jueves, 11 de mayo de 2023

Cíclope 3.0 - 09-05-23 - Especial Ryuichi Sakamoto


Ryuichi Sakamoto
(1952-2023)

 

Ryuichi Sakamoto nacía en Tokio, Japón, el 17 de enero de 1952.  En el mes de junio del año 2014 fue diagnosticado de cáncer de laringe y se retiró de toda actividad para centrarse en la cura que se desarrolló de forma positiva.  Recuperado del bache de Salud, en 2021, realizó un comunicado en su página web donde informaba que sufría un cáncer colorrectal.  La extensión a otros órganos en forma de metástasis provocó su fallecimiento el 28 de marzo de este año 2023 en su ciudad natal, Tokio.  Se ha ido con 71 años.  En Cíclope 3.0, en Radio Tomares, lo único que podemos hacer es dedicarle un programa in memoriam y escuchar su música.  Eso es precisamente lo que resuelve el Cíclope y a medida que avanza la edición de hoy se da cuenta que con una hora no es suficiente y decide que le volverá a dedicar a Sakamoto un programa más.  O dos, no lo sabe.  Lo único que tiene, tenemos claro es que hay mucho que recuperar, mucho que escuchar y hoy sobrevolamos su discografía saltando de aquí allá, sin cronología, realizando una primera toma de su larga, extensa y rica discografía.  Empezamos por el principio, cuando el nombre y apellido de Ryuichi Sakamoto se escuchó por primera vez entre las turbulencias de la industria fonográfica del año 1978.  Mirando las páginas del diario de su biografía, Sakamoto estudió en la Tokyo Metropolitan Shinjuku High School.  Comenzó a manejar el piano con 3 años, lo que significa que a los 13 ya era un pianista con todas las letras.  En 1970 ingresa en la Universidad Nacional de Bellas Artes y Música de Tokio donde consigue un título en composición musical y, posteriormente, un máster en música electrónica y música étnica.  Estudió etnomusicología con la intención de convertirse en un investigador de dicha área debido a su interés en la música tradicional, particularmente la música de Japón (sobre todo la música de Okinawa), de la India y África.  Venía de una formación académica por su educación en el piano y comenzó a experimentar con el equipo de música electrónica de su universidad, con toda clase de sintetizadores y otros instrumentos.  El bucle no pudo ser más enriquecedor para un músico de carácter creativo tan poliédrico.


Mediada la década de los años 70, Ryuichi entra en contacto con un músico, Haruomi Hosono (a la izquierda), cantante, compositor y productor discográfico japonés considerado uno de los músicos más influyentes en la historia de la música pop japonesa.


Como anécdota, Haruomi Hosono es nieto de Masabumi Hosono (1870-1939, a la derecha), el único japonés a bordo del Titanic en su viaje inaugural, a cuyo desastroso hundimiento sobrevivió en la madrugada del 14 al 15 de abril de 1912.  Fue condenado al ostracismo por el público, la prensa y el gobierno japonés por su decisión de salvarse y no perecer con el buque.

Hecho el paréntesis anecdótico volvemos al nieto músico.

Haruomi Hosono es multinstrumentista: guitarra bajo, teclados...  Tenía un proyecto musical en mente que reunía la música tradicional japonesa con la música elaborada con instrumentos electrónicos y cuando se habla de instrumentos electrónicos se hace mención de sintetizadores y un largo etcétera.


Hosono conoce a Sakamoto, un músico de sesión con proyectos personales como la grabación de un disco en solitario; también está presente en esos encuentros un tercer músico, el batería Yukihiro Takahashi, en la foto tocado con un sombrero.


Entre los tres comienza a tomar forma lo que se conocería como la banda Yellow Magic Orchestra.  El debut discográfico del trío se haría el 25 de noviembre de 1978 con la publicación del LP bautizado con el nombre de la banda, Yellow Magic Orchestra, compuesto, arreglado e interpretado por los tres miembros más alguna colaboración de músicos japoneses.  La producción quedó en manos de Haruomi Hosono, acreditado como Harry Hosono.



    


Portada de la edición japonesa, original de Aijiro Wakita








Portada del mismo disco en edición  americana






Por días de diferencia se publicó en segunda posición el disco de la YMO, primero vio la luz el álbum de Ryuichi Sakamoto, Thousand Knives Of

que se editaba el 25 de octubre del mismo año, 1978.  Se puede decir que ambos discos, ambas presencias eran reflejos especulares una de la otra, que si en la radio sonaba uno después lo hacía el otro.  La YMO abriendo caminos estéticos y de contenido en el campo del Techno-Pop y la Electrónica; Sakamoto intercambiando las caras de su poliedro básicamente electrónico con jardines minimalistas de obras para piano.  En su álbum en solitario, producido por él mismo, trabajaron músicos japoneses entre los que se encontraban los dos miembros de la YMO más el especialista en computadoras Hideki Matsutake, el que llegaría a ser el cuarto miembro de Yellow Magic Orchestra.    Se había encendido el cometa y ya surcaba los cielos electrónicos con una cola que dejaba una estela brillante.  YMO estuvieron vigentes una serie de años, después se separaron para volverse a reunir conmemorativamente.  Todos han realizado grabaciones en solitario y de ellos, Ryuichi Sakamoto, es el que más se ha llegado a prodigar en diferentes áreas de la música, como compositor, como intérprete, como colaborador con otros artistas, con proyectos de distintas disciplinas.  Como he dicho al comienzo no vamos a seguir un orden cronológico y de los comienzos, en 1978, a 1989, año de edición del álbum Beauty.



 
Beauty es un escándalo de disco.  Es de esas obras que hay que tener por duplicado: una para escucharla, ponerla una y otra vez, leer los créditos, recordar quién toca qué, quién canta qué canción...recordar una y otra vez cómo suena.  La otra copia para guardarla, por si se estropea la otra.  Se editó el 21 de noviembre de 1989 y el álbum es un tapiz de música del mundo que presenta una mezcla de elementos orientales, occidentales y africanos.  La lista de los créditos es inmensa por la categoría de los participantes que lo hacen escribiendo la composición en música y texto, o el texto, o la música, hay versiones peculiares, hay...en una palabra, Música, con mayúsculas, sí.  Los músicos que participan: Arto Lindsay, Youssou N'Dour, Robbie Robertson, Sly Dunbar, Robert Wyatt poniendo la voz en la versión del tema We Love You de los Rolling Stones, estáe Brian Wilson de Beach Boys, Nana Vasconcelos, Carlos Lomas...  La producción quedó en manos de Ryuichi.  De este álbum nos quedamos con un tema: Amore.



Algo a lo que Sakamoto 
nos acostumbrará con el paso del tiempo es a realizar autoversiones 
de temas suyos.  Es el caso de Amore del LP Beauty.  Ahí suena con toda la policromía que tiene con el staff de músicos que hacen posible la composición.  Veinte años después de aquel Beauty, 1989, el 28 de septiembre de 2009, aparecía Playing the Piano, una colección de 12 composiciones extraídas de su discografía, de bandas sonoras como por ejemplo The Last Emperor, Merry Christmas Mr. LawrenceThe Sheltering Sky, o Femme Fatale entre otras.  Se puede decir que es un trabajo sin sorpresas porque no hay nada específicamente nuevo, pero la belleza sobria, encantadora con la que están interpretados los diferentes cortes es algo excepcional.  Por ejemplo, esa canción Amore que hemos escuchado perteneciente al álbum Beauty, aquí en Playing the Piano, tiene una visión completamente diferente.  Si gusta en la idea original, aquí llega a ser entrañable, por esa capacidad que tenía Ryuichi para remodelar algo ya hecho y que sonara distinto.  De nuevo la producción queda en manos del músico.


En 1983 se estrenaba Feliz Navidad, Mr. Lawrence, Inmediatamente después de la ruptura de YMO ese año de 1983, Sakamoto realizó la primera incursión en el Cine, como compositor de bandas sonoras y como actor, en esta película del director japonés Nagisa Oshima, con guión escrito a medias entre él y Paul Mayersberg, según la novela de Sir Laurens Van Der Post.  El reparto lo formaban, entre otros, David Bowie, Ryuichi Sakamoto y Takeshi Kitano.  A partir de este momento, Sakamoto se prodigaría en composiciones de scores originales para el Cine y con este trabajo, además, consiguió un premio BAFTA a la mejor banda sonora.

El tema principal de esta banda sonora es, como todo el score, instrumental, excepción hecha de dos cortes.  El más famoso, el que tiene el título Merry Christmas, Mr. Lawrence,  tuvo una versión cantada por David Sylvian (en la foto inmediatamente anterior a la derecha) y retitulada Forbidden Colours que fue lo que le dio el toque de gracia para ser una obra aclamada.  La relación con Sylvian venía de atrás, de años anteriores, cuando Sakamoto intervino en el LP Gentlemen Take Polaroids de 1980 del grupo de Sylvian, Japan.  Ahí compuso a medias con su amigo la canción Taking Islands In Africa, además de tocar el piano.  La colaboración entre ambos fue desde entonces algo habitual, y como muestra no sólo ese Forbidden Colours cantado por Sylvian, también este World Citizen-I Won't Be Disappointed del álbum Chasm de Sakamoto del año 2004.


Chasm se publicaba el 25 de febrero de 2004 y es una mezcla de vanguardia y pop occidental, un vehículo para 

la experimentación electrónica sin concesiones.  Composiciones que combinan el rap con una melodía asiática, canciones compuestas por notas de piano alteradas electrónicamente, que suben y bajan y se repiten mecánicamente.  Tiene colaboraciones especiales como la del músico español Carlos Núñez.  Este es un trabajo abstracto que combina la herencia japonesa del compositor, en su amplio uso de modalidades asiáticas, con la tonalidad y el lirismo, logrando al final un esplendor melódico infalible.

Saltamos en el tiempo, pasamos del año 204 al año 2012 para encontrarnos con Ryuichi en formato de trío, él al piano, Jaques Morelenbaum en el violonchelo y Judy Kang en el violín.

  

Tres se grabó en Portugal, como fin de su gira europea.  No está grabado en vivo, en directo, es un disco de estudio que recoge autoversiones de temas ya grabados, fragmentos de bandas sonoras y algún corte nuevo, siempre bajo formato de trío, una estructura en la que no trabajaba desde el álbum 1996, publicado ese año, con la colaboración de Jaques Morelenbaum en el violonchelo, en el violín cambiaban los intérpretes, según el tema.  Hay una edición especial del CD que incluye un DVD con casi dos horas de metraje, filmado durante la gira europea y donde se recoge un espectro amplio de los temas interpretados en vivo donde Sakamoto reflexiona con el piano dejando intervenir a la cuerda para una nueva reinterpretación de composiciones ya conocidas.  Parte de la audiencia recibió mal, muy mal este Three, considerándolo un fraude y otros calificativos desproporcionados, al menos para quien escribe, al que no le desagrada el trabajo producido como ya es habitual por el mismísimo Sakamoto.

Nos vamos acercando al final del programa de hoy y ya ves, con una hora no ha habido mucho tiempo para escuchar la música de Ryuichi, por eso volveremos a dedicarle un programa más, o los que hagan falta, para rememorar su música, su talento creativo, su extraordinaria sensibilidad para tocar y componer al piano.

El tiempo que nos resta lo vamos a dedicar a dos bandas sonoras y al testamento sonoro del músico.

Una banda sonora tal vez poco conocida es el score original de la película Tony Takitani

película japonesa, del año 2004, dirigida por Jun Ichikawa con guión suyo basada en una novela de Haruki Murakami.

La música aparecía en el disco homónimo publicado un año después, el 19 de julio de 2005.

Originalmente sólo se podía comprar la música a través de iTunes Store.  Pasados unos meses se realizó la edición en CD con portadas diferentes dependiendo del país donde se publicó




 

Portada para el mercado americano y europeo









Portada japonesa





De nuevo Ryuichi como productor y él solo al piano para interpretar esta banda sonora a la que le sigue otra, del año 2016, perteneciente a la cinta Nagasaki: Memories of my son



Dirigida por el realizador veterano de 84 años Yôji Yamada en 2015, Nagasaki: Recuerdos de mi hijo cuenta la historia de Nobuko, una madre que trabaja en Nagasaki como comadrona.  Su hijo murió en 1945 por causa de la bomba atómica y en el aniversario de la misma, el día 9 de agosto, el fantasma se le aparece.

Sakamoto se encargó de crear una partitura apropiadamente conmovedora.  Fue la primera obra sobre la que trabajó después de recuperarse del cáncer de garganta que consiguió vencer en 2015.  Creó una obra magistralmente emocional, hasta el punto de que no es necesario ver la película para sentir la gravedad de su trama.  Pero lo que hace especial a Nagasaki: Recuerdos de mi hijo es la forma en que Ryuichi evoca sentimientos profundos sin recurrir a sentimentalismos fáciles ni clichés sensibleros.  Esta música se desarrolla lenta y silenciosamente, lo que sugiere que la forma adecuada de procesar esta historia es la contemplación meditativa en lugar del melodrama apresurado.

Sakamoto vuelve a desempeñar la labor de productor además de escribir y tocar el piano pero en esta ocasión los créditos recogen más nombres porque hay una amplia lista de colaboradores como la Orquesta Filarmónica de Tokio, Ryota Komatsu Ensemble, el Coro Ritsuyukai, el tenor Jiro Takano y una serie de técnicos japoneses que ayudan a que la obra avance hacia delante.  Escogemos un corte de esta conmovedora partitura y es el titulado Machiko's Aria.

El punto y final, por hoy, lo vamos a poner con el disco que ha resultado ser el testamento sonoro de Ryuichi Sakamoto dada las circunstancias, un disco titulado sencillamente 12



Las reflexiones de Sakamoto sobre la mortalidad y la aceptación guían al oyente a través de ecos de fragilidad y belleza. Es un disco lleno de evocaciones y matices, con cada golpe de piano ayudando a conjurar un paisaje sonoro efímero de majestuosidad. 

Es el primero de estudio en solitario del compositor japonés desde 'async del año 2017. 12 es una colección de 12 canciones seleccionadas por él mismo de los bocetos musicales que grabó como un diario sonoro, durante su batalla de dos años y medio contra el cáncer.  Cada tema se titula según la fecha en que se grabó.  La portada del álbum fue creada por el renombrado artista Lee Ufan

por quien Sakamoto sentía un enorme respeto.

En la foto de la izquierda, Ufan en acción.

A principios de marzo de 2021, después de una gran operación y una larga estancia en el hospital, Ryuichi volvió a casa con la sombra siniestra del cáncer gravitando sobre su alma.  Alrededor de finales de marzo, justo cuando se sintió un poco más ligero, comenzó a tocar el sintetizador, el piano, sin una idea concreta, sencillamente tecleando.  No había intención de componer algo, solo quería que le bañara el sonido, como si tuviera un efecto curativo en su cuerpo y en el alma.  Después de ese día, de ese primer contacto tras cierto tiempo inactivo, Ryuichi comenzó a tocar de vez en cuando las teclas del sintetizador y del piano y sin prestar mucha atención a lo que hacía empezó a grabar pequeños bocetos de sonidos, como si escribiera un diario.  Grabó muchos y de esos intentó elegir 12 cortes, 12 momentos favoritos que pudieran formar un disco.  Aseguró que 

"No hay adornos, los estoy sacando tal como están.  De ahora en adelante, hasta que mi cuerpo se rinda, probablemente continuaré llevando este tipo de diario"

Había superado el cáncer de laringe del que fue diagnosticado en 2014, se recuperó.  Pero el cáncer colorrectal que se le detectó en 2020, del que fue intervenido, escondía sombras obscuras en los vericuetos de su físico interior.  Durante dos años y medio intentó curarse un poco por la música, su Música, pero la metástasis ha sido la que definitivamente ha terminado con sus días.  Cerramos hoy con este fragmento titulado 2 de marzo de 2022, incluido en su último disco, 12.  


Espero que te guste el programa.


Enlace:

https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-12-05-23




jueves, 4 de mayo de 2023

Cíclope 3.0 - 02-05-23 - Especial Joni Mitchell # 2

 



Cíclope 3.0 del martes 2 de mayo de 2023, primer martes de mes y por lo tanto Especial Discografía, en este caso concreto la segunda entrega del Especial Joni Mitchell.

Comenzamos su Especial en marzo, el martes día 7, y por el ímpetu con el que lo hicimos (una selección de canciones de sus cuatro primeros álbumes) parecía que fuésemos a terminar en cuestión de semanas.  El programa de hoy tendría que estar ocupado por el Especial Joni Mitchell Edición Número 3, pero la coincidencia del Martes Santo con el primer martes del mes de abril y, por consiguiente, las vacaciones de Semana Santa, nos han llevado a retrasar la numeración.  Así que hoy es la segunda entrega de dicho Especial y ha resultado más tranquila, menos presurosa que la primera, ahora con menos álbumes porque no hay que mostrar un espectro de presentación amplio como necesitaba la primera edición para comprender cómo y por qué esta compositora, cantante, instrumentista, escritora y pintora suena como suena: hay una constante policromía en sus composiciones, en los estilos y géneros que cruza dentro de una misma composición, porque es alguien extraordinariamente especial, porque hasta su forma de afinar los instrumentos no tiene nada que ver con la manera en que lo hacen los demás músicos.  En fin, las ganas de situar sus formas, su estilo, hizo que se abriera lo más posible el abanico de posibilidades para reseñar sus comienzos, entroncados con el Folk, para abrirse poco a poco a otros caminos de expresión siempre utilizando sus experiencias vitales como faro en la costa de las tormentas de las relaciones íntimas.  Desde Song to a Seagull de 1968, pasando por Clouds de 1969, Ladies of The Canyon de 1970 hasta el tremendo trabajo que fue, y es, Blue de 1971.  Mantiene la cadencia anual como ritmo para marcar la publicación de sus trabajos y la figura de Joni Mitchell va adquiriendo una dimensión cada vez más amplia.  Hoy empezamos situándonos en 1972 con la aparición de su quinto disco titulado For The Roses.



 

Blue, de 1971, es un LP que cuando se escucha por primera vez y miras la carpeta del disco, ves la foto y piensas que es una carpeta muy buena y que si tal que si pascual...  En otro momento, cuando vuelves a escucharlo, lo quitas del plato y lo metes en su funda, ya no la miras de la misma forma, máxime si has conseguido leer las letras de las canciones.  Y la tercera audición ya te rindes a los encantos de Blue porque es un disco donde los diferentes estilos que laten en sus canciones lo hacen único.  Parecía que después de eso ya no había más que aportar, nada más que decir, pero por fortuna no fue ni es así.

For The Roses no resulta ser sólo y exclusivamente un disco de transición en el que se prueba con diferentes formas, máxime porque ese tratar distintas maneras va a ser una marca de la casa Mitchell, no porque no consiga definir un estilo, un sonido, sino porque en ella convive la multiplicidad y se expresa a través de sus canciones que tendrán como base la exploración estilística y adquirirán una forma u otra dependiendo de lo que mejor les corresponda: cada canción tendrá su estilo, como si de un traje se tratara.  Perfiles Folk con guitarra acústica o piano, números de colores abiertamente jazzísticos, composiciones donde se cruzan ambos estilos, el Folk y el Jazz, dando como resultado interesantes híbridos.  Hasta puntos de fuga originados en el Rock, y otros que escogen el Pop, por unos instantes.  Siempre por supuesto con la temática infinita en las letras de sus composiciones de las relaciones humanas, sentimentales e íntimas y sobre la amistad.  Abrimos la selección con Cold Blue Steel and Sweet Fire, Frío Acero Azul y Dulce Fuego, un retrato de la adicción a la heroína de un amante y su necesidad de encontrar la dulce liberación de la droga a través del frío acero azul de la aguja.  Sus experiencias sentimentales están continuamente en la base de las letras de sus canciones no como una especie de exhibicionismo perverso, sino como una forma de sublimación.  Sus relaciones amorosas, de las que no habla directamente sino a través de simbologías, como por ejemplo la que mantuvo con el intérprete y compositor James Taylor entre 1970 y 1971.


De él, en la foto de la izquierda, habla la canción con la que hemos comenzado el programa, de su adicción a la heroína y de lo difícil que se volvió tratar con él.  Se quedó anímicamente rota Mitchell cuando Taylor puso el punto final a su historia de amor y pulsión de muerte.  Para hacer catarsis, sublimar todas esas emociones, escribió canciones como esta, Let the Wind Carry Me, que hace alusión a la necesidad de cambiar, de que el viento la arrastre y la deje estar en otro momento, en otro lugar.  Pero va a volver sobre el tema, va a volver a tocar su relación con Taylor en la canción tal vez más conocida de este quinto LP, el Single You Turn Me On I'm A RadioTú me enciendes, soy una radio, una evaluación de la frustración y la tristeza de un amante que es una celebridad y se enfrenta a los desafíos de la fama y la fortuna, cuando el éxito y la gloria llaman a su puerta y él se encuentra bajo la influencia siniestra del arco gravitatorio de su adicción a la heroína.  La alusión a James Taylor se repetía no como una idea obsesiva porque esta vez no trata sobre el dolor de perder un amor por culpa de las drogas y el dolor que conlleva, sino como una situación en la que la figura del amante recupera una cierta normalidad al encontrar a alguien que le ayuda a sentirse de nuevo en sí mismo, de ahí la figura de ser una radio que tú enciendes y cuya relación es la orilla a la que él llega tras navegar un océano obscuro y tenebroso.  La mujer que trazó el bucle de esa nueva relación estaba relacionada también con la música, fue Carly Simon.  Cuando esa unión se hizo realidad, Joni Mitchell cerró capítulo y siguió viviendo.  

El LP For The Roses contiene ramificaciones de sentimientos y emociones, no solamente de la vida a dos, también habla con ideas más abstractas de las imperfecciones y las complejidades de estar involucrado emocionalmente.  Decía hace unos momentos que el Jazz va a estar de nuevo presente como ya se insinuó en el álbum Blue.  Claro que para que haya una buena sintonía con lo jazzístico debe haber músicos alrededor que contribuyan a ello y es precisamente algo que Mitchell sabe hacer: pedir el favor a viejos colegas y amigos para que contribuyan con su colaboración a que esa semilla que está sembrada en su corazón de compositora germine y florezca.  Así se busca la participación de Wilton Felder,


saxofonista y guitarra bajo, foto de la derecha, uno de los fundadores del grupo de finales de los 50, The Jazz Crusaders




The Jazz Crusaders

Wilton Felder el primero por arriba

Tom Scott, saxofonista, compositor, arreglista, director de orquesta y líder estadounidense del grupo de jazz fusión de la costa oeste, The L.A. Express.


Tom Scott
 al saxo, a la izquierda Joni Mitchell.
The L.A. Express sería la banda que acompañó a nuestra protagonista en el álbum grabado en vivo Miles of Aisles de 1974, al que llegaremos dentro de muy poco

El lado más inclinado hacia el Rock tiene como representante a un viejo amigo, Stephen Stills, tocando la guitarra eléctrica en un tema, Blonde on the Bleachers, que no hemos seleccionado precisamente.  Otro músico que mantuvo una relación con Mitchell fue Graham Nash que toca la armónica en You Turm Me On I'm A Radio.



Mitchell
con Graham Nash, con quien mantuvo una relación sentimental particularmente tóxica

Para cerrar todo lo relacionado con este quinto LP de Joni Mitchell, For The Roses, nos quedamos con el lado más disparatado de toda esta historia: la carpeta del disco.


Esta foto de la izquierda no es otra cosa que una prueba, la portada definitiva es la que aparece más arriba, con peor color porque trataron la instantánea de otra forma dando como resultado final unos tonos verdes desvaídos, todo muy alejado de un mundo ecológico que no llegaba a convencer mucho.  Pero la intención primera fue otra historia: la vocación natural de Joni Mitchell es la pintura, lo de la música fue algo accidental como ella misma llegó a explicar.  Las ilustraciones de las carpetas de sus tres primeros trabajos tuvieron diseños suyos realizados por ella misma.  El cuarto LP apareció con una magnífica foto suya en la portada, una instantánea debida a la cámara de Tim Considine.  El álbum For The Roses iba a tener como motivo principal de ilustración un dibujo de Mitchell hecho con tinta y rotulador que tenía el mismo título que el disco, pero presentaba un problema y era la temática: el dibujo presentaba un ramo de rosas que sobresalen del culo de un caballo, imágenes que simbolizaban los sentimientos de nuestra protagonista hacia la industria fonográfica.  No sé qué habría pasado hoy en día pero en 1972 eso fue impensable.  Uno de los fundadores del sello discográfico que distribuía los discos de Mitchell, Asylum Records, David Geffen dijo que vale, de acuerdo, que como broma muy bien pero hablando en serio, lo que querían era una foto de ella para ponerla como portada.  Mitchell les entregó esto:



En verdad fue un detalle ampliado de la instantánea, su figura más en primer plano.  Geffen dijo que muy bien, perfecto, pero con una condición: el trasero aparecería cubierto con una hermosa pegatina amarilla con el precio del LP.  Risas, carcajadas, buen rollo. Por cierto, ¿de quién era la foto? le preguntaron.  De Joel Bernstein, amigo de la artista.  ¡Ah, bueno!  ¡
Bernstein!  Claro, responsable de fotos para algunas carpetas de Bob Dylan, Neil Young, David Crosby, Stephen Stills y Graham Nash.  Que si la foto de ella desnuda ante el mar, de espaldas a la cámara, no tenía otra versión, querían saber.  Sí, sí.  Mitchell se la enseñó y Geffen contactó con Joel Bernstein.  Le encargó la portada y la foto interior de la carpeta del disco que era doble (la carpeta).  Geffen quería, si fuese posible, ocupar todo el interior de la funda del disco con la foto de ella desnuda mirando al mar.  El fotógrafo le mostró las diferentes tomas que había hecho y llegaron a la conclusión de que la mejor es la que utilizaron finalmente, quedando la portada como se conoce



y el interior así





Son 7 cortes los que seleccionamos de los 12 que forman el LP.  El último está inspirado por la figura de un gran Luis, Ludwig BeethovenEl juicio de la Luna y las Estrellas, subtitulado Melodía de Ludwig, nos sirve para cerrar la audición de este For The Roses, el quinto álbum en la discografía de Joni Mitchell.  Y sin solución de continuidad pasamos al sexto LP, al álbum titulado Court and Spark, publicado en enero de 1974.



Joni Mitchell alcanzó su punto culminante, comercialmente hablando, con su sexto LP titulado Court and Spark, una hábil fusión, una vez más, de Folk, Pop y Jazz que se va a  erigir como su trabajo más vendido hasta la fecha.  Si bien es tan unificado y perspicaz como Bluese aleja de la composición de canciones de perfil intimo y confesional hacia estudios de personajes evocadores, explorando los roles de la honestidad y la confianza en las relaciones humanas, tanto románticas como de otro tipo.  Canciones que ofrecen, por ejemplo, una mirada aguda y divertida sobre el entorno depredador de la escena de los bares de solteros, otras sobre los entresijos poco sutiles de la industria fonográfica.
Cuando el disco estuvo finalizado Mitchell ofreció una audición privada en la que estuvieron David Geffen y Bob Dylan.  Al parecer Dylan se quedó dormido aunque fue disculpado por nuestra protagonista que argumentó que, en realidad, Dylan lo que estaba haciendo era aparentar ser simpático, gracioso ante Geffen.
Algo muy importante como es habitual en los LPs que lleva grabados hasta el momento Mitchell son los créditos del disco, los músicos que colaboran.  Es impresionante la lista donde repiten más de un nombre.  En el área jazzística de nuevo intervienen Wilton Felder, saxo y guitarra bajo, que ya estuvo en el disco de 1972, al igual que Tom Scott; David Crosby, que estuvo como productor en el primer LP y que fue el que resaltó la importancia de la figura de Mitchell, aquí se encarga de hacer coros, al igual que un viejo compañero suyo y amante de ella, Graham Nash.  Los instrumentos no recaen en un sólo intérprete y así por ejemplo la guitarra eléctrica la manejan tanto Robbie Robertson, elemento fundamental del proyecto The Band, y José Feliciano que no canta sino que pone su ingenio con la eléctrica en un tema.
La producción del LP estuvo realizada a medias entre Henry Lewy (1926-2006) ingeniero de sonido norteamericano que llegó a estar en unos 13 LPs de Mitchell, y ella misma.
Ocho cortes de un total de once es la selección que extraemos del sexto LP de Joni Mitchell titulado Court and Spark, aparecido en 1974.  El final se resuelve con 4 composiciones que escuchamos en dos bloques de 2 cada uno, uno primero con aire más jazzístico, Truble Child + Twisted, y el último, People's Parties + Same Situation, con formas entre el Folk y el Pop.  Así cerramos esta segunda entrega del Especial Joni Mitchell.

Espero que te guste el programa.




martes, 2 de mayo de 2023

Cíclope 3.0 - 25-04-23 - Especial Joe Jackson # 2

 



Cíclope 3.0 del martes 25 de abril de 2023, edición dedicada a la segunda entrega del Especial Joe Jackson.

El programa va a estar ocupado principalmente por dos álbumes, uno de 1980 y otro de 1981.  Para empezar vamos a recuperar un trabajo que, en principio, se publicó sólo en territorio británico, una especie de regalo dirigido a sus fans ingleses.  Es el disco entre I'm The Man de 1979 y Beat Crazy de 1980, tuvo formato de EP, contenía tres tema y se le conoció por la canción principal titulada The Harder They Come


The Harder They Come (EP), se publicaba en junio de 1980.  El tema principal sería una versión de una canción original del músico jamaicano Jimmy Cliff, que firmó en 1972 esta composición que formó parte de la banda sonora de la película del mismo nombre, interpretada por él y dirigida por el director, también jamaicano, Perry Henzell.  El título original de la cinta, The Harder They Come, se tradujo en España como Caiga quien caiga.

Los LPs de Jackson serían debidamente reeditados en CD con el paso del tiempo, incluirían, como es habitual, material extra, bonus tracks, pero este EP no entraría en su discografía oficial, sí lo hizo en una antología que realizó el sello Universal pero si no recuerdo mal fue tan sólo el corte The Harder They Come.  Con él hemos iniciado la edición de Cíclope 3.0 de hoy para disponernos a escuchar unos cuantos temas de los dos álbumes que forman la columna vertebral del programa de hoy.  En el mes de octubre de 1980 veía la luz Beat Crazy, el tercer larga duración de nuestro protagonista que, una vez demostrados los valores sus credenciales comienza a ejercer algunos derechos en el contrato discográfico como por ejemplo el que no aparezca sólo su nombre y apellido en la carpeta del disco sino que se añada el término de Banda.  Se lo aceptan, y al igual que el EP con el que había entrado en la nueva década, su larga duración también estará firmado como Joe Jackson Band.  El título, Beat Crazy.




La portada del disco fue idea de Jackson pero quien la realizó fue Willy Smax cuyo nombre real es William McLellan, director de videos y documentales y artista visual.  El 5 de octubre de 1979 apareció I'm The Man, y con unos días de diferencia para cumplir el año, el 10 de octubre de 1980, vio la luz Beat Crazy.  La banda es la formación original, la misma que en los dos primeros álbumes: guitarra Gary Sanford, Graham Maby en la guitarra bajo y en la batería Dave Houghton.

Sería la última ocasión en la que trabajaron juntos, bueno, en verdad sería un adiós temporal porque volverían a reunirse en el año 2003, cuando grabaron el álbum Volume 4.  Pero ya llegaremos a ese álbum, por ahora nos quedamos con su tercer LP.  En este tercer trabajo, nuestro hombre expandió su mezcla de Power Pop y Punk para dar como resultado un álbum teñido de Reggae y Ska.

Jackson incluso se deja influir por la forma de la Poesía Dub del autor jamaicano Linton Kwesi Johnson (foto izquierda) y trae la política a la pista de baile; como en la mayoría de sus álbumes, Jackson cubre una amplia gama de temas aquí, incluidas las relaciones modernas, el feminismo, la vida de club y la periferia social.  Un esfuerzo importante es lo que se recoge en Beat Crazy.  Y sin embargo a nuestro protagonista no le gustó el resultado final.  Es cierto que fue una decepción, relativa, comercialmente hablando, que los singles extraídos del LP no escalaron las listas de éxitos ni de Gran Bretaña ni de los Estados Unidos.  Para que las ventas no resultaran tan llamativas en USA, se argumentó que no se habían realizado giras de promoción por allí.  En Inglaterra sí la hicieron y sin embargo no significó mucho.  Según palabras del mismo Jackson, 

intentamos cambiar un poco la fórmula sin saber muy bien cómo.  Tiene algunas cosas buenas, pero no es el canto del cisne triunfante de esta banda

El disco lo escribe él, en letra y música.  Se sienta a los teclados, canta, se encarga de los arreglos y como broche, hace las veces de productor.  Para que juzgues ese resultado final el Cíclope peina Beat Crazy y resalta 6 canciones de diferentes estilos.

Ahora entramos en el segundo disco que ocupa el programa, el cuarto LP de Joe Jackson que vuelve a retomar su nombre y apellido como garante de su trabajo.  El cuarto álbum de nuestro protagonista veía la luz en el mes de junio de 1981 y lleva por título toda una declaración de principios: Joe Jackson's Jumpin' Jive.




Si desmenuzamos un poco los conceptos, el Jump Blues fue un subgénero musical surgido del blues a finales de la década de los años 30 del siglo pasado en los Estados Unidos.  El sonido del blues se había ido urbanizando en una mezcla de blues clásico con letras humorísticas y ritmos heredados del boogie-woogie.

Louis Jordan y su banda se consideran los pioneros de este estilo, el cual tuvo mucha aceptación y al que llamaron Jump Blues.

Las bandas seguidoras de este estilo grababan desde blues más clásicos hasta baladas y piezas de música popular.  En general, la guitarra eléctrica perdió su relevancia a favor de una mayor importancia del piano o del saxofón.  Se trata de una música más bailable que el Blues, podría decirse que más profunda que el Swing y más intensa que el Jazz.  Este estilo se popularizó sobre todo durante los años 40 y es un precursor del Rock and Roll.  Hubo importantes músicos relacionados con el Jump Blues: Tiny Bradshaw (1907-1958), Roy Brown (1925-1981), Wynonie Harris (1915-1969), Big Joe Turner (1911-1985), Jimmy Yancey (1898-1951).  Quiero detenerme en dos figuras fundamentales en este campo, una ya la he citado, Louis Jordan, la otra es Cab Calloway.


Louis Jordan, 1908 - 1975, fue un saxofonista, multiinstrumentista, compositor y director de orquesta estadounidense que fue popular desde finales de la década de 1930 hasta principios de la de 1950. Especializado en el saxo alto, Jordan tocó todas las formas del saxofón  así como el piano y el clarinete.  También era un cantante talentoso con un gran estilo cómico y lideró su propia banda durante más de veinte años.  Hizo un dúo con algunas de las estrellas más grandes del canto solista de su tiempo, incluidos Bing Crosby, Ella Fitzgerald y Louis ArmstrongJordan comenzó su carrera en las big-band swing jazz en la década de 1930, pero se hizo conocido como un innovador que popularizó el Jump Blues, un híbrido de Jazz, Blues y Boogie-Woogie derivado hacia el Swing, acelerado y orientado al baile.  Típicamente interpretada por bandas más pequeñas que constaban de cinco o seis miembros, las composiciones presentaban coros de voces gritadas y muy sincopadas y letras cómicas sobre temas urbanos contemporáneos. Hizo un cuidadoso énfasis sobre la sección rítmica de piano, bajo y batería y después de mediados de la década de 1940, esta mezcla a menudo se complementaba con una guitarra eléctrica.  La banda de Jordan también fue pionera en el uso del órgano electrónico.


Cab Calloway, 1907-1994, fue un cantante, compositor, director de orquesta y bailarín estadounidense.  Estuvo asociado con el Cotton Club de Harlem, donde era un artista habitual y se convirtió en un vocalista popular de la era del Swing.  Su forma de mezclar Jazz y Vodevil le valió elogios durante una carrera que abarcó más de 65 años.  Calloway fue un maestro del enérgico canto scat e impulsó una de las bandas de baile más populares de los Estados Unidos desde principios de la década de 1930 hasta finales de la de 1940, una banda que albergó figuras como el trompetista Dizzy Gillespie, entre otros músicos.  

Estos datos nos sirven como preámbulo para escuchar Joe Jackson’s Jumpin’ Jive, el disco que, con el paso del tiempo, ha demostrado ser uno de los proyectos más aventureros de nuestro hombre.  Publicado en junio de 1981, es una colección de versiones de versiones clásicas de Swing y Jump Blues de la década de los 40, temas interpretados originalmente por músicos como Louis Jordan y Cab Calloway.  El álbum es un crisol de composiciones que van desde la extravagancia de la Big Band hasta el Bop y la vibrante música Swing.  Los movimientos del LP en el Mercado reflejan su fama tanto en Estados Unidos como en Inglaterra, ocupando puestos de importancia en las listas de éxitos y en las de ventas.  Este LP destapa de lleno la astucia musical de Joe Jackson, sigue siendo uno de sus mejores discos porque no solo fue una idea novedosa, sino que revela la destreza musical de Jackson y su deseo de promover sus intereses en otras vías además del pop y las baladas convencionales.  Son 6 cortes los que resalta el Cíclope, comenzando con Jumpin' with Symphony Sid hasta una composición debida a Cab CallowayJumpin' Jiveepónimo del título de este álbum donde Jackson canta y toca el vibráfono, además de realizar los arreglos y producir el disco.  Se acompaña por un sexteto formado por Pete Thomas en el saxofón alto






Raúl D'Oliveira, trompeta





Nick Weldon
, piano





Dave Bitelli, saxo tenor y clarinete








Graham Maby, bajo







Larry Tolfree
, batería
 


Los seis músicos que rodean la figura de Joe Jackson, además de tocar su o sus instrumentos, también hacen coros en un disco que resulta ser extraordinariamente vital y cuya escucha es un auténtico gozo.  Fue además una pieza muy importante para revitalizar el género y estilo musical que trata ya que después de este trabajo se produjo lo que se conoció como Resurgimiento Retro-Swing con bandas como Squirrel Nut Zippers, Big Bad Voodoo Daddy Brian Setzer Orchestra entre otros.

Con Joe Jackson volveremos el último martes del mes de mayo, espero que te guste el programa de hoy.

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