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Kirk Douglas en un fotograma de la película de 1957, Senderos de gloria, de Stanley Kubrick |
Cíclope 3.0 del martes 12 de mayo de este año en curso 2026.No es gratuito que la foto de cabecera sea un fotograma de la excelente película antibelicista de Stanley Kubrick, Senderos de gloria, porque conecta con el contenido del principio de esta edición del programa. Durante unos cuantos temas, no la hora completa, vamos a recuperar canciones que tienen en común pertenecer a lo que se conoció como Canción Protesta. Comenzamos con una declaración de principios, suscribiendo el texto original de Bob Dylan de su canción Masters of War.
El tema aparecía en 1963, en el segundo LP que grababa Dylan, el disco cuya portada reproduce una foto de su novia agarrada del brazo de él en una jornada de fría nieve.
Durante mucho tiempo se pensó que esa mujer era Joan Baez, pero en realidad fue Suze Rotolo (1943-2011), artista estadounidense que mantuvo una relación sentimental con Dylan entre los años 1961 a 1964. Como artista se especializó en libros de arte y enseñó en la Parsons The New School for Design de la ciudad de Nueva York.
Vamos con el andamiaje y tornillería de la canción Masters of War que se incluye en ese segundo disco dylaniano. Creo que, tal como está el panorama internacional hoy en día, esta canción no habría pasado la censura. Desde luego en España no sonó en su momento entre otros motivos porque tuvo que pasar un tiempo hasta que el álbum vio la luz en nuestra piel de toro.
Masters of War tiene un 50 % original de Dylan, el texto de la canción. La música viene de otro lado, de la música folk tradicional de la cordillera conocida como los Montes Apalaches, en el este de Norteamérica, que se extienden extendiéndose por más de 2.400 kilómetros desde Canadá hasta Alabama en Estados Unidos. Especialista del folk de esas tierras fue la mujer de la foto a la derecha, Jean Ritchie (1922-2015). Ritchie popularizó la canción del folklore tradicional, Nottamun Town, realizando algunos cambios: dejó la letra tal cual pero la música la transformó haciendo unos arreglos musicales distintos.
En 1954, Jean Ritchie grababa el disco Kentucky Mountain Songs donde aparece su versión del tema Nottamun Town, con los arreglos que había hecho. Esta fue la versión que escuchó un joven Bob Dylan, que la tomó y adaptó el texto de Maestros de la guerra. La música la dejó con los arreglos que había realizado Ritchie. Cuando ella tuvo conocimiento de los hechos pidió que se incluyera su nombre en los créditos del álbum de Dylan. Sin embargo, los abogados de él, le pagaron a Ritchie 5.000 dólares para saldar futuras posibles reclamaciones. Años después, Dylan afirmó que se trata de una canción pacifista contra la guerra, contra lo que Dwight D. Eisenhower llamó Complejo industrial-militar en su etapa final como Presidente de los Estados Unidos. Es una composición de la que se han realizado muchísimas versiones como por ejemplo las firmadas por Ben Harper, Pearl Jam, Roger Meddows-Taylor de Queen, Justin Sullivan de New Model Army, Odetta, Leon Russell, Bill Frisell, Cher, Ed Sheeran, Ignacio Sierra bajo el pseudónimo de Dr. Soy a través de The Great Supplanters.
Con el surgimiento de Bob Dylan a principios de los 60 aparecieron innumerables cantantes de folk que se convirtieron en intérpretes y compositores de lo que se llamó cantantes de protesta, entre otros este hombre: Barry McGuire.
Nacido en Oklahoma City en 1935, este guitarrista y cantante se trasladó, siendo niño, a la capital, Nueva York. Desarrolló sus intereses musicales y con el paso del tiempo entraría a formar parte del proyecto New Christy Minstrels, un grupo dedicado a revitalizar el folk a principios de los 60. Participó en varios discos de la banda. Su voz, a veces áspera, llamó la atención de Lou Adler, productor y uno de los coorganizadores del Monterey International Pop Festival. Además de Adler, también se interesó el cantante, compositor y productor P.F. Sloan. Entre ambos hicieron que Barry McGuire comenzara una labor en solitario que comenzó en 1963 con el debut discográfico titulado The Barry McGuire Album. Sin embargo su nombre y apellido no tendría repercusión hasta dos años después, en 1965, cuando se publicó Eve of Destruction, un LP que incluía la canción homónima, Víspera de la destrucción, un alegato antibelicista compuesto por P.F. Sloan, que supuso un éxito internacional.
La foto de la portada se utilizó tanto para el LP como para el Single de promoción. Sloan no solo intervino como compositor de algunos de los temas sino también como guitarra. McGuire también participó de la creación de algunas canciones y se encargó de que se incluyera en el disco una versión de su admirado Bob Dylan, la canción She Belongs To Me. En la producción estuvo Lou Adler. Antes de que McGuire grabara el tema, la canción se le había ofrecido a The Byrds, para que realizaran una interpretación como si se tratara de una versión de Bob Dylan, pero el grupo rechazó la idea. Entonces se la presentaron a otra banda de Los Ángeles, The Turtles, que grabaron una versión pero que vería la luz después de la que había hecho McGuire. La grabación de la pista vocal de nuestro hombre no estaba destinada a ser la versión final, pero una copia de la mezcla preliminar llegó a manos de un locutor de radio que comenzó a reproducirla en antena inmediatamente. La canción fue un éxito instantáneo y, como resultado, la pista vocal más pulida nunca se grabó. Eve of Destruction se grabó en una sola toma mientras él leía la letra garabateada en un trozo de papel arrugado. Llegan a cuidar más los detalles y no sale tan bien. Después de aquel Eve of Destruction, Barry McGuire no repitió ningún éxito popular. A principios de los años 70 dejó atrás la música folk y reapareció como artista relacionado con temática religiosa (canciones con mensaje cristiano) y trabajó con músicos relacionados con el gospel. Pasó a un segundo plano siempre trabajando sobre una actividad proselitista intentando convencer a la audiencia sobre la imperiosa necesidad de volver los ojos hacia Jesús. Grabó una serie de álbumes con esa temática, distanciados unos de otros, y ya en plena década de los 80 puso en pausa su carrera musical y se mudó a Nueva Zelanda con su esposa, donde permanecieron hasta 1990, trabajando con la organización contra la pobreza World Vision. McGuire regresó a su tierra y volvió a publicar álbumes, incluyendo títulos como Let's Tend God's Earth, Journey to Bible Times, antes de unirse a finales de los 90, entrando ya en el siglo XXI, a otro cantante y guitarrista de gospel, Terry Talbot, para formar el grupo Talbot McGuire.
Hacemos un looping y volvemos atrás. Los primeros temas que suenan hoy en esta edición de Cíclope 3.0 tienen que ver con la temática de la canción protesta. De Norteamérica saltamos al continente europeo para rescatar una canción de protesta italiana, una canción que se interpretó en italiano, en inglés, en español... El estribillo, en español, es algo así como
Y todos unidos, unidos con nuestras guitarras, nuestras guitarras contra la guerra
El título original, en italiano, es C'Era Un Ragazzo Che Come Me Amava I Beatles E I Rolling Stones, Era un Muchacho que como a mi le Gustaban los Beatles y los Rolling Stones, y la cantaba Gianni Morandi.

Gianni Morandi, icono de la cultura pop italiana, se abrió camino desde los peldaños más bajos de la escalera de la industria del entretenimiento. Fue un poco como aquel chiste que aparecía en una película del dúo cómico de los años 40, Bud Abbott y Lou Costello. No recuerdo el título de la cinta, pero Costello le preguntaba a una chica si había trabajado alguna vez en el Cine y ella le contesta que sí, que trabajó como acomodadora. Pues algo así le sucedió a Morandi, nacido en 1944 en Monghidoro, provincia de Bolonia. En su curriculum indicaba que, siendo niño, había trabajado en el Cine... vendiendo refrescos y dulces en el cine de su ciudad natal. Su historia personal como artista comienza a los 12 años, cantando en la plaza pública el día de Año Nuevo de 1956. Su notable talento musical hizo que sus padres lo cambiaran de la escuela tradicional a una escuela en Bolonia, donde estudió canto e interpretación. Debutó oficialmente en 1958 en Alfonsine, Rávena. En 1962, ganó un concurso de talentos donde conoció e impresionó al promotor de espectáculos Paul Lionetti, quien consiguió una audiencia con ejecutivos del sello discográfico RCA. Ese mismo año, 1962, el mundo conoció a un nuevo cantante, Gianni Morandi, que dejaría una larga lista de éxitos, en italiano y en español, como aquella que decíaYo quiero postrarme hoy de rodillas, sí, por que te quiero más que a nadie.
Pero hoy suena Morandi no por esa canción, Hoy de rodillas, sino por esa composición antibelicista de título tan largo, Era un Muchacho que como a mi le Gustaban los Beatles y los Rolling Stones. El origen estuvo en una idea que le rondaba al batería, cantante y compositor italiano original de Siena, Mauro Lusini. Viajó a Roma para proponer la idea a Franco Migliacci (1930-2023), letrista, productor y actor italiano. La idea ya tenía cierta forma y entre ambos fueron dándole un toque final. La letra estaba escrita en inglés y Migliacci la reescribió en italiano en cuestión de minutos, y quedó tal y como la conocemos hoy en día. La letra es de ambos, de Lusini y de Migliacci, la música solo de Lusini. Los arreglos los realizó Ennio Morricone (1928-2020), y la puesta en escena la hizo Gianni Morandi, que la estrenó en el Festival delle Rose de 1966. La canción trata sobre un joven estadounidense que debe abandonar su sueño y su viaje a Europa para ir a luchar a Vietnam, donde muere.
Esta canción de Gianni Morandi como la de Barry McGuire, hacen referencia a problemas sociales de la época, como la guerra de Vietnam, el servicio militar obligatorio, la amenaza de una guerra nuclear, el Movimiento por los Derechos Civiles... Tanto una como la otra fueron censuradas: la de McGuire se prohibió en algunas emisoras de radio de Estados Unidos por la mala imagen que podía proyectar sobre la mentalidad juvenil. Igual sucedió con la canción de Morandi, canción de protesta contra la guerra de Vietnam, censurada por la R.A.I. por oponerse a las políticas de un país amigo Estados Unidos. Pero a pesar de todo, a pesar de que el sello discográfico RCA que había publicado el single lo retiró y el LP que incluía la canción fue reeditado debidamente modificado, la canción original se emitió por la Radio, en emisoras que se saltaban la censura. Cuando Morandi interpretaba en directo el tema sufrió presiones para que cambiara el texto original: no podía utilizar palabras como vietcong o Vietnam, tenía que rellenarlo de cualquier otra forma.

La ínclita canción aparecía en 1966, un año después se incluía en el cuarto LP de Morandi, Gianni Quattro. Un mondo d'amore. El single lo retiró RCA del mercado. Volvería a aparecer pero en una versión distinta. El LP Gianni Quattro. Un mondo d'amore también sufrió los desmanes pudorosos del sello discográfico RCA italiano: lo retiró del mercado reemplazándolo por uno con la misma portada y número de catálogo que el anterior, con el arreglo habitual de Morricone. Los dos álbumes se diferencian en el número de matriz impreso en el vinilo. La primera edición, más rara y buscada por los coleccionistas de vinilos, tenía el número de matriz RKAW 23327, la siguiente RKAW 23363.El tema en cuestión, el censurado C'Era Un Ragazzo Che Come Me Amava I Beatles E I Rolling Stones, la versión que suena en el programa de hoy, es la original, cantada en italiano y con el texto original. El estribillo en español Y todos unidos, unidos con nuestras guitarras, nuestras guitarras contra la guerra, formó parte de la versión cantada en español, obviamente la censurada, porque ese texto no suena en italiano.
De la cercana Italia nos pasamos ahora a nuestra piel de toro. España también tuvo su nómina de autores que intervinieron en la Canción Protesta. Como ya dije hace un momento, esta edición de Cíclope 3.0 de hoy no está dedicada a dicho género. Tan solo recuperamos algunas piezas buscando la actualidad. Nos situamos a finales de los 60, en concreto en 1969. Se publica un single con una canción escrita en letra y música por un compositor, cantante y productor español original de Oviedo, que responde al nombre y apellido de Manolo Díaz. Se trata del sencillo La Juventud Tiene Razón.
La juventud tiene razón, hay que seguir luchando por aquellos que no tuvieron tiempo de gritar. La juventud tiene razón, hay que seguir luchando por un mundo mejor donde se grita la verdad, gritad la verdad, gritad la verdad, gritad la verdad. España, 1969...esto no era fácil de digerir ni para el Gobierno ni para todos aquellos y aquellas que eran correa de transmisión del Estado y del nacional catolicismo...hay que seguir luchando por aquellos que no tuvieron tiempo de gritar...hay que seguir luchando por un mundo mejor donde se grita la verdad...

Manolo Díaz estuvo en contacto con la música desde que nació. Su madre era profesora de piano y su padre era músico autodidacta. El trabajo del cabeza de familia provocó que la familia se tuviera que trasladar desde Oviedo a Madrid. Nuestro hombre era un niño de cuatro años. Con siete ingresó en el Real Conservatorio de Música y Declamación de María Cristina de la capital y estudió piano y solfeo durante seis años. Con 16 dio sus primeros pasos en el mundo de la música al crear un conjunto al que llamaron Los Mágicos, y poco después entró a formar parte del grupo madrileño de Pop Los Sonor como guitarra solista. Era 1960. Compuso canciones que participarían en Festivales de Música, como el Festival Hispano-Portugués de Aranda de Duero, donde el cantante Dyango consiguió un segundo puesto con un tema original de Díaz. Era 1965. Un año después, en 1966, una canción suya alcanza el primer premio en el Festival Internacional de la Canción de Mallorca. Cantada por Massiel, Rufo el pescador, es una composición que denunciaba la especulación urbanística en las costas. En plan suave, en Manolo Díaz empezó a destacar cierta gana de hablar claro, pero...calma, mucha calma...por el momento se dedicó a inyectar vida en el panorama musical español en su manifestación Pop, junto al productor de origen suizo, Alain Milhaud. Ambos hicieron posible proyectos como el grupo musical Los Bravos, banda a la que bautizó con ese nombre y para la que escribió algunas de las canciones de su primer LP, Black Is Black. Repetiría de nuevo en el LP Los chicos con las chicas. Como cantautor, en 1967, Díaz grabó en París su LP de canción protesta titulado Retablo, en el que critica la hipocresía de la sociedad española en la que vive. Grabó y publicó varios Singles y EPs, como el disco de tres canciones Postguerra, que retrataba la crudeza y el silencio de los años tras la contienda. Se llevó bien con las listas de discos más vendidos y llegó el disco estrella, aquel La Juventud Tiene Razón, en 1969. Esta canción en particular instaba a los mayores a escuchar a los jóvenes, algo imposible en la España de finales de los 60. Como no podía ser de otra manera, la canción pasó y no pasó la censura. Llegó a cantarla en televisión, y sonó en algunas emisoras de radio, una vez conseguido que un juez pasara la mano y liberara el disco de las cadenas de la censura. Progresivamente Manolo Díaz dejó los escenarios y comenzó a trabajar como director artístico del sello discográfico Acción, donde produjo los tres primeros álbumes de la banda Aguaviva. En los primeros años de la década de los 70, también llevó la producción del dúo Vainica Doble y del cantautor Pablo Guerrero. Desde 1977 se convirtió en ejecutivo discográfico, llegó a ser presidente de CBS-Sony-Music de España y Portugal, de EMI Music para América Latina, España y Portugal, de PolyGram para América Latina y de Universal Music América Latina. También ha presidido el Consejo de la Academia Latina de Artes y Ciencias de la Grabación que concede los Premios Grammy Latinos. Desde 2014 preside la Fundación Cultural Latin Grammy. Y sigue vivo.
Y llegamos a la actualidad en esta espiral del Tiempo sobre canciones que hablan de cuestiones sociales, políticas, el género que se catalogó como Canción Protesta.
El 16 de abril de este año 2026, aparecía Boots On The Ground, la nueva producción del proyecto Massive Attack que, en esta ocasión, trabajan junto a Tom Waits.
Waits llevaba un tiempo sin entrar en los estudios de grabación y Massive Attack llevaban seis años sin prensar material nuevo. Lo último fue hace seis años, un EP titulado Eutopia. Ahora se han reunido los ingenios de los tres y han sacado a la luz Boots On The Ground.
Tom Waits canta y escribe la letra de la canción. Participa en parte de la composición de la música.(Foto de la izquierda de Anton Corbijn)
De la música, principalmente se encarga el alma de Massive Attack: Robert «3D» Del Naja, tapándose la boca con la mano; a su lado, Grant «Daddy G» Marshall. Ambos, miembros fundadores del proyecto. Boots on the Ground se traduce literalmente como Botas sobre el terreno y se corresponde con una expresión más acorde como Soldados sobre el terreno. Hace referencia al despliegue físico de tropas de combate o personal calificado en un área específica para realizar una operación o trabajo. Es la primera vez que una canción de Massive Attack no está disponible en streaming. Decidieron omitir la plataforma de consumo masivo Spotify, líder de streaming, utilizando una política de exención o exclusión, lo que significa que se tomó la decisión conscientemente como estrategia de distribución, optando probablemente por formatos físicos (vinilo de 12 pulgadas) y otras plataformas, todo como parte de una postura política y artística para resaltar su mensaje contracultural y político. La canción es una crítica directa a la violencia, las políticas migratorias (ICE) y la desatención a veteranos en Estados Unidos. La letra de Waits, se caracteriza por imágenes grotescas y humor negro, combinando el estilo de voz ronca de Waits con la producción atmosférica del grupo. Es una canción de protesta política dirigida contra el autoritarismo y la militarización, con un sonido oscuro descrito como gruñido de la conciencia.
Y hasta aquí un puñado de canciones protesta. Ahora, en Cíclope 3.0 pasamos a la música reflexiva que elabora el cuarteto capitaneado por el multinstrumentista Steve Jansen y que responde al nombre de Exit North.
Steve Jansen, (segundo por la izquierda), fue batería y percusionista de la banda Japan y es un músico inquieto que forma parte de una larga lista de proyectos entre los que se encuentran nombres como el de su hermano, David Sylvian, Ryuichi Sakamoto, The Dolphin Brothers, Nine Horses, JBK (Jansen-Barbieri-Karn), N.M.L.(No More Landmine). Ha intervenido en grabaciones de sus antiguos compañeros de Japan como Richard Barbieri, Mick Karn. Ha firmado álbumes en solitario...está activo, continuamente, creando. Las últimas muestras de su actividad está relacionada con la música que elabora Exit North.
El origen de este proyecto está cuando Jansen graba su álbum Slope del año 2007. En ese trabajo colaboró el músico sueco Thomas Feiner (en la foto anterior de Exit North, Feiner aparece sentado). En el disco de Jansen, el ínclito Feiner, tocó varios instrumentos y cantó. De ahí surgió un interés mutuo por seguir trabajando juntos y de aquella disposición por continuar floreció la idea de Exit North en la década de los 10 de este siglo. Han pasado en alguna ocasión por aquí, por Cíclope 3.0, tanto la banda como la labor en solitario del vocalista Thomas Feiner. Hoy traemos de nuevo a Exit North porque en el mes de mayo del año pasado sacaron material nuevo que este año en curso, al cumplir un año, te lo recuerdan mandándote un e-mail si estás apuntado a su lista de distribución.
El disco incluye tres temas de los que hoy vamos a escuchar dos, empezando por el titulado Harm. Después, el otro, Terms. Y te prometo que volveremos con ellos y con Feiner en solitario.
Recta final para esta edición de Cíclope 3.0 Ya que estamos con novedades vamos a cerrar con una. Hacía ocho años que no lanzaban material nuevo y el pasado mes de marzo publicaban un nuevo larga duración. Desde Londres, con sus habituales buenas vibraciones, The Boxer Rebellion.
En el año 2018 se publicaba Ghost Alive, un disco con el típico Pop-Rock de esta banda, típico que no tópico, porque las composiciones del vocalista Nathan Nicholson y compañía son particularmente atractivas, con un pulso extraordinario como tiene el tema que recupera el Cíclope, What the fuck?. Ese corte suena para situarnos en el Tiempo. Hace ocho años que apareció ese disco. Este año, mientras el ojo fónico del Cíclope rastreaba las circunvoluciones del mundo de la música, el 27 de marzo, The Boxer Rebellion editaban un álbum nuevo, The Second I'm Asleep.
Nos pilló fuera de juego, al Cíclope y a quien escribe, pero no pasó desapercibido para Pablo Franco, el Control de Sonido que hace posible el ensamblaje entre la palabra y la música con el resultado final que conoces al escuchar el programa. Fue él el que me avisó de la existencia de este disco. Por él lo hemos conocido y lo traemos al espacio, como es lógico. El grupo sigue teniendo ese buen pulso para escribir canciones como las dos que extraemos del álbum: primero, This House, después, Hidden Meanings, con Nicholson cantando en falsete.
Pues así cerramos esta edición de Cíclope 3.0 con la esperanza de que te guste el programa.
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