jueves, 12 de enero de 2023

Cíclope 3.0 - 10-01-23 - Especial Dead Can Dance # 16


Lisa Gerrard
 y Brendan Perry
Dead Can Dance

 

Primera entrada en el blog Lágrimas de Valium de este año nuevo, 2023, entrada correspondiente al programa Cíclope 3.0 que inicia el nuevo año con la entrega número 16 del Especial Dead Can Dance que se acerca a su punto y final.  Probablemente el próximo mes de febrero terminaremos la audición de su discografía completa hasta la fecha, tanto como colectivo como la de algunos de sus miembros en solitario.  En el espacio de hoy suena una vez más Lisa Gerrard, en sus trabajos en paralelo a la existencia de DCD y también la banda capitaneada por el combo Perry/Gerrard.  Van a ser tres discos publicados a lo largo del año 2018 y comenzamos con la colaboración entre Gerrard y el proyecto The Mystery Of The Bulgarian Voices.



 

The Mystery Of The Bulgarian Voices o Le Mystère des Voix Bulgares o El Misterio de las Voces Búlgaras, tres formas en las que te encuentras el nombre del colectivo que, en el pasado, se llamó El Coro Vocal Femenino del Misterio de las Voces Búlgaras, y que en realidad se llamaba Coro Vocal Femenino de la Televisión Estatal Búlgara, es un conjunto de talentos artísticos excepcionales.  La formación representa realmente una de las historias de éxito más sorprendentes de la música.  Creado a principios de la década de los años 50, la primera misión del coro fue grabar canciones folcloricas, corales, tradicionales y arregladas para múltiples voces para ser grabadas y transmitidas primero en la radio y luego en la televisión.  El productor musical suizo Marcel Cellier descubrió la belleza de las canciones populares búlgaras, a los y las cantantes populares, sus voces únicas y habilidades corales y en 1975 lanzó su primer disco con canciones interpretadas por el coro titulado Volumen I, Le Mystere Des Voix Bulgares.  El álbum pronto se convirtió en un éxito de ventas.  En 1987 lanzó Volumen II, y el proyecto, en 1990, fue galardonado con un premio Grammy a la Mejor Grabación de Folclore Tradicional.  A partir de ese momento fue cuando el coro adoptó el nombre de El Misterio de las Voces Búlgaras, en español, francés o inglés.  Desde entonces, el coro ha realizado miles de conciertos en las principales salas de todo el mundo bajo la dirección de la directora Profesora Dora Hristova.

En 1986, el prestigioso sello discográfico independiente 
escocés 4AD publicaba, en el mes de abril, el álbum Le Mystere Des Voix Bulgares, entrando de esa forma en un mercado internacional que le ponía en contacto no sólo con catálogos de música folclórica sino también con las formas más oscuras, oníricas, étnicas, del Rock.  De hecho influyeron poderosamente en la técnica de canto de Lisa Gerrard, que siempre ha reconocido lo importante que fue para ella conocer, saber de la existencia de este colectivo descrito como el matrimonio de la vanguardia y la Edad Media.  Parte de la magia del conjunto se deriva de su éxito al dominar las diversas y antiguas tradiciones vocales de Bulgaria mientras suena sorprendentemente moderno y original, gracias a la música coral única.  La estructura y los arreglos a cappella de varias secciones transforman su sonido colectivo en colores extraños, como si se escuchara algo más que la voz humana.  Publicaron el primer álbum de nuevas grabaciones en estudio en más de tres décadas el 25 de mayo de 2018 bajo el título Boocheemish, y para la ocasión contaron con la colaboración en dos temas de Lisa Gerrard.  Con esas dos composiciones se inicia este Especial Dead Can Dance Nº 16.




El álbum anterior aparecía el 25 de mayo del año 2018 y en él Gerrard es una invitada, de honor, pero invitada colaboradora.  El 6 de agosto de 2018 se publicaba un nuevo trabajo ahora sí firmado por Lisa acompañada por el percusionista alemán David Kuckhermann, un álbum titulado Hiraeth.





David Kuckhermann en la foto de la izquierda, es un percusionista alemán especializado en ese instrumento que está tocando: handpan, o handdrum, de sonido tan curioso.  No toca solamente ese elemento, también maneja la Vasija de Udu, la Darbouka, sonajeros, gongs...



  
Vasija de Udu










Darbouka







Con Lisa Gerrard, a la hora de hacer, música, te puedes imaginar el resultado porque son tal para cual.  Kuckhermann ha sido uno de los músicos que han colaborado con Dead Can Dance en las actuaciones en vivo de la banda y en esta ocasión colabora con Gerrard en el estudio.  Ella mira hacia la multiplicidad cultural, él acentúa sobre todo un tono místico persa en las aportaciones que realiza a los diferentes cortes en los que trabajan ambos en este álbum del que el Cíclope extrae 2 temas.  Reseñar también que los instrumentos de cuerda, sobre todo el arco del Medio Oriente, lo toca la intérprete húngara Hristina Beleva.

Hristina Beleva


Como queda indicado más arriba, este Especial Dead Can Dance # 16 está ocupado por tres discos aparecidos en el año 2018, dos de Lisa Gerrard y el otro el que se publica de Dead Can Dance el 2 de noviembre con el título Dionysus.



  
La portada del disco es tal y como se reproduce en la foto anterior.

Pero para poder clasificarlo entre los CDs o LPs en las tiendas y sección de discos de los grandes almacenes, mejor ponerle una etiqueta y así no hay perdida. 
En el año 2012 se producía el reencuentro de los dos motores de DCD y se publicaba Anastasis.  Pasados seis años se edita Dionysus, probablemente el trabajo de estudio más complejo firmado por Perry y Gerrard.
Dionysus prescinde del enfoque orientado a las canciones de su predecesor a favor de un oratorio bacanal impulsado por la atmósfera inspirada en el dios griego del vino y el éxtasis, Dionisio.  La obra está dividida en dos actos subdivididos en tres y cuatro capítulos cada uno con una suma de siete movimientos en total.  El primero lo forman las partes Sea Borne - Liberator Of Minds y Dance Of The Bacchantes; el segundo se desarrolla a través de The Mountain - The Invocation - The Forest y Psychopomp.  Escuchamos los dos actos completos, primero uno y después el otro, pero sin cortes a lo largo de la reproducción de cada uno.  Desde el comienzo, Dionysus presenta una construcción lenta de ritmos tribales que se van ampliando como la serpentina de una espiral formada por el espectro de sonido que produce Brendan Perry con los instrumentos que maneja.  El resultado es una amplia gama de sonidos que levantan un variado paisaje sónico con instrumentos de cuerda como el oud, de viento como la fujara y percusión, el davul, entre otros.  Cuando esa instrumentación se combina con la poderosa voz de Lisa Gerrard el efecto es embriagador.





     Oud


 






Músico soplando en una fujara







Modelo de davul







Dionysus se despliega como un viaje guiado de ayahuasca, un rizo de humo aromático que se convierte en una hoguera prebizantina rugiente repleta de cánticos primitivos y ritos antiguos.  Las grabaciones de campo de cabreros suizos, cantos de pájaros sudamericanos y colmenas de Nueva Zelanda agregan una atmósfera poderosa, brindando secuencias evocadoras que invocan a los dioses paganos de antaño y los bosques y océanos primordiales que gobernaban la tierra hace miles de años.  Un inciso: tal vez te estés preguntando ¿por qué cabreros suizos, cantos de pájaros sudamericanos y colmenas de Nueva Zelanda?  ¿Tienen algo en especial las cabras y los pastores suizos, el canto de los pájaros sudamericanos y las abejas de Nueva Zelanda?  Pues debe ser así, porque fue el mismísimo Perry el que realizó esas grabaciones de campo.  Estoy por escribirle y preguntárselo y no es broma.  Bueno, acotaciones aparte, seguimos.  Tanto Perry como Gerrard reconocen que durante mucho tiempo han buscado inspiración en la mitología, en esos cuentos fundacionales que son, en gran medida, inmunes a la disparidad cultural y en verdad este último trabajo, por el momento, de Dead Can Dance reúne raíces y orígenes multiculturales.  Dionysus es locura ritual, éxtasis religioso, sexo, la vinificación y el canto.  Un trabajo excepcional.
Por último, reseñar que el disco está dedicado a la memoria de Frank Lovece, un músico nacido en 1956 en Calabria, Italia, que emigró a Australia en 1958 y cuya actividad se centró con la banda de post punk australiana Primitive Calculators en 1978.  Él se encargaba de la caja de ritmos y de manejar una computadora.  Fue uno de los organizadores de lo que se conoció como The Little Bands Nights, una escena poco conocida formada por bandas australianas que cambiaban rápidamente de nombre o de miembros, o sencillamente tocaban y desaparecían.  Entre aquellos grupos estaban The Scavengers, un grupo que nunca pudo conseguir un contrato de grabación y que cambió su nombre por el de The Marching Girls, que tampoco pudieron conseguir un contrato por lo que su líder, un tal Brendan Perry, cambió la dirección de su historia buscando otra forma de hacer música.  Le presentó sus ideas a una mujer que cantaba en otra banda australiana de nombre Microfilm.  La vocalista era una tal Lisa Gerrard.  La historia que sigue, ya la conoces.

La amistad que les unía a Frank Lovece (foto de la izquierda) lloró su pérdida cuando fallecía a principios de enero del año 2018, año de publicación de Dionysus.  Lovece permaneció activo hasta morir.
Hasta aquí el Especial Dead Can Dance # 16.
Espero que te guste el programa.

Enlace:





jueves, 22 de diciembre de 2022

Cíclope 3.0 - 20-12-22 - Especial Peter Murphy # 4

 



Cíclope 3.0 del martes 20 de diciembre de 2022, último Cíclope del año.  Llega la Navidad, días festivos con prolongación, el área de informática de la emisora de vacaciones por lo que el colgar las entradas de cada programa se retrasan...en fin, que entre unas cosas y otras mejor que cerremos la temporada anual ya y aunque hoy no es martes 27, el último martes del mes, vamos a adelantar el El Especial Discografía de dicha fecha y lo traemos a esta.  Así que la edición de este martes está ocupada por el Especial Peter Murphy Número 4 que comienza con aromas turcos.




La entrega anterior de este Especial terminaba con el álbum del año 2005 Cascade.  Siete años se toma Murphy para grabar su siguiente disco de estudio, Dust, aparecido el 23 de abril de 2002.  Entre el final del siglo XX y el comienzo del XXI, aparecía un disco grabado en vivo, Alive Just For Love, que recoge la actuación del 30 de noviembre de 2000 en el Teatro El Rey, Los Ángeles.


El orden de las canciones en un disco no es algo aleatorio, hay un propósito en la alineación y este Dust comienza con toda una declaración de intenciones: aire oriental, modulación de la voz para interpretar el texto de las canciones casi recitado, más que cantado...  Esa definición de lo que va a sonar en el disco está en el tema que abre el álbum y con el que se inicia este Especial Peter Murphy # 4, Cosas para recordar.  Serán unos cuatro cortes los que el Cíclope ha escogido de este sexto álbum de estudio, séptimo en su discografía.  Los elementos musicales del mundo oriental van a estar muy presentes en este nuevo trabajo en el que Murphy se reinventa para el nuevo milenio.  Hasta el momento ha elaborado álbumes con composiciones donde juegan sombras y oscuridades goticistas con armonías y belleza tarareable.  En esta ocasión el sonido, las canciones, están construidas desde una perspectiva diferente, hay un cambio marcado.  Él viene de haber trabajado con una banda de músicos que se convirtieron en el grupo que le acompañaba tanto en estudio como en las actuaciones en vivo, The Hundred Men, capitaneados por el guitarra y teclista Paul Statham, coautor de muchas de las canciones que aparecen en la discografía de nuestro protagonista.  Hasta el momento el perfil del espectro musical de Murphy ha sido un bucle entre la luz y la sombra.  Pero con este trabajo, Dust, el bucle se deshace y entramos en una zona donde se multiplican las opciones, donde se entrecruzan sonidos ambientales contemporáneos con raíces oscuras de rock más aires orientales.  Trabaja con un referente, el músico y productor turco Mercan Dede.


Arkın Ilıcalı, conocido por el alias artístico Mercan Dede (foto de la derecha) es un músico y productor nacido en Turquía.  Fusiona sutilmente las tradiciones espirituales orientales de la música sufí con estructuras de la música de occidente para crear una mezcla única de lo antiguo y lo nuevo, lo sagrado y lo secular, Oriente y Occidente.  Partidario de la espiritualidad sufí, Dede aporta su comprensión holística del sonido, los ritmos de la naturaleza y del universo a sus interpretaciones de los maqams sufíes, así como a sus composiciones originales.

Así que Dust es el producto de una colaboración entre estos dos músicos, Murphy y Dede.  Profundidad lírica en unos paisajes oníricos interiores, individuales,  con ritmos tribales que se intensifican con la colaboración del acompañamiento formado por distinguidos músicos turcos y canadienses entre los que se encuentran el violinista Hugh Marsh, que venía de las actuaciones en vivo entre otras la que se recoge en el disco Alive Just For Love, y el bajista de jazz Jamaaladeen Tacuma.  Un combo que guía esas visiones líricas de Murphy a un lugar espiritual superior.  

Hay un aspecto muy importante en la vida de nuestro protagonista que le hace volver la mirada hacia Oriente y en concreto hacia Turquía.  No es solo su interés por lo diferente, por lo distinto, es que Murphy, avanzada la década de los años 90, conoce a quien se convertiría en su esposa, Beyhan Ayse, directora artística de la Compañía de Danza Moderna de Turquía.


Fue tal el enamoramiento de Murphy por esta mujer (foto de la izquierda) que, primero, traslada su domicilio a Estambul y, segundo, abrazaría el islamismo.  Así que, Dust, sería y es, un álbum que rezuma amor, con un perfil marcado de música turca, con instrumentos clásicos del folclore turco.  La producción recayó sobre Mercan Dede.



En el año 2004 aparecía Unshattered, marcando el arco de tiempo habitual de edición (2 ó 3 años) entre disco y disco.

Si Dust se abría con una composición que marcaba el perfil de lo que iba a ser el álbum, Unshattered hace lo mismo, pero desde el lado opuesto: Dust oscuridad luminosa/Unshattered luminosidad armónica.  Para muchos admiradores y muchas seguidoras, demasiada armonía, excesivamente luminosa.  Porque cuando el disco se publicó y, aún hoy en día, muchos oyentes siguen recomendando que no se gaste nadie dinero en un trabajo tan insulso.  Pues, francamente, no es para tanto.  El motivo radica en que, como ya he indicado más arriba, hasta el momento Murphy en solitario ha ido grabando discos compuestos por ambas tendencias: gótica y armónica.  Canciones un tanto oscuras, dotadas de cierto siniestrismo, que se veían compensadas por otras más suaves, de cierta armonía y belleza.  Y en esta ocasión, en este álbum del año 2004, todo es bello y bonito, sin dejar ni un resquicio para aquellos otros momentos.  Se puede decir que los dos últimos trabajos forman las dos caras de una moneda, Dust, de 2002, con canciones largas (8 ó 9 minutos), oscuras, tenebrosas; Unshattered, con composiciones de duración más habitual (como mucho 6 minutos, las demás entre 4 y 5) y, sobre todo, canciones de un perfil más armónico.  Pues tampoco está tan mal este disco que vio la luz el 19 de octubre de 2004.  Para dejar buen sabor de boca el Cíclope extrae cuatro canciones que van desde el jubiloso Idle Flow con el que se abre el álbum, pasando por temas que pienso que son interesantes como Face the Moon, Emergency Unit con un aire tan a lo David Bowie para terminar con El peso del amor.  La producción estuvo en manos de Gardner Cole de forma general, específicamente hubo una serie de temas que recibieron el tratamiento especial de un amigo y colega, Paul Statham, que volvió a trabajar con Murphy pero esta vez desde el lado técnico.

Hasta aquí Cíclope 3.0, hoy dedicado a la cuarta entrega del Especial Peter Murphy.  Nos vamos de vacaciones y volvemos ya en el año nuevo, 2023, el martes 10 de enero.  Cuídate mucho porque eres la razón de ser de este programa.  Feliz Navidad y que 2023 traiga Salud y Libertad.


Enlace:

https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-20-12-22

  


martes, 20 de diciembre de 2022

Música, maestra

 



Hacía tiempo que no hablaba de libros por aquí, casi dos años.  La última entrada del blog con recomendación de lectura fue el 30 de diciembre del año 2020, en concreto el libro Océano de sonido (Palabras en el éter, música ambient y mundos imaginarios) firmado por el escritor, compositor e intérprete británico David Toop.  Hoy, después de dos años casi sin hablar de libros,  la recomendación de lectura también está relacionada con la música.

Música, maestra: Ensayos sobre música y mujeres escritos por mujeres (This Woman's Work: Essays on Music) es un libro de este año 2022 que termina en breve y cuya edición también está en manos de mujeres: Sinéad Gleeson y Kim Gordon.  El prólogo se debe a Heather Leigh y la traducción recae sobre Jules Vineyards. 

La obra recoge 16 ensayos sobre música escritos por 16 mujeres, incluidas las dos coordinadoras de la edición.


Sinéad Gleeson es escritora irlandesa, dedicada a la crítica musical desde hace tiempo y actualmente inmersa en la actividad literaria.



Kim Gordon, guitarra, guitarra bajo y voz, fue cofundadora de la banda Sonic Youth.


Ellas dos, Gleeson y Gordon, se conocieron en Dublín, en la sala de conciertos McGonagles, un ícono de la ciudad donde actuaban una noche Sonic Youth.  Gleeson era una ferviente admiradora del grupo y aguardaba pacientemente en la cola para entrar al local cuando se abrieron las puertas y salió corriendo, despavorida, la mismísima Gordon, directa al autocar que transportaba al grupo y su equipo técnico buscando algo: un bloc de notas, algo sobre partituras...  Relajada volvió a entrar y antes de que se cerraran las puertas se cruzó la mirada con la de Gleeson, y se entabló esa relación de empatía entre admiradora y admirada, algo que se explica con el término fandom, contracción de la expresión inglesa Fan Kingdom, Reino del Fan.  De un estrecho intercambio de ideas que fue alimentando la creatividad mutua surgió este proyecto hecho realidad, un libro que habla de compositoras, intérpretes, un libro hecho con ensayos sobre mujeres escritos por mujeres: escritoras, comentaristas musicales, DJs, intérpretes...  Es un caleidoscopio que va desde el análisis pormenorizado pasando por puntos de fuga tan curiosos como la sudoración de Ella Fitzgerald en Diaforesis de Margo Jefferson, irlandesa, crítica ganadora del Premio Pulitzer,  hasta ensayos sobre el encuentro fortuito con una figura admirada como el que se dio entre la escritora inglesa Anne Enright y adorada Laurie Anderson.  

Entre las 16 autoras están también las dos responsables del proyecto, cada una realizando su aportación.  Kim Gordon escribe sobre la música en la Red y Sinéad Gleeson lo hace revitalizando una figura tan importante en la música del siglo XX como es la de la compositora e intérprete Wendy Carlos.



Wendy Carlos
 (Foto de Len DeLessio/Corbis/Getty Images)
 

Reseñar por último que el libro está editado por Libros del Kultrum, una editorial muy interesante con un catálogo que merece la pena que le des un vistazo.  Aquí te dejo el enlace a la web.

https://www.librosdelkultrum.com/



jueves, 15 de diciembre de 2022

Cíclope 3.0 - 13-12-22

 


Humo

Cíclope 3.0 del martes 13 de diciembre de 2022.  El programa de hoy, tal y como lo presento en la locución, está dedicado a esa suspensión que flota en el aire como resultado de la incineración incompleta de un combustible, es decir, esta edición de Cíclope 3.0 está dedicada a canciones que hablan de y sobre el Humo, humo nunca contaminante, ni mucho menos malos humos, o al menos esa es la pretensión.  Así que sin más preámbulos, comenzamos con una guitarra poderosa, la de Peter Frampton.


Peter Frampton se hizo popular en 1976, a raíz de la aparición del álbum Frampton Comes Alive!.    Su historia musical se remonta a finales de la década de los 60 cuando capitanea junto a Steve Marriott, ex Small Faces, la banda Humble Pie.  Desde entonces y hasta este siglo XXI, Frampton ha protagonizado un arco extenso de actuaciones en vivo y álbumes de estudio.   

Fingerprints es un disco que vio la luz en el año 2006 capitaneado por la guitarra potente de Frampton.  A lo largo de 14 temas sin palabras, instrumentales, Frampton y una serie de colaboradores van trenzando tanto composiciones propias como canciones compuestas con otros músicos como sucede como esta que abre el Especial Humo de hoy: Blowin' Smoke.  

Una banda que ha sonado en otras ocasiones por aquí es el quinteto original de Ohio, en concreto de la localidad de Akron, If These Trees Could Talk.


Este grupo desarrolla una gama de sonidos variados y extensos, templados en la velocidad de un movimiento vertiginoso que muestran un perfil de picos y valles creados por un trío de guitarras eléctricas, una guitarra bajo y una batería.  


Aportan a la edición de hoy  un tema que habla de humo, After the Smoke Clears, Después de que el humo se aclare, de su álbum de 2016, The Bones of a Dying World.

Vámonos ahora con un cantante, compositor y pintor nacido en 1955 en Barcelona y que responde al nombre y apellido de Manolo García.


Cofundador con Quimi Portet de El Útimo de la Fila en 1984, comenzó una labor en solitario en 1998, después de la separación del grupo.  De su por el momento amplia discografía nos vamos a quedar con un álbum del año 2018, Geometría del rayo, y el corte Humo de abrojos.




Recuerdo una actuación de El Último de la Fila, la de 1988 en Barcelona, con motivo del 402 aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, en un concierto organizado por Armistía Internacional.  El cartel era de lujo: Bruce Springsteen con The E Street Band, Peter Gabriel, Sting, Youssou N'Dour, El Último de la Fila y Tracey Chapman.  Fue especialmente emocionante la actuación de Chapman porque todas las figuras tuvieron una puesta en escena potente, con efectos de luces (Peter Gabriel fue apabullante), magnífico sonido, intervenciones de unos con otros...pero en el caso de Tracey Chapman fue ella sola, sobre el escenario, con su guitarra acústica, cantando.  Se encargó de dar paso a Bruce Springsteen que cerró el evento.


Pues con ella nos quedamos en este programa dedicado al Humo, con Tracey Chapman.  Criada en un vecindario de clase trabajadora en Cleveland, Ohio, aprendió a tocar la guitarra cuando era niña comenzando a escribir sus propias canciones una vez alcanzada la soltura con el instrumento.  Después de la escuela secundaria, ganó una beca de estudios y asistió a la Universidad de Tufts, donde estudió antropología y estudios africanos.   Mientras estaba en Tufts, quedó fascinada con el folk-rock y los cantautores, y comenzó a interpretar sus propias canciones en los cafés.  Grabó una serie de Demos en la emisora de radio de la Universidad y tras realizar algunos contactos saltaría a los estudios de grabación.  Su primer álbum se editó en la primavera de 1988.  Continuó trabajando y fueron apareciendo una serie de discos siempre reacios a los caprichos comerciales porque Chapman, siempre, se las ha arreglado para salvar los escollos de la moda.  Al menos por el momento porque lleva algunos años sin dar señales de vida.


De su cuarto álbum, firmado el 14 de noviembre de 1995 y titulado New Beginning, el Cíclope escoge este: Smoke and Ashes.


Creo que se puede afirmar que no hay malos humos en el programa de hoy.  Para continuar con propuestas de humo no contaminante nos quedamos ahora con uno de los proyectos británicos más originales y distintivos de los años 90, Tindersticks.


Al comienzo de su carrera filtraron el romanticismo oscuro de Leonard Cohen, Ian Curtis y Scott Walker a través de composiciones de música pop con estética del rock independiente.  Las grabaciones posteriores han estado marcadas por la influencia de la música soul y por incursiones en el trabajo de bandas sonoras instrumentales.


Falling Down a Mountain es un trabajo del año 2010 que contiene una carga de humo y además humo negro,  Black Smoke.      


Otra banda curiosa e interesante del panorama británico fue esta otra: XTC.


XTC fue un grupo musicalmente aventurero de Swindon, Reino Unido, una de las bandas de pop británicas más inteligentes y pegadizas que surgieron de la explosión del punk y la nueva ola de finales de los 70.  Desde sus comienzos se negaron a ser encasillados en una forma y en un estilo y trabajaron siempre según el estado de ánimo, haciendo incursiones en campos distintos y diferentes, desde folk-rock, psicodelia o pop puro.  Comenzaron en 1975, desde las cenizas de una banda llamada The Helium Kidz.  En 1978 graban por primera vez y así se inicia una línea que va desde los riffs tensos y espasmódicos de sus primeros sencillos hasta el pop meticuloso y exuberantemente arreglado de sus álbumes posteriores.  La música de XTC siempre ha sido impulsada por la composición cargada de gancho del guitarrista Andy Partridge (primero por la derecha en la foto anterior) y el bajista Colin Moulding (segundo por la izquierda).  Si bien el éxito popular los fue eludiendo tanto en Gran Bretaña como en Estados Unidos, el grupo desarrolló un culto de devotos seguidores en ambos países que permanece leal con el paso del tiempo.



En 1980 publicaban Black Sea (portada foto de la izquierda) que incluía Smokeless Zone, Zona sin humo.



Cuando el Cíclope buscaba canciones relacionadas con el humo partía, de memoria, de una serie de temas presentes en la conciencia, composiciones que sonaban como novedades en la radio de finales de los años 60.  Una de esas canciones es esta que suena a continuación en el programa: Big Black Smoke.



  

The Kinks, sobre todo Ray Davies, firman este tema que aparecía en 1966 primero como Cara B de un Single con Dead End Street en la Cara A, después como parte de un EP con las canciones Dead End Street (como tema estrella), Session Man y House in the Country.


Es curioso, en algunas bases de datos de discos de la Red Big Black Smoke aparece como parte del álbum Face to Face que The Kinks grababan y publicaban en 1966.  Es un error, no está entre las canciones del LP, no al menos en la edición europea, la norteamericana puede ser, pero en lo que fue el vinilo en Europa no.  Sí aparecería después, cuando se reedita la discografía del grupo en CD, ahí sí, en los diferentes álbumes en formato digital se amplió el contenido con Bonus Extras y entre otras canciones estaría esta, Big Black Smoke, como material adicional.

Seguimos el rastro musical del humo casi como canta el personaje de Fernando Soler en la zarzuela Doña Francisquita cuando dice Por el humo se sabe dónde está el fuego.  Seguimos con la radio de los años 60 y, según el prisma del tiempo por el que se guía el Cíclope, retrasamos el Tiempo unos cuantos años, nos vamos a la década de los años 50 y recuperamos una banda de estilo vocal como fueron The Platters.


The Platters comenzaron en 1952 como un grupo del estilo Doo Wop, conocido por el sonido onomatopéyico Duduá, cruce entre el R& B y el góspel, estilo vocal que se perfeccionó a partir de los años 40 en las comunidades afroamericanas de los Estados Unidos, y que alcanzaron su esplendor entre los años 50 y 60.  Fue un grupo que produjo éxito tras éxito durante la década de 1950, cerrando la brecha entre los estilos de grupos vocales más tradicionales y los populares ritmos de R&B de principios de los 50.  Clásicos como The Great Pretender, Only You y su interpretación de Smoke Gets in Your Eyes, jalonaron su carrera.  Su sonido era único, marcado por la poderosa voz del cantante principal Tony Williams (en la foto, el que está sobre la cabeza de ella) y el toque femenino de la cantante Zola Taylor.  Aunque las versiones competidoras de los Platters confundieron al público durante muchos años, el miembro fundador original Herb Reed (en la foto el que queda más a la derecha) finalmente solidificó sus derechos sobre el nombre y el grupo continuó grabando y actuando (con sus consiguientes cambios en la formación) en la década de 2010.  De The Platters recuperamos su Smoke Gets in Your Eyes.

Tomamos ahora un ala delta y en vuelo directo nos adentramos en ambientes cargados de humo, alcohol y canciones desesperadas de cabaret con Marc Almond.


En el transcurso de su larga carrera en solitario posterior a Soft Cell, Marc Almond (foto a la derecha) 

evolucionó hasta convertirse en un cantante de cabaret moderno.  Sus admirados Scott Walker y Jacques Brel palpitan en su garganta.  Él sabe que no es ni uno ni otro, que ni siquiera se puede comparar con ellos, pero su capacidad de interpretación dramática le valida plenamente.  En el ámbito del cabaret, particularmente en la variedad posmoderna, la emoción y la intención cuentan tanto como el poder de los pulmones, y Almond se las arregla para transmitir su teatralidad natural.


En el año 2010 grababa Varieté, 

probablemente la expresión más clara de ese desarrollo hacia la estética del cabaret, con canciones que están empapadas de drama y emoción, con letras que recogen melancolía, arrepentimiento, nostalgia y cansancio del mundo, una especie de apología melodramática de brillo agridulce.  En este álbum de 2010, Almond creó todo un paisaje interior de escenarios sobrios y nocturnos donde cuelgan, de manera ingeniosa, todas sus neurosis cuidadosamente cultivadas.  Señalar que las primeras ediciones del álbum vienen con un disco de regalo (como se puede leer en la portada) que contiene siete cortes descartados del álbum, entre ellos está el que recuperamos titulado, cómo no, Smoke.

De nuevo tomamos el ala delta para realizar un looping hacia atrás, para reencontrarnos otra vez con los años 50 y con un dúo que floreció a lo largo de esa década, el binomio llamado Les Paul and Mary Ford.



 


Lester William Polsfuss e Iris Colleen Summers, dúo musical de marido y mujer, conocido como Les Paul & Mary Ford, disfrutó de una inmensa popularidad en la década de 1950.  Su atractivo popular estuvo basado tanto en su talento musical como en las revolucionarias técnicas de grabación desarrollada por Paul.  Ambos eran veteranos de la industria de la música cuando se unieron como pareja, tanto de forma profesional como de forma sentimental.  Paul, guitarrista de jazz, blues y country, compositor, luthier, ingeniero de grabación, fue un innovador en el uso de la grabación multipistas.  En la década de 1940 se realizaron los primeros experimentos con sobregrabación, efectos de retardo de cinta, efectos de fase.  Diseñó una de las primeras guitarras de cuerpo sólido, que hizo posible el sonido del rock and roll. Ahora, además, podía experimentar con la voz de Mary. Logró con éxito un efecto de microfonía cercana colocando el micrófono a 15 centímetros de su boca, produciendo un sonido cálido e íntimo. Luego, al duplicar su interpretación en múltiples pistas de cinta, pareció que armonizaba perfectamente con la misma, un efecto que instantáneamente se conectó al oyente con la emoción de la grabación.



 

Mary Ford originalmente era una cantante y guitarrista de música country que trabajó con Gene Autry, una de las figuras norteamericanas más importantes en este campo, y Jimmy Wakely, otra figura destacada del Country; también estuvo formando parte del trío The Sunshine Girls.  Fue Les Paul quien cambió el nombre de Iris Colleen Summers por Mary Ford por motivos comerciales.  Buscaba que el nombre de ella fuera tan corto como el suyo y, buscando en una guía telefónica, lo encontró.  Se casaron en 1949 y ese mismo año comenzaron a transmitir The Les Paul Show a una audiencia nacional a través de la cadena NBC.  Ese mismo año, también, la figura de Mary quedaría eclipsada por la de su marido, dejándola siempre en un segundo plano.

Les Paul fue uno de los gigantes de la innovación musical en el siglo XX como se lee más arriba.  Estas son un par de instantáneas con Les Paul grabando con su guitarra y más abajo enredando con las tripas de la mesa de mezclas para conseguir efectos en sus grabaciones.




Juntos como dúo cambiaron para siempre el sonido de la música Pop.  Desde ese momento y hasta 1954, el dúo de Les Paul & Mary Ford obtuvieron diversos y aclamados éxitos entre los que se encontraron cinco en un asombroso lapso de nueve meses.  En poco tiempo se desvanecieron de las listas de éxitos, ya que las revolucionarias técnicas de estudio de Paul fueron adaptadas por otros artistas y productores.  Mary se desilusionó con el trabajo y el calendario de giras de la industria de la música, mientras que Les era más feliz trabajando, por lo que su relación se volvió distante y la pareja feliz que era ejemplo e ideal para los demás terminó en 1964, tras un amargo divorcio que puso punto y final para siempre a su asociación tanto profesional como sentimental.  Mary Ford murió a la temprana edad de 53 años, en 1977, de una enfermedad relacionada con la diabetes.  Un año después, en 1978, Les Paul y Mary Ford fueron incluidas en el Salón de la Fama de los Grammy.  Les Paul ha ganado innumerables premios, el último en 2006, a la edad de 90 años, cuando ganó dos premios Grammy por el álbum American Made World interpretado por Les Paul & Friends.  La aparición y desarrollo de la artritis fue minando sus días y fallecía el 13 de agosto de 2009 en White Plains, New York, con 94 años de edad.



De ellos dos recuperamos el disco de 1952 titulado Bye Bye Blues! y estos Anillos de humo.




Estamos en la recta final del programa y saltamos diez años, de 1952 a 1962, para recibir a la figura de una cantante y actriz bautizada con el nombre y apellidos de María de los Ángeles Moreno Gómez cuyo alias artístico fue el de Lolita Sevilla.



Lolita Sevilla
entre Manolo Morán y José Isbert
en la memorable Bienvenido, Mister Marshall, 1953,
de Luis García Berlanga


Nacía en Sevilla el 20 de marzo de 1935 y fallecía en Madrid el 16 de diciembre de 2013 a los 76 años de edad.  Protagonizó películas, obras de teatro y espectáculos.  Dejó también una discografía de la que el Cíclope recupera una canción que, por el tema que hoy tratamos en el programa, viene perfecto: Humo.  Es una composición en ritmo de fox lento de los maestros Camilo Murillo y Rafael Jaén, una metáfora perfecta del amor no correspondido.
El punto y final de este Cíclope 3.0 dedicado al Humo lo vamos a poner con una composición instrumental, tal y como hemos comenzado la edición.  Empezábamos con Peter Frampton, terminamos con Ben Vaughn.


Nacido en New Jersey, criado en Filadelfia, el rockero retro Ben Vaughn (foto de la izquierda)
atrajo la atención por sus fieles recreaciones del Rock & Roll, el Pop y la música de raíces anteriores a los Beatles, todo filtrado a través de su peculiar sentido del humor.  Vaughn es un omnívoro musical, y su trabajo abarca una gama que va desde el rock optimista y el pop retro instrumental brillante hasta el rockabilly futurista.  Los hilos comunes que unen su trabajo son su amor por una melodía pegadiza, un profundo respeto por los instrumentistas talentosos, un sentido del humor que no ahoga las emociones humanas y una voluntad desenfrenada de experimentar.
Mientras que los fanáticos del rock conocen a Ben Vaughn por el puñado de ingeniosos y rockeros álbumes que grabaron en los años 80 y 90 con su banda Ben Vaughn Combo, desde mediados de los 90, Vaughn ha estado trabajando como compositor para cine y televisión.

El álbum Designs in Music del año 2006 es un disco de 12 piezas para películas que solo existen en su cabeza, algo parecido a lo que hizo en su momento Barry Adamson, bandas sonoras para películas imaginarias.  Con Smoketree Serenade, Serenata del árbol de humo, cerramos el programa de hoy.  Espero que te guste.

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