miércoles, 6 de mayo de 2020

Cíclope 3.0 - 05-05-20 - Especial Violín






Cíclope 3.0  Edición del martes 5 de mayo de 2020.  Hoy tendría que sonar el Especial John Cale # 5, pero no puede ser, seguimos confinados, exceptuando las primeras horas de la mañana, cuando salimos a hacer algo de ejercicio.  Por lo tanto volvemos a la opción de repetir programas ya pasados y en esta ocasión recuperamos el Cíclope emitido el 6 de enero del año 2015, programa Especial dedicado al Violín.  Y comenzamos con el violinista y guitarrista Urban Blitz de la banda Doctors of Madness.




Doctors of Madness
 (Richard Strange con el pelo azul)
Foto de Michael Putland


Según el prestigioso diario británico The Guardian, Doctors of Madness fueron el eslabón perdido entre David Bowie y Sex Pistols.  El comentario aparecía en el mes de mayo del año 2017 en un artículo retrospectivo sobre música rock.
Estos Doctores de la Locura se reunieron por primera vez al sur de Londres, en Brixton, en un sótano.  Era el año 1974.  Un año después dan señales de vida, se muestran al mundo exterior, comienzan a actuar en vivo y en 1976 aparecería su primer álbum.
La banda estaba liderada por Richard Harding, de nombre artístico Richard Strange más conocido como Kid Strange.  Admirador de William Burroughs en literatura y de la Velvet Underground en música, Doctors of Madness llegaron a los escenarios de 1975 con su pesadilla teatral inspirada por la ciencia-ficción de Burroughs y mezclando el enfoque vanguardista de la Velvet con una estética claramente europea: Strange con el pelo teñido de azul, rojo, verde...los nombres artísticos exóticos, las canciones sobre la decadencia urbana, la propaganda política, la locura, todo tratado con un lirismo unas veces y con aspereza en otras, sirvió para que bandas de Punk surgidas después de ellos siguieran un camino ya trazado.  Fueron incomprendidos por muchos, pero aquellos que sabían entendieron la importancia del enfoque peligroso e intransigente de la banda para las letras, la música y la actuación. 
Entre los muchos admiradores que tuvo la banda están The Damned, Joe Elliott de Def Leppard, Julian Cope, The Skids o Simple MindsSex PistolsThe Jam los apoyaron.  Incluso recibieron respaldo por parte de Joy Division.  Fueron pioneros, aventureros que ensayaron los límites de la música rock y el teatro para ver qué tan lejos llegaría antes de que estallara el invento.  Lo que sucedió después de ellos se debió, en gran parte, a lo que lograron en tres cortos años.
La banda se merece que nos detengamos más tiempo en su música, pero eso será en otra ocasión ya que hoy, fundamentalmente, nos interesa el sonido de uno de los instrumentos que forman parte del espectro sonoro del grupo, el violín.



Más arriba hemos reseñado lo exótico de los nombres artísticos de los miembros de la banda, como por ejemplo Peter Di Lemma, batería, seudónimo de Peter Hewes; Stoner es el nombre artístico del guitarra bajo, Colin Bentley y Urban Blitz, cuyo nombre real es Geoffrey Hickman, el hombre encargado de la guitarra eléctrica y, principalmente, violín eléctrico y violectra barítono.  
Violectra es el nombre de una gama de violines, violas y violoncelos eléctricos diseñados, desarrollados y hechos a mano por David Bruce Johnson, un fabricante de violines canadiense establecido en Birmingham, Inglaterra.  Anteriormente, Violectra era el nombre comercial de un violín eléctrico producido por Barcus-Berry con el tono equivalente de un violín tenor acústico, a veces llamado violín barítono.  Está afinado una octava por debajo del violín normal, es decir, entre viola y violonchelo. 
Sin embargo, en el lenguaje común entre los músicos, una violectra es un violín eléctrico con una cuerda en Do agregada para que pueda tocar el rango completo del violín o la viola.
Como muestra, un tema del primer álbum de Doctors of Madness, Late Night Movies, All Night Brainstorms.







Viajando hacia atrás en el Tiempo, nos quedamos ahora con la banda The Flock, un septeto que contó con el arma poderosa de un instrumento tan poco convencional en el mundo del rock como el violín, al menos por aquella época, año 1969, pero que supo brillar de forma extraordinaria en las manos de un violinista tan ingenioso como Jerry Goodman.





En España adquirió popularidad no sólo como miembro del grupo donde dio sus primeros pasos públicos, también por ser el protagonista de un disco legendario, el LP doble Llena tu cabeza de Rock.





El disco reunía la flor y nata de la dulce progresía musical de principios de la década de los años 70 tal y como se puede leer en el listado de la izquierda de la parte frontal de la carpeta, donde se puede ver esa etiqueta que especifica: 2 LPs estrictamente para jóvenes, 300 pesetas.
De aquellos The Flock un tema perteneciente a su disco de presentación, bautizado con el nombre de la banda.






No sería el único ámbito donde Jerry Goodman desarrollara su buen hacer con el violín.  Tan sólo unos años después entraría a formar parte de una de las bandas de fusión Jazz/Rock más importantes que ha habido, al menos en lo que dejaron registrado en sus primeros discos:  Mahavishnu Orchestra.




Mahavishnu Orchestra
Capitaneados por el guitarrista John McLaughlin e imbuidos de la espiritualidad hindú de este, Mahavishnu Orchestra se presentaron en 1971 con un LP y unas composiciones cuyos títulos formaban una idea que no tenía nada que ver con lo que en realidad desarrollaban: La reunión de espíritus, Transformación vital, el nombre del disco, La llama de la estructura interior...predisponían a una escucha de música etérea, tal y como resultaba en el tema Un loto en los arroyos irlandeses.  Sin embargo era todo lo contrario: tensión, nocturnidad...  La eclosión de la fuerza conjuntada entre batería/percusión, teclados, guitarra eléctrica (de doble mástil), guitarra bajo y violín eléctrico alcanzó su auténtica dimensión con el segundo disco, Birds of Fire.



En la contraportada, un poema de Sri Chinmoy, maestro espiritual de McLaughlin, su gurú, nos predispone, otra vez, a formarnos una idea altamente espiritual, flotante sobre la faz de la Tierra.  El poema comienza diciendo Nunca más mi corazón llorará o sollozará, mis días y mis noches se disuelven en la Luz de Dios.  Por encima de las fatigas de la vida, mi alma es un pájaro de fuego que porta sobre sus alas al ser infinito...
Pájaros de fuego...deben ser como este otro pero en bandada, es decir, la letra del tema...pues no, no hay letra, la música de Mahavishnu Orchestra es instrumental.  Y si el poema del gurú es muy bonito, muy plácido, el tema que le da título al disco es una tormenta sonora, eso sí, vaya tormenta.  El disco incluía momentos más serenos donde el violín de Goodman brillaba como es el caso de Open Country Joy, que el Cíclope recupera para la ocasión de este Especial.




Goodman
en los tiempos de la Mahavishnu Orchestra









Goodman
en la actualidad, sin su abundante melena

















Otro violinista versátil e ingenioso es el caso del compositor de origen francés Jean-Luc Ponty.




Nacido en Avranches, entroncado con las formas del Jazz, ha sido usuario también del invento conocido como violectra del que hemos hablado más arriba, en la reseña del violinista Urban Blitz de Doctors of Madness.
Ponty es un hombre que ha colaborado en la obra de otros músicos y posee una amplia discografía en solitario de la que el Cíclope entresaca un tema de su álbum de 1978 titulado El mensajero cósmico.



  

Seis años antes, en 1972, formaba parte del staff de colaboradores del LP Honky Château de Elton John.




La dotación instrumental es la habitual: guitarra eléctrica, guitarra bajo, batería, percusión...naturalmente, el piano, y como segundo instrumento de base sobre el que se vertebran las composiciones, el violín, y es ahí donde un músico como Ponty realiza sus aportaciones no sólo como intérprete sino también como músico, como creador, aportando ideas a la elaboración final.  El tema que recupera el Cíclope es Amy.




Este hombre de la foto de la izquierda es el responsable de la escuela de Blues más germinal que ha existido en Europa.  Su nombre lo tienes que conocer imagino: John Mayall.





La Escuela sería el proyecto The Bluesbreakers y contaría con la colaboración de nombres que posteriormente harían florecer el árbol genealógico de Mayall, el Padre del Blues Blanco, como se le llega a conocer.  Entre los músicos que florecieron alrededor de Mayall estuvieron Eric Clapton, Peter Green, Mick Taylor...  La nómina es extensa, como la discografía del alma mater del proyecto.  En el año 1970, John Mayall grababa un LP con una banda de músicos de origen norteamericano, ninguno inglés, cosa llamativa porque hasta el momento había trabajado tan sólo con sangre británica.  USA Union cuenta con tres músicos además de Mayall: Larry Taylor guitarra bajo, Harvey Mandel guitarra y Don Harris, conocido por el apodo Sugarcane, en el violín.  No hay batería, ni percusión.  El tema Crying se hizo famoso por el violín: magistral.




Don "Sugarcane" Harris
(1938-1999)


Con Mayall nos hemos ubicado en Norteamérica y ahí vamos a continuar, ahora con una banda que alcanzó renombre por ser la que estaba alrededor de una figura mítica como es la de Janis Joplin.



Janis
 con su banda habitual: Big Brother & The Holding Company


Surgieron en 1965, en San Francisco, en pleno apogeo psicodélico y arroparon la voz de Janis Joplin con quien grabaron dos álbumes: Big Brother & The Holding Company en 1967 y, en 1968, el excepcional Cheap Thrills.  En 1970 publicaron un disco ellos solos, sin Janis, titulado Be a Brother, rock californiano con una colaboración especial, la del veterano violinista Richard Greene que dejaba su buen hacer en el tema que recupera el Cíclope: Heartache People.







Richard Greene




















San Francisco, Psicodelia...  Del año 1967 data un trabajo titulado Winds of Change, firmado por Eric Burdon and The Animals.  Junto con John Mayall, Eric Burdon es otro músico de piel blanca con alma de Soul, de Blues negro.  Su forma de sentir la música es completamente la manera de sentir de un músico de color que lleva los genes de las raíces que le hace traducir las emociones y los sentimientos como sólo una persona negra sabe hacerlo.  Es cuestión de naturaleza.  The Animals, la banda que arropa a Burdon, era uno de esos colectivos que guardaban a músicos que, a su vez, creaban.  Es el caso, por ejemplo, del organista Alan Price que tras el éxito de aquella Casa del sol naciente se independizó de Burdon y siguió un camino individual.  Pero si traemos a Burdon y compañía es porque en aquel LP Winds of Change había un violín, tocado por otro veterano violinista colaborador de un montón de proyectos: John Weider.  Un álbum con dos caras diferenciadas: una más experimental, la otra siguiendo los cánones del rock.



John Weider








La contraportada no tiene desperdicio, sobre todo por las dedicatorias: a Mick Jagger, que es realmente mi hermano; a George Harrison, de quien aprendo al compartir el mismo espacio...  Y algunas más, como se puede leer.





Estamos en la recta final de esta edición de Cíclope 3.0 Especial Violín y recuperamos la figura de un músico veterano, especializado en este instrumento: Graham Smith.




Graham Smith




Músico de largo recorrido comenzó a tocar formando parte del proyecto 
String Driven Thingbanda escocesa de folk que comienza a grabar allá por la década de los 60, al principio.  Tal vez se hizo más conocido bien entrada la década de los 70 cuando colabora, por ejemplo, con la banda Greenslade en su álbum de 1974 Spyglass Guest.  Después entraría en contacto con Peter Hammill que lo reclutó para una de las reuniones del Generador de Van Der Graaf.  Sería en 1977, cuando Van Der Graaf Generator se quitaron lo de Generador y se quedaron tan solo como Van Der Graaf.  Grabaron The Quiet Zone / The Pleasure Dome con algunas reformas: Hammill sustituyó en sus composiciones el sonido del saxo por lo que David Jackson no aparecía en aquella ocasión.  En vez del saxo, Hammill optó por el sonido y la textura de un violín y para encargarse del instrumento llamó a Smith.









El cambio de saxo a violín no gustó ni a crítica ni a los seguidores de la banda.  Personalmente, como admirador de Hammill, el cambio no me desagradó, es más, me gusta.  También le gustó al alma mater del Generador porque ese mismo año, 1977, Hammill editaba uno de sus álbumes en solitario, Over, y para la ocasión volvió a reclutar a Smith para realizar temas como Betrayed.







El punto y final lo ponen The Waterboys.



A partir de 1988, Mike Scott y compañía ahondaron en sus raíces folk y su música se hizo más acústica aunque sin perder ni un ápice de la vitalidad y energía que hasta el momento había caracterizado el espectro musical que irradiaban The Waterboys.  En esa búsqueda de identidades folks tuvo mucho que ver la entrada en la banda de un miembro cuya aportación e instrumento sería muy interesantes: el violín de Steve Wickham.




Steve Wickham


Primero sería Fisherman's Blues y después llegaría Room to Roam con temas donde Wickham colaboraba para que el resultado fuese brillante como este A Man is in Love con el que terminamos hoy.

Se quedan fuera por cuestiones de tiempo músicos como David Cross, que tocó el violín y la viola en King Crimson y Warren Ellis, desde hace tiempo inseparable de Nick Cave, y violinista en el trío Dirty Three.  Estaban programados pero no han entrado por motivos de capacidad, de tiempo.  Ya los recuperaremos en otra ocasión.

Espero que te guste el programa.  Cuídate y nos volvemos a encontrar la semana que viene.  Salud.


Enlace:

https://radiotomares.wordpress.com/2015/01/15/ciclope-3-0-06-01-15/









jueves, 30 de abril de 2020

Jeanette Winterson





Jeanette Winterson


La primera vez que leí una obra de Jeanette Winterson supe que desde ese momento  buscaría todo lo que pudiera encontrar editado de esta autora.  Caí en el mundo, el universo de una de las plumas vivas más inteligentes e interesantes que ha dado Inglaterra desde finales del siglo XX.  Hoy me propongo acercártela, sugerirte que leas sus libros porque es una de las tareas más gozosas que toda persona con hábito de lectura puede realizar.  Comenzamos haciendo una reseña de su biografía. 
El 27 de agosto de 1959, en Mánchester, nacía Jeanette Winterson.  Antes de cumplir un año de edad, el 21 de enero 1960, fue adoptada por Constance y John William Winterson, una pareja evangélica que la registrarían con su apellido.  Su infancia y adolescencia transcurrieron en Accrington, Lancashire.
Estudió Literatura en Oxford y desde niña emborronó cuadernos con su escritura que se fue haciendo a base de esponjar todo lo que leía y de escribir constantemente, todos los días.  Su primer fruto literario sería Oranges are not the only fruit, escrita cuando contaba 24 años de edad y publicada en 1985, consiguiendo el prestigioso Whitbread Award a la Mejor Primera Novela.  
Con 16 años, Jeanette se enamoró de otra mujer y con la mayor naturalidad se lo hizo saber a su madre que le respondió tajantemente
O te vas de esta casa y no vuelves nunca más o dejas de ver a esa chica
La opción a escoger la tuvo clara, transparente y diáfana como la luz del día: abandonó el hogar de los padres.  Ese hecho alimentó el sentido de esa primera novela que, publicada en 1985, tendría una adaptación cinematográfica en 1990 para la pequeña pantalla, una miniserie dirigida por la realizadora británica Beeban Kidron para la BBC con guión de la autora.  Contó con la banda sonora de Rachel Portman.






Esa ópera prima sería el comienzo de una labor literaria encomiable por su estilo y contenido.  La naturalidad de Winterson al escribir, su complicidad con quien la lee, hace de sus libros puertas por las que se accede a un paseo donde te toma del brazo y conversa de tú a tú, narrando con una elocuencia sencilla pero envolvente historias que se desarrollan en tiempos actuales, o en los años de las campañas de Napoleón, o en los tiempos oscuros en los que quemaban a mujeres sospechosas de ser brujas.








Oranges are not the only fruit se publicó en España por primera vez en 1990 con el título Fruta prohibída, con traducción de Margarita Cavándoli y Horacio González Trejo en la editorial Edhasa.















Cinco años después, en 1995, sería la editorial Salvat la que volvería a publicarla, conservando la traducción de la edición de Edhasa, la de Margarita Cavándoli y Horacio González Trejo















En el mes de mayo de 2017, la editorial Lumen haría la que hasta el momento es la última edición de la primera obra de Winterson.  No puedo reseñar de quién es la traducción porque no poseo este ejemplar y a pesar de haber buscado en la Red no he dado con ese dato.









Siguiendo la trayectoria en el Tiempo, su segunda obra sería La pasión (The Passion), de 1986.  Los elementos de esta historia podrían dar pie a pensar que se trata de una novela histórica: Napoleón y sus campañas por toda Europa; un joven cocinero al servicio del general se enamora de una hermosísima pelirroja que conoce las salas de juego y los secretos de las góndolas de Venecia...  Es una traslación de elementos atemporales a otra época, porque lo que cuenta puede suceder en nuestros días con otros significantes y sin embargo los mismos significados.  Extraordinariamente narrada, hermosa y seductora la forma en que la obra avanza, al más puro estilo Winterson, el juego especular de épocas consigue que una historia de los tiempos de Napoleón rompa barreras y se pueda trasladar a cualquier planteamiento en nuestros días.
La obra se tradujo, por primera vez en España, en 1989 en la Editorial Sudamericana, con traducción de Elena Rius.  En septiembre del año 2007, la traducción de Elena Rius la publicaría la Editorial Lumen, en su Colección Biblioteca Jeanette Winterson.



      







Escrito en el cuerpo (Written On The Body) aparecía en 1992, en nuestro país lo haría dos años después, en 1994, en la Editorial Anagrama bajo traducción de Encarna Gómez Castejón.  Esa sería la primera edición en Panorama de narrativas, después se volvería a imprimir en la colección Compactos, en febrero de 1998 con la misma traducción.








Llama poderosamente la atención la naturalidad con la que habla del amor entre mujeres, de la pasión entre seres humanos.  La autora tuvo diferentes relaciones sentimentales en su pasado y por ejemplo en la década de los años 80 mantuvo una con la agente literaria Pat Kavanagh, esposa del escritor Julian Barnes, a quien abandonó por Jeanette.  Después volvió de nuevo con Barnes pero fruto de aquella historia de amor entre ambas fue este Escrito en el cuerpo, una narración contada por ¿un hombre o una mujer?  La autora borra las marcas genéricas y se acerca al Orlando de Virginia Woolf.  Desgraciadamente ambas ediciones de Anagrama están completa y absolutamente descatalogadas pero con el amplio espectro que tiene el mercado de segunda mano, seguro que encuentras uno de los dos formatos.  Por cierto, a título anecdótico, Julian Barnes escribiría unas cuatro novelas policíacas con el  seudónimo Dan Kavanagh, el apellido de su esposa-exesposa-esposa.  Coincidencias del Destino. 



Como en tantas otras ocasiones, no hablo de todos los libros de un escritor, de una autora, si no los he leído.  En este caso sucede eso: no los he leído todos y los que me faltan están en proceso de ser adquiridos.  Los que sí conozco, de esos puedo comentar y celebrar, como es el caso siguiente: The Daylight Gate apareció en el año 2012.  Un año después, 2013, se tradujo al español por Alejandro Palomas Pubill con el título La mujer de púrpura, publicada por Lumen.  Otra vez el gozo de leer a Winterson porque entre sus manos una historia de sesgo gótico como ésta va más allá de un simple género literario.
La historia que leemos está basada en un hecho real: el juicio a unas mujeres en Lancashire, acusadas de brujería en tiempos de Jacobo I.  En esa estructura, Winterson introduce un personaje de ficción, Alice Nutter, una mujer que ha inventado una fórmula para teñir la ropa de un color rojo oscuro y que le proporciona independencia económica, ya que vive de su trabajo.  El invento despierta interés y también envidias ya que será acusada de brujería.  Y de brujas va esta historia, pero qué historia de brujas.  Escribir como lo hace Jeanette Winterson sólo es posible si se redacta, si se trabaja todos los días.  Ella comenzó desde pequeña a emborronar papeles, a escribir, tachar, romper para volver a ensayar el aleteo de las palabras.  Y al final, lo consigue.  Su maestría como narradora la muestra en párrafos de un par de frases donde consigue transmitir, por ejemplo, la emoción, el escalofrío del miedo.  No le hace falta extenderse más para dotar de goticismo a una historia que, como he dicho, va más allá del género literario de la novela gótica.



Escrita y publicada en el año 2011, esta obra cuyo título recuerda, de forma irónica, un posible e infame libro de autoayuda, es una autobiografía de la autora, pero una autobiografía al estilo Winterson: te toma del brazo y te lleva por una alameda imaginaria contándote su infancia, su adolescencia, su juventud...  Salta del ayer al hoy, vuelve atrás, con esa agilidad que caracteriza su forma de narrar, y además con sentido del humor, cosa que muestra su dimensión como ser humano porque sus inicios en la Vida no fueron particularmente fáciles.  El título del libro es una pregunta que le hizo su madre adoptiva, precisamente cuando su hija le confesó su amor por otra mujer.
¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal? (Why Be Happy When You Could Be Normal?) se tradujo un año después de su publicación inglesa por Álvaro Abella Villar, en la editorial Lumen.  En febrero de este año 2020, Lumen la reedita pero esta vez en una colección muy atractiva, Lumen60: tapa dura, muy buen tamaño de letra...  Probablemente, si no conoces a Jeanette Winterson, es un buen punto de fuga para leer después sus otras obras de narrativa y poesía, porque en ésta cuenta algunos aspectos relacionados con el andamiaje y la tornillería del cuerpo, de las estructuras de sus novelas o relatos anteriores.



Y llegamos a lo último que ha escrito nuestra autora protagonista hoy de la entrada del blog: Frankissstein.  Una historia de amor (Frankissstein. A Love Story).  Publicada simultáneamente en Inglaterra y otros países europeos, España entre ellos, en el año 2019, Lumen la edita en febrero del año pasado con traducción de Laura Martín de Dios.
Deslizándose por una narración que une atemporalidad y presente activo, Winterson escribe una historia sobre el futuro de la especie humana donde juegan la inteligencia artificial, la vida erótica como motor de vida que se podrá proyectar libremente en la relación incondicional que se va a poder mantener con robots, muñecas sexuales fabricadas por un iluminado que pretende hacerse de oro con el invento, y una instalación de criogenia donde aguardan docenas de cadáveres de hombres y mujeres a que se les devuelva la vida.  El protagonista es un joven médico transgénero que encabeza la acción al entrar en relación íntima con un profesor que lidera el debate sobre la inteligencia artificial.  Winterson se plantea qué ocurrirá con las mujeres, que no están participando en el diseño y programación del futuro.  Utiliza un evento que lo hace aparecer de forma atemporal aunque inscrito en unas circunstancias concretas: la reunión en 1816 en Villa Diodati, en Suiza, de Lord Byron acompañado de su médico de cabecera y escritor John Polidori, el poeta Percy Bysshe Shelley, su futura esposa Mary Wollstonecraft Godwin y Claire Clairmont, casi hermana de Mary y amante de Lord Byron.  La situación es conocida: la violenta erupción explosiva del volcán Tambora, en Indonesia, produjo un profundo cambio climático en todo el mundo traducido en un perseverante mal tiempo, un frío húmedo y lluvioso que obligó a los cinco miembros de la reunión a vivir confinados en casa durante varios días.  Para pasar el tiempo, además de leer, recitar poesías, jugar a las cartas y a las adivinanzas, a Lord Byron se le ocurrió la idea de proponer una especie de desafío: quién, de todos los allí reunidos, era capaz de escribir, de idear, una historia siniestra, la historia más aterradora que se conociese hasta el momento.  Él mismo esbozó un apunte de un posible relato que dejó sin terminar.  Sería Polidori quien, basándose en un fragmento de la vida de Byron, escribiera El vampiro y Mary diera a luz una obra fundamental en la historia de la literatura fantástica, Frankenstein.  
Aquella reunión y la relación entre los protagonistas se ha llevado a la literatura, al cine...pero la ternura con la que trata Winterson a la creadora del Nuevo Prometeo no la he visto ni leído antes, nunca.  La metáfora de la mujer creadora, la autora que piensa en su criatura y en su comportamiento, en su forma de actuar, de interactuar en un mundo en el que va a ser rechazado por su fealdad, por sus diferencias...las reflexiones de la autora de Frankenstein sobre la Vida, la Muerte, el Destino de ese Ser inventado...  Merece la pena, y mucho.  La visión lírica que proyecta Winterson de aquella excursión a Suiza brilla especialmente en una obra donde se mezclan lo absurdo, lo sexual, lo imaginativo y hasta un sesgo de sentido del humor.
Ahora, en estos días de confinamiento, la búsqueda de los libros que me faltan de Winterson está en pausa porque, además, prefiero ir a librerías físicas de mi ciudad y comprarle los libros a las personas que las regentan, antes que buscarlos on line, por mucha rapidez que me ofrezcan a la hora de entregármelos.  Creo que hay que apoyar a los libreros, masculinos y femeninos, máxime en estos días tan raros que nos rodean.



Jeanette Winterson
   

Lee sus historias, sus relatos, sus poemas.  Es Vida hecha Literatura.  Sí, con mayúsculas.





miércoles, 29 de abril de 2020

Cíclope 3.0 - 28-04-20 - Especial Coros Infantiles




Cíclope 3.0 del martes 28 de abril de 2020.  En la edición de hoy recuperamos un programa ya emitido, como viene siendo habitual  desde que el Cíclope se quedó sin programas nuevos almacenados.  El último fue el Especial John Cale # 4, emitido el día 7 de este mes que está a punto de terminar.  Desde entonces estamos recuperando Cíclopes pasados, hasta que se pueda volver a Radio Tomares a seguir grabando.  Así que vamos a ponerle caras y comentarios al programa de hoy cuyo enlace aparece en el blog pero sin fotos ni reseña alguna.  En esta ocasión nos trasladamos hasta el 14 de octubre del año 2014 para volver a escuchar, o conocer, el contenido de un Especial que tiene como protagonistas coros formados por niñas y niños, voces infantiles, adolescentes, acompañando o como solistas: Especial Coros Infantiles.


Las primeras notas musicales las pone un compositor e intérprete islandés tristemente desaparecido con tan sólo 49 años de edad: Jóhann Jóhannsson.
En el año 2008 publicaba esta segunda entrega de la Trilogía Americana sobre tecnología y marcas icónicas.  Ya había trabajado sobre la computadora IBM en su álbum anterior y ahora escogía el fracaso de la planta de caucho brasileña de Henry Ford, el proyecto condenado que Ford imaginó como una utopía pero terminó en desastre, con disturbios de trabajadores y el desarrollo del caucho sintético que, en última instancia, le costó millones de dólares.
La obra es tremenda, magnífica, y cuenta, entre otras colaboraciones, la del Coro de la Filarmónica de la Ciudad de Praga, una masa coral que incluye entre sus miembros las voces jóvenes de adolescentes para dar forma a El gran dios Pan está muerto, composición que utiliza como base los poemas que la escritora del siglo XIX, Elizabeth Barrett Browning, le dedicó al dios mitológico que encarnó la creación y la destrucción.



Jóhann Jóhannsson
(1969-2018)


Como ocurre en tantas ocasiones, la banda escocesa The Skids fueron germen de otros proyectos que tuvieron más renombre que el que pudieran alcanzar los grupos en los que se limaron asperezas y se aclararon ideas.  Stuart Adamson (en la foto, primero por la izquierda) capitaneó a esos Skids en 1977.  Unos años después se pondría al frente de Big Country.  Pero con su grupo anterior dejó algunas canciones interesantes como la que escuchamos a continuación, Circus Games, con coro de voces infantiles incluido como tiene que ser.


  


Si hay una canción que se recuerde porque hay un montón de críos cantando esa es sin duda Another brick in the Wall (Part II) de Pink Floyd.  Los fans oyentes de Roger Waters y compañía, cuando escucharon el disco por primera vez, afirmaban de forma apasionada que, vamos, ahí tenía que haber un coro de cien niños y niñas, por lo menos.  Pues fueron algunos, sí, pero no cien.  Pertenecían al Coro Infantil de New York y cuando pasaron los años de la edición del disco, se querellaron contra la banda porque habían utilizado su imagen, sus voces, y no habían visto ni un céntimo por derecho de interpretación y todos los derechos que se pudieran imaginar.  Sin acritud, recuperamos a los niños cantando ese fragmento de la obra egotrónica de Waters.


  


Más voces infantiles y adolescentes, en este caso sólo voces masculinas, las de Los chicos del coro.





La película Les Choristes, traducída como Los chicos del coro, dirigida en el año 2004 por Christophe Barratier, tiene un score original del compositor francés Bruno Coulais, que trabajó la banda sonora codo con codo con el director, coautor de algunos fragmentos así como también coguionista de la cinta con Philippe Lopes-Curval.


Si no recuerdo mal, fue la semana pasada con motivo del segundo Especial dedicado a David Sylvian, cuando hacíamos mención a ésta película, Feliz Navidad, Mr. Lawrence.  Interpretada por, entre otros, David Bowie y Ryuichi Sakamoto, que se encargaba de componer la banda sonora.  Hay un fragmento que no está compuesto por Sakamoto, es original de Stephen McCurdy y está cantado por un niño del que no he conseguido saber ni el nombre ni el apellido, sólo que es un momento muy hermoso que, aunque sea tan sólo una voz, no un coro, también merece la pena.  Se titula Ride, Ride, Ride (Celliers' Brother's Song)



Bowie
 y Sakamoto


El siguiente coro es el Coro de la Escuela de Coro de la Catedral de Llandaff, nombre de una diócesis de la Iglesia de Gales, de donde es el próximo músico, John Cale.  En su Especial aún no hemos llegado a su álbum Words for the Dying del año 1989 que ahora recuperamos por lo de las voces corales de niños y adolescentes.




The Choir Of Llandaff Cathedral Choir School



Words for the Dying (Palabras para los moribundos) está construido sobre un gran bloque, The Falklands Suite (La Suite de las Malvinas), un intento tardío por parte de Cale para canonizar el conflicto de Inglaterra con las Islas Malvinas utilizando la poesía de Dylan Thomas.  
Aquí el staff de colaboradores es corto y al mismo tiempo numeroso: Brian Eno participa de la producción, encargándose de los 6 fragmentos que forman la Suite; también compone la música del tema El alma de Carmen Miranda, escribiendo la letra a medias con Cale y encargándose de los teclados.





El violín y viola adicional de ésta canción suenan en las manos de una violinista, Nell Catchpole.







La Orquesta de Música Sinfónica y de Variedades del Comité Estatal de Televisión y Radio de la URSS se encarga de cerrar la lista de colaboradores que es corta y al mismo tiempo amplia, sobre todo por el número de profesores que conforman el combo orquestal.  De este disco de Cale nos quedamos con dos momentos realmente hermosos de la Suite que ocupa la mayor parte del álbum.
Estamos enredando obras de música con coros de voces infantiles, coros como parte integrante de una composición donde hay otras voces, otros instrumentos...ahora nos quedamos con un coro como solista y para colmo sin instrumentos de apoyo, tan sólo las voces, a capela: Kennedy Choir, también conocidos como Choral Beatles.



Kennedy Choir


Proyecto de origen argentino, creado en 1983 por Raúl Fritzche, Psicólogo Social y Licenciado en Teatro y Demografía, optó por su gran pasión, la música, y se puso al frente de este coro que, entre adultos, jóvenes, adolescentes y niños, llega a reunir a unos 500 (quinientos) miembros.
Han cantado acompañando a artistas de diferentes estilos, han apoyado campañas contra el SIDA o actos de UNICEF, y el gran reconocimiento les llegó en el año 2006, cuando publicaron el álbum Choral Beatles, 12 versiones del cuarteto de Liverpool que recibieron el beneplácito de crítica y oyentes.  De esa docena de éxitos beatles nos quedamos con dos.





Nos vamos situando en la recta final del programa de hoy.  Ahora nos trasladamos hacia atrás y nos situamos en el año 1973 con una de las mejores escuelas británicas de Rhythm & Blues: Procol Harum.



Procol Harum al completo, allá por finales de los 60 y principios de los 70, antes de la partida del guitarrista Robin Trower (de pie en la esquina superior izquierda) y el organista Matthew Fisher (sentado, con bigotes y abrazándose las rodillas).  En 1973, los miembros de la banda habían cambiado algo pero el grupo seguía entregando buenos álbumes capitaneados por la voz y el piano de Gary Brooker y los textos de Keith Reid.  



Ese año, 1973, Procol Harum publicaban Grand Hotel, un disco que contó con la colaboración de The Swingle Singers, un grupo vocal caracterizado por sus interpretaciones a capela de cualquier composición de cualquier época: desde la música gótica al jazz.  Para la ocasión, Brooker y compañía pidieron que, del grupo coral, interviniese una voz joven, de niño o niña...  Pues la cosa estaba difícil: en el Coro sólo y exclusivamente había miembros adultos, ninguno estaba por debajo de los 30 años, de ahí para arriba.  Pero encontraron una solución: uno de los componentes de The Swingle Singers, la cantante Christiane Legrand, que por aquel entonces contaba 43 años, poseía una voz tan moldeable que era capaz de sonar como la de un infante.




Christiane Legrand
(1930-2011)



Y lo consiguió: la voz que acompaña a Brooker en la canción Fires (Which Burnt Brightly) suena infantil, o adolescente si quieres, pero no, es la voz de una señora.









Los hermanos Timmins, Peter en la batería, Michael, guitarra, Margo, vocal, más el guitarra bajo Alan Anton, han producido siempre desde que comenzaron en 1985 música de alta calidad.  Originales de Toronto, Ontario, Canadá, en el año 2007 publicaban el disco At The End Of Paths Taken.




  


En uno de los temas, el titulado My Only Guarantee, contaban con la participación de voces jóvenes de The Sarah J. Ratzlaff / Madeleine Wieler Youth Choir.








The Sarah J. Ratzlaff / Madeleine Wieler Youth Choir




Cowboy Junkies
 en nuestros días


Para cerrar la edición de hoy, doble cita cinematográfica.  Por un lado una novela, La vida de Pi, original de Yann Martel y adaptada a guión cinematográfico por David Magee para la cinta  del mismo nombre realizada por Ang Lee en el año 2012.




La banda sonora original de la película pertenece a Mychael Danna, compositor habitual de scores originales para el Cine y que, en ésta ocasión, trenzaba con muy buen pulso instrumentación electrónica y orquestación a la que sumaba la colaboración de una masa coral, la Schola Cantorum of the Cardinal Vaughan Memorial School, para conseguir momentos como el que rescatamos: First Night First Day.







Schola Cantorum of the Cardinal Vaughan Memorial School




Mychael Danna


El punto y final no lo pone ningún coro de voces jóvenes.  El punto y final es casi una metáfora porque hace alusión a niños y niñas, pero la composición la interpreta una dama del mundo de la música, Marianne Faithfull.




Marianne Faithfull


Cantante, actriz, novia de Mick Jagger, Marianne Faithfull es heredera del título nobiliario de Baronesa por parte de la rama materna Sacher-Masoch.



No hace mucho, el Cíclope recuperaba el mismo fragmento que va a sonar de esta banda sonora escrita por Angelo Badalamenti para la película La ciudad de los niños perdidos.  Fue con motivo de un programa en el que enredamos melodías que suenan mientras pasan los créditos finales de algunas películas cuando recuperamos este Who will take my dreams away? cantado por Faithfull.  Cosas del Destino hoy vuelve de nuevo, unos minutos, porque no nos da tiempo a escucharlo completo.  Con estos niños perdidos acabamos hoy.
Si conocías ya esta edición de Cíclope 3.0, bueno, espero que te haya servido de entretenimiento el recordarla; si no, espero que te haya gustado.  Volvemos la semana que viene, más cerca del final de este confinamiento.

Salud.


Enlace:

https://radiotomares.wordpress.com/2014/10/16/ciclope-3-0-14-10-14/