jueves, 12 de marzo de 2026

Cíclope 3.0 - 10-03-26

 


Elizabeth Wescott, de nacionalidad escocesa, se trasladó a Andalucía buscando el sol y desde hace meses ha soportado el ambiente húmedo y frío que han dejado varias DANAS seguidas que han generado lluvias muy intensas, vientos fuertes y tormentas.  Casi aceptó que la verdina y el moho de sus zapatos iba a ser algo habitual en su vida, así como los pelos lacios y mojados, hasta que descubrió el tendido en la cuerda semejante a la técnica casera de colgar la ropa al aire para que se seque.  Posa así de satisfecha en la foto que, amablemente, le ha hecho su vecina Conchirri (la misma que hace poco apareció en la foto de cabecera hablando por teléfono fijo desde la calle).



Cíclope 3.0 del martes 10 de marzo de 2026.  Lo primero que suena en el programa de hoy es, como queda dicho en la locución, algo tan necesario, tan natural en la vida como dormir, beber agua, hablar, escuchar música...  Escuchar, por ejemplo a los Doors, un ejercicio que ayuda a mantener un equilibrio razonable.



  

L.A. Woman, publicado en el mes de abril de 1971, meses antes del fallecimiento de Jim Morrison, es un álbum donde la banda profundizaba en el Blues, con un par de ejemplos relevantes (Cars Hiss by My WindowBeen Down So Long), y otros aires, como la animada y saltarina Love Her Madly con la que empezamos esta edición de Cíclope 3.0


En julio de 1968, Morrison y compañía editaban el tercer LP del grupo, Waiting For the Sun, un disco que recibió una acogida entre fría y decepcionada: las canciones del álbum no tenían la fuerza de los dos trabajos anteriores, estaban bien pero era como si supiesen a poco.  El Tiempo fue más benévolo, y con el paso de los meses Waiting For the Sun adquirió la importancia que de verdad guardaba.


El álbum tuvo una génesis que no se llegó a materializar.  En un principio el disco se iba a titular The Celebration of the Lizard, que iba a ser una larga composición que ocuparía una cara del LP.  La idea era desarrollar a través de diferentes áreas (recitado de poemas, canciones cantadas, instrumentales) una composición que llevaría ese nombre, nombre que sería además el título del trabajo que se editaría con una portada compuesta por una foto, un macro primer plano de la piel de un lagarto con el título grabado a fuego.  Al final no salió nada de lo que estaba en proyecto, tan solo algunos fragmentos previstos para formar parte de esa larga composición aparecerían como canciones y al final se editó el disco que se conoce como Esperando al sol, un trabajo más tranquilo, tal vez no tan arriesgado como los dos anteriores pero no exento de interés.  Lo que el Cíclope recupera de este álbum de 1968 es Caravana española, un corte que comienza con la guitarra española de Robby Krieger desenvolviendo la estructura del palo flamenco de la granaína para enlazar con una adaptación de la pieza Asturias, de Isaac Albéniz, compuesta hacia 1889.  Por cierto, a pesar del título no tiene nada que ver con la música asturiana, sino con Andalucía.  A Morrison y compañía les sirvió para ilustrar precisamente la admiración que sentía el poeta y vocalista hacia las tierras del Sur de España.

Del año 1968 saltamos dos escalones hacia atrás en el Tiempo y nos quedamos en 1966.  Con los aires españoles que nos han dejado los Doors con su Spanish Caravan, enredamos en las buenas vibraciones hispanas de aquel año y recuperamos a una banda de perfil musical sin palabras, Los Pekenikes.



 

El proyecto se había formado en 1959 y entonces no sabían que un día se dedicarían a componer e interpretar música instrumental.  Al principio contaron con un vocalista en el proyecto, pero en 1966, año de su debut discográfico, ya habían escogido tocar canciones sin palabras.  Un año antes, en 1965, tuvieron el honor de ser los teloneros de los Beatles en la actuación de los 4 de Liverpool en la Plaza de Toros de Las Ventas, en Madrid.  El LP homónimo de presentación fue un disco recibido con entusiasmo tanto por la audiencia como por la crítica especializada.


Fue, y es, un crisol de tendencias y estilos, capitaneados por el guitarra y saxo, Alfonso Sáinz (1943-2014).  Adaptaron composiciones de la música académica española como es el caso de Romance anónimo, pieza atribuida al músico e intérprete de guitarra clásica Narciso Yepes (1927-1997).  Los Pekenikes comienzan su versión con partitura, para avanzar en una interpretación libre trufándola de armonías jazzísticas.  Uno de los cortes más conocidos del primer álbum del grupo fue Frente a palacio, que es lo siguiente que recuperamos.


De los fundadores de Los Pekenikes  queda Ignacio Martín Sequeros, compositor, guitarra bajo y armónica.     




Estamos ubicados en la España de 1966 y de Los Pekenikes nos deslizamos por el tobogán del Tiempo hasta 1970, año en el que vio la luz un disco, un Single que le sirvió a su intérprete el ser reconocido como cantante a tener muy en cuenta.  Su nombre es Pedro Ample Candel, pero se le identifica por su nombre artístico, Pedro Ruy-Blas.




Compositor, cantante, percusionista, batería, actor, escogió como alias artístico su nombre y como apellido el título de una obra de teatro de Victor Hugo, Ruy-Blas.  El arco de actividad del cantante llega hasta nuestros días, participando como actor y cantante en musicales.


Hay muchas posibilidades de que no hubieras nacido aún cuando se publicó este sencillo, A los que hirió el amor, cantada por Pedro Ruy-Blas, compuesta por Germán Luis Bueno Brasero, arreglista español, conocido por el pseudónimo Gefingal, Gilles Thibaut (1927-2000) letrista francés y el compositor, también francés, Jean Renard.  En la producción estuvo una figura muy importante en la música Pop española de los años finales de los 60 y principios de los 70, el productor y manager de origen suizo Alain Milhaud (1930-2018).

Pedro, en 1970, venía de haber participado en bandas como Los Príncipes o Los Grimm, grupos de mediados los años 60.  Estuvo sustituyendo a Teddy Bautista al frente vocal de Los Canarios cuando aquel se tuvo que marchar temporalmente para cumplir con el Servicio Militar, circunstancia por la que tuvieron que pasar tantos músicos españoles y que, en algunos casos, interrumpió la evolución de más de un proyecto.  A los que hirió el amor aparecía a mediados del año 1970.  Una canción antibelicista, con una letra ambigua que consiguió traspasar la rigidez de la censura de aquella época.  Algo curioso porque un texto así era mirado con lupa de tres aumentos, sin embargo la canción quedó enclavada en la nómina de Canciones de Amor y sobrevivió, pero lo hizo dejando un sello que, a nuestro protagonista, no le supuso un salvoconducto para hacer otra cosa que no fuera algo etiquetable como Canción de Amor: se le quiso ver tan solo como intérprete de canción melódica, y punto.  Sin embargo Pedro era, y es, mucho, muchísimo más que una voz dotada de emoción amorosa.  El Soul y especialmente, el Jazz formaba parte de sus intereses más primigenios.  Se sostuvo como un funambulista caminando sobre la cuerda que une el lado del éxito con la orilla de las ventas necesarias para que un nombre siga teniendo un mínimo de interés para un sello discográfico.  Tras el single A los que hirió el amor, un año después, en 1971, apareció otro, Mi voz es amor, firmado por el tándem de compositores Roger Cook Roger Greenaway Gefingal, el mismo arreglista del éxito A los que...

Esta Mi voz es amor no pasó la censura franquista y fue prohibida.  Frases como la paz que nadie consiguió... Yo no predico en el reino de los sordos, mi voz es amor... O Yo soy el pueblo que cree en la libertad...  ¡Uff! ¡Eso escondía proclamas filocomunistas!  Resolución final: canción censurada, prohibída su difusión a través de  los medios de comunicación y borrada del Hit Parade, aunque no había vendido lo suficiente para siquiera haber adquirido una posición en los puestos bajos de la clasificación.  Entre A los que hirió el amor y Mi voz es amor hubo otro sencillo, Amor amor.  La carrera musical de Ruy-Blas continuó pero bajo el techo de cantante melódico.  Y su interés, su pasión, no estaba ahí sino en otra vía de expresión musical.

Como tantas personas de aquella España de los años 60, la presencia de las fuerzas militares norteamericanas en las bases distribuidas por diferentes puntos de nuestra piel de toro significó entrar en contacto, conocer una parte fundamental de la cultura musical que se iba desarrollando en aquella época.  Conocidos, familiares relacionados con con los americanos que venían a Madrid, a Rota, en Cádiz, de alguna forma favorecidos por las circunstancias, entraban en contacto con grabaciones de programas de radio, discos de éxitos en esos meses al otro lado del gran charco.  Eso es lo que le ocurrió a nuestro protagonista: tenía una hermana casada con un militar americano destinado en la base de Torrejón de Ardoz.  Por su cuñado tuvo acceso a un conocimiento que fue fundamental para su formación porque así escuchó Soul, Jazz, Rhythm & Blues...  Eso era lo que palpitaba en este hombre que se fue haciendo, como intérprete, tocando la batería y la percusión y como cantante educando la voz para poder expresarse con la libertad más absoluta.  Cantar baladas de amor estaba muy bien.  Pero él buscaba otra cosa.

En 1975, con España meciéndose hacia delante buscando el impulso para un cambio profundo, por casualidad una noche, en casa de Pedro, coinciden Jean-Luc Vallet, pianista francés, el flautista y saxofonista Jorge Pardo y el bajista Álvaro Yébenes.  Este será el germen del que surgirá un proyecto tan interesante como es el grupo Dolores.  Hay, de base, un interés común porque son músicos que han esponjado la música que han ido escuchando a lo largo de sus vidas, no un estilo concreto, no solo una estética, sino que sus capacidades creativas son variadas y sus intenciones coinciden: Rock, Jazz, ritmos latinos, ritmos de origen español, todo mezclado en una búsqueda indesmayable por ensayar una experimentación rítmica.  Además, tenían la suerte de poder participar, directa y activamente, del mundo flamenco porque estaban relacionados con músicos y cantaores con los que poder trenzar ideas y ejecutarlas.  


En 1975 aparecía Luna llena, disco firmado por Pedro con la estrecha colaboración de Carlos De La Iglesia, coautor con nuestro hombre de varios temas del álbum donde participan dos de los miembros originales de DoloresÁlvaro Yébenes en el contrabajo, y a la flauta y saxofón, Jorge PardoPedro canta, toca la batería y la percusión, escribe unos títulos él solo, otros los escribe a medias con De La Iglesia, ambos producen el LP.  Un año más tarde, en 1976, el 8 de febrero, Carlos De La Iglesia, nacido en 1947, fallecía en el mismo accidente automovilístico donde la cantante Cecilia perdió la vida.


En 1976 aparece el LP Dolores, firmado por Pedro Ruy-Blas.  En cada canción queda clara la intervención de la banda Dolores.  Vuelven a formar parte de los créditos tanto Jorge Pardo como Álvaro Yébenes y los músicos que amplían el cielo protector del proyecto.  Las canciones están firmadas con diferentes contribuciones entre las que se encuentra la de Hilario Camacho en temas como La niña de los MontoyaPedro escribe algunos de los cortes, toca la batería, la percusión y canta y, algo muy importante, no solamente canta textos, también realiza lo que se conoce como canto scat, improvisación vocal donde el cantante utiliza sílabas sin sentido, onomatopeyas o sonidos vocales para imitar el fraseo y el ritmo de un instrumento como, por ejemplo, la trompeta o el saxofón.  Este es uno de los logros de Pedro Ruy-Blas como intérprete, como cantante de peso y lo demuestra en el tema La ausencia.


En 1977 se editaba La puerta abierta, el segundo disco de Dolores, aquí con la participación de uno de los miembros fundadores del proyecto que no habían intervenido hasta el momento, el pianista francés Jean-Luc Vallet.  De la trilogía que grabó Dolores es el único del que no hemos escogido ningún corte porque hemos preferido seguir con el siguiente LP.  Los motivos es el Tiempo, queríamos que sonase la selección que estaba prevista y que encaja en los 60 minutos del espacio.  Por eso nos pasamos al LP aparecido en 1978, titulado Asa Nisi Masa.


El título, inspirado en una frase recurrente de la película Fellini 8½ de Federico Fellini, sugiere una conexión con el inconsciente y la memoria emocional.  Fue un disco con una producción más ambiciosa donde se trenzan dos corrientes que no se excluyen sino que se integran gracias a la capacidad creativa de los músicos que integran en un todo posible elementos de electrónica con una raíz flamenca explícita.  Esto se consigue porque hay una voluntad de hacer, de descubrir, de elaborar, y para eso están los miembros del proyecto Dolores la colaboración de Paco de Lucía en el tema ¿Por dónde caminas?, que se publicó como Single, como tarjeta de presentación de un trabajo que fue más allá de un mero evento promocional, de un Mira qué cosa más curiosa.  El disco fue el resultado de una afinidad estética que tenía mucho camino por delante para seguir profundizando entre las estructuras del flamenco y la visión renovadora electrónica que traían los nuevos tiempos.  Nos quedamos con ese corte, ¿Por dónde caminas?, para entrar ahora en el disco de 1981 firmado por Paco de Lucía titulado Solo quiero caminar.


Con su colaboración en el LP de Dolores, Paco encontró que era posible abrir ventanas por donde entraban nuevos aires, que lo que había pensado no era una quimera imposible.  Él, que ya era una estrella internacional, buscaba rodearse de músicos jóvenes que no estuvieran limitados por el purismo del flamenco tradicional.  Y de aquella intervención en el disco de Dolores sacó contactos que colaboraron con él en este LP de 1981, entre otros





Jorge Pardo, saxo y flauta




Y





Carlos Benavent, guitarra bajo





Dos músicos relacionados con el mundo del Flamenco porque, dos años antes de que Paco de Lucía publicase su disco Solo quiero caminar, ambos intérpretes habían intervenido en un disco que fue y seguirá siendo un hito en la Música, La leyenda del tiempo, de José Monje CruzCamarón de la Isla.




Este trabajo fue como un faro en la oscuridad.  Se reunieron una serie de intérpretes alrededor de la figura de Camarón y a partir de ese momento nada volvió a ser igual.  Suena la flauta de Jorge Pardo, están los teclados de Manolo Marinelli, el piano de su hermano Rafa Marinelli.  Dos guitarras,




la de Raimundo Amador
 








y la de Tomatito (foto de Alain Jacq)






y un sitar, el de Gualberto




Si suena La leyenda del tiempo no nos podemos olvidar de un momento clave en este disco, el corte Romance del amargo, con un texto de Federico García Lorca




y música de Ricardo Pachón, productor del LP.





Así nos hemos ido acercando al final del programa de hoy.  Nos queda poco tiempo y lo vamos a ocupar con otro hito dentro de las formas flamencas, el álbum Omega, firmado por el cantaor Enrique Morente y el grupo de rock Lagartija Nick.




Otra reunión de intérpretes colaborando para hacer más brillante este cruce de caminos, un sendero final trazado por Enrique Morente  y Lagartija Nick, Flamenco y Rock pero no presentados como dos antagonistas sino como aliados para llegar a una meta luminosa.  Federico García Lorca y Leonard CohenMorente, García Lorca y cohen.  Dos de ellos compartieron conversaciones: el primero y el último.  También compartieron su admiración profunda por el poeta de Granada.  Morente les canta, a uno y otro.


A la derecha, Cohen ante la cuna donde nació Lorca, en la casa natal del poeta en Fuente Vaqueros, Granada.  Hay más fotos de la vida cotidiana de Federico en la Huerta de San Vicente, donde veraneó el poeta con su familia entre 1926 y 1936, fotos debidas a Eduardo Blanco Amor.

En Omega, Lagartija Nick y Morente realizan un trenzado con elementos de Rock y Cante Jondo tomando composiciones de Cohen como First We Take Manhattan, rebautizada para la ocasión como Manhattan.



Lagartija Nick y Enrique Morente

Así terminamos esta edición de Cíclope 3.0 en la que, la cesta de cerezas que salen ensartadas unas con otras, han ido marcando el sentido del programa: bucles en el Tiempo que nos han conducido con un vector eminentemente hispano, de la Caravana española de los Doors al Romance anónimo de Los Pekenikes; un puente, A los que hirió el amor, de Pedro Ruy-Blas, nos ha dejado en una tierra poliédrica donde las armonías entre el Rock, el Jazz y el Flamenco nos han dejado el testamento sonoro de un proyecto tan importante en la música española como el grupo Dolores.  Y con Dolores nos hemos encontrado con Paco de Lucía...y de ahí, al Camarón de la Isla, para cerrar con Enrique Morente y Lagartija Nick.

Espero que te guste el programa.


Enlace:

https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-10-03-26



jueves, 5 de marzo de 2026

Cíclope 3.0 - 03-03-26 - Especial Julian Cope # 6


Julian Cope


Cíclope 3.0 del martes 3 de marzo de 2026.  Comenzamos el mes de marzo con la entrega número 6 del Especial Julian Cope que va a estar ocupado por un solo disco, el espléndido álbum que aparecía el 22 de abril de 1991 con el título Peggy Suicide.


Cope, tras la vivenciación frustrante del álbum de 1988, My Nation Underground, necesitó de un sitio donde esconderse para reactivar una creatividad que se había contaminado de mal humor y malas sensaciones.  No se encerró en sí mismo aislándose del resto de la humanidad sino que convocó a sus colaboradores más inmediatos, Donald Ross Skinner y Mark "Rooster" Cosby más a él mismo bajo el pseudónimo Double De Harrison para grabar Skellington, que vería la luz en el mes de noviembre de 1989.  El disco no pretendía ser otra cosa que una respuesta inicial al fracaso de lo que fue el trabajo anterior, My Nation Underground.  Fue una especie de sublimación de un extraordinario mal sabor de boca.  Le siguió la publicación de Droolian, en 1990, con una grabación de un perfil eminentemente de ensayo, de sonido de maqueta, publicado en principio para recoger fondos de ayuda económica para Roky Erickson de la banda 13th Floor Elevator.  Ambos trabajos tuvieron una distribución a través de sellos independientes: primero con el de Cope y después a través de la independiente Zippo Records.  Fue un punto de inflexión en las relaciones de nuestro hombre con el sello Island Records, con quien tenía un contrato y que provocó ciertas fricciones.  No hubo más consecuencias y las conversaciones entre ambas partes llegó a buen puerto, facilitando que Cope entregara el material para su próxima LP, un disco tan brillante que tanto la audiencia como la crítica especializada coincidieron en el mismo punto: lo mejor que había grabado Julian Cope en su historia como artista.

Peggy Suicide es un disco doble dividido en 4 Phases, cada una ocupando una de las cuatro caras.  Un total de 18 canciones de las que escucharemos en el programa de hoy 11.

El álbum se publicaba el 22 de abril de 1991 con unos créditos en los que de nuevo aparecen los colaboradores habituales de Cope de los últimos tiempos: Donald Ross Skinner al bajo, guitarra eléctrica, teclados, órgano, piano y batería; Mark Rooster Cosby en la batería, percusión y congas.  Julian Cope con el pseudónimo DeHarrison o Double DeHarrison, voz, guitarra acústica y eléctrica, bajo, sintetizador Moog, sintetizador de cuerdas y arreglos de cuerdas.  Se sumaron para la ocasión una serie de músicos de sesión para intervenir en casos específicos con instrumentos variados.  La primera edición del álbum incluía extensas notas de portada en las que Cope explicaba el significado de cada canción y afirmaba que todo el trabajo era una meditación sobre la relación de la humanidad con la Madre Tierra.  Aunque hemos reproducido la carpeta del disco más arriba, vamos a verla en una foto ampliada



  

El diseño estuvo en manos de Darren Woolford, fotógrafo, ilustrador y diseñador gráfico australiano.  La composición de portada se debe a la pintora Darina Roche.  En el interior de la carpeta Cope explicaba la génesis del trabajo:

"En el verano de 1990, tuve una visión del mundo.  En ella veia a la Madre Tierra: una enorme diosa erguida y orgullosa, pero con la cabeza echada hacia atrás, dolorida y confundida por el trato que la humanidad había decidido imponerle.  Su cabello era el viento que rodeaba el mundo y su brazo izquierdo estaba extendido, con la luna girando en el dedo índice de su mano izquierda.  Estaba magullada por el vertido de sustancias químicas, y su expresión era de éxtasis y tristeza religioso/espiritual.  Rayos de luz resplandecientes perforan el centro de su cráneo, como el agujero de la capa de ozono hace que la luz solar atraviese el Polo Norte.  Esta clásica imagen mítica de la iluminación del alma reflejaba irónicamente la supuesta muerte del mundo por el Efecto Invernadero.  Era una hermosa y absurda espada de doble filo.  Esta enorme Madre Tierra se encontraba al borde mismo del precipicio más alto del Infinito, y estaba a punto de saltar...  Tenía que grabar este disco sobre la descabellada situación.  Hoy en día llamamos a la Madre Tierra Peggy Suicide".

Aparentemente concebido como un álbum conceptual sobre un posible colapso ecológico y social, el disco busca crear estados de ánimo con una colección de canciones que vamos a escuchar en el mismo orden en que aparecen en el disco.  El primer tema que suena es Pristeen, una canción de la que Cope dice

"Trata sobre un hombre que se enamora de su mujer ideal, vive con ella un tiempo y descubre que no es así en absoluto,  simplemente había proyectado su propia imagen en ella, y su amor se transforma gradualmente en odio.  Es una metáfora de la relación del hombre con la Madre Tierra: al principio creíamos que era la Diosa que todo lo da.  Cuando descubrimos que no lo era, surgieron religiones que insistían en el dominio sobre la tierra.  Como dijo Jim Morrison: "¿Qué le hemos hecho a la Tierra?...  La hemos atado con vallas y la hemos hundido".

Sigue Double Vegetation, una canción que, explica Cope,

"se burla del terror que los intelectuales liberales blancos infligen a cualquiera que crea en algo.  Antes eran los comunistas, ahora Alá viene a por nosotros. Simplemente hemos reemplazado a uno por el otro.  Ahora todos le tenemos tanto miedo al Islam que nos está convirtiendo en niños aterrorizados que corren hasta el fondo de las sábanas.  Saddam Hussein no es el Islam.   El petrodólar es una herramienta de los extremistas chiítas y no debemos pensar que todos los musulmanes están locos.  Es como si un árabe pensara que todos los católicos pertenecen al IRA".

East Easy Rider, es una canción que habla de un viaje tranquilo dentro de ti... 

"Me parece que la rueda nos va a matar.  Te pasas la vida convencido de la libertad y de la carretera.  El coche por los dos carriles, la película sobre conducción, el deportivo descapotable, la moto como metáfora fálica, todo ese rollo.  Luego descubrimos que la contaminación nos va a matar y que más nos vale que nos comportemos de forma rápida.  Este doble absurdo no debería pasar desapercibido para ninguno de nosotros, sobre todo esto: si no nos movemos, y pronto, nuestros hijos echarán un vistazo al mundo que les hemos dejado y nos matarán mientras dormimos".

Seguimos con Promised Land, Tierra prometida,

O Gran Bretaña de Rodillas.  Esta canción trata sobre un hombre que recorre cada camino, cada calle, cada recodo de las Islas Británicas.  Está atónito, deshecho y confundido por la desunión de su país.  Los ricos se enriquecen cada vez más, los sin techo aumentan cada día. La Thatcheración les dolía la espalda, pero desde que grabé esta canción en septiembre, se ha convertido en la Bruja Aburrida de Dulwich, una conductora del asiento trasero, intimidando a John Major, con el yerno al frente.  Aún así, debemos actuar ahora. Es nuestro DEBER.  Hay un profesor de política en la Universidad de Princeton, Alan Ryan, que, hablando de democracia, dice: "Es deber de todo ciudadano saber cuándo obedecer y cuándo DESOBEDECER a su gobierno". ¡Exacto!

El disco tiene una mezcla entre el sonido electro acústico de las guitarras y las guitarras eléctricas.  Sonidos calmados y canciones de estructura frenética como esta Hanging Out and Hung Up on the Line, de la que nuestro hombre dice que

"es una canción de conducción psíquica. ¿Conoces esa sensación a altas horas de la noche, o quizás muy temprano, como a las 4:30 de la mañana, en el que tu mente va a un lugar donde estás totalmente indefenso? Tus miedos más profundos surgen de tu inconsciente y piensas: ¡Dios mío! Todavía no he hecho esto o ¿Y si no doy la talla en esto otro?  En ese punto, tu mente se embarca en un viaje sin gloria, compitiendo como un loco por todos los videojuegos de carreras que nunca quisiste probar.  Supongo que parece que estoy pasando el rato y colgado en la línea".

Ahora damos un salto hacia atrás en el Tiempo y volvemos al año 1990, al álbum Droolian, el disco que Cope grababa para sacar dinero y poder ayudar, económicamente, al alma y motor del grupo 13th Floor Elevator, el guitarrista, compositor y cantante, Roky Erickson.  En ese disco incluye un corte de 1 minuto y 57 segundos titulado Safe Surfer.  Lo escuchamos y volvemos al álbum que ocupa esta sexta entrega del Especial Julian Cope, Peggy Suicide, de 1991.  Aquí se incluye otra vez ese corte que acabamos de escuchar solo que con dos diferencias: el título, que pasa de estar escrito con dos palabras a una sola, Safesurfer, y lo más importante, la duración: pasa de 1 minuto y 57 segundos a 8 minutos, además de un planteamiento y resolución inmensamente más rico.  Aquel tenía sonido maqueta, incompleto, este está finalizado.  De la canción cuenta Cope 

El tema es una larga reflexión sobre el SIDA y sus consecuencias.  Es ese tipo que todos conocemos, que escuchas hablando con una chica diciendo No soy como los demás, cariño. ¿No confías en mí?  Como si el VIH nunca fuera a desaparecer.

Una canción amorosa y sexy resulta la que suena a continuación, If You Loved Me At All.  Sobre la contaminación versa el siguiente corte, Drive, She Said.  Nuestro hombre aclara el contenido de la composición:

"Es una canción anti-conducción que habla sobre una diosa loca llamada Pollutia.  Todos los días me pongo mi máscara anti-contaminación en su honor.  Luego voy en bicicleta y veo a los londinenses en coche intentando suicidarse y matar a otros, pero sobre todo a mí.  Esta sociedad nos dice que conducir mola: si quieres ser guay, conduce. Si no quieres ser guay, usa el transporte público o camina: Acéptalo, no es muy civilizado, sí, podríamos arrastrarnos, pero prefiero conducir, dijo ella..."

Llama la atención que algunos cortes del álbum tengan una duración tan breve como es el caso de la composición que va a sonar ahora, You....  Ocupa 1 minuto y 46 segundos y nuestro protagonista nos dice que

"Es un diálogo entre la Mente Consciente y la Mente Inconsciente.  La Mente Consciente vive el presente, pero finge comprender. Actúa como una mezcla entre Tony Wilson (productor británico, ingeniero de sonido y manager) y Bill Drummond (prolífico artista, músico, productor y escritor escocés, representante de Cope a principios de los 80).  La Mente Inconsciente mira hacia la eternidad y es un alma confiada.  Vive en la esperanza eterna, es estafado por los Greedheads y parece Iggy Pop interpretando a Syd Barrett".

Para aclarar algunos términos un tanto confusos: Greedheads es un término informal y despectivo, popularizado por el autor Hunter S. Thompson (1937-2005), que se refiere a personas extremadamente avaras, egoístas y obsesionadas con la acumulación de riqueza y poder. Generalmente describe a individuos en posiciones de influencia, como en Wall Street o la política, cuya motivación principal es la codicia.

Por cierto, se me pasaba reseñar algo curioso: el título del álbum, Peggy Suicide, es un juego de palabras hecho a partir de la canción Peggy Sue de Buddy Holly.

Estamos en la recta final del programa de hoy y llegamos a una composición muy interesante, el corte titulado Leperskin.  Las ideas sobre el medio ambiente, la ecología, la política...las había tratado Cope con anterioridad, pero no de una manera tan clara y transparente como hizo en esta ocasión.  El Community Charge, conocido popularmente como Poll Tax, el Impuesto de Capitación, sustituyó el sistema anterior, basado en el valor de la propiedad, por una cantidad fija para cada adulto, considerada injusta para penalizar a los pobres.  Los disturbios por el Poll Tax, el Impuesto de Capitación de 1990 en el Reino Unido, fueron una serie de violentas protestas contra el nuevo impuesto local de tasa fija introducido por Margaret Thatcher.  La marcha principal del 31 de marzo en Trafalgar Square, Londres, atrajo a 200.000 personas, lo que provocó graves disturbios, cientos de heridos y detenidos, marcando el declive político de Thatcher.  Aunque hubo más de 6.000 acciones a nivel nacional, los disturbios en Londres del 31 de marzo de 1990 fueron los más significativos en un siglo, con 3.000 manifestantes enfrentándose a la policía con ladrillos y botellas.  La desobediencia civil masiva, con millones de impagos, y la violencia social forzaron la sustitución del impuesto municipal y contribuyeron directamente a la dimisión de Margaret Thatcher en noviembre de 1990.  El movimiento fue una manifestación de resistencia popular organizada contra una medida impopular, que transformó el panorama político británico de la época.  Y Julian Cope estuvo allí, formando parte de los manifestantes.  



Londres, Lambeth Bridge, Marcha Anti Poll Tax, el Impuesto de Capitación.  En la instantánea, de Lynne Patterson, parte de la banda de Julian Cope..  De izquierda a derecha, Donald Ross Skinner, Pam Pammo Young y Rooster Cosby. 


Leperskin habla del Poll Tax, el Impuesto de Capitación que, en algunas zonas de Londres, estaba en 521 £.  En la canción aparecen citados dos barrios londinenses, Lambeth y Wandsworth, dos de los barrios con más poder adquisitivo.  En Lambeth se encuentran el London Eye, el Royal National Theatre, el Royal Festival Hall, el County Hall y la estación de Waterloo. Wandsworth, con sus bajos impuestos municipales y la abundancia de espacios verdes, es especialmente popular entre familias y jóvenes profesionales gracias a su combinación de encanto rural, vida junto al río,  seguridad y buenas conexiones de transporte con el centro de Londres.  Según Cope
la canción es para todos los leprosos de Lambeth.  Al cruzar Clapham Common, pasas por un cartel que dice que sales de Lambeth, una zona libre de armas nucleares, seguido de otro que proclama Wandsworth, el distrito más brillante.  Aburrido... 
Esta canción se grabó en otoño de 1990.  Desde entonces, Margaret Thatcher, comenzó su despedida del mundo de la política de forma arrolladora.
Terminamos esta edición de Cíclope 3.0 dedicada al Especial Julian Cope Número 6 con una historia, un relato hecho canción como es Las Vegas Basement.  Volvemos con nuestro protagonista en el mes de abril.
Espero que te guste el programa.

Enlace:


miércoles, 25 de febrero de 2026

Cíclope 3.0 - 24-02-25 - Especial Marianne Faithfull # 5

 


Marianne Faithfull - 1987
Foto de Tony Wright


Cíclope 3.0 del martes 24 de febrero de 2026.  Cerramos el mes con la entrega número 5 del Especial Marianne Faithfull.  La edición anterior de este Especial terminaba con dos cortes de la banda sonora de la película Trouble in Mind, dirigida por Alan Rudolph en 1986 y cuya partitura compuso Mark Isham.  Aquellos dos fragmentos que escuchamos estaban cantados por nuestra protagonista.

















En 1985, el productor norteamericano 
Hall Willner, organizó la grabación de un disco homenaje a la música de Kurt Weill que apareció con el título Lost In The Stars - The Music Of Kurt Weill, Perdido en las estrellas - La música de Kurt Weill.  La nómina de intérpretes y colaboradores fue extensa y enjundiosa: StingStan Ridgway, el motor de la banda Wall of Voodoo, la voz de The Psychedelic Furs, Richard Butler, John Zorn figura de la vanguardia musical, Lou Reed, la pianista Carla Bley y el saxo de Phil Woods, Tom Waits, el brujo Todd Rundgren, el contrabajo de Charlie Haden y la multinstrumentista Sharon Freeman, y Marianne Faithfull junto al guitarrista británico y productor Chris Spedding, interpretando Ballad Of The Soldier's Wife, que es precisamente con lo que abrimos esta edición de Cíclope 3.0, haciendo un bucle en el tiempo para recuperar esta grabación que se quedó fuera en la edición anterior del Especial que cerramos en 1986.


Hall Willner (1956-2020), fue un productor musical estadounidense que trabajó en grabaciones, películas, televisión y eventos en vivo.  Fue el responsable directo de la resurrección de Marianne Faithfull como artista.

Faithfull estuvo inmersa en una espiral de autodestrucción desde finales de los años 60 hasta los primeros años de la década de los 80.  El primer anillo que atravesó de ese bucle fue su inicio en el consumo de heroína, adicción que la tuvo atada desde 1969 hasta 1986, 17 años en los que se balanceó sobre el abismo de la muerte.  Consiguió salir de su estado existencial paupérrimo, dejó atrás los días sin techo, las noches durmiendo en la calle, con frío, lluvia, calor...pero la heroína la mantuvo atrapada a pesar de haber realizado grabaciones de discos como Broken English cerrando los años 70, disco que parecía que lo que quedaba era poder realizar el vuelo del Ave Fénix mirando al futuro.  Pero en realidad tenía plomo en las alas y no podía cubrir las distancias que en verdad intentó ensayar.  Hasta 1983/84, fechas en las que el productor Hall Willner se fija en ella y considera que en el proyecto que se trae entre manos, revitalizar la música de Kurt Weill, Faithfull puede participar por derecho propio, porque esa voz encaja perfectamente en la idea de cabaret oscuro que él tiene en la cabeza.  La voz de Faithfull es lo idóneo para que entone la ironía, la tristeza macabra que se ríe de su propio dolor.  Enlaza la capacidad interpretativa de ella con el talento de un músico como Chris Spedding,


camaleónico guitarrista que había colaborado con una amplia lista de músicos entre los que se encuentran John Cale.  
Spedding es capaz de dar la imagen de un rocker, vestido con pantalón vaquero, botas y cazadora de cuero, rematando su perfil con un tupé marcado con fijador.  Y después realizar los arreglos imprescindibles como hizo con ese corte que escuchamos al comienzo del programa, Balada de la esposa del soldado.
Las conversaciones entre Willner y Faithfull fueron a más, y él supo tocar las terminales más sensibles del sentido existencial de nuestra protagonista.



  
De entrada preparó un programa de canciones ajustadas a la voz actual de Faithfull: versiones de temas estándars del Jazz, composiciones conocidas de Bob Dylan, alguna revisión de temas interpretados hacía tiempo por ella misma pero que tenían nuevas posibilidades al ser re-interpretadas como As Tears Go By.  Hasta una composición nueva escrita para la ocasión por Tom Waits y su esposa Kathleen Brennan, el tema Strange Weather.  En definitiva, un poco de lo que siempre había hecho: cantar canciones escritas por otros pero ahora con una voz nueva, voz rota, dramática, pero por eso mismo revalorizable.  En los estudios de grabación todo un comité de bienvenida, una delegación de músicos entre los que se encontraban





Bill Frisell, compositor y guitarrista de Jazz americano
    






Michael Gibbs, compositor, arreglista, director musical, productor







Fernando Saunders, guitarra bajo, compositor








J.T. Lewis, batería de Brooklyn, New York




Sharon Freeman, intérprete de la trompa, pianista, compositora






Garth Hudson, acordeón.  Uno de los fundadores de The Band







El pianista y guitarrista Mac Rebennack, más conocido por el alias artístico Dr. John







Robert Quine (1942- 2004), guitarrista americano que formó parte del proyecto Richard Hell & The Voidoids






William Schimmel
, músico americano que toca el acordeón 








Lew Soloff (1944-2015), trompeta y fliscorno americano, compositor 



    


Los créditos recogen también la lista de músicos de sesión encargados de los instrumentos de cuerda (violines, violas, violonchelos), metal (saxofón), y alguno más.  Las canciones escogidas van desde los estándares del Jazz como Yesterdays, una composición que interpretaron entre otras voces la de Billie Holiday, Penthouse Serenade (When We're Alone) que el pianista y cantante Nat King Cole grabó en 1952 sólo como Penthouse Serenade en un disco instrumental, o A Stranger On Earth, un tema que había adaptado Dinah Washington, cantante estadounidense de blues, R&B y jazz, activa desde la década de los 40 del siglo pasado hasta principios de los 60.  Como ha quedado dicho más arriba, la canción que le da título al álbum, Strange Weather, compuesta por Tom Waits y su esposa Kathleen Brennan.  Y la tanda de versiones de composiciones coetáneas a Faithfull como la que realiza de la canción original de Bob DylanI'll Keep It With Mine, o la reelaboración de As Tear Go By.  De esta canción de Mick Jagger, Keith Richards y el entonces manager de los Rolling Stones, Andrew Oldham, que le regalaron para que lo estrenase en su LP de debut de 1965, Marianne Faithfull, lo que hacemos en el programa es volver a escuchar aquella versión, la primera, para que puedas apreciar la diferencia por los matices de la voz: de la voz cristalina e inocente de aquella muchacha joven a la voz rota, áspera de esta mujer que canta con melancolía sobre el rastro de unas lágrimas que son pasado inmediato.

La labor del productor Hal Willner fue fundamental en todo lo que significó la vuelta artística de Marianne Faithfull porque actuó como un catalizador que le permitió, por un lado, superar su imagen idealizada de musa de los años 60 y por otro, superar sus adicciones para renacer como una intérprete madura y respetada.  Su colaboración comenzó en los primeros años de los 80 y fue clave para redefinir el sonido de Faithfull: con la intervención en el álbum homenaje a Kurt Weill, el productor Willner puso el primer tramo del camino de la nueva Faithfull, un sendero con dirección hacia un estilo de cabaret oscuro, con mucho blues y mucho jazz.  Todo centrado en la voz característica de nuestra protagonista.  Cuida de ella como hemos visto más arriba en este texto, reuniendo la colaboración de músicos de talla que, en algunos casos, ya habían trabajado con ella y que ayudaron a crear un ambiente sonoro perfecto.  El productor buscó qué canciones podría interpretar, siempre consultando con ella su opinión y sus afinidades con una lista de posibles opciones, siempre buscando cómo potenciar su voz, la forma de dejarle libertad a la hora de realizar toda una interpretación dramática con la textura de su voz característica.  

Más allá de intervenir de forma influyente en la grabación y producción de un disco, Willner fue un cómplice constante.  Su relación profesional estaba fundamentada en una profunda amistad, lo que facilitó que el productor tuviese siempre una meta más allá de los intereses prácticos del negocio de la música.  Apreciaba la individualidad de ella como persona, como cantante, y se centraba en potenciar todo lo positivo que había en la intérprete.  Estuvo junto a Faithfull no solo en una ocasión sino en varias, por ejemplo en trabajos tan importantes como el disco Blazing Away de 1990.




Grabado en directo entre los días 25 y 26 de noviembre de 1989 en la Catedral de Santa Ana en Brooklyn, Nueva York, el álbum recoge el sonido en directo de Marianne Faithfull y de los músicos que le acompañaron en esta ocasión que fueron casi los mismos que colaboraron en Strange Weather, el disco de 1987.  Repiten Fernando Saunders, guitarra bajo, el acordeón de Garth Hudson, la trompeta y el fliscorno de Lew Soloff.  La guitarra eléctrica la van a manejar otros músicos que no son Bill Frisell, que fue quien la tocó en el álbum anterior.  En este álbum serán



Marc Ribot

  

Y



Barry Reynolds, que colaboraba con Faithfull desde finales de los años 60. 


La grabación de aquella actuación es sencillamente tremenda, no solo por la calidad del sonido sino por la interpretación instrumental de los músicos y lo que fue la forma, la manera de cantar que tuvo nuestra protagonista.  El disco es para escucharlo al completo, canción tras canción que, como está grabado en vivo, no tiene pausas entre un corte y otro.  Para hacerte más partícipe del ambiente, el Cíclope va a programar los cortes de dos en dos, para que el efecto sea lo más cercano a la audición del álbum.  Como Blazing Away cierra el programa no nos va a dar tiempo a escuchar sino tres temas.  Empezamos con un bloque formado por dos canciones, She Moved Through The Fair y Broken English.  La primera de las dos pertenece a la época Folk de Faithfull, un tema tradicional que grababa en 1966 en su LP North Country Maid.  En este Blazing Away ella realiza los arreglos y la canta a capela, solo con su voz.  La segunda canción es la que le dio título a su álbum de 1979.  Cerramos con una composición original del guitarrista Barry Reynolds titulada Guilt, perteneciente también al LP de 1979, Broken English.

Así terminamos esta quinta entrega del Especial Marianne Faithfull.  Espero que te guste el programa.


Enlace:

https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-24-02-26