miércoles, 17 de febrero de 2021

Cíclope 3.0 - 16-02-21

 



Cíclope 3.0 del martes 16 de febrero de 2021.  Edición conmemorativa porque el pasado día 11, Cíclope 3.0 cumplió 7 años en antena en la sintonia de Radio Tomares.  Comenzó el 11 de febrero del año 2014 y desde entonces hasta hoy, con algunas interrupciones como reseño en la locución al presentar el programa, el proyecto de radio Cíclope 3.0 ha continuado siempre fiel a su máxima: escuchamos música a través del prisma del tiempo.

Una vez más quiero dar las gracias a Pablo Franco y José Antonio Granero por su estrecha colaboración en el Control de Sonido y a Radio Tomares por incluir en su programación una idea como es la de este espacio.

Empezamos con un regalo para el Cíclope, una canción que ilustra la tensión del fondo de ojo de este niño grande, un tema firmado por Elliott Smith: Alameda.


Steven Paul Smith, conocido como Elliott Smith, nacía en Omaha, Nebraska, el 6 de agosto de 1969, y creció en Texas.  Durante la mayoría de su vida vivió en Portland, Oregon, que vio cómo crecía un músico multiinstrumentista cuyo instrumento principal era la guitarra acústica pero que también manejaba la guitarra eléctrica, el piano, el clarinete, el bajo, la armónica y la batería.  Fue compositor y cantante dotado de una voz suave y característica que llegó a utilizar en grabaciones multipistas para crear armonías vocales.  Fallecía el 21 de octubre del año 2003.


En 1997, Smith publicaba Either/Or, un álbum de título existencialista: Ni lo uno ni lo otro.  Así se llamó el primer libro firmado por el filósofo danés Sören Kierkegaard, padre del existencialismo, aunque el disco del músico no tenía nada que ver con la obra literaria.  El álbum incluye precisamente esa composición calmada y serena que sirve para celebrar la onomástica del Cíclope y para abrir la galería de vibraciones que van a conformar la edición de hoy.

Con tranquilidad continuamos para conectar el pasado con el presente de la mano de Peter Hammill.


Sonó hace poco en el programa el álbum que Hammill firmaba en 1975, Nadir's Big Chance.  Para muchos hammillianos una especie de herejía en la producción del músico ya que se desmelenaba con aires punk en el corte que le da título al disco, el quinto en su discografía en solitario al margen de su labor en Van Der Graaf Generator aunque parte de la banda participaba en los créditos.  El álbum reunía un puñado de canciones emblemáticas dentro de la producción del músico británico.  Entre otras se encuentra una composición de Chris Judge Smith, cofundador junto a Hammill de Van Der Graaf Generator, el tema titulado Been Alone So Long que es el que recuperamos junto a Shingle Song.  Dos formas diferentes de estructuras y contenidos: la luminosidad serena de Been Alone... y el dramatismo de Shingle..., ambas con la colaboración de tres miembros de Van Der Graaf presentes en los créditos del disco y en todos los temas: la batería y percusión de Guy Evans, la guitarra bajo y los teclados de Hugh Banton y el saxo y la flauta de David Jackson, imprescindible para dibujar esos bucles entre voz y saxo.



Ayer y hoy de Chris Judge Smith



Guy Evans



     














Hugh Banton




David Jackson















Que Jackson aparezca en la foto soplando en dos saxos a la vez no es exhibicionismo ni afán acaparador, es que podía y puede hacerlo porque posee lo que se conoce como respiración circular.  Esto se logra al almacenar aire en la boca y expulsarlo mientras se inhala aire por la nariz para luego continuar exhalando aire desde los pulmones.  Qué cosas, tú.

Del pasado de Peter Hammill al presente.  Desde el año 2019 Hammill ha estado trabajando con otros músicos como fue el caso de la colaboración realizada ese año con la banda sueca de rock progresivo Isildur's Bane en el álbum In Amazonia.  No sólo era coautor de algunos de los temas tanto en letra como en música sino que también cantaba.  Ese mismo año aparecía Not Yet Not Now, un álbum recopilatorio de actuaciones en vivo de los últimos años de Hammill en solitario (voz, guitarra acústica y piano).  En 2020, el 20 de noviembre, aparecía el disco We Persuade Ourselves We Are Immortal de The Amorphous Androgynous con la colaboración de nuestro músico alma-máter de Van Der Graaf.  Aquí no es tan amplia la aportación que realiza en comparación a lo que fue su intervención con Isildur's Bane pero no por ello menos importante.  Es la voz en el tema que le da título a este trabajo del Andrógino Amorfo y uno de los prestigiosos colaboradores del disco donde también aparece Paul Weller, el que fue alma, entre otros proyectos, de The Jam.




The Amorphous Androgynous es uno de los alias más conocidos del dúo The Future Sound of London, proyecto británico de música electrónica formado por los multiinstrumentistas Garry Cobain y Brian Dougans.



Garry Cobain
izquierda; Brian Dougans derecha

 

Future Sound of London (a menudo abreviado FSOL) se dieron a conocer en Manchester en la década de los años 80.  El tejido de su música muestra influencias del Acid House, Hardcore Techno, Ambient, Krautrock, Psicodelia de los 60, Hip-Hop, Trip-Hop, texturas industriales y una topografía urbana de imágenes y paisajes sombríos.  Tienen una discografía extensa que se balancea entre lo profundamente psicodélico y lo electrónico más caleidoscópico.

De su cara psicodélica nos quedamos con tres fragmentos del último álbum publicado bajo el seudónimo de The Amorphous AndrogynousWe Persuade Ourselves We Are Immortal.  El primero, el que le da título al trabajo, con la voz de Hammill, los otros dos los escuchamos juntos, como uno solo, y son Physically I'm Here.  Mentally Far, Far Away y Psych Recap.



Las carpetas de los discos de 
Amorphous Androgynous son toda una declaración de principios de la psicodelia como ocurre con la del disco del año 2008 The Peppermint Tree & The Seeds Of Superconciousness


De la producción del dúo como Future Sound of London recuperamos el álbum de 1994 titulado Lifeforms (cubierta del disco foto de la izquierda) y el tema Flak, una composición cuya textura musical está realizada, entre otras colaboraciones, con la guitarra de Robert Fripp.






En 2020 
Future Sound Of London publicaban Cascade, otra caja de bombones electrónicos con la que aumentan su contribución al mapa de la música que interconecta tantos estilos y estética.





Llegamos al final del programa y como estamos enredando tapices sonoros electrónicos nos despedimos con uno de los músicos más nombrados, reseñados, referidos y escuchados en Cíclope 3.0, me estoy refiriendo a Brian Eno.




El 20 de noviembre de 2020 se publica la recopilación de fragmentos de bandas sonoras firmadas por él con el título Film Music 1976-2020 con temas de su discografía ya existentes y utilizados en algunas películas como banda sonora y composiciones específicas para algunos títulos.  Ese mismo año aparece un Mini-LP, Film Music: Crime Pays; en este año 2021 son tres discos los que se editan bajo el mismo formato de Mini: Film Music: Voices and Words, Film Music: Jarman Stillnes, la banda sonora de la película de Derek Jarman Stillness y Film Music: Science Fiction.  Los dos últimos aparecidos entre los meses de enero y febrero de este año en curso.
















































De esta producción escogemos un fragmento del disco Film Music: Crime Pays en concreto el tema Always Forever Now.  Esta  composición pertenece a la banda sonora de la película Heat, de 1995, dirigida y escrita por Michael Mann y protagonizada por Robert De Niro, Al Pacino, Val Kilmer, Jon Voight y otros.  El score original de la cinta está compuesto por un veterano en materia de bandas sonoras, Elliot Goldenthal.  Con motivo del 25 aniversario de la realización de la película se reedita la banda sonora original formada por la partitura de Goldenthal más una serie de composiciones escogidas para el momento, temas que ya existían como es el caso que nos ocupa.  Always Forever Now es un tema perteneciente al álbum Original Soundtracks 1 firmado por Passengers.  ¡Ojo!  Hay o había un cuarteto (dos hombres y dos mujeres), italianos, de música discotequera puncha-puncha, con ese nombre.  Pero los Passengers que nos ocupa no son esos, fue el grupo de existencia corta formado por los cuatro miembros de U2 y Brian Eno, un proyecto surgido a raíz de la colaboración de Eno como productor de los álbumes The Unforgetabble Fire y The Joshua Tree.


El tema en cuestión lo retoma Eno para formar parte de esos Mini-LPs o EPs, si prefieres, que se vienen editando desde diciembre del año pasado.  La versión remasterizada de la banda sonora de la película Heat tiene una mezcla diferente para la composición de Passengers, pero la mezcla incluida en el EP Film Music: Crime Pays es tal cual la original incluida en ese disco de la foto.



Brian Eno
y U2, Passengers

 

Espero que te guste el programa.


Enlace:

https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-16-02-21




miércoles, 10 de febrero de 2021

Cíclope 3.0 - 09-02-21

 



Cíclope 3.0 del martes 9 de febrero de 2021, edición con un perfil común en la música que suena en el programa de hoy: el existencialismo, el hombre vacío, la mujer vacía, y una forma de combatir el vacío existencial, la música en sus diferentes manifestaciones, como por ejemplo el Rock, con el que comenzamos.


The Cult (foto de la izquierda) se encargan de abrir la edición de Cíclope 3.0

Fueron responsables de la recuperación del concepto Rock Duro que floreció a principios de los 80 en Inglaterra, cuna de un sonido tanto en los años 60 como en los 70 caracterizado por un espectro fuerte, duro, con bandas como Black Sabbath, Deep Purple, Led Zeppelin, colectivos que serían después con el paso de los años los abanderados del Heavy Metal en todas sus clasificaciones y matrículas pero que cuando surgieron, para diferenciarlos de la música Pop, se les denominó bandas de Hard Rock, simplemente Rock Duro.
The Cult surgieron a principios de los años 80 bajo el nombre Southern Death Cult.  La síntesis al nombre Cult era algo que aún ni pensaban en hacerla.  Se llamaron El Culto a la Muerte Sureña en homenaje a una tribu norteamericana del delta del río Mississippi que existió entre los siglos XIV y XV.
Como Southern Death Cult actuaron por primera vez en 1981, lanzaron un single, estuvieron haciendo de teloneros en actuaciones de Bauhaus y Theatre of Hate, apareció un álbum bautizado con el nombre de la banda y tras un año y medio el grupo se metamorfoseó en Death Cult publicando un sencillo para dar el último paso en la transformación de su nombre: al final se quedaron como The Cult.  La síntesis les dió seguridad y firmeza y capitaneados en sus diferentes transformaciones por el cantante Ian Astbury, el proyecto se solidificó con la entrada de un guitarrista fundamental en la arquitectura del sonido de la banda: Billy Duffy.


Ian Astbury

  













Billy Duffy
















Se separaron, se volvieron a reunir para volverse a separar, así hasta la actualidad.  Lo último que se supo de ellos fue en el año 2016, cuando publicaron el álbum Hidden City.  Hoy son los encargados de abrir Cíclope 3.0 con un tema, The Hollow Man, incluido en su LP de 1985 Love.  Rock cimbreante, macizo, para ilustrar al Hombre Vacío, Hueco.





Interior de la carpeta del álbum Love.  En el centro, Jamie Stewart, guitarra bajo y uno de los miembros que se mantuvo constante en las primeras grabaciones de la banda



Del Hombre Hueco, Vacío, a su mente que, como es lógico, también está ausente de contenido.  No adolecían de argumentos para llenarla los siguientes músicos que suenan: The Fall.




Se bautizaron con el título de la obra homónima, La caída, de Albert Camus y estuvieron liderados por el cantante, compositor y autor de letras para canciones Mark E. Smith, nacido el 5 de marzo de 1957 y fallecido el 24 de enero de 2018.  Estos británicos, con una discografía tan larga como la lista de músicos que pasaron por el grupo, comenzaron en 1977 y se separaron tras la muerte de su alma-mater, el responsable de los textos cínicos que caracterizaron las composiciones del grupo.  Enclavados en el área conocida como Post-Punk, The Fall publicaban en el año 2001 el álbum Are You Are Missing Winner? que, si no llevo mal la cuenta, hace el número 43 de su discografía, un disco que contenía Hollow Mind, Mente Hueca.




Hemos comenzado con un Hombre Vacío/Hueco.  Otra forma de interpretar esa figura es la que nos traen Gravenhurst.


Gravenhurst fue el seudónimo utilizado por el cantautor, productor discográfico, multiinstrumentista y periodista independiente inglés Nicholas John Talbot, nacido en 1977 y fallecido en 2014 a los 37 años de edad sin que se haya sabido la causa de su muerte.


Talbot comenzó a componer, cantar y tocar la guitarra en solitario con el seudónimo Gravenhurst a principio de los años 90 con claras influencias armónicas de Simon & Garfunkel.  Su estilo se basaba en el Folk y se fue enriqueciendo a partir de 1999 cuando comienza a intercambiar impresiones e ideas con otros músicos.  El proyecto Gravenhurst se verá ampliado en cuestión de meses por la inclusión de un batería, un guitarra bajo y una guitarra eléctrica.  Definirían un perfil que les pone en semejanza con colectivos como My Bloody Valentine por un lado y Simon & Garfunkel por otro.  Oscuros y atmosféricos, Gravenhurst aparecen con aires folkies aunque no es lo único que elaboran: el trabajo de las dos guitarras eléctricas rompe la calma y se convierten en una interesantísima banda dotada de una firmeza extraordinaria a la hora de expresar su concepción del rock, con la voz frágil y las armonías vocales de Talbot, los inquietantes y misteriosos temas líricos que consiguen que Gravenhurst sean tenidos en cuenta, aunque ya no estén en activo tras la muerte de su motor, un hombre creativo que además de ser músico ejercía el periodismo independiente en revistas tan prestigiosas como la británica The Quietus, publicación dedicada a la cultura.



   

Siguiendo la temática que nos ocupa hoy, el existencialismo, una metáfora constante en este campo es el concepto de las ideas que taladran la cabeza, las ideas obsesivas que llegan a producir hasta el insomnio por su perseverancia y obstinación en la repetición, como dicen The Weather Prophets, Un gusano en mi cerebro.



The Weather Prophets fue una banda de rock de mediados la década de los 80.  La semilla de laque surgieron fue el grupo The Loft, formado por el guitarrista, cantante y compositor Peter Astor (primero por la izquierda en la foto).  Dejaron una corta discografía, tres álbumes, pero sustanciosos e interesantes como para que se les recuerde y merezca la pena escucharlos.  Tras los tres LPs, Astor ha continuado trabajando en solitario.  Del primer álbum de The Weather Prophets, Diesel River de 1986, rescatamos el tema sobre la metáfora de ideas obsesivas: Worm in my Brain.



 

Situados en un plano más tranquilo y continuando esas vibraciones más serenas nos quedamos ahora con una mujer, K.D. Lang.


Kathryn Dawn Lang, conocida por las iniciales K y D más su apellido, es cantante, compositora, intérprete y actriz ocasional, nacida en Consort, Alberta, Canadá, que se mueve ágil en los estilos que cosecha, desde la música Pop a la música Country.



En el mes de agosto del año 1993 apareció en la portada de la revista Vanity Fair junto a Cindy Crawford protagonizando una cierta rumorología que a ella, Lang, la divirtió, pero a Crawford...maldita la gracia que le hizo.



 


Otra instantánea del dúo


Lang, en 1992, lanzó el álbum Ingénue, que le supuso en 1993 el Premio Grammy a la mejor interpretación femenina de música Pop por el tema Constant Craving, incluido en el LP de 1992.  Además ese mismo tema tuvo dos nominaciones más: Mejor Canción del Año y Mejor Disco del Año.  Ingénue recibió la nominación a Mejor Álbum del Año.  Lang subió al escenario a recoger el galardón.  Cuando lo tuvo en sus manos miró al público, buscando a alguien.  Cuando encontró el rostro de Crawford levantó el premio y dijo: Cindy... y le mandó un sonoro beso.  Entre los rumores que hablaban de una posible relación íntima entre ambas más el hecho de que la nombrara y el beso que le mandó, Crawford estaba como para comerse un trozo de pizza de la marca que anunciaba en televisión.  Sonrió, sí, pero con un mal cuerpo...

Anecdotas aparte, lo que nos interesa es la música y en concreto la de K.D. Lang. y la de su LP Ingénue porque, entre otras grandes canciones, incluye una que viene perfectamente al tema que estamos tratando hoy en el programa.  La canción es Season of Hollow Soul, Temporada del Alma Hueca.




Seguimos con el balanceo tranquilo de composiciones que hablan de Vacío, de Almas Huecas...  Desde Canadá bajamos por el mapa hacia las tierras de Florida, hasta la localidad de St. Augustine de donde son originarios los dos miembros del dúo conocido como Autumn's Grey Solace.



Autumn's Grey Solace son la letrista y vocalista Erin Welton y el multiinstrumentista Scott Ferrell.  Su producción musical es eminentemente etérea.  Su primer álbum data del año 2002 y desde entonces llevan unos 13 discos grabados.  La canción Hollow Girl va incluida en su trabajo del año 2005 titulado Riverine.




Siguiendo el rastro volátil que deja la música de Autumn's Grey Solace nos posicionamos ahora en un paisaje abstracto, sin palabras, tan sólo música que llega desde Irán.  


Un lugar tan vapuleado por conflictos bélicos como es Irán es la cuna de músicos como Mehdi Saleh (foto a la izquierda), compositor de música ambiental, atmósferas oscuras y paisajes sonoros.  Él es el alma que alimenta el proyecto Alphaxone, nombre con el que firma sus discos (tiene una veintena) y las colaboraciones que realiza con otros músicos.  El año pasado publicaba Dystopian Gate que incluye estas Tierras Huecas que nos trae el Cíclope.




Nos vamos acercando al final del programa de hoy.  Una idea universal en el tema de la existencia es el fin de la misma.  Pensar en la muerte y en lo que vendrá después se convierte en un tema obsesivo para algunas personas tanto, que se olvidan de vivir hoy, aquí y ahora.  La búsqueda de respuestas puede llevar a puntos sin retorno, máxime cuando el alma se encuentra vacía y no hablo del alma como concepto teológico o relacionado con el Más Allá interpretado por la religión, sea la que sea.  Cuando el alma, la psique, el espíritu humano está vacía, vacío, el interior se asemeja a una nave industrial sin nada, absolutamente nada guardado: se acumula el polvo, el frío, el vacío existencial.  De ahí la importancia de utilizar la caja de herramientas que da la Cultura a través de todas sus manifestaciones posibles.  Es fundamental tener pasiones, puntos de fuga, faro en la costa de las tormentas a los que agarrarse cuando la Realidad se vuelve todo lo contrario a lo que es la Vida: colorido, diversidad, caminos que se abren y multiplican.  A veces la Realidad es gris, gris marengo, gris acero.  Para eso hay que tener una buena caja de herramientas con departamentos bien repletos.  La Música es una opción grandiosa.  Los hay afortunados que saben tocar un instrumento y eso les sirve para sublimar emociones y sentimientos.  Cuando se tiene la frustración de no saber tocar la guitarra o, como es mi caso, no saber tocar el piano, lo único que queda es escuchar música y mientras más mejor.  Lo digo en la locución de la edición de hoy de Cíclope 3.0: creo que habría que sugerirle a la Organización Mundial de la Salud (OMS) el incluir, en el área de Psiquiatría, el escuchar y ejercer si se puede la música Rock como uno de los Mecanismos de Defensa del Yo.  Sé que existe la musicoterapia como vehículo canalizador de emociones pero el incluir la música como hábito cotidiano, como el de la lectura, creo que ayuda a sanar muchos males.
Y todo esto porque he citado el tema de la Muerte.  Unos que supieron sublimar el hecho fueron Led Zeppelin que, en 1975, en aquel mítico y extraordinario LP titulado Physical Graffiti, incluían In My Time of Dying (En la hora de mi muerte o En el tiempo de mi muerte) uno de los mejores Blues compuesto e interpretado por el Zeppelin.


El próximo día 24 de este mes de febrero se cumplirán 46 años de la publicación de Physical Graffiti, probablemente el mejor disco de Led Zeppelin, una de las mejores bandas de Rock de todos los tiempos.  Para algunos oyentes, la mejor.  Desde luego en este LP se recoge lo más maduro que hicieron en su existencia y, sin lugar a dudas, una carpeta excepcional, diseñada por Peter Corriston.  Presentaba un juego troquelado: las ventanas estaban recortadas lo cual permitía, por delante y por detrás, ver objetos, personajes y situaciones diferentes.  Dentro de la carpeta venían los dos LPs cada uno en una funda de papel ilustradas con esos personajes, fotos, que se podían ver enmarcados en las ventanas cuando se cambiaba la página doble con el título del disco y los créditos.


Dos momentos diferentes de la carpeta del disco






Led Zeppelin
en 1975

Punto y final, no tenemos tiempo para más.  Para cerrar este programa que ha tenido como denominador común la vida existencial hueca, el vacío del alma o las almas vacías, después del trallazo de Blues que acabamos de escuchar y mencionando a la muerte, lo único que nos queda es cerrar con un epitafio y, en la música, si hay un Epitafio que recordemos una gran mayoría ese es el Epitafio firmado por King Crimson.




Imprescindible para entender cómo y por qué floreció parte de la Música desde su aparición, In The Court Of The Crimson King es uno de esos puntos clave en la Historia, en este caso en la Historia de la Música Rock, lo de rock progresivo y demás matrículas eso es otra cosa, otra historia que ahora nos da lo mismo.

Epitaph (including March for No Reason and Tomorrow and Tomorrow) la compuso la Corte del Rey Carmesí al completo.  La Corte de 1969 que estaba formada por Greg Lake (1947-2016) voz y guitarra bajo, Michael Giles batería y percusión, Ian McDonald mellotron, teclados, instrumentos de viento (oboe, fagot, clarinete, flauta dulce), Robert Fripp guitarra eléctrica y Peter Sinfield letrista de las canciones.  El primer disco de King Crimson aparecía el 10 de octubre de 1969, en Europa menos en España.  Para eso hubo que esperar al año 1972 cuando se publica aquí junto al cuarto álbum de la banda, Island, editado originalmente el 3 de diciembre de 1971.  Después, de forma desordenada, verían la luz en nuestra piel de toro Lizard, In The Wake of Poseidon...




Las ilustraciones de la carpeta del disco, exterior e interior, corrieron a cargo de un diseñador inglés, Barry Godber (1946-1970).



Barry Godber
 con la que fue una de sus últimas obras, realizada un año antes de su fallecimiento


Espero que te guste el programa.


Enlace:

https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-09-02-21




miércoles, 3 de febrero de 2021

Cíclope 3.0 - 02-02-21 - Especial Magazine # 2

 



Cíclope 3.0 del martes 2 de febrero de 2021; segunda entrega del Especial Magazine, hoy revisando dos álbumes, el segundo y el tercero de su discografía.




El segundo álbum de Magazine veía la luz el 30 de marzo de 1979.  El título, Secondhand Daylight (Luz diurna de segunda mano), recuerda títulos de obras de una posible exposición surrealista de artistas como Marcel Duchamp o René Magritte.  Este segundo trabajo de la banda recoge una visión de la música diferente, distinta a lo que fue el primero, Real Life.  Aquí no hay la impronta enérgica del Punk que rezumaba en aquel disco, no hay esa urgencia, esa inmediatez, al contrario se podría decir: la banda suena más calmada, más hecha, sin olvidar en ningún momento sus propios orígenes y elaborando composiciones que conectan con sus principios porque, en mi opinión, los 9 temas que forman Secondhand Daylight toman como punto de fuga dos canciones de su anterior álbum, las tituladas The Light Pours Out Of Me y Parade, la primera firmada por Howard Devoto, John McGeoch y Pete Shelley y la segunda por Barry Adamson y Dave Formula.  Tanto en una como en otra, los textos son de Devoto y la música básicamente de los otros miembros.  Pues esas dos canciones de su primer disco les sirve a los músicos de Magazine como referencia para construir un LP en el que no se mantiene el tándem Devoto/McGeoch como motor de composición sino que intervienen todos, unas veces en solitario, otras formando binomios, pero activos los cinco.

La alineación de la banda estaba modificada: el batería Martin Jackson que estuvo en el primer disco contribuyendo con su buen hacer se marchaba en julio de 1978, en plena gira internacional para promocionar Real Life.  Fue reemplazado temporalmente por Paul Spencer, que cubriría el hueco sobre todo para sacar adelante los conciertos en vivo hasta el mes de octubre de aquel 1978.  Después sería reemplazado por John Doyle, batería original de Manchester.



John Doyle

De los 9 temas que componen este segundo trabajo nos quedamos con 7, empezando por una canción instrumental debida al ingenio del guitarrista John McGeoch que utiliza el saxo como elemento principal en una composición de título eminentemente surrealista: The Thin Air (El aire delgado).



Interior de la carpeta del segundo trabajo de Magazine


A pesar de haber ganado cierta popularidad y de ser un grupo de calidad reconocida, con su segundo LP Magazine fueron tildados de ser una banda de rock progresivo (¿?) por los resultados obtenidos como demostraban las 9 canciones del disco.  Ciertos sectores de la crítica no vieron con buenos ojos la utilización de teclados (sintetizadores, etc.) que utiliza Dave Formula.  Tanto es así que le hicieron responsable de ese abuso electrónico que provocaba ese cambio no deseado en el conjunto del espectro musical que ahora ofrecía el grupo en canciones como la que abre la cara A del LP, Feed the Enemy.  El problema radica en dónde poner, en qué estante colocar la música que destila esa composición.  El problema es de matrícula, de catálogo, no que el resultado sea poco brillante porque, Secondhand Daylight, es un disco magnífico como demuestran canciones como El ritmo de la crueldad, De vuelta a la naturaleza, Cut-Out Shapes...  Permafrost, compuesta en texto y música por Devoto, habla de esa capa del suelo permanentemente congelado (pero no permanentemente cubierto de hielo o nieve) que se puede encontrar en áreas circumpolares de Canadá, Alaska, Siberia, Tíbet o Noruega.  Sobre esa superficie, Devoto desarrolla una historia literaria de emociones que dejan fragmentos como este:

Cuando el día se detenga, en el lugar donde estamos perdidos, te drogaré y te follaré en el permafrost

Colin Thurston se encargó de la producción y Malcolm Garrett de diseñar la cubierta del Lp.

Magazine mantuvieron una cadencia de un año entre disco y disco para grabar y publicar los cinco álbumes oficiales entre 1978 y 1981.  Habría un sexto trabajo editado en el año 2011 tras una posible reunión, pero siguiendo la cronología, desde que aparecieron en vinilo en 1978 y hasta 1981, cinco LPs, con doblete en 1980: un disco de estudio y otro grabado en vivo.

El 2 de mayo de 1980 aparecía la tercera entrega del proyecto Magazine, un álbum bautizado de nuevo con un título de sesgo surrealista: El correcto uso del jabón.



  
 

Esta colección de canciones enérgicas, coloridas y rítmicamente intrincadas, comienzan con un tema que es un trallazo de energía: Because You're Frightened (Porque estás asustado).  Abre la cara A por lo que te predispone positivamente para todo lo que va a sonar después aunque, si te ocurrió como a mi, tardé en pasar a escuchar el resto porque esa canción me atrapó desde la primera audición.  Me costó trabajo conseguir este disco porque se editó en España pero tal como apareció se agotó.  Lo conocí en casa de un amigo y desde la primera vez que escuché ese Because You're Frightened, me persiguió con la necesidad insaciable de volverlo a oír una y cien veces, si hacía falta.  Entonces no había Internet y sus posibilidades de compra/descarga así que me tocaba esperar a que alguien saliera al extranjero (Londres) y poder encargarle una copia.  Un día, de excursión a Huelva, tomamos el ferry desde Ayamonte a Portugal.  Llegamos a Vilareal de Santo António y dando una vuelta entramos en una tienda de electrodomésticos, no sé con qué intención.  Era una de esas tiendas en las que además de lavadoras, planchas, secadores de pelo, tenían un mueble (más o menos grandes) con discos LPs y Singles.  Mirando entre los vinilos me encontré el tercer disco de Magazine: pegué un salto olímpico de alegría y, cómo no, me lo compré.  Era edición portuguesa por lo que el prensaje del vinilo era pésimo, pero lo había encontrado y con eso me bastaba.  Por aquel entonces el equipo de música que tenía en mi cuarto era una especie de Frankenstein, un tocadiscos automático de la casa Selecciones del Reader's Digest que fabricaban reproductores formados con elementos de casas prestigiosas: el plato, Garrard, los altavoces, Roselson...todo muy cuidado y tal y pascual...pero la aguja que leía los vinilos era una puntilla que abría el surco dejando la marca perpetua del famoso sonido de fritura, ruido infame.





Tenía 4 opciones de velocidad: 16, 78, 33 y 45.  Se podía utilizar de forma manual o automática.  Lo de automático quería decir que, poniendo una barra pequeña en el centro del plato, podías poner hasta 8 discos (uno encima del otro) tanto tamaño LP como single.  Situabas el brazo opresor encima (ver foto superior del tocadiscos) y los discos se reproducían.  Al llegar al final, el brazo lector retrocedía, dejaba caer el siguiente disco y lo leía.  A veces el automatismo fallaba y caían los 8 discos de golpe, o el que le tocaba caer se quedaba doblado, llegaba el brazo lector, no podía reproducir, agachaba el cabezal donde iba la aguja/puntilla, carreras para que no se fuese a estropear al depositarse en en una zona no válida del tocadiscos...  Y la capsula donde iba la aguja, doble: una opción para 33 ó 45 r.p.m., la otra para las placas de pizarra a 78.


Los tres accesorios imprescindibles para reproducir los discos y de abajo hacia arriba: barrita pequeña para situar en el centro del plato y poder encajar el agujero del LP o del Single, si era de producción extranjera; barra larga, se situaba igual que la pequeña, en el centro del plato, iba a presión (había que escuchar el CLACK que indicaba que se había ajustado bien) y servía para apilar los 8 discos para que se fueran reproduciendo uno a uno; cilindro que se ajustaba a la barra larga para poder apilar 8 Singles con su orificio central ancho.

Las fotos anteriores están sacadas de archivos actuales, el modelo que me acompañó durante 31 años es el que aparece en esta foto:


 

Dejo a un lado los datos biográficos y retomamos la temática de la entrada del blog de hoy, la segunda entrega del Especial Magazine.
The Correct Use of Soap es un disco firmado entre los cinco miembros del grupo que se vuelcan tanto en la composición como en la interpretación.  Los textos van a seguir siendo de Devoto, pero la música, sin llegar a realizarse por departamentos estancos, es producto de la interrelación de los componentes de la banda.  Es cierto que de alguna forma siempre se ha llevado a cabo un trabajo de colaboración por lo que el resultado al que llegan es un sonido cohesionado, una estructura bien montada, pero aquí, en su tercer álbum, suena mucho más ajustada esa conexión creativa de todos.  Fue un disco celebrado por crítica y público cuando apareció.  Los comentarios especializados se congratulaban porque Dave Formula y sus teclados hubiesen pasado a un segundo plano, que no llegaran a tener tanto protagonismo como habían tenido en Secondhand Daylight y se mantuviera a un nivel más discreto.  En Magazine la instrumentación electrónica, los teclados, tenían un papel importante porque dos de los integrantes del grupo los manejaban, uno con titularidad plena, Formula, otro como apoyo, McGeoch.  Si hubo una preponderancia de sintetizadores en el segundo álbum fue porque las canciones estaban construidas de esa manera y demandaban ese sonido.  No me imagino Feed the Enemy sin teclas.  Para esta ocasión, Formula utilizó con más protagonismo el piano, tanto acústico como eléctrico.  El caso es que la crítica especializada celebró mucho las 10 canciones que conforman The Correct Use of Soap donde, de los diez temas, nueve son originales y otro, una curiosa versión del tema Thank You (Falettinme Be Mice Elf Agin) de 1969 firmado por Sylvester Stewart, más conocido por el apodo de Sly Stone y por capitanear el combo Sly & The Family Stone, proyecto dedicado a la música Funk/Soul desde mediada la década de los 60.
La producción del tercer álbum de Magazine estuvo en manos de un maestro: nada más y nada menos que el prestigioso Martin Hannett, especialista en tonos grises y responsable de arquitecturas sonoras como Joy Division, A Certain Ratio y tantos y tantos más.
Por cuestión de tiempo, del tercer LP de Magazine podemos escuchar tan solo tres temas por lo que volveremos a este álbum en la próxima entrega del Especial Magazine aquí en Cíclope 3.0


Espero que te guste el programa.

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