jueves, 3 de febrero de 2022

Cíclope 3.0 - 01-02-22 - Especial Dead Can Dance # 6


Dead Can Dance # 6

Cíclope 3.0 del martes 1 de febrero de 2022.  Primer martes del mes de febrero y Sexta entrega del Especial Dead Can Dance.  Comenzamos por el final de la edición anterior de este Especial.  Nos quedábamos con Lisa Gerrard en solitario, con su primera incursión en los estudios para grabar lo que es su primer álbum sin la compañía de Brendan Perry ni de ningún otro miembro de Dead Can Dance.  


Realizado con músicos en su gran mayoría de nacionalidad australiana, The Mirror Pool aparecía en 1995.  Es un disco que incluye temas que ya había interpretado Gerrard en vivo con DCD pero que ahora recibían el primer registro en estudio.

En el andamiaje y tornillería del álbum son importantes dos colaboraciones: la Orquesta Filarmónica de Australia, con arreglos y dirección de John Bonnar y, sobre todo, el músico australiano Pieter Bourke, compositor, productor e ingeniero de sonido que, a partir de este trabajo, va a formar un dúo temporal con Lisa.



Pieter Bourke 

La contribución de Bourke pasa por tocar instrumentos orientales de percusión, como la tabla, hacer palmas e incluso hacer coros.

Será más tarde, en trabajos posteriores, cuando además de tocar también compondrá a medias con Gerrard.



Lisa Gerrard
La gran mayoría de composiciones de The Mirror Pool se deben a ella pero también se encuentran versiones de temas tradicionales como La canción de amor persa (El arma de plata) con la que comenzamos el programa de hoy, una pieza tradicional originaria de la ciudad de Shiraz, en el centro-sur de Irán.  Entre las versiones que se recogen en el disco una particularmente interesante, la titulada Largo, una de las melodías más conocidas compuesta por Georg Friedrich Händel (1685-1759), perteneciente a su ópera Jerjes, estrenada por primera vez en 1738.  La obra se desarrolla en Persia, la actual Irán, el año 480 antes de Cristo y está protagonizada por Jerjes I de Persia que canta, al inicio, el aria Ombra mai fu, conocida con el nombre de Largo.
Un tema más de este primer disco en solitario de Lisa Gerrard y entramos en el álbum de Dead Can Dance firmado y publicado en 1996 con el título Spiritchaser.




Bajo los auspicios del sello discográfico 4AD, como era habitual, el séptimo disco de estudio de DCD se publicó el 17 de junio de 1996 y nada más ver la luz se comenzó a hablar en los medios especializados de la posibilidad de que este fuese el último trabajo que editaban DCD, que el proyecto había llegado a un final lógico, dado que el álbum es más resumen que una plataforma de impulso para seguir hacia delante.  Además estaban las tensiones personales y creativas entre Perry y Gerrard, aquejados de un cierto agotamiento en la actividad creativa conjunta del tándem, lo cual contribuyó a aumentar el rumor de separación.
Todo esto me parece harto matizable: no estoy de acuerdo con que el álbum sea un resumen más que una continuidad hacia delante porque, entre otras cosas, no sólo no cesan en sus exploraciones de posibilidades de buscar y encontrar puntos de fuga en la música, escuchada desde un punto fundamentalmente étnico, sino que además se modernizan porque hasta el momento no habían utilizado nunca las posibilidades que dan los samplers y aquí hacen una samplerización de un tema de The Beatles, en concreto de George Harrison, aquel hindú Within You Without You incluido en el mítico Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band.  Y saben perfectamente dónde encajarlo en el tema Indus, que es uno de los que selecciona el Cíclope.  Que es un adelante y no un resumen también porque amplían los horizontes de las estructuras musicales, cambiando de aquel Mundo Renacentista y Medieval de Aion de 1990 por un mundo más étnico, más tribal, aspectos que desarrollarían años más tarde porque, sí, efectivamente, Dead Can Dance se separaron...momentáneamente.  Gerrard y Perry se dedicaron a trabajar por separado.  Ella colaborando con músicos y dedicándose principalmente a la composición de bandas sonoras de películas; él, graban, menos que ella, y centrándose en el taller de percusión que dirige.  DCD tardarían 16 años en volver a grabar un disco, sería en el año 2012.  Pero esa es otra historia a la que llegaremos a su debido tiempo.  Ahora nos quedamos con el disco de 1996, Spiritchaser, un trabajo donde los instrumentos de percusión van a tener un marcado protagonismo.
Los miembros de DCD son nómadas, pocos repiten en la formación exceptuando, claro está, al dúo Gerrard/Perry, y en ocasiones Peter Ulrich, batería percusionista que estuvo en los primeros trabajos de la banda y habitual en las actuaciones en vivo como es el caso del álbum inmediatamente anterior, Toward the Within de 1994, donde él está presente en los créditos, así como otros instrumentistas básicamente de útiles de percusión como Ronan O'Snodaigh, Lance Hogan y Robert Perry (hermano de Brendan).  Hogan está detrás también de la guitarra eléctrica y la guitarra bajo.  Renaud Pion se encarga del clarinete turco.  Perry y Gerrard cantan y tocan el resto de instrumentos.


Ronan O'Snodaigh









Lance Hogan



Robert Perry









Renaud Pion


Spiritchaser está producido por el binomio Perry/Gerrard y grabado en Quivvy Church.

Quivvy Church es una iglesia desacralizada y convertida en vivienda, propiedad de Brendan Perry.  Se encuentra en Cavan, Irlanda, y además de ser su casa es también el lugar donde tiene su taller de percusión e imparte clases.



Quivvy Church











Interior 1




Interior 2




Uno de los dos dormitorios de la ex-iglesia, casa y taller.






El Control Central para trabajar con el Sonido


De los 8 cortes que forman Spiritchaser, el Cíclope selecciona 5 entre los que se encuentra La canción de las Estrellas, uno de los temas interesantes de este trabajo tanto por el sonido como por el contenido, de dónde toman DCD la idea.  Utilizan dos textos relacionados con los rituales de los indios algonquinos y otro perteneciente a una invocación del vudú haitiano.  Los indios algonquinos son un grupo de pueblos nativos de Canadá, Estados Unidos y norte del estado mexicano de Coahuila.  Practicaban el animismo, creían que todas las cosas en la naturaleza como los animales, los vegetales, las montañas, los ríos...tenían espíritus que podían hacer el mal o el bien.

El tejido de este disco de Dead Can Dance está formado por los hilos que conectan con ese espíritu armónico (suscribiendo el título de una obra de Joscelyn Godwin) "entre el cielo y la tierra", como una especie de crisol que recoge las vibraciones de unos viajeros que transitan en caravana por caminos antiguos y modernos.


Joscelyn Godwin (foto de la derecha) es un compositor inglés, musicólogo y traductor conocido por su trabajo de música antigua, paganismo y música en el ocultismo.  En 1987 se publicaba Armonías del Cielo y la Tierra.  La dimensión espiritual de la música desde la antigüedad hasta las vanguardias, de la que se incluye un fragmento en la cubierta del disco Spiritchaser y que resulta muy apropiada para hablar del contenido del álbum y, una vez más, el sentido del nombre de la banda.  Este es el fragmento: 

"En la mayoría de instrumentos musicales la caja de resonancia está hecha de madera mientras que el auténtico generador de sonido es de origen animal.  En culturas donde la música se usa aún como una fuerza mágica, la construcción de un instrumento implica siempre el sacrificio de un ser vivo.  El alma de ese ser entra, pues, a formar parte del instrumento, y en los sonidos que emite se deja oír la "voz de los muertos", siempre presente entre nosotros"

El disco está dedicado a la memoria de Mark Gerrard, hermano de Lisa, y Eleanor Vormehr, hermana de Klaus Vormehr, ineniero de sonido de dos de las composiciones del álbum.

Hasta aquí el número 6 del Especial Dead Can Dance.  Volveremos con ellos el próximo mes de marzo.

Espero que te guste el programa.


Enlace:

https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-01-02-22




jueves, 27 de enero de 2022

Cíclope 3.0 - 25-01-22 - Especial The Jazz Butcher # 1


Pat Fish 
(1957-2021)



Cíclope 3.0 del martes 25 de enero del nuevo año 2022.
El 5 de octubre del año 2021 fallecía en Inglaterra Pat Fish.  El día anterior a la fecha de su muerte la banda capitaneada por él, The Jazz Butcher, anulaba una actuación en vivo por indisposición del cantante y guitarrista, Pat Fish.  Él mismo salió a escena y pidió disculpas por un estado de salud un tanto quebrada que le impedía dar lo mejor de sí mismo.  Todo el público asistente quedaba citado para una próxima actuación que sería debidamente anunciada.  Pero dicha actuación no se pudo llevar a cabo: al día siguiente, El Carnicero del Jazz, fallecía por un ataque al corazón.  Tenía 64 años.
Desde hace tiempo tenía previsto dedicarle el Especial Discografía a The Jazz Butcher.  Ahora, con motivo de la desaparición de su alma-mater, es cuando se ha hecho realidad, inaugurando una novedad en el programa que ya comenté a finales del año pasado: la apertura de una segunda entrega del formato Especial Discografía.  A partir de esta edición de Cíclope 3.0 habrá dos programas Especial Discografía, uno como siempre, el primer martes de cada mes, y ahora, además, el último martes.  Así que en el primer martes continuamos el Especial Dead Can Dance, hoy 25 de enero, último martes del mes, comenzamos el Especial The Jazz Butcher, primera entrega.

Pat Fish nació como Patrick Huntrods en Londres el 20 de diciembre de 1957 y se crió principalmente en Northampton, uno de los núcleos urbanos más grandes de Inglaterra.  Comenzó a actuar mientras estudiaba Filosofía en Oxford a finales de los 70, tocando en bandas de existencia efímera como Nightshift, The Institution o Sonic Tonix, bandas que nunca grabaron un disco pero que sirvieron para que más tarde se formara el núcleo de una banda estable y duradera.  Fish inventó por primera vez su personaje de Jazz Butcher en 1982.  Unas veces escrito así y otras añadiéndole el artículo The por delante, The Jazz Butcher fue el vehículo de expresión de su prolífico cantante y principal compositor, un excéntrico y arquetípico británico cuyo agudo ingenio de observación y dones melódicos condujeron al grupo a través de constantes cambios de alineación y estilos: Jangle Pop, Jazz, Punk, Cabaret y novedosas melodías excéntricas, se conjugaban en una banda donde los miembros casi cambiaban a diario y cuyo nombre también sufrió transformaciones (The Jazz Butcher Conspiracy, The Jazz Butcher And His Sikkorskis From Hell, The Jazz Butcher Group...) aunque la denominación que más perseveró fue la de The Jazz Butcher.
Independientemente de los músicos involucrados en el proyecto, el estilo de la música que hicieran o el nombre que tuvieron, Fish escribió y grabó a la vez canciones alternativamente divertidas y desgarradoras, tremendamente complicadas y alegremente sencillas.  Desde el debut del grupo en 1982, hasta el año 2016, el talento de Fish nunca decayó y las obras completas de Jazz Butcher son un argumento sólido para su inclusión en el panteón de los grandes excéntricos musicales británicos.

El ecléctico debut de The Jazz Butcher en 1983, In Bath of Bacon, fue casi un disco en solitario de Fish, encargándose de la composición tanto de la música como de las letras de las canciones.  Pero en los créditos aparecen un montón de músicos, alguno de ellos antiguos compañeros de aquellos grupos/proyectos de efímera existencia como es el caso de The Institution.  Antiguos compañeros de esta banda serían Richard Ian, más conocido por el nombre artístico de Rolo McGinty, fundador de The Woodentops, y Max Eider, antiguo compañero de estudios de Filosofía en Oxford.




Richard Ian, conocido como Pluto y sobre todo como Rolo McGinty










Max Eider













In Bath of Bacon es un trabajo difícil de definir. Esto sería una característica general que definiría el espectro musical de Pat Fish de quien se puede decir que es un verdadero camaleón de estilos y, en este disco, más que en ningún otro.  Lo que resalta más es el carácter embrionario de los estilos de las canciones, estilos que exploraría con más confianza en álbumes posteriores.  Aquí el calidoscopio sonoro incluye hasta la inclusión de cameos de canciones de otros, como el estribillo de Born to Be Wild de Steppenwolf en Poisoned by Food.
El álbum está producido por el batería Lionel Brando y Pat Fish.

En 1984 aparecía el segundo LP de la banda con el título The Gift of Music.  No llevan nada más que un año de existencia y publican una especie de Grandes Éxitos...  Sí, porque en realidad se trata de temas aparecidos en formato Single y que no han sido, por el momento, incluidos en ningún disco.  Entre otras cosas porque llevan tan solo un disco de estudio.  Paradojas aparte, The Gift of Music contiene versiones de Jonathan Richman (Roadrunner), declaraciones de admiración como el tema dedicado al que fue vocalista del grupo británico The Fall, Mark Smith, en Southern Mark Smith, o temas de títulos tan sugestivos como El Carnicero del Jazz se reúne con el Conde Drácula.
Como cierre tenemos el segundo álbum de estudio, A Scandal in Bohemia, también de 1984, como el anterior.  Aquí la lista de colaboradores se había estabilizado incluyendo al ex- bajista de Bauhaus, David J, en la batería Owen Jones y Max Eider en la guitarra.





























Este disco, que está lleno de canciones excelentes y memorables, reúne referencias hábilmente trenzadas de diversos estilos.  Las letras son irónicas y, a menudo, ingeniosas.  La calidad del sonido es mucho mejor que el de su lanzamiento anterior porque el productor sería John A. Rivers, un habitual de las grabaciones del sello independiente escocés 4AD.  El diseño de la carpeta del LP se debe al ingenio del dibujante Hunt Emerson.
Y con 2 temas de este A Scandal in Bohemia, The Jazz Butcher se despiden hasta el último martes del mes de febrero.

Espero que te guste el programa.

Enlace:



jueves, 20 de enero de 2022

Cíclope 3.0 - 18-01-22


Portada del disco Blue Shadow de 2020 de Mingo Balaguer, epicentro del programa de hoy

 

Cíclope 3.0 del martes 18 de enero de 2022, edición repleta de buenas vibraciones de Blues aunque al comienzo suenen otras historias.  Empezamos recuperando el sonido de una banda de finales de los 60 principios de los 70, un grupo que respondía al nombre de Spooky Tooth.




El origen de estos Spooky Tooth se remonta a finales de los años 60, en Inglaterra, cuando el vocalista Mike Harrison (en la foto, en el centro) formaba parte del grupo The VIP's, un quinteto de tendencias blueseras y algo duras, de cortísima discografía.



The VIP's
(Mike Harrison primero por la izquierda)



Harrison cambiaría la dirección musical de la banda y escogería un perfil donde el blues se mezclaría con el rock, se cambiaron el nombre y pasaron a llamarse Art.  Mantuvieron la forma de quinteto y dejaron una discografía breve: un LP titulado Supernatural Fairy Tales, de 1967.  El diseño de la portada dejaba claro qué vector seguía su contenido.




Por esas fechas, 1967, recala en Inglaterra un músico norteamericano, Gary Wright, que tenía como señas de identidad su extraordinaria versatilidad para tocar el piano y el órgano.  Conoce a los miembros de Art, en concreto entabla conversaciones y sesiones improvisadas con el vocalista, Mike Harrison.  Se plantean remodelar las formas y el contenido de Art y así nace el proyecto Spooky Tooth.  Entre 1968 y 1970 graban cuatro LPs, adquieren renombre y un buen día deciden dejar que el Tiempo disuelva las raíces de la banda y se separan.

Wright comenzaría con el inicio de los años 70 una labor como músico de sesión que le llevó a estar presente en cientos de álbumes como por ejemplo All Things Must Pass de George Harrison.  Para colmo, tenía cierta inclinación por la mística hinduista, lo cual significó un punto de contacto importantísimo en su relación amistosa con el ex-Beatle, que lo promocionó entre músicos amigos y productores.  Para sorpresa de Harrison, Wright era conocido y estaba muy valorado como músico de estudio.  Inició una labor tanto como colaborador como productor de su propia obra.  Grabó álbumes en solitario y un día se reencontró en los estudios de grabación con su colega de banda Mike Harrison.  Hablaron de las probabilidades de reunir de nuevo a Spooky Tooth, y en 1973 reaparecía el viejo proyecto que habían abandonado en 1970 con la grabación y publicación de un disco, el quinto en su discografía: Witness.




Gary Wright se encargó de la composición de todos los temas excepto uno.  La banda retomó su forma de hacer música mezclando raíces de blues y mezclándolas con el Pop y el Rock pero tendiendo hacia un cierto Rock Progresivo.  El invento, con la formación más o menos original, duró poco.  Un LP más en 1973 y se produce la dispersión de sus miembros.  Hasta el momento, la publicación de discos de Spooky Tooth en España había sido bastante desigual y ese segundo LP de 1973, You Broke My Heart So...I Busted Your Jaw,  si vio la luz, que no lo recuerdo ahora bien, lo hizo con la carpeta del disco totalmente censurada.  Los motivos, ni se saben, pero la carpeta original era así:



 
















Esa imagen de la pareja, situada en el interior de la carpeta, la imagen de la señora, la posición de la pierna de él, al parecer fue lo que motivó la censura.

Fue el último trabajo donde estuvo presente el pianista, organista y cantante Gary Wright.  Desde 1970 su nombre y su labor como músico era constantemente solicitado para colaborar con otros músicos en sus proyectos de grabación o de actuación en vivo.  En 1971, después de trabajar en el primer álbum en solitario de George Harrison, en el curriculum vitae de Wright está el haber formado parte de los créditos del LP de B.B. King In London.



B.B. King (1925-2015), conocido como El Rey del Blues y uno de los Tres Reyes de la Guitarra del Blues, junto a Albert King y Freddie King, se reunía, en 1970/71, en los famosos estudios Abbey Road de Londres con músicos como Ringo Starr, Jim Keltner, Peter Green, Alexis Korner, Klaus Voorman y 
Gary Wright.  Ritmos laboriosos realizados por músicos de alto nivel, empezando por el protagonista del disco que con su guitarra eléctrica Lucille, una Gibson ES-335, seguía interpretando sofisticados solos de guitarra con su estilo personal.  El Cíclope recupera uno de los temas del disco donde brilla particularmente el piano de Wright.

Es precisamente el aire de Blues que deja B.B. King el que vamos a mantener desde este momento en esta edición de Cíclope 3.0 deteniéndonos a escuchar un disco publicado en el año 2020 titulado Blue Shadow y firmado por Mingo Balaguer.


La portada de este trabajo sirve de foto de cabecera para esta entrada del blog.

Hablar de Mingo Balaguer es citar a una de las figuras más importantes en el mundo del Blues no sólo en España, sino a nivel mundial, y no es una exageración porque a las crónicas de la prensa escrita tanto físicas como on line me remito.

(Do)Mingo Balaguer es un músico sevillano que comenzó a tocar la armónica cuando contaba unos 11 años de edad.  Se entiende que empieza antes y que es con esa edad cuando muestra una cierta soltura con el instrumento, habilidad don o virtud que iría creciendo con él hasta alcanzar un desarrollo exponencial cuando se hace ya hombre.

Conocí a Mingo en Sevilla, en la calle Levíes, en el Colegio Miguel de Mañara.  Creo recordar que fue en el curso 1970/71.  Estudiábamos 3º de Bachillerato, el antiguo Bachillerato (pertenecemos a la Era Analógica) y una mañana, o tal vez una tarde, le vi en el patio, antes de empezar las clases, hablando con otro compañero: manejaban discos pequeños, Singles y EPs, y algún que otro LP.  Me acerqué, por los discos, y él hablaba de uno en concreto, del single Room to Move de John Mayall.  Le entusiasmaba Mayall.  Me preguntó si lo tenía.  Sí, pero no era mío, me habían prestado el LP The Turning Point, donde estaba incluido el tema.  Y hablamos de música, y de discos, montándonos uno encima de las opiniones del otro...pasión por la música con edad de adolescentes.

Después de 3º y 4º de Bachillerato le perdí el rastro a Balaguer (en el colegio nos llamábamos por los apellidos).  Él cambió de centro de estudios y no lo volví a ver hasta ya avanzada la década de los 70, cuando lo vi en directo en alguna ocasión con grupos y bandas aún no profesionales.  Sería en 1985 cuando Mingo tuvo la oportunidad de encontrar un ambiente favorable donde hacer brillar su capacidad como intérprete de la armónica y sería cuando entró en las filas de una de las bandas más importantes del Blues nacional, la Caledonia Blues Band.  Desde entonces y hasta hoy, Mingo Balaguer no ha cesado de actuar en vivo, está presente en festivales internacionales, ha trabajado con una extensa, amplia nómina de músicos nacionales e internacionales, además de capitanear diferentes proyectos o formar parte de ellos.  A este respecto te remito a su web, donde puedes consultar los diferentes colectivos por los que ha pasado y puede volver a hacerlo porque Mingo es un cometa que no se detiene en su vuelo, dejando tras de sí una rica trayectoria y una brillante estela tras la cola.

https://mingobalaguer.com/

Y así entramos en la audición de cuatro temas de ese último trabajo de Mingo, firmado en el año 2020, con el título Blue Shadow donde compone influido por el Blues de Misisipi, de Chicago, canta y toca la armónica y capitanea los créditos formados por



 

Oriol Fontanals, bajo








Paul San Martin
, piano y órgano



Guillaume Destarac, batería








Pablo Sanpa, guitarra solista y guitarra de ritmo





Kid Carlos
, 
guitarra solista y guitarra de ritmo





Alain Sancho, saxo







Músicos con los que no toca por primera vez porque ya hay testimonios grabados de otras colaboraciones con los mismos. 

El trenzado instrumental es soberbio.  Hay temas en los que ambos guitarristas interactúan, es decir, en Early in the Morning los dos tocan la guitarra solista y la guitarra de ritmo: cuando Pablo Sanpa lidera con la guitarra Kid Carlos toca la guitarra de ritmo.  Y viceversa, cuando Kid Carlos toca la guitarra solista, la de ritmo recae sobre Pablo Sanpa.  El álbum está formado por 11 cortes compuestos todos por Mingo Balaguer exceptuando uno, ese Early in the Morning original de Louis Jordan, saxofonista, pianista y cantante norteamericano, pionero del Rhythm & Blues.



Louis Jordan
(1908-1975)


Si te gusta especialmente el Blues en Blue Shadow lo tienes y de 24 quilates, composiciones interpretadas por una banda de especialistas capitaneados por uno de los mejores armonicistas del Mundo, Mingo Balaguer.


En la recta final de esta edición de Cíclope 3.0 nos vamos a quedar en territorio bluesy, saltando de España a Australia, la tierra de los canguros, con el Blues pantanoso de un trío: The Blackwater Fever.




Originales de Brisbane, Queensland, Australia, la formación original reunió a dos miembros, los fundadores del proyecto: Shane Hicks, voz y guitarra y la batería Rick DeMarco, que estuvo desde los comienzos en el año 2005 hasta 2007, siendo reemplazado por Andrew Walter que estaría en la banda hasta el año 2014, después también sería sustituido por Jared Tredly.  Para afianzar el formato de trío, Jed A. Walters, guitarra bajo y teclista, entraría en el año 2010 hasta el presente.
Se estrenaron discográficamente con un EP, Abused Blues, cinco temas publicados en el año 2006.  Desde entonces han seguido interpretando un Blues denso, arenoso, como demuestran en su álbum del año 2018, The Depths, del que escuchamos un tema.



De aquel EP de presentación rescatarían un corte de los cinco que formaban el disco para incluirlo en su primer larga duración, Sweet Misery, de 2008, una canción titulada Back for You.

El tema en cuestión no quedaba igual en un disco y en otro: cambia no sólo la forma de interpretarlo, enriqueciendo el sonido en la versión del álbum, sino también en la duración porque pasaba de 4 minutos 30 segundos del original a 4 minutos con 54 segundos.  Puede parecer un matiz sin relevancia pero el resultado final es diferente.
Y ahora sí, llegamos al final del programa de hoy.  En otras ocasiones en las que ha sonado Blues en el programa he recurrido a ellos por tener esa base en su estructura musical y hoy es una de esas oportunidades para rescatar la música de Led Zeppelin.


En 1975, la banda de Kimmy Page y compañía publicaba el 24 de febrero el doble LP Physical Graffiti, uno de sus discos más populares.  Un año después, en 1976, el 31 de marzo, aparecería el séptimo trabajo del grupo, Presence, un disco creado en un momento de intensa agitación para el cuarteto: habían desechado una gira internacional ya programada a raíz del accidente automovilístico que sufrió Robert Plant en Grecia en agosto de 1975 y para colmo aparecía después del doble y exitoso Physical Graffiti.  Hubo rumores que hablaban de separación dada la inactividad tanto en vivo como en estudio de grabación, pero la realidad mostraba lo cierto de la situación que no era otra que la hospitalización y lenta recuperación del accidente de Plant.  Tanto es así que Presence se apoya sobre la creatividad guitarrera de Jimmy Page mientras que Robert Plant quedaba un tanto al margen debido a las secuelas.  De hecho grabó muchas de las tomas de voces en una silla de ruedas.  La complejidad de guitarras pesadas, a medio camino entre un regreso a las raíces Blues de la banda y un Rock Progresivo sin restricciones, logró que esa dicotomía adquiriese una presencia (valga el uso del título del LP) que alcanzase al espectro de sonido de su anterior trabajo.  El Cíclope recupera uno de esos temas blueseros del Zeppelin, denso, como es Tea for One que sirve para cerrar el espacio de hoy.



Led Zeppelin
- Presence - 1976



Espero que te guste el programa.

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miércoles, 12 de enero de 2022

Cíclope 3.0 - 11-01-22 - Especial Dead Can Dance # 5

 


Dead Can Dance
 en una actuación en vivo


Primera edición de Cíclope 3.0 del nuevo año 2022 en la sintonía de Radio Tomares.  

El primer martes de este mes de enero estuvo bajo el arco de las vacaciones de Navidad por lo que para nosotros, el primer martes activo, ha sido el del día 11 y como primer martes de mes continuamos con la costumbre de dedicarle el espacio al Especial Discografía que, como bien sabes, desde el pasado mes de septiembre está ocupado por Dead Can Dance, y en este caso en concreto por la entrega número 5, un programa el de hoy que va a girar fundamentalmente alrededor del sonido de la banda en directo recogido en su disco de 1994 titulado Toward the Within.




Toward the Within es un álbum publicado el 25 de octubre de 1994 que recoge, en vivo, la actuación que realizó la banda a principios de ese año en Los Ángeles, en la sala The Mayfair Theatre de la localidad californiana de Santa Mónica.  Fue parte de la gira internacional de ese año 1994 que les llevó, entre otros puntos del planeta, por Norteamérica, actuaciones basadas en la promoción del álbum Into the Labyrinth, publicado en 1993.  Una característica de los conciertos en vivo de Dead Can Dance es el contenido, el programa que interpretan de sus canciones.  Si son atractivas sus actuaciones no es sólo por lo que hacen, lo bien que suenan y el abanico que se abre entre formas y estilos de sus composiciones, también es porque no se remiten a reinterpretar material conocido, grabado ya en su discografía, sino que incluyen versiones de temas originales o composiciones de otros que no están en ninguno de sus discos de estudio.  En total son 15 cortes de los cuales algunos son fácilmente reconocibles por sus seguidores, el resto está formado por intervenciones de Brendan Perry tocando la guitarra acústica y cantando o material inédito y original de Lisa Gerrard, que preparaba la publicación de un primer disco en solitario y del que iba interpretando en vivo algunas de esas canciones.

Lisa Gerrard y Brendan Perry, la doble columna vertebral que sostiene el proyecto Dead Can Dance, se mantiene como motor.  El resto de la banda cambia según las necesidades.  Entre los músicos se encuentra un hermano de Brendan, Robert Perry (en la foto de cabecera de esta entrada, el que aparece sentado a la izquierda, con un instrumento de percusión).


Toward the Within es el primer disco que recoge el sonido en vivo y directo de la banda, el primer disco de su discografía oficial.  Sin embargo cuatro años antes, en 1990, el 26 de octubre, se editaba Gothic Spleens, un álbum que recogía la actuación en vivo del grupo en el Musikhalle de Hamburgo, Alemania, y que no veía la luz bajo el sello 4AD sino de forma no oficial y con un sonido que deja bastante que desear.  No llega a ser un bootleg, pero casi.  

El contenido del mismo, como es habitual en las actuaciones en vivo de Dead Can Dance, tiene temas conocidos y otros no incluidos en su discografía de estudio.  El Cíclope reseña la existencia del disco pero no se detiene en extraer ningún corte porque la banda tiene otros álbumes grabados en directo que sonaran en otras ediciones de este Especial y que merecen más la pena que este que tiene espectro de sonido sucio de grabación pirata.
El siguiente disco de estudio que vería la luz firmado por Gerrard, Perry y compañía sería uno publicado en 1996, pero antes, en 1995, lo hacía la primera incursión en solitario de uno de los miembros de Dead Can Dance, Lisa Gerrard, que abría una labor discográfica vasta y rica con la edición de The Mirror Pool.


 
La labor creativa de Gerrard en Dead Can Dance es innegable, no sólo como intérprete de instrumentos, como cantante, sino como fuente de elaboración de melodías y canciones.  Este primer disco en solitario, The Mirror Pool, es una continuación de las atmósferas que ha ido desarrollando el grupo desde sus comienzos.  Sin la voz profunda y ondulante de Brendan Perry como contraste, sin participación de ningún compañero colaborador de Dead Can Dance, el disco de Gerrard reúne temas de más duración de lo que ha hecho habitualmente con el grupo.  Varios cortes hacen su debut en el estudio después de haber sido parte del repertorio en vivo de la banda, recogido parcialmente en Toward the Within como por ejemplo el tema Sanvean.  El viaje interior por la música que realiza Gerrard encuentra paisajes de cielos amplios y arquitecturas solemnes, algo a lo que contribuye la colaboración de The Victorian Philharmonic Orchestra dirigida por John Bonnar que se encarga además de los arreglos.  El futuro colaborador de Gerrard, Pieter Bourke, compositor australiano y percusionista, añade voces, tabla y palmas, mientras que otros invitados, casi siempre de origen australiano, agregan toques similares.  
Esta primera incursión en solitario de Gerrard  supone una sorpresa para los admiradores de su voz,  de su rango de múltiples octavas.  Sigue mostrando un poder y control asombroso, pero los esquemas de composición, la longitud de las canciones, llega a abrumar a muchos de esos fans y les cuesta trabajo asimilar un trabajo tan rico en matices.  Nunca llueve a gusto de todos, dice el refrán, pero The Mirror Pool es un disco de sonido catedralicio, brillante como es habitualmente el trabajo de esta soprano.  Tres cortes suenan de este primer álbum de Lisa Gerrard en solitario, disco con el que volveremos en la próxima edición del Especial Dead Can Dance aquí en Cíclope 3.0

Espero que te guste el programa.

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