viernes, 26 de junio de 2026

Cíclope 3.0 - 23-06-26


Estrella Guzmán Monedero, vecina del Cíclope, entusiasmada al escuchar el previo del contenido del programa de hoy, no pudo refrenar la necesidad de dejar claro lo mucho que le ha gustado todo, aunque ella lo simplifica en una sola palabra.


Cíclope 3.0 del martes 23 de junio de 2026.  Comenzamos la edición de hoy recuperando música del pasado con este hombre de origen escocés que responde al nombre de Edwyn Collins.


Nacido en Edimburgo, este hombre con registro de barítono se empecinó, a finales de los 70, en mezclar raíces musicales que iban desde The Byrds, The Velvet Underground hasta Chic, todo mezclado con la energía, sin la actitud agresiva, del Punk.  El resultado fue la música que hicieron cuatro hombres muy jóvenes reunidos bajo el nombre de Orange Juice.




Collins, con gafas de sol, siempre miró hacia delante, sin titubear.  Tenía claro lo que quería y se rodeó de almas afines a sus ideas.  Fundó un sello discográfico, Postcard, para canalizar sus ideas hechas canciones, y todas las que pudieran formar parte de un catálogo con un perfil claro y transparente como la luz del día: Pop de finales de los 70 y principios de los 80, Pop independiente, que estuviese caracterizado por una visión novedosa, con un resultado final impetuoso pero elaborado.  Por aquellos días, un amigo de Collins, Roddy Frame, le acompañaría tocando la guitarra.  El proyecto de este último, un grupo llamado Aztec Camera, formaría parte del catálogo de Postcard.  Orange Juice dejaría un legado de cuatro LPs y un montón de Singles.  Pero hoy comenzamos esta edición de Cíclope 3.0 con Edwyn Collins en solitario.



 

Orange Juice en 1984 publicaron los dos últimos discos de los cuatro grabados por el cuarteto.  A partir de ese momento Collins continuó en solitario y en 1989 aparecía su primera obra firmada con su nombre y apellido, Hope and Despair.  En 1990 aparecía Hellbent On Compromise.  Sería en 1994, con la publicación del álbum Gorgeous Georgecuando el nombre y apellido del músico escocés haría volver más de una mirada interesada en el sonido de la guitarra eléctrica y la voz que canta un tema como Girl Like You.  En muchos círculos se revalorizó la música de Orange Juice y sus discos tuvieron una nueva oportunidad al reeditarse.  El último que grabó el grupo y que bautizaron con el nombre del proyecto añadiéndole el artículo determinado The, The Orange Juice, se publicó en noviembre de 1984.



Tiene canciones como la que recupera el Cíclope, Out for the Count.




No abandonamos la figura de Edwyn Collins.  En febrero del año 2005, sufrió dos graves hemorragias cerebrales, causadas por una hipertensión no diagnosticada.  Como resultado de este ictus, perdió el habla y quedó inmovilizado del lado derecho de su cuerpo.  Tras ser operado, su cicatriz quirúrgica se infectó  complicando su estado y dejándolo en coma durante meses.  Sufrió una afasia severa que le hizo olvidar prácticamente todo su repertorio musical.  A pesar de los pronósticos médicos, gracias a un proceso de rehabilitación intensivo y al apoyo de su esposa, logró recuperar la capacidad de expresarse, cantar e incluso tocar la guitarra de manera rudimentaria.  La edición de Cíclope 3.0 del 31 de octubre de 2017 está dedicada a Collins y a este bache en la salud de nuestro protagonista, con todo lo que supuso la enfermedad, la rehabilitación, su música posterior, etc.  Y como he dicho, no abandonamos su figura porque continuamos con él como guitarrista y como productor de otro proyecto, el del grupo británico Little Barrie.



Little Barrie
De izquierda a derecha, Virgil Howe, batería, hijo del guitarrista de Yes, Steve HoweBarrie Cadogan, guitarra eléctrica, voz y Lewis Wharton, guitarra bajo.

La ciudad inglesa de Nottingham es famosa por ser la cuna de Robin Hood y también por ser la ciudad que vio nacer al trío de la foto, Little Barrie, bautizado con el nombre de su fundador, Barrie Cadogan (en el centro), un virtuoso de la guitarra eléctrica cuyo sonido es una mezcla orgánica de Rock Duro, Blues, Soul, Psicodelia, Jazz y Funk.  A finales de los 90, Cadogan ya había puesto en marcha el proyecto de un trío: guitarra eléctrica, guitarra bajo y batería.  Trabajaba en una tienda de guitarras y cerca de la entrada del siglo XXI el trío había publicado un par de sencillos en sellos discográficos independientes.  Sería el año 2004 cuando Edwyn Collins descubrió a ese grupo desconocido en la tienda de instrumentos donde trabajaba Cadogan.


Lo que hacía la banda interesó al sello Genuine Recordings y en febrero de 2005 aparecía We Are Little Barrie, el primer disco firmado por una formación donde, el puesto de batería, sería cambiante, excepto el de guitarra bajo y, por supuesto, el de guitarra eléctrica.  Aquella tríada fue la más estable, la que trabajó más veces juntos, tanto como instrumentistas como coautores de los temas de los discos.  Edwyn Collins no sería la única vez que interviniese y de una forma activa, no sólo como productor, también manejando una gama amplia de instrumentos además de poner voz de coros en muchos cortes.  El batería Virgil Howe no estaría en el segundo álbum del proyecto, el disco titulado Stand Your Ground, de 2007, pero volvería en los trabajos King of the Waves, Shadow y Death Express, 2011, 2014 y 2017 respectivamente.


En 2017 aparecía Death Express, con la formación original del trío.  La mezcla de Blues, Rock Duro, Psicodelia y el Rock simple y clásico, crea una mezcla que resulta familiar y a la vez sorprendentemente novedosa.  Pueden recordar el Rock de los años 70, pero como una referencia porque no se quedan anclados ni en una época ni en virtuosismos individuales.  Seguramente habrás visto la serie de televisión Breaking Bad.  Fue el director musical de la serie el que llamó a Little Barrie para pedirle que el trío proporcionara el tema principal para una nueva serie surgida de la anterior: Better Call Saul, una derivación de aquella y que resulta a la vez una precuela y secuela.  El tema que suena en la presentación de cada capítulo de Better Call Saul está compuesto e interpretado por Little Barrie.

Entre 2020 y 2025, Little Barrie trabajó con un batería/percusionista llamado Malcolm Catto.


De base batería, pero manejando una inmensa cantidad de instrumentos distintos, es un compositor y productor discográfico británico muy solicitado.  Tiene una amplia experiencia en géneros que van desde el Rock y el Jazz hasta el Soul, el Funk...  Con Little Barrie ha firmado dos álbumes: Quatermass, en 2020, el mismo trabajo ampliado en 2022 y 


Electric War en 2025.  Este, grabado en el estudio analógico de Catto, demostró que la fuerza de tres músicos unidos por un mismo fin, daba como resultado una fuerza inmensamente mayor que la que se hubiese podido desprender de tres energías individuales.  El trío suena con una autenticidad que no se puede negar y para que quede palpable, el Cíclope entresaca el tema que le da título al disco, actualmente agotado.

Malcolm Catto debutó en el mundo de la música grabada con el grupo de Funk alternativo The Soul Destroyers en 1999. En 2001, lanzó su primer trabajo en solitario, Popcorn Bubble Fish, al que siguió, un año después, Bubblefish Breaks, su álbum complementario de Dub y Beats.  Ha trabajado con figuras como Madlib, uno de los artistas más célebres, prolíficos y eclécticos del Hip-Hop desde que irrumpió en la escena a principios de los 90.  Catto también ha interactuado con figuras como Dan Ubick, líder de la banda Connie Price & the Keystones, que recrea sonidos Soul, Funk, Jazz, Reggae y otros ritmos clásicos, colaborando con raperos y cantantes de renombre.

La actividad poliédrica de Malcolm Catto lo lleva a fundar, en el año 2007, el proyecto The Heliocentrics, en la foto siguiente.




A finales de ese año, 2007, The Heliocentrics publicaban su primer álbum titulado Out There.


El álbum de debut de Heliocentrics se publicaba el 25 de septiembre de 2007.  Es una mezcla inspirada de instrumentales de Hip-Hop cinematográficos y jazz exótico al estilo Sun Ra.  Algunos de los temas más cortos sirven más como interludios que otra cosa, pero la gran mayoría del álbum es instrumental.  Se centra más en los ritmos que en los solos, aunque el trabajo del flautista Jack Yglesias y el teclista Mike Burnham tienen momentos realmente brillantes.  The Heliocentrics: ritmos funky, saxofones con riffs y una mentalidad que propone que todo puede pasar.

En la locución del programa, hablando de Malcolm Catto, comento que tal vez en alguna ocasión veas una foto de él con la carpeta de un disco mostrándolo a la cámara.  La foto es la siguiente 




Y el disco en cuestión es Hard Luck Soul, firmado por Ohio Penitentiary 511 Jazz Ensemble, Conjunto de Jazz 511 de la Penitenciaría de Ohio.




El Ohio Penitentiary 511 Jazz Ensemble fue un aclamado grupo musical formado por reclusos de la Penitenciaría Estatal de Ohio.  El proyecto se fundó en 1971 y realizó la grabación del disco Hard Luck Soul, grabación realizada en la capilla de la prisión con la ayuda de músicos visitantes de la Universidad Estatal de Ohio.



En el interior de la carpeta del disco aparece la foto y la información de la instantánea anterior.  El grupo fue formado por los reclusos Reynard Birtha y Logan Rollins, sobrino del legendario saxofonista de Jazz, Sonny Rollins.  La banda tomó su apodo, 511, del número de apartado postal de la prisión.  El álbum,  financiado por el dueño de un club local de Columbus, se grabó en un estudio móvil en la prisión para poder grabar al grupo.  El resultado fue un disco de cuatro pistas: Psych City, Mantra Dance, Counterry Bosa DavanJava Man.  Los músicos recibieron muy poca compensación o reconocimiento en el momento del lanzamiento, y la banda se disolvió cuando sus miembros cumplieron sus condenas.  Se publicó en 1971 y se volvió a reeditar en el año 2012.  Es uno de esos discos raros que, en su versión vinilo, se ha vuelto pieza codiciada de coleccionistas.  De este trabajo recuperamos el tema Mantra Dance.

Hemos ido jazzificando las formas de la música a medida que avanzaba esta edición de Cíclope 3.0 y nos quedamos ahora con formas suaves y sugestivas de ese acercamiento.  Jäje Johanson es el nombre y apellido de un compositor y cantante sueco nacido en Trollhättan, capital del municipio homónimo en la provincia de Västra Götaland, en la costa oeste de Suecia.  Nacía en 1969 y, siendo adolescente, comenzó a componer.  Los elementos de base para levantar la arquitectura de la música que escribía fueron las historias cinematográficas de detectives y las voces, cuyo punto de fuga era, y es, el Jazz.  Se dedicó a limar asperezas y a construir canciones cada vez con más contenido, hasta que cumplió 27 años, edad con la que se presentó en sociedad adulta con la publicación del disco Whiskey, su primer álbum, el que abrió un camino en el que se fue mezclando las grabaciones en estudio y las actuaciones en vivo.  Había adoptado un pseudónimo artístico y a partir de esa primera muestra en disco, Jäje Johanson pasó a ser internacionalmente conocido como Jay-Jay Johanson.



Jay-Jay Johanson


Supo trenzar un bucle de música donde reina la melancolía electrónica con un tejido eminentemente jazzificado.  En el año 2019, Johanson había publicado ya 14 álbumes, una discografía que, hasta ese momento, recoge su actividad tanto en estudio como en vivo.  Pero con el disco que hacía el número 15, King Cross, nuestro hombre recogió la cosecha del momento y los ecos de lo que había ido sembrando.  Una composición como Heard Somebody Whistle, Escuché a alguien silbar, supuso para él, ser reconocido allí donde aún su nombre y apellido no eran populares.


Una cierta fragilidad en su presencia física y esa forma tan clara y serena de interpretar asentaron definitivamente el buen hacer de este músico sueco.





Con el trabajo siguiente, Test de Rorschach, de 2021, Jay-Jay Johanson fusiona el pulso metálico del electropop con la estética pausada y mesurada de las formas del Jazz más íntimo.  Deja claro que sigue funcionando como un compositor/intérprete de canciones tan bien construidas como esta que reseña el Cíclope: Why Wait Until Tomorrow?, ¿Por qué esperar hasta mañana?.

Llegamos a la recta final del programa por hoy.  Nos queda tiempo para poder escuchar unas cuantas canciones de un disco que nos hace particularmente ilusión estrenar hoy aquí.  Se trata de Bandera de última vuelta, el nuevo trabajo firmado por Martín León Soto, más conocido por el acrónimo MALESO.



 
   

Escuchar un disco nuevo de MALESO es como abrir una caja de bombones y en este caso, en este Bandera de última vuelta, la caja trae 15 porciones del mejor MALESO, el letrista imaginativo, el que cuenta historias peculiares, el músico que inmortaliza momentos de una vida congelándolos en instantáneas que parecen el fotograma de un plano secuencia que pasa a fundido en negro.  Y sobre todo, que este disco nos muestra, una vez más, las caras variadas del poliedro de la música de MALESO: cuando Martín abre el abanico y la instrumentación dibuja y teje líneas que unen las imágenes que describe en las letras, todo se hace más y más atractivo.  Y es que prefiero esa variedad instrumental levantando las formas de las canciones que el acompañamiento de una guitarra o un piano solamente.  Esto no significa que no me gusten esas canciones, esa forma de componer y hacer más espartana, más desnuda, que MALESO ha hecho en otras ocasiones.  Solo que prefiero esta policromía que, una vez más, me deja asombrado porque, engarzar palabra e instrumentos con los resultados que logra Martín León Soto, eso no es algo habitual, eso no lo hace cualquiera.

El trabajo anterior, aparecido el año pasado, 2025, fue La vida de mi historia.


Componer una obra para Voz y Cuarteto de Cuerda no es algo que se haga todos los días.  El año pasado, en diciembre, en el resumen del año musical, sonó un fragmento del disco.  El cuarteto sonó al completo, sin pausa ni locución entre los movimientos, en la edición de Cíclope 3.0 del martes 11 de febrero de 2025, poco después de que el disco viera la luz.  Y hoy escuchamos una parte mínima del nuevo trabajo de nuestro protagonista, cuatro canciones en total, entre las que no está Tazón de amor fou, el primer tema que se escuchó del álbum y que por ser la más conocida la hemos dejado para otra ocasión aunque no quiero dejar de resaltar la peculiaridad del texto de la canción, ese trastero de un bazar chino ordenado por un Diógenes imaginario, un trastero que recuerda al de la casa de Marco Polo, con todo lo que dejó después de una de sus muchas mudanzas.

Pero aquí en Cíclope 3.0 empezamos a repasar el disco nuevo de MALESO tomando como punto de partida la canción Cuadratura contable, una reflexión sobre el Arte y lo prosaico de la Vida: o comes y vives, o te dejas llevar por las Musas, que no te prometen ni te aseguran nada.  Del amor roto, del amor que se ausenta, habla la canción El amor duele (en tu tiempo libre).  La elocuencia musical de este álbum de nuestro protagonista es tremenda: aquí hay mucho género de primera calidad, un terreno que si le diéramos un corte veríamos las capas formadas por los diferentes orígenes, estilos...hay una sutil jazzificación a lo largo de los 15 cortes de Bandera de última vuelta, donde el crisol en el que se origina la peculiaridad de cada una de las composiciones está acondicionado para que el resultado final sea ese y no otro.  

MALESO no ha estado solo haciendo posible este nuevo trabajo, hay una nómina de colaboradores importante, fundamental porque saben lo que hacen, cómo hacerlo y resultar los puntos de capitoné imprescindibles para que el todo final tenga la resolución brillante que caracteriza a las obras bien hechas.  Andreas Prittwitz  toca los saxos soprano y tenor, flauta travesera y flauta de pico, clarinete y clarinete bajo.  Luis Fernández se encarga del piano, dotando al instrumento de una elocuencia amplia. A la batería se ha sentado Jorge Daniel Collado.  Algunos músicos intervienen en un corte, y esa participación es fundamental, como es el caso de Sabas Carballar, que toca el contrabajo en Dale un mordisco a la vida.  En los otros temas es Martín quien se encarga de entretejer las cuatros cuerdas del bajo.  Él escribe las letras de las canciones y compone la música.  Y canta, por supuesto.  También hay colaboraciones en la voz: Priscila Gago, es la segunda voz en Bandera de última vuelta, además de hacer coros en alguna otra canción.  Hay un refrán o expresión popular que asevera que, detrás de todo gran hombre hay una gran mujer.  Martín vive compartiendo la fuerza vital que genera Aida Vílchez, el faro que le guía cuando la barca de la creatividad se queda varada en la Costa de las Tormentas, la que señala aspectos que hay que mejorar: aristas allí donde hay que limar las asperezas de la letra de una canción, los síncopes de una melodía que no cuadra.  Siempre con un tono crítico y certero, buscando el lado soleado (como decía Ray Davies en una canción de los Kinks).  Ella, Aida Vílchez, hace dúo con Martín en Salvar el mundo, Tazón de amour fou y Mi dulce adicción.  Por último, Laura y Diego León, suman sus voces en la canción Plomo en el techo.  

Con los temas París imaginado y Robin Hood, no Cupido.  En un disco tan jazzístico como el nuevo de MALESO no podía faltar París, el París de la trompeta de Boris Vian, el París de cine recogido en un vector que une ambas orillas del Sena en París imaginado; y una canción popificada como Robin Hood, no Cupido sirve para cerrar esta edición de Cíclope 3.0




Volveremos en próximos programas con Bandera de última vuelta, el disco nuevo de Martín León Soto, MALESO, (foto anterior), porque nos quedan aún canciones por escuchar de un disco que es francamente lúcido y brillante.

Espero que te guste el programa.

Enlace:

https://www.radio.tomares.es/index.php/blog/ciclope-30-23-06-26

  


jueves, 18 de junio de 2026

Cíclope 3.0 - 16-06-26


María del Carmen Fernández López, preparada para pasar, lo mejor que pueda, otra jornada de calor: los pies en una palangana con agua fresca de pozo, un par de botellines de bebida de cola, una botella no se sabe si con agua o con algún vino espumoso, otros dos objetos que no se consigue ver con claridad y un periódico con el que cubrirse la cara y la cabeza para protegerse de las inclemencias del rey Sol. No se ven, pero tiene unos auriculares inalámbricos con los que escucha Radio Tomares y su programa favorito: Cíclope 3.0

(El enlace para escuchar el programa, al final de esta entrada del blog)

Cíclope 3.0 del martes 16 de junio de 2026.  El comienzo de esta edición es poderoso y enérgico, marcado por una época, California finales de los años 70, con un grupo que mezcló en el crisol de su creatividad raíces de rock de guitarra con una estética punk eufórica.  Tomaban de aquí y allá: de los 60 el rock de garage, de la invasión británica lo armónico y brillante, de los días en los que surgieron como banda la fuerza de hacer algo de lo que estaban plenamente convencidos.  Se llamaban The Plimsouls, tenían al frente a un compositor/cantante/guitarrista excepcional, Peter Case, grabaron poco, dos LPs, lo suficientemente poderosos como para no ser olvidados.  Hoy arrancamos con ellos.




En la foto anterior, The Plimsouls, a la derecha, con gafas de sol, Peter Case.

Case llegó con la energía fortalecida después de estar en el seno del trío The Nerves




The Nerves, inmediatamente anteriores a The Plimsouls, existieron mediada la década de los 70, sobre 1976.  Fue un proyecto seminal del que surgió energía: a la izquierda, Jack Lee (1952-2023), en el centro Paul Collins, por último Peter Case.  Sol californiano.  Grabaron un single, Hangin' on the Telephone, que popularizó posteriormente Blondie.

The Plimsouls grabaron un EP en 1980, un LP de nombre homónimo en 1981 y en 1983 el álbum que los consolidó en el panorama californiano desde su ciudad natal, Paramount, el disco titulado Everywhere At Once.



    
  

El punto de fuga de este LP fue el sencillo A Million Miles Away, autofinanciado por el grupo.  La canción, una composición impulsada por las guitarras eléctricas, fue difundida por la influyente emisora ​​de radio FM KROQ, y gracias al innovador DJ, Rodney Bingenheimer, se convirtió en un éxito local, consiguiendo que The Plimsouls obtuvieran un reconocimiento amplio fuera del circuito californiano.


La inclusión de A Million Miles Away en la banda sonora de la película de culto Valley Girl, dirigida por Martha Coolidge en 1983, consolidó la reputación de la banda como icono del Power Pop.



El tema formaría parte del LP Everywhere At Once y con el paso del tiempo, cuando The Plimsouls hacía años que ya no existían como proyecto, se volvería a utilizar como parte de una banda sonora de otra película, Speed, dirigida en 1994 por Jan de Bont, con guión de Graham Yost y score original del compositor Mark Mancina.


Porque una cosa es el score original de una película, música compuesta específicamente para una cinta, y otra las canciones de o inspiradas por como es el caso del disco que contiene esas otras canciones que suenan en la película, pero que no son originales, que forman parte de la discografía ya existente de cada uno de los intérpretes, entre otros el tema Speed, que interpreta Billy Idol, compuesto por él y su mano derecha, el guitarrista Steve Stevens, y que suena mientras aparecen los créditos finales.  También está el tema que ha abierto hoy el programa, A Million Miles Away, de The Plimsouls, pero con la mezcla realizada para la ocasión que es la que hemos escuchado, una remasterización que no la hace perder ni un ápice de su fuerza original.  Peter Case era el responsable tanto de los temas más veloces, como de las composiciones en apariencia tranquilas pero dotadas de un tirón marcado como esta otra, Oldest Story In The World, La historia más antigua del mundo.
El Power Pop ha sido, y sigue siendo, una fuente inagotable de expresión.  Hay muchas historias de músicos que crecieron a la sombra positiva del Pop de guitarras luminosas como es el caso de nuestro querido Juano Azagra.  Comenzó a ensayar el aleteo divino de la música desde que era un adolescente allá por los 90.  En pleno siglo XXI se materializa la figura de Juano al frente de un grupo llamado Bombones.



  
Era 2004 cuando Bombones publican Bombones, el primer álbum de la banda.  Entonces eran Juan Azagra Juano, voz y guitarra, compositor de todos los temas; Francisco Barroso Francis, guitarra; Miguel Ángel Campos Goyo, batería, y Eduardo Pollito guitarra bajo.  Eduardo estuvo en el proyecto desde los comienzos hasta 2005, cuando le sustituyó Isidro Lucuix.  Se amplió el staff de músicos con la incorporación del teclista Carlos Moreno.



  
La música de Bombones, (foto anterior), la música de Juano Azagra, viene del Power Pop que floreció a su alrededor desde que era un niño.  De ese primer disco, el Cíclope recupera el tema Mary Jane.
En la presentación de esta edición de Cíclope 3.0 afirmo que tenemos por delante una espiral de Tiempo con música del pasado inmediato y novedades.  Del pasado de Juano Azagra, de Bombones a All La Glory, al larga duración Discovery, aparecido en 2025 firmado con su nombre y apellido, a su presente, con uno de los dos Singles que han visto la luz este año en curso, 

el tema original de Lady Gaga, Shallow, para la película A Star Is Born de 2018.
Realizar versiones es otra forma de expresión del caleidoscopio de la creatividad y nuestro protagonista saca lo mejor de su poliedro con cortinas de guitarras.
Si no llevo mal la cuenta esta versión aparecía en enero.  Después, en mayo, Juano entregaba un nuevo Single, Story of Me, un tema original de Jeff Lynne, guitarrista inglés, bajista, teclista y productor, que intervino, entre otros proyectos, en la Electric Light Orchestra, Travelling Wilburys y como músico del combo de George Harrison, entre otros.  Lynne pasó por los estudios de grabación donde se encontraba trabajando su amigo y productor Dave Edmunds, que tenía entre manos el álbum de reencuentro de The Everly Brothers, el disco titulado EB 84, acrónimo de Everly Brother 1984Lynne les mostró a Edmunds una pista instrumental en la que había estado trabajando.  A Don y Phil Everly les encantó al instante y le rogaron a Lynne que terminara la canción para poder grabarla.  Al día siguiente estaba terminada y los hermanos la grabaron con sus icónicas armonías.  La canción fue tan apreciada por el dúo que inicialmente querían titular todo el álbum The Story of Me, aunque el sello discográfico finalmente eligió el título por el que se conoce.

Eso es la anécdota de cómo se escribe y se graba Story of Me, original de 
Jeff Lynne, escrita para The Everly Brothers.  Y lo que suena, es la versión luminosa de Juano Azagra.
Volvemos al binomio del Tiempo pasado y presente con una banda sevillana que, a principios de año, anunciaban canciones nuevas que aparecerían a lo largo de este 2026.  Me refiero a Casas y La Pistola.  Con ellos también vamos a mirar hacia atrás para recuperar algo del ayer e inmediatamente conectamos con el presente.  Mirando hacia atrás, entresacamos la portada de aquel disco que aparecía el 29 de junio del año 2013 con el título Canciones de kilómetro cero.



 
Entonces el proyecto se llamaba Jose Casas y La Pistola de Papá, y en aquel disco incluían canciones como Cielo.  Era un disco de versiones de figuras admiradas: Bob Dylan, The Kinks o The Psychedelic Furs, de quien tomaron la canción Heaven, Cielo, e hicieron una magnífica adaptación que recupera el Cíclope.
Después vinieron, entre otras cosas, la dinámica lógica de las ideas cuando están vivas, es decir, los cambios.  Lo primero fue la síntesis del nombre: el proyecto pasó a llamarse Casas y La Pistola.  La arquitectura de sus composiciones, la estructura de sus visiones para realizar una versión, continuó en medio de un campo de girasoles que no le perdían el rastro al sol así estuviese nublado.  El proyecto siguió tan luminoso y con tantas ganas como siempre.  O tal vez, no: como siempre, no, mejor que antes, mejor que ayer.  Han seguido y seguirán sembrando un interesantísimo Pop poderoso porque son afines a la estética y muestra de ello son los dos sencillos que han aparecido entre los meses de febrero y junio.

En el mes de enero, nada más estrenar el año, se meten en los estudios de grabación y dejan impreso el sencillo Cassandra, una historia de sprays que adornan con luz femenina las oscuridades de paredes en calles de soledad y divagaciones.  Se publicó el 16 de febrero.

Mientras 
Cassandra 
empezaba a sonar en las plataformas habituales de música, en el mes de marzo Casas y La Pistola volvían a los estudios para grabar otro sencillo, en este caso Di por qué.  Hay que dejar respirar la obra que se ha hecho y después del vuelo en solitario de Cassandra, en el mes de junio, el día 5, se anuncia la publicación del segundo Single, ese tema cuya letra está repleto de preguntas que no se consiguen contestar: un invierno de cuevas oscuras, sin pintura de spray luminoso en las paredes, tesoros perdidos de Alí Babá.  Es lo que la banda le pregunta al oyente: Di por qué.  Y el oyente espera más canciones que aparecerán cuando estén hechas aunque el dios que ayuda ya no está.  El grupo Casas y La Pistola sigue trabajando la música, y las letras, siguen tras la producción final de sus discos y, Julio Zabala, se sigue encargando de las mezclas.  Próximamente, cuando esté disponible, más material.



Casas y La Pistola


Dejamos las novedades musicales y barajamos otras fechas.  Nos acercamos a formas de la música Pop distintas con esta banda canadiense de Toronto, Ontario, que responde al nombre de Metric.



 
Metric es un cuarteto cuyo motor y alma es la mujer de la fotografía, Emily Haines.

Es la vocalista principal, teclista y compositora de la banda.  También interviene en el proyecto de rock independiente, de nacionalidad canadiense, Broken Social Scene.  En Metric cultiva un Pop ágil, bailable y versátil.  Metric comenzó con este siglo XXI.

En el año 2005 publicaban Live It Out, un larga duración con canciones de medio tiempo como la que escoge el Cíclope: Too Little Too Late.


Antes de que Metric existiera, Emily Haines estuvo al frente de un grupo llamado Emily Haines & The Soft Skeleton.  Eran los últimos años de la década de los 90, el final del siglo XX, y Haines y compañía publicaban, en 1996, un álbum titulado Cut in Half and Also Double, Cortar por la mitad y también duplicar.


Con Metric todo es Pop, música saltarina, bailable en la mayoría de ocasiones.  En este disco de Emily Haines acompañada de The Soft Skeleton, todo es un poco más...seco, espartano.  Una muestra, el corte Pretty Head.
Vamos a cerrar esta edición de Cíclope 3.0 con una figura femenina de la que llegó a decir Brian Eno que es lo mejor desde la aparición de Patti Smith.  Ella es Anna Calvi.



   
Su nombre completo es Anna Margaret Michelle Calvi, nacida en 1980 en Twickenham, localidad situada en el suroeste del condado conocido como Gran Londres, municipio de Richmond upon Thames, en Londres.  Afirma estar influida por diferentes doctrinas de la música: desde el flamenco, el blues, el rock gótico...hasta Maurice Ravel o Claude Debussy.  No es lo único que interactúa con su creatividad, también el Cine, principalmente el de David Lynch y Gus Van Sant.  La mezcla final resultante es una música inflexible, misteriosa.  Se estrenó en la década de los años 10 de este siglo.
  

En el año 2013 se publicaba el álbum One Breath (portada la foto de la izquierda).  De este disco, el Cíclope recuerda el corte Llévame contigo, Carry Me Over.


Las dos últimas temporadas de la serie de televisión Peaky Blinders, la 5 y 6, (foto de la carpeta del disco doble, a la derecha) tienen un score original compuesto por Anna Calvi.  Ha utilizado composiciones existentes adaptándolas e interpretándolas ella misma, como es el caso de este corte, Red Right Hand, original de Nick Cave.
Lo que vamos a escuchar de ella para cerrar el programa de hoy es una colaboración que realizó en el año 2019 con el actor y músico Jeff Goldblum.


De Goldblum te acuerdas, claro.  Ha interpretado diferentes papeles en un buen montón de películas.  Fue el protagonista de La Mosca, de 1986, dirigida por David Cronenberg, remake de la cinta del mismo título de 1958 dirigida por Kurt Neumann.  Goldblum es pianista de Jazz y tiene un grupo de acompañamiento, The Mildred Snitzer OrchestraAnna Calvi intervino en el álbum del año 2019 titulado I Shouldn't Be Telling You This.



  
Este es un disco de Jazz vocal eminentemente femenino.  Goldblum se reúne de voces como las de 



la cantante americana Sharon Van Etten.








Inara George
, compositora y cantante americana de folk-rock.
    






Miley Cyrus, sí, la misma que haría de Hannah Montana en la serie de televisión.







La cantautora y pianista estadounidense Fionna Apple.







La cantante de Jazz y compositora, 
Gina Saputo.





El vocalista de jazz, compositor y actor estadounidense Gregory Porter, única voz masculina en el disco.



Y Anna Calvi, que canta un medley, dos canciones hechas una sola: Four on Six, original de Wes Montgomery, y Broken English, original de Marianne Faithfull.





Así cerramos esta edición de Cíclope 3.0
Espero que te guste el programa.
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