miércoles, 24 de enero de 2024

Cíclope 3.0 - 23-01-24


Paisanos de Vlad Tepes Draculea
y de otros núcleos de Rumanía y los Balcanes

Cíclope 3.0 del martes 23 de enero de este año 2024.  En la edición de hoy la música tradicional de Rumanía y de algunas regiones como Transilvania, así como otros núcleos urbanos de los Balcanes, va a estar presente en el tejido de las canciones que sonarán a lo largo de los 60 minutos del programa.  Nombres conocidos y otros completamente opuestos, menos difundidos pero interesantes, que es lo que importa.  Vamos a comenzar con una banda que ya ha sonado en alguna ocasión.  Se llaman Beirut y aunque actualmente está en activo gracias a su fundador, Zachary Francis Condon, no hace mucho llegaban a ser un proyecto más numeroso.



 

Cinco músicos...pocos son.  Hasta seis y siete miembros han llegado a estar juntos en el grupo Beirut


siempre coordinados por este hombre que aparece en la foto a la derecha, Zach Condon, nativo de la localidad de Santa Fe, en el estado norteamericano de Nuevo México.  Tras los estudios en la Escuela Secundaria viaja por Europa y conoce, de primera mano, la música tradicional centroeuropea y se deja empapar de vibraciones tan variopintas como las de la música de Bulgaria, Albania, la Grecia continental.  En Rumanía le llama poderosamente la atención el aire festoso de algunas melodías.  Asiste a reuniones donde la música folclórica se interpreta de forma espontánea y en una de esas ocasiones conoce a un casi paisano de Nuevo México.  Condon es de Santa Fe, su medio paisano es de Albuquerque y responde al nombre y apellido de Jeremy Barnes.  Está realizando grabaciones de campo: en un magnetofón Nagra, de bobina, va recogiendo sobre todo instrumentos como el acordeón, su elemento de base para interpretar música.  Hay un buen rollo entre ambos y de ese encuentro saldrán colaboraciones posteriores de las que hablaremos y escucharemos dentro de un rato.  Por ahora nos quedamos con Beirut, con quien comenzamos esta edición de Cíclope 3.0


Empezamos por el final.  Quiero decir que comenzamos con lo último que ha visto la luz de la producción del proyecto Beirut, el álbum Hadsel.  En diciembre del año pasado escuchábamos este disco por primera vez.  En la entrada correspondiente al programa donde sonó ya contábamos cómo se hizo y bajo qué circunstancias: era el año 2019, Beirut se encontraba de gira, promocionando el disco Gallipoli de 2019, y Zach Condon cayó enfermo.  Problemas de garganta, problemas emocionales (separación de su pareja) forzaron el final de la gira y Condon tomó una decisión, la de retirarse, sólo, para mejorar tanto física como psíquicamente.  Se marchó a Noruega, al municipio de Hadsel, en concreto al pueblo de Stokmarknes.  Se ubicó en una cabaña, cargado con un equipaje poco ligero: un equipo de grabación, incluido un órgano de bombeo prestado, dos equipos de sintetizadores modulares, una vieja grabadora y su trompeta.  No se olvidó del ukelele.  En una parte del mundo con vistas a las montañas y auroras boreales, donde el sol nunca sale por el horizonte en invierno, se dedicó a componer y a grabar.  Cuando volvió de su estancia en la isla noruega grabó, él sólo, el sexto álbum de Beirut bautizado con el nombre de la localidad noruega donde estuvo retirado, Hadsel.  Rescatamos un corte de dicho disco para recuperar un álbum anterior, el segundo de su discografía, titulado The Flying Club Cup y el corte Cliquot.



 


Un salto más hacia atrás, el primer disco de Beirut, Gulag Orkestar, cuando el proyecto tenía formato de dúo: Zach Condon y la violinista Heather Trost.  Entonces, al principio, Beirut sonaban más en la línea de la música que influyó tanto sobre Condon, todo ese folclore centroeuropeo que palpita en el tema Prenzlauerberg.
Nos quedamos ahora con sonidos originales de Rumanía.



Esta orquesta de 12 músicos es Fanfare Ciocărlia, del pueblo Zece Prăjini, ubicado en Moldavia, al noreste de Rumania.  Su repertorio musical incluye piezas folclóricas tradicionales rumanas, romaníes y de Europa del Este, pero también abarcan arreglos de canciones occidentales como Born to Be Wild, de Steppenwolf, o James Bond Theme
 de John Barry.  Los instrumentos del grupo incluyen trompetas, trompas tenor y barítono, tubas, clarinetes, saxofones, bombo y diversos instrumentos de percusión.  Las letras de sus canciones suelen estar en romaní o rumano.  Su estilo musical proviene principalmente de las tradiciones de la música de baile folclórica romaní y rumana, pero también toman prestado libremente estilos musicales turcos, búlgaros, serbios y macedonios.

En 2016, Fanfare Ciocărlia publicaban Onwards to Mars!, un álbum eminentemente festero donde incluyen este corte, La hora del cangrejo de río.
Otra banda/orquesta también formada por 12 miembros es Taraf Haïdouks 



Taraf de Haïdouks es un conjunto musical romaní, originario de la comuna de Clejani, del distrito Giurgiu en Rumanía.  La traducción casi literal del nombre sería Banda de los hombres malvados o Banda de los fuera de la ley.  El grupo se formó en 1989, poco antes de la muerte del dictador Nicolae Ceauşescu, pero después fueron conocidos por el etnomusicólogo rumano Speranţa Rădulescu, quien primero los grabó en 1983 para el archivo del Instituto de Etnografía y Folklore.  La formación original reunión a 12 músicos que, en ocasiones, pueden llegar a tener 30 componentes en sus filas.  El primer encuentro serio con el mundo occidental se llevó a cabo gracias al etnomusicólogo suizo Laurent Aubert y los músicos belgas Stéphane Karo y Michel Winter.


En 1994, Taraf de Haïdouks publicaban el larga duración Honorables bandidos, caballos mágicos y mal de ojo que, para hacerlo más internacional, pubicaron bautizándolo en inglés como Honourable Brigands, Magic Horses And Evil Eye.  Más música festosa de celebración.
Ahora conectamos con parte del principio de esta entrada, con aquel hombre originario de Albuquerque, Nuevo México, que se encuentra Zach Condon en Rumanía, el hombre que grababa en un magnetofón Nagra todo lo que le parecía susceptible de ser guardado, un músico llamado Jeremy Barnes.

Barnes, multinstrumentista, siente una predilección por el acordeón, instrumento utilizado en el folclore centroeuropeo que tanto lo marcó en su visita a Europa.  Llega a tocarlo en el primer álbum de Beirut, ese Gulag Orkestar que ha sonado en tercera posición en el programa de hoy.  Junto a la violinista Heather Trost formó el proyecto A Hawk and A Hacksaw (Un halcón y una sierra para metales), un dúo cuya música, principalmente instrumental, está inspirada en las tradiciones de Europa del Este, Turquía y los Balcanes.  Ahora vienen una serie de coincidencias curiosas: el primer álbum que graban A Hawk and A Hacksaw fue el que publican con título homónimo en el año 2002.  Este fue un trabajo firmado por Jeremy Barnes en solitario, se encargó de todos los instrumentos, como buen multinstrumentista.  En 2005 la banda lanzó su segundo trabajo, grabado entre Inglaterra, la República Checa y Nuevo México.  Durante la grabación de este álbum Barnes conoció a la violinista Heather Trost y el proyecto se convirtió en dúo.
Ese mismo año, 2005, Barnes se reencuentra con Zach Condon al que había conocido en centroeuropa hacía tiempo, cuando coinciden en Rumanía investigando el folclore de la tierra, etcétera.  Fue Barnes quien pone en contacto a Condon con el pequeño sello independiente Ba Da Bing Records.  Beirut graba su primer disco y en él colaboran los dos miembros de A Hawk and A Hacksaw.  Volviendo al dúo, grabarían un tercer disco en el año 2006.  Y este trabajo conecta con otros de los invitados que aparecen hoy en Cíclope 3.0 y que han sonado ya, la orquesta Fanfare Ciocărlia que colaboraron en la realización del álbum porque fue grabado parcialmente en el pequeño pueblo rumano de Zece Prăjini, de donde son originarios los miembros de la orquesta.  No tocaron todos, pero sí un buen número de sus miembros.  
Abajo, una foto del dúo A Hawk and A Hacksaw en plena actuación.





En el año 2018, A Hawk and A Hacksaw publicaba Forest Bathing (portada del disco a la derecha) que incluye este Alexandria que suena.

Barnes es un músico que ha intervenido en una gran cantidad de proyectos entre los que se encuentran el que protagonizó junto al hombre de la guitarra en la foto anterior, el guitarrista John Dieterich, copartícipe de más de 20 bandas de diferente perfil musical, desde el Rock al Jazz.


Dieterich junto a Barnes firman un álbum de sesgo experimentaloide como es The Coral Casino (portada a la derecha) con composiciones de nombre tan sugerente como este The Frost Pocket, El bolsillo helado.
Una aventura más de Jeremy Barnes, esta vez como miembro del grupo Neutral Milk Hotel.



Barnes es el último de la fila, el que sostiene la guitarra.  Entró a formar parte de la banda como batería pero al final tocaba lo que fuera.

El grupo se formó en Ruston, en el estado de Louisiana, en 1989.  Grabaron tres discos entre 1993 y 1998.  El segundo, aparecido en 1995, lo bautizaron como On Avery Island y de este trabajo es del que vamos a escuchar tres cortes hechos uno sólo: 
Avery Island-Gardenhead-Leave Me Alone.
En la recta final del programa de hoy nos vamos a quedar con una banda procedente de Denver, Colorado.  Es un cuarteto de multinstrumentistas que responden al nombre de DeVotchKa.



DeVotchKa fusiona música romaní, griega, eslava, bolero y mariachi con raíces punk y folk estadounidense.  El nombre lo sacan de la jerga juvenil Nadsat inventada por el escritor Anthony Burgess para su novela La naranja mecánica.  Toma gran parte de sus términos de los lenguajes eslavos, sobre todo del idioma ruso.  Fue popularizada por la versión cinematográfica homónima de Stanley Kubrick.  En la película se realiza una depuración y adaptación de los términos para facilitar la comprensión a los espectadores.  En esta jerga un individuo era un cheloveco, una chica era una débochca; los amigos de Alex eran sus drogos; la cabeza era la golová o quijotera; la leche, moloco; la voz era la golosa, rot era la boca, glasos o vidrios los ojos, ruca la mano y noga la pierna.  Los policías eran militsos, un golpe fuerte butcharnó; el sacerdote chaplino y Bogo, Dios.  La propia palabra nadsat significa adolescente.  En realidad nadsat es el equivalente ruso del teen inglés: en ruso, todos los nombres de los números de 11 a 19 terminan en nadsat; análogamente en inglés, todos los nombres del número 13 al 19 terminan en teen.  Debido a la influencia de la película, algunas de estas palabras se usaron durante algún tiempo entre los jóvenes de la época, aunque de forma muy limitada, y no terminaron de encajar en el lenguaje popular.
La banda comenzó a publicar discos con el principio del siglo XXI, en el año 2000.  Tuvieron dos intervenciones muy importantes en el mundo de las bandas sonoras de películas: una en el año 2006, escribiendo a medias con el compositor Mychael Danna la banda sonora original de la cinta Little Miss Sunshine; en 2009 sería el score de la película I Love You Phillip Morris

aunque en este caso no firmaba el grupo al completo sino tan sólo Nick Urata, voz, guitarra y trompeta de DeVotchKa en la foto anterior.
De esta banda vamos a recuperar dos álbumes: uno del año 2011 y otro del año 2018.



Este último, titulado This Night Falls Forever, es un trabajo maduro, bien hecho, con canciones apasionadas como la que traemos, Break Up Song.  El álbum aparecía después de siete años de silencio, cuando se pensó que DeVotchKa había desaparecido como grupo.  Sin embargo no fue así.



El trabajo anterior, 100 Lovers, fue el que marcó esa pausa que a tantos seguidores de la banda les resultó rara.  Estuvieron de gira, promocionando este álbum que tiene canciones como Contrabanda que, nada más comenzar, recuerda la música de Calexico.
Cerrar lo hacemos con el álbum de 2018, This Night Falls Forever, con una canción de perfil épico, Empty Vessels.
Así nos despedimos hasta la semana que viene.
Espero que te guste el programa.




miércoles, 17 de enero de 2024

Cíclope 3.0 - 16-01-24


 

Cíclope 3.0 del martes 16 de enero de 2024.  Hoy comenzamos leyendo una carta escrita por el grupo británico New Model Army en 1989.


No hace mucho empezábamos el programa con ellos, con la banda capitaneada por Justin Sullivan, voz y guitarra, el que está más cerca del objetivo de la cámara en la foto.


Hoy recuperamos un corte de su LP Thunder and Consolation, el cuarto álbum de su discografía, el que significó la consolidación del proyecto.  El título del disco, Trueno y Consuelo, lo tomaron del cuáquero británico del siglo XVII , Edward Burrough, cuyas obras completas, que fueron publicadas póstumamente en 1663, se titulaban The Memorable Works of a Son of Thunder and Consolation, Las obras memorables de un hijo del trueno y del consuelo.  El corte Green and Grey, Verde y Gris, hace alusión al paisaje de hierba y roca, valles de la Inglaterra ideal en la filosofía de NMA.  Hemos comenzado con el grupo porque nos vamos a quedar durante unos minutos con su sonido en vivo y en directo en una recreación de su música interpretada a medias entre la banda y una orquesta.




Sinfonia es, por el momento, lo último de New Model Army.  Veía la luz el 15 de septiembre del año pasado, 2023.  Es un disco doble que recoge la actuación completa que realizó el grupo en la sala Tempodrom de Berlín el 15 de julio de 2022 acompañado por la Sinfonia Leipzig.  El repertorio estuvo formado por canciones de los años 80, los comienzos del grupo, y sobre todo material perteneciente a grabaciones realizadas en pleno siglo XXI.


Los arreglos orquestales pertenecen a la violinista y compositora alemana     Shir-Ran Yinon, la orquesta estuvo dirigida por Cornelius During.  La Orquesta Sinfonia Leipzig, es una formación independiente de la ciudad alemana de nombre homónimo, Leipzig, fundada en 2019 sin patrocinio estatal ni municipal.  Esto quiere decir que los músicos pueden asumir la responsabilidad de diseñar los proyectos ellos mismos y se les otorgan libertades que les permiten hacer música como mejor les parezca.  El disco incluye un Blue-ray con el concierto al completo.



New Model Army con la Sinfonia Leipzig


Unir una orquesta sinfónica/filarmónica y un grupo de rock es algo que se ha hecho desde hace bastante tiempo.  En 1969, se publicaba el LP Concerto For Group And Orchestra, interpretado por la banda Deep Purple y The Royal Phiharmonic Orchestra.


La partitura, estructurada en tres movimientos, presentaba un handicap a la hora de escuchar la grabación: el segundo movimiento no entraba completo en la Cara A del vinilo por lo que había que dividirlo en dos partes.  Pero esa división no era natural, se cortaba porque no había espacio suficiente.  No se daba una transición de silencio y continuaba, sino que los faders bajaban y la Cara B se abría con la continuación del segundo movimiento.  La división quería maquillar la imposibilidad de que sonase seguido, porque en la era analógica no se podía hacer lo que en la digital, es decir, que todo fuese como tiene ir, seguido.  Un caso paralelo fue el de la canción American Pie de Don McLean en la versión Single.  El tema del LP duraba 8 minutos y 27 segundos y al prensarlo en formato Sencillo se dividía en dos partes: entre 4 minutos y 4 con 27 por cada cara.  Era espantoso escuchar la canción de esa forma.


Volviendo al Concierto para Grupo y Orquesta.  La obra la firmó el organista de Deep Purple, Jon Lord (1941-2012), el teclista que cofundó el proyecto, el músico cuyo órgano Hammond ayudó a asentar la base del sonido duro no sólo del grupo, sino de lo que sería posteriormente la etiqueta Heavy Metal en el Rock.  Pero Lord tenía unas ansias enciclopédicas por trenzar el academicismo musical con las formas libres del Rock y este Concierto para Grupo y Orquesta resultó un tanto tedioso.  Siguió en su empeño y después de este experimento ensayó otras ideas sinfónicas como Gemini Suite en 1971 o Windows en 1974.  Llegué a considerar la posibilidad de recuperar para el programa de hoy esta época en el Rock, escuchando algunos ejemplos de unión entre Rock y Orquesta empezando por Deep Purple y el LP de 1969, siguiendo con Procol Harum y su Concierto con la Orquesta Sinfonica de Edmonton y la Cámara de Cantores de 1972, pasando por Metallica y su concierto con la Orquesta Sinfónica de San Francisco.  Pero para poder apreciar bien los resultados habría que haber escuchado fragmentos amplios y de haberlo hecho así se nos abría pasado de tiempo el programa, habría que haber realizado más de un programa especial y puestos así se escapaba el auténtico sentido de la idea que no es otra cosa que escuchar música, composiciones de rock donde la utilización de la orquesta es  fundamental.  Despejado el horizonte el Cíclope captó la idea y en vez de buscar obras mastodónticas dignas de una tesis doctoral, se dedicó a buscar y encontrar detalles orquestados que hacen que una canción adquiera un perfil bastante atractivo.


R.E.M. habían publicado el álbum Out Of Time el 12 de marzo de 1991, un disco que contiene un puñado de buenas canciones, una de ellas, Losing My Religion, buenísima.


Cuando el público estaba comprando todavía el disco anterior, el 6 de octubre de 1992 veía la luz Automatic For The People, un disco con una colección de canciones que cuentan con orquestación.  Esas canciones suenan bien, incluso las hay que suenan muy bien como la que recupera el Cíclope para la ocasión que nos ocupa, una composición titulada Drive que maneja unos arreglos melancólicos de cuerda sencillamente geniales.  No hay orquesta como tal sino 6 violines, 2 violas y 2 violonchelos.


Y un dato importantísimo: quien realiza los arreglos de cuerda de este disco es el músico de la foto a la derecha que, por si no lo reconoces, es John Paul Jones, guitarra bajo de Led Zeppelin.



Más orquestas, ya sea acompañando o adquiriendo protagonismo en el perfil de una canción.


En 1976, Peter Gabriel, a la izquierda, abandonaba Genesis, la banda donde creció musicalmente.  Fue tras la gira internacional de promoción del álbum The Lamb Lies Down On Broadway a lo largo de 1976.  Antes de cerrar el año se hizo oficial que Gabriel se iba para continuar trabajando en solitario.



El 25 de febrero de 1977 aparecía el primer LP firmado con su nombre y apellido.  El bautizar con su nombre y apellido lo repitió hasta en cuatro ocasiones: Peter Gabriel sería el nombre de sus cuatro primeros álbumes en solitario.  Algunas veces se les citaba por los guarismos del 1 al 4, otras se completaban los datos incluyendo una somera descripción de las ilustraciones de las carpetas (el del coche, el de los arañazos, el de la cara chorreada, el del marciano).

En el primero, el del coche, Gabriel tuvo en cuenta el uso de una orquesta para radiografiar la intención de un tema como Down the Dolce Vita, que entra con una trompetería wagneriana tremenda.


Pero desde hace unos años, la orquesta se ha vuelto en la música de nuestro hombre un elemento básico, un elemento imprescindible como el agua o el aire que respira.  Como ya sabes el pasado 1 de diciembre de 2023 aparecía el nuevo trabajo que firma Gabriel tras 21 años sin publicar material nuevo.  Un álbum que tiene dos versiones o mezclas: Bright-Side Mix y Dark-Side Mix.  Hasta el momento hemos escuchado cortes del lado brillante (Bright-Side) incluido el que vamos a escuchar hoy, Love Can Heal.  En próximas citas repasaremos las mezclas pertenecientes al lado oscuro.


Hay composiciones que parecen estar escritas e interpretadas en estado de gracia.  Es el caso que ahora nos ocupa.  El músico de la foto a la derecha responde al nombre y apellido de Thomas Feiner.  Es de origen sueco, vive en Londres donde ha capitaneado una banda, Anywhen, con quien ha firmado álbumes como The Opiates en el año 2001.  En 2008 retomó ese trabajo para remodelarlo con el acompañamiento de la Orquesta Sinfónica de la Radio de Varsovia.  Dinah and the Beautiful Blue es esa composición en estado de gracia contenida en el álbum remodelado en 2008.  Tras su labor al frente de la banda Anywhen, Feiner ha seguido desliando la serpentina de su creatividad.  Cuando se escucha por primera vez el registro de su voz y su forma de cantar recuerdan y mucho a David Sylvian.  Y es que Feiner admira a Sylvian.  Lo conoce y a su hermano, Steve Jansen, también.  Y de esa amistad surge una colaboración porque Jansen, que nunca está quieto, formó hace unos años, un nuevo proyecto que ya ha sonado en alguna ocasión por aquí, en Cíclope 3.0.  Me estoy refiriendo al cuarteto Exit North.




Jansen, segundo por la izquierda, formaba Exit North sobre el año 2016.



En 2018 publicaban su primer larga duración y en 2020, el 25 de diciembre, editaban un sencillo con dos temas, ocupando la Cara A el titulado Let Their Hearts Desire.



Se toman con calma el grabar y publicar nuevo material.  Realizan actuaciones y continúan en la música ya sea colaborando o creando nuevas composiciones como las que aparecen en su larga duración Anyway, Still publicado el 14 de abril de 2023.  De este nos quedamos con el corte Your Story Mine.
Entramos en la recta final de esta edición de Cíclope 3.0 hoy con la búsqueda del denominador común de los arreglos orquestales en las diferentes canciones que hemos ido escuchando.  Cerramos el programa y lo hacemos desde el año 1984 con esta mujer



Ella es Susan Janet Ballion, suprema sacerdotisa del Rock Gótico.  Se la conoce por el nombre artístico de Siouxsie Sioux y es sobre todo reconocida por ser el alma, el motor de Siouxsie & The Banshees.  

Ella compuso una canción para ser interpretada al piano titulada Dazzle, la misma que se incluyó en el disco Hyaena de 1984, un larga duración que contó con la colaboración en la guitarra eléctrica y en los teclados de Robert Smith de The Cure.  En el LP intervienen parte de la Orquesta Sinfónica de Londres, en este caso una orquesta de 27 músicos llamada The Chandos Players que son los que hacen que el tema Dazzle suene con esa grandeza.  Aprovechando que suenan hoy al final del programa te anuncio ya que la discografía de Siouxsie & The Banshees ocupará uno de los dos Especiales Discografía de los primeros martes o últimos de cada mes aquí en Cíclope 3.0  Del otro Especial se encargará un músico que ha sido citado cuando sonaban Exit North: David Sylvian.  Hacía alusión a él por la admiración que le tiene Thomas Feiner.  En fin, que esas son las dos próximas propuestas para los martes primeros y últimos de cada mes.  Ya llegaremos a ellos y antes de lo que uno se puede esperar.  Como decía en un poema el gran Konstantínos Kaváfis: ...las doce de la noche, cómo pasan los días...las doce de la noche, cómo pasan los años...
Hasta aquí Cíclope 3.0  
Espero que te guste el programa.

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lunes, 15 de enero de 2024

Anna Banti

 


Anna Banti (1895-1985)

El camino, la forma en que uno se entera de la existencia de un libro es, son, muy variadas: alguien te comenta que tal libro merece la pena, lees una cita de la obra, otro escritor/a habla de tal título, se lee un comentario-crítica...  Cómo me enteré de la existencia de Anna Banti no lo recuerdo.  Sé que primero fue el nombre del libro: Artemisia.  Después el nombre de quien había escrito el libro.


Anna Banti, bautizada con el nombre y apellido de Lucia Lopresti, fue una escritora italiana.  Nació en Florencia el 27 de junio de 1895 y falleció en Ronchi di Massa el 2 de septiembre de 1985.  Su producción recoge ensayos de crítica de arte, obras de ficción,  traducciones.  Al principio, cuando comienzan a dibujarse los trazos que marcarán el discurso literario de sus ideas, los recuerdos florecen como puntos de partida para adquirir un vuelo en el que las líneas van a estar escritas con una prosa certera, firme.  Se va soltando y no sólo la memoria de las emociones contribuye a su universo interior.  En 1924 se casa con el crítico literario Roberto Longhi, profesor suyo en el liceo, hombre de profunda cultura tanto literaria como artística.  Juntos lograron colaborar en el nacimiento de la revista Paragone, en la que ella tuvo la dirección de la sección literaria contribuyendo además con artículos de perfil histórico y literarios.  Fue un periodo fecundo, en el que su prosa se hace más elaborada y refinada sacando a la luz, con historias complejas de trasfondo principalmente psicológico, la condición de las mujeres en la sociedad de su tiempo, analizando la convergencia de puntos de vista de diversos personajes femeninos descritos con gran agudeza en sus momentos de crisis moral y existencial.  Este será el centro de su actividad literaria: la figura de la mujer en lucha con los prejuicios del tiempo y de la época que le toca vivir.  En cualquier bucle del Tiempo, los hombres recuerdan eventos y momentos de sus vidas pasadas pero las mujeres no tienen ese privilegio.  Falta la memoria del pasado femenino.  Las mujeres mueren y nadie se acuerda de ellas.

En los años de la década de los 60 Banti amplía el contenido de su producción con un realismo  que le da un toque de madurez a su estilo.  Se distancia progresivamente de un feminismo violento y reivindicativo y llega a la conclusión de que sólo a través de la colaboración entre los dos sexos será posible llegar a un cambio real en la sociedad.

En la década de los 70, la obra de Anna Banti se revisita y adquiere una actualidad que, en realidad, nunca había perdido.  La figura de la mujer en el Arte en disciplinas como la pintura resalta un hecho que a simple vista parece innegable: ¿Por qué no hay más mujeres pintoras?  El debate, en realidad, está mal planteado y la pregunta correcta debe ser: Las mujeres que fueron pintoras, si existieron, ¿por qué no se conocen?  Personalmente quitaría el condicional si existieron, pero para ser lo más fiel posible al planteamiento, lo dejo estar tal cual.  Banti, para quien el Arte y, especialmente, la Pintura fue un campo en el que trabajar la memoria para deshacer el olvido, desarrolló y redescubrió figuras femeninas de interés como fue el caso de la pintora italiana Artemisia Lomi Gentileschi, nacida en Roma en 1593 y fallecida en Nápoles hacia 1656.  Fue hija del pintor Orazio Gentileschi, compañero de Caravaggio.  Sin lugar a dudas, Artemisia Gentileschi, cuyas principales figuras retratadas fueron mujeres (Judit decapitando a Holofernes, Susana y los viejos, Betsabé, Lucrecia, Cleopatra, María Magdalena) se convirtió en la piedra de toque de la arquitectura del no olvido que Banti desarrollaba: sus primeros pasos literarios se surtían de recuerdos y ahora, años después, la memoria volvía a ser parte del motor de la creatividad.  La memoria revitalizada, revisitada.  No sabía la autora hasta qué punto iba a tener que rememorar, revisitar los recuerdos.  La biografía de la pintora la tituló como Artemisia.  En 1944 estaba terminado el manuscrito.  En 1944 la aviación nazi bombardeó Florencia.  La casa donde vivía Banti se convirtió en escombros y el manuscrito original de Artemisia desapareció.  En 1947, tras conseguir reescribir la biografía desaparecida, se publicaba Artemisia.  Banti tuvo que reescribirla.  ¿Era tal cual la había pensado?, ¿había cambiado el texto?  Claro que sí.  La vida había seguido.  El Mundo ya no era el mismo, habían sucedido acontecimientos lo suficientemente importantes como para que un alma como la de la escritora se hubiese mantenido al margen de todos y de todo.  La biografía que escribe Banti de la pintora Gentileschi no es una biografía al uso, narrando la sucesión cronológica de acontecimientos, de hechos.  No sigue un patrón metonímico del día tras día.  Banti utiliza una técnica narrativa que, los críticos y analistas más expertos, han dado en llamar narrativa concéntrica: hay un diálogo entre dos voces, una dentro de la otra, las mismas que hablan desde el tiempo de cada una, Anna desde el hoy, Artemisia desde el ayer.  La escritora se vuelve una amiga imaginaria de la pintora pero no interfiere en su devenir, sencillamente señala, resalta, recuerda.  Escucha a la pintora y observa en la dirección en que la otra mira.  Se ciñe a lo que la pintora cuenta de sí misma: fue una niña que pierde a su madre y queda al único cuidado de su padre, que será su gran maestro y un padre ausente, en cuyo estudio conocerá al también pintor Agostino Tassi, que se convertirá en su profesor y su violador.  Entonces el padre urdirá un matrimonio con Antonio Stiattesi, con el único objetivo de librarse y librarla del estigma social de la violación.  Stiattesi también la abandonará.  El arte de la pintura se convertirá en Artemisia Gentileschi en venganza no cruenta, en lucha continua: se levanta, cae, vuelve a levantarse, vuelta a caer...contra todo pronóstico positivo por conseguir su meta logra, al final, lo que se había propuesto: ser una gran pintora.  Anna Banti escribe esta biografía con un arte narrativo extraordinariamente intenso.  Domina los abanicos de las descripciones: el color, el olor, el sabor, el sonido, el tacto...  La luz, por dónde entra en la habitación.  Busca las que tengan una mejor orientación para encontrar las ventanas que mejor dejen pasar la luz de la mañana, o de la tarde.  Y se enreda con las dudas que le transmite a su amiga Artemisia sobre las aseveraciones que recuerda haber dejado por escrito en aquel texto que destruyó una bomba de la guerra y que, ahora, no consigue rememorar al completo.  Y va levantando la forma de una historia que no es sino la vocación artística de una mujer en lucha con los prejuicios de su tiempo, del tiempo de la pintora y del tiempo de su biógrafa, porque común a los dos es el pensamiento masculino: parece mentira que sea una mujer quien ha pintado estos cuadros.

Una de sus pinturas, Judith y su sirvienta, de 1625, ilustra la edición de Artemisia de Anna Banti publicada por la editorial Periférica en el mes de junio del año 2020 con traducción de Carmen Romero.




Esta es la última edición conocida traducida al español.  Antes, en 1992, se había publicado en Versal; el mismo año en Cátedra y en 2008 en Alfabia.  En los tres casos la traducción fue la de Carmen Romero.  Desgraciadamente la obra de Anna Banti está muy poco traducida en nuestro país.  Existen esta Artemisia de 1947 y Las moscas de oro de 1962, publicada en 1966 por la editorial Delos-Aymá con traducción de Juan Bautista Cuyás Boira.  Por supuesto que Las moscas de oro está descatalogada, dada la fecha de edición.  Pero desgraciadamente Artemisia también está fuera de catálogo aunque, ni en un caso ni en otro, está todo perdido porque se encuentran fácilmente en el mercado de segunda mano, a buen precio y en muy buen estado de conservación.



miércoles, 10 de enero de 2024

Cíclope 3.0 - 09-01-24 - Especial Joni Mitchell # 9



Joni Mitchell

Primer martes de enero después de la festividad de los Reyes Magos y primer Cíclope 3.0 del año 2024, con la esperanza de que el año traiga Salud y Libertad.

Entramos en la novena entrega del Especial Joni Mitchell con dos álbumes, como viene siendo habitual en las ediciones dedicadas a esta extraordinaria compositora, cantante, escritora y pintora, disciplina que hoy va a tener un protagonismo especial en el primero de los dos discos que vamos a escuchar, el trabajo de 1994 titulado Turbulent Indigo con una carpeta cuya ilustración es bastante elocuente




La referencia que muestra la ilustración de la carpeta del disco no puede ser más clara: Vincent van Gogh.  El álbum se inspira en él, la canción que le da título al trabajo, Turbulent Indigo, describe la confusión mental que enfrentó el pintor en el proceso creativo, algo de lo que ella se hace eco.  El punto de fuga desde el que se origina la idea del grupo de canciones que forman el trabajo es la incapacidad de la gente para comprender a los artistas.  La temática de los textos vuelve a incidir en el descontento político y social que había explorado previamente en sus dos trabajos anteriores: referencias a una serie de cuestiones de actualidad de finales del siglo XX, como la violencia, el SIDA, el calentamiento global, el agujero en la capa de ozono y el consumismo.  Son 6 cortes de este álbum los que escoge el Cíclope para tener una visión amplia de lo que es un disco donde Mitchell recupera la guitarra acústica como instrumento de base, como patrón para levantar una pared de sonido que se complementa con el saxo de un amigo, un colaborador habitual de sus trabajos, Wayne Shorter, que ensambla a la perfección su instrumento con las armonías acústicas proporcionando un telón de fondo dramático para las audaces imágenes líricas de nuestra protagonista.

El año 1994 es una fecha importante en el diario emocional de Mitchell porque son los días en los que se acaba una relación sentimental de 12 años con su pareja, Larry Klein.  Se unieron en 1982 y desde entonces Klein estuvo colaborando estrechamente: componiendo a medias con ella en ocasiones, tocando la guitarra bajo, realizando arreglos.  Pero de todas formas continuaron trabajando y en este Turbulent Indigo él vuelve a intervenir con el bajo.  Otros colaboradores de renombre volvían a estar en la lista de créditos, uno de ellos, el batería Jim Keltner, aparece por primera vez.


James Lee Keltner, conocido como Jim Keltner, es un batería de sesión oriundo de Tulsa, Oklahoma.  En la década de los años 70 raro era el disco en el que no estuviera presente en los créditos.  Es un hombre ya veterano (nació en 1942), sigue activo sobre todo como profesor, enseñando la técnica de la batería.

Entre este disco de 1994, Turbulent Indigo, y el siguiente, Taming the Tiger, de 1998, hay un dato común a ambos trabajos: una pronunciada intimidad en Mitchell.  No es que vuelva a formas de música Folk de sus comienzos, a pesar de la utilización de la guitarra acústica en el álbum de 1994, son las maneras que tiene de aislar la ejecución de las canciones.  Me explicoteo un poco: hay canciones resueltas entre ella y otro músico y, en el disco de 1998, canciones hechas (interpretadas en los instrumentos y en la voz) por ella sola.  A eso me refiero cuando digo que aisla la intimidad de esas composiciones.  Uno de los cortes que entresacamos de Turbulent Indigo es The Magdalene Laundries, un tema compuesto en letra y música por Mitchell, cantado e interpretado en los teclados y en la guitarra por ella con la compañía de la guitarra bajo de Larry Klein.  Nadie ni nada más.  The Magdalene Laundries hace alusión al Asilo de las Magdalenas, Magdalene Asylum.  Es como se conocía a una serie de instituciones también denominadas Asilo Para Mujeres Caídas, la mayoría de ellas dirigidas por la Iglesia católica en Irlanda bajo la custodia de las Hermanas de la Misericordia.  En la mayoría de los asilos las internas tenían que hacer duros trabajos físicos, especialmente en lavanderías.  En Irlanda la mayoría de esos asilos fueron conocidos también como las Lavanderías de las Magdalenas (Magdalene Laundries).  Se estima que unas 30.000 mujeres fueron internadas en dichos lugares durante los 150 años de historia de dichas instituciones, por lo general en contra de su voluntad.



Una de las Lavanderías de las Magdalenas en Dublín

El último asilo de las Magdalenas cerró sus puertas definitivamente el 25 de septiembre de 1996 en Irlanda.

La producción del álbum corrió a cargo de Larry Klein y Joni Mitchell.

Un ánimo cercano, semejante al que se desarrolla en Turbulent Indigo se extiende en el álbum siguiente fechado en 1998 y titulado Taming the Tiger.



  


Una vez más la pintura de Mitchell sirve para ilustrar la carpeta del disco.  Una colección de canciones con la colaboración de músicos que son habituales en los créditos de sus trabajos: una vez más el saxo de Wayne Shorter, la guitarra bajo de Larry Klein...  Composiciones interpretadas por ella en solitario, tocando todos los instrumentos.



O a medias con otro músico, como es el caso del trompetista y compositor Mark Isham, en la foto.




El álbum combina los estilos de jazz de gran parte de su trabajo con un sonido texturizado y ambiental, deudor de su uso del sistema de guitarra virtual Roland VG-8, un instrumento que le permitió a Mitchell cambiar entre diferentes afinaciones alternativas con solo presionar un botón en lugar de tener que volver a afinar la guitarra entre canción y canción, algo tan pesado y frustrante que se convirtió en el factor principal para abandonar las giras después de 1983.  Cosa que, como es sabido, no se llevó a cabo, y nuestra protagonista continuó actuando en vivo.  Pero, en definitiva, volviendo a ese elemento instrumental, el sistema de guitarra virtual Roland VG-8 ayudó a crear un sonido ambiental más atmosférico que prevalece en todo el álbum.  De este álbum que se acerca al final del siglo XX escuchamos 6 cortes que sirven para cerrar esta edición de Cíclope 3.0 dedicado al Especial Joni Mitchell Número 9.


Espero que te guste el programa.


Enlace:

https://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-09-01-24