viernes, 23 de octubre de 2026

Cíclope 3.0 - 20-10-26

 


Eufemia Ganuza Mendívil, oyente apasionada de Cíclope 3.0, tiene la costumbre de descargar el podcast del programa y escucharlo cuando mejor le venga, por supuesto sin interrupciones.  Habitualmente escoge la hora de la siesta que es cuando a nadie se le ocurre molestarla pero en esta ocasión, cuando sonaba la música de Cocteau Twins, ha recibido una llamada telefónica que ha resultado ser una equivocación.  No podemos reproducir aquí las palabras exactas que salieron por su boca, nos vemos en la obligación de omitir el catálogo de exabruptos inadecuados y floreos malsonantes que Eufemia le dedicó a quien estuviera al otro lado de la línea.  Digamos que su vocabulario perdió por completo la finura de sus perlas.

Cíclope 3.0 del martes 20 de octubre de 2026.  Cuando el Cíclope abre el cajón de la música, lo que suele encontrar primero es el ayer, otras veces, no.  Hoy es un día habitual en su dinámica de búsqueda así que lo primero con lo que se topa son algunos vinilos de mediados los años 60.  Busca una foto identificativa del o de los intérpretes y así inicia una nueva selección para una nueva edición.  En esta ocasión, la primera foto es esta:



Está claro, ¿no?...a ver: línea superior, en el centro, Neil Young, el primero por la derecha, Stephen Stills; línea inferior, dos músicos, el de la izquierda, Richie Furay.  Este y los otros dos músicos citados fundaron el proyecto que aparece fotografiado y que respondían al nombre de Buffalo Springfield.  Por el grupo pasaron otros nombres reputados como David Crosby o Jim Messina.  Pero lo que nos interesa hoy es el álbum de debut de la banda,


aquel LP publicado en 1966 y que entre otras canciones incluía cortes como For What It's Worth, una canción de protesta escrita e interpretada por Stills, que no solo se convirtió en un gran éxito sino también en un himno perdurable, llegando a ser un símbolo de toda la agitación política de la década de 1960.  El disco se publicó el 5 de diciembre de 1966, así que aquellas navidades, el LP estuvo presente entre los regalos de Papa Noel.  El grupo había tomado el nombre de una compañía de apisonadoras y hubo algo que los tuvo de acuerdo desde el primer día en el que el álbum vio la luz: el sonido que reproducía el disco.  los 5 miembros sintieron que la producción no capturaba su energía y entusiasmo en el escenario.  

La trayectoria de Buffalo Springfield fue breve: el proyecto se formó en 1966 y se separó en 1968.  Pero su legado fue inmenso.  Parte de su leyenda se forjó en las décadas siguientes, cuando los miembros fundadores alcanzaron la fama por su cuenta, con su nombre y apellido en el caso de Neil Young o con grupos, como Richie Furay cuando le da forma a Poco y Stephen Stills a Manassas.  

Hubo cambios en el seno del grupo.  La primera baja fue Neil Young.  Con tres fundadores, las tensiones comenzaron a aumentar dentro de la banda, particularmente entre Stills y Young, lo que llevó a Neil a abandonar la banda durante el verano de 1967.  Fue sustituido por David Crosby, que llegaba desde The Byrds.  El debut de Crosby en Buffalo Springfield  se dio cuando la banda tocó en el Festival Pop de Monterey en junio de 1967.  Hemos escuchado el gran éxito For What It's Worth, y salimos del primer disco de Buffalo Springfield con un tema compuesto por Young, Out Of My Mind.


Desde el momento en el que Neil Young sale de la nómina de un grupo comienza una labor musical que, hasta el momento, ocupa más de siete décadas.  Saludó al mundo desde las filas de Buffalo Springfield, se convirtió en un cantautor de Folk que cuando dejaba la guitarra acústica y la armónica se transformaba en un guitarrista eléctrico vital.  No me cansaré nunca de reconocer que este canadiense me gusta aunque sea tocando Tengo una vaca lechera.  Nacido en Toronto, Canadá, se mudó a Winnipeg con su madre tras el divorcio de esta de su padre, un periodista deportivo.  Winnipeg es una ciudad pequeña.  Aprovecho que ha aparecido el nombre de Winnipeg para hacerte una recomendación cinematográfica.  


Este hombre de la foto a la izquierda es Guy Maddin, director de Cine canadiense, original de Winnipeg.  En el año 2007 dirigió la cinta My Winnipeg, un cruce entre drama y comedia, una especie de pseudo-documental surrealista, entrañable, dedicado a su ciudad natal, Winnipeg.  Es la capital y la ciudad más poblada de la provincia canadiense de Manitoba, localizada en las praderas del Oeste de Canadá.  Te la recomiendo.  Y hecha la sugerencia, seguimos con la música.

Neil Young en Winnipeg, con su recién divorciada madre...no, no había mucha actividad musical, ninguna actividad relacionada con la creatividad fuese en la disciplina que fuese.  Young tenía un coche magnífico, de segunda mano, que le había costado poquísimo: se trataba de un Pontiac, un coche que había sido utilizado en los servicios de una funeraria, es decir, un coche de muertos.  Tomó el volante y condujo hasta Los Ángeles.  Y la historia comenzó a trenzarse en un tapiz que utilizaba cuerdas acústicas o cuerdas eléctricas, si es que esa clasificación fuera posible.

Fue en noviembre de 1968 cuando Young se mete en los estudios de grabación y le da forma a su LP de debut en solitario, titulado con su nombre y apellido.  Mostró de lo que era capaz pero no dejó huella en nadie.  El disco fue un tanto desastroso en las ventas y su nombre y apellido no dejó marca.  Pero en 1969 Young vuelve a la carga y esta vez acompañado de un trío con el que elaborará canciones memorables.  El trío era Crazy Horse y aparecía como herramienta fundamental para hacer posible un disco como Everybody Knows This Is Nowhere.



Este segundo trabajo de Young en solitario, con la colaboración de Crazy Horse iba a marcar un camino.  Para muchos seguidores del canadiense, que apareciese en los créditos o en la firma del disco el nombre de Crazy Horse se convertiría en una garantía: habría canciones acústicas, pero también canciones eléctricas transidas de guitarras poderosas.  La compañía de Danny Whitten en la guitarra eléctrica, Ralph Molina en la batería y Billy Talbot en el bajo, es decir, Crazy Horse, sería una cierta garantía para las expectativas de la audiencia más eléctrica.  Este disco, Everybody Knows This Is Nowhere, de Young incluye composiciones eléctricas como la que recupera el Cíclope, un corte de casi 10 minutos titulado Cowgirl In The Sand.

Siguiendo el vector del Tiempo, de 1969 saltamos con Neil Young a 1970.  El trío Crosby, Stills & Nash se convertían en cuarteto con la intervención de Young.  Grabarían dos LPs, uno de estudio y otro, doble, grabado en vivo.


El disco de estudio se tituló Déjà vu y Young intervino activamente escribiendo dos canciones (Helpless y Country Girl) y otra a medias con su antiguo compañero Stephen Stills, la titulada Everybody I Love You.


Aún intervendría nuestro canadiense en un disco más del cuarteto y fue en el doble 4 Way Street, de 1971.

En el álbum, Young interpreta hasta cinco composiciones suyas, canciones extraídas de sus discos Everybody Knows This Is Nowhere de 1969 y After The Gold Rush de 1970.  Hemos escuchado de él el tema Cowgirl In The Sand de su segundo LP, una composición marcadamente eléctrica.  En el doble LP junto a sus tres compañeros interpreta el mismo tema solo que más abreviado y, sobre todo, él solo y su guitarra acústica.  Y con esta versión saltamos de nuevo a la electricidad aunque, de entrada, con cierto aire calmado.  Después se alterarán los ritmos.  Por ahora un tanto tranquilos, con tempo de vals y The Gun Club.




T
he Gun Club fue una de las bandas más inusuales que surgieron en la escena Punk Rock de Los Ángeles a finales de los años 70 y principios de los 80.  El proyecto, capitaneado por Jeffrey Lee Pierce (en la foto anterior, segundo por la izquierda) tomó las influencias musicales y temáticas del Blues, las fusionó con el ataque frenético del Punk y conjuró un sonido agresivo, evocador y emocionalmente complejo que, y esto es muy importante, sin pretensiones logró poner una marca en el camino a seguir desde ese momento.  Lo consiguió sin proponérselo, sin buscar ser reconocido como el que ha descubierto un nuevo mundo.  Se puede pensar: entonces, ¿qué buscaba?  Como si lo único que hubiese fuera el presumir de ser el mejor...  Pues lo que buscaba era mezclar todo eso que había escuchado y que formaba parte de sus circuitos mentales, toda esa música que había ido absorbiendo.  The Gun Club pasó por importantes evoluciones estilísticas durante sus 16 años de existencia, recibiendo influencias del Jazz, del Country, Rockabilly, Pop y Hard Rock, todo mezclado e interrelacionándose en su sonido.  Sin embargo, fue la lucha interna que buscaba la evocación clara en el Blues la que fue la obsesión constante de Pierce, y en un momento en que un número creciente de bandas de Los Ángeles estaban incorporando música de raíces a su enfoque, The Gun Club lo hizo de una manera única.  El proyecto se creó en 1979 y llegó hasta 1996.  A lo largo de sus 17 años de existencia brillaron con una intensidad que varió, dependiendo de las crisis de su fundador, que fallecía el 31 de marzo de 1996 debido a una hemorragia cerebral.  Vamos a repasar un poco la producción de este interesante proyecto y comenzamos por el último disco que grabaron en estudio, 


Lucky Jim, título resaltado en rojo en la carpeta del álbum.  Grabado entre enero de 1992 y febrero de 1993, se publicó en 1994.  El estado psicofísico del fundador, Jeffrey L. Pierce, era cada vez más confuso y convulso.  Sin embargo era capaz de crear y tocar la guitarra eléctrica como lo hacía en este Vals del idiota.  Pero las formas, las maneras blueseras que inspiraron canciones más directas estuvieron en su disco de debut, Fire Of Love, publicado en 1981.



El LP se abre con un latigazo de electricidad: Sex Beat, que recupera el Cíclope.  En este trabajo también participó una figura fundamental: el guitarrista chicano nacido en La Puente, California, Brian Tristan, conocido por su nombre artístico, Kid Congo Powers.



Jeffrey Lee Pierce era un aficionado a la música con gustos muy variados: le había seducido el Rock Progresivo en la Escuela Secundaria, le apasionaba el Reggae e incluso viajó a Jamaica para conocer a algunos de sus artistas favoritos; escribía sobre Reggae para la revista Slash bajo el seudónimo de Ranking Jeffrey Lee.  Le gustaba el Pop inteligente, especialmente Blondie, banda de la que se hizo amigo contactando con su Club de Fans en la Costa Oeste.  Pierce había formado parte de proyectos que fueron desapareciendo por generación espontánea como Red Lights and the E-Types.  En 1978, mientras esperaba en la fila para un concierto de Pere Ubu, reconoció a Brian Tristan, amigo de un amigo común.  Charlando descubrieron que tenían intereses musicales similares lo que ayudó a que floreciera un principio de amistad que creció rápidamente.  No perdieron el contacto y cuando Pierce decidió formar un grupo, animó a Tristan a aprender a tocar la guitarra y unirse al proyecto.  Tristan aceptó la oferta y creó el nombre artístico Kid Congo Powers.  Acompañados por el bajista Don Snowden y el batería Brad Dunning, Pierce y Powers comenzaron a dar conciertos como Creeping Ritual.  Eran los meses finales de 1979.  A mediados de 1980, Snowden y Dunning fueron reemplazados por el bajista Rob Ritter y el batería Terry Graham.  Formato de cuarteto.  Casi lo tenían todo preparado para salir a escena.  Faltaba el nombre que diera sentido al proyecto y un amigo de Pierce fue quien le sugirió el de The Gun Club, algo así como El club de tiro.  Aquel Fire Of Love, el primer LP de la banda, cargado de electricidad, nervio y pellizco, fue de lo mejor que llegó, por aquel tiempo, desde Los Ángeles, California.  Pero, atención: Pierce y Kid Congo Powers co-fundan el grupo, pero Congo Powers no aparece en los créditos de aquel primer disco.  Como que se fue antes de grabar para formar parte de The Cramps.  El cuarto miembro de la banda sería el guitarra Ward Dotson.  La característica fundamental de Kid Congo Powers será la rebeldía: contra todos y contra todo cuando se trate de actuar, de hacer, lo que se espera de él que haga.  Al carajo.  Se va, como se fue de The Gun Club para formar parte de The Cramps.  En 1983 vuelve al Club, temporalmente, para una gira por Australia.  Se vuelve al seno de The Cramps.  En 1984 otra vez compartiendo espacio y tiempo con Pierce y compañía.  Participa en los álbumes The Las Vegas Story, 1984; Mother Juno, 1987.  Este fue un trabajo muy interesante no solo por las composiciones que forman el disco, sino por los músicos que aparecen en los créditos con mención especial al productor: nada más y nada menos que Robin Guthrie, músico multinstrumentista, compositor, productor discográfico e ingeniero de sonido escocés, conocido principalmente por ser cofundador de la banda de rock alternativo Cocteau Twins.  Los seguidores de The Gun Club, al saber que Guthrie se había encargado de la producción, sospecharon una posible guthrificación de las guitarras, guinglineos eléctricos en plan prolongación Cocteau Twins.  Y sin embargo no fue así para nada.

Mother Juno fue The Gun Club, pero desde otra perspectiva.  Tan solo un corte tenía un perfil claramente influido por las cortinas guitarreras de 
Guthrie, pero la voz dolorosa de Pierce y lo combativo de la batería y percusión conseguían mostrar a un Club de tiro capaz de amoldarse a una manera de expresión rica en matices.  El tema en cuestión se titula The Breaking Hands.  ¿Y qué fue de Kid Congo Powers?  Ahí estuvo, en este álbum, tocando su guitarra eléctrica.  Se fue, volvió, como se fue y volvió al seno de The Cramps; estuvo también, con la misma dinámica (me voy/vuelvo) colaborando con Nick Cave & The Bad Seeds.  Y su historia y rebeldía, continúa.   
Y claro, ya que han sido citados vámonos un rato con Cocteau Twins.


 
Al principio, solo conocimos a Robin Guthrie (en la foto, con gafas) y a Elizabeth Fraser.  Se habían reunido con la intención de desarrollar su música en 1981.  Un año después, 1982, publicaban su primer larga duración que ya había sido presentado a través de varios MaxiSingles.


Ese LP llevó por título Garlands y se convirtió en una especie de gran esperanza en la música que comenzaba a sonar en los años 80.  Fue además de los primeros discos publicados por el sello independiente escocés 4AD, y uno de los primeros también que contó con una carpeta realizada por el colectivo de diseño 23 Envelope.
Estos Cocteau Twins eran un dúo, cara al público general, aunque los músicos que participaban en el proyecto no eran solamente Fraser y Guthrie, también estaba Will Heggie, guitarra bajo.


   
En la foto, Guthrie, Fraser y Heggie.  Este último participó  en el primer LP, en el primer MaxiSingle (Lullabies de 1982) y en el Maxi Peppermint Pig, de 1983, donde tocó el bajo y se marchó.  Como él, otros músicos que también tocaron el bajo en actuaciones en directo, y los teclados.  Pero los más conocidos son Will Heggie y Simon Raymonde.




Raymonde
a la izquierda.









A los gemelos Cocteau que conocimos con aquel oscuro y gótico Garlands de 1982, fueron la pareja de la foto a la derecha, Elizabeth y Robin.





Con el paso del Tiempo, Simon Raymonde fue una pieza fundamental en el proyecto de los abanderados del sello discográfico escocés 4AD.  Entró a formar parte del árbol genealógico de los gemelos en 1983 y desde entonces su figura fue primordial como compositor, arreglista y productor.

En septiembre del año 2024, Raymonde publicó un libro de memorias titulado In One Ear (En un oído o En una oreja), titulado así porque hace 20 años desarrolló un neuroma acústico que le provocó sordera parcial.  La obra lleva un subtítulo: Cocteau Twins, Ivor y yo.  Es un libro respetuoso con la intimidad de cada uno de los miembros del proyecto y cuenta cosas curiosas como que Cocteau Twins rechazaron aparecer en el famoso programa de la televisión británica Top of the Pops, que dejaron pasar la oportunidad de que los produjera Brian Eno o que se negaron a componer la banda sonora de la película Terciopelo azul de David Lynch en 1986.  Tras la desaparición de Cocteau Twins, Simon Raymonde centró su actividad como responsable del sello discográfico Bella Unión, creado por él mismo, además de grabar y publicar álbumes de música escrita e interpretada por él.  La obra In One Ear no tiene traducción al español, al menos por ahora.

El segundo corte que recuperamos de Cocteau Twins pertenece al disco The Pink Opaque, la tarjeta de presentación que utilizaron para entrar en el mercado norteamericano.  De este trabajo nos quedamos con Pearly-Dewdrop's Drops.
Estamos en la recta final del programa de hoy.  Vamos a ir cerrando con Elizabeth Fraser y Robin Guthrie, tal y como aparecían acreditados en el primer disco del laboratorio musical del sello 4AD, dirigido por Ivo Watts-Russell, conocido como This Mortal Coil.  Fue el nombre de aquel laboratorio donde se reunían fundamentalmente músicos e intérpretes del sello 4AD aunque también participaban otros creadores que no estaban en el catálogo del prestigioso sello escocés.  La característica principal de este colectivo fue las versiones que realizaban de composiciones de otros músicos.

El primer trabajo de This Mortal Coil se publicó en 1984 con el título It Will End In Tears.  Tuvo un adelanto en formato MaxiSingle con el tema Song To The Siren, una canción escrita en letra y música por Tim Buckley (1947-1975),  cantada por Elizabeth Fraser con el acompañamiento de una etérea guitarra eléctrica en manos de Robin Guthrie.
Creo que lo digo en la locución del programa pero no está de más que lo repita: cada vez que escucho esta versión del tema de Tim Buckley, se me reactiva la serotonina del cerebro para no sé cuánto tiempo.  Qué hermosa es, por Dios.
Y lo que son las cosas, con el paso del Tiempo, Fraser entró en contacto con Jeff Buckley, hijo de Tim.  Elizabeth admiraba a Jeff y Jeff admiraba a Elizabeth.  El primer elemento en la ecuación del amor es precisamente la admiración.  Comenzaron a intimar entre ambos, empezaron a compartir espacios interiores.  Elizabeth venía de una relación rota entre ella y Robin Guthrie.  Habían comenzado como compañeros de un proyecto musical, el roce cotidiano favoreció una relación más íntima que se mantuvo durante un periodo de años, tiempo que se vio coronado con el nacimiento de una hija, Lucy Bell Guthrie.  Después los caminos se separaron.  Robin se unió sentimentalmente a una mujer y de esa unión nacerían dos criaturas.  Elizabeth siguió colaborando con diferentes músicos y proyectos y entabló esa amistad cercana con Jeff Buckley.  Nos habíamos quedado en una coparticipación íntima de espacios interiores.  Ella y él se intercambiaron sus diarios personales y fue precisamente Elizabeth quien trazó una gruesa línea roja alrededor de la relación entre ambos.  A Jeff no le hizo falta marcar nada: tenía clara la intimidad entre los dos.  Tocaron juntos, cantaron, grabaron...y dejaron una canción sin terminar, All Flowers In Time Bend Towards The Sun, Todas las flores, con el tiempo, se inclinan hacia el sol, que se puede escuchar y ver en YouTube.  Data de 1995 ó 1996.  En un documental de la BBC del año 2002, Fraser pidió, encarecidamente, que no se utilizara dicho vídeo por incluir una Demo que en realidad no dejaba de ser eso, una demo, algo inconcluso.  Poco tiempo después volvió sobre el tema del vídeo-clip, y entonces sí, reconoció que en verdad era la única forma que tenía el mundo de recordar a Jeff Buckley.


Jeff Buckley (1966-1997)

      
Con esa demo, con el sonido de aquella sesión entre Buckley y Fraser terminamos esta edición de Cíclope 3.0
Espero que te guste el programa.

Enlace: 



No hay comentarios:

Publicar un comentario