miércoles, 16 de febrero de 2022

Cíclope 3.0 - 15-02-22

 



Cíclope 3.0 del martes 15 de febrero de 2022.  El pasado día 11 Cíclope 3.0 cumplió ocho años en antena a través de la sintonía de Radio Tomares.  Un año más quiero dar las gracias a Radio Tomares por permitirme desarrollar el proyecto del programa y a Pablo Franco y José Antonio Granero por su labor como Técnicos y Controladores de Sonido.  Sin su ayuda no me sería posible hacer realidad Cíclope 3.0

Y sin más comenzamos el programa de hoy recuperando sonidos de ayer con una banda que se reunió en 1974 en su ciudad natal, Guildford, en Surrey, Inglaterra, y que se bautizaron con el nombre Guildford Stranglers para inmediatamente acortarlo y dejarlo como Stranglers.  




Aunque saltaron a la fama durante la explosión inicial del Punk británico, Stranglers (con el artículo The unas veces y otras no) siempre se destacaron de las demás bandas de la generación de 1977.  Tenían talento para delimitar líneas claras de transgresión, su música no sonaba con la furia basada en guitarras rápidas y fuertes de Damned, Sex Pistols o The Clash.  Eran una versión sucia del Garage Punk de los años 60 con una resaca psicodélica siniestra.  Con el paso del tiempo desarrollaron un sonido más orientado al Pop, todavía oscuro pero con melodías potentes.  Hay una primera época que abarca desde el principio (mediada la década de los años 70) que contrasta con una segunda tendencia que aflora en los años 80 influida por el perfil de Jean-Jacques Burnel (en la foto, el primero por la derecha), el guitarra bajo y cantante de origen franco-inglés que fue quien dio ese cambio de rumbo en las formas del grupo con la publicación del álbum La Folie de 1981.


Una colección de canciones potentes daba un giro a lo que hasta el momento había hecho la banda.  La emblemática La Folie, cantada en francés por el bajista, no es la única perla de un álbum que incluye una de las composiciones más poderosas que ha realizado el grupo, Golden Brown, con esa textura de fondo de sintetizador/clavicémbalo envuelto en un ritmo marcado por voces ronroneantes.  Esta es la canción que le sirve al Cíclope como punto de fuga para ir delimitando el plano del espacio de hoy.


La Folie veía la luz el 9 de noviembre de 1981.  El 1 de enero de 1983 lo hacía Feline, donde The Stranglers se alejaban de las melodías beligerantes con las que se dieron a conocer.  Entre la melancolía y la calma, canciones como Midnight Summer Dream European Female (In Celebration Of) reflejaban cambios que no indicaban un nuevo camino a seguir sino sencillamente épocas en las que el grupo experimentaba con otras estructuras.  De esas dos citadas, nos quedamos con la segunda.  La otra, ese Sueño de Medianoche de Verano, de título tan shakespiriano, nos sirve, por alusión, para conectar con lo que sigue en la selección del programa de hoy.

Campanadas a Medianoche es el título de una película de Orson Welles de 1965 con guion del mismo Welles basado en textos originales de William Shakespeare.  Chimes at Midnight, Campanadas a Medianoche, también es el título del nuevo trabajo de Madrugada.




La banda noruega Madrugada entró en pausa tras el fallecimiento de Robert Buras (1975-2007), guitarrista y uno de los miembros fundadores de la banda.  Lo último que grabaron en estudio fue el álbum Madrugada, publicado en 2008.  Desde entonces y hasta hoy el vocalista Sivert Hoyem ha grabado en solitario.  La banda se reunió de nuevo con una formación distinta para conmemorar con actuaciones en vivo la publicación de su primer disco, Industrial Silence, del año 1999.  Actuaciones en directo que aguijonearon la creatividad de Hoyem para escribir canciones nuevas no para sus aventuras en solitario sino para recuperar el espíritu de Madrugada.  Y así, casi 14 años después de aquel álbum de título homónimo del 2008, reformada la lista de miembros colaboradores en el proyecto, Madrugada publicaba el 28 de enero de este año su nuevo trabajo: Chimes at Midnight.  



Dice el refrán que nunca llueve a gusto de todos y este nuevo disco del grupo ha dejado indiferente a muchos de sus seguidores.  Suena, dicen, como una prolongación de los trabajos en solitario del vocalista, Sivert Hoyem, sin aportar nada.  Para los más benevolentes es un buen trabajo.  Lo cierto es que, sin ser excesivamente brillante, tampoco es un mal resultado.  Tiene buenas composiciones y aunque la guitarra de Robert Buras se sigue echando de menos, la labor del guitarrista Cato Thomassen, alias Cato Salsa, deja una más que buena impresión cuando se le escucha en temas como Stabat Mater.



Cato Salsa

Hasta 3 cortes entresaca el Cíclope de este nuevo álbum de Madrugada, uno de ellos es una de las canciones que dejó escritas el malogrado Robert Buras que reescriben los miembros de la banda para este disco de reencuentro.

Seguimos con algunas novedades de este año 2022, entre otras, el EP adelanto del próximo larga duración de Placebo.



Brian Molko
Brian Molko, guitarrista, cantante y compositor, con una fuerte inclinación por la vestimenta y el maquillaje andrógino y la pasión por los riffs de guitarra de perfil punky, capitanea Placebo desde mediada la década de los años 90.  En una especie de pirueta mental, se ha llegado a decir que Placebo son una versión glamurosa de lentejuelas y maquillaje de Nirvana.  Esta idea artefacto no ha pesado sobre el proyecto que se originó en 1994 cuando Molko, de ascendencia escocesa y estadounidense y educado en Inglaterra, cruza su camino con el guitarra bajo de origen sueco Stefan Olsdal.


Stefan Olsdal
Se conocían porque habían compartido el mismo colegio en Luxemburgo.  Pero no sería sino en 1994 cuando coinciden en Londres y comienzan a trabajar juntos.  Primero se llamaron Ashtray Heart, trabajaron durante unos cuantos meses un sonido originado por los discos que escuchaban: Sonic Youth, Pixies, Smashing Pumpkins, Nirvana.

Ese mismo bagaje de influencias estaría en la base de un cassette publicado en 1995 ya con el nombre definitivo de Placebo y con formato de trío: Molko, Olsdal y el puesto de batería ocupado primero por Robert Schultzberg, sustituido por Steve Hewitt y de nuevo ocupado por Schultzberg.



Robert Schultzberg

  


Steve Hewitt

Las mismas canciones del cassette bautizado con el nombre de la banda aparecerían un año después, en 1996, en formato Vinilo/CD con el mismo título, y comenzó a expandir las buenas vibraciones del proyecto que ha oscilado habitualmente entre el formato trío y el binomio dúo, hasta nuestros días.  

La última vez que Placebo entró en unos estudios para grabar fue en el año 2013, año de publicación de Loud Like Love.  Después, en 2015, aparecía MTV Unplugged, grabado en vivo con algunas interpretaciones de temas no incluidos en su discografía.  En 2016 aparece un álbum retrospectivo, A Place For Us To Dream, una recopilación de 36 temas realizada por ellos mismos que incluía un tema nuevo, Jesus' Son.  Desde entonces y hasta 2021, Placebo no habían vuelto a publicar nada, lo cual no significa que hayan estado inactivos o que el proyecto se hubiese disuelto porque tras la aparición de esa extensa antología el grupo se embarcó en una gira mundial que les llevó a México, Australia y Europa.  En 2018 actuaron en el Meltdown Festival en Londres, evento organizado por Robert Smith.  En 2019 se meten en los estudios para organizar el material que formará el álbum Never Let Me Go, el disco que sufrió un parón lógico debido a la declaración de la Pandemia COVID-19 en 2020.  Sería ya en 2021, el 17 de septiembre, cuando aparecería Beautiful James, el primer adelanto de ese esperado nuevo larga duración.  El 9 de noviembre de ese 2021 vería la luz el segundo single: Surrounded By Spies.  El 11 de enero de este año 2022 se publicaron esos dos sencillos más el tema Try Better Next Time en un EP bautizado con ese mismo nombre.  



El tema que le da título al EP más el primer single es lo que escuchamos hasta que llegue la edición de Never Let Me Go.



El tiempo que queda del programa de hoy está dedicado a un hombre que, por desgracia, nos ha dejado: el pasado día 7 de febrero fallecía Benito José Peinado Parra, conocido como Benito Peinado, el alma y motor de Dulce Venganza.  Compositor, cantante, pintor, trabajaba sobre el diseño de collages desde hacía tiempo.  Se ha ido a la edad de 58 años, cuando aún le quedaba tanto que decir.  El Azar juega esas extrañas combinaciones: ahora que su música grabada había visto la luz el pasado mes de noviembre del año 2021, el Destino lo arrebata y se lo lleva y nos queda su ausencia.
Se ha ido un músico y un amigo.  Recuerdo los tiempos del programa Cámara de Ecos en la desaparecida emisora RadioCadenaEspañola-RadioCadenaPop, que presentaba y realizaba quien escribe estas líneas, y las entrevistas que le hice a Benito.  Más que entrevistas eran conversaciones en las que hablábamos sobre todo de música, de lo que estaba haciendo, de canciones suyas, nuevas, y de la música que le gustaba.  Su abanico de preferencias era amplio y heterogéneo porque poseía un alma camaleónica y no se quedaba sólo en un género, en un estilo, en unas formas.  Los principios de Dulce Venganza se identificaron con el Pop Tecno y para algunos comentaristas de la industria fonográfica era una etiqueta inamovible, sin embargo el carácter de Benito no le dejaba ser encasillado y sus actuaciones en directo y grabaciones fueron indicando que el camino se bifurcaba, se diversificaba, y el músico creaba nuevas estructuras de expresión.  Es una de las muestras de cómo la Música es un constante devenir.  Benito escuchaba mucha música y esponjaba todo aquello que fuese luminoso y original haciéndolo suyo, pasándolo por su crisol personal.  Comenzó moviendo las caderas con un Pop Tecno, cierto, pero cambió, cambiaba constantemente, buscando nuevas vías de expresión.  Siempre estuvo rodeado de músicos versátiles que sabían recoger las ideas que quería materializar en canciones y colaboraron con él guitarras de la talla de Juanjo Pizarro, Andrés Herrera El Pájaro, y guitarras bajo como Jesús Arispont o Miguel Suárez.
Lo último que se supo de Dulce Venganza, lo último que se conoció de sus grabaciones en estudio fue allá por 1991 cuando se publicó Vida & Color.  Dos años después, en 1993, José María Sagrista grababa y mezclaba en los Estudios Central de Sevilla un álbum que quedó registrado en un máster original… máster que se perdió y del que no se ha sabido nada hasta la década de los años 20 de este siglo XXI.  Sería el segundo trabajo publicado por el sello discográfico sevillano Felices Años 20 precisamente en su primer aniversario, en noviembre del año 2021 y se editó con el título Las pistas perdidas de Dulce Venganza10 canciones nuevas, grabadas hace casi 30 años, vueltas a masterizar con algún instrumento añadido, pero canciones originales, no publicadas hasta el momento.  Las letras se deben a Benito Peinado, en la música tiene un 50% de responsabilidad, el otro 50 % recae fundamentalmente sobre Juanjo Pizarro,  guitarra, poderosa guitarra que es la columna vertebral de cada una de las canciones del álbum.  En los créditos están músicos como Paco Cabello, Pacoco, guitarra bajo, fundamental en tantas bandas del Pop y del Rock de Sevilla como por ejemplo HELIO; Juan Acuña, Juanvi, teclados y programaciones; Goyo, batería de Los Bombones y All la Glory, percusión adicional; Bendito Venganza voz principal, con el apoyo en los coros de José María Sagrista y Juanjo Pizarro.  La producción final del disco recae, en el bloque de las guitarras, sobre Juanjo Pizarro y José María Sagrista; la producción general, teclados y programación rítmica recae sobre Juan Acuña, Juanvi. Por cierto, que me perdonen los músicos responsables del sonido final porque en la locución del programa comento que la producción recaía sobre Juanjo Pizarro y no fue así.  La prisa por sintetizar las ideas para dejar espacio para la música me hizo cometer ese error.  
Las pistas perdidas de Dulce Venganza sonó aquí en Cíclope 3.0 cuando se publicó, en noviembre de 2021, en concreto el martes día 30.  Hoy escuchamos cinco temas que no sonaron en aquella ocasión: Sobre una nube de frambuesa, Oro y amor, Soy así, Lolita y La venganza siempre es dulce.
Las pistas perdidas de Dulce Venganza, además de ser un disco, también es una novela, cuyo título, Las cosas nunca son como uno quiere que sean, ha servido para expresar las emociones que ha suscitado en muchas personas el fallecimiento de Benito La novela, más bien el relato largo es una narración premeditadamente caótica porque la trama, la acción, se desarrolla como un collage de ideas donde se entrecruzan pasiones musicales, literarias y cinematográficas del autor.  Ya lo comenté y no me cansaré de hacerlo: el envoltorio, la carpeta del disco LP/CD/Novela es un lujo de coleccionistas.  Muy pocos discos llegan a tener, sobre todo, en pleno siglo XXI, un continente como el que tiene este.  El diseño y las fotografías son del alma y motor del sello Felices Años 20, Paco Cruces, Paco Trilita.




Los collages son originales de BenitoPaco Trilita se encarga de dar un orden caótico al desorden lógico del tapiz de fotos, dibujos, grabados...en el centro, debidamente acoplado a la carpeta, el CD.










Cuando sacas el LP de su funda protectora de papel te quedas perplejo: un picture disc, un disco pintado por ambas caras con motivos distintos unos de otros. 


Y en la otra apertura de la carpeta, donde iría un segundo LP si el disco fuese doble, ahí te encuentras con la novela 







Benito José Peinado Parra ya no está entre nosotros, pero nos queda su música, que siempre podremos escuchar las veces que hagan falta.  Después de treinta años sin vernos nos reencontramos el 21 de noviembre del año pasado, 2021, la noche de la presentación del disco-novela.  Quedamos para más adelante, teníamos que hablar de un montón de cosas, pero no ha podido ser.  La noticia de su muerte fue un mazazo certero.  Es cierto: Las cosas nunca son como uno quiere que seanDulce Venganza, In Memoriam.



Con Benito


Espero que te guste el programa.


Enlace: 

https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-15-02-22




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