jueves, 16 de noviembre de 2017

Cíclope 3.0 - 14-11-17 - Especial Dave Davies





Cíclope 3.0 del Martes 14 de Noviembre del año 2017.  Tal y como prometí en el espacio del pasado 31 de Octubre aquí está el programa especial dedicado a la música del guitarrista de la banda The Kinks: Dave Davies.  Precisamente arrancamos con una canción cantada por los hermanos Davies, Party Line, incluida en aquel mítico y legendario álbum del año 1966 titulado Face to Face.




Dave Russell Gordon Davies nació el de Febrero de 1947, en Muswell Hill, Londres.  Tiene por lo tanto 70 años ya cumplidos.  
En el año 2004 sufrió un accidente cerebrovascular que le dejó sin habla y sin poder tocar la guitarra durante meses.  Fue un proceso doloroso y lento por el que tuvo que pasar hasta recuperar ciertas facetas de la psicomotricidad.  Casi se puede decir que tuvo que reorganizar todo su interior para volver a tocar la guitarra.  El pasado 31 de Octubre, el Cíclope recuperó a dos músicos que habían pasado por una misma situación: un derrame cerebral.  En aquel programa empezamos escuchando a Edwyn Collins, que había sufrido el accidente cerebrovascular en el año 2006.  Como el Cíclope dura tan sólo 60 minutos, no nos quedó tiempo para extendernos con Dave Davies, por eso hoy le dedicamos íntegramente la hora del programa a él.

Escuchamos algunos temas de su discografía en solitario, que se inicia en 1980 y cómo no, recuperamos las canciones compuestas y cantadas por él en el seno de la banda The Kinks.  Del año 1965 data el tema I am Free, incluido en aquel The Kink Kontroversy.





No sigue un orden cronológico el Cíclope para formar la trenza entre las canciones que firma Dave con The Kinks y las que forman parte de su aventura en solitario.  Salta de aquí a allá, del año 1965 a 1980, el año de publicación de AFL1-3603, el primer álbum que Dave Davies firma al margen de la labor como guitarrista/compositor/cantante en la banda de su hermano Ray.





En éste, la primera manifestación de su ingenio en solitario, Dave Davies hace casi todo: toca todas las guitarras, hace todas las voces, los teclados y la mayor parte del bajo y la batería.  Escribe y produce todas las canciones de un LP que es una colección sensible y refrescante de su ingenio.  Las comparaciones, que habitualmente se hacen odiosas, en éste caso en concreto se volvieron innecesarias porque una parte de la crítica internacional lo comparó con su hermano Ray, poniendo de manifiesto que Dave superaba con creces la labor creativa del alma-máter de The Kinks.  Particularmente me parece que es algo innecesario, que está fuera de tono y de lugar porque cada uno es una pieza importantísima en el seno de la banda y no hay por qué anteponer uno al otro.  Volviendo al disco en cuestión, AFL1-3603, el título es precisamente el código de barras y el número de serie en el catálogo de la casa discográfica.
Y ahora, el Cíclope toma su Ala Delta y da un giro hacia atrás en el Tiempo, hacia el año 1970 cuando The Kinks editan el LP Lola versus Powerman and The Moneygoround - Part 1 (Lola contra el Hombrepoderoso y el Carrusel del Dinero - Parte 1).  Efectívamente Parte 1 porque la intención de la obra, según la idea de Ray Davies, era realizar varios capítulos que, al final, se quedaron resumidas en una sola.  Un álbum conceptual (era la época de los álbumes conceptuales en la Historia del Rock, Pop...) que tenga previstas varias entregas, si no se hacía de inmediato después es difícil retomar el proyecto.  La obra Preservation se desdobló en dos actos: Act 1 1973 y Act 2 en 1974.  Lola versus... como obra conceptual se quedó en una sola entrega y recogió composiciones en solitario de Dave como fueron los casos de Rats o la que entresaca el Cíclope, una hermosa canción de amor de base acústica titulada Strangers. 





Un año antes de ese álbum que incluía Strangers y Rats, firmadas ambas por Dave, The Kinks lanzaban Arthur, Or The Decline And Fall Of The British Empire, de 1969, un disco con la presencia y el sonido de la guitarra de Dave que sonaba poderosa y creativa en la magnífica Australia.






Década de los 60, años de grandes nombres en la Historia de la Música Pop y años en los que la discografía de la banda añade títulos emblemáticos como el álbum del año 1967, Something Else by The Kinks.  El disco incluye una serie de canciones compuestas y cantadas por Dave como por ejemplo Death of a Clown que sonó en el programa del 31 de Octubre.  Hoy recuperamos otros dos temas: Funny Face y Susannah's Still Alive.





Con el paso del tiempo, Dave realizaría canciones con la banda que componía él, las cantaba e incluso las producía, fuera de la acción del productor sobre la totalidad del disco como sucedió en 1986, cuando apareció el álbum Think Visual, álbum que incluye dos temas de nuestro hombre compuestos, cantados y producidos por él: Rock'n'Roll Cities y When you Were a Child.





Ese mismo año, 1986, The Kinks visitaron Sevilla.  Actuaron en el Ciclo que se conoció como Cita en Sevilla, que utilizó, entre otros escenarios improvisados, el solar donde se levantó posteriormente el Teatro de la Maestranza.  Fue el 12 de Mayo de 1986 y por aquel entonces The Kinks habían dado de sí todo lo que le han entregado a la Historia del Pop y del Rock. 





Desde que se supo que el grupo visitaría Sevilla tuve claro que a los hermanos Davies les tenía que hacer una entrevista.  En aquel tiempo realizaba el programa de música Cámara de Ecos en la emisora de FM RadioCadena Pop, de Radio Cadena Española.  Unos tres años antes, en el programa La Caja de Pandora, había programado la discografía completa de The Kinks.  No una selección de cada uno de los LPs sino los discos completos: un día escuchábamos la Cara A y al día siguiente la Cara B, leyendo inclusive una traducción del texto de las canciones si era posible.  Así que cuando el rumor de la posible visita se hizo realidad, el hecho de entrevistar a los hermanos responsables de todo lo que significa Kinks se convirtió en una obsesión que se hizo factible la tarde de un día antes del tan esperado Concierto.  Tuve la oportunidad de entrevistar a Dave Davies en la habitación de su hotel, bajo la atenta mirada del manager de la banda.  A Ray Davies fue imposible por encontrarse mal de salud.  De hecho actuó con varias inyecciones de corticoides en el cuerpo que le permitieron estar en pie.  Así que preparé el cassette para grabar.  Dije que haría las preguntas en español y que el traductor que me acompañaba se la haría en inglés.  Sí, manejo el inglés, pero si tenía que entrevistar a The Kinks todo lo aprendido en el Instituto Británico se iba al garete en cuestión de milésimas de segundos.  Que estamos hablando de The Kinks, una de las pasiones más tremendas que tengo en la Música.  Cometí un error al comenzar la conversación con Dave porque al empezar dije que nuestra intención era haber entrevistado al principal responsable del grupo pero que no podía ser por motivos de salud, sin embargo estábamos con Dave que...  No pude continuar.  El manager, que no hablaba español pero que sí lo entendía, cortó radicalmente soltando desde el rincón donde estaba sentado: Hang On!  Continuó en un tono que no dejaba lugar a dudas: no estamos con Dave porque no podamos estar con Ray.  Estamos con Dave porque tiene importancia por sí mismo, tanta como puede tener Ray.  OK?  Estuve a punto de contestar tarareando una canción del grupo: Yes, Sir / No, Sir.  Pero como canto muy mal dije, de la forma más serena posible, que sentía que me hubiera mal interpretado porque no me había dejado terminar la frase: ...nuestra intención era haber entrevistado al principal responsable del grupo pero que no podía ser por motivos de salud, sin embargo estábamos con Dave que era y es la otra columna vertebral de la banda, ya que el grupo se sustenta del ingenio de ambos hermanos, uno como fundador que es el caso de Ray, y el otro como responsable de la praxis de la ideología musical del conjunto de sus miembros.  El manager asintió, y dio su beneplácito para continuar la entrevista con un amistoso That's right.  Me pregunto si entendió lo de "la praxis de la ideología musical del conjunto de sus miembros".  No lo sé.  Entonces no había Internet, ni teléfonos móviles con los que hacer un selfie y salir en la misma foto con Dave Davies.  Ni siquiera guardo una copia de aquel cassette que registró la conversación y que para poder emitir en el programa hubo que editar porque la grabación recogió toda la espontaneidad del momento: llevaba conmigo los LPs que tenía entonces de él.  Al principio de la conversación estuvo un poco reticente, pienso que no se fiaba mucho después de la aclaración que hubo que hacer con el manager y porque tal vez se sentía como en un segundo plano al haber hecho mención a su hermano, que no podía estar presente.  Sea lo que fuese, cuando empecé a reseñar las canciones de The Kinks que le pertenecían como autor, esas que él cantaba y que a mi me daba la sensación de que estaban empapadas de nostalgia... ¿Nostalgia?  ¿Crees que son nostalgicas esas canciones?  ¿Cuál de ellas? -me preguntó extrañado.  Death of a Clown, por ejemplo -le contesté.  Sonrió abiertamente.  Me dijo que no, que no era nostalgia lo que en un momento dado desempeñaba cierta función en sus composiciones sino la melancolía, como por ejemplo en la citada Death of a Clown.  Le pregunté que en cuáles más estaba presente esa emoción.  Y saqué sus discos en solitario para hablar sobre ellos y ahí fue donde se relajó completamente, sonrió aún más y habló y habló.  Lástima que no tenga guardado nada de todo aquello, excepción hecha de la entrada.  Por no tener no tengo el autógrafo que me firmó Ray Davies cuando terminó la actuación en Sevilla.  Tuve que esperar porque se bajó del escenario de bastante mal humor.  Durante la actuación estuvo haciéndole señales a los encargados del sonido pidiendo que regulasen los monitores del escenario: unos sonaban muy altos y otros muy bajos.  Cuando se acabó el Concierto el Ray Davies que bajó por las escaleras de atrás era semejante a una locomotora iracunda a cien por hora.  Fue el ínclito manager el que me sugirió que esperase unos minutos porque no se le podía hablar.  Al final, me pude acercar, me firmó en un papel y ese papel, en una de las mudanzas que hemos hecho en casa, se perdió.  Guardo en la memoria no sólo la actuación (de la que salí ronco por corear a gritos las canciones y con agujetas por bailar como un desesperado) sino también todo lo que surgió a raíz de la visita de The Kinks a Sevilla.

Y tras éste bloque autobiográfico, volvemos al programa dedicado a la figura de Dave Davies, el guitarrista de The Kinks que sufrió un derrame cerebral en el año 2004.  El suceso le dejó fuera de juego hasta los límites del aprendizaje psicomotriz más básicos: reintegrar y volver a estructurar las funciones del lenguaje, volver a caminar...volver a tocar la guitarra.  Ese accidente cerebro vascular ocurre a principios de éste Siglo XXI, época en la que nuestro músico había editado dos álbumes grabados en vivo en el año 2000 y había despedido el Siglo XX componiendo a medias con John Carpenter la banda sonora de la película El pueblo de los malditos, versión que realizó Carpenter en 1995, re-make del mismo título del año 1960 dirigida por Wolf Rilla.  En ambos casos adaptación de la novela homónima de John Wyndham. 




Dos años antes del suceso en la vida de Dave, en el 2002, aparecía un álbum titulado Bug donde conecta con el sonido más fuerte que ya había trabajado con la banda.  Después llega el paréntesis del año 2004 y su lógica consecuencia a la hora de cristalizar su trabajo como músico: los años 2005 y 2006 ven la aparición de sendos discos recopilación de temas de The Kinks o de Dave Davies en solitario



Kinked
 - 2006






Transformation
- 2005



Sería en el año 2007 cuando Dave Davies volvería a los estudios de grabación para realizar un disco con material nuevo después del bache de Salud sufrido.  Ese reencuentro tuvo por título Fractured Mindz





Seis años separan Fractured Mindz de I Will Be Me, un disco en el que se sublima todo lo malo por lo que ha tenido que pasar, todas las frustraciones, toda la lentitud del aprendizaje o re-aprendizaje de todo lo olvidado momentáneamente para, como bien dice el título del álbum, Seré Yo.





En la recta final de ésta edición de Cíclope 3.0 Especial Dave Davies quiero volver a reseñar un libro que es fundamental para no sólo seguidores apasionados de The Kinks, sino para toda persona que no los conozca bien y quiera saber más o se plantee descubrirlos.  Por supuesto para conocerlos hay que escuchaer su Música y para saber de su historia recomiendo encarecídamente la lectura de la biografía Atardecer en Waterloo, de Manuel Recio e Iñaki García, publicada por Silex Ediciones.  He dicho "volver a reseñar" porque ya nombré ésta obra en el programa del pasado 31 de Octubre, en el poco espacio que nos quedó para escuchar a Dave y motivo por el que lo hemos recuperado en el Especial de hoy.



























































Y así llegamos al año 2017, fecha en la que Dave Davies ha cumplido 70 años y vuelve a los estudios de grabación para editar, a medias con su hijo Russ Davies, un álbum sereno y tranquilo, con un sesgo de tristeza que tal vez por ello lo dote de musicalidad y melodías francamente hermosas.  El disco se titula Open Road y con él cerramos éste programa Especial Dave Davies.






















































Russ Davies
 y Dave Davies


Por cierto, ayer, mientras escribía la reseña para subir el enlace del programa a Facebook, José Antonio Granero, una de las dos columnas sobre las que se sostiene el Control de Sonido de Radio Tomares (la otra columna es Pablo Franco), pues mientras improvisaba una entrada para colgar la reseña en Facebook, José Antonio me comenta por teléfono móvil que Dave Davies ha compartido el enlace al programa de Radio Tomares a través de Twitter.  Espero que te guste como le ha gustado a él.


Enlace para descargar el programa:


http://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-14-11-17






miércoles, 8 de noviembre de 2017

Cíclope 3.0 - 07-11-17 - Especial Arto Lindsay # 3




Primer Cíclope 3.0 del mes de Noviembre, primer Martes y por lo tanto Programa ocupado por el Especial dedicado a la discografía de un grupo, de un dúo, de un solista como es el caso que nos ocupa desde el pasado mes de Septiembre: Especial Arto Lindsay, hoy en su tercera entrega.

Cuatro álbumes suenan en ésta ocasión, los discos grabados entre los años 1997, 1999 y 2002.  
En 1997 aparecen dos discos de los cuales sólo uno entra en su discografía oficial.  El otro queda un poco cuestionado por ser una edición japonesa que, en verdad, reúne los dos álbumes de ese año: 1997.
Reentry es un disco recopilación que tiene vida en el mercado japonés. 




Los mismos temas aparecerían en el disco editado en 1997/1998 titulado Noon Chill.  Este disco demuestra el dicho de que no se debe juzgar un libro o un disco por su portada: bajo una foto borrosa y difícil de Lindsay como hombre rana, empapado, el comprador más aventurero descubrirá ritmos hipnóticos y letras enigmáticas. Es un disco fundamentalmente brasileño donde nuestro hombre saca todas las vibraciones empapadas de su época brasileña.  Es un abrasileñamiento nada comprometedor.




Arto Lindsay ha recorrido un largo camino desde sus primeros días como uno de los principales arquitectos de sonido de aquel Nueva York de la No Wave, el período en el que tocaba la guitarra desafinada en el trío DNA.  Estuvo con los hermanos Lurie, John e Evan, en aquellos jazzísticos The Lounge Lizards.  Sirvió como primer vocalista del colectivo The Golden Palominos. Desde entonces ha sido un artista invitado en multitud de grabaciones, ha colaborado, ha producido música de otros intérpretes y compositores, ha desarrollado su propio interés en la música de Brasil, ha optado por desvíos, bifurcaciones vanguardistas con su banda The Ambitious Lovers. Despedía el Siglo XX firmando un disco al final del año 1999: Prize, un disco que presentaba canciones repletas de salsificaciones y de composiciones abrasileñadas.






Llegamos así al final del Especial Arto Lindsay # 3 con el álbum que firmaba nuestro músico en el año 2002: Invoke.
Aparentemente lejos de la onda caótica de DNA, Arto Lindsay continúa sus exploraciones en las sutilezas de la música popular brasileña.  Bucles extraños y baterías y percusión que suenan raras, un todo que lleva a Lindsay a encontrar su camino a la cima: fusiona las ideas del Arte Pop de David Byrne con muestras inquietantes del sonido vanguardista. El resultado es una transición luminosa hacia la obscuridad, es decir, Arto Lindsay en estado puro.


Espero que te guste el programa.


Enlace para descargar o escuchar el programa.  O ambas cosas.






martes, 7 de noviembre de 2017

Literatura de Vampiros





La entrada del pasado día 28 del mes de Octubre donde reseñé las películas draculinas que se proyectaron en el Festival de Cine Fantástico de Sitges, me removió el tema, la figura del Vampiro en la Literatura, referente sin el cuál no habría sido posible película alguna, al menos tal y como las conocemos.  Se me ocurrió buscar en mi biblioteca algunos títulos que tuvieran que ver ya sea con la figura vampírica por antonomasia, el Conde Drácula, o cualquier variante, sin olvidar por supuesto sus antecedentes.  Drácula, la novela original de Bram Stoker, aparecía en el año 1897 y supuso el gran canto de la Novela Gótica.  Su influencia en obras literarias posteriores fue inmensa, no sólo en lo referido al tema del vampirismo sino también en todo lo relacionado con el ambiente de la narración, la atmósfera, la estructura psicológica de los personajes.  Pero antes de Stoker ya se habían dibujado ambientes y atmósferas que él supo enriquecer, ampliar.  Leer a Joseph Sheridan Le Fanu es encontrarse con el precedente más claro que tiene la literatura de Bram Stoker.  El Arte es un constante devenir y nada aparece así como así: todo posee un precedente.  Si escuchas el adagietto de la 5ª Sinfonía de Gustav Mahler estás escuchando el Adagio de la 7ª Sinfonía de su admirado Anton Bruckner, anterior a él.  Toda obra se puede rastrear sin que por ello desmerezca ni un ápice.  En la Literatura sucede lo mismo.  Por eso, tal vez, por poner cierto orden cronológico en la temática del vampirismo, podríamos comenzar citando a Augustin Calmet cuya obra Tratado sobre los Vampiros del año 1746 conocieron los autores relacionados con el periodo conocido como Literatura Gótica o Goticista.
Dom Antoine Augustin Calmet fue un monje benedictino francés nacido en 1672 y fallecido en 1757 como abad de Senones.  Destacado exégeta escribió dos grandes y voluminosas obras: una, Historia del Antiguo y Nuevo Testamento y de los judíos; la otra, El Mundo de los Fantasmas del año 1746 que incluye la conocida Tratado sobre los Vampiros.  Los capítulos tienen títulos tan sugerentes como Mujer sacada viva de la tumba, Los revinientes o vampiros de Moravia, Ejemplos de personas que se prometieron darse noticias del otro mundo después de la muerte, Razonamientos sobre los excomulgados que salen de las iglesias, etcétera.  Fue una obra elogiada, entre otros, por Voltaire y el padre Feijoo.  Y una lectura que no faltó en aquellos autores que se adentraban en la temática de los no-muertos.  La obra se editó hace tiempo traducida al español.  De aquella edición no recuerdo ni el traductor, ni el año de edición ni la editorial.  La tuve pero se la regalé a una amiga interesada en el tema ya que me compré la edición del año 2009 editada por Reino de Cordelia en su Colección Reino de Goneril, traducida por Lorenzo Martín del Burgo con Prólogo de Luis Alberto de Cuenca.




Ésta misma editorial, éste año 2017, reedita la misma obra con traducción de Lorenzo Martín del Burgo y con Prólogo de Luis Alberto de Cuenca pero con dos variantes: la primera, la ilustración de la cubierta (Dante y Virgilio en los Infiernos de William Bouguereau) más atractiva que la ilustración de la edición del año 2009; la segunda variante y además de importancia, que la obra se cierra con las Reflexiones Críticas del Padre Feijoo (Benito Jerónimo Feijoo), religioso benedictino, ensayista y polígrafo español (1676-1764), una de las figuras principales de la primera Ilustración española.





No pasó desapercibida ésta obra de Calmet para Johann Wolfgang von Goethe que en el año 1797 le entregaba al Mundo un poema de tema vampírico: La novia de Corinto.  Que Goethe dotara de las características de un vampiro a su protagonista femenina no se debe a la lectura de la obra de Calmet.  El Tratado sobre Vampiros le sirve como guía de las posibles cualidades de un no-muerto ya que la fuente de inspiración está en la obra De las cosas maravillosas, de Flegón de Trales, historiador griego del Siglo II de nuestra era.  En la obra, Goethe sitúa la acción en los primeros años del cristianismo, entre las antiguas religiones paganas y la pujante nueva religión.  Una historia de vampiros (vampira, en éste caso) en la antigua ciudad de Corinto, relacionada con San Pablo.





La primera vez que la figura de un vampiro adquiere un perfil, una forma de vestir, una indumentaria, la primera vez que se describe el color de su piel, sus maneras, su presencia/ausencia, esa creación mítica, esa codificación tuvo que ver con la pluma de John William Polidori, médico y escritor inglés, más conocido por su tortuosa relación con Lord Byron, de quien fue médico personal.
El origen de la narración El Vampiro tiene que ver con la reunión llevada a cabo en Ginebra, Suiza, en la Villa Diodati, alquilada por Lord Byron, y donde se encontraron John William Polidori, Percy Shelley, su futura esposa Mary Shelley (Mary Wollstonecraft Godwin de soltera), la hermanastra de ésta Claire Clarmont y por supuesto Lord Byron.  En la noche del día 16 al 17 de Junio de 1816, para distraerse, comenzaron a leer Fantasmagoriana, una antología francesa de historias de fantasmas alemanas que le gustaban especialmente a Polidori.  De esa lectura surgió un desafío:  que cada uno de los presentes escribiera una historia de terror.  De los cinco miembros que formaban la reunión tan sólo Mary Shelley y John William Polidori fueron capaces de darle forma al reto.  Mary Shelley dandole forma a su obra Frankenstein o el moderno Prometeo; John William Polidori escribió Ernestus Berchtold o el moderno Edipo, marcadamente ensombrecido por la obra de Shelley, tanto que cambió el título por el de El Vampiro, cuya autoría se atribuyó durante años a Lord Byron por una serie de equivocaciones y mal entendidos.
Al final, la obra de Polidori, influida por el Tratado sobre los Vampiros de Calmet, vio la luz el 1 de Abril de 1819.  Pasaron años hasta que se determinó la autoría y el sentido último de la obra: más que de un vampiro que se alimenta de sangre humana, la obra de Polidori habla de un Vampiro de Energía, en éste caso un retrato donde el odio hacia Lord Byron le sirvió para hablar de esa otra forma de vampirismo, cualidades que él veía representadas en el mismísimo Byron.



     
   

Otro caso de vampirismo femenino lo ilustró Theóphile Gautier en su obra La Muerta Enamorada.  Se editó por primera vez el año de su creación en 1836, en la revista francesa Chronique de Paris.  Posteriormente aparecería formando parte del libro de narraciones de Gautier Una lágrima del diablo del año 1839.  La Muerta Enamorada es una obra influida por las lecturas que Gautier había hecho de su admirado Ernst Theodor Amadeus Hoffmann.  Según un seguidor acérrimo de Gautier, Charles Baudelaire, "La Muerte Enamorada es su obra maestra".  Narrada en primera persona, La Muerta Enamorada nos presenta la historia de Romuald, un sacerdote que el día de su ordenación ve a una mujer de exuberante belleza, Clarimonde, que lo conmina a rechazar los votos por los que se vinculará a la Iglesia para unirse a ella como amante.  La edición que conozco es del año 1976, argentina, publicada por Torres Agüero Editor y traducida por Carlos Gardini.





Hablando de mujeres vampiras nos encontramos con Carmilla, del año 1872, debida a la pluma gótica y goticista de Joseph Sheridan Le Fanu.  Éste autor irlandés nacido en 1814 y fallecido en 1873, es el responsable de lo que serían las mejores atmósferas en narraciones de terror, evitando el sobresalto para afianzar las emociones perfiladas de terror y horror.  Carmilla es una narración breve originalmente incluida en la obra In a Glass Darkly, de la que bebió el director de Cine Carl Theodor Dreyer que en 1932 realizó la película Vampyr.
En España, Carmilla apareció en 1974 traducida por Ed. Acervo y editada por NOSTROMO.







Del gótico serio a una de las primeras manifestaciones cómicas del tema vampírico: La ciudad vampiro del año 1875 debida a la ingeniosa pluma de un autor francés llamado Paul Féval.  Féval nacía en Rennes, en 1817 y fallecía en París en 1887.  Trabajó como corrector de pruebas en una editorial.  Fue su extraordinario pulso para escribir narraciones folletinescas lo que le abrió las puertas de la autoría de obras como La ciudad vampiro que junto a la novela La vampira, de 1865, suponen un curioso antecedente del Conde Drácula de Stoker.
La ciudad vampiro está escrita con una agilidad y un sentido del humor que parece una obra moderna.  Personajes que se desdoblan en dos para poder mantener una conversación en momentos de profundo aburrimiento, personajes diabólicos que se vuelven elásticos para repeler cualquier ataque hostil...  Es una novela recomendable para cualquier persona que disfrute con la narración de una historia y es especialmente atractiva para los amantes de la literatura gótica.  Se editó en España en 1982, con traducción de Marta Pérez en la editorial Fontamara, Colección Alejandría-Serie Mandrágora.






"Un hombre alto, delgado, vestido de negro".  Es la definición por antonomasia de la figura del Conde Drácula creada por Bram Stoker en 1897.  Stoker escribió relatos y más novelas además de Drácula, pero sería precisamente ésta la que le reportara reconocimiento internacional.  Escritor de origen irlandés estudió profundamente tanto el tema del vampirismo como la historia de Hungría, Rumanía...  Para escribir Drácula se empapó de las historias y leyendas que se conocían del personaje real, el príncipe de Valaquia Vlad III, nacido como Vlad Draculea, más conocido como Vlad el Empalador, en rumano Vlad Tepes.  Para asentar en su imaginación la figura del personaje tal como lo concibió se basó en el físico de dos personas: una, el actor inglés de teatro Henry Irving; la otra, el compositor Franz Liszt.




El actor de teatro Henry Irving
  









El compositor Franz Liszt






























La novela Drácula de Bram Stoker se editó en España por primera vez a finales de la década de los 60 principios de los años 70 del Siglo pasado.  No recuerdo quién la tradujo, lo que sí me ha quedado en la memoria es que fue una traducción infame, malísima, que chirriaba constantemente, haciendo fatigosa la lectura de la novela.  Sí recuerdo la editorial que la sacó: Bruguera.  Con el paso del Tiempo se redimieron en la editorial y en 1981, Bruguera lanzaba una edición de bolsillo magníficamente traducida por Francisco Torres Oliver, uno de los mejores traductores españoles y un extraordinario especialista en Literatura Fantástica como demuestran tantas obras traducidas por él en diferentes editoriales: Siruela, Valdemar, Alianza por citar algunas.
De aquellos años entre finales de los 60 y principios de los 70 circuló una edición de Drácula bastante bien traducida por Mario Montalban en Ediciones Picazo, en 1972.  En la portada se especificaba que era la Versión Integra de la Novela.


























































Ya que hablamos de Bram Stoker el libro que se puede incluir a continuación es Algo en la sangre.  La biografía secreta de Bram Stoker, el hombre que escribió Drácula  de David J. Skal, escrito en 2016 y aparecido éste año 2017 en la editorial Es Pop Ediciones en su Colección Es Pop Ensayo bajo traducción de Óscar Palmer Yañez.  David J. Skal es uno de los principales estudiosos de la Cultura del Horror.  En su haber se encuentran obras como Monster Show editada por Valdemar en el año 2008, Tod Browning: el carnaval de las tinieblas, obra escrita junto a Elias Savada y editada por Filmoteca Española en 1996.  En 1997 fue coeditor con Nina Auerbach de una edición crítica de Dräcula publicada por Norton.  Algo en la sangre. La biografía secreta de Bram Stoker, el hombre que escribió Drácula apareció el pasado mes de Octubre, coincidiendo con la 50 Edición del Festival de Cine Fantástico de Sitges, tal y como aparece reflejado en la contraportada del libro.  Es una biografía majestuosa, repleta de detalles, con ilustraciones y fotos que hacen imprescindible la lectura de éste libro para cualquier persona interesada en la temática draculina.
































































La reactivación del tema del vampirismo a finales del Siglo XX ha sido algo que ha recaído en creaciones debidas a mujeres.  A principios de los años 70 y desde finales de los 60, una autora norteamericana, Anne Rice, comenzó a escribir una serie de relatos de terror que tenían un mismo denominador común: el vampirismo.  A medida que el Tiempo fue avanzando, esos relatos se fueron interconectando hasta alcanzar una estructura que poseía todas las características de una novela.  La novela recibió el nombre de Confesiones de un Vampiro y adquiría una realidad clara en el año 1976.  Pero algo se insinuaba desde su trama, algo que mostraba el camino a desarrollar partiendo de esa primera historia y así comenzó a gestarse Lestat, el Vampiro y con él adquiría forma lo que se conocería como Crónicas Vampíricas, en principio una trilogía que daría pie a una tetralogía que a su vez dio pie a una serie de libros que se reúnen bajo el nombre general de Crónicas Vampíricas.
Aunque la autora consolida la idea en 1976, en España aparecería la trilogía en 1990 en la editorial Timun Mas, el primer volumen, Confesiones de un Vampiro con traducción de Marcelo Covian; el volumen 2, escrito en 1985, Lestat, el Vampiro, traducido por Hernán Sabaté y por último el volumen 3, escrito en 1988, La Reina de los Condenados traducido por Carles Llorach.
Por supuesto han seguido apareciendo volúmenes que alcanzan ya la cifra de 9 pero, tal vez, la esencia esté en esos tres primeros volúmenes que fue precisamente donde se inspiró el realizador irlandés Neil Jordan para realizar su adaptación cinematográfica de las Crónicas Vampíricas con el título Entrevista con el Vampiro, del año 1994, adaptación que Anne Rice rechazó de base al enterarse que la película iba a estar protagonizada por Tom Cruise y Brad Pitt, dos rostros "guaperas" de Hollywood que nunca jamás podrían encarnar a los personajes/vampiros de su obra.  Rice escribió un artículo desairado a la revista Time, criticando negativamente la labor de Jordan a la hora de escoger semejantes actores para la película.  Neil Jordan es un director de Cine que cuando adapta una obra literaria de un autor o autora que están vivos contacta inmediatamente con ellos para trabajar codo con codo con la persona responsable de la obra en cuestión.  Ya lo había hecho en 1984 con Angela Carter cuando adaptó tres relatos de ella, Licantropía, En compañía de lobos y Lobalicia, que son los que dieron lugar a la película En compañía de lobos.  Con Anne Rice, a pesar de sus intentos por contactar con ella para que trabajaran juntos en el guión de la película, le resultó casi imposible.  Casi, porque a raiz del artículo de la autora, por fin se encontraron y ella pudo saber que la adaptación que planteaba Jordan recogía extraordinariamente el espíritu de su novela.  Se convenció que no se trataba de una película para quinceañeras adolescentes por el hecho de que participaran del reparto Cruise y Pitt.  Y en definitiva, se desdijo de todo lo que había planteado en aquel artículo virulento que editó Time.  Ahora, en la misma publicación, aparecería otro artículo reconociendo que la película de Neil Jordan enriquecía su obra literaria.  Fíjate que, para mi, siempre valdrá mucho más un libro que la adaptación que se haga al Cine, sin embargo en éste caso me quedo más con la película que con el libro.  Me parece que el director sabe poner en imágenes muchas cosas que en la narración literaria se queda a medias por no estar suficientemente bien resuelto.
Neil Jordan no volvió a tocar las Crónicas Vampíricas de Anne Rice.  Tampoco hace falta.  Lo que hizo, bien hecho queda.
























































En 1979, la escritora y periodista británica Angela Carter re-escribía una serie de narraciones conocidas para dotarlas de un significante hasta el momento jamás ensayado.  Cuentos como Caperucita Roja o El Gato con Botas, Barba Azul forman parte del volumen titulado La Cámara Sangrienta y otros relatos, un libro que contiene una narración que, para mi, es una auténtica perla de brevedad y de tratamiento de la temática que nos traemos entre manos: el vampirismo.  La dama de la casa del amor es la historia de una vampira contada en tan sólo 10 páginas.  Diez, por lo menos, en la edición de 1991 que publicó Minotauro con traducción de Matilde Horne.  No sé qué extensión tendrá en las últimas ediciones que se han hecho de éste libro, como por ejemplo la realizada por la editorial Sexto Piso que, además de La Cámara Sangrienta, ha editado en éste año 2017 Quemar las naves: Los Cuentos Completos de Angela Carter, una magnífica noticia para los que nos enamoramos un día de la literatura de ésta escritora fallecida con tan sólo 51 años víctima de un cáncer de pulmón.



Angela Carter


































































El mismo año de referencia de la obra La Cámara Sangrienta de Angela Carter, 1979, también veía la luz una película: Nosferatu, vampiro de la noche, dirigida por Werner Herzog, readaptando la película mítica de Cine Mudo del año 1922 dirigida por F. W. Murnau.
En ese mismo año, 1979, partiendo del guión de la película de Herzog, guión escrito por él mismo, aparecía un libro: Nosferatu The Vampyre, obra escrita por el autor americano Paul Monette, poeta y activista homosexual fallecido en 1995 a la edad de 50 años y cuya obra está basada en el guión de la película.  Es decir, su obra es una re-interpretación de la novela Drácula de Bram Stoker.
Nosferatu The Vampyre la editó Picador el mismo año que se produjo la película: 1979.





Drácula, mito literario, Drácula como máximo exponente del Mundo de los Vampiros, Drácula y su rastro histórico...  Aparecieron artículos en prensa más o menos especializados, más o menos serios, aunque siempre en medios un tanto sensacionalistas que restaban cierta credibilidad a los argumentos que se esgrimían, hasta que un día se editó un libro muy serio: Conde Drácula, historia y leyenda de Vlad el Empalador.  La obra se debía a la pluma de Ralf-Peter Märtin, un joven historiador alemán que sabe articular una narración ágil y atractiva sobre la figura de Vlad Tepes.  Protagonista de la resistencia húngaro-rumana a la invasión otomana en el Siglo XV, Vlad Tepes reunió en su figura el mito y la leyenda y la realidad.  No soportaba la traición, ni la cobardía.  De los turcos aprendió la tortura conocida como empalamiento que consistía en tomar un tronco de árbol, despojarlo de sus ramas y protuberancias para obtener una estaca muy gruesa terminada en un extremo redondeado, nunca puntiagudo, porque de lo que se trataba era de que la estaca entrara en el cuerpo a través del ano pero no desgarrando el interior sino empujando, desviando los intestinos a medida que el cuerpo, alzado sobre sí mismo y por su propio peso, iba bajando.  Los empalamientos logrados eran aquellos en los que la estaca salía por la boca aunque no siempre era así: a veces la trayectoria se desviaba y rompía el tórax, o salía por una clavícula.  Se sabe que Vlad Tepes era terrible porque nunca se sabía a ciencia cierta por dónde podría salir o qué se le podría ocurrir.  Los empalamientos se llevaban a cabo con estacas de unos dos metros por lo que los cuerpos no quedaban emplazados muy altos.  Tepes se paseaba entre los torturados y uno de sus soldados se atrevió a indicarle que aquello era muy desagradable para un príncipe como su señor.  Sugirió que las estacas fueran más altas.  Y a Tepes le pareció una idea magnífica.  Para comprobarlo, mandó empalar al soldado que le había hecho la sugerencia.  Se cuenta que en una ocasión recibió en la Corte a un alto cargo musulmán que iba tocado con un turbante.  Tepes le ordenó que se descubriera en su prsencia y que por lo tanto se quitara el turbante.  El ínclito musulmán le aseguró que él no se lo quitaba ni delante de Alá.  A Tepes le pareció que aquel dignatario poseía un carácter sólido y formado, con una opinión férrea envidiable y mandó que le clavaran con alfileres el turbante a la cabeza.  El otro aguantó el martirio sin emitir la más mínima expresión de dolor y al cabo de dos o tres días, cuando la infección se manifestó en su rostro verdoso, falleció, cayendo de su caballo.
Vlad Tepes, al igual que el Príncipe Sebastián de Portugal peleando contra los árabes, desapareció un día en el campo de batalla luchando contra los turcos.  Nadie encontró su cadáver y eso contribuyó a que lo real se volviera mito y leyenda: su espíritu vengativo volvía durante la noche para llevarse con él el alma de los que le habían traicionado de una forma u de otra y que habían permanecido inmunes a su ley mientras vivió.  
La obra se escribió en 1980 y en España vio la luz en 1983, editada por  Tusquets Editores en su Colección Cuadernos Infimos, con traducción de Gustavo Dessal.







Vlad Tepes

No era muy alto, pero sí corpulento y musculoso.  Su apariencia era fría e inspiraba cierto espanto.  Tenía una nariz aguileña, fosas nasales dilatadas, un rostro rojizo y delgado, y unas pestañas muy largas que daban sombra a unos ojos grandes, grises y bien abiertos; las cejas negras y tupidas le daban un aspecto amenazador.  Llevaba bigote, y sus pómulos sobresalientes hacían que su rostro pareciera aún más enérgico.  Una cerviz de toro le ceñía la cabeza, de la que colgaba sobre anchas espaldas una ensortijada melena negra.
(Descripción de Vlad Tepes por Nikolaus Modrussa, delegado papal en la Corte húngara)



Tras un estudio serio nos quedamos ahora con una comedia de vampiros debida al ingenio de Marc Behm.  Marc Behm fue un escritor norteamericano nacido en Trenton, New Jersey en 1925 y fallecido en Fort-Mahon-Plage, Francia, en el año 2007.  Novelista, guionista de cine y actor en series de televisión francesa, Behm dejó unas siete novelas escritas de las que las tres primera vieron la luz en España: La reina de la noche, 1977, editada por Ediciones Júcar-Colección Gran Etiqueta en 1989 y traducida por Jorge de Lorbar; La mirada del observador, 1980, editada también por Ediciones Júcar pero en su Colección Etiqueta Negra en 1987, traducida por Beatriz Pottecher.  La tercera obra sería La doncella de hielo del año 1983, traducida por Jorge de Lorbar y publicada por Ediciones Júcar en su Colección Etiqueta Rota en 1988.  La doncella de hielo es una historia de vampiros resuelta con un extraordinario sentido del humor.  Vampiros aburridos de la eternidad, que cuando amanece esperan hasta el último momento para retirarse a la obscuridad de sus ataúdes, todo por tener una experiencia extrema como es sentir un poco la luz del sol que les da un cierto picor en la garganta, ellos, que por sus características, no se sorprenden con nada: fumar un porro de marihuana les da igual, no sienten nada en especial, necesitan situaciones más fuertes como ser capaces de metamorfosearse en algo más que un murciélago, en lobo por ejemplo.  Y la vida continúa desde ya no recuerdan cuándo. 
Como guionista de Cine Marc Behm estuvo en películas como The Return of Doctor Mabuse de Harald Reinl del año 1961; Charada de Stanley Donen de 1963; Help! de Richard Lester del año 1965 con The Beatles.  Estas y muchas más contaron con su labor como guionista, co-guionista o autor de la historia que se adaptaba.  Entre adaptaciones al Cine de su obra literaria está la que realizó Stephan Elliott en el año 1999 de la novela La mirada del observador, respetando el título de la obra, Eye of the beholder, traducida en España como Ojos que te acechan.





Hay obras de Literatura, de Música, de Cine, que pasan desapercibidas.  A veces es tal el caudal de información que es imposible abarcar toda la que nos llega.  De alguna forma es lo que sucedió con una novela titulada El tapiz del vampiro escrita en 1980 por la autora norteamericana Suzy McKee Charnas, Premio Nebula del año 1981 precisamente por dicha obra.  El tapiz del vampiro nos presenta a un vampiro original de un Tiempo lejano, adaptado al Siglo XX presentándose como un antropólogo, Edward Weyland, siendo en verdad un vampiro, un depredador que contempla todo lo que le rodea como un territorio de caza.  Desde el comienzo McKee Charnas sabe cómo atrapar al lector.  Por más disparatadas que puedan parecer las situaciones (un vampiro que asiste a sesiones de psicoanálisis) están perfectamente engarzadas en una narración de Literatura Fantástica con letras mayúsculas.  Aquí en España se editó en 1991 traducida por Albert Solé y publicada por la editorial Martínez Roca.























Suzy McKee Charnas





























































Y acercándonos al final de ésta semblanza literaria sobre el Conde Drácula y los vampiros quiero recuperar una obra curiosa, un ensayo debido a la buena pluma de Fernando Martínez Lainez, escritor, periodista que en el año 2001 se alzó con el Primer Premio de la cuarta edición del Premio Grandes Viajeros, convocado por Ediciones B y la compañía Iberia por su obra Tras los pasos de Drácula.  Las dos caras del diablo, publicada por Ediciones B ese año de 2001.
Tras los pasos de Drácula.  Las dos caras del diablo es un ensayo donde se profundiza en la figura de Vlad Tepes.

































































Mientras devuelvo los libros a su posición en la biblioteca de casa me encuentro con ésta Antología, publicada por Ediciones Obelisco.




Es una selección de 10 Historias de Vampiros, siete de ellas inéditas, y una nómina de autores como Manuel Vázquez Montalbán, Severo Sarduy, Manuel Quinto entre otros.  La edición es de 1986 y hay algo que me llama poderosamente la atención: no aparece ninguna escritora en la lista de autores.  Más me llama la atención porque como he indicado más arriba, la revitalización del tema vampírico a finales del Siglo XX se ha debido a mujeres: escritoras, actrices.  En Literatura han estado las aportaciones de Anne Rice, Angela Carter, Suzy McKee Charnas; en Cine, de una forma más silenciosa, la actriz Winona Ryder fue la que movió el proyecto de la película de Francis Ford Coppola Drácula de Bram Stoker de 1992.  Parece ser que Ryder andaba estresada por el rodaje de una película y cayó en sus manos el guión de James V. Hart donde adaptaba la novela de Stoker desde un punto de vista no utilizado hasta el momento tanto por los aspectos históricos del comienzo como por el contenido altamente romántico.  Fue ella la que le pasó el guión a Coppola pidiéndole un favor: si se decidía a convertir el guión en película que le diera un papel porque la historia le había fascinado.
Así que han sido mujeres las que han retomado el tema no sólo del Conde Drácula sino también las historias de todas las criaturas vinculadas con la Vida de los No-Muertos, los Vampiros en general.
He obviado un producto como Crepúsculo, la obra río de Stephenie Meyer, porque está en otra onda.  No por ser seudo-vampiros valen.
Otro día hablaré de la Count Dracula Society a la cual pertenezco.  Por ahora ahí dejo material para leer.







viernes, 3 de noviembre de 2017

Cíclope 3.0 - 31-10-17




Edición de Cíclope 3.0 correspondiente al Martes 31 de Octubre de éste año 2017.  El programa está dedicado a dos músicos que sufrieron un accidente cerebrovascular, un infarto que les dejó un tiempo fuera de combate de su actividad creativa.  Cronológicamente, el primero fue Dave Davies, guitarra de The Kinks, el que sufrió ese ataque en el año 2004.  El segundo sería Edwyn Collins, en el año 2005.  Comenzamos con éste, con el antiguo alma máter de la banda escocesa Orange Juice, Edwyn Collins, el programa de hoy, un espacio que en ésta ocasión gira alrededor del espíritu imparable y de la unidad de personas que han pasado por un mal trance en su vida, una enfermedad, y cómo han salido adelante.




Orange Juice


La banda escocesa original de Glasgow Orange Juice se formó en 1976, con Edwyn Collins al frente vocal con su registro de barítono. Fueron los abanderados del sello discográfico escocés Postcard Records entre cuyos afiliados se encontraron Aztec Camera o los australianos The Go-Betweens. La carrera musical de Orange Juice comenzó a mediados de los 70, en 1976, y llegó hasta 1985, fecha de su desaparición, cuando continuó en solitario su alma-máter.




Edwyn Collins
en los años 80/90


Una de las historias más inspiradoras de la Música Pop dentro de la primera década del Siglo XXI ha sido la recuperación de Edwyn Collins después de sufrir un terrible accidente cerebrovascular y, posteriormente, una serie de infecciones que casi lo llevan a la muerte.  Fue en el año 2005.  Estuvo en coma durante 6 meses, perdió la capacidad de leer y de escribir, tuvo que aprender a hablar y a cantar de nuevo y por supuesto aprender a tocar la guitarra.  El suceso fue reconstruido por James Hall y Edward Lovelace en The Possibilities Are Endless (Las posibilidades son infinitas) del año 2014, una cinta documental que adapta el libro Falling & Laughing: The Restoration of Edwyn Collins, escrito por Grace Maxwell, esposa de Collins, y que recoge todo el proceso de la enfermedad. “Las posibilidades son infinitas” es la frase que Collins le repetía a su mujer, Grace Maxwell, cuando empezó a hablar de nuevo.  Decía tres cosas: esa frase y “Sí” y “No”.  Una vez recuperado, cuando el proceso obscuro había quedado atrás, él mismo le explicaba a un periodista cómo se había sentido. Le decía: “Imagine que su mente ha sido borrada: recuerdos, conocimientos, experiencias, idioma… Cada palabra que ha hablado, se ha desvanecido. Si finalmente encuentra las palabras adecuadas, ¿qué diría?  Para mi, las posibilidades son infinitas”. 
La banda sonora de la película la formó Collins con dos de sus colaboradores de siempre, Sebastian Lewsley y Carwyn Ellis.  Principalmente cuenta con el lado introspectivo de la música del alma-máter de Orange Juice, con algunas canciones tomadas de su álbum del año 2007 Home Again. Colabora también su hijo William Collins.  Tanto la película como este álbum, banda sonora del documental The Possibilities Are Endless, dan una imagen de la ayuda incondicional que tuvo Collins a lo largo del camino de la recuperación y también da una pista sobre el espíritu imparable y la unidad del hombre mismo.




Edwyn Collins
 recuperándose del infarto sufrido en el año 2005




Cartelera del Documental The Possibilities are Endless




Portada del disco de la Banda Sonora del Documental del mismo título

























Contraportada del disco de la Banda Sonora























Como ya se ha indicado más arriba, dos músicos habituales colaboradores de Collins están presentes en éste trabajo: Sebastian Lewsley y Carwyn Ellis.  Lewsley es más conocido por el seudónimo The Victorian Spaceman y su labor es básicamente la de productor musical.  Ha trabajado con anterioridad con Edwyn Collins, en concreto en un álbum como Gorgeous George donde viene incluido uno de los temás más conocidos del guitarrista-cantante-compositor: A Girl Like You.
Carwyn Ellis, cantante, compositor, arreglista, productor y multinstrumentista, es un galés que ha estado al frente de la banda británica de Pop-Rock Alternativo llamada Colorama.




Colorama
.  Carwyn Ellis con el pelo rubio-amarillo

  
Dave Davies, la guitarra solista de The Kinks, sufrió en el año 2004 un infarto que le dejó sin habla y sin poder tocar la guitarra durante meses.  Junto con su hermano Ray Davies, Dave es responsable como compositor y cantante de canciones como ésta que recuperamos de la banda: Death of a Clown, del álbum de 1967 Something Else By The Kinks.




  

















Dave Davies
 tercero por la izquierda



En el año 2007 volvía a la carga, él que comenzó a grabar en solitario en 1980, sin dejar el seno de la banda The Kinks.  Tras su accidente cardíaco volvió con el álbum Fractured Mindz, para continuar hasta éste año 2017 en el que ha vuelto a grabar, cumpliendo 70 años, y montando un disco a medias con su hijo Russ Davies.








Dave Davies





Portada del último trabajo de Dave Davies firmado a medias con su hijo Russ Davies

En el programa aparece citada la biografía de The Kinks  Atardecer en Waterloo, escrita por Manuel Recio e Iñaki García, editada en Silex Ediciones.  Lo digo en el programa y lo repito aquí: es una magnífica biografía que todo buen amante de la música de The Kinks debe conocer.
Pero llegamos al final del programa y como el Cíclope dura 60 minutos nos quedamos con ganas de seguir escuchando más de éste músico, así que recuperaremos la figura de Dave Davies en el mes de Noviembre, en concreto el segundo Martes del mes que será el día 14, para poder escucharlo con más detenimiento: canciones compuestas y cantadas por él en el seno de la banda y algunos temas de su discografía en solitario.  Prometido queda.


Espero que te guste el programa.


Enlace para descargar el programa (o para escucharlo)


http://www.radio.tomares.es/blog/ciclope-30-31-10-17