miércoles, 21 de febrero de 2024

Cíclope 3.0 - 20-02-24


Colosseum, banda británica, epicentro del programa de hoy


La edición de este martes 20 de febrero de 2024 está ocupada por una de las bandas más importantes de finales de los años 60 y por ser un proyecto del que surgieron otros grupos, me estoy refiriendo a la banda que ocupa la foto de cabecera, los británicos Colosseum.

Se reunieron por primera vez en 1968 cuando tres cabezas ingeniosas unieron ideas e intereses.  Las tres mentes pensantes fueron las de





Dick Heckstall-Smith 

(1934-2004), saxos









Jon Hiseman (1944-2018), batería







Tony Reeves, guitarra bajo 






Los tres venían de tocar con John Mayall en el proyecto John Mayall & The BluesbreakersHeckstall-Smith y Hiseman también habían militado en The Graham Bond Organization.  Para esta nueva aventura se buscaron a tres músicos




Jim Roche, guitarra eléctrica




Roche estuvo poco en el seno de la formación y fue sustituido rápidamente por el vocalista James Litherland que, además de cantar, también se puso al frente de la guitarra.  Por último el teclista (organista, sobre todo) Dave Greenslade.  Esa formación sería la que estuvo presente en el primer álbum de la banda grabado y aparecido en 1969.  Después se ampliaría el staff de músicos e integrantes del proyecto y una de las formaciones más sólidas es la que reproduce la siguiente foto 




De izquierda a derecha Dick Heckstall-Smith, Chris Farlowe, cantante, una de las voces del Soul y del Blues más injustamente olvidadas que pasaría por grupos como Atomic Rooster donde militaron Vincent Crane y Carl Palmer; Dave Greenslade, Tony Reeves.  Sentado a la batería, Jon Hiseman y en la línea inferior James Litherland.  Todos excepto Chris Farlowe serían los partícipes de un disco cruzado entre el Blues y el Jazz, el álbum Those Who Are About To Die Salute You.




Salve Imperator, morituri te salutant, (Salve, Emperador, los que van a morir te saludan,  o Ave, César, los que van a morir te saludan).  Es una frase latina célebre citada por Suetonio, autor del primer siglo después de Cristo, en su obra Vida de los Doce Césares.  A Colosseum les sirvió para bautizar su primer LP, un debut poderoso, un disco con canciones de espectros musicales enérgicos, composiciones de jazz de estilo libre y blues de escuela británica.  Es curioso que la forma de fusionar las formas progresivas del Rock y del Jazz calaran en una audiencia amplia teniendo en cuenta las fechas en las que aparecen sus primeros trabajos, años en los que otras formas más comerciales invadían los medios (la Radio) y el público en general se volcaba en unos resultados más inmediatos.  Pero lo cierto es que la certera calidad de este grupo fue su aval más consistente.  El tejido trenzado por los cinco instrumentistas era de una solidez llamativa.  Probablemente la pasión que le ponía Dick Heckstall-Smith cuando tocaba el saxo, en toda su amplia gama, daba como resultado un contagio, una comunicación inmediata que apasionaba al resto de la banda.  Heckstall-Smith tenía una característica: poseía respiración circular lo cual le permitía soplar en más de un saxo a la vez, además de soplar y respirar al mismo tiempo, una virtud-cualidad común a otros intérpretes del saxo como




David Jackson, de 

Van der Graaf 

Generator






O





Dana Colley, de

Morphine






De este primer LP vamos a escuchar tres cortes.  El primero, Walking in the Park, es una composición de perfil de Blues debida a Graham Bond (1937-1974).  Seguimos con Mandarin, un tema compuesto por el teclista Dave Greenslade y el guitarra bajo Tony Reeves donde reina precisamente su bajo y por último Beware The Ides Of March, original de cuatro elementos de la banda (todos excepto el guitarrista) capitaneados por Dave Greenslade, ya que aquí el instrumento fundamental es el órgano.  Hay cierto parecido con aquella Whiter Shade Of Pale de Procol Harum.  Hay un momento en el que parece que va a sonar aquel tema, como si se estuviese dando o fuesen a entrar en una versión.  En verdad, lo que ocurre es que, al igual que hiciera el organista intérprete y compositor de Procol HarumMatthew Fisher, el tema también bebe, utiliza el Aire de cuerdas de la Suite Orquestal Nº 3 de J.S. Bach y por eso suena tan cercana una melodía de otra.

De Colosseum, de su discografía se puede escuchar y desmenuzar mucho, sobre todo porque pasaron por diferentes formaciones siempre teniendo la fusión entre Rock y Jazz como vector de su música.  No lo menciono en la locución del programa, sí lo hago aquí y ahora: volveremos con el grupo y con sus miembros más inquietos.  Vamos a seguir el rastro de lo que iniciamos hoy: escuchar al grupo de origen y después los proyectos surgidos de él.

La primera formación ocupó los años desde 1968 a 1971; reestructuración entre 1975 y 1978; continuación desde entonces hasta nuestros días.  Sí, hay mucho que matizar.  Nos vamos a trasladar hasta la primera separación temporal, 1971.  ¿Qué pasó después?  Al ser un proyecto seminal, de Colosseum surgió una banda fundada y capitaneada por el organista que bautizó al nuevo grupo con su apellido: Greenslade.




Dave Greenslade bautizó el proyecto con su apellido y solicitó la colaboración de un antiguo compañero en Colosseum, el guitarra bajo Tony Reeves.  No tuvo que insistir mucho, se llevaban bien como compañeros de trabajo y como compositores.  La idea era hacer música con un grupo donde no hubiera guitarra eléctrica.  Tampoco acústica.  Sin guitarra.  En su lugar habría dos teclistas: órgano, por supuesto, mellotrón, sintetizadores.  Guitarra bajo y batería.  El bajo y parte de los teclados ya estaban, faltaba el batería y otro teclista.  Al batería percusionista lo encontraron en unos estudios de grabación, se trataba de un músico de sesión, Andy McCulloch, que había tocado en el álbum Lizard de King Crimson.  El teclista que faltaba apareció bajo la forma de un Experimentado cantante inglés, intérprete de teclados, diseñador de sonido y compositor de música para cine y televisión llamado Dave Lawson.  Reunión en casa de uno de los Dave, el jefe, Greenslade.  Comida, copitas, un amigo que está allí con ellos interesado por la música de su amigo, el jefe.  Propone hacer un dibujo inspirado en la música del grupo.  Improvisación a los teclados entre los dos Daves: qué bien, el piano eléctrico está como instrumento de base junto al órgano, el mellotrón...el amigo dibujante realiza una serie de bocetos, apuntes...son imágenes muy buenas, recuerdan un poco a...¿cómo se llama esta gente que hacen temas así largos?...¡eso!  ¡Yes!  Claro, como que el dibujante era Roger Dean y se encargó al menos de los diseños de los dos primeros LPs del nuevo proyecto



 

Greenslade hacían Jazz-Rock de fusión.  Tenían un entramado instrumental soberbio, sólido.  Cuatro músicos trabajando en la misma dirección dirección, aportando cada uno lo mejor de sí mismos.



Dave Lawson venía de finales de los años 60.  Entró a formar parte de un sexteto/septeto británico de JazzBlues llamado The Web.  Grabaron tres LPs entre 1968, 1969 y 1970.  El último año, 1970, sintetizaron su nombre a Web y fue entonces cuando entró Lawson a la banda, rebautizando el proyecto como SamuraiSamurai, formación de quinteto, grabaron tan sólo un disco bautizado con el nombre del proyecto y publicado en 1971



 

Se les llegó a comparar con los primeros King Crimson por la utilización de instrumentos de viento y el sesgo de fusión entre el Jazz y el Rock característico de sus composiciones.  Recuperamos el sonido de Samurai en el tema Maudie James.


Volvemos al sonido de Greenslade a lo que fue su tercer álbum titulado Spyglass Guest, un disco con canciones como la que recuperamos, Joie de Vivre, título francés para un tema cantado en inglés que contó con la colaboración de un violinista clásico metido a labores del Rock, Graham Smith.



Graham Smith es un reconocido violinista inglés.  Estudió violín en la Real Academia Británica de Música de Londres y tocó con varias orquestas siendo primer violín de la Orquesta Filarmónica de Escocia y segundo violín de la Orquesta Sinfónica de Escocia de la BBC.  Ha tocado con figuras tan prestigiosas como el pianista y director de orquesta Daniel BarenboimEn los años 80 estuvo formando parte de la Orquesta Sinfónica de Islandia.  Eso en lo referido a la música académica. 


En el campo del Rock, 

Graham Smith estuvo en el grupo de Folk-Rock de finales de los 60 String Driven Thing.  La banda se formó alrededor de 1967 y grabaron por primera vez en 1970 dejando una amplia discografía que llega hasta nuestros días aunque sin la colaboración del violinista desde finales de los años 70.  En esas fechas, mediada la década de los 70, Smith entabla relación con Peter Hammill y el resto de la banda Van Der Graaf Generator.  Se conocen, se hacen amigos y en 1977 entra a formar parte del proyecto de Hammill apareciendo en los créditos del LP The Quiet Zone/The Pleasure Dome no como músico invitado, sino como parte integrante del grupo.




Hammill remodela el proyecto: ha compuesto una serie de canciones que necesitan de una instrumentación diferente a la que ha utilizado habitualmente, son composiciones que buscan la expresión de un sonido distinto.  Se han dado ocasiones en las que el órgano de Hugh Banton ha hecho las veces de guitarra bajo utilizando los pedales del teclado, pero en esta ocasión la melodía de los temas busca la expresión cartilaginosa de las cuerdas de la guitarra bajo y eso significa que está Nic Potter como encargado del ínclito instrumento.  David Jackson y el saxo no encajan y en su lugar está Graham Smith.  En la batería y percusión Guy Evans.  Tal es el cambio en el sonido, en la estética, aunque se mantenga la guitarra y el piano de Hammill, su poderosa voz, pero es tan marcada la diferencia que quita el significante Generator del nombre del proyecto y lo deja como Van Der Graaf.




El grupo, desde que apareció, tuvo un público devoto en países europeos como Italia y Francia.  Los franceses tenían una magnífica revista de música llamada Atem que profesaban una auténtica devoción por todo lo que hiciera Peter Hammill, ya fuese en solitario o con el grupo.  Sin embargo cuando se publicó The Quiet Zone/The Pleasure Dome los titulares de la publicación no dejaban lugar a dudas: Van Der Graaf Degeneration.  No gustó nada, pero nada, los cambios introducidos.  Lo pusieron verde a Hammill y tan sólo lo perdonaron cuando, el mismo año de 1977, publicó con su nombre y apellido el álbum Over.


Sin lugar a dudas, para cualquier hammilliano, este álbum es de los mejores que tiene en su biografía musical.  Betrayed es el tema en el que el violín de Graham Smith brilla con poder junto a la guitarra acústica y la voz de Hammill.

Llegamos al final de esta edición de Cíclope 3.0 y volvemos en parte al principio, a la banda, o uno de los proyectos que surgieron tras la existencia de Colosseum, en concreto el proyecto capitaneado por dos de sus miembros, el guitarra bajo Tony Reeves y el organista Dave Greenslade que con su apellido dio nombre al cuarteto formado por ellos dos más Dave Lawson y el batería Andy McCulloch.  Con este último vamos a resolver el programa de hoy.


Andrew McCulloch es un enigma.  Tiene un perfil muy bajo en Internet y en los medios, por lo que la información sobre sus primeros años de vida es muy vaga.  Lo que sabemos es que nació en Bournemouth el 19 de noviembre de 1945 y que probablemente pasó una parte de su infancia y adolescencia residiendo en Hong Kong y en Hiroshima, Japón.  Que volvió a Inglaterra, que tocó con Greg Lake en una banda, que estuvo siempre como batería en proyectos que llegaron a grabar discos como Fields y sobre todo que fue el batería del álbum Lizard de King Crimson.



King Crimson en 1970.  De izquierda a derecha, línea superior, Mel Collins, Robert Fripp,
Andy McCulloch.
Línea inferior, Pete Sinfield y Gordon Haskell
  



Casi un rompecabezas la carpeta de Lizard cuando vio la luz aquí en España.  La podías mirar y volver a mirar hasta que ese amigo inteligente que tenías hacía que te fijaras bien en las filigranas de las ilustraciones para que leyeras el nombre de la banda de Robert Fripp.  Y el detalle en el que se ve a los Beatles.  Hasta a Yoko Ono.




El único disco del Rey Carmesí que contó con las baquetas de McCulloch, un excelente batería.  Con los Juegos de interior, Indoor Games, terminamos.  Hay que volver con Colosseum, y con tantas otras bandas que surgieron de esa otra y las que se formaron a la sombra de aquella otra y de esa otra también, y...  La semana que viene, más música aquí, en Cíclope 3.0 en Radio Tomares.

Espero que te guste el programa.


Enlace:

https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-20-02-24



miércoles, 14 de febrero de 2024

Cíclope 3.0 - 13-02-24


El Cíclope en el Limbo de las almas cándidas,
antes de ver la luz el 11 de febrero del año 2014


Esta edición de Cíclope 3.0 es muy especial.  Estamos de cumpleaños porque este programa cumple 10 años en antena, en la sintonía de Radio Tomares.  Comenzaba el 11 de febrero de 2014.  Cuando se emite esta edición es martes, 13.  El día 11 fue domingo y no nos gusta celebrar un cumpleaños por adelantado, preferimos hacerlo después.  Así que hoy martes, dos días pasados la fecha de conmemoración, lo reseñamos.  Porque 10 años son una década y eso es lo que ha cumplido el Cíclope: diez años sonando los martes, rozando la medianoche.  Después tú lo escuchas cuando quieres y en el orden que prefieras.  Eso es lo mejor de los avances técnicos, que te permiten disfrutar de eventos en diferido cuando quieras o puedas hacerlo.  Por ese motivo hoy nos saltamos el lema del Cíclope y no escuchamos la actualidad de la música a través del prisma del tiempo, sino que lo que suena hoy en el programa es música festosa, música de celebración.  Precisamente suscribiendo este significante comenzamos, con un tema titulado así: Celebración.



PFM

Entre quinteto y sexteto llegó, a principios de los 70, esta banda italiana que responde al nombre de Premiata Forneria Marconi.  Oscilaron entre cuarteto a sexteto, y al final, hasta nuestros días, se han mantenido como una banda de siete miembros asumiendo odos los cambios posibles en la dirección musical del grupo.  La PFM comenzó en 1972 publicando dos LPs que calaron hondo en su Italia natal.  En 1973 se abrieron al mercado internacional amparados en el sello discográfico Manticore propiedad de Emerson, Lake & Palmer.


Photos of Ghosts, de 1973, fue el primer LP de PFM que se distribuyó por Europa.  En España, la banda del país vecino recaló con éxito y ese Celebration con el que hemos comenzado hoy se convirtió en la llave que abrió la puerta por la que entraron sonidos de grupos y solistas italianos como la Premiata Forneria Marconi, Banco Del Mutuo Soccorso, Perigeo, Le Orme o Lucio Battisti.
Cambiamos de estilo dentro de la selección musical que hemos hecho para ilustrar el aniversario de hoy.

A quien toca la armónica se le llama armonicista.  Mingo Balaguer, en la foto de la izquierda, es uno de los mejores armonicistas de Europa y es un músico habitual aquí en Cíclope 3.0  Hemos hablado de su trayectoria y escuchado su extraordinario buen hacer en el mundo del Blues.  El año pasado, 2023, Mingo entró a formar parte del proyecto Cat Squirrel, capitaneado en la parte vocal por un veterano como Mike Vernon.  

El combo se completaba con Pascual Monge en la batería; Oriol Fontanals en el contrabajo; Kid Carlos en la guitarra eléctrica.  El quinteto firmó el primer álbum de la banda bautizándolo con el título Blues What Am.  De este, nos quedamos con Out On A Limb.

Siguiendo la línea marcada por 
Cat Squirrel nos vamos ahora a Norteamérica, al área de Detroit, con una de las bandas más interesantes aparecidas en lo que va de la década de los 20 de este siglo XXI, me refiero a Big B and The Actual Proof

un poderoso trío de guitarra bajo, batería y guitarra eléctrica, capitaneado por la voz y la guitarra del hombre de la foto a la derecha, Brian Burleson.  El título del disco es toda una declaración de principios, The Noir Album: ambiente de historias de detectives, luces de neón que parpadean, y una estructura bluesera en sus composiciones que atrapan desde la primera audición.  Los escuché, les compré el disco y me puse en contacto con la banda.  Me escribieron alucinados: me decían que no me podía imaginar lo que significaba para ellos que alguien, en Sevilla, en otra punta del mundo, en un programa de radio, estuviera entusiasmado con su disco y lo estuviera compartiendo con la audiencia.  Estuvimos cruzándonos e-mails desde que se publicó el álbum, en 2022, hasta mediados del año pasado.  Creí que la historia de Big B... había abortado porque les escribí en diciembre o a principios de enero, no recuerdo, y no contestaron.  Es lo que comento en la locución del programa, pero mira qué sorpresa que mientras escribo estas líneas he recibido un correo electrónico con el anuncio de la próxima actuación de la banda en el mes de abril en Michigan, en una especie de Festival de Blues.  Lo que suena del grupo en el programa de hoy es Red Carpet.
Son 10 años en antena los que cumple Cíclope 3.0, una década.  A lo largo de este tiempo el Cíclope ha seguido algunas trayectorias musicales de solistas y de grupos, propuestas como la que nos ocupa a continuación, la del quinteto irlandés Fontaines D.C.

Desde que publicaron el primer disco en el año 2019, el Cíclope insistió con pasión de melómano: atención a este grupo.  Y tuvo razón.  Por el momento llevan cuatro álbumes firmados entre 2019 y 2022, a disco por año.  Y cada trabajo tiene algo interesante dando como resultado final la categoría de muy interesante.


El último que ha visto la luz fue el del año 2022, Skinty Fia, una vuelta de tuerca más en la producción del quinteto con temas como el que recuperamos: Jackie Down The Line.

Cíclope 3.0 y su lema: Escuchamos la actualidad de la música a través del prisma del Tiempo.  Muchas de las propuestas que comparte las conoce desde hace tiempo.  Es una forma de suerte, de fortuna, conocer a los músicos que están detrás del nombre de un proyecto.  Es el caso que nos ocupa ahora, el de Álvaro Izquierdo.

A él lo conocí mediada la década de los 80, cuando en aquella ahora lejana Cámara de Ecos, en la emisora de Radio Cadena Pop, nos reuníamos él y el resto del grupo Helio, originalmente He.li.o., para escuchar la maquetas que habían grabado.  La escuchábamos en antena, quiero decir que no era una audición privada, era una conversación ante los micrófonos, conversación y no entrevista, porque nunca tuve la sensación de estar realizando una, y los temas, en cassette, sonando en el programa.  Sí, no eran entrevistas, eran charlas sobre música, intenciones, proyectos, ensayos, realidades.
Lo que me seguirá llamando la atención de Álvaro es su fuerza para mantenerse firme en medio de las turbulencias que supone crear música e intentar canalizar la obra para que llegue a una audiencia.  No es nuevo sobre las tablas de la creatividad, lleva años que le proporcionan esa veteranía.  Sigue activo, y eso es lo que importa.  


Izquierdo y los Acoples, con Álvaro al frente vocal, componiendo letra, música, y con miembros como Epi Malpaso (en la foto, sentado) en la guitarra.  La interacción entre Álvaro y Epi es fundamental: dos formas de entender la guitarra eléctrica distintas pero no divergentes.  Esos intercambios son muy importantes porque de ahí surge luminosidad.



En el año 2021 publicaban Geometría de una bomba, y de este trabajo, el Cíclope recupera el tema Junto a la estación.



Los caminos no asfaltados son una de las grandes aficiones del Cíclope: los caminos poco conocidos.  Eso a veces es un handicap: caminos no asfaltados significa nombres, de grupos o solistas, cantantes, compositores, masculinos, femeninos, nombres poco o nada conocidos, algo que a muchas personas les produce...¿inseguridad?, ¿falta de interés?...  No lo sé, a ciencia cierta.  Pero en más de una ocasión me han comentado: Sí, el programa está bien, pero es que no conozco a nadie.  ¿Esto qué quiere decir?  Cuando U2, los Beatles, los Rolling Stones, por poner nombres así, sonaron por primera vez, ¿ya eran conocidos?  No lo entiendo.  Es como quien dice que no le gustan los Beatles porque cantan en inglés y él/ella, no saben inglés.  Es el chiste de Mafalda.  

Está Mafalda con una amiga sentada en el suelo, entre las dos un tocadiscos y un montón de discos desparramados por el suelo (se ven las carpetas y se puede leer que son de los Beatles), le pregunta Mafalda a la amiga:
-¿Te gustan los Beatles?
-No -responde la amiga- Cantan en inglés y como no sé inglés no los entiendo.
-¡Ah! -contesta Mafalda.  Le pregunta a su amiga- ¿Te gustan los perros?
-¡Sí!
-¡Ah! ¿Sí? ¿Y los entiendes cuando dicen GUAU?

Pues esto de la música Pop, Rock, Jazz, Folk, música académica...es igual.  Y lo de los nombres desconocidos es una situación paralela.  Alguna vez tendrá que ser la primera.  Al Cíclope le fascina ahoyar esos caminos poco transitados y más aún compartir el hecho, hacer partícipes a los demás de esos descubrimientos.  Una propuesta de alto interés es esta que viene a continuación.  Ha sonado en otras ocasiones por aquí y siempre que hay oportunidad lo volvemos a traer.  Es un músico multinstrumentista y multidisciplinar: música, texto e imagen.  Su nombre sirve para denominar el proyecto que habita: la inicial de su nombre, la inicial del primer apellido y el segundo apellido al completo, RSFransesch.



    
Una vez más, la música por dentro: desde los sonidos cacofónicos a la armonía de los aparatos electrónicos; desde la singularidad insustituible de los instrumentos acústicos a la sutileza de los instrumentos eléctricos.  


Roberto Sánchez Fransesch traza con un tiralíneas imaginario vectores electroacústicos.  Hace poco agrupó sus trabajos realizados en diferentes periodos de tiempo, aproximadamente entre los años 2007 a 2013.  Hay grupos de composiciones unidas por similitudes estilísticas.  Canciones y pérdidas, un trabajo donde está incluido el tema que escuchamos, Un círculo espiral, composiciones realizadas entre  2010 y 2012 y que aparecen agrupadas junto a otros trabajos que se ordenan bajo el nombre genérico de 900991.

En 10 años de existencia que tiene Cíclope 3.0 se han sucedido hechos brillantes y hechos tristes como la muerte de amigos.  A Benito Peinado hacía 30 años que no lo veía.

Nos abrazamos a finales del año 2021 cuando nos encontramos en Sevilla con motivo de la presentación del LP doble Las pistas perdidas de Dulce Venganza.  Quedamos en volver a vernos para charlar tranquilos.  Benito fue un músico con quien las entrevistas en aquella Cámara de Ecos que cité más arriba, eran conversaciones relajadas que podían ocupar un par de horas de las tres que llegó a tener el programa a diario.  Con él conversaba de música, de discos.  Sí, nos volveríamos a reunir, en eso quedamos.  Nos despedimos aquella noche.  Nunca pensé que sería para siempre.  Fallecía en el mes de febrero de 2022, cuando el Cíclope cumple años, igual que quien escribe todo esto.


La edición del vinilo/CD estuvo a cargo del sello discográfico Felices Años 20, dirigido por Paco Cruces, Paco Trilita.  Fue una edición mimada en todos sus detalles, como se merecía un retorno como el de Benito.





No hay que olvidar que no es tan solo un disco, es un Disco/Libro, porque la edición incluye la novela Las cosas nunca son como uno quiere que sean original de Benito Peinado.



   
  


 

 
 






  










De Las pistas perdidas de Dulce Venganza recuperamos el corte Oro y amor.

Uno de los acontecimientos importantes en el panorama de la cultura en estos 10 años creo que sin duda ha sido la aparición de un proyecto como el del sello Felices Años 20.  Apareció en el año fatídico de la Pandemia de la COVID 19, 2020, y lo hizo con un disco doble firmado por Martín León Soto, conocido artísticamente como MALESO.


Ese mismo año supe que Martín, a quien conocía desde los años de Tiernos Mancebos, había continuado creando música, escribiendo canciones en letra y música.  Volvimos a contactar después de cierto tiempo sin saber nada uno del otro, me facilitó lo que había estado produciendo en los últimos tiempos y me encontré con un material para mi absolutamente novedoso donde encontré una larga lista de canciones muy buenas.


El primer disco que escuché de él fue el que aparece en la foto de la izquierda que resultaba ser lo último que había grabado en el año 2020.  Es el año en el que se hace realidad la idea montada por Paco Trilita/Cruces, Felices Años 20.  La puesta en escena fue espectacular porque el disco, Fracasos que no me explico, tiene un envoltorio bárbaro, con dibujos de Miguel Brieva.







Disco recopilatorio de canciones (34) de MALESO, canciones incluidas en sus últimos trabajos como el tema que le da título a ese álbum aparecido en forma digital en el año 2020, Casémonos, el tema que recuperamos de él.  De Martín León Soto, Jose Casas dijo en una ocasión que es un crooner urbano.  Me parece una forma muy hermosa y original de definir la labor de este músico.

Por cierto, hablando de Jose Casas, no podía faltar en la nómina de los discos que recogemos hoy en la celebración del décimo cumpleaños de Cíclope 3.0, no puede faltar el sonido de Casas y La Pistola.



Ya he comentado en varias ocasiones que a Jose Casas lo conozco desde hace años.  Esto me ha permitido observar cómo un alma creativa es capaz de mantenerse indesmayable aunque se encuentre en medio de una manada de elefantes barritando reggaeton.  Es decir, cuando todo parece estar infectado de una sordera aguda y tienes que seguir trabajando tu arte y parece que el mundo no te escucha.  Jose Casas es otro ejemplo vivo de músico con veteranía, que viene de atrás su hacer musical.  La evolución del nombre del proyecto Jose Casas y La Pistola de Papá a Casas y La Pistola tuvo una metamorfosis en la que no perdieron nada sino por el contrario, ganaron en síntesis.  Por supuesto nunca perdieron el sentido del vector de su música, de sus canciones, ese Power Pop amplio y musculoso.  Desde el año 2018 han estado embarcados en un trabajo que ha tenido un nombre genérico: Padrino Buffalo, que ha tenido tres entregas subtituladas cada una con el guarismo correspondiente, 1, 2 y 3.  Las entregas han aparecido en 2018, 2019, en 2020 tendría que haber aparecido la tercera pero las circunstancias conocidas por todos provocó un desplazamiento en las fechas y aparecería el año pasado, 2023.



Hace muy poco, el viernes día 9 de este mes de febrero, Casas y La Pistola presentaron en directo en la Sala Even de Sevilla la tercera entrega de Padrino Buffalo.  No pude asistir.  Una dolorosa tendinitis en el brazo derecho me tiene fuera de combate desde principios del mes de enero, consecuencia de un cateterismo que me practicaron a finales de diciembre para ponerme 3 stents en el corazón.  Pero lo que importa es su música y que no podían faltar ninguno de los miembros de la banda sonando como lo hacen en canciones como este Un gringo en Torreblanca.

Nos vamos acercando al final de esta edición de Cíclope 3.0, edición festosa porque el programa cumple 10 años en antena, 10 años, una década ya, en la sintonía de Radio Tomares.  Quiero dar las gracias a Pablo Franco, Especialista de Sonido y Control que es quien habitualmente trabaja engarzando la palabra con la música en este programa y sugiriendo nombres de grupos, de músicos y de discos que no conozco y que merecen la pena.  Su labor es fundamental para que este espacio llegue hasta vosotros.  A lo largo de estos 10 años, en ocasiones, también ha estado como Control de Sonido José Antonio Granero al igual que figuras de becarios en prácticas que han contribuido a realizar el programa.  Por supuesto, gracias a Radio Tomares por permitirme realizar esta colaboración con total libertad de contenidos y expresión.  Nos queda algo de tiempo aún para seguir escuchando música.  Alguien imprescindible en el programa de hoy es la figura del multinstrumentista Dr. Soy a quien recuperamos con una de sus personalidades musicales, The Unreal Emotions y una canción trallazo de Power Pop titulada My Night.



 

También conozco desde hace años a Ignacio Sierra Valverde, el músico que duerme bajo nombres diferentes para despertar vibrando de forma poderosa con la guitarra eléctrica y componer canciones para sus diferentes alter-egos, o para realizar versiones que son, como ya he comentado en otras ocasiones, deconstrucciones de temas originales para llegar a metas diferentes.  La originalidad es una apuesta altísima cuando entre sus manos una canción como Yesterday de los Beatles se convierte en una marcha procesional de palio, como tuvimos oportunidad de escuchar no hace mucho.  Hoy lo traemos al Dr. Soy con un tema suyo, no es una versión.  My Night es Power Pop en estado vibrante, porque las guitarras eléctricas sacuden cualquier tipo de desidia del espíritu.

Se van a quedar fuera un montón de canciones que teníamos programadas para que sonasen pero no nos da tiempo para mucho más.  Algo sí que tiene que hacerlo, la música de una de las pasiones de este que te habla en el programa y escribe estas líneas, me refiero a The Kinks.



Año 1966.  Ray Davies y compañía publicaban uno de los discos más aclamados de The Kinks, Face to Face, una caja de bombones repleta de canciones significativas entre las que se encuentra esta que nos trae el Cíclope, Sunny Afternoon.



Es una de las canciones recuperadas en el álbum The Journey Part 2, la segunda entrega de esta recopilación titulada 
The Journey dividida en dos entregas en dos formatos: dos dobles LPs y dos CDs dobles.  Todo por duplicado.  Las canciones, escogidas por los miembros que quedan vivos de la banda, han sido debidamente remasterizadas, sin pérdida de calidad con respecto a las mezclas originales.

El punto y final de esta edición conmemorativa de Cíclope 3.0 en su décimo aniversario de vida lo pone un músico y una canción: Pedro Cruz y su FiloSofía Loren.


Disco tremendo, canción inmensa que desde el acorde inicial te atrapa.  Pedro Cruz nos sorprendió con este álbum y es otro músico que sigue trabajando de forma infatigable.  Tenía que estar entre las buenas vibraciones que hemos reunido hoy para esta celebración del aniversario de Cíclope 3.0  Con Pedro tenemos que volver porque tiene material nuevo muy interesante que aún no ha sonado en el programa y músicos así tienen mi apoyo absolutamente incondicional.

Hasta aquí el programa de hoy que espero que te guste.


Enlace:

https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-13-02-24



jueves, 8 de febrero de 2024

Cíclope 3.0 - 06-01-24 - Especial Joni Mitchell # 10



Abrimos el mes de febrero en Cíclope 3.0  con la entrega Número 10 del Especial Joni Mitchell, todo un ejercicio de lujo y exuberancia musical con dos álbumes excepcionales: Both Sides Now del año 2000 y Travelogue de 2002.



  

Hay un arco de espacio y tiempo entre aquel LP titulado Song to a Seagull firmado en 1968, cerrando la década fructífera de los años 60, y el álbum con el que Mitchell entra en el siglo XXI, Both Sides Now.  Desde aquel año a este otro su caudal como creadora musical ha ido enriqueciéndose.  No ha dejado nada atrás, todo lo ha recogido para transformarlo, todo lo ha ido sumando en un todo que se ha ido definiendo cada vez más como un crisol donde confluyen distintas raíces de la música popular.  Comenzó mostrando una sensibilidad cristalina con perfil de formas Folk, fue traspasando módulos de maneras Pop y Rock para hacerse fuerte en el campo libre de las formas del Jazz.  Siempre ha sabido rodearse de gente guapa, músicos enamorados del sonido de sus instrumentos dispuestos a embarcarse en historias donde participar dejando su impronta como intérpretes, como colaboradores porque ella les pedía que añadieran allí donde vieran que se escapaba una sombra luminosa.  Los músicos que han tocado con ella se han ido convirtiendo en amigos, colegas de trabajo, algunos inclusive han compartido intimidad del corazón.

Pero en pleno siglo XXI, Joni Mitchell aún no había hecho un disco como Both Sides Now, un álbum de Jazz con piezas interpretadas por la voz con acompañamiento de gran orquesta.  Ahí están los crooners de toda la vida: Frank Sinatra, Tony Bennett...  y muchos más.  A las voces femeninas, a la voz de una mujer también se le puede identificar como crooner aunque aquí el término más exacto es el de torch, torch song, en alusión a esas composiciones cantadas por mujeres en cuyas letras el yo de quien la interpreta se lamenta de un amor no correspondido o perdido, en el cual una de las partes olvidó a la otra, la superó o bien un triángulo amoroso afectó la relación.  Torch es una voz inglesa que hace alusión a mantener encendida la llama de un amor, posiblemente no correspondido.  El significante aparece en la canción Jim, que se hizo popular por las versiones de Billie Holiday, Sarah Vaughan o Ella Fitzgerald.  La letra dice algo así como

Someday, I know that Jim will up and leave me
But even if he does you can believe me
I'll go on carryin' the torch for Jim.


Algún día sé que Jim se levantará y me dejará.

Pero incluso si lo hace, puedes creerme

Seguiré sintiendo amor por Jim.

Así que nuestra protagonista no había grabado hasta el momento un álbum de esas características: voz, orquesta grande, orquesta más reducida, orquesta Big Band de Swing.  El 8 de febrero del año 2000, hace casi 24 años, se publicaba este disco formado por 12 composiciones: 2 originales de MitchellBoth Sides Now, la que le da título al disco, un tema de 1969, originalmente incluido en el LP Clouds, y A Case of You, de 1971, incluido en el LP Blue.  Las otras 10 pertenecen al acervo del mundo del Jazz vocal.  Este es un trabajo conceptual donde Mitchell tuvo la intención de contar en las canciones la historia de una relación romántica moderna, composiciones del mundo del Jazz de los años 30 y posteriores, la mayoría de las cuales son canciones con un final infeliz, como corresponde a ese tipo de estructura conocida como Torch Song.




Los arreglos musicales están a cargo de Vince Mendoza, el hombre de la foto anterior, arreglista, compositor e instrumentista musical estadounidense original de Connecticut.  La mayoría de las cortes están interpretadas, como he indicado hace un momento, por una gigantesca orquesta de 71 músicos, otros por una orquesta de tamaño regular y una parte por una Big Band de estilo Swing.  No son formaciones orquestales que tengan un nombre concreto, son instrumentistas que forman los diferentes grupos de instrumentos para formar el combo correspondiente.  Mención aparte merecen los nombres de algunos colaboradores como por ejemplo su inseparable colega y amigo Wayne Shorter en el saxo soprano.






En la trompeta, Mark Isham





Herbie Hancock
 al piano



Larry Klein, que fue su esposo durante los últimos años y tocó la guitarra bajo en otros discos de ella, vuelve a colaborar ahora como director musical y como coproductor del álbum junto a Mitchell.

Es la primera vez que ella no toca la guitarra, o el piano, o cualquier otro instrumento.  Únicamente canta.  Es una maestra del fraseo y del tono y por momentos suena cercana a Billie Holiday, con esa forma de respirar y de dejar caer las notas características de Holiday a quien por cierto adora, admira con devoción.

Además de cantar, Joni se encarga del diseño de la carpeta del disco.  La portada es un autorretrato y la parte posterior reproduce su espalda.




Por supuesto sosteniendo un cigarrillo.  Fumadora empedernida se le oscureció la voz a principios del nuevo siglo.  Del álbum Both Sides Now escuchamos 7 cortes.  Ahora nos pasamos a la audición del segundo trabajo que ocupa el espacio de hoy, un álbum del que lógicamente no nos va a dar tiempo a escuchar sino unos cuantos temas, no el total que tenemos escogido.  Lo acabaremos de escuchar en la próxima edición del Especial Joni Mitchell que será en el mes de marzo.  Pero tenemos tiempo por ahora, así que nos vamos a quedar con unas cuantas composiciones de este disco doble publicado el 19 de noviembre del año 2002 que apareció con el título Travelogue.




Travelogue es continuación del trabajo anterior en lo que a estructura de Jazz vocal se refiere.  De nuevo composiciones  interpretadas con gran orquesta pero con un repertorio que no tiene nada que ver con clásicos del Jazz sino temas originales de Mitchell incluidos en su discografía, tratados, reelaborados hasta casi sonar como temas diferentes.  Es el caso de la canción Woodstock, no tiene nada que ver con la canción original incluida en el LP Ladies Of The Canyon de 1970.  Travelogue es como una especie de punto y aparte, cuando no una forma de punto y final: una especie de despedida que al final no sería tal, porque Mitchell volvería a entrar en un estudio de grabación y no abandonaría los escenarios, es cierto, pero ya no seguiría siendo igual.  Había cubierto el sentido de su existencia como compositora, ya no le quedaba más que añadir.  Tan solo la repetición, volver a hacer lo mismo, y eso, la repetición, jamás ha estado presente en la vida de esta mujer.  Por eso, aunque no dijo adiós de forma rotunda a la expresión musical porque ha continuado participando en eventos en vivo, sí se dedicó a su otra gran pasión: la pintura.




Pero estamos enredando unas cuantas canciones del álbum Travelogue donde intervienen colaboradores como Billy Preston (1946-2006)


Sería un músico de sesión, un teclista americano solicitado y un solista que dejó una amplia discografía que abarcó trabajos como vocalista en un coro de gospel en los años 60 hasta una producción más relacionada con el Pop y el Rock entrada la década de los 70, apoyado por su gran amigo George Harrison.


Se le llegó a apodar el 5º Beatle, por su intervención con el órgano en los últimos años de la existencia de los 4 de Liverpool.  En la foto un momento del documental Lei It Be donde se puede apreciar a los Beatles y a Preston sentado al órgano.  Sí, vale, también la ínclita Yoko Ono...qué le vamos a hacer.

El saxo soprano está en las manos de Wayne Shorter, algo ya habitual, y del saxo tenor se encarga un veterano: Plas Johnson 


Este longevo saxofonista de 93 años es conocido sobre todo por ser el solista que interpreta El tema de la Pantera Rosa de Henry Mancini. También toca el saxo alto y barítono, así como varias flautas y clarinetes.


Kenny Wheeler (1930-2014), trompetista canadiense, toca el fliscorno.




Gavyn Wright se sitúa como miembro líder del vector orquestal, algo que le viene de lejos porque ha hecho eso mismo al frente de la Penguin Cafe Orchestra.




Un percusionista de origen brasileño como Paulinho Da Costa entra a formar parte de los créditos donde algunos colaboradores vuelven a intervenir como hicieron en el trabajo anterior, Both Sides Now.  Es el caso de Wayne Shorter, ya citado, o el de Herbie Hancock al piano.  Repite Vince Mendoza como responsable de los arreglos orquestales y Larry Klein como director artístico y coproductor, junto a Joni Mitchell, del disco.  La portada del álbum, las reproducciones de pinturas del libreto incluido en la edición norteamericana, de todo eso se encarga Mitchell.  Con este Travelogue volveremos el primer martes del mes que viene, en marzo, cuando corresponderá el Especial Joni Mitchell # 11.
Espero que te guste el programa de hoy.

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