martes, 29 de noviembre de 2016

Raymond Queneau

Me es muy difícil hablar de Raymond Queneau. Me atraganto con las palabras a la hora de hablar y recomendar su lectura. Tal vez pueda especificar una serie de títulos para comenzar a conocer su obra: "Zazie en el metro", "Las flores azules", "La alegría de la vida"... En nuestro país hay traducidas 15 obras suyas (incluído un volumen con su poesía) repartidas entre 13 editoriales. De esas 13 editoriales, tres poseen 2 obras en su catálogo. Dispersión, libros descatalogados...gran desconocido.  Hasta en mi biblioteca su obra está dispersa `por diferentes estantes y baldas.  Se acaba de traducir una novela suya: "Lejos de Rueil". Para que te hagas una idea lee éste artículo. Merece la pena y de Raymond Queneau lo único que puedo decir es: Léase.

http://diarios.detour.es/literaturas/raymond-queneau-las-palabras-la-vida-juan-jimenez-garcia


Más sobre Raymond Queneau:

http://www.jotdown.es/2011/12/oulipo-modo-de-empleo/

http://cultura.elpais.com/cultura/2016/11/17/babelia/1479383643_261793.html



Algunos libros editados en España de Raymond Queneau (1903-1976)



  • Obras Completas de Sally Mara
Contiene: Diario íntimo, Siempre somos demasiado buenos con las mujeres y Sally más íntima.

Traducción: Diario íntimo - Mauricio Wacquez; Siempre somos demasiado buenos con las mujeres -  José Escué y Sally más íntima - Manuel Serrat Crespo.

Primera Edición: Enero de 2014

Editorial: Blackie Books



  • Los hijos del viejo Limón - 1938
Traducción: Emma P. de Zappetini

Edición: 1970

Editorial: Losada (Argentina)


 


  • Un duro invierno - 1939
Traducción: Antoni Vicens

Primera Edición: Septiembre 1989

Editorial: Destino-Áncora y Delfín


 



  • Flores Azules - 1965
Traducción: Manuel Serrat Crespo

Edición: 1991

Editorial: Alcor





  • Diario íntimo de Sally Mara - 1950
Traducción: Mauricio Wacquez

Edición: 1988

Editorial: Alcor





  • Lejos de Rueil - 1944
Traducción: Pablo Moíño Sánchez

Edición: 2016

Editorial: Ediciones del Subsuelo





  • Mi amigo Pierrot - 1942
Traducción: Carlos Manzano

Edición: 1993

Editorial: Anagrama






  • Ejercicios de Estilo - 1947
Traducción: Antonio Fernández Ferrer

Edición: Sexta edición - 1996





  • Los últimos días - 1936
Traducción: Pablo Moíño Sánchez

Edición: Primera Edición - Mayo 2013

Editorial: Gallo Nero





  • Siempre somos demasiado buenos con las mujeres (Novela irlandesa de Sally Mara) - 1947
Traducción: José Escué

Edición: Primera Edición - Mayo 1982

Editorial: Seix Barral






  • Odile - 1937
Traducción: Lucas Vermal

Edición: Primera Edición - Septiembre 2008

Editorial: Marbot






  • Zazie en el metro - 1959
Traducción: Fernando Sánchez-Dragó

Edición: Primera Edición - Abril 1993; Segunda Edición - Marzo 1994

Editorial: Alfaguara






  • La alegría de la vida - 1952
Traducción: Carlos Manzano

Edición: 1984

Editorial: Alfaguara






  • El vuelo de Ícaro - 1968
Traducción: Elisenda Julibert y Lucas Vermal

Edición: Primera Edición - Julio 2007

Editorial: Marbot






  • El instante fatal (Poesía) - 1946
Traducción: Adolfo García Ortega

Edición: 2009

Editorial: Visor



sábado, 12 de noviembre de 2016

Ha muerto Leonard Cohen

Ésta mañana del día 11 de Noviembre del año 2016, después de desayunar, me enteraba de la noticia: ha muerto Leonard Cohen.  Ha sido como un zarpazo, un palo en la cabeza.  Tenía cierta edad, ya era adulto, 82 años, pero esperas que ese momento tan natural como el nacimiento se retrase lo más posible.  Llevo todo el día escuchando su Música, escuchando su voz.  Y no me hago a la idea.  Siempre que fallece una figura del panorama musical me duele de una forma más o menos cercana, dependiendo siempre de la vinculación personal, de lo que me gustara o admirara.  En el caso de Leonard Cohen me resulta alguien muy cercano sin que haya existido alguna ocasión en la que me hubiera acercado a su figura, ni siquiera para pedirle un autógrafo.  Lo vi y escuché en directo una vez aquí en Sevilla, en uno de los ciclos de Cita en Sevilla, en 1988.  Sin embargo, el duelo por su muerte es uno de los que más me han tocado profundamente.  No soy periodista y me cuesta mucho improvisar líneas con contenido.  Soy un hombre lento en el escribir.  Pero siento la necesidad de contar, de sacar de mi éstas palabras sobre éste músico canadiense que escuché por primera vez allá por 1971 ó 1972.
Tenía 15 ó 16 años cuando comencé a oir hablar de un tal Leonard Cohen.  Él tenía ya en el mercado tres discos que, si no hubiera vuelto a hacer ningún otro, tenía bastante por el contenido de ese tríptico:


  • Songs of Leonard Cohen - 1967 





  • Songs from a Room - 1969

  • Songs of Love and Hate - 1971

Así que con esa edad, 15 a 16 años, hablaba con un amigo de él, de éste hombre del que sabía que hacía una música muy personal.  Que lo englobaban dentro del Folk pero que no era como los cantautores al uso de ese género, era...otra cosa.  Mi amigo me insistía en que lo escuchara y cuando al fin lo hice literalmente me caí de culo.  Me compré su primer disco, lo puse en el tocadiscos, me giré con la carpeta del disco en las manos, buscando una silla, empezaron a sonar los primeros compases de Suzanne.  Como si me estuviera moviendo a cámara hiperlenta me fui agachando, pretendiendo sentarme, pero me resbalé y caí al suelo, de culo, y así me quedé, atónito, mientras sonaba la canción.  Nunca había escuchado nada igual, nunca nadie había cantado con esa intimidad, con esa serenidad.  Los dos LPs siguientes de su discografía me los compré con semanas de diferencia.  Eran como un sólo disco, triple, porque cada uno tenía algo: un montón de canciones, un montón de emociones como nunca antes había escuchado.  Mi nivel de inglés, en aquel entonces, sencillamente no existía.  Amigos y compañeros de clase acudíamos a hermanos mayores de amigos para que nos tradujeran un poco la letra de ésta o de aquella canción. Así nos enteramos de qué hablaban canciones como The Partisan, de su segundo album.  Su tercer disco, aquellas Canciones de Amor y Odio, abarcaban una de las composiciones más tristes y dolorosas que ha dejado Cohen: Famous Blue Raincoat.  Cuando terminaba de escuchar la cara B de ese disco era como desear empezar de nuevo y volvía a Suzanne y a todas las canciones de su primer album.  Fíjate que cosas: los discos de vinilo de Leonard Cohen re re-editaron en formato CD como es natural.  El primero, Songs of Leonard Cohen, lo hizo en su momento pero tal como apareció se vendieron todas las copias y punto y final.  Durante años estuvo agotado, sin que hubiera noticias de una reimpresión.  Lo busqué desesperadamente.  Cierto es que entonces no existía aún Internet y su gran mapa de negocios y ventas por Correo a cualquier punto del Mundo.  Pero sí existía la FNAC de París, o la de Bruselas, o Saturn en Berlín...nadie tenía ni una copia en stock, nadie sabía ni tenía conocimiento de una posible re-edición.  Y en éstas, a principios de los años 90 del siglo pasado, en Tailandia, en concreto en Bangkok, encontré en una tienda de discos el primero de Cohen, en CD.
Pero no sólo grabó estos tres albumes más arriba reseñados.  Continuó reinventándose como hizo en 1988 con su álbum I'm your man.  Siguió en 1992 con The Future y coronó el nuevo Siglo con un puñado de  composiciones hermosísimas como fueron las que reunió en el disco Ten New Songs del año 2001.  Y siguió.  Pero ahora se ha ido.  Falleció el día 7 de éste mes de Noviembre aunque la familia no ha dado a conocer la noticia hasta pasados un par de días.  Me cuesta aceptarlo, es un duelo largo, pero es así.
Hasta siempre, maestro.  Descansa en Paz.



martes, 25 de octubre de 2016

A vueltas con la cuestión del Premio Nobel de Literatura 2016

A estas alturas todo el mundo lo sabe: el Premio Nobel de Literatura 2016 se lo han dado a Bob Dylan.  No recuerdo un galardón más controvertido desde hace muchos años.  Inmediatamente se ha desplegado todo un menú de opciones con opiniones cruzadas al respecto.  En verdad se puede hablar de dos grandes bloques: los que aplauden con exaltación y deleite el nombre y apellido del ganador y el otro bloque, el que lo rechaza hasta la grosería: ¡Lo de Dylan es una mierda!  Yo defiendo un tercer grupo, más moderado en sus criterios y en la manifestación de su parecer.  Es el grupo de los estupefactos donde personalmente me cuento.  El grupo de los que hemos recibido la noticia con cierta incredulidad, pensando que se trataba de otra broma como la que recorrió las plataformas sociales hace un par de semanas asegurando que el Nobel de Literatura había recaído éste año en Paulo Coelho.  Sí.  A mi personalmente me ha resultado raro.  Después del perdigonazo propinado a la paloma de la Paz otorgándole el Nobel de la misma al presidente de Colombia Juan Manuel Santos por sus resueltos esfuerzos por acabar con 50 años de guerra civil con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) deja a la simbólica ave a la altura de un desgastado anuncio del Pollo del Avecrem.  Rara se presentaba la Opción que nos enseñaba el Comité Noruego.  Y la rareza terminó de extrañarnos con el Premio Nobel de Literatura.
De todo lo que acarrea dicho premio, lo que más me llama la atención es la defensa encendida de los seguidores dylanianos de su poesía, de los poemas musicados por el genio norteamericano.
Bob Dylan fue editado con cierto retraso aquí en España.  Los albumes que van desde 1962 a 1966 (Bob Dylan a Blonde on Blonde) se conocen aquí en nuestra piel de toro gracias a un Greatest Hits aparecido en 1970.  Hasta 1971 no verían la luz albumes como The Freewheelin' Bob Dylan de 1963, Bringing It All Back Home y Highway 61 Revisited, ambos del año 1965.  Blonde on Blonde aún tardaría en ser editado y los temas más conocidos del doble LP los teníamos porque venían incluidos en aquel Grandes Exitos de 1970 como fueron Rainy Day Women # 12 & 35, I want you y Just Like a Woman.  Eran tiempos en los que la lengua inglesa no estaba tan extendida como sucede actualmente y desde hace unos años atrás, es decir, el nivel de inglés del español y la española de a pie por aquel entonces no era excesivamente alto, no al menos como para poder seguir las letras de Dylan, sus poemas mientras cantaba.  Incluso tampoco estábamos muy duchos para leerlos por escrito.  Es decir: de Dylan lo que llegaba fundamentalmente era su Música, la Melodía de sus composiciones, eso era lo que captaba adeptos y adeptas, lo que enganchaba.  Y la audiencia española fue y es receptiva de esa musicalidad.  Y ahora, sin previo aviso, a Bob Dylan van y le dan el Premio Nobel de Literatura.  Como mínimo resulta raro, por muchas exégesis que se hagan de los poemas/textos de sus canciones.  Dylan es un cantante y cantante folk para más señales.  Lo dijo Woody Guthrie que lo tildó como tal, cantante folk, frente a otros nombres respetables del género a los que catalogaba sencillamente de cantantes de canciones folk.  Me pregunto cuándo se creará la categoría de Premio Nobel de Música.  ¿No habría sido más lógico que entonces, sí, le hubieran otorgado tal galardón a Bob?  Con lo del Nobel de Literatura de éste año lo que se ha conseguido es soliviantar a los miembros de la Hermandad de Lo Contrario, esos para los que cambiar la relación entre significante y significado es un signo de modernidad: sea lo que sea, si va en contra de lo establecido, bienvenido sea.  ¿Nobel de Literatura a Bob Dylan?  Pues claro que sí, ya era hora de que se le reconociesen sus valores como figura fundamental de la Cultura...  Sí, como si no hubiera sido tragado, deglutido, asimilado y regurgitado su mensaje por parte de la Sociedad.  Como si sus canciones/poemas no hubieran sido asimilados por todos los estratos de la Sociedad.  Hace muchos años que los grupos de catecumenado y de acción católica incluyeron entre las canciones de sus repertorios el famoso Blowin' in the wind dylaniano, debidamente acondicionado al mensaje que querían y quieren transmitir.  Ya es habitual que las actuaciones del maestro sean noticia comentada en cualquier noticiero de televisión.  Entonces, ¿qué queda por reconocer de la importancia e influencia de Bob Dylan en la Cultura en general, no sólo en la Música?  No lo sé.  No sé qué se busca con éste premio literario, no sé...no sé.  Que el galardón del Premio Nobel, en cualquier categoría, es una operación de carácter político es algo que muchos saben, otros ignoran o no quieren conocer y otros lo aceptan sin más.  Sería bueno recordar a José Bergamín, que en 1982 afirmaba que "la prueba de que es un premio político, otro más, es el ritmo seguido hasta ahora, por el que se concede un año a un escritor español y otro a un escritor americano alternativamente".  En verdad han cambiado algo las cosas.  Ya no tiene esa cadencia de la que hablaba Bergamín aunque sí guarde el carácter político.
No sé cuántos argumentos más se van a añadir a favor del Nobel de Literatura a Bob Dylan.  Cuando finalizo estas líneas aún no se sabe si se lo retiran porque no ha dado señales de vida, si se queda con el premio, si se retira, si...  Aquí dejo un par de enlaces que me han parecido interesantes hablando del tema.

http://cultura.elpais.com/cultura/2016/10/14/actualidad/1476462691_121669.html (Elvira Lindo)


http://www.jotdown.es/2016/10/la-retorica-estupido/ (Carlos Mármol)




viernes, 7 de octubre de 2016

José Antonio Moreno JuradoLos Cuadernos de un poeta en Mazagón, III y IV

Hay libros que al terminar de leerlos, los cierras y tienes la sensación de que algo se ha quedado dentro, entre sus páginas. A ciencia cierta no sabes qué es. Vuelves a abrirlos, pasas las páginas, lees al azar aquí o allá, una línea, un párrafo…pero no encuentras nada. O sencillamente no buscas nada concreto porque lo único que quieres es restituir esa emoción anterior, mientras leías ese libro concreto: y la única vía posible para reestructurar toda esa arquitectura interior es volver a respirar la amistad que vive en las páginas de ese volumen. Eso es lo que me ha ocurrido leyendo “Los Cuadernos de un poeta en Mazagón, III y IV” de José Antonio Moreno Jurado. Con su primera entrega, “Los Cuadernos de un poeta en Mazagón (Divagaciones sobre la arena)”, me sucedió lo mismo: acabé de leerlo y empecé de nuevo. En ésta segunda entrega, José Antonio Moreno Juradovuelve a proponernos un paseo por caminos que unen a los clásicos con autores actuales, reflexiones, divagaciones, pensamientos, anécdotas, trenzadas con un tiralíneas prodigioso donde palpita y vive la poesía que se abre en una frase, en un instante de la narración dejando ese sesgo hermoso que facilita la expansión interior, la respiración infinita de lo bello.José Antonio Moreno Jurado, poesía, prosa. Léase.




El 7 de Abril del año 2016 se presentó en Sevilla, en el local de Padilla Libros Editores & Libreros, la segunda entre de Cuadernos de un poeta en Mazagón de José Antonio Moreno Jurado.  La introducción corrió a cargo del filósofo Alberto Guallart.


















Slavoj Žižek - Islam y modernidad. Reflexiones blasfemas

Slavoj Žižek. Filósofo, sociólogo, psicoanalista y crítico cultural esloveno. En su obra "Islam y modernidad. Reflexiones blasfemas" sólo ha necesitado 81 páginas de pura intensidad para hablar sobre el islam como modo de vida. Léelo porque merece la pena.


Christopher Morley - La librería ambulante

Un bucle de sentimientos: amor por los libros y amor entre seres de carne y hueso. Oxígeno literario con ingenio. Merece la pena leer un libro como éste.



Jim Crace - Cosecha

Es una de las mejores obras que he leído últimamente. "Cosecha" del autor británico Jim Crace. La ha editado Hoja de Lata. Aquí dejo una entrevista corta con el escritor.
http://www.elcomercio.es/…/vida-corta-para-leerlo-201608150…