miércoles, 5 de diciembre de 2018

Cíclope 3.0 - 04-12-18 - Especial Tom Verlaine # 4




Tom Verlaine


Cíclope 3.0 del martes 4 de diciembre de 2018.  Especial Tom Verlaine Número 4 y final.
Han sido cuatro meses desgranando la discografia de Tom Verlaine y, por supuesto, Television.  Desde el pasado mes de septiembre ha sido un placer preparar la selección de canciones que conformarían cada espacio.  Hoy llegamos al último y comenzamos con un tema que no entró en el programa de noviembre por cuestión de tiempo, una de las canciones incluidas en el álbum The Wonder de 1990 y que lleva por título 5 hours from Calais.
De 1990 saltamos hacia atrás, hasta 1982, cuando aparece un doble álbum titulado The Blow-Up, del que no escuchamos ningún corte pero que es digno de mención por ser parte de la discografia de Television/Tom Verlaine.




Los álbumes que recogen actuaciones en vivo, a veces, resultan redundantes, casi indulgentes, pero en el caso de Television, el álbum doble The Blow-Up, está muy cerca de ser un documento esencial, simplemente porque los álbumes de estudio de la banda no siempre capturaron la crudeza y la espontaneidad que alimentó las improvisaciones en escena, en directo, en vivo.  Ambas cualidades, lo espontáneo y lo primitivo, están presentes en éste disco y en abundancia.  Es verdad que la calidad del sonido no es exactamente muy buena porque muchas veces se tiene la sensación de estar escuchando un bootleg, pero las diferentes actuaciones, grabadas en 1978 en lo que resultó ser la gira final de la banda, son emotivas e impresionantes.  Aparecen seis canciones de Marquee Moon y dos de Adventure, además de versiones de Satisfaction, de The Rolling Stones; Knockin 'on Heaven's Door de Bob Dylan y Fire Engine de The 13th Floor Elevators, rebautizada aquí como The Blow-Up, la canción que le da título al álbum.  Por el Tiempo, cuya influencia inexorable nos hace seleccionar el material que programamos, hemos preferido centrarnos más en otros trabajos, en concreto de Television, y más en concreto aún, el disco que graban en 1992, álbum de reencuentro, reunión inesperada para sus seguidores de la formación original de la banda en un trabajo de título muy sencillo: Television.




Después del gran éxito del álbum Nevermind de Nirvana en 1991, pareció (al menos por un tiempo) que muchos de los afluentes del movimiento punk estadounidense finalmente podrían tener la oportunidad de abrirse camino a un público más amplio, y un número de bandas seminales de los días del Punk y la New Wave hicieron discos de reunión, imaginando que podrían tener una mejor oportunidad de hacerse oír que en la década de los años 70 u 80.  Television fue un ejemplo de banda cuya influencia y reputación superaron con creces su impacto comercial, por lo que no sorprende que el grupo decidiera reunirse en 1992 y ver si la audiencia masiva finalmente podría estar preparada para escucharlos.  Sin embargo, el intrincado ataque de guitarras y las melodías elípticas que facturaban la banda habrían sido difíciles de vender en circunstancias ideales.  No ayudó mucho el hecho de que el disco tuviera el nombre del grupo, un recurso habitual en grupos o solistas que lanzan un primer trabajo.  Para un público nuevo eso resultaba un tanto chocante, aunque lo más peliagudo es que el disco sonara aún menos accesible que su obra maestra, Marquee Moon.  
Con sus melodías esqueléticas, arreglos drásticamente dinámicos y letras crípticas, el disco Television de 1992, suena como uno de los trabajos en solitario posteriores a 1982 de Tom Verlaine .  Hay una diferencia fundamental con respecto a sus álbumes en solitario y es que en éste caso, Verlaine no está sólo con su guitarra, tiene a otro guitarrista al que parece unirle una especie de telepatía comunicativa sin palabras, se entienden perfectamente.  Ese otro guitarra, cómo no, es Richard Lloyd, la otra guitarra eléctrica del grupo.
La sección rítmica está cubierta por Fred Smith en la guitarra bajo y Billy Ficca en la batería, manteniendo ambos una fuerza discreta pero imprescindible para que el resultado sea el disco más fuerte que ha hecho Verlaine desde 1981, cuando grabó Dreamtime, su segundo álbum en solitario.
Cualquiera que quiera saber por qué Television fue una de las bandas más importantes de su tiempo necesita comenzar escuchando Marquee Moon, pero si quiere una prueba más de que Verlaine y Lloyd realmente sacan lo mejor de sus guitarras cuando tocan juntos, este álbum sin duda le dará la clave.  El disco es buenísimo.  Tras ésta reunión después de tanto tiempo, Television continúa esporádicamente apareciendo en vivo: ese mismo año de la edición del disco Television, conciertos de promoción participando en el Festival de Glastonbury en Inglaterra y en Roksilde, en Dinamarca.  El grupo volvió a la sombra en 1993 y Richard Lloyd ya no estará en las actuaciones en vivo que se sucederían después de esas fechas.  Tom Verlaine continúa con sus proyectos en solitario y ese mismo año de 1992 aparece Warm and Cool, una colección de piezas instrumentales interpretadas con la guitarra eléctrica, de ambiente discreto y, valga la redundancia, ambiental, pero con un Verlaine que dista mucho de sus trabajos anteriores.




En 1996 aparecería un doble álbum de Tom Verlaine, un recopilatorio de temas en solitario y de canciones con Television con el título The Miller's Tale - A Tom Verlaine Anthology.  El disco recoge actuaciones grabadas en directo en Londres en los años 1982 y 1986.  Incluye alguna que otra rareza y una versión del tema Always del segundo trabajo de Verlaine en solitario, Dreamtime, que pasa de los 3 minutos 58 segundos del original grabado en estudio a una apasionada versión de 9 minutos y 22 segundos.


  

Mientras tanto, Verlaine colabora con fotógrafos ambientando con música diferentes exposiciones y montajes de videos, recupera la relación profesional con Patti Smith y continúa con las actuaciones en vivo, de vez en cuando, con Television.  En el año 2001, participan en el Festival All Tomorrow's Parties en East Sussex, Inglaterra.  En principio iba a ser la única actuación que iban a realizar, pero amplian fechas en la agenda, tocan en diferentes ciudades y se alargan hasta el Noise Pop Festival en Chicago.
Entrado ya el siglo XXI, en 2003, se reeditan los dos discos de Television: Marquee Moon y Adventure.  Ven la luz dos álbumes en vivo de la banda, Live at the Academy, originalmente un bootleg (disco pirata con sonido regular tirando a malo) y Live at the Waldorf, el que fue el concierto de despedida de la banda, con comentarios incluidos del locutor de radio que retransmitió el concierto en directo a través de una emisora local de la ciudad de San Francisco.
La última vez que Verlaine entró en un estudio de grabación para lanzar un disco nuevo fue en 1992.  Catorce años más tarde, 2006, se editan dos trabajos con material nuevo: Around, que, una vez más como en aquel Warm and Cool, trata de una colección de instrumentales nocturnos que generalmente tratan más sobre conjurar un estado de ánimo o sentimiento que contar una historia sin palabras.  Las canciones se dividen en tres grupos básicos: melodías donde la sección rítmica encuentra un ritmo agradable para que Verlaine toque, piezas solistas donde Verlaine juega con el enfoque de un músico clásico hindú y piezas que simplemente serpentean, como una idea en busca de una canción.  El problema es que estos tres tipos diferentes de piezas no necesariamente se juntan bien, por lo que escucharlas seguidas es algo un tanto inconexo.  Ese cambio de humor drástico entre los diferentes cortes puede desorientar al oyente.  Como estamos en la época digital, al manejar un CD se pueden ordenar las canciones por estilos y así darle una coherencia a la escucha.  Claro está que para hacer esto hay que plantearse una primera audición provista de papel y bolígrafo para apuntar los bloques por estilo.



Around
 - 2006
  
Como hemos dicho, en 2006 aparecen dos discos, uno el arriba citado, el otro, Songs and other Things.  Este es un disco con un montón de canciones sólidas y probablemente el conjunto más variado de su carrera desde Flash Light.  Y han transcurrido casi 20 años: Flash Light de 1987 y éste nuevo trabajo de 2006.  Es un disco típico del mejor Verlaine: de nuevo utiliza la voz para contar sus historias de emociones y sentimientos crípticos, de nuevo un disco cargado de sonidos de guitarra.  Un excelente regreso que reconforta a sus seguidores.



Songs and other Things
 - 2006

En el año 2007 Television volvieron a reunirse para actuar en el que iba a ser, en principio, el último y definitivo concierto en vivo que ofreciera la banda.  Fue en Nueva York, en el Central Park de Manhattan.  Estuvieron todos excepto Richard Lloyd, hospitalizado por una neumonía.  Le sustituiría en la guitarra Jimmy Ripp, que ya había tocado con Verlaine en 1982 en el álbum Words from the Front.



Jimmy Ripp

Ripp pasaría a formar parte de Television en lo que a actuaciones en vivo se refiere.  Lloyd siguió su carrera en solitario, acompañado por uno de sus antiguos compañeros, el batería Billy Ficca y el guitarra bajo Keith Harshtel con el nombre Richard Lloyd and the SufiMonkey Trio.



Television
 en el siglo XXI, sin Richard Lloyd



Television
 en 2014 en el Festival Primavera Sound (Jimmy Ripp primero por la derecha)


El punto y final en esta cuarta entrega del Especial Tom Verlaine lo pone la banda Television.  Recuperamos un fragmento de la actuación en la sala Old Waldorf de San Francisco, el concierto retransmitido por una emisora local, con comentarios incluidos del locutor que retransmitió el evento.  De aquella actuación nos quedamos con la versión que hicieron del tema original de The Rolling Stones (I Can't Get No) Satisfaction.



Hasta aquí Especial Tom Verlaine en Cíclope 3.0, en la sintonia de Radio Tomares.  Ha sido un placer escuchar con atención la discografía de un músico de la talla de Tom Verlaine, en solitario o con Television, y realizar la selección que han ido conformando cada uno de los espacios.  Espero que hayas disfrutado con su obra.

Espero que te guste el programa.  Aquí el enlace para escucharlo y/o descargarlo:

http://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-04-12-18












jueves, 29 de noviembre de 2018

Cíclope 3.0 - 27-11-18





Tambor Hang

Cíclope 3.0 del martes 27 de noviembre de 2018.  En el programa de hoy el tambor metálico conocido con el nombre de hang va a ser el denominador común en la mayoría de composiciones que ilustran la música de ésta edición.
Comenzamos con un grupo que sonó no hace mucho por aquí, Portico Quartet, banda británica que mezclan con sabiduría e ingenio raíces étnicas y música de jazz.  Nick Mulvey, percusionista del cuarteto, es especialista en el manejo de éste curioso instrumento que tiene un perfil parecido a una tortuga o a un platillo volante.  Recuperamos el sonido de Portico Quartet a través de su primer disco, un álbum aparecido en el año 2006, autogestionado, y que en algunas bases de datos de música aparece con el título de Untitled y en otras como Gypsy Music.  Se nombre como se nombre, el disco incluía, entre otros temas, éste que nos trae el Cíclope y que se titula Gaia.



Portico Quartet



Portada del disco Gypsy Music


Nick Mulvey
 utilizando mazas para hacer sonar sus tres tambores Hang.  Pueden usarse también las manos solamente.

















Para que el tambor de metal hang suene, así como otros instrumentos de percusión, el Cíclope busca a un especialista en la materia: David Kuckhermann.


                             
                             David Kuckhermann

Kuckhermann es un percusionista alemán.  Su estudio de trabajo parece un museo de instrumentos de percusión exóticos, algo parecido a la casa que posee su amigo Brendan Perry de Dead Can Dance.  Perry vive en lo que fue una iglesia gótica abandonada y allí imparte talleres de creación con instrumentos de percusión, a cuál más curioso.  David Kuckhermann ha participado en Festivales de música interpretada con el ínclito tambor Hang, además de manejar el Steeldrum, instrumento de percusión melódica de acero originario de Trinidad y Tobago, creación inspirada en la costumbre de los jóvenes de la isla de tocar ritmos con latas o bidones en las calles.



Steeldrum


Kuckhermann toca también el Gatham, instrumento de percusión de cerámica de la India.



Gatham.  Si lo vemos sólo como el objeto de la derecha podemos pensar que se trata de una minitinaja.  En realidad es un instrumento de música que se toca con las manos.

Con la ficha profesional de Kuckhermann presentada, vámonos con su música.  The Path of the Metal Turtle es un álbum que firmó en el año 2012 y del que el Cíclope extrae una muestra.




Como se ha indicado líneas más arriba, es amigo y colega de profesión de Brendan Perry y obviamente también de Lisa Gerrard.  Ella está como pez en el agua trabajando con el percusionista alemán y fruto de esa buena relación es un disco firmado a medias aparecido hace unos meses y titulado Hiraeth.




Hiraeth es una palabra que viene de Gales y aunque no tiene una traducción literal al español, lo podemos identificar con un sentimiento de añoranza concreta por un tiempo y un espacio que ya no existen.  Apego, nostalgia, añoranza...algo así.  Un campo de emociones donde la voz, las modulaciones de Lisa Gerrard encuentran un terreno fértil.



Lisa
y David


Siguiendo las líneas sonoras de los instrumentos exóticos de percusión nos quedamos con un músico al que le son muy queridas esas sonoridades: Peter Murphy.



Peter Murphy

Teatrero, un poco camaleónico como su admirado David Bowie que suena como un eco en la modulación de su voz, Murphy, vocalista de Bauhaus, tiene una interesante discografia en solitario.  En 1988 editaba Love Hysteria, con temas en los que utilizaba instrumentos de percusión de la gama que hemos estado comentando.  Una muestra, la canción All Night Long.
Por cierto, con su adorado Bowie compartió pantalla en aquella película de vampiros del año 1983 titulada El Ansia, del director Tony Scott.  Los papeles se lo repartían Susan Sarandon, Catherine Deneuve y David Bowie, entre otros.  Al comienzo de la cinta, Deneuve y Bowie están en una discoteca buscando víctimas propiciatorias.  En el escenario de la discoteca hay un grupo tocando: son Bauhaus interpretando Bela Lugosi is Dead, con Murphy en la parte vocal, como no podía ser menos.



Bauhaus
 (Peter Murphy segundo por la izquierda)


















Murphy
 en una instantánea más cercana en el Tiempo



















Hasta aquí temas musicales con instrumentos de percusión no habituales.  Con Peter Murphy nos pasamos al mundo del Cine precisamente con una canción muy hermosa incluida en su álbum de 1990 titulado Deep, un tema dedicado a la divina Marlene Dietrich: Marlene Dietrich's Favorite Poem.



Marlene Dietrich

El Cíclope se pone a enredar ahora en Bandas Sonoras Originales de películas, ya que hemos hecho mención al Cine.  En la última edición del Festival de Cine de Sitges, la película Mandy, dirigida por Panos Cosmatos e interpretada por Nicolas Cage, se llevó el Premio al Mejor Director.  No he visto la película pero cuando supe que la banda sonora la había compuesto Jóhann Jóhannsson la busqué.  La Banda Sonora, quiero decir.  Es una de las partituras que dejó escritas antes de fallecer.  La proyección de la cinta, el estreno, ha sido posterior a la muerte de Johannsson que demuestra, una vez más, que no fabricaba scores para el Cine como si tuviera una plantilla, un esquema de trabajo.  Al tratarse de un film de terror, el compositor acondicionaba la música a las imágenes de la cinta.  Extraemos un par de fragmentos de dicha Banda Sonora.



























Jóhann Jóhannsson
 ante su PC




















Otra banda sonora es la de la película The Hate U Give, de éste año 2018, un drama que recoge problemas racistas entre otros temas, dirigido por George Tillman Jr. que, al igual que la película anterior, no he visto.  Creo que cuando leas estas líneas a lo mejor la han estrenado ya, estaba previsto para finales del mes de noviembre.  Me llamó la atención el músico encargado de la composición de la música original para la cinta: Dustin O'Halloran. 



Dustin O'Halloran

O'Halloran es un nombre que ha sonado en varias ocasiones en Cíclope 3.0 por formar parte de diferentes proyectos bastante interesantes.  Se dio a conocer con la banda Dévics; después formó dúo con Adam Wiltzie bajo el nombre artístico A Winged Victory for the Sullen.  En solitario tiene una serie de discos que van desde el academicismo, con obras para piano, a desarrollos de paisajes interiores y atmósferas ambientales basadas en la música electrónica.  No es la primera vez que compone Scores para el Cine, junto a Wiltzie es responsable de la banda sonora de la cinta francesa Iris, del año 2016, dirigida por Jalil Lispert.  En el caso que nos ocupa ahora, el score del film The Hate U Give, O'Halloran vuelve a trabajar sobre estructuras creadas con samplers de cuerdas para construir una interesante y sugestiva música.



Para cerrar el programa de hoy nos quedamos con la banda original de Los Ángeles, Dévics, donde estuvo Dustin O'Halloran en la guitarra, piano y parte vocal, compartiendo ésta última actividad con la cantante Sara Lov.



Lov
 y O'Halloran


Espero que te guste el programa.  Aquí el enlace que te lleva a descargarlo o escucharlo.  Como siempre, en Radio Tomares.

http://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-27-11-18







miércoles, 28 de noviembre de 2018

Norman Davies




Este es un libro...raro, si se me permite la expresión.  Habitualmente las obras sobre Historia suelen tratar un fragmento concreto de la Vida, capítulo o capitulos referidos a un país, un Estado, unas circunstancias concretas.  Se tratan de obras especializadas, más o menos eruditas, más o menos exhaustivas sobre la materia que tratan y esto es algo que viene marcado por el Síndrome de los Tiempos: la especialización.  Éste ensayo que hoy traemos al blog, es una forma de entender la Historia desde un punto de vista diferente.



Norman Davies


Norman Davies es un historiador inglés, nacido en Bolton, Lancashire, en 1939, minucioso con todo lo que está referido al viejo continente: Europa.  Profesor, conferenciante, ensayista, posee probablemente el estudio más ambicioso que existe sobre Polonia, siendo éste punto del mapa internacional uno de los aspectos que más ha investigado y cuya praxis la proyecta en esas conferencias que le han llevado a escenarios internacionales y a dar unas clases tan variadas como provechosas.  En la Introducción a su ensayo Reinos perdidos, Davies asegura que
Los historiadores y sus editores dedican un tiempo y unas energias excesivas a repetir la historia de todo lo que les parece poderoso, importante e impresionante.  Inundan las librerías y las mentes de sus lectores con relatos acerca de grandes potencias, grandes hazañas, grandes hombres y mujeres, victorias, héroes y guerras y de los grandes males que hemos afrontado.Los historiadores se suelen centrar en el pasado de países que todavía existen, escribiendo centenares y miles de libros sobre la historia británica, la historia francesa, la historia alemana, la historia rusa, la historia norteamericana, la historia china, la historia india, la historia brasileña o lo que sea.  Tanto si es de modo consciente como si no, están buscando las raíces del presente, con lo que se exponen al riesgo de hacer una lectura inversa de la historia.  Tan pronto como emergen grandes potencias, ya los Estados Unidos en el siglo XX, ya la China en el XXI, crece la demanda de historia norteamericana o historia china, y suena una voz de alarma diciendo que los países que hoy son importantes son también aquellos cuyo pasado más atención merece, que puede ignorarse sin problemas un espectro más extenso de conocimiento histórico.  En esta jungla de información sobre el pasado, las grandes bestias siempre salen vencedoras.  Los países más pequeños o débiles lo tienen difícil para hacerse oír y los reinos muertos casi no tienen ningún defensor.
Continúa afirmando:
Nuestros mapas mentales están por ello inevitablemente deformados.  Nuestros cerebros sólo pueden trazar una imagen a partir de los datos que circulan en un momento dado, y son las potencias de hoy, las modas prevalecientes y el saber aceptado lo que crea los datos disponibles.  Si seguimos obviando otros dominios del pasado, reforzaremos los espacios en blanco de nuestras mentes y amontonaremos más y más conocimientos en aquellos compartimentos de los que ya somos conscientes.  El conocimiento parcial se hace aún más parcial y la ignorancia se perpetúa a sí misma.
Y conectando con la idea de la especialización con la que comenzamos ésta reseña, dice Davies:
El asunto no mejora con la tendencia hacia la ultraespecialización entre profesionales.  El tsunami de información en el mundo actual, dominado por internet, es sobrecogedor; el número de periódicos que leer y de nuevas fuentes que consultar se multiplica geométricamente y muchos historiadores jóvenes se sienten obligados a restringir sus esfuerzos a brevísimos periodos de tiempo y diminutas parcelas de territorio.  Se ven llevados a discutir su trabajo en una jerga arcana, académica, dirigida a las camarillas cada vez más reducidas de colegas con ideas afines, y por todas partes resuena un grito defensivo: Éste no es mi periodo.  En consecuencia, dado que el debate académico progresa mediante recién llegados que desafían los métodos y conclusiones de sus predecesores, están aumentando rápidamente las dificultades a las que los historiadores de todas las épocas han tenido que enfrentarse para fugarse hacia territorios inexplorados o para intentar esbozar panoramas globales y de grandes dimensiones.
El título de la obra, Reinos desaparecidos, es una expresión que se puede asemejar a Mundos perdidos.  Centrándose en el Viejo Continente, Davies le sigue el rastro a los reinos que dominaron Europa en alguna ocasión y después han desaparecido, incorporándose a uno u otro país.  Es una colección, limitada reconoce el autor, de ejemplos que se aplican sobre el mapa europeo: reinos como el de Tolosa en la Europa occidental, Lituania, Galitzia, Prusia, Tsernagora, Aragón, Borgoña...
Reinos desaparecidos: La historia olvidada de Europa se editó en nuestro país en el año 2013 en Galaxia Gutenberg, traducido por Joan Fontcuberta y Joan Ferrarons.  Casi 1000 páginas que se van diversificando a medida que se van leyendo, sin producir en ningún momento emoción de pesadez, de morosidad, de fechas y nombres y horas.  Es todo lo contrario.  Además la edición está enriquecida con mapas, grabados, reproducciones de pinturas.  Es una buena elección como regalo, sobre todo por las fechas que se avecinan.  Un regalo no es sólo algo que se le entrega a alguien, puede ser un regalo que se haga uno a sí mismo.  O una a sí misma.







jueves, 22 de noviembre de 2018

Cíclope 3.0 - 20-11-18






Cíclope 3.0 del martes 20 de noviembre, como es lógico, en la sintonía de Radio Tomares.  Comenzamos con el Sol como denominador común en unas cuantas canciones que hablan del astro rey, como por ejemplo Autopista hacia el Sol de Julian Cope.



Julian Cope


El hombre de las mil caras, de los mil disfraces, el que salió de su ciudad natal, Deri, en Gales, para trasladarse a Liverpool y ponerse al frente del grupo The Teardrop Explodes, es músico, escritor, anticuario, musicólogo y poeta.
Como músico lleva una obra comenzada en 1984 tras la disolución de Las Lágrimas Explotadas, con álbumes verdaderamente brillantes.  Como musicólogo ha escrito dos antologías muy interesantes: una, dedicada a la Historia del Rock Alemán desde 1968, titulada Krautrocksampler, aparecida en 1995; la segunda, Japrocksampler, es la Historia del Rock en Japón.




































Un día programaremos el Especial Julian Cope donde escucharemos su discografía completa, por ahora nos quedamos con un tema suyo para iniciar un tríptico dedicado al Sol.  Otra canción soleada y con aires psicodélicos es la siguiente que nos trae el Cíclope: May The Sun Shine Bright For You.




El responsable de esa luminosidad electroacústica es el hombre de la camisa con lunares de vez en cuando: Bobby Gillespie.  El hombre que en su día formó parte de la banda The Jesus and Mary Chain como batería, formaría su propio grupo a mediados de los años 80, Primal Scream, que utilizaron un álbum como tarjeta de presentación (el que aparece en la foto) con sonidos de perfil psicodélico para después derivar hacia otra estética.



Bobby Gillespie


Cerramos la tríada de canciones solariegas con una banda ya desaparecida: Dredg.



Dredg


Originales de Santa Cruz, California, surgieron con fuerza en el panorama de la Música allá por 1999.  A pesar de la fuerza y de la energía que vertían en sus composiciones, la Fortuna no les hizo un hueco y, al menos desde hace unos años, no han vuelto a dar señales de vida, en concreto desde 2011.  A la música que hicieron se le adjudicó la etiqueta de Aggro-Metal.  Las palabras, que sirven para que nos ubiquemos en el Mundo, a veces se vuelven extraordinariamente alambicadas y un poco confusas: aggro-metal.  No tiene nada que ver con el Agro-Pop que practicaban No me pises que llevo chanclas.  Eso de Aggro-Metal es otra forma de denominar al Nu-Metal, esa mezcla de Rock, Rap, Hip-Hop...  Pues bajo esas premisas funcionaron Dredg que, cuando los escuchas, sabes que están más cerca del Rock que de cualquier otra estética.  Con su Oda al Sol nos vamos encaminando hacia lugares entre sol y sombra.



We Wander the Night
- 2013
  

Originarios de Dakota del Norte, The Earth and Everything In It es un cuarteto de músicos que elaboran unos temas que suenan más europeos que americanos.  Parapetados detrás del anonimato, es una labor ardua el conseguir información a través de ellos mismos.  Les escribí, tardaron en contestar casi con monosílabos, y al final aseguraron haberme enviado un mensaje que no había recibido.  Insistí y por fin me dieron la ficha de los créditos de los dos discos que tienen hasta el momento: We Wander the Night del año 2013 y Celebrations, de 2015.  Los músicos que forman el cuarteto son: Jesse Mags, apodado YishaY, con cuyo alias está grabando actualmente una serie de composiciones que se pueden escuchar a través de la plataforma SoundCloud.  Él se encarga de la voz y la guitarra eléctrica; Cory Black toca la batería; Isaac Rogelstad, guitarra y por último Kody Ternes, vocal.
No hay fotos del cuarteto, las únicas que encuentras son figuras disfrazadas con los rostros cubiertos o como la que ilustra la portada del disco Celebrations:


   







































Pero lo que importa es el sonido de la banda, las composiciones que interpretan y en eso es en lo que el Cíclope hace hincapié.  
Desde Dakota del Norte, el Cíclope toma su ala delta y nos traslada hasta Europa, a la tierra del gran compositor Jean Sibelius, Finlandia.  Desde Finlandia llega un quinteto muy interesante: All Will Be Quiet.



All Will Be Quiet

Son de la ciudad finlandesa de Lahti y manejan entre los cinco miembros una buena cantidad de instrumentos para elaborar un Rock rico en capas y texturas.
Siguiendo en la tierra de Sibelius, el músico que compuso el Vals Triste, nos quedamos con un sexteto de discografía corta pero con aciertos muy interesantes.  Ellos son Underwater Sleeping Society.



Underwater Sleeping Society

Mezclando lo eléctrico y lo acústico, éste grupo reúne lo mejor que saben hacer en las canciones recogidas en su álbum del año 2008, The Dead Vegas.






Hace dos años grababan lo que es por el momento su último disco, Instrumental Healthcare.  Tanto de uno como de otro, el Cíclope rescata un par de canciones que recogen el sonido de la banda.
Sonidos finlandeses en la recta final del programa de hoy.  Por cierto, Finlandia fue la ganadora de la edición número 51 del Festival de Eurovisión, representada por una banda de Heavy Metal, Lordi, también conocidos como Los Monstruos Finlandeses por sus disfraces de demonios y monstruos con los que amenizan sus actuaciones en vivo y los video-clips que realizan.  En la ciudad natal del grupo, Rovaniemi, tienen al quinteto como auténticos héroes y se sienten muy orgullosos de tener a unos paisanos ganadores del Festival de Eurovisión, tanto es así que hay un monumento en la ciudad al grupo, monumento que tiene la huella de las manos de los miembros de la banda.



Monumento de la ciudad de Rovaniemi a sus paisanos Lordi

Y ya que estamos en las frías tierras de la lejana Finlandia, despedimos el programa desde dicho punto del mapa y lo hacemos con un cuarteto original de la capital, Helsinki: Apocalyptica.



Apocalyptica

La característica de éste grupo, cuarteto, es que está formado por cuatro violonchelos.  La voz es algo que entraría en el proyecto a partir del año 2005, cuando hicieron un rock más duro, con un espíritu más heavylongo.  Comenzaron en 1996, con un disco de versiones de Metallica titulado Plays Metallica by Four Cellos donde, cosas que pasan, no incluyeron la versión del tema Nothing Else Matters, una de las versiones más aplaudidas de las que han realizado y que aparecería en el álbum siguiente, Inquisition Symphony.  Precisamente con ese cover terminamos hoy.


Espero que te guste el programa.


Enlace para descargarlo, escucharlo...









miércoles, 21 de noviembre de 2018

Fernando Mansilla





Fernando Mansilla


Supe de la existencia de Fernando Mansilla una noche de junio del año 2017, cuando lo ví y escuché en la actuación en vivo que realizó en la Sala Fun Club de Sevilla.  Fue uno de los artistas que se reunieron sobre el escenario para celebrar la entrega de la Medalla de Oro de la Ciudad a Pepe Benavides, fundador y alma del Fun Club sevillano.  Lo confieso: no conocía la obra de Fernando Mansilla, ni como músico ni como escritor.  Hasta ese momento había sido como esos detalles de algunas calles por las que estás acostumbrado a pasar, calles y casas percibidas pero no vistas, hasta que un día se te aparecen como si no las hubieras visto nunca.  Mansilla está ahí desde hace años, en concreto desde 1956, cuando nació en Barcelona.  Está ahí, en medio de la Vida, creando ya sea música, teatro, poesía, narrativa breve o larga, haciendo cosas.  Y a mi se me había pasado.  Pero como dice el refrán, Nunca es tarde si la dicha es buena.
Fue mi amigo el periodista Blas Fernández el que me habló, aquella noche, de la novela de Fernando Mansilla titulada Canijo.  Que la leyera, me recomendó, que si no la encontraba él mismo me prestaba su ejemplar.  Como soy muy pragmático en el tema de las recomendaciones, cuando alguien cercano me aconseja algo no dudo ni un momento, voy y lo busco, y no paro hasta encontrarlo.  A la mañana siguiente estaba encargando la novela Canijo, que viene hoy a ocupar por méritos propios la recomendación de lectura que hemos escogido para la ocasión.





Canijo se edita en el mes de junio del año 2013 por la editorial El Rancho y después ve la luz una segunda edición, en el mismo sello editorial, en diciembre del año 2016, tal y como se puede apreciar en la foto anterior.  ¿De qué va Canijo?  La novela, narrada en primera persona, cuenta un abanico de circunstancias enclavadas en la Sevilla de los años 80, cuando el demonio de la heroína comienza a horadar venas y voluntades rotas en la capital hispalense.  La historia la estructura Mansilla en el barrio del Pumarejo, con las familias que movían el negocio del caballo al por menor.  No es necesario ni imprescindible ser de Sevilla para poder disfrutar de la narración.  Es lógico que, para los que vivimos en la ciudad, nos resulten tan familiares los nombres de calles y barrios, que nos sea fácil trazar un seguimiento imaginario por el mapa que se va desplegando a medida que la acción se va desliando, como una serpentina en una fiesta siniestra.  Por lo demás, Canijo habla de un tema que puede variar según los decorados, pero con unas constantes y denominador común para muchas personas.  Mansilla no estigmatiza, no entabla una dualidad bueno/malo, bien hecho/mal hecho con respecto a sus personajes, a la actuación concreta ante situaciones, a lo que cada uno escoge..., Mansilla, sencillamente, despliega un fragmento de Vida de una serie de personajes que luchan por la supervivencia, héroes de la calle que huyen de la agonía acercándose a lo cotidiano, sin que ni siquiera el amor los redima.  Y también habla de los Villanos, esos vampiros que se aprovechan de la debilidad de otro para subsistir.  Canijo es una novela escrita sin tapujos, cuenta con crudeza un fragmento de la realidad, con tensión, enredando un nudo en el estómago.  Recuerdo que cuando la leí sentía un encogimiento, una sensación visceral que, en ocasiones, me hacía contraer el entrecejo, como quien lee algo intenso a lo que no da crédito, sabiendo que es ficción, sí, pero que todo eso que se cuenta en la novela, es verdad.  Con otros nombres, con otras caras, pero verdad, una verdad desnuda delineada con frases claras y transparentes que recogen emociones y sentimientos sin alharaca.  Una cosa sí me choca de la obra: hay figuras, personajes, que el autor presenta cuando aparecen por primera vez y esa presentación la vuelve a repetir, con otras palabras, pero repetición en definitiva, cuando aparecen más tarde.  No es necesario que se le recuerde al lector algo que ya sabe porque la mano que ha escrito la historia ya se lo ha comentado anteriormente.  Esto va en contra de la fluidez de la narración que hace que lo que se cuenta se vuelva, por unos instantes, moroso, ¡ojo! que no morboso.  Es curioso porque parece más un fallo de corrección a la hora de finalizar, una especie de gazapo que se ha colado sin querer, más que un mal endémico del estilo o de la estructura de la obra.  Es el único pero que le pongo a Canijo, porque, en conjunto, es un libro que merece la pena que lo leas.  Mucho.  Insisto: mucho.