miércoles, 11 de febrero de 2026

Cíclope 3.0 - 10-02-26

 


Como sigamos con este tiempo atmosférico vamos a acabar como Buster Keaton, con traje de buzo a la espera de que nos salgan membranas en los dedos y agallas detrás de las orejas, como a Kevin Costner en aquella película.


Cíclope 3.0 del martes 10 de febrero de 2026.  El agua y la electricidad se llevan mal, así que nos quedamos a resguardo bajo el cielo protector de la música y mejor bajo techo porque en esta edición tenemos muchos elementos electrónicos comenzando por la figura que abre el programa de hoy y por quien sentimos una especial predilección, la compositora norteamericana Laurie Anderson.


Nacida en Glen Ellyn, un suburbio de Chicago, Illinois, el 5 de junio de 1947, Laurie Anderson estudió violín en su adolescencia y se mudó a la ciudad de Nueva York a los 20 años.  Posteriormente, asistió al Barnard College, donde se licenció en Historia del Arte en 1969.  Tras obtener un Master en Bellas Artes en Escultura por la Universidad de Columbia en 1972, Anderson impartió clases de Historia del Arte y Arquitectura Egipcia en el City College.  Un año después comenzó su poliédrica actividad de actuaciones en vivo.  Compositora, artista de performance y alquimista de la tecnología, Laurie Anderson ha gozado de mayor visibilidad pública que prácticamente cualquier otra figura vanguardista de su época.  Se ha mantenido firmemente arraigada en el ámbito del arte escénico, con sus ambiciosos proyectos multimedia que abarcan no solo música, sino también cine, proyecciones visuales, danza y lenguaje hablado y escrito.  Suele emplear sus propias creaciones instrumentales, como el violín de arco de cinta, filtros de voz... Ha conseguido unos resultados muy interesantes en el uso del procesador de audio conocido como Vocoder.


En el tema O Superman, incluido en el primer LP de Anderson, realizó un uso brillante del procesador de audio señalado.  Con este álbum de debut, Anderson alcanzó una cota por la que ha conseguido ser la figura más reconocida, la que ha gozado de mayor visibilidad pública, más que cualquier otra figura vanguardista de su época.  Esto acarreó una larga lista de términos críticos caracterizados por la envidia porque, Big Science, es cualquier cosa menos una obra comercial.  Este no es un disco de éxito asegurado y sin embargo el Single O Superman llegó a situarse en los primeros puestos de las listas de éxitos en Europa, en Inglaterra, por ejemplo.  Déjame que te cuente una anécdota referida al sencillo que se extrajo del LP.  El Single O Superman, un tema de 8 minutos y algunos segundos, se publicó en tamaño sencillo que, habitualmente, se reproduce a 45 R.P.M., sin embargo debido a su larga duración el disco pequeño se reproducía a 33 R.P.M.  Cualquier persona, por inercia, ponía el plato reproductor a 45 por lo que al reproducirlo lo que escuchaba era a un pitufo cantando, además, el disco estaba mal, estaba rayado: sonaba todo el tiempo lo mismo.  Lo anecdótico fue que, en la fonoteca de Radio Nacional de España en Sevilla, el encargado de escuchar los discos y clasificarlos, determinó que la edición estaba defectuosa porque sonaba mal (a 45, claro).  De todas formas, si se reproducía a 33 también sonaba mal.  Mal, no: peor, porque estaba rayada.  Así que resolvió la situación con un grueso rotulador negro con el que tachó, con una equis, la portada del Single y en la contraportada escribió: Disco Malo, no programar.  Qué cosas, tú.

Volvemos a nuestra querida Laurie Anderson.  Desde 1982, año de publicación de Big Science, hasta hoy, ha seguido trabajando, ha seguido publicando discos, realizando sus perfomances como la que trajo a Sevilla durante la Expo del 92.  Se casó y enviudó de Lou Reed, y hace dos años, en 2024, publicó un trabajo nuevo, Amelia.


En el año 2000, Dennis Russell Davies (foto de la izquierda), de la Orquesta de Compositores Americanos, invitó a Laurie Anderson a contribuir con una composición original a un programa de música nueva basado en el tema del Vuelo, es decir, todo lo relacionado con la aviación.  Anderson respondió con Canciones para A.E.

una pieza para 20 músicos inspirada en la vida de la pionera de la aviación estadounidense 

Amelia Earhart (1897-1939).  Para nuestra protagonista, el resultado final no la dejó ni mínimamente satisfecha y con el tiempo retomó la obra.  Amelia Earhart desapareció el 2 de julio de 1937 y declarada muerta el 5 de enero de 1939.  Su figura fue fundamental en la formación de The Ninety-Nines, una organización para mujeres piloto.  Earhart fue la primera aviadora en volar sola a través del océano Atlántico.  Anderson transformó el contenido de lo que había hecho y de una reflexión sobre la vida y la reputación de Earhart pasó a una representación impresionista de su último vuelo, cuando su avión desapareció en julio de 1937 durante un intento de dar la vuelta al mundo.  La edición revisada de Canciones para A.E. proporciona la base para su álbum de 2024, Amelia.



 

Dennis Russell Davies dirige a la orquesta  checa Filharmonie Brno


y el que fue vocalista del grupo Antony and the Johnsons, actualmente la cantante británica Anohni, en la foto de la izquierda, hace de segunda voz en varios temas.

La obra Amelia, tal como está planteada, escrita, interpretada y grabada, es una colección de ideas interesantes y momentos buenos pero el todo no equivale a la suma de las partes.  Y a pesar de eso, no nos quedamos con un corte como muestra sino que el Cíclope selecciona tres cortes para que conozcas el trabajo, si no lo habías escuchado.

Tras Laurie Anderson nos quedamos con una figura de la cultura que ejerce varios aspectos de la actividad creativa: en el campo de la literatura escribe obras de teatro y novelas, en el de la música, canta, rapea, habla...es clave su función en el conocido Spoken Word, compone, también enreda entre instrumentos de electrónica.  Ha sonado en alguna ocasión por aquí por el programa y responde al nombre y apellido de Kae Tempest.


Empezamos a escuchar su forma de hacer música cuando comenzó el proceso para convertirse en hombre/trans.  La primera muestra de ese proceso, musicalmente hablando, fue el álbum The Line Is A Curve de 2022.


De ese álbum hemos escuchado algún tema e intentamos, por todos los medios, no volver a programar el o las mismas canciones, un peligro en el que algunas personas realizadoras de programas de música suelen caer: toman un disco y siempre suenan los mismos temas.  Hoy, para recordar ese trabajo del año 2022, recuperamos un corte que creo no hemos traído antes, el tema titulado More Pressure



cantado a medias con el hombre de la foto de la derecha, el cantante y rapero de Los Ángeles, Kevin Abstract.




En aquel disco del año 2022, Tempest centraba su capacidad narrativa en los demás, examinando la condición humana en su conjunto, evitando generalmente la introspección directa.  A medida que el Tiempo avanzaba y la Pandemia fue quedando atrás cambió la forma de mirar de nuestro protagonista: se declaró no binario y, con valentía, dirigió la atención hacia su interior y ha ido asimilando unos cambios que quedan reflejados en los textos de sus composiciones.


El año pasado, el 4 de julio de 2025, se publicó el quinto álbum de su discografía, un trabajo más íntimo titulado  Self Titled, (portada foto de la izquierda).  Es el quinto LP de Tempest, donde va perfilando el nuevo capítulo de su vida como hombre/trans y documentando su trayectoria con una franqueza inquebrantable.


En este nuevo trabajo la voz ha cambiado, el tratamiento hormonal va haciendo sus efectos y ahora suena más oscura en temas como el que selecciona el Cíclope, el titulado Prayers To Whisper.

Tras Self Titled de Kae Tempest no dejamos la palabra hablada aunque ahora tiene una cualidad, la de hablar, sí, pero con un sesgo de musicalidad, algo que no la define sólo como recitado.  Sabe hacerlo muy bien Florence Shawla vocalista del grupo que va a sonar ahora y que se llama Dry Cleaning.



  
 

De izquierda a derecha, Lewis Maynard, guitarra bajo, Nick Buxton, batería, Florence Shaw, voz y Tom Dowse, guitarra eléctrica.  La trenza que resulta de unir a tres músicos instrumentistas y a una ilustradora da como resultado un cuarteto particularmente curioso que responde al nombre de Dry Cleaning.

Los tres músicos instrumentistas, veteranos que se han movido en la escena punk y hardcore del sureste de Londres para quienes la música se había convertido en un pasatiempo más que en una profesión, cambiaron sus intereses musicales y empezaron a trabajar estructuras post-punk de contenido instrumental, sin palabra, sin texto.  Estamos en la década de los años 10 de este siglo, los primeros años.  Ninguno de los tres posee un potencial de voz como para decidirse a adoptar el rol de cantante así que se ponen a buscar a un o una posible cantante.  Fue Tom Dowse, el guitarra, el que contacta con una vieja amiga y compañera de clase del Royal College of Art, Florence Shaw.  Ilustradora y profesora universitaria visitante, Shaw había crecido en una familia de músicos y tenía predilección por bandas independiente británicas como The Specials, The SmithsSea Power.  Dowse persuadió a su amiga para que entrara en el proyecto.  Empezaron a trabajar con la voz de ella y las letras que tenía escritas a partir de sus ilustraciones, conversaciones escuchadas en el metro, en el autobús, noticias de periódicos y anuncios de publicidad.  Su interpretación, aparentemente distante del contenido de las  letras, la forma de hablar casi cantando, el tono de la voz, todo agregó una nueva dimensión a la música de la banda.  Se unió a Dry Cleaning a principios de 2018 y a partir de ese momento nada fue igual.  El proyecto ganó en luminosidad, comenzaron grabando EPs y cuando menos se lo esperaban, en plena pandemia, reciben una oferta: grabar para el sello independiente escocés 4AD.  Sería a partir de 2021 cuando Dry Cleaning empezarían a desarrollar una actividad musical perteneciendo a la escudería de 4AD, primero con un EP y después, ese mismo año, ya con un larga duración.  Esa es la fecha del comienzo del proyecto, 2021.  Desde entonces son tres los álbumes editados y desde el principio, Dry Cleaning han hecho lo mismo: evolucionar para hacer las cosas mejor.  


El 9 de enero de este año 2026 se publicaba Secret Love, el álbum que tiene como portada la foto de la izquierda.  Suenan como siempre, muy, muy bien, pero lo hacen mejor que otras veces.  Tienen una colaboración especial en la guitarra, la de Jeff Tweedy.


Tweedy, el alma de la banda Wilco, tiene unos estudios de grabación en Chicago.  Los 4 componentes de D.C. habían grabado material para su nuevo trabajo en Dublín en Londres con los miembros del grupo irlandés Gilla Band.  Saltaron el charco y en Chicago estuvieron con Tweedy que tocó la guitarra en un tema y se enrolló facilitándole algunos consejos como, por ejemplo, quién era una figura muy interesante para trabajar en el plano de la producción



la cantante, compositora y productora galesa Cate Le Bon, en la foto de la izquierda.





Con ella se fueron a los estudios Black Box del Valle del Loira, en Francia, y regrabaron las canciones que ya habían dejado terminadas y grabadas.  El resultado final, Secret Love, el álbum del que escuchamos dos cortes con la promesa explícita de volver en otra ocasión con Dry Cleaning.  

Ahora nos vamos a detener unos minutos en uno de esos proyectos con los que, personalmente, disfruto muchísimo por poder compartir un descubrimiento así con la audiencia.  Se trata de un trío británico que responde al nombre de Plantoid.



  

En la primera línea el batería Louis Bradshaw y Chloe Spence, voz y guitarra; detrás el guitarra principal, Tom Coyne, y el guitarra bajo Bernardo Larisch.  El germen del proyecto son Spence y Coyne, que se conocieron en su adolescencia durante sus estudios de música en el Lincoln College de Oxford.  Unidos por la pasión por los sonidos eclécticos, formaron Mangö, reclutando a Louis Bradshaw, batería, amigo de la infancia de Coyne.  Ese es el trío que dio pie a lo que sería Plantoid, que se terminó de configurar con la inclusión de la guitarra bajo de Bernardo Larisch.  El nombre Plantoid hace alusión a un robot u organismo sintético diseñado para asemejarse a una planta en aspecto, características o funcionamiento.  A diferencia de conceptos relacionados como los androides o los animales robóticos, los plantoides son relativamente raros de encontrar en la ciencia ficción.  Sin embargo hay una referencia visual que conecta con la imaginería de la fantasía de las obras de ciencia-ficción, en concreto con La Guerra de los Mundos de H.G. Wells



ya sea el diseño de la portada de las muchas ediciones del libro, como esta de la editorial Edisur, 





o las creaciones visuales del Cine, como este fotograma de la versión de la obra de Wells del año 2005 dirigida por Steven Spielberg.

Parece ser el patrón que han seguido los miembros del grupo como para dar su visto bueno a la ilustración que ocupa la portada de su primer disco, Terrapath, firmado en 2024.



 
   

Para escuchar a Plantoid vamos a empezar por su segundo álbum, Flare, publicado hace muy poco, el día 30 del pasado mes de enero.


Este segundo álbum del grupo se abre con un tema que es, como dice el título del disco, Flare, una auténtica llamarada: la canción Parasite es un trallazo luminoso de la creatividad de Plantoid.  Siguen las líneas trazadas en su álbum de presentación, con ese espectro ecléctico donde mezclan jazz y rock no en una fusión típica sino de una manera imprevisible: en una misma canción hay subidas lentas, cortes hacia riffs de guitarras sincopadas, voces que cantan con un distanciamiento cercano a piezas de shoegaze.  Quien escucha a esta banda no se aburre.


El 23 de febrero de 2024, Plantoid debutaban con el disco Terrapath, un estreno turbulento, prometedor, que no decepciona en una primera audición.  Llama la atención, tema tras tema, y cuando termina te dan ganas de empezar a escuchar el trabajo de nuevo.  Sinceramente no me supuso ningún esfuerzo hacerlo porque el perfil de las canciones no deja resquicio para la duda: esta gente suenan muy bien, pero muy bien.  Hemos escogido dos composiciones que van seguidas y las hemos convertido en un solo corte: Wander-Wonder e Insomniac (Don't Worry).  En total, 10 minutos y 6 segundos de una culebrina de curvas cerradas, saltos y cambios, calma y torbellinos.

El resultado final de la música de Plantoid es la suma de la creatividad de los cuatro músicos que hacen posible la articulación del lenguaje musical que entablan.  Es lo que sucede con el proyecto que va a sonar hoy como cierre del programa, el trío, también británico, que responde al nombre de bar italia.



bar italia son, de izquierda a derecha, Samuel Fenton, Nina Cristante y Jezmi Fehmi

 

Todo comienza con la colaboración entre Jezmi Fehmi y Samuel Fenton por un lado y Nina Cristante por otro.  Formaron parte de la escena musical underground londinense a finales de la década de 2010 y principios de la de 2020, tanto colectiva como individualmente.  Fenton y Fehmi se conocieron en una noche de micrófono abierto en 2018 y pronto formaron el dúo independiente de perfil grunge, Double Virgo.  Ambos compartían piso.  Se mudaron a otro domicilio y metiendo maletas y cajas en la nueva vivienda apreciaron que, en el piso de arriba, alguien estaba tocando un instrumento y cantando.  Se pusieron en contacto con quien habitaba el piso superior y así supieron de la existencia de una italiana original de Roma, Nina Cristante, que se dedicaba a componer, tocar varios instrumentos y cantar.  Y sin saberlo ninguno de los tres se acababa de asentar la base de un futuro e inmediato proyecto: bar italia.  Escrito en minúsculas, sí, ¿por qué?  Pues la verdad es que no lo sé.  Lo único que te puedo asegurar es que, si no los conoces, me alegro de compartirlo contigo porque es un trío que hace una música particularmente atractiva.  Comenzaron a tocar juntos sobre el año 2019 y debutan discográficamente en 2020.  Hasta la fecha llevan publicados unos cinco discos.  Vamos a escucharlos por primera vez comenzando por su último trabajo, editado el 17 de octubre de 2025,


titulado Some Like It Hot, sí, como la mítica película de 1959 de Billy Wilderbar italia siguen añadiendo capas a las canciones que escriben.  Componen los tres, son multinstrumentistas, cantan los tres...y esto es importante porque no cantan como un coro de tres voces sino que cada uno interpreta un párrafo de las letras de las composiciones.  El resultado es de un corporativismo lúcido y resplandeciente.  Mezclan de aquí y de allá: electrónica, folk, rock...se sienten a gusto, fluyen y hacen temas como I Make My Own Dust.


Inmediatamente anterior fue el álbum Tracey Denim, publicado el 23 de mayo de 2023.  Un disco con un tema como My Kiss Era que nos sirve para cerrar esta edición de Cíclope 3.0

Espero que te guste el programa.

Enlace:

https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-10-02-26



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