimo artístico que utiliza Dorian Cope, esposa de Julian Cope con quien contrajo matrimonio alrededor de 1982.  La pareja permanece unida desde entonces y tienen dos hijas, Albany y Avalon.  Tanto en este Autogeddon de 1994 y como en el álbum posterior de 1995, 20 Mothers, ella aparece en los créditos, sin especificar su función.  También utiliza el pseudónimo de The Mother Of The Revolution.
Con tres temas de Autogeddon, a saber, Ain't But The One Way, I Gotta Walk y Autogeddon Blues, nos despedimos hasta la semana que viene.

Espero que te guste el programa.

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miércoles, 29 de abril de 2026

Cíclope 3.0 - 28-04-26 - Especial Marianne Faithfull # 6



Marianne Faithfull a principios de la década de los 90

Cíclope 3.0 del martes 28 de abril de 2026.  En esta edición que cierra el mes de abril, retomamos el Especial Discografía Marianne Faithfull que dejábamos en pausa tras la quinta entrega, la del mes de febrero, porque en marzo no hubo, debido a las vacaciones de Semana Santa.  Esta sexta edición arranca donde dejábamos la anterior, con la audición de las canciones pertenecientes al álbum de 1990 titulado Blazing Away.



 

Para situarnos, recordar que este álbum recoge el repertorio de canciones que Faithfull interpretó en vivo entre las noches del 25 y 26 de noviembre de 1989 en la Catedral de Santa Ana, en Brooklyn, Nueva York.  Aquella actuación es lo que recoge el disco Blazing Away, publicado un año después, en 1990.  

Sobre el escenario, acompañaron a nuestra protagonista músicos de la talla de




Marc Ribot, guitarra








Fernando Saunders, guitarra bajo









Barry Reynolds, guitarra







Garth Hudson (1937-2025), teclados y acordeón




Una figura fundamental fue la del productor Hal Willner (1956-2020), que ya había trabajado con ella en el álbum inmediatamente anterior, Strange Weather, de 1987.  Willner fue mucho más que un productor, fue una especie de amigo terapeuta cercano que ayudó a resolver las sombras fantasmagóricas de autodestrucción que seguían persiguiendo a nuestra protagonista desde finales de los años 70.  Con él se dio la recuperación total de Faithfull y se asentó el reinado de la voz rota, de las canciones cuya interpretación radiografiaban el existencialismo de la vida, todo lo mejor que pudo sacar nuestra protagonista.

Y sin más entramos en la audición de los cortes que ha seleccionado el Cíclope de este Blazing Away de 1990.  No recuerdo quién fue el comentarista de música que aconsejó que el disco se escuchara en la edición de CD, para poder captar toda la dimensión de la actuación de un tirón, sin necesidad de tener que levantarse para darle la vuelta al vinilo.  No vamos a llegar a tanto pero sí vamos a escuchar los cortes de dos en dos, comenzando por un tema que suena solo, 


una composición que interpretó la gran Edith Piaf, Les Prisons du Roy, original del compositor Michel Rivgauche y el también compositor y letrista Irving Gordon.  La letra narra una historia de amor y sacrificio, donde un amante es encarcelado por robar el corazón de la otra persona, y la otra parte confiesa el mismo crimen para poder estar juntos.
Y con este comienzo avanzamos en la escucha del álbum del que el Cíclope selecciona un total de siete temas que, a partir de este momento, escuchamos de dos en dos: Strange Weather, la canción compuesta por el tándem Kathleen Brennan/Tom Waits y que bautizó el álbum anterior de Faithfull, y el clásico de John Lennon, Working Class Hero.  El doblete siguiente es Sister Morphine y As Tears Go By, dos reinterpretaciones que merecen la pena porque, ambas, tienen el enriquecimiento que da el paso del tiempo por alguien que no ha sido ajena a las espirales que conlleva la agitación de los días.  Sister Morphine, más recordada como la confesión de un acto morbosamente perverso, el consumo de una sustancia prohibida, más que por el sentido con el que fue compuesta la canción: un hombre que sufre un accidente de tráfico y que espera, en la camilla del hospital donde lo han llevado, a que le pongan una dosis de morfina para calmarle el dolor.  As Tears Go By, el primer éxito de nuestra protagonista, siempre identificado con su voz cristalina, inocente, ahora visto a través del espejo retrovisor que muestra el paso del tiempo.  Entre aquella voz del pasado y este presente me quedo con el presente, inmensamente más rico.  Y llegamos al último binomio de canciones de Blazing Away, el formado por Why'd Ya Do It?, compuesta originalmente para que fuese interpretada por Tina Turner pero que, en opinión de Faithfull, Turner no iba a cantar, dado lo explícito de la letra (alusiones claras, transparentes y diáfanas a prácticas sexuales) y que sería incluido en el LP Broken English de 1979 y Times Square, que aparecía en el disco A Child's Adventure, de 1983.
Así terminamos la audición de este álbum grabado íntegramente en vivo excepto el tema que le da título al trabajo, Blazing Away, grabado un año antes, en septiembre de 1988, en los estudios RPM, con sobregrabaciones adicionales en los estudios Sigma Sound de Nueva York.  La canción, original del guitarrista Barry Reynolds, colaborador habitual de nuestra protagonista, y ella misma, Marianne Faithfull.  En esta ocasión no escuchamos esta canción pero ya la recuperaremos.
Antes de avanzar en el Tiempo nos quedamos unos días más en New York, en Brooklyn, en la catedral de Santa Ana.  Unos días después de aquella doble actuación que quedó registrada en el álbum que acabamos de escuchar, sobre el mismo escenario de la catedral Faithfull volvió a actuar, en esa segunda ocasión sería para intervenir en el musical Los Siete Pecados Capitales, original de Bertholt Brecht y Kurt Weill.  El evento estuvo organizado por St. Ann's Arts of the Covenant, actualmente St. Ann's Warehouse, una institución de artes escénicas en Brooklyn, Nueva York, dirigida por la empresaria Susan Feldman.  Acompañaron a Faithfull el director musical, pianista y arreglista, Paul Trueblood (1935-2012)

Trueblood fue una figura fundamental en la carrera de Marianne, ya que fue quien la introdujo seriamente en el mundo de Weill y Brecht.

En la obra, la protagonista Anna, tiene una familia que es interpretada por un cuarteto masculino de voces: un bajo, dos tenores y un barítono.  Para la ocasión intervino un proyecto que aún no estaba terminado, pero cuyas voces eran las adecuadas.


Después, sobre 1992, ese cuarteto se ampliaría a sexteto con el nombre de Hudson Shad (foto de la derecha).  



En un futuro no lejano, a finales de 1998, se publicaría la grabación en estudio de The Seven Deadly Sins de Kurt Weill y Bertolt Brecht con la Orquesta Sinfónica de la Radio de Viena, dirigida por Dennis Russell Davies, y la voz de Marianne Faithfull con la colaboración del grupo vocal Hudson Shad.  Pero eso será a finales de la década de los 90, ya llegaremos.  Ahora estamos precisamente iniciando ese período de los 90, con nuestra protagonista dando pasos hacia un horizonte rico en opciones, posibilidades que van a propiciar tramos de silencio, tanto que para algunos círculos va a suponer sombras de sospechas: Marianne Faithfull está inactiva, ¿no será que ha vuelto a caer en un agujero negro?, ¿otra vez la pulsión de muerte?  Pájaros de mal agüero...  La década de los 90 empieza para Marianne Faithfull estrenando vivienda: una casa de campo a media hora de Dublín llamada Shell Cottage.  Recibió ese nombre, Cabaña de conchas, porque los muros, los techos y algún que otro punto dentro de la estructura arquitectónica de la casa estaban decorados casi en su totalidad por una extraordinaria variedad de conchas marinas.  Van a ser meses de organización: lo más inmediato es ir dándole estructura a su autobiografía, lo que conlleva cierta concentración para escribir.  
Desde que Faithfull intervino en el álbum Lost In The Stars - The Music Of Kurt Weill, de 1985, interpretando Ballad of the Soldier's Wife con los arreglos realizados por Chris Spedding, la sombra de Weill y Brecht volvió a aparecer en su camino como bien sabes: la segunda actuación en la catedral de Santa Ana en Brooklyn será precisamente con la música de Weill y los textos de Brecht.  Son resultados artísticos fructíferos que provocan un movimiento interior que conlleva que algunos proyectos entren en estado de espera como sucedió con el disco de perfil Pop-Rock que había empezado a idear a finales de 1988.  
Así que tenemos a nuestra protagonista instalada en Shell Cottage, en Dublín.  De nuevo el binomio Brecht/Weill aparece en su camino.

El director teatral Patrick Mason (a la izquierda) la llamó para ofrecerle el papel de Pirate Jenny en The Threepenny OperaLa Ópera de los Tres Centavos, que estrenaría en el Gate Theatre de Dublín.  Las funciones comenzaron en el verano de 1991.

Poco tiempo después, Marianne consiguió contactar con Angelo Badalamenti (1937-2022) a la derecha, encuentro en el que estuvo trabajando hasta la desesperación.  Cuando por fin consiguió hablar con él hizo hincapié en el interés que tenía en poder colaborar con un compositor de su talla.  Sí, sí, para él también era un honor poder trabajar con una intérprete como ella.  Contactaron y quedaron en verse regularmente e ir trabajando sobre el material que tuviesen.  Y aquí comenzaron los problemas.  Badalamenti había entrado en contacto con David Lynch en 1986, con motivo de la banda sonora original de la película Blue Velvet.  Cuando contacta con Faithfull venía de terminar la banda sonora de la serie de Lynch para TV, Twin Peaks, una colección de melodías noctámbulas que marcarían la forma de hacer música de Badalamenti.  Nuestra protagonista supo esperar y mientras iba estructurando su autobiografía también escribía letras de canciones que, dado el proceso de recuperar recuerdos, todo se encontraba mezclado: sensaciones, recuerdos...  El resultado final parecía dar un álbum que sería un extenso poema reflexivo que se fragmentaría en el libro que recogería su autobiografía.  Reflexiones sobre la vida de Marianne Faithfull, de principio a fin.  Y en esto empieza el tránsito entre las ideas de nuestra protagonista y Badalamenti.  Él venía de trabajar con Lynch como ya se ha dicho más arriba y algo de la forma de trabajar del cineasta se le había pegado, sobre todo lo minucioso.  Más que municioso: puntilloso.  Faithfull le entregaba la letra de una canción y él se la devolvía con instrucciones claras: que fragmentase más el texto.  Ella trabajaba sobre el texto del libro autobiográfico y sobre el futuro nuevo álbum firmado con su admirado Angelo.  Pero a ese ritmo iba a terminar el libro antes de que se acabara de planificar el disco.  Y así fue, tal y como había previsto él: unos cuatro años estuvieron enredando en el contenido, grabación, producción final y edición del nuevo trabajo titulado A Secret Life.  Se pensó que, probablemente, ambos productos (libro y disco) se publicarían con el mismo título, pero no fue así.

Hubo un disco intermedio, una reunión de éxitos aparecida con el título Marianne Faithfull - A Collection Of Her Best Recordings, 1994.  Este álbum compartió la misma portada que el libro.






Apareció firmado a medias entre ella y David Dalton (1942-2022), a la derecha, uno de los fundadores de la revista Rolling Stone.
Esa portada fue la que tuvo el libro en su edición española, publicada en 1995 por Celeste Ediciones, con traducción de Alberto Manzano y Anki Toner.





Hubo otras ediciones con una cubierta diferente pero siempre con el mismo contenido.






             

Inmediatamente detrás vio la luz, por fin, el esperado y deseado A Secret Life,


 
un disco firmado por la voz carismática de Marianne Faithfull y los arreglos orquestales evanescentes con teclados oníricos de Angelo Badalamenti.  Un crisol de emociones flotantes para ser escuchada de madrugada, como una joya de la que es imposible describir tanta belleza.  Pues no, no fue así.  Al menos al 100 por 100.  A simple vista, con los mimbres que tenía el álbum, cualquiera podría pensar que, si sumamos la sensibilidad de Faithfull con la capacidad de crear atmósferas de paisajes interiores por parte de Badalamenti, solo podría haber al final algo excelso, que formarían el equipo creativo perfecto.  Hay personas para quienes esto es cierto en el 50 por ciento de los casos.  Personalmente no me encuentro en ese grupo, estoy más bien entre los oyentes particularmente decepcionados.  A Secret Life fue el primer disco de estudio de Marianne desde la publicación de Strange Weather.  Los separan ocho años, suena como una continuación natural, vale, pero le falta tirón, pellizco, duende, que dirían los flamencos.  En el disco intervienen músicos de estudio, todos manejando instrumentos de cuerda, viento, metal...  De la composición, orquestación, dirección de la orquesta, teclados, piano, de eso se encarga el señor Badalamenti.  Es curioso que no se volviera a dar la colaboración entre ambos.  Del trabajo que habían realizado juntos, de las sesiones de construcción y grabación de A Secret Life salió un disco y un tema más, aislado, el corte principal de la banda sonora de la película La Cité des enfants perdus, La ciudad de los niños perdidos, de 1995 también, cinta dirigida por Jean-Pierre Jeunet Marc Caro, con guión de ambos más Gilles Adrien.  El score original es de Angelo Badalamenti, con una intervención de Marianne Faithfull que canta el tema con el que desfilan los créditos de la película al final, el corte titulado Who Will Take My Dreams Away?.  El texto, por cierto, es de ella.  
A Secret Life se abre con un prólogo, que recoge los primeros versos de la Divina comedia de Dante Alighieri, y se cierra con un epílogo que es un fragmento de La tempestad, de William Shakespeare.  Entre uno y otro, canciones de nuestra protagonista, algunas, como Sleep, con lo mejor que hizo Badalamenti en este álbum que a muchas personas nos sabe a poco.  El diseñador gráfico Aldo Sampieri se encargó de la carpeta y de las fotos del disco.  Cerramos el programa de hoy con The Stars Line Up.  La próxima entrega de este Especial Marianne Faithfull comenzaremos precisamente con este disco con el que acabamos hoy.
Espero que te guste el programa.

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